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2021/06/16

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | MANIFIESTO DE LA IZQUIERDA BRILLI-BRILLI: SAMANTHA HABLA POR NUESTRA DIFERENCIA

Manifiesto de la izquierda brilli-brilli: Samantha habla por nuestra diferencia.
Ira T. | 1 de cada 10, 20 Minutos, 2021-06-16

https://blogs.20minutos.es/1-de-cada-10/tag/amanda-klein/ 

¿No habrá un maricón en alguna esquina
desequilibrando el futuro de su hombre nuevo?
—Pedro Lemebel, Manifiesto, 1986


El pasado miércoles, la artista travesti Samantha Hudson fue invitada al programa Playz para participar en una mesa de debate sobre políticas identitarias y lucha de clases. En dicho debate, voces del obrerismo reaccionario contrapusieron una supuesta “identidad de clase” al resto de “identidades fragmentarias”, invitando así respuestas desde una perspectiva interseccional desde las que se reivindicaba que las distintas opresiones no podían entenderse sino en un conjunto indisoluble. Samantha fue, precisamente, la única participante del debate que mostró atisbos de comprender las distintas relaciones opresivas con las que convivimos como parte de una misma totalidad capitalista. Cayó la noche y prendieron las antorchas. Desde aquel instante, Samantha ha sufrido en las redes sociales un acoso sanguinario por parte de personas que se dicen a sí mismas revolucionarias. Asimismo, esta pasada semana, una conocida feminista radical ha tenido a bien regalarnos el “agravio” de izquierda brilli-brilli, sumándose junto con el “mutantes” de Lidia Falcón al repertorio de injurias reapropiadas que nos chiflan a las transmaribibolleras. Es desde este escenario que escribo, con una urgencia y una rabia que me son impropias, pero con la firme convicción de estar en el lado correcto de la Historia. Dejad a esta transmarika contaros qué puede decirnos el odio a Samantha Hudson sobre la izquierda revolucionaria, y con suerte, en el desenlace del texto, habremos recuperado una brizna de solidaridad de clase.

Hubo una militante lesbiana y comunista en el MEHL (Movimiento Español de Liberación Homosexual) apodada Amanda Klein. En 1973, ella escribió una gacetilla llamada 'Explicación materialista del origen de la represión sexual', en la que relacionaba la institucionalización de la heterosexualidad con las contingencias históricas de la sociedad de clases. Su brillante conclusión declaraba: “Así pues, propiedad privada, matrimonio y sexualidad monógama heterosexual, son tres aspectos de manifestarse de un mismo fenómeno: La explotación del hombre por otro ser humano.” Amanda Klein vivió una doble militancia clandestina, en el movimiento gai y en el movimiento comunista, fue condenada a luchar sin nombre por la emancipación del género humano, mientras velaba su deseo entre visillos con cortinas tricolor. Amanda sigue viva, nunca sabremos su verdadero nombre, nunca sabremos su historia, y todo porque los prejuicios de quienes anhelaban una revolución no repararon en que la sexualidad también era una relación social a revolucionar. Cruzando los Pirineos, en una organización gai hermana (FHAR), un varón maricón y comunista apodado Jean Nicolas publicó cinco años más tarde un libro llamado 'La cuestión homosexual'. En sus furtivas páginas se leía “Hay que abordar la sexualidad como un conjunto de relaciones sociales, regidas por normas diferentes según su adscripción a una forma dada de producción” y proseguía “una estrategia centrada únicamente la lucha contra la normalidad estaría condenada a ir cortando incesablemente las cabezas que de continuo renacerían en una inasequible medusa, sin llegar nunca a abatirle alcanzándole el corazón. Por el contrario, una estrategia anticapitalista encerrada en una lucha economista (...) desvirtuaría profundamente la dinámica de la sociedad de transición hacia el socialismo (...) que apunta a una transformación total de las relaciones sociales.” No sabemos si Jean sigue vivo, nunca sabremos su verdadero nombre, nunca sabremos su historia.

