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2020/06/30

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | NOSOTRXS SOMOS. CAPÍTULO 2. VERDE. EL CAMINO A LA IGUALDAD

Nosotrxs somos. Capítulo 2. Verde. El camino a la igualdad.
Mundo Joven LGTBI, 2020-06-30

https://mundojovenlgtbi.wordpress.com/2020/06/30/nosotrxs-somos-capitulo-2-verde-el-camino-a-la-igualdad/ 

Seguimos desgranando la serie de Nosotrxs Somos. Volvemos al camino de la igualdad.

En este capítulo se reúnen Jordi Petit, uno de los primeros activistas por los derechos de personas LGBT+ y de las primeras personas en salir del armario en Barcelona, y Jedet, actriz, cantante y activista trans.

Poca gente daba la cara en los temas de visibilizarse y desde los medios de comunicación siempre contactaban con Empar Pineda y Jordi Petit. Recordemos el concepto del contagio del estigma, por lo que, las primeras personas que hablaban de temática LGBT fueron las propias personas LGBT y desde ramas tipo Medicina, especialmente sobre personas trans.

Comienzan a aparecer colectivos tras el 1976, tras el franquismo. La Coordinadora para luchar por derechos de la homosexualidad (COFLHEE) buscaba la abolición de la ley de Peligrosidad Social.

En 1977, se hizo el primer Orgullo en Barcelona y ya había tres asociaciones en Madrid en 1977.

Tras conseguir la eliminación de la ley de peligrosidad social se produjo una decadencia en movimientos activistas en Madrid, aunque en Barcelona hubo cierta continuidad.

Es importante este aspecto, ya que cuando la reclamación principal era resuelta (en este caso, la abolición de la ley de peligrosidad que dejó de aplicarse en 1979), y se reconocieron legalmente las entidades LGBT, se produjo un espejo de igualdad. Este espejo fue efímero, ya que cuando se siguió encerrando a gente por otras leyes como la de escándalo público, el maltrato, la falta de reconocimiento de parejas, el no reconocimiento de la identidad, la invisibilización, el activismo debía (y debe seguir).

La búsqueda de la normalización del colectivo gay causó que algunas personas aprovecharan la situación para crear categorías, la del gay bueno y del gay malo. Este primero sería aquel que encajara en las normas de género y el segundo sería aquel que tiene pluma (el cual era representado como un payaso, solo para divertimento del público heterosexual, y homosexual normativo). Que recordemos, la plumofobia, entendida como rechazo a la pluma (asociada a comportamientos asignados tradicionalmente a mujeres), es machismo.

Estas categorías las hemos visto claras en el asentamiento de los modelos hegemónicos y que, obviamente, no afecta solo a hombres. Los modelos de belleza son aquellos (incluso en personas LGBT+) que se han asentado en los modelos hegemónicos de lo correcto, que son quienes se ajustan más a la norma de género (binario). Y por desgracia, nadie está exento de ello.

Retomando las alteraciones del orden público. Las personas eran enviadas a la Dirección General de Seguridad o DGS. La DGS estaba situada en la puerta del Sol en Madrid, se encerraba en calabozos a personas por “alterar el orden público”. Simbólicamente esto es muy potente, ya que cuando las cárceles tienden a aparecer en sitios de extrarradio, la exposición pública en estos casos era masiva, ya que se sitúa en el centro de Madrid.

Arantxa Serrano, mujer activista lesbiana, fue encerrada en 1986 por besar a una amiga Esther, en la calle. Durante la detención, la pegaron patadas en las piernas para poder meterse en el coche. Después las llevaron a una comisaría y les realizaron un cacheo general con registro vaginal. Esto fue agresión sexual por parte de la policía. Por suerte, dos años después llegó el caso a los tribunales y ganaron. Fue la primera rueda de reconocimiento a policías nacionales en 1989. Este hecho fue clave para los activismos de feministas lesbianas. Al final se muestra que, aunque la invisibilización las “protegiera” (como si ser invisible o negarte fuera algo agradable), en el momento en el que se mostraban estaban expuestas a las mismas agresiones. Porque la lesbofobia sigue sin ser algo anecdótico. AC: hay imágenes de agresión física a dos mujeres.

Al final las reminiscencias de todo el franquismo, se vieron y se ven durante muchos años después.

Después vino la pandemia (y no epidemia) del sida en España. Respecto a las asociaciones, no sabían si debían apoyar o intervenir con el tema del sida. Porque, fundamentalmente, era y es un tema médico. Respecto a esto, hay que contextualizar que tras la salida de la ley de peligrosidad social y la del escándalo público, se entiende que volver al punto de mira con esta crisis pudo dividir a los distintos activismos.

Comenzaron nuevos colectivos para trabajar la crisis, haciendo especial hincapié en la parte asistencialista. En 1986, FAGC se dividió y aparecieron COGAM Madrid y el Colectivo Lambda en Valencia.

Se decidió hacer un centro asociativo, pero no se les dio el permiso de apertura. Y llegó la policía municipal que puso una orden de clausura. La velocidad en este trámite administrativo fue bastante pasmosa, pero siguieron intentándolo.

