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2017/02/01

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | DISPAROS Y MACHETAZOS EN LA CASA DE CAMPO CONTRA "ENFERMAS, PELIGROSAS Y PECADORAS"

«Enfermos, peligrosos y pecadores»: Disparos y machetazos en la Casa de Campo.
Agente Provocador, 2017-02-01

http://www.agenteprovocador.es/publicaciones/pioneros-gays 

«La policía detuvo a dos jóvenes y requisó un revólver», informaba El País al día siguiente del acto de celebración del Día del Orgullo Gay, organizado por el Frente de Liberación Homosexual de Castilla (FLHOC), un pionero colectivo gay marcadamente revolucionario que había «incendiado» las luchas sociales con sus manifiestos y discursos que impugnaban la todavía vigente Ley de Peligrosidad Social y las contradicciones de la misma izquierda. Te jugabas el pellejo, la misma vida.

Aquel día de junio de 1979, mientras poco a poco en lugares como Barcelona, Bilbao o Valencia, entre provocaciones y violencia fascista, avanzaba el movimiento gay, el FLHOC tuvo que enfrentarse a las emboscadas y disparos de los fascistas. En un comunicado previo difundido a la prensa y grupos sociales afirmaron que «durante siglos hemos estado ocultos. Nos han perseguido de mil y una formas: la Iglesia, la familia patriarcal, los Estados han sido nuestros verdugos. Es la hora de alzarnos contra toda discriminación, contra todas las formas legales o culturales represoras de la sexualidad en general, y de la homosexualidad en particular. Enfermos, peligrosos, pecadores, hemos sido atacados tanto por la izquierda totalitaria como por la derecha, civilizada o no. Hoy somos, según UCD y su Ministerio del Interior, ilegales».

La investigadora y escritora Gracia Trujillo Barbadillo describe las tensiones y discursos de representación de aquel momento de esta manera: «Existían diferentes posicionamiento ideológicos en relación con el debate sobre el tipo de imagen pública que convenía que diera el movimiento a la sociedad y a los medios de comunicación. La defensa de la “pluma” de los gays era rechazada por un sector del movimiento por considerarla expresión de la diferencia homosexual que combatían, mientras era defendida por otro. El CGAG defendía, en oposición al FAGC, que los travestis ocuparan la cabecera de las manifestaciones en lo que constituía una defensa de esa diferencia y de la necesidad de mayores niveles de visibilidad (de las otras minorías sexuales). En el caso de las lesbianas, existía, en general, un rechazo a la pluma masculina entre las propias lesbianas politizadas y las feministas heterosexuales, como ocurrió posteriormente en los colectivos de feministas lesbianas».

En un principio, se había convocado una manifestación a la que se habían sumado la mayoría de las fuerzas políticas de la izquierda (salvo ORT y PTE), de movimientos sociales (bajo el nombre de Coordinadora de Marginados Sociales) y sindicatos. Pero Madrid había declarado la guerra al mundo gay y lésbico. Tiempo antes, ya se había prohibido un acto gay: las Jornadas de Liberación Sexual que se iban a celebrar en el Centro Cultural de Prosperidad, en el número 51 de la calle Mantuano, que el año anterior ya se habían organizado como actos por el Orgullo Gay por el entonces recientemente constituido FLHOC (que se presentó el sociedad con una charla en la librería de Cuatro Caminos) y que duró tres días, durante los que se proyectaron películas y se dieron encuentros y charlas.

También se sucedían las redadas de gays y lesbianas, y el cierre de locales de ambiente como O’clock, Marilyn, Sacha’s u Otello’s, entre otros.

No hubo manifestación, prohibida a última hora, por lo que se celebró un mitin en el pabellón de agricultura de la Casa de Campo al que acudieron unas mil personas. No fue mucha la asistencia, pero era fácilmente comprensible ante el miedo a detenciones y palizas por parte de elementos de la extrema derecha del ambiente de Fuerza Nueva y los numerosos grupúsculos terroristas creados a su alrededor. «Esta táctica despistante y aparentemente arbitraria, un tira y afloja entre tolerar y reprimir, es típica con los homosexuales», comentó Ángel, militante del FLHOC. «Nos redimen graciosamente de la ley de Peligrosidad Social para caer bajo la amenaza de los artículos 431 y 432 del Código Penal, un cajón de sastre que se puede utilizar contra cualquier individuo que resulte incómodo sea por el motivo que sea».

Los problemas llegaron al terminar el acto. La Casa de Campo se convirtió en un territorio de caza para bandas fascistas. Al terminar las intervenciones, miembros del servicio de orden avisaron a los asistentes que personas de extrema derecha, provistas de armas, se habían infiltrado con la intención de provocar incidentes. Debido a ello se pidió que la gente se dispersara en grupos. Previamente, antes de concluir el acto, pequeños grupos de ultraderechistas habían intentado infiltrarse. En una de estas ocasiones, el servicio de orden consiguió retener a uno de los agresores. Este llevaba consigo un carnet de la Hermandad Nacional de Antiguos Caballeros Legionarios, con el número 1596 y expedido a nombre de Julián de la Fuente Roldán. Una vez concluido el mitin, junto a la estación del metro de Lago, un grupo de ultraderechistas atacó a algunos de los participantes en el mitin. Uno de ellos resultó herido en la cabeza. Sin embargo, gays y miembros del servicio de orden pudieron acorralar a varios de ellos, que acabaron sacando una pistola y disparando al aire. Varios de ellos fueron detenidos, el resto pudo huir.