Al otro lado del océano, en 1975, una célula de lesbianas maoístas de California respondía a los discursos homofóbicos que estaban floreciendo en las organizaciones comunistas estadounidenses. Esta réplica se denominó ‘Towards a Scientific Analysis of the Gay Question’. En ella, Los Angeles Research Group aseveraban: “Es precisamente una de las funciones de la ideología burguesa promover la idea de que hay un muro entre la vida productiva y la vida personal (...) debemos derribar ese muro” y resolvían “La historia de la civilización también ha sido la de los intentos de las clases dominantes de reforzar la conexión entre la sexualidad y la reproducción, para así mantener la propiedad privada mediante la institución de la herencia”. Así, su análisis materialista histórico y dialéctico concluía, como otrora había hecho Amanda Klein, que la homofobia no tenía lugar en la lucha revolucionaria; pues pertenecía a la forma burguesa de entender el mundo, donde aquellos sujetos que desnaturalizaban la economía política capitalista, como era el caso de las personas LGTBI con la familia monogámica, debían ser arrastrados a los márgenes, para así asegurar que la acumulación de plusvalía seguía viéndose como el orden natural de las cosas. No sabemos si las mujeres de Los Angeles Research Group siguen vivas, nunca sabremos su verdadero nombre, nunca sabremos su historia. Más allá de los Andes, en 1986, la escritora marica y comunista Lemebel compartía con las desposeídas invertidas del mundo, un himno al dolor proletario y disidente, su poema 'Manifiesto', con el subtítulo “Hablo por mi diferencia”. Los versos de este poema no estaban escritos con tinta, sino con las lágrimas de la penita negra travesti, con la sangre de tantas compañeras que “no llegaron nunca a la costa” por no ser nunca hombres de verdad. Este poema, a parte de una maravillosa obra literaria, es un fracaso político de la izquierda. En él, Lemebel, pobre como las ratas, confiesa haber perdido la utopía del horizonte comunista por toda la violencia homofóbica que recibió en su militancia, confiesa no haber tenido más remedio que huir del tren siberiano que pasaba por las pupilas de quien creía sus camaradas cuando su voz se ponía demasiado dulce. Lemebel sigue viviendo en tanto viva su poesía, conocemos su nombre, conocemos su historia, pero él murió fuera del partido.

Hoy, en 2021, Samantha Hudson se ha convertido en el chivo que debe expiar el pecado del borrado de la mujer (sin ser ella nada de eso), en el opio de la juventud según dicen los miserables, en las abstracciones talmúdicas que deberían arder en la pira purificadora de occidente. Mi hermana Alana Portero, y mi querido Christo Casas lo han dejado bien claro: Decid que odiáis a los maricones y dejaos de brasas. Eso sí, devolved el pin del triángulo rojo por el camino. Lo que molesta de Samantha es lo mismo que molestó de Lemebel, lo que se le pide ocultar a Samantha es lo mismo que escondió toda su vida Amanda. Por la sangre de mis ancestras degeneradas que no vamos a repetir la historia una vez más; que esta vez quienes mueran fuera del partido serán los reaccionarios que no toleran a quienes se salen de lo que el capital dice que es un hombre y una mujer de verdad. Ni una sola de las críticas a Samantha que he leído han conseguido sacudirse el polvo de la homofobia más añeja, y no quería quedarme sin preguntaros: ¿Qué os asusta tanto a quienes convertís la purpurina en injuria? ¿Se puede con tamaña cobardía edificar un mundo nuevo? ¿Tanto os importunan las femmes, las maricas, las locazas, las travestis y las trans que, a pesar de toda la violencia cotidiana del capital, se mantienen erguidas con su brilli-brilli, y lucen su feminidad prohibida con el orgullo del rebelde? En cierta ocasión le preguntaron al militante trans y comunista Leslie Feinberg qué opinaba de los discursos transfóbicos de Mary Daly y Janice Raymond, a lo que elle espetó: “Cada vez que un grupo social oprimido es demonizado, se promueve una división que no puede verse sino antagónica con el tipo de movimiento que quiero construir.” Cierto sector del feminismo hoy acusa a la feminidad que se presenta en los cuerpos que fueron nombrados en masculino en su mutismo de ser un caballo de Troya, yo no puedo sino decir que la retórica de chivos expiatorios, la misma que hoy dirigís contra Samantha, es el peor caballo de Troya del capitalismo en la lucha solidaria por imaginar otros futuros posibles en común. Para concluir, me permito el legado de hacer mías las últimas palabras del 'Manifiesto' de Lemebel: “Hay tantos niños que van a nacer con una alita rota, y yo quiero que vuelen compañero. Que su revolución les dé un pedazo de cielo rojo para que puedan volar.”