Mili Hernández, dueña de la famosa librería Berkana, se fue a Madrid para ver COGAM. Berkana fue la primera librería LGBT+ en Madrid, en 1993, inspirada por las librerías LGBT+ en Nueva York (Oscar Wild Bookshop, 1967).

Y fue la primera mujer en colectivo gay, lo que causó que COGAM fuera mixto. Otras activistas lesbianas, como Boti también fue a COGAM. Vinieron con dos corrientes: asistencialismo y políticas. Surgió una primera ruptura por Manolo Trillo, con el tema VIH.

Podríamos distinguir dos tipos de corrientes.
  • Comunitarista: Una única comunidad constituida fuerte. En esta línea Mili y Pedro Zerolo apoyaban estas corrientes.
  • Igualitarista: No creen que haya una comunidad única, ni una identidad única y que deben organizarse para luchar contra la discriminación. En esta línea se encontraban Miguel Ángel Sánchez y fundadores de COGAM.
En el manual de diagnóstico de manuales y trastornos mentales (DSM) se eliminó la homosexualidad de los diagnósticos en los años 70. Y no fue hasta 1987 que se eliminó por parte de la OMS. Finalmente, el 17 de mayo de 1990, se eliminó por completo, y es por ello por lo que se celebra el día internacional contra la homofobia, bifobia y transfobia. Y no digo lesbofobia, porque no está incluida dentro del nombre oficial. Sorpresa. Seguimos considerando que la homofobia afecta igual a hombres y mujeres, y no es así.

En torno a los años 90, COGAM comenzó a pedir subvenciones y algunas corrientes pensaban que era venderse. Contextualicemos en los años 90, en los que la única fuente de ingreso, sin contar subvenciones, eran donaciones de gente. Se planteó para poder abastecer de recursos mínimos.

En 1992, surge la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales, o FELGTB como planteamiento de unificar y plantear proyectos estatales en toda España. Uno de los temas claves eran los derechos para las parejas no hetero (como, por ejemplo, tras fallecimientos por complicaciones del sida), donde las parejas quedaban desamparadas legalmente. Se planteó, por tanto, la urgencia de la ley de parejas de hecho en 1994. En 1997 se plantean, junto a Pedro Zerolo y Beatriz Gimeno, se relanza la FELGTB (que no incluía la B, en ese momento [ni la T, de hecho se denominaba FEGL]) y unifican las manifestaciones que se realizan en las distintas comunidades autónomas.

Fundación Triángulo surgió, en 1996, como escisión de COGAM, por motivos ideológicos. Se especializó en otros temas como trabajo sexual, cine o salud sexual. Las escisiones siempre son complicadas, aunque sigamos luchando las distintas asociaciones dentro del mismo movimiento.

Chueca, zona conocida como barrio gay (y no LGBT+) a pesar de una gran evolución, deja actualmente de lado muchas orientaciones e identidades, pero por el propio desarrollo de la zona. Y digo zona, porque técnicamente no es un barrio, al no poseer de entidad administrativa propia y es una zona del barrio de Justicia, dentro del distrito centro de Madrid.

Se consideraba hasta los años 90, originalmente denominado como “marginal”, donde las personas más en los márgenes tenían su espacio (personas trans, travestis, gays, consumo de drogas, etc.). Berkana se introdujo como librería entre los primeros espacios abiertos por las mañanas.

Empezaron a rehabilitar bares y locales, evolucionando el barrio de Chueca hacia lo que conocemos ahora. Es importante entender aquí la gentrificación del barrio. No es un tema que comenten en el programa, pero son barrios donde personas con nivel socioeconómico alto han podido instalarse, y todas las personas que tuvieran menor nivel socioeconómico, eran desplazadas. Y si metemos otras interseccionalidades, se configura un espacio en el que los grupos más privilegiados tendrán acceso, generalmente hombres cis (mono o plurisexuales) blancos con nivel socioeconómico medio-alto.

Al final, la diferencia económica un aspecto relevante a medir en las interseccionalidades. Se hacen concesiones, porque se mejora la imagen del barrio. Siempre surgen cuando la gente saca beneficios de estas situaciones, como cuando a Mamoudou Gassama se lo concedió la nacionalidad francesa tras salvar a un menor que estaba colgado en la terraza de un cuarto piso. Al resto se le ponen muchas pegas en los trámites para acceder a dichos recursos.

Sin embargo, no deberíamos tener que esperar a personas a que hagan heroicidades para considerarlas personas y apoyar su lucha y necesidades.

Jedet muestra, en línea de lo que menciona Mili, la evolución de las necesidades y la forma en la que nuestros espacios se van configurando. Sin embargo, sigue recalcando la todavía anclada misoginia rechazo de la feminidad, fuera y dentro del mundo LGBT+.

El surgimiento de las RRSS y de canales de youtube específicos han generado un vuelco a las personas referentes. Les referentes se hacen más accesibles para la gente joven. Es interesante realizar una comparación de activismos entre generaciones, no por indicar si es mejor o peor, sino por comentar las diferencias de las demandas. Muchos activismos se han movido a las RRSS, donde el alcance es mucho mayor. Las luchas cambian y evolucionan. No debemos asumir que todo está logrado, porque seguimos sin ver la parte más sutil y estructural.