En los sucesivos meses, Madrid viviría un aterrador historial de atentados y palizas a manos de la ultraderecha. La policía requisó un revólver, cuatro machetes y varias porras.

1997/06/14

DOCUMENTACIÓN | VIOLENCIA | UN CONDUCTOR HUYE TRAS ARROLLAR TRES VECES A UNA TRANS EN LA CASA DE CAMPO

Un conductor huye tras arrollar tres veces a un travestido en la Casa de Campo.
Luis Fernando Duran | El País, 1997-06-14

https://elpais.com/diario/1997/06/15/madrid/866373855_850215.html

J. L. B., un travestido de 34 años que ejercía la prostitución en la Casa de Campo, se encontraba anoche en estado de coma en la unidad de cuidados intensivos del hospital Clínico después de ser atropellado tres veces durante la madrugada del sábado por un coche que huyó, según informó el Samur. La víctima sufre un politraumatismo severo, fracturas costales múltiples, traumatismo craneoencefálico, aplastamiento de vértebras y fractura del pubis. Su estado es muy grave, en opinión de los médicos del centro sanitario. Varios travestidos explicaron ayer que J. L. B. se encontraba de pie en la carretera que bordea el lago de la Casa de Campo. Un coche, del que no se han facilitado detalles, le arrolló a unos setenta kilómetros por hora. El travestido volvió a ser arrollado dos veces cuando intentaba levantarse del asfalto, según declaró la víctima a los médicos del Samur camino del centro sanitario.

No es el primer ataque que sufren los travestidos de esta zona. Según aseguraron a la policía, en las madrugadas de los fines de semana son víctimas de atropellos y ataques por parte de algunos conductores. Para defenderse de estos agresores nocturnos, numerosos travestidos de la Casa de Campo llevan piedras en los bolsillos.

Por otra parte, una prostituta y el hombre que la acompañaba fueron ingresados en los hospitales Gregorio Marañón y La Paz, respectivamente, tras ser brutalmente golpeados por un desconocido a las 5.30 del sábado en la calle de Francisco Gervás, en el distrito de Tetuán. El agresor, un individuo de gran corpulencia, según afirman los heridos, rompió la dentadura a la mujer. El hombre tenía dos fracturas en la cara.

1996/07/13

DOCUMENTACIÓN | VIOLENCIA | UNA TRANS ES APUÑALADA EN LA CASA DE CAMPO

Un travestido es apuñalado en la Casa de Campo.
Paz Álvarez | El País, 1996-07-13

https://elpais.com/diario/1996/07/14/madrid/837343464_850215.html 

Un hombre fue detenido el pasado jueves, acusado de intentar asesinar a un travestido en la Casa de Campo, aseguraron ayer fuentes de la Jefatura Superior de Policía. El arrestado es Pedro R. T., de 31 años y profesor de gimnasia, según confesó a la policía en el momento de su detención. Los hechos ocurrieron sobre las once de la noche del pasado día 1. El presunto agresor se dirigió en coche a una de las zonas de la Casa de Campo donde habitualmente se ejerce la prostitución, y una de las áreas menos vigiladas por la policía.

El calor apretaba y la noche acababa de comenzar. Pedro R. T. se fijó en uno de los travestidos que se apostaban a un lado de la carretera y contrató sus servicios sexuales. Tras apalabrar el precio, ambos se enzarzaron en una violenta discusión que acabó en sangre. Pedro R. T. golpeó a su víctima y le asestó una puñalada, según la policía. Después puso en marcha su vehículo, enfiló de nuevo la oscura carretera y se dio a la fuga.

Tras denunciar los hechos, la policía localizó días más tarde el coche del presunto agresor en una calle del centro de la ciudad. El pasado jueves fue detenido y permanece a la espera de pasar a disposición judicial acusado de homicidio frustrado.

1995/01/20

DOCUMENTACIÓN | VIOLENCIA | ASESINAR HOMOSEXUALES BUSCANDO "LA SEGURIDAD Y EL ORDEN"

34 años de cárcel para el adolescente 'ultra' que mató a un homosexual.
Begoña Aguirre | El País, 1995-01-20

https://elpais.com/diario/1995/01/21/madrid/790691087_850215.html

David Garrido Truchado, el ‘ultra’ de 19 años que hace dos -cuando tenía sólo 17- asesinó a un homosexual e hirió gravemente a otro, fue sentenciado ayer a 34 años de cárcel por la Audiencia Provincial de Madrid, que le juzgó la semana pasada. El tribunal le condena a 21 años de reclusión por el asesinato de Mariano Gómez, con quien trabó relación en la Casa de Campo y al que asestó 17 puñaladas, y a 13 años por el asesinato frustrado de Darío, un joven que se anunciaba en un periódico para conseguir contactos homosexuales. Los jueces consideran que el condenado tenía sus facultades mentales en perfecto estado, y que actuó así por su profunda aversión a los homosexuales. Desestiman, por tanto, la petición del defensor, Angel López Montero, que había solicitado que su cliente fuera internado en un centro psiquiátrico.