2020/06/25

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | EL MELH, ORIGEN DEL MOVIMIENTO LGTBI EN EL ESTADO ESPAÑOL

Los orígenes del movimiento LGTB en el Estado español.
Leopold Estapé | Arco Iris, El Obrero, 2020-06-25

https://elobrero.es/cafe-society/51899-los-origenes-del-movimiento-lgtb-en-el-estado-espanyol.html 

Este año se cumple el 50 aniversario de la creación del MELH (Movimiento Español de Liberación Homosexual), hecho que parece poca gente ha querido recordar, tristemente. Con motivo de la semana del Orgullo quiere recordarlo.

La movilización contra Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social motivó el origen del movimiento de liberación homosexual en España. Fue a final de los años 60, España era una dictadura militar, donde los viejos falangistas y los tecnócratas del Opus Dei imponían su voluntad a puño de hierro.

Durante la dictadura del régimen franquista las posibilidades de existencia de algún grupo LGTB eran casi inexistentes, dada la dura represión existente. Tampoco anteriormente se conoce de la presencia de ninguna asociación en tiempos de la República o anteriormente. Si se conoce a grupos que se reunían, especialmente en Barcelona, en domicilios particulares, su objetivo era cambiar la actual situación de discriminación hacia los homosexuales. En esta ciudad, en Sitges, Torremolinos o Ibiza empieza a visualizarse, gracias al turismo, lugares de encuentro para el destino gay, aunque una vez marchados la actuación de la policía era implacable.

Más influidos por el mayo francés que por los sucesos de Stonewall, en 1970 Armand de Fluvià (Roger de Gaimón) y Francesc Francino (Mir Bellgai) crean la Agrupación Homófila para la Igualdad Sexual (AGHOIS) que un año mas tarde es la base del Movimiento Español de Liberación Homosexual. En 1972 se reúne por primera vez, existiendo también ya algún grupo en Bilbao y Madrid. De hecho se cita 1970 como fecha de creación del MELH por ser AGHOIS su origen.

“Los homosexuales en el año 70, en plena dictadura, eran un «peligro para la sociedad». Éramos unos «enfermos mentales» y unos «posibles delincuentes» [...] se nos podía aplicar el código penal por el delito de escándalo público, porque los hechos homosexuales, los magistrados consideraban siempre que la homosexualidad por sí ya era una cuestión de escándalo público, y también como unos «corruptores de menores». A los homosexuales se les juzgaba siempre porque un homosexual era un «corruptor de menores» por definición. Y además, éramos unos «viciosos», unos «perversos invertidos» y para la Iglesia también, y todavía lo seguimos siendo, unos «pecadores». Armand de Fluvià.

Las primeras actuaciones del MELH fueron contra la Ley de Peligrosidad Social, que se debatía por aquellas fechas. A través de la revista francesa "Arcadia" se envían cartas y documentos a los obispos procuradores en Cortes (diputados franquistas) y a la prensa denunciando la ley. La campaña logró suavizar la ley, pero no derogarla. De hecho se logró que en lugar de condenar a la homosexualidad, se condenaran los actos homosexuales, aunque su aplicación práctica apenas se notó pues se dejó a criterio del juez.