Hay todavía riesgos, y también se modificaron las formas de relacionarse, de configurar grupos y, por supuesto, de ligar. Las aplicaciones han seguido perpetuando lo que ya seguimos viendo en nuestra vida. Por desgracia, el racismo, la plumofobia (existe una pasivofobia también, querides, y también con bases machistas) y la transfobia son el día a día de las aplicaciones tipo Grindr y Wapo.

Es curioso como los activismos van evolucionando (y los barrios). Sin duda, existe mucha incertidumbre ante el futuro, sobre cómo se evolucionará, tanto por crisis inesperadas, como el Covid-19, como crisis no tan inesperadas como el auge de la extrema derecha. Los derechos de todo colectivo oprimido siempre están en cuestionamiento, porque no es irreversible.

2019/10/26

DOCUMENTACIÓN | CINE | LA HOMOSEXUALIDAD EN EL CINE DE LA POSGUERRA

La homosexualidad en el cine de la posguerra.
Leopold Estapé | Arco Iris, El Obrero, 2019-10-26

https://elobrero.es/recursos/arco-iris/35771-la-homosexualidad-en-el-cine-de-la-posguerra.html 

Después del código Hays y la Segunda Guerra Mundial, la homosexualidad en el cine quedó relegada al ámbito de la marginalidad. Gays y lesbianas sólo podían ser los malvados. Pero, ¿siempre fue así?

El código Hays fue un reglamento privado de producción cinematográfico que determinaba, con una serie de reglas restrictivas, aquello que se podía ver en pantalla y lo que no en las producciones estadounidenses. Su autor fue un mediocre y gris político republicano llamado William Hays. Desde 1934 y hasta 1967 fue un sistema real de autocensura sobre la producción cinematográfica. Imponía normas morales y atacaba duramente cualquier forma de representación de la homosexualidad.

En la posguerra fue el neorrealismo italiano el primero en presentar la homosexualidad de forma negativa. Por ejemplo, intentó exagerar la maldad de los nazis añadiendo a los perfiles de sus personajes tics y referencias claramente homosexuales y afeminadas. El nazismo no sólo era malo para los crímenes cometidos, además eran unos sádicos homosexuales, amantes de prácticas recargadas y masoquistas.

Uno de los grandes filmes de la posguerra es sin duda ‘Roma Cittá Aperta’, obra maestra de Roberto Rossellini de 1945. El autor nos presenta el sacerdote como un ejemplo de la bondad humana y el compromiso de lucha contra el fascismo, curiosamente era miembro de una institución con buena relación con el régimen de Mussolini. En cambio en el oficial austriaco exagera sus gestos con un evidente amaneramiento, sugiriendo una posible homosexualidad, su colaboradora era un ser amoral como lo son las mujeres colaboracionistas, tampoco aquí huye de mostrar el lesbianismo de una de ellas. La homosexualidad era una conducta denigrante, caracterizar el malo como tal exageraba sus rasgos negativos. El mismo Visconti lo utilizó en alguno de sus filmes, ‘La Caída de los Dioses’ o ‘Ludwig’ fueron buenos ejemplos.

El cine negro, especialmente el americano, también optó por presentar a los malos como perversos homosexuales o afeminados, formaban parte de una sociedad decadente y corrompida. El homosexual puede ser elegante, amanerado, amante de la buena vida; una tarjeta perfumada o un gesto afeminado lo delatará. Para la industria cinematográfica era culpable de su sexualidad y de su vida depravada, lo que le llevaba a la muerte en la mayoría de las ocasiones.

El personaje de Waldo en ‘Laura’ es un claro ejemplo de ello. A través del plano que se nos muestra al principio del film, descubrimos una estancia perfectamente ordenada, enseña que a Waldo le gusta el arte, la ropa y el buen vino. En un mundo donde reina una cierta incultura, con la presencia incluso de un prostituto masculino, Vicente Price, el refinado columnista homosexual es el asesino.

La motera Mercedes McCambridge en ‘Touch of Evil’ (‘Sed de mal’) encarna el estereotipo de la sádica malvada y lésbica. Este personaje aparecerá en otros filmes, siempre de negro, siempre amargada, siempre llena de odio. ‘Johnny Guitar’ es un buen ejemplo.

Pero no siempre aparece en negativo, un ejemplo es el film ‘El Sueño Eterno’ (1946) dirigido por Howard Hawks e interpretado por Humphrey Bogart y Lauren Bacall. En una de las primeras escenas Philip Marlowe visita al general Sternwood, éste recibe a los hombres en el invernadero, le encanta verlos sudar bebiendo coñac.

El general contrata al detective con el pretexto de investigar el chantaje a una de sus hijas; pronto Marlowe se dará cuenta de que lo que en realidad le preocupa al general es la desaparición de su ‘musculoso’ acompañante. Vivian (Lauren Bacall) será la encargada de señalar, con cierto desprecio, que su padre está más interesado en saber qué le pasó a su ‘acompañante’ que desapareció misteriosamente. Marlowe sigue investigando y se encuentra con un librero traficante de pornografía. Más adelante aparece su cadáver que inmediatamente vuelve a desaparecer. Cuando al final reaparece, un joven ha adornado su cama con velas y flores. No es ni su hijo, ni un familiar, es su amante.