López Montero comenzó pidiendo la absolución de David Garrido por ese motivo. Pero, durante el juicio, su defendido reconoció su autoría en ambas agresiones, por lo que pasó a reclamar 12 años de cárcel por un delito de homicidio y otro de lesiones.

El fiscal elevó su petición de 34 a 35 años al considerar que, en la agresión a Darío, existió una agravante de ensañamiento porque el condenado, tras malherir a su víctima, siguió golpeándola. Y, según la acusación pública, lo hizó para aumentar su dolor. La acción popular, ejercida por el Colectivo Gay de Madrid, pidió 38 años por creer que hubo ensañamiento en ambos delitos. El tribunal ha descartado el ensañamiento, ya que considera que todas las puñaladas se dieron para causar la muerte, no para producir un dolor adicional.

El procesado, hijo de un policía municipal y de una limpiadora, ejecutó las dos agresiones acompañado de un amigo, José Antonio A., que entonces tenía sólo 15 años, por lo que no llegaba a la mayoría de edad penal, establecida en los 16. Este menor se encuentra en libertad tras pasar dos años en un reformatorio.

Las agresiones contra homosexuales están aumentando, según Pedro González [Zerolo], presidente del Colectivo Gay de Madrid (COGAM). Esta entidad ejerció la acción popular durante el juicio de David Garrido por dos asesinatos (uno frustrado) de dos homosexuales. COGAM espera que este proceso sensibilice a la sociedad sobre el incremento de este tipo de delitos y anime a las víctimas a denunciarlos.

González, que ejerce como abogado, asegura que cada vez le llegan más casos de homosexuales agredidos. "En el año de la tolerancia, contra el racismo y la xenofobia, se habla del antisemitismo, cuando en España apenas hay agresiones a judíos y, sin embargo, se olvida luchar contra algo tan en alza como la homofobia [odio a los homosexuales]", asegura.

David Garrido convirtió a los homosexuales en sus propias cabezas de turco. Y esa aversión le llevó al asesinato.

Según el informe psicológico elaborado a petición del juez, David compensa su personalidad insegura y su acusado sentimiento de inferioridad con grandes dosis de dogmatismo moral. Divide el mundo en buenos y malos y, en su búsqueda de "la seguridad y el orden", ataca a aquellos que, según su peculiar esquema de valores, lo transgreden. En ese saco mete, en primer lugar, a los homosexuales.

"Escarmiento"
El 2 de marzo de 1993, David, concertó una cita con Darío (nombre ficticio), un joven que se anunciaba así en un periódico: "Chico de 18 años, nueva generación, moreno, atractivo, sin vello, busca chico similar, para rollo o relación, total precaución, abstenerse plumas [afeminados]".

La intención de David era dar un escarmiento al anunciante por sus gustos homosexuales, que él no respeta ni tolera. Acudió al encuentro, en el metro de Gran Vía, acompañado de su amigo José Antonio. Los tres se dirigieron a un minúsculo estudio que Darío tiene en la calle del Barco.

Allí charlaron durante un rato. David se levantó para ir al servicio. De repente, salió con un estilete en la mano y se lo clavó a Darío en el abdomen, seccionándole una porción del duodeno, y en el antebrazo.

El agredido trató de salir del estudio, pero no le dio tiempo porque sus dos ‘invitados’ le obligaron a sentarse en el sofá y a desnudarse. Darío, muy malherido, aún recibió múltiples patadas en la cara y golpes con un puño de hierro en la cabeza. "Me das asco", le decía David.

Los dos agresores rompieron el cable del teléfono para que no pudiera pedir ayuda y le quitaron las llaves de la casa, dejándole encerrado y muy malherido.

Afortunadamente para Darío, la puerta podía abrirse desde dentro y la víctima consiguió salir en busca de ayuda. La herida del abdomen, de no haber sido operada, le hubiera provocado la muerte por peritonitis.

Dos meses después, el 5 de mayo de 1993, los dos compinches acudieron armados con navajas a una zona de la Casa de Campo conocida como el ‘Cerro de los Locos’, para dar "un escarmiento" a los homosexuales que allí acuden.

Mariano Gómez Higuera, un funcionario segoviano de 34 años, se dirigió educadamente a ellos preguntándoles qué hacían por allí. Los dos jóvenes decidieron seguirle la corriente para hacerle creer que había ‘ligado’. Los tres se sentaron a charlar en un montículo.

17 puñaladas

Súbitamente, David se levantó y colocándose detrás de Maríano, le propinó varias cuchilladas en el cuello. Se le cayó la navaja y la víctima aprovechó para salir huyendo. Pero David corrió detrás de él apuñalándole y gritándole: "Cállate, maricón". Recibió 17 cuchilladas, tres de ellas mortales.

Los dos amigos contaron sus mortíferas andanzas a los compañeros de colegio como si se tratase de hazañas. Uno de ellos comentó a su padre parte de las espeluznantes correrías que relataban. Cuando éste vio en un programa televisivo el hallazgo del cadáver de Mariano decidió llamar. Los periodistas avisaron a la policía, que empezó a tirar del hilo. David fue encarcelado en prisión preventiva el 12 de mayo de 1993, una semana después del hallazgo del cadáver de Mariano.

1995/01/13

DOCUMENTACIÓN | VIOLENCIA | LA FISCALÍA ELEVA A 35 AÑOS LA PENA PARA EL ULTRA QUE MATÓ A UN HOMOSEXUAL

El fiscal eleva a 35 años la pena para el 'ultra' que mató a un homosexual.
Begoña Aguirre | El País, 1995-01-13

https://elpais.com/diario/1995/01/14/madrid/790086275_850215.html 

El fiscal elevó ayer a 35 años su solicitud de cárcel para David Garrido, el ultra de 19 años acusado de asesinar a un homosexual y herir gravemente a otro en 1993. El abogado defensor, por su lado, reconoció que su cliente había cometido un homicidio, si bien pidió que la condena no exceda de 12 años de prisión. En un principio había solicitado la absolución. El cambio se debe a que el procesado reconoce ser el autor del crimen.

A las acusaciones del asesinato de Mariano Gómez Higuera, de 30 años, el 5 de mayo de 1993, y del asesinato frustrado de Darío (sobrenombre ficticio) en marzo de ese mismo año, la fiscalía añadió ayer un agravante: el ensañamiento contra este último ya que, tras acuchillarle, le golpeó con crueldad. Por este motivo decidió ayer, al término del juicio, elevar de 34 a 35 años su petición de cárcel. La acción popular, ejercida por el Colectivo de Gays y Lesbianas [COGAM], reclamó 38 años de prisión: considera que las agresiones fueron premeditadas.

El abogado defensor sostuvo en el juicio que Garrido no actuó con premeditación y pidió al tribunal que sea ingresado en un psiquiátrico, ya que su cliente, dijo, padece un desdoblamiento de la personalidad.

En los dos asesinatos que se imputan a Garrido estuvo presente José Antonio A., quien entonces sólo tenía 15 años, por lo que, al ser menor de edad penal, no ha sido juzgado. Los dos jóvenes entablaron relación con el fallecido Mariano en una zona, de contactos homosexuales de la Casa de Campo. Según el relato del fiscal, Garrido le dijo a su amigo: "Ese es homosexual, vamos a pegarle". Se internaron los tres en una zona boscosa y, de repente, mientras charlaban, Garrido se levantó, se puso detrás de Mariano y le pegó cuatro cuchilladas.

La víctima se dio la vuelta y recibió otra puñalada en el abdomen, intentó defenderse y entonces Garrido perdió su cuchillo y cogió el de su amigo. Cuando Mariano trataba de escapar le persiguió, apuñalándole repetidas veces en la espalda. Estos navajazos le hirieron los pulmones y le seccionaron la aorta causándole la muerte.
 
Con Darío entablaron relación por teléfono. Éste se anunciaba en una revista con un mensaje así de explícito: "Chico de poco vello busca amigos, abstenerse plumas [afeminados]". El 3 de marzo de 1993 quedaron con él y todos se dirigieron al estudio de Darío. Allí Garrido dijo que tenía que ir al servicio y, de improviso, según el relato del fiscal, propinó a su anfitrión dos puñaladas en el brazo y en el abdomen. Después obligaron a Darío a desnudarse y, mientras el menor le propinaba patadas en la cara, Garrido le golpeaba con un puño metálico en la cabeza diciéndole que le daba asco. Cortaron el cable del teléfono y le dejaron encerrado allí, malherido. Consiguió salir y pedir ayuda. De no haber recibido atención médica, habría muerto.

1995/01/12

DOCUMENTACIÓN | VIOLENCIA | "ME GOLPEABA CON UN PUÑO METÁLICO Y SU AMIGO ME PATEABA EN LA CARA"

"Me golpeaba con un puño metálico y su amigo me pateaba en la cara"
Begoña Aguirre | El País, 1995-01-12

https://elpais.com/diario/1995/01/13/madrid/789999859_850215.html 

El tribunal de la Audiencia Provincial de Madrid que juzga al ultra David Garrido, de. 19 años, acusado de asesinar en 1993 a un homosexual en la Casa de Campo y de acuchillar a otro dejándolo herido, pudo ver el caso sin sobresaltos ayer, jornada en que el homosexual herido contó su versión ante los jueces. Garrido, conocido por su fobia a los gay, dijo que actuó en defensa propia.

En ambas agresiones estuvo también presente José Antonio A., que en el momento de los hechos contaba con 15 años y, al no cumplir la mayoría de edad penal, no es juzgado en la Audiencia Provincial. Garrido, que se enfrenta a una petición fiscal de 34 años de cárcel, afirmó que Mariano Gómez Higuera, de 30 años, al que mató el 5 de mayo de 1993 propinándole 11 cuchilladas en la Casa de Campo, le había amenazado con "bajarle los pantalones por las buenas o por las malas". También aseguró que le había sacado un objeto metálico sin precisar de que tipo. Explicó que había acudido a esta zona verde "a coger espárragos".

Respecto a Darío (sobrenombre ficticio), con quien contactó en marzo de 1993 a través de un anuncio, y a quien asestó varias cuchilladas dejándole malherido y encerrado en su casa, afirmó que éste se había abalanzado sobre él y sobre su amigo al no atender sus insinuaciones.