Las reuniones se van produciendo siempre en casas distintas de Barcelona para evitar el acoso de la policía. A ellas se unen Ventura Pons (cineasta) o Fabià Puigserver (fundador del Teatre Lliure), desde allí se mantienen contactos con asociaciones similares de distintos países e incluso se organiza la asistencia a encuentros o congresos internacionales. En 1974 Armand de Fluvià estuvo presente en el primer Congreso para los derechos homosexuales en Edimburgo en representación del MELH. Se llegaron a crear varios grupos de trabajo, en los que se trataban los distintos problemas que afectaban a la comunidad gay: discriminación, familia, identidad, etc.

En 1972 publicaron la revista AGHOIS que se enviaba a Francia y de allí se distribuía por correo a los suscriptores españoles, fundamentalmente catalanes. Se publicaron en total dieciocho números de lo que se presentaba como el «suplemento de Arcadie para los españoles». La publicación de la revista fue muy complicada y sólo pudo realizarse gracias a la colaboración de esta revista francesa. Los artículos se escribían en Barcelona y eran llevados por ellos mismos a Perpinyà, pasando la frontera con el peligro de ser descubiertos. Menos de la mitad de los correos llegaban a destino, la policía los interceptaba. Una protesta del ministro López Rodó obligó a trasladar la publicación de la revista a Suecia. La revista tenía un contenido reivindicativo, especialmente contra la Ley de Peligrosidad Social o la homofobia eclesiástica, también contenía crítica de cine o libros, intentado crear una "sentimiento de historia homosexual común".

Amanda Klein fue la primera lesbiana dentro del MEHL, su ingreso significó un importante cambio en la orientación del movimiento. Procedente del Partido Comunista, ella introduce el elemento ideológico para articular la lucha de liberación homosexual. Dada la casi unánime trayectoria homófoba del marxismo y en especial de los partidos comunistas de la época, muchas personas como "Amanda" mantenían su anonimato también para que el partido desconociera su doble militancia. Su presencia fue esencial para hacer evolucionar al MELH de un grupo conservador, a un verdadero frente de liberación similar a otros que ya actuaban en el terreno sexual y en el político.

A partir de 1974 el grupo empieza a languidecer. En 1975 muchos de sus miembros fundan en el Convent de Caputxins de Sarrià el Front d'Alliberament Gai de Catalunya, el mismo Armand de Fluvià fue su fundador y primer secretario general. En 1976 se fundaba el Institut Lambda y un año después 5000 personas participaban en la primera manifestación del orgullo gay en Barcelona, era el 28 de junio de 1977.

En 1977 se crea en Bilbao EHGAM (Euskal Herriko Gay Askapen Mugimendua). En Madrid los antiguos miembros del MELH fundan el FHAR. Los tres grupos fundan este mismo año la COFLHEE (Coordinadora de Organizaciones y Frentes de Liberación Homosexual del Estado Español). Poco a poco fueron creándose grupos y asociaciones en Valencia, Sevilla, Aragón, Galicia...
  • Bibliografía
  • Mira, Alberto (2004). De Sodoma a Chueca. Madrid, Barcelona: Egales.
  • Petit, Jordi (2003) 25 años más: una perspectiva sobre el pasado, el presente y futuro del movimiento de gays, lesbianas, bisexuales y transexuales
  • Fluvià, Armand (2003). El moviment gai a la clandestinitat del franquisme (1970-75)

MIKEL/A, AQUÍ ESTAMOS Y NO NOS OCULTAMOS

Mikel/a enseña cacho en la 2ª Gayakanpada de EHGAM, 27-29 agosto 1993, Muxika // STARS COFLHEE es un trabajo realizado por Julen Zabala Alon...