En ‘The Maltese Falcon’ (1941), John Huston añadió su firma a una de las mejores novelas de Dashiel Hammet. Como en ‘El Sueño Eterno’ la homosexualidad aparece de forma más o menos evidente. Para el personaje de Cairo, Huston añade una referencia que aparece en ‘Adiós Muñeca’ de Chandler, donde un abogado con mucha pluma aparece con una tarjeta muy perfumada. Peter Lorre habituado a estos personajes, no dejará dudas sobre su orientación sexual.

Pero Huston va más allá, ‘Fat man’ (‘El gordo’) tiene un guardaespaldas a quien ‘ama como un hijo’, al que Sam Spade le hará ironías sobre el tamaño de sus pistolas. Huston señala seguramente que en realidad se trata de un ‘chapero’ con armas que no sabe utilizar.

La historia de Leopold y Loeb ha sido llevada varias veces al cine. La historia de los dos amantes asesinos fascinó en una industria donde la homosexualidad sólo podía aparecer de forma muy negativa. ‘Compulsión’ (1956) o ‘La Soga’ (1948) son dos de los seis veces que el cine ha tratado el tema.

En el fondo, recordad, es cine: hecho del material con que están hechos los sueños.

2016/07/24

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | EL EJÉRCITO NO ES UN BUEN CUERPO PARA TRANS Y LESBIANAS

El Español / Artizar Díaz //

El Ejército español no es un buen cuerpo para transexuales y lesbianas.

El Ejército de Estados Unidos levantó el veto a los transexuales el pasado junio. En España, para las personas LGTB aún es difícil formar parte de las tropas.
Nuria Coronado | El Español, 2016-07-24
https://www.elespanol.com/reportajes/20160723/142236334_0.html

En España no hay datos acerca de este colectivo. Según la oficina de Comunicación del Ministerio de Defensa se debe a que en las Fuerzas Armadas "no se pregunta por la orientación sexual a nadie que quiera ingresar en las mismas, por lo que no podemos proporcionar estadísticas”. Por su parte, la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME) tampoco tiene respuesta, aunque en su caso el motivo se debe a que no tienen dinero "para llevar a cabo un informe de tal envergadura ni tampoco disponen de personal que lo haga”.

Un vacío que para la ex comandante y diputada socialista Zaida Cantera es reflejo de una institución intransigente, clasista y llena de prejuicios. “El Ejército, además de machista, no respeta ni a transexuales ni a homosexuales. Les hace la vida imposible para que se vayan. En los 17 años que estuve en sus filas no se hizo ningún estudio al respecto y habría servido de mucho para poder tener ahora alguna cifra que les visibilice en la práctica y para darles el trato igualitario que merecen”, dice.

Transfobia entre las filas

Pero ¿cómo es el día a día de una transexual en las Fuerzas Armadas? Artizar Díaz es una marinero de la Armada Española especializada en hostelería —también cubre alojamientos como cocinas, despensas o lavanderías—. Reside en Cartagena y es activista del movimiento que trata de informar sobre la transexualidad de una forma positiva y realista sin prejuicios. Solo pone una condición a la hora de hablar: no salir fotografiada con el uniforme. Esta mujer de mirada profunda ha preferido hablar a callar. “Guardar silencio es traicionarme y no mostrar la realidad que se sufre tanto en el Ejército como en el resto de la sociedad por total desconocimiento”, dice.

Sin pelos en la lengua reconoce que un buen día, y tras sufrir una tormentosa relación de amor-odio que termino hace 8 años, decidió quitarse la careta y mostrar la mujer que siempre ha sido y es. “Entré en el ejército con 20 años. Allí pasé unos años sin pena ni gloria hasta que decidí hace cinco hacer el cambio”. Un paso que, dice, le ha servido para empoderarla. “Tomar la decisión y llevarla a la práctica me ha servido para encontrar toda la energía que me había faltado siempre. Así empecé a ser activista y me inicié gradualmente en el transfeminismo. Di el paso por una relación agónica y al mismo tiempo querida a pesar de que ya hacía tiempo que había terminado, mientras veía un episodio de Bones, me di cuenta que había estado mintiendo a toda la gente que había querido”, reconoce.

Y ahí comenzó su otra lucha. “Todo mi entorno militar reaccionó con confusión”. Ella dice haber sido parte de esa reacción. “Mi máscara era tal que durante años había estado interpretando un papel de Óscar. En apariencia había sido un machote de manual y de repente dejaba de serlo. Y a pesar de ello me negué también a pasar por el aro y a adoptar los roles de género tradicionales reservados a las mujeres por el patriarcado”, añade. Desde entonces, el ejército “trata de ser amable y se esfuerza conmigo pero ni se ha adaptado al cambio ni se ha hecho a la idea”, explica.

Una situación que a veces es complicada, pero que curiosamente, tiene sus consecuencias positivas por producirse allí. “Cuando surgen conflictos es un trago desagradable, pero no me callo. La ventaja de lo militar es que cuando esto ocurre puedo meter un cuerno y denunciarlo y con bastante efectividad a esas personas se les pone en vereda, de hecho con más efectividad que en la sociedad civil”, añade la marinero.

Artizar también denuncia la total desprotección de las transexuales militares durante el proceso de cambio físico y la falta de regulación de su presencia. “Tenemos una desprotección absoluta porque legalmente no está contemplado que las personas transexuales militares podamos existir, así que nos vemos en situaciones como las de seguir en vestuarios masculinos o tener que raparnos la cabeza hasta conseguir el nuevo DNI. Eso es jodido porque a lo mejor tienes más tetas que la compañera de al lado y tienes que estar en el vestuario de tíos. El cambio que hace falta es la regulación de nuestra presencia. Es un vacío legal de los que muerden el culo”, subraya.

Ella, además, relata otras situaciones desagradables con algunas de sus propias compañeras. “Cuando compartimos el vestuario se esconden como si no tuviera nada mejor que hacer que mirarlas. Intento pasar y hago como que no me entero”. También hay quienes dicen se las dan de guay y en cuanto pueden le preguntan por sus genitales. “Al principio, cuando no tenía callo, les respondía, pero ahora les digo que ¡qué narices les importa!”, añade la militar. Según sus propias palabras: "la gente es igual de buena o mala en lo civil que en lo militar".

En cuanto a si este desgaste le compensa, Artizar tiene claro que sí. “Estoy a la espera de asignación de destino en Cartagena después de un año destinada en Madrid. El ejército no es perfecto, pero tiene cosas que me encantan, como por ejemplo servir a tu país. Es algo muy grande. Sé que eso la gente se lo toma como una gilipollez desfasada, pero para mí es muy especial. Además, no se vive mal. La sociedad militar me da una protección que no tengo fuera”. Mientras le llega su nuevo destino, ella sólo piensa en dos cosas: en casarse con su novia, a la que conoció hace cinco años, y en seguir empoderándose para que su lucha activista sirva para quienes vengan después. “Para mí que mi pareja sea una mujer es el menor de mis desvelos porque, para bien o para mal, me es más importante mi faceta de ‘trans’ que la de bisexual”, finaliza.

Lesbianas no, gracias

Si el colectivo ‘trans’ lo tiene complicado, la cosa tampoco es nada fácil cuando se es lesbiana. M.L.M., sargento primero de tierra de 38 años de edad y madre de un niño de 5 años, lo sabe bien. Tanto, que prefiere no revelar su nombre ni su imagen para no complicar aún más el infierno porque el que dice estar pasando. “Me están haciendo la vida imposible. Me han quitado toda la ilusión por un mundo en el que entré enamorada. Cada día que pasa me pesa más ponerme el uniforme”, explica.

Esta militar denuncia que su condición homosexual le lleva acarreando vejaciones desde 2006, humillaciones, un continuo freno a su carrera y, sobre todo, sufrimiento personal. “En las notas, me quitaban puntos. No querían que fuera de las primeras de la promoción, así que por más que estudiaba y me esforzaba, nunca pasaba del seis”, recuerda con expresión triste. Pero eso no es todo. Aún lleva peor comentarios como los de “una bollera de mierda nunca va a ser primera de promoción” o que “voy a arder en los infiernos porque me gustan los felpudos”. También relata cómo uno de sus jefes le llegó a preguntar “cuántos coños me había comido”. A lo que ella le respondió contundente —ya no se calla ni pasa una, nos reconoce— “que seguro que muchos más de los que él se había comido”; u otros compañeros que le decían que “cómo me gustaban los felpudos y les dije que en la puerta de mi casa me gustan los de colores”.

La sargento primero reconoce que las Fuerzas Armadas, sin importar el cuerpo al que se pertenezca, son una sociedad de machitos. “Te dicen que eres lesbiana porque no has probado una buena polla y cosas así. Es una mentalidad cerrada y cuadriculada. No te respetan. He visto palizas a gais, sé de homosexuales que, como son graciosos, los tienen como monos de feria”. También cuenta que hay otros que no salen del armario y que son capaces "de llevar una vida paralela, están casados y con hijos, mientras sus compañeros, como no les ven con parejas, les dicen que no se adaptan bien y que son unos raros”, añade la militar.

Además M.L.M. nos cuenta cómo dependiendo de la apariencia física de las lesbianas la vida es más o menos fácil. “Hay una diferencia entre las que ellos dicen son follables y no follables. Las que tienen aspecto más masculino no tienen tantos problemas como las que somos femeninas o atractivas. Les jode que seamos guapas y creen que si nos hicieran un favor hasta íbamos a cambiar de acera. Para ellos somos un desperdicio”, recalca.

Esta pequeña mujer, durante la hora y media larga de entrevista en una cafetería madrileña, no hace más que relatar situaciones inimaginables. Como cuando se quedó embarazada. “En el ejército son todos muy cristianos y capillitas. Cuando me embaracé por inseminación in vitro me mandaron hacer un tribunal médico porque decían que una lesbiana no podía quedarse embarazada. Así de cerrojos son”, recuerda entre la ironía y la desesperación.