Darío, el homosexual que quedó con vida tras su encuentro con David y su compinche, ofreció una versión bien distinta de lo sucedido. En el anuncio, a través del cual los presuntos agresores contactaron con él quedaba claro el tipo de contacto: "Joven de poco vello busca amigos, abstenerse plumas (afeminados)", decía el texto. Sin embargo, Garrido y su compañero aseguraron que ellos sólo llamaron al teléfono indicado en el anuncio para hacer amistades.

El relato de Darío es el siguiente: "'Nos citamos por teléfono, como hacía frío les propuse ir a mi estudio; llegamos allí, nos sentamos, David se levantó para ir al baño y regresó de repente con un estilete en la mano con el que me apuñaló en el abdomen, su amigo se lo pidió para que no siguiera atacándome y él se lo entregó".

Y continua: "Me obligaron a desnudarme, y mientras David me golpeaba en la cabeza con un puño metálico, el otro me propinaba patadas en la cara. David me decía que le daba asco y me preguntaba cuántas relaciones sexuales había tenido".

La acción popular, ejercida por el Colectivo de Gays y Lesbianas, pide para el procesado 38 años de cárcel. La defensa solicita su absolución, alegando que sufre un desdoblamiento de personalidad.

1995/01/11

DOCUMENTACIÓN | VIOLENCIA | EL ULTRA ACUSADO DE ASESINAR A UN HOMOSEXUAL CAE DESPLOMADO AL SUELO EN EL JUICIO

El 'ultra' acusado de asesinar a un homosexual cae desplomado al suelo en su interrogatorio.
José Antonio Hernández | El País, 1995-01-11

https://elpais.com/diario/1995/01/12/madrid/789913482_850215.html 

El juicio que empezó ayer en la Audiencia contra David Garrido -el ultra de 17 años cuya fobia hacia los homosexuales le llevó a asesinar a uno en la casa de Campo y a acuchillar a otro hasta dejarle gravemente herido- resultó tan accidentado que el tribunal optó por suspenderlo. Garrido, quien se enfrenta a una petición de 34 años de cárcel, cayó desplomado al suelo (una lipotimia ) en medio de su interrogatorio, ante la mirada atónita de los jueces. Antes de derrumbarse, reconoció haber participado en dos asesinatos (uno de ellos frustrado) junto con un amigo de 15 años.

Ante el desplome del procesado, el tribunal paralizó el juicio. La madre de Garrido también cayó fulminada al suelo al ver a su hijo (de aspecto infantil) tendido en el suelo y agitando los párpados. Finalmente, el tribunal -que preside Pedro Javier Rodríguez- decidió aplazar la vista y reanudarla hoy, jueves. Pero no acabaron ahí los incidentes. La policía judicial tuvo que intervenir para evitar que familiares de las víctimas y del procesado (que no dejaron de cruzarse insultos y amenazas durante los escasos 30 minutos que duró esta primera sesión del juicio) llegasen a las manos en los pasillos de la Audiencia. Una frágil personalidad y el ‘miedo escénico’ (la sala estaba abarrotada de estudiantes de derecho, periodistas y familiares de ambas partes) pudieron influir en el derrumbamiento del procesado, según fuentes jurídicas. Garrido tenía 17 años cuando, presuntamente, emprendió su particular y sangrienta cruzada contra los homosexuales madrileños. Para ambos asesinatos, cometidos el año pasado, contó con la ayuda de un amigo de 15 años (que no será juzgado en la Audiencia por ser menor de edad).

Sus respuestas, ante la serie de preguntas que le formuló el fiscal, fueron lacónicas, y casi todas se limitaron a frases corno "no me acuerdo" o "no entiendo lo que dice". El asesinato consumado sucedió el 5 mayo de 1993. Según el fiscal, Garrido y el otro menor decidieron ir a la Casa de Campo para "provocar a personas homosexuales". Llevaban navajas. Allí contactaron con Mariano Gómez Higuera, de 30 años, funcionario de un Ayuntamiento madrileño. Sabían que era homosexual. Tras una charla distendida, según el fiscal, los tres se dirigieron a una zona recóndita y arbolada de la Casa de Campo, donde, presuntamente, Gómez puso las manos en la cintura de Garrido y le sugirió que se bajase los pantalones. Entonces, y sin mediar palabra, Garrido comenzó a acuchillarle con absoluta sevicia. Once cuchilladas.

El asesinato frustrado ocurrió en marzo de 1993. Garrido y su amigo concertaron una entrevista con un homosexual que se hacía llamar Darío y que había puesto un anuncio para buscar jóvenes con los que mantener relaciones. Una vez en casa de Darío, el procesado, según el fiscal, le asestó, por la espalda, varias cuchilladas. Se marcharon de la casa creyéndole muerto y dejándole desnudo. Sobre este asesinato, Garrido sólo acertó a decir ayer que apuñaló a Darío para defenderse, porque les estaba provocando sexualmente.

Tallado por el odio.
Jan Martínez Ahrens | El País, 1995-01-11

https://elpais.com/diario/1995/01/12/madrid/789913462_850215.html

David Garrido Truchado desconoce al otro. Pero, en su soledad, depende de él. Así lo apunta su historia, una suma de fracasos y frustraciones trazados con precisión en el informe psicológico de Blanca Vázquez, encargado por el juez a los pocos días de la detención. Se trata del retrato de una personalidad tallada por el odio.

David nació el 20 de abril de 1975 en Madrid. Hijo de un policía municipal y de una limpiadora, el acusado tiene una hermana dos años menor. Sus relaciones familiares, siempre según el citado informe, se deslizaron suavemente, sin violencia. Pero también sin excesiva confianza. "No comunicaba mis problemas, siempre he sido un poco nervioso, intentaba arreglarlos yo solo".

Y es que esos problemas se fraguaban fuera de casa. David, a lo largo de su infancia, cambió frecuentemente de centro escolar. Un muro invisible le separaba de sus compañeros, profesores, directores. Así lo rememora él: "Siempre llegaba de bueno y empezaban con las risas. A mí me miraban de una forma distinta". Su inadaptación le arrastró en varias ocasiones hasta el psicólogo.

En 1991, tras estudiar hasta 8º de EGB, buscó trabajo en la vendimia. Pasó luego por una tienda de recambios de automóviles, y finalmente recaló en una empresa de encuadernación. Fue despedido a los cinco meses. Su última ilusión fue acceder a la Guardia Civil.

Un sueño, el de lucir tricornio y pistola, que posiblemente jamás se cumplirá. En su mente se mueven demasiadas sombras. Las mujeres, por ejemplo. Su relación con ellas ha sido nula. Las rechaza, las considera incapaces para el amor y la amistad. "No merecen la pena", dice este joven, que se niega rotundamente a dibujar la figura femenina -al hombre, en cambio, lo presenta con hombros anchos, calvo y vestido de militar-, pero al que le gusta practicar gimnasia, leer novelas históricas y escribir "sobre personas, compararlas". Las drogas se las deja a "aquellos que las buscan".

Pulsiones soterradas
Dibujan estas palabras un perfil compacto, debajo del que se arrastran las pulsiones que cristalizaron en su animadversión a los homosexuales. Una prisión mental de la que, de vez en cuando, escapan relámpagos oscuros. "Puedo convertirme en otra persona", dice vívidamente David al relatar sus episodios de agresividad durante las entrevistas con la psicóloga.

Momentos en los que la facultativa advierte que el joven muestra una gran excitación nerviosa. Mueve constantemente las piernas, habla con dificultad. Su voz sufre inflexiones anormales. Parpadeo constante. Su relato, recuerda la psicóloga, bordea la exageración. Y es que David, a tenor del informe, no sólo sufre una severa dificultad de relación interpersonal, sino que le resulta imposible ponerse en el lugar del otro.

Una incapacidad que combina con una personalidad marcada por la inseguridad personal y el sentimiento de inferioridad. Todo un lastre que ‘compensa’ con actitudes dogmáticas en el plano moral, que, a su vez, evidencian sus problemas para integrarse en el mundo de los adultos y su retraso respecto a los de su edad.

Se trata de alguien de creencias simples, para quien la inmoralidad debería ser severamente castigada, para quien la aprobación de los demás es esencial. Todo un código que le aboca a pensar que castigarse a sí mismo por los fallos cometidos le ayudará a prevenir errores, que ser digno de mérito equivale a mostrarse competente, correcto y ganador. Sin fisuras.

Este dogmatismo -señala el informe- le hace concebir el mundo de forma muy simple: dividido entre buenos y malos. Busca, de este modo, la "seguridad y el orden". Lo que, sumado a su bajo nivel intelectual y a su excitabilidad, convierte a David, siempre según el informe de la psicóloga, en un firme candidato a la manipulación, incluso a pertenecer a algún grupo de ideología neonazi. Es decir, "un sujeto que presenta una fuerte peligrosidad social".

1994/10/24

DOCUMENTACIÓN | VIOLENCIA | UNA TRANS, APUÑALADA EN LA CASA DE CAMPO POR UN SUPUESTO 'CLIENTE'

Un travestido, apuñalado en la Casa de Campo por un cliente.
El País, 1994-10-24

https://elpais.com/diario/1994/10/25/madrid/783087873_850215.html 

Un travestido que ejerce la prostitución en la Casa de Campo fue apuñalado la noche del domingo por un cliente, según informó ayer la Jefatura Superior de Policía. El supuesto agresor robó el bolso (con dinero y documentación) a la víctima tras el apuñalamiento. Los hechos se produjeron sobre las 23.30 cerca de las pistas de patinaje de la Casa de Campo, adonde el travestido se había dirigido con su cliente tras acordar mantener relaciones sexuales. Al llegar a ese paraje el agresor sacó un arma blanca y se la clavó por la espalda, y le produjo varios cortes en los brazos por el forcejeo. Un compañero del herido avisó a la Policía Municipal, que le trasladó en estado grave al hospital Clínico.

1993/12/22

DOCUMENTACIÓN | VIOLENCIA | LEVANTAR LA VEDA

Levantar la veda.
XXX, Cartas al Director | El País, 1993-12-22
https://elpais.com/diario/1993/12/23/madrid/756649469_850215.html 

Era de mi pueblo. Todos los que le conocían -prácticamente todo el pueblo- dijeron de él que era una excelente persona, trabajador, serio, servicial y amable. El 5 de mayo último fue hallado su cuerpo en la Casa de Campo. Lo habían asesinado. El presunto asesino, un muchacho de 17 años, según el juez que lo procesó (El País, 9 de julio), "seducía a sus víctimas antes de apuñalarlas". El presunto asesino había obrado movido "por la profunda aversión que sentía hacia los homosexuales". El pasado 12 de noviembre, bajo el título ‘Diez años de prisión para un paraca que mató a un homosexual’, informaba El País de que la Audiencia Provincial de Madrid había condenado a 10 años de prisión a un paracaidista que, habiendo sido invitado por un homosexual a dormir en su casa, tras hacer el amor con él, "movido por una conjunción de sentimientos de autoculpabilidad, a la vez que de furia y aversión", le había clavado un machete en el corazón,

Muy bien explicadas por los jueces las razones por las que aplicaron al paracaidista el atenuante de trastorno mental transitorio. Pero ahora, ¿quién va a juzgar a una sociedad, a un tipo de educación, a un sistema de valores o a unas creencias que pueden producir en un hombre tal sentimiento de autoculpabilidad, tal aversión, tal furor, que le lleven a matar a otro hombre porque ha hecho el amor con él? ¿Y no podrá llegar a suceder que esa aversión invocada como disculpa en los dos casos, si se admite como atenuante, termine dando como resultado el que en este país se levante la veda de los gay?


Nota:
Debe tratarse del caso de Mariano Gómez Higuera, asesinado en la Casa de Campo el 5 de mayo de 1993 por David Garrido Truchado, de 17 años. No encontramos la noticia del 9 de julio. El juicio se produjo en enero de 1995, quedando documentado en varias noticias de El País. El caso del ‘paraca’ es el asesinato de Luis Antonio Miguel Acero, de 31 años, por parte de Gonzalo Gómez Dehesa, de 19 años, que tuvo lugar el 7 de enero de 1992.

1979/06/25

DOCUMENTACIÓN | 28-J | ¡VIVA LA ANORMALIDAD!

¡Viva la anormalidad!
José-Miguel Ullán | El País, 1979-06-25

https://elpais.com/diario/1979/06/26/madrid/299244257_850215.html 

Llegaban neutramente hasta la oscura nave. Sin aspavientos tímidos ni soberbia fingida. Ya los desorientados habían percibido la mamola en vacío de algún probo guardián de la Casa de Campo: «¿El pabellón número cuatro? ¡Ah! Más arriba, en la acera de enfrente.» No había aceras. Llegaban neutramente. Sin capullos bermejos en ojales, sin boquitas pintadas, sin adornos chillones, sin pelucas, sin plumas cotorriles, sin lunares postizos y sin la risa loca de un domingo campestre. Muchas barbas. Muchos bigotes. Tan sólo las miradas de ciertos elegidos proclamaban al viento veraniego viejos augurios de inocencia: ver un mundo nuevo en un grano de arena y un cielo despejado en una flor silvestre; tener el infinito en la palma de la mano y la eternidad en un día de orgullo.

Detrás de la tribuna amoratada, una enorme pancarta: «Día mundial del orgullo ‘gay’. Contra todas las normas y leyes que reprimen la homosexualidad.» Cuatro oradores disponibles. Nombres sin apellidos. Y un borbotar común de sufrimiento, cárceles, manicomios, chacotas y desprecio. Historia necrológica o resumen: Inquisición, Hitler, Stalin, Franco, Mao, Fidel y Jomeini. Presente de la espada democrática: un travestí asesinado en Rentería [Francis], continuas agresiones de las bandas fascistas, piadosas cataratas médicas, escarnio colectivo. En memoria de todas las víctimas, un minuto infinito de silencio. Puños alzados. Indices alzados. Leves silbidos que carcomen las notas lenitivas de ‘La Internacional’.

Son discursos nerviosos que enfrentan el placer a la esclavitud. Discursos que estructuran un cerrado holocausto para el que nunca hubo su Nuremberg. No son discursos; son ausencias: «Somos humanos.» Humanos con sinónimos degradantes: maricas, locas, sarasas, bujarrones... De ahí, la fraternidad que otra pancarta exhibe: «Homosexuales, lesbianas, presos, mujeres, locos, minusválidos y putas.» Todos hablan con palabra párvula, lirismo elemental, guiños ecologistas y candorosa demagogia. Tremolar de banderas moradas con triangular blancura.

Estereotipos de raíces políticas quedan pronto anegados por el poema anónimo, por la confesión dulce e insostenible. Nada puede el cinismo o la bondad del militante: «Animad a los jóvenes: al partido le toca determinar el triunfo.» El deseo vacila en otras aguas, pues empieza a saberse que el homosexual no existe: puro fantasma es, creado por el macho para ocultar sus miedos más domésticos. Alto a la pestilencia oportunista.

No es una fiesta. No son muchos tampoco. Pero aguantan la ristra de mensajes en este pabellón de ladrillo, sobre un suelo empolvado, cruzando, cepos quedos, sobre invisibles arrecifes de desaliento. Los vendedores de helados no hacen aquí su agosto; nadie cede a la tentación de parodiar la imagen pornolegal del chupeteo amarillo en buen papel ‘couché’. El comunicado de las lesbianas madrileñas será el más aplaudido. El de Comisiones Obreras recibe un abucheo memorable.

Contra la norma, una anormalidad reivindicada. Sin aspavientos soberbios ni timidez fingida. Se van neutramente, pero con miedo a la salida. Sin capullos bermejos en ojales, sin boquitas pintadas, sin adornos chillones, sin pelucas, sin plumas cotorriles, sin lunares postizos y sin la risa loca de un domingo campestre.

Han estado solos. Ni un líder de la izquierda parlamentaria. Ni una figura de las artes y las letras. Ni una lumbrera de la ciencia. Su soledad es firme. Tal vez porque escribieron hace tiempo en su existencia las palabras de Gide: «Creed en aquellos que buscan la verdad, dudad de los que la encuentran; dudad de todo, pero no de vosotros mismos.» No fue una fiesta. Tampoco eran muchos. Pero, como llegaron, se fueron: con la anormalidad más neutra. Esa que puede sernos propia a usted y a mí, al policía de la esquina y al cura de su diócesis, al taxista y al profesor, a su hijo y a su propia esposa, al albañil y al cirujano. No dirá que no entiende. Porque la duda está en su casa y en su calle. Ya no hay salida. Ellos lo saben. Y ese es también su orgullo permanente.

DOCUMENTACIÓN | 28-J | AGRESIONES ULTRAS AL TÉRMINO DEL MITIN DEL FLHOC

Agresiones ultras al término del mitin homosexual de la Casa de Campo.
El País, 1979-06-25

https://elpais.com/diario/1979/06/26/madrid/299244259_850215.html 

Las agresiones e incidentes producidos por un grupo de jóvenes de extrema derecha contra algunas de las personas asistentes al mitin celebrado en la Casa de Campo, en conmemoración del Día Mundial del Orgullo Gay, hicieron que los actos de la jornada, reducidos por orden del Gobierno Civil, al prohibir la manifestación, culminaran con el resultado de un herido de consideración y la detención de dos de los agresores.

Al acto asistieron cerca de un millar de personas. Grupos feministas y partidos políticos se habían sumado a la convocatoria del Frente de Liberación Homosexual de Castilla (FLHOC). Al final, cuando los oradores habían concluido sus intervenciones, miembros del servicio de orden avisaron a los asistentes que personas de extrema derecha, provistas de armas, se habían infiltrado con la intención de provocar incidentes. Debido a ello se pidió que la gente se dispersara en grupos. Previamente, antes de concluir el acto, pequeños grupos de ultraderechistas habían intentado infiltrarse. En una de estas ocasiones, el servicio de orden consiguió retener a uno de los agresores. Este llevaba consigo un carnet de la Hermandad Nacional de Antiguos Caballeros Legionarios, con el número 1.596 y expedido a nombre de Julián de la Fuente Roldán.

Una vez concluido el mitin, junto a la estación del Metro de El Lago, un grupo de ultraderechistas atacó a algunos de los participantes en el mitin. Uno de ellos resultó herido en la cabeza.

Al verse sorprendidos, los ultras sacaron objetos contundentes. Uno de ellos sacó un revólver y efectuó cuatro disparos al aire, uno de los cuales rompió el faro de un coche.

Al final, la Policía Nacional intervino y efectuó dos detenciones, mientras dejaba en libertad a los demás después de recuperar las armas que portaban y de las que se desprendieron en la huida: un revólver, cuatro machetes y varias porras.

Posteriormente, varios militantes del MC-OIC, componentes del servicio de orden, se personaron en las dependencias de la Dirección General de Seguridad, donde, en rueda de detenidos, identificaron al autor de los disparos. Mediante una nota de prensa, el MC-OIC ha anunciado que realizará las acciones legales pertinentes y actuará en el procedimiento judicial como acusación particular.

El Frente de Liberación Homosexual de Castilla (FLHOC) se declaró, a lo largo del mitin, partidario de la derogación de los artículos 431 y 432 del Código Penal y de todas las disposiciones y normas que reprimen la sexualidad; asimismo, pidió la amnistía para todos los homosexuales y lesbianas, la legalización de las organizaciones de liberación homosexual y la libertad sexual en general.

Desde su ilegalidad más o menos tolerada, los homosexuales castellanos se expresaron así: «Durante siglos hemos estado ocultos. Nos han perseguido de mil y una formas: la Iglesia, la familia patriarcal, los Estados han sido nuestros verdugos. Es la hora de alzarnos contra toda discriminación, contra todas las formas legales o culturales represoras de la sexualidad en general, y de la homosexualidad en particular. Enfermos, peligrosos, pecadores, hemos sido atacados tanto por la izquierda totalitaria como por la derecha, civilizada o no. Hoy somos, según UCD y su Ministerio del Interior, ilegales.»

MIKEL/A, AQUÍ ESTAMOS Y NO NOS OCULTAMOS

Mikel/a enseña cacho en la 2ª Gayakanpada de EHGAM, 27-29 agosto 1993, Muxika // STARS COFLHEE es un trabajo realizado por Julen Zabala Alon...