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2020/10/28

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | MADAME ARTHUR, EL SAMALTINO QUE ROMPIÓ MOLDES ANTES QUE LA VENENO

El travesti salmantino que rompió moldes antes que La Veneno.
Modesto Mangas nació en Villavieja de Yeltes. Conocido como Madame Arthur, fue el primer hombre en travestirse en pleno franquismo triunfado en el Paralelo de Barcelona en los años 60 y 70.
Antonio Casillas | La Gaceta de Salamanca, 2020-10-28
https://www.lagacetadesalamanca.es/provincia/el-travesti-salmantino-que-rompio-moldes-antes-que-la-veneno-BF5117164 

Con la historia de Cristina Ortiz ‘La Veneno’ de plena actualidad gracias a la exitosa serie de Atresmedia, es oportuno echar la vista atrás y reivindicar la historia de los que abrieron ese camino en el momento más difícil, en pleno franquismo. Porque antes de que la palabra transexual llegará al vocabulario y el cambio de sexo fuera una realidad, los travestís pusieron esa semilla. Y es un salmantino el que tiene el honor de haber sido el primero en la historia de España.

Madame Arthur nació en 1923 en Villavieja de Yeltes con el nombre de Modesto Mangas y falleció en Barcelona en 1999.

Eduardo Gión, un inquieto catalán director de cine rescató en 2011 del posible olvido a Modesto Mangas en un documental como un homenaje a una de las figuras más emblemáticas de la Barcelona canalla y del cabaret más absoluto. Un artista que dejó sin palabras a Federico Fellini tras una actuación, al que Franco le concedió la Medalla al Mérito del Trabajo y al que metió dos o tres meses en la cárcel por escándalo público.

Cuentan quienes le conocieron en los cabarets del Paralelo barcelonés y en los bares del barrio Chino de Salamanca que de su aspecto sobresalía su altura y su prominente nariz. “La Modesta”, primero o Modesto L’Alhambra o Madame Arthur, después, exhibía su potente voz, atronadora, patética y desgarrada.

Modesto Mangas reivindicó para sí el título de primer travestido de la historia reciente. “Jamás me he sentido discriminada. Veinte veces que volviera a nacer, veinte veces que quisiera ser Madame Arthur”, dijo en una entrevista realizada en los años noventa en El País.

Ya desde pequeño tuvo un aire ambiguo, tanto en los años de escuela en Villavieja donde le gustaba hacer muñecas de trapo como en los tiempos en Lumbrales en los que organizaba teatros. Su mundo de la farándula comienza a fraguarse en la Compañía “Sonrisas de España” que recorría los pueblos cantando y bailando el cancionero, pero que tuvo que dejar para evitarle males mayores a su madre.

Vuelta a Salamanca y vuelta a un mundo que él no desea. Va fraguando su amor por el espectáculo mientras trabaja en la pensión que sus padres instalan en la zona de María Auxiliadora. “Un amigo de la familia recuerda que cuando los huéspedes hablaban de sus hijos, la madre decía orgullosa “mi hijo es artista”, según la documentalista salmantina Macu Vicente.

Modesto Mangas también dejó su impronta como artista en el servicio militar. “Fui un caso precoz en el arte. Nunca he negado que soy homosexual, y sólo me he tratado como chico cuando he trabajado en sitios que lo requerían, como en la mili, en Valladolid que era primera telefonista del Estado mayor del Aire”, destacó el artista en los años noventa.

De la ópera al cabaret. En la mili, recuerdan sus paisanos, por la noche se envolvía en una sábana y subido en cualquier sitio cantaba ópera a sus compañeros.

En los años cincuenta Modesto regresó un tiempo a Villavieja trabajando como camarero en la fonda. Ya en esa década había empezado su vida artística. “Iba por Villavieja y pueblos de la zona con una compañía ambulante junto a Pepita Gracia, Rosita de Andalucía y Angelito, que era un guitarrista excelente. Sus actuaciones ha dejado un recuerdo imborrable, ponían color y alegría en años oscuros y tristes”, destaca Macu Vicente quien subraya que “Todos lo describían e insistían en su educación, elegancia, seriedad, discreción, agudeza y buen humor”.

En Salamanca. Modesto Mangas trabajó en Salamanca en el café de Los Carboneros, en el cabaret Simu y en el Barrio Chino, entonces el mayor de Europa, en La Terraza, un local con patio y en El Columba, el más conocido, dirigido por Margot y La Mara. “Hasta hace 2 ó 3 años un vecino de Villavieja hablaba con La Mara, ya mayor y le contaba maravillas de Modesto, recordaba las tardes de toros con él y cómo lo defendían y querían las chicas de los locales en los que él actuaba”, añade Macu Vicente.

Estando en Madrid trabajó con Celia Gámez y frecuentaba un bar de copas en la Cuesta de las perdices que era de un salmantino de Bogajo.

Es entonces cuando Modesto Mangas supera una dura selección y entra a trabajar como ayudante de cámara del ministro de la Gobernación.

Un tiempo en el que visita Barcelona, en el que conoce al doctor López Ibor y a Camilo José Cela.

Después volvió al cabaret y viajó a París donde conoció a los primeros travestís. Regresó a España para seguir con su carrera como cantante con empresarios que le pagaban menos de lo que conseguía alternando con clientes.

En Barcelona. El Paralelo de Barcelona fue su sede artística. Empezó como presentador en el cabaret Gambrinus y poco después sorteó la censura vistiéndose de mujer. Era un espectáculo único al que llegaba público de toda España porque en Madrid era imposible realizarlo. Madame Arthur cantaba, bailaba y se metía con la gente y nunca utilizó play back. Fue un camino de éxito saltando al teatro Cirus y al Barcelona de noche, lo más canalla de la ciudad condal nocturna donde sedujo con su arte al mismísimo Federico Fellini. Modesto trabajó con destacados artistas como Pierrot, Pavlosky, Christine o Paco España, entre otros muchos y como Madame Arthur se fue de gira con la compañía Incógnito y visitó la cárcel por escándalo público.

Modesto no volvió más a Salamanca. La última visita a Villavieja fue en 1981 cuando llegó a la plaza en taxi con chófer, abrigo de visón blanco hasta los pies, traje de raya diplomática y botines blancos. Llegaba un triunfador, lo que él fue.

2011/05/30

DOCUMENTALES | Gión, Eduardo | Madame Arthur

Gión, Eduardo (Director) (2011). Madame Arthur. El Erizo Producciones.

Madame Arthur. 2011. Estreno: 2011-05-30, en El Molino, Barcelona. 61 min. Dirección: Eduardo Gión. Guion: Antonio Gracia, Eduardo Gión. Documental. El Erizo Producciones.

Modesto Mangas, natural de Villavieja de Yeltes (Salamanca) llegó a ser a una de las figuras más emblemáticas de la Barcelona canalla de los años '70 y del cabaret más absoluto. 

Desde niño tuvo un aspecto andrógino. Llegados los ’60 desplumó dos o tres marabús y se hizo unos espléndidos penachos, convirtiéndose en “la reina” del Paralelo barcelonés. Tras un periplo por España con la compañía «Sonrisas de España», consiguió un puesto de ayuda de cámara del ministro de la Gobernación de entonces. Detrás del ministro acabó en el Maresme y cambió el uniforme de mayordomo por las lentejuelas y los tacones de aguja, y se afincó en Barcelona. Empezó como presentador en el cabaret Cambrinus, y pronto conquistó a los censores catalanes y a las clases altas, ávidas de un espectáculo impensable en el resto de la España franquista. Madame Arthur bailaba, interactuaba con el público y cantaba, siempre en directo y con orquesta. En la sala de fiestas “Barcelona de Noche” fue descubierto por Federico Fellini, a quien iba dedicado un número “Las noches de Cabiria”. En este número, al estilo de la película “Víctor o Victoria”, pasa de ser una meretriz de lujo, una ‘femme fatal’, a desprenderse de todos sus aditamentos para quedar con la cara lavada. Esta metamorfosis maravilló al cineasta. Un sobrino de Cayetana Fitz-James, duquesa de Alba, dirigió para Madame el espectáculo “Incógnito”, en el que participaban 30 hombres travestidos. Esta aventura le llevó tres meses a la cárcel.

Madame Arthur, vuelve!!
Madame Arthur el documental, 2010-10-23

http://madamearthureldocumental.blogspot.com/2010/10/madame-arthur-vuelve.html

Después de mucha espera, trabajo, y demás anunciamos que el documental sobre la "Madame Arthur" está terminado y montado, listo parasu estreno. De la mano de "El Erizo Producciones" será estrenado en breve, en un local aún por terminar de negociar pero que esperemos que os encante. El último visionado de la película nos ha llenado de nostalgia ya que el montaje final es precioso, llevando al espectador durante una hora por el recuerdo de los locales "Barcelona de noche" y "Gambrinus", la Barcelona de los 70, el cabaret, el music Hall, la dictadura, los tacones, las plumas, los trans y las trans, todo acompañado por testimonios como Pierrot, Christine, Dolly Van Doll, Mel Castan, Juani de Lucia, Enric Majó y Victor Guerrero y por los habitantes de Villavieja de Yeltes, el pueblo de Modesto, nuestra Madame. Una montaña rusa que va desde el llanto hasta la carcajada más sonora. Un homenaje a una de las figuras más emblemática de la Barcelona canalla, y del cabaret más absoluto.

DOCUMENTACIÓN
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Madame Arthur, el travesti del franquismo.
Infante Terrible | Antinoo.es, 2010-05-21

https://antinoo.es/madame-arthur-el-travesti-del-franquismo/
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Eduardo Gión: «Llegué por un libro a Madame Arthur y quedé fascinado»
El Periódico, 2011-03-18

https://www.elperiodico.com/es/opinion/20110318/eduardo-gion-llegue-libro-madame-943774

2011/03/18

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | EDUARDO GIÓN: "LLEGUÉ POR UN LIBRO A MADAME ARTHUR Y QUEDÉ FASCINADO"

Eduardo Gión: «Llegué por un libro a Madame Arthur y quedé fascinado»
El Periódico, 2011-03-18

https://www.elperiodico.com/es/opinion/20110318/eduardo-gion-llegue-libro-madame-943774 

La mitad del tiempo está Eduardo trabajando en un hospital de Vilanova, donde es administrativo y se ocupa de gestionar las citas: usted tal día, usted tal otro, usted tal otro; y la otra mitad está haciendo documentales. La dualidad es de formación, porque Eduardo hizo cursos de administrativo y más tarde estudió Cine, que es lo que le gusta, y como no puede (aún) vivir de eso, reparte el tiempo por mitades; de la mitad cinematográfica acaba de salir un largometraje sobre Madame Arthur.

-Un largometraje documental, ¿no? Cuénteme. Explíqueme por qué le atrajo el personaje.

-Bueno, a mí lo que me gusta sobre todo son los años 70 de Barcelona, todo el ‘underground’ de entonces, los cabarets, y buscaba a alguien que hubiera tenido relevancia en esa época, que hubiera abierto alguna puerta, no sé. El caso es que leí ‘Memorias Trans’, que es un libro de Pierrot, y ahí me encontré a Madame Arthur, y... bueno, eso. Leí y quedé fascinado.

-Ajá. Ya tenía personaje.
-Sí. A partir de ahí me dediqué como un año y medio a investigar. De hecho, escribí al pueblo de donde era él, Villavieja de Yeltes, en Salamanca, muy cerca de la frontera con Portugal. ¿Y sabe qué hizo el alcalde? Publicó un bando. El bando decía que se iba a hacer un documental sobre el ilustre Modesto Mangas... porque así se llamaba, Modesto Mangas... y que se pusiera en contacto cualquiera que tuviera información.

-¿Sabían? ¿Que Modesto había sido transformista? ¿Lo sabían?

-En la alcaldía no lo sabían. Simplemente les entusiasmaba este homenaje a un villaviejense que había triunfado en Barcelona. Y... bueno, en cualquier caso encontramos muy poca gente en ese pueblo que supiera que Modesto se había convertido en Madame Arthur. Muy pocos.

-¿Por?
-Bueno, imagínese. Aquello eran los años 60 y Villavieja era un pueblo muy conservador, además estaban en pleno franquismo... Básicamente, Modesto tuvo que huir. De hecho, cuando fuimos allí a rodar... Estábamos en la plaza, montando las cámaras, y se acercó una señora, una señora mayor, y nos dijo: «Ah, que vosotros sois los que vais a hacer algo sobre Modesto, ¿no?» Y yo: «Sí, señora», y le mostré el libro de Pierrot. Y la señora: «Este no es Modesto». Y yo: «Sí, señora, este es Modesto». El caso es que costó lo suyo convencerla, pero cuando al final vio que era cierto se enfadó. Se enfadó muchísimo.

-Me dice que rodó en Villavieja. ¿Qué hacía, se pedía vacaciones?

-Rodamos en Villavieja, en Salamanca... que fue adonde Modesto se fue primero... y en Madrid. Y en Barcelona, claro. Y sí, por supuesto, el largo lo rodé en vacaciones. Qué remedio.

-Sus compañeros de trabajo saben... no sé: ¿de esta doble vida?

-Sí, claro que lo saben. Y están orgullosos. De hecho, una vez me entrevistaron en la revista del hospital.

-Porque ya había filmado algo, ¿no? Antes de Madame Arthur.
-Sí: un corto que hice al final de la carrera y otro que hice mientras hacía el máster. No les fue mal, sobre todo al primero, piense que llegó a exhibirse en Nueva York, en un festival... el West Side Film Festival, se llama.

-¿Máster?

-De Dirección.

-¿De qué iba el corto?

-Se llamaba ‘El abrazo del erizo’, y era una crítica al sector de la telefonía.

-Un corto de telefónicas.
-Era un tema que en esos momentos me interesaba... Verá, en esa época yo trabajaba en una empresa telefónica, y había visto cómo funcionan por dentro. Y quería denunciarlo.

-Una pregunta: ¿aún trabajaba allí cuándo exhibió el corto?
-Sí.

-¿Y? ¿No le dijeron nada?

-Nada. No pasó nada.

-Qué suerte. En fin. ¿Ya está listo el documental? ¿El de Modesto?
-Está listo, sí. Estamos haciendo las gestiones para estrenarlo en El Molino, que nos parece el lugar idóneo.

-¿Cuánto costó?
-¿Cuánto costó? 15.000 euros. Todos de nuestros bolsillos.

-¿«Nuestros»?
-Sí, nuestros. Es un proyecto conjunto. Gente del máster.

-Ojalá lo recuperen.
-No, no, no lo vamos a recuperar, somos conscientes de eso. A mí es que el personaje me encanta, de verdad, y el solo hecho de haber podido hacer un documental sobre él ya es un premio. Aunque también esperamos que sirva, no sé, para seguir haciendo cosas...

2010/05/21

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | MADAME ARTHUR, EL TRANSFORMISTA DEL FRANQUISMO

Antinoo.es / Madame Arthur //

Madame Arthur, el travesti del franquismo.

Infante Terrible | Antinoo.es, 2010-05-21
https://antinoo.es/madame-arthur-el-travesti-del-franquismo/ 

El cineasta Eduardo Gión ha vuelto a poner en la palestra al primer transformista del franquismo, Madame Arthur. También ha contribuido a su recuerdo la mención que le dedicó Joan Estrada en los ‘Premios Sebastià Gasch’.

Madame Arthur nació cerca de Salamanca llamándose Modesto Mangas, desde niño tuvo un aspecto andrógino. Llegados los ’60 desplumó a dos o tres marabús y se hizo unos espléndidos penachos, convirtiéndose en “la reina” del Paralelo barcelonés.

Tras un periplo por España con la compañía «Sonrisas de España», consiguió un puesto de ayuda de cámara del ministro de la Gobernación de entonces. Este empleo le permitió conocer al prestigiosos psiquiatra López Ibor y al Premio Nobel Camilo José Cela.

Detrás del ministro acabó en el Maresme y cambió el uniforme de mayordomo por las lentejuelas y los tacones de aguja, y se afincó en Barcelona. Empezó como presentador en el cabaret Cambrinus, y pronto conquistó a los censores catalanes y a las clases altas, ávidas de un espectáculo impensable en el resto de la España franquista.

Madame Arthur bailaba, interactuaba con el público y cantaba, siempre en directo y con orquesta. En la sala de fiestas “Barcelona de Noche” fue descubierto por Federico Fellini, a quien iba dedicado un número “Las noches de Cabiria”. En este número, al estilo de la película “Víctor o Victoria”, pasa de ser una meretriz de lujo, una ‘femme fatal’, a desprenderse de todos sus aditamentos para quedar con la cara lavada. Esta metamorfosis maravilló al cineasta.

Un sobrino de Cayetana Fitz-James, duquesa de Alba, dirigió para Madame el espectáculo “Incógnito”, en el que participaban 30 hombres travestidos. Esta aventura le llevó tres meses a la cárcel. «Yo soy una cosa rara. Tengo el cuerpo de Cleopatra y la cara de una jaca cortijana de Alvaro Domecq», Madame Artur.

2000/02/29

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | ADIÓS A MADAME ARTHUR

Adiós a Madame Arthur.
Isabel Olesti | El País, 2000-02-29

https://elpais.com/diario/2000/03/01/catalunya/951876441_850215.html 

Ahora que el Carnaval está al caer y ya nadie se sorprende -es más: resulta hasta poco original que un hombre se vista de mujer-, me viene en mente un personaje que en su día se jugó la piel por esto. Madame Arthur fue el primer hombre que tuvo las agallas, en plena dictadura franquista, de transvestirse en un escenario. Su muerte, hace unos meses, habría pasado inadvertida si no fuera por una mención especial que le dedicó Joan Estrada en los Premios Sebastià Gasch. Conocí a Madame Arthur en la fiesta del aniversario del Bagdad -tenía entonces él más de 70 años-. Enseguida me llamó la atención aquel hombre impecablemente maquillado y bien vestido, como si estuviera a punto de saltar al escenario en cualquier momento. Meses más tarde nos citamos en un café y me contó su vida, que me pareció de película.

Madame Arthur nació cerca de Salamanca con el nombre de Modesto Mangas, aunque su oficio le impidió hacer honor a su nombre. Ya desde pequeño tuvo un aire ambiguo y nadie sabía a ciencia cierta si el que servía cafés en un bar de Salamanca era niño o niña. Aprovechó el tirón y terminó triunfando en el barcelonísimo Paral.lel de los años sesenta ataviado con las mejores plumas. Fue entonces cuando Modesto Mangas se transformó para toda la vida en Madame Arthur.

A los 12 años alguien propuso a Modesto enrolarse en 'Sonrisas de España', una compañía que recorría los pueblos cantando y bailando el cancionero español de los años treinta. Él se vestía de hombre, pero el público seguía confundiéndolo. Atravesó España y fue cogiendo lo que se llaman tablas. Pero el ambiente lo llevaba por mal camino y su madre le rogó que dejara la vida de la farándula si no quería terminar con el hígado hecho puré. Y Modesto la obedeció. Después de una dura selección entró como ayuda de cámara del ministro de la Gobernación de aquel entonces -nos situamos en los años cuarenta-. Su patrón nunca llegó a saber de dónde procedía; al contrario de su mujer y de sus hijos, quienes animaron a su padre a elegirlo.

Durante aquellos siete años Modesto Mangas vivió pendiente de su ministro y señor, al que le preparaba la ropa todos los días, fuera a donde fuera. Así conoció a López Ibor y a Cela, amigos de los señores que frecuentaban la casa. Un día el ministro hizo un viaje a Barcelona para visitarse en la clínica Barraquer. Naturalmente se llevó a su séquito y Modesto pisó por primera vez la ciudad donde se quedaría para siempre. Aquel mismo verano el ministro, encantado con el clima mediterráneo, alquiló una mansión en el Maresme. Una pelea con el servicio desencadenó lo que ya se cocía: Modesto cambió el uniforme de ayudante de cámara por las plumas y el marabú y así se lanzó de nuevo al mundo del espectáculo.

Empezó como presentador en el cabaret Cambrinus. Al poco tiempo ya se vestía de mujer sorteando bravamente la censura, que se contaba entre sus fans más adictos. Marqueses, banqueros..., el público llegaba de toda España porque en Madrid un espectáculo de estas características era aún impensable. Madame Arthur cantaba, bailaba y se metía con la gente. Le acompañaban 10 músicos y nunca utilizó el play back. Al Cambrinus le siguió el Arnau, el teatro Victoria, Camelot, Rialto, etcétera. En el 'Barcelona de Noche' tuvo un espectador de lujo: Federico Fellini, a quien iba dedicado un número que reproducía 'Las noches de Cabiria'. "Eres la más hembra que Goya plasmó", le cantaban a Madame Arthur apoyada a un farol, vestida de puta elegantísima, para acabar arrancándose las pestañas y los marabúes y convertirse en un andrajo. Cuentan que Fellini subió a su camerino atónito y sin habla de lo muy sorprendido que se quedó.

Madame Arthur se fue de gira con Incógnito, una compañía de 30 hombres vestidos de mujer y bajo las órdenes de un sobrino de la duquesa de Alba. Le acusaron de escándalo público y le metieron tres meses en la cárcel. Curiosamente, el policía que le detuvo era de su pueblo y le reconoció. Hasta los 70 años Madame Arthur subía al escenario si se lo pedían. Ahora, siete años más tarde, llevaba una vida tranquila, pero sus admiradores aún le piropeaban a su paso por lo que queda de lo que fue el dorado Paralelo.

1983/06/08

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | MADAME ARTHUR, MÉRITO AL TRABAJO, AÚN NO PUEDE RETIRARSE

Madame Arthur aún no puede retirarse.
Ayudó a triunfar a Christa Leem y a Pavlovsky.
Lluís Bassets | El País, 1983-06-08
https://elpais.com/diario/1983/06/09/ultima/423957602_850215.html 

Modesto Mangas Mateos es un sesentón simpático y barrigudo. Sus gruesos anillos y sus gestos exagerados revelan su afiliación a la cofradía de los gay. Además, se trata a sí mismo de ‘sí misma’. "Fui un caso precoz en el arte. Nunca he negado que soy homosexual, y sólo me he tratado corno chico cuando he trabajado en sitios que lo requerían, como en la ‘mili’, donde era primera telefonista del Estado Mayor del Aire en Salamanca". Todo en él lleva la inconfundible huella del escenario. En sus ademanes y en sus chistes procaces centellea un metal que no parece auténtico y que luce como bruñido por la cotidiana tarea de arrancar risas en las salas de fiesta. Pero Modesto es, él mismo, más auténtico que sus gestos. Ahora desea retirarse, porque a sus 60 años se cree con derecho a quedarse en casa sin hacer nada, después de las cuatro décadas de trabajar sin parar. Los contratos que proporciona este género de vida son el negativo exacto de plumas y boas, de joyas y pieles falsas. No tiene ni tan sólo seis años de cotización a la Seguridad Social. Deberá subir a la palestra un buen tiempo más para poder retirarse con dignidad.

Y en cambio, tiene la Medalla del Mérito al Trabajo, que le concedió Franco, y de la que se muestra orgulloso. "Con Franco yo llevaba más joyas y más pieles, y me dio esa medalla. Pero la única vez que he estado en la cárcel fue también con el franquismo, cuando me detuvieron y juzgaron por escándalo público, que me llevó a la cárcel dos meses. Era un día de Navidad y yo había bebido un poco más de la cuenta. Salí al Paralelo para ir a felicitar a las amigas de otra sala de fiestas, y allí mismo me cogió la policía. Fuera de esto, jamás he sido fichada ni detenida".

Los tiempos actuales, la desaparición de algunas discriminaciones y la irrupción de los travestidos en las calles y en la prostitución no son del gusto de Modesto. "Se ha confundido la libertad con el libertinaje. Esos homosexuales que hay en las Ramblas, metidos en coches, son un escándalo. Muchos roban a sus clientes, y aún hay gente que se vuelve loco por ellos. Y lo de los partidos políticos a mí me parece bien, pero como en Estados Unidos, donde encuentras a ingenieros, curas, médicos y gente culta y seria. Aquí no. ¿Qué derechos van a pedir con gritos y desnudeces, y con escándalos como los que dan en las calles?".

Modesto no es tampoco partidario de los tratamientos de cambio de sexo. "Para hacer lo que nosotras hacemos no hacen falta hormonas, tetas ni operaciones", dice. "Yo no, yo natural como el tomate. No conozco a ninguna operada que haya sido feliz de verdad". Y tampoco está de acuerdo con que se casen los homosexuales: "Para meterse en la cama no hace falta casarse". Es católico y más bien conservador. "Creo en Dios y en la Virgen. Pero no practico, porque no voy a mariconear de noche y a ir a misa de día". Se siente totalmente atado a Barcelona y le gusta mucho más el alcalde, Pasqual Maragall, que el presidente Felipe González. "Mira, es mi tipo, qué quieres que te diga". De Pujol, ni habla. "Pero yo soy catalana, catalana".

Después de tres años de ausencia de Barcelona de Noche, regresa ahora, vestuario, lentejuelas y purpurinas en ristre, a seguir trabajando en el escenario donde ayudó a triunfar a Christa Leem y a Pavlovsky. Es Madame Arthur, que reivindica para sí el título de primer travestido de la historia reciente, que es consciente de los problemas de los homosexuales, pero que quiere parecer una mujer emancipada. "Jamás me he sentido discriminada. Veinte veces que volviera a nacer, veinte veces que quisiera ser Madame Arthur".

1976/08/27

DOCUMENTACIÓN | AMBIENTE | MONCHO ALPUENTE: "BARCELONA LA NIT"

"Barcelona la nit"
Moncho Alpuente | El País, 1976-08-27

https://elpais.com/diario/1976/08/28/cultura/210031215_850215.html 

El ‘Paralelo’ ya no es lo que era, dicen los noctámbulos barceloneses; pese a todo, siguen brillando las luces del ‘Molino’ y anunciando en sus carteles la presencia mágica de Frank Joham; la verdad es que ya no está para muchos trotes el pobre, y sus apariciones sobre escenario, son momentos para la nostalgia y el homenaje. En el ‘Victoria’ anuncian desenfadados vodeviles, ‘Sexomanía’, con el habitual plantel de bellas señoritas; los curiosos se apiñan sobre las fotos a todo color que se exhiben en las carteleras, comprobando a qué extremos ha llegado la apertura en estas materias. El ‘Apolo’ ofrece su bodega flamenca y su espectáculo de revista; miles de bocadillos se engullen rápidamente en la barra, minutos antes de que den comienzo los espectáculos, y resulta recomendable dejarse caer por las atracciones ‘Apolo’ en un vestíbulo continuo; la ‘casa encantada’ o el tren que desciende a las entrañas de la tierra, son verdaderas obras maestras de metal y cartón piedra, producto de imaginativos y anónimos artistas. El personal, sin embargo, se decide por lo práctico y se apelotona junto a una rudimentaria máquina tragaperras donde, por un miserable duro y con una cierta habilidad, pueden provocarse premios de hasta cien o doscientas pesetas. El ‘Paralelo’ sigue manteniendo su vitalidad. En pequeños ‘antros’ de aspecto ‘montmartriano’ fulguran los nombres exóticos de beldades que vinieron de allende los mares a practicar el noble arte del ‘strip-tease’, cuya traducción más castiza sería ‘despelote’. Abundan las ‘Lizettes’, ‘Ingrids’, ‘Olgas’ y ‘Fátimas’, ‘misses’ y ‘madarnes’; las españolas prefieren denominaciones florales: hay ‘Dalias’, ‘Gardenias’ y ‘Petunias’. Los alicientes eróticos ofrecen innumerables alternativas; puede usted elegir un ‘strip’ a la francesa, audaz lencería inevitablemente negra, mallas y liguero, con el complemento de una larga boquilla y una canción de la Piaf, con Mireille Mathieu sería aborrecible. Quizás prefiera una cosa más moderna, un ‘strip’ anglosajón, con música de discoteca o telefilme de serie, con ‘venus de ébano’ o inglesita de aire escolar y corta melena rubia. La alternativa exótica puede venir con una Salomé cubierta de tules y brillante en el ombligo.

El Molino

El santuario sigue siendo ‘El Molino’, aunque Joham haya quedado como recuerdo de nostálgicos: su presencia y su forma de ser han impregnado la estética del mejor de todos los ‘music-hall’ del mundo. Hace mucho tiempo que desapareció de allí también la prodigiosa Olga Vidalia, cuyos malabarismos anatómicos la hubieran hecho merecedora de una medalla de oro en gimnasia erótica, disciplina que, si no tiene todavía rango olímpico, es por una desgraciada omisión del puritanísimo COI. Escamillo permanece, también, alejado del escenario por el que, durante mucho tiempo, paseó sus mejores capas y tampoco está Gardenia Pulido, espectacular ‘vedette sexi’, de refrescante labia. Entre las ausencias se hace notar la del acordeón de Mari-Merche, que pisara las tablas con dignidad de profesora del conservatorio. Sin embargo. los herederos han asimilado la tradición y siguen luchando con los nefandos libretos de siempre, a base de una espontaneidad que produce la eficaz colaboración de un público en el que florecen, desde hace años, las barbas y cabelleras de los ‘progres’. Ivette René, francesa auténtica que hiciera maravillas en algunas ‘boites’ madrileñas de los años sesenta, para no traspasar los límites de lo permitido al quitarse el salto de cama, es, desde hace algunos años, la primerísima ‘vedette’ del ‘Molino’ y, por lo tanto, aquella a la que se le permiten las mayores audacias anatómicas, generalmente acompañadas de adecuadísimos y gangosos ‘oh lala’ o ‘sexy’ de París. El primer actor Piper y la vedette cómica Lita Claver, más conocida por ‘La Maña’, resultan ser las máximas atracciones. Tanto Piper como ‘La Maña’ poseen un desparpajo digno de admiración y una capacidad fuera de serie para improvisar sabrosos ‘apartes’ con el público, que podrían inscribirse en la mejor de las tradiciones brechtianas. Dignas de admiración son, también, las ‘perfomances’ del bailarín y coreógrafo ‘Negrito Poli’, cuya mímica facial produce torrentes de carcajadas, y la ‘españolísima’ gracia de Merche Bristol, experta en adoptar actitudes de recatada alumna de las ursulinas mientras se despoja de sus vestiduras.

‘El Molino’ sigue, con el paso del tiempo, una auténtica escuela del ‘music-hall’, una escuela por la que convendría que pasaran desde los más cirscunspectos teóricos teatrales hasta nuestras más exuberantes aprendices de ‘starlettes’.

La moda del travesti

El ‘travestismo’ se viene practicando en los ‘cabarets’ barceloneses desde hace muchos años, pero los medios de comunicación, en función de las últimas aperturas, parecen haberlo descubierto ahora, y los locales más tradicionales de este género rebosan de espectadores de nuevo cuño. El ‘cabaret’ rey de este género de espectáculos es, sin lugar dudas, ‘Barcelona de noche’, donde, bajo la batuta de ‘Madame Arthur’, pasaron varías generaciones de practicantes de tan difícil arte. En el travestismo podríamos hablar de dos escuelas perfectamente diferenciadas. En la primera de ellas, la característica esencial es la total apariencia femenina que provoca el equívoco, la ambigüedad culpable que llena de dudas a las buenas conciencias, que se ven amenazadas por el fantasma de una posible transgresión de sus normas de conducta sexual. Bibi Andersen (no cometan la vulgaridad de llamarle Manolo) representa sobre la pista del ‘Starlette's’ la máxima cumbre de esta escuela y además, para mayor escándalo y sufrimiento de las «personas decentes», no piensa operarse y cambiar de sexo por el momento. Maestro indiscutible de la segunda escuela es el actor argentino Pavlovsky, que actúa en el ‘Barcelona de Noche’; en este caso la apariencia física es lo de menos, ya que lo que se pone en juego son cualidades de actor y excepcionales facultades para la imitación. En esta segunda escuela suele abusarse en los cabarets españoles del ‘travesti’ bufo, que ensarta chistes y equívocos de doble sentido en la peor tradición del ‘chiste de maricas’, indudablemente machista, que hace las delicias de un público que, tras la provocación, necesita afirmarse en su incontaminable virilidad.

Otras alternativas
Sí es usted amante de la ‘revista tradicional’, género que no suele prodigarse en Barcelona, le recomendamos el ‘Apolo’, teatro en el que don Matías Colsada, el de las ‘chicas alegres que trajo Colsada para quitarles el malhumor’, ha introducido los modos habituales de la ‘revista’ de argumento, contando con la esencial colaboración de los primeros actores Luis Cuenca y Pedro Peña, acompañados por la ‘escultural’ Tania Doris, una ‘vedette’ valenciana que porta, con singular gracia, los más airosos y sofisticados plumeros, pero que sigue teniendo sus reparos ante el inevitable ‘destape’, que realiza con considerable timidez. En el Apolo se han incorporado fastuosos inventos tecnológicos, escaleras abatibles y cascadas naturales que aparecen en el escenario, pero esta incorporación se ha realizado sin romper la estética ‘kitsch’ de la revista tradicional. Las escaleras portan enormes cantidades de bombillas de feria y la gran cascada final es un prodigio de reconfortante mal gusto. Del actual espectáculo del ‘Apolo’ habría que destacar la presencia de Luis Cuenca, cuyo físico, casi inverosímil, en combinación con sus cualidades histriónicas, forman un cóctel de éxito asegurado. El ballet se encuentra entre los más airosos y conjuntados de este género de espectáculos, y ciertas situaciones de los libretos, considerablemente tópicos, ofrecen ciertas posibilidades. En el capítulo negativo hay que resaltar el abuso del ‘play-back’ y la existencia de numerosas butacas en la sala desde las que resulta milagroso visualizar el escenario, habiéndose de entregar los usuarios a toda clase de complicadas contorsiones, con escasas posibilidades de éxito.

MIKEL/A, AQUÍ ESTAMOS Y NO NOS OCULTAMOS

Mikel/a enseña cacho en la 2ª Gayakanpada de EHGAM, 27-29 agosto 1993, Muxika // STARS COFLHEE es un trabajo realizado por Julen Zabala Alon...