Y ante tal situación se ha estado planteando denunciar. Incluso ha estado a punto de dar el paso con un abogado. Sin embargo ha dado marcha atrás y lo ha hecho por su hijo. “Denunciar no sirve de nada. Todos se tapan. Te van minando con la estrategia de que te canses tú antes que ellos. Mucha ley de protección y acoso, pero todo es mentira. Lo que hay dentro la gente no lo sabe. Aquí se trabaja con el miedo. Es una cuestión de poder. Mientras eres populacho de la tropa no hay problema, pero cuando asciendes te hacen la vida imposible. Llevo toda mi vida aquí, no he hecho otra cosa y mi hijo, que vive con sus abuelos, tiene que comer. Perdí la vocación, ahora es supervivencia económica. No sigo por otra cosa. Me avergüenza el mundo al que pertenezco. Al Ejército le falta respeto”, finaliza.

Harta de ser señalada
Quien sí se decidió a dar el paso y decir basta a una situación parecida es Patricia Campos, la primera y única piloto de reactor del Ejército a quien se le hizo la vida imposible. “El Ejército es machista por naturaleza, pero además también es homófobo. Si para ellos ya es difícil admitir que una mujer tenga los mismos derechos y capacidades que un hombre, cuando además se suma ser lesbiana, la situación es como tener entre las manos una bomba de relojería”, explica.

Por eso, ahora, desde la distancia y sin que sea una venganza que se sirve en plato frío, ha querido contar su experiencia en un libro ‘Tierra, mar y aire’ (Editorial Roca). “Lo he escrito desde el corazón y en homenaje a tantas y tantas personas que en todo el mundo han arriesgado incluso sus vidas o han visto cómo sus derechos humanos no son respetados por el hecho de ser homosexuales. Este mundo absurdo debería pensar más en las capacidades de las personas que en a quiénes amemos o con quiénes nos guste acostarnos. Falta educación, falta mucho respeto”, reclama con una mirada de ojos tan claros como la paz que transmite al hablar.

Ahora, si Patricia tuviera que volver a vivir todo, lo haría dándole la vuelta a la tortilla. Cambiando el silencio y a veces la sumisión por la fuerza y la voz en alto. “A veces siento que no fui lo suficientemente valiente. Que en esos años no me rebelé, que no luché lo suficiente. Hoy no me habría callado, no habría ocultado mi homosexualidad, habría defendido la de otras compañeras o compañeros, no me habría sentido presa de mi misma ni de la cárcel cuyos barrotes me ponía el Ejército. No habría llevado tanto peso encima”, asume la exmilitar. “La Armada vive en un mundo paralelo a la sociedad y no avanza con el mismo ritmo. Cuando las personas con las que trabajas no comparten tus mismos valores, es muy difícil mantener una convivencia, y por eso lo mejor es abandonar e irse”.

Con esa etapa cerrada, la expiloto ha aprendido a reinventarse, a encontrar en otras pasiones como el fútbol —es entrenadora de un equipo femenino en Estados Unidos y también, en cortos períodos, en Uganda con niños o mujeres con sida— su nuevo camino y aunque reconoce que echa mucho de menos volar, “porque allí, en lo más alto del cielo y con el reactor en mis manos, me siento en paz y en libertad”, ahora es por fin feliz. “Salir del armario es lo mejor que me ha podido pasar”, recalca. Tanto que dice que cada vez que da los buenos días a alguien responde con el mismo saludo y una coletilla que le encanta mostrar. “He perdido los escrúpulos y ahora cada vez que me dan los buenos días yo también los doy y de inmediato añado: ¡y tengo novia!”.

Una novia hawaina llamada Mía, que aprendió español con acento gaditano durante sus tres años en Rota y que, aunque no ha salido de su armario públicamente, la acompaña en la entrevista y la mira enamorada desde la distancia. "Si no escribo yo este libro con todo lo que he pasado en el Ejército, ¿quién iba a hacerlo? No podemos esperar más. La realidad es que si nadie hace nada, no avanzaremos. La visibilidad puede luchar contra la ignorancia, contra el miedo y contra la homofobia. Puede dar confianza y ayudar a muchas personas que no saben ponerle nombre a lo que sienten. Yo creo que hay que vivir la vida que queremos vivir y que nuestra orientación sexual o las legislaciones no condicionen nuestros sueños”, finaliza.

2013/07/18

DOCUMENTACIÓN | OFENSIVAS | EXCLUIDAS LESBIANAS Y MUJERES SOLAS DE LA REPRODUCCIÓN ASISTIDA PÚBLICA

Excluidas lesbianas y mujeres solas de la reproducción asistida pública.
Sanidad propone a las autonomías que el único criterio sea el de la infertilidad.
María R. Sahuquillo | El País, 2013-07-18
https://elpais.com/sociedad/2013/07/18/actualidad/1374178125_262676.html 

Los tratamientos de reproducción asistida (inseminación artificial, fecundación in vitro...) estarán vetados a parejas de lesbianas y a mujeres solas en la sanidad pública. La cartera común básica de servicios que está definiendo el Ministerio de Sanidad los reserva solo para "parejas integradas por un hombre y una mujer" y siempre que haya problemas de fertilidad. Así lo recoge la propuesta que ha enviado el departamento de Ana Mato a las comunidades autónomas, aunque después, de palabra, fuentes del ministerio aseguraron que cualquiera que sea estéril podrá acceder a estos tratamientos. En Sanidad aseguran que detrás de esta acotación no hay motivos ideológicos y que la medida se toma para “priorizar”. “Se atenderá estrictamente a criterios terapéuticos y preventivos”.

La normativa actual establece —a través de un Real Decreto de 2006— que la sanidad pública solo financia esta prestación cuando haya un diagnóstico de esterilidad o una “indicación clínica establecida”. Es por esta vía por la que algunas comunidades como Andalucía y Madrid (en determinados centros hospitalarios), Baleares o País Vasco cubrían a las mujeres solas o a las lesbianas; que quizá no fueran estériles pero que no podían engendrar una el hijo de la otra. En otras regiones, donde la Administración se aferraba textualmente a la necesidad de que hubiera ese diagnóstico de esterilidad, lo tenían difícil para someterse a estos tratamientos.

Las comunidades que quieran ofrecer esta prestación a mujeres solas o lesbianas —fuera de los criterios establecidos por la nueva cartera básica de servicios— podrán seguir haciéndolo; pero solo si demuestran que tendrán presupuesto suficiente para hacerlo. Algo que con la coyuntura económica actual es cuando menos complicado.

La propuesta para la prestación de reproducción asistida a la que ha tenido acceso El País, que se presentará en el Consejo Interterritorial de Sanidad del martes, establece que los tratamientos de reproducción asistida se aplicarán “a las parejas” que cumplan, además, otros criterios: la mujer no puede ser mayor de 40 años (para inseminación artificial con semen de la pareja, 38) y el hombre de 50; y no pueden tener en común ningún hijo sano. Además, si algún miembro de la pareja se esterilizó voluntariamente o tiene problemas para cumplir el tratamiento por razones de salud o debido a su entorno social serán excluidos.

Esto, tal y como figura en el documento enviado a las comunidades autónomas, dejaría fuera también a las mujeres solas y a las lesbianas con problemas de fertilidad, aunque el ministerio aseguran lo contrario. Esta afirmación aparentemente contradice al último documento enviado a las autonomías. El texto remitido por Sanidad a las regiones —y elaborado por el grupo de trabajo que define la cartera básica de servicios— también define la esterilidad como la “ausencia de consecución de embarazo tras 12 meses de relaciones sexuales con coito vaginal sin empleo de métodos anticonceptivos”. Este requisito obligaría a las lesbianas a mantener relaciones sexuales con hombres. O a las que no tienen pareja, a buscar una para concebir.

Atendiendo a criterios estrictamente de fertilidad o no, Isabel Gómez, vocal de Igualdad de la Federación Estatal de Lesbianas Gais Bisexuales y Transexuales (FELGTB), cree que se trata de una medida ideológica. “El Gobierno se está amparando en una visión monolítica de lo que es una familia. Si Sanidad revisa los criterios para la financiación de este servicio debería hacerlo para acotar diferencias y limar discriminaciones. Parece que se está haciendo todo lo contrario”, dice. Gómez está convencida de que la exclusión de las parejas de lesbianas o de las mujeres solas obedece a la idea “que tiene el Gobierno de la familia: la formada por un hombre y una mujer”.

La vocal de la FELGTB cree, además, que el argumento de la infertilidad es una mera excusa. “Efectivamente, podemos ser fértiles, pero nuestra forma de vida no nos permite hacer un apareamiento en pareja. Nosotros queremos tener hijos para quererlos, amarlos, cuidarlos y hacerlos personas competentes; no podemos atender a ese sesgo que no contempla todos los tipos de familias que hay”, expone.

El catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Jaén Gerardo Ruiz Rico cree que los criterios de inclusión en la prestación pública recogidos en el texto son discriminatorios. “Se está haciendo una interpretación restringida de la legislación. Establece una serie de condicionamientos que vuelven a la definición de pareja como la formada por hombre y mujer; y eso no sería conforme con la doctrina del Tribunal Constitucional, que ha avalado el matrimonio entre personas del mismo sexo”, incide. Ruiz Rico también tiene dudas sobre la constitucionalidad de establecer como criterio de acceso solo la infertilidad. “Es un obstáculo cuyo resultado puede ser discriminatorio al final para las mujeres solas o las lesbianas y supone un veto insalvable que impedirá que se beneficien de los tratamientos”, apunta.

Mariluz Vázquez, miembro de la Asociación de Madres Solteras por Elección, también cree que la propuesta de Sanidad es injusta. “Lo nuestro, como mujeres solas, desde fuera se ve como un capricho; en cambio, para el resto formar una familia se contempla como una necesidad. Y todo pivota sobre esa idea”, reclama. Vázquez explica que actualmente la mayoría de las mujeres en su situación deciden acudir a las clínicas privadas —centros que hacen gran parte de los más de 54.000 tratamientos de fertilidad que se realizan al año en España— por las trabas que en muchas regiones les ponen en la sanidad pública. Los criterios son tan dispares que dentro de una misma región algunos centros atienden a mujeres solas y otros no. “Depende del equipo médico”, aclara.

La reproducción asistida siempre ha sido una de las prestaciones más desiguales del sistema nacional de salud. Las larguísimas listas de espera —en algunos casos más de dos años para acceder a la primera consulta— y las diferencias de tiempo de atención y de criterios de acceso entre Administraciones han sido constantes durante años. Tanto que el Defensor del Pueblo y el Consejo Económico y Social han pedido explicaciones varias veces a las autonomías. La propuesta de Sanidad, que debe terminar con estas inequidades, había sido largamente esperada. Sin embargo, sostiene el embriólogo José Antonio Castilla, secretario general de la Sociedad Española de Fertilidad, se está unificando a la baja. “Excluir del servicio a las mujeres solas o a las parejas de lesbianas es una acotación. Entiendo que haya que acotar, pero estamos excluyendo a un colectivo sin ninguna razón médica para ello. Un colectivo, además que da resultados de alto rendimiento en estos tratamientos”, expone.

Y TAMBIÉN...
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Sin varón no eres madre.

Silvia García es la segunda lesbiana a la que Asturias niega la inseminación por carecer de pareja masculina estéril.
Carolina García | El País, 2011-04-26
https://elpais.com/diario/2011/04/26/sociedad/1303768805_850215.html
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Tres comunidades se niegan a pagar la fecundación a lesbianas.

Sanidad apoya el veto y niega que haya discriminación por la orientación sexual.
Carolina García / Emilio de Benito | El País, 2011-04-27
https://elpais.com/diario/2011/04/27/sociedad/1303855204_850215.html
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¿Tengo derecho al tratamiento de fertilidad?

La mayoría de las autonomías no asumen la terapia para solteras o parejas homoparentales La revisión de la cartera de servicios amenaza con eliminar esta posibilidad donde aún se permite.
Jaime Prats | El País, 2012-10-20
https://elpais.com/sociedad/2012/10/19/actualidad/1350675283_805811.html
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Las lesbianas aún no podrán ser madres por fecundación asistida.

Un 57% de los franceses está a favor de las bodas homosexuales Un 63% se opone a que las lesbianas tengan hijos con ayuda médica.
Susana González Vejo / Gerard Martínez García | El País, 2013-02-12
https://elpais.com/sociedad/2013/02/04/actualidad/1360003660_434445.html

2012/10/19

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | M.C.D., LA PRIMERA LESBIANA REPRESALIADA POR FRANCO QUE PIDE SER INDEMNIZADA

M.C.D, la primera lesbiana represaliada por Franco que pide ser indemnizada.
La primera mujer que solicita una indemnización por su tiempo en prisión durante la dictadura recuerda a los compañeros que se suicidaron y a quienes sufrieron tratamientos psiquiátricos.
Patricia Campelo | Público, 2012-10-19
https://www.publico.es/espana/m-c-d-primera-lesbiana.html 

'Cuando tienes 17 años es perturbador que te acosen con interminables interrogatorios incomprensibles'. Así comienza su relato M. C. D., la primera lesbiana que ha solicitado una indemnización por el tiempo que estuvo encarcelada en virtud de su opción sexual.

Temblorosa lee despacio su relato, escrito momentos antes de la entrevista para ser capaz de recordar el mensaje a trasladar. Es la primera conversación que tiene con un medio de comunicación. Nunca antes ha querido hacer pública su experiencia y, ahora, esta mujer ha decido compartir su historia.

Su objetivo: 'Recordar a los que quedaron por el camino y, si es posible, ayudar a otras personas'. También, contar a la juventud que, hace 35 años, un homosexual podía ser encarcelado acusado de ser un 'peligro social'.

'Durante meses me sometieron a una pantomima persecutoria que no comprendía en absoluto y que terminó en una paranoia de efectos perdurables de por vida', cuenta entre pausa y pausa, abrumada por los recuerdos. M. C. D. fue encarcelada en un penal para mujeres en Ciudad Real durante cuatro meses acusada de ser 'una homosexual rebelde con su familia que se encuentra en estado peligroso'. La finalidad de la condena era la 'reeducación'. Se le aplicó el artículo 2 de la Ley 4 de agosto de 1970 de peligrosidad social, así como las medidas de seguridad incluidas en el artículo 6 de la misma norma, y fue condenada a una pena de reclusión 'no inferior a cuatro meses ni superior a tres años'. También, el magistrado del juzgado de peligrosidad social le prohibió visitar durante dos años salas de fiesta y otros establecimientos donde se ingiriesen bebidas alcohólicas.

Tenía 16 años cuando empezó su calvario y 17 cuando finalmente cumplió la condena. 'A esa edad no te has definido como adulto, aún te estás formando', subraya M. C. D. que, por aquel entonces estudiaba en una academia y llevaba una vida rutinaria, entregada a la lectura y a las preguntas, 'era muy inquieta, siempre quería saber'.

Dado que las autoridades de la dictadura concebían la homosexualidad como una enfermedad que podía curarse, a menudo se recetaban remedios como los electroshock y el tratamiento psiquiátrico. 'Algunos se quedaron por el camino por los recomendados electroshock, que les dejaban minusválidos en su corta vida y acababan muriendo a los pocos años', denuncia M. C. D.. 'No estamos todos los que éramos', lamenta. 'Muchos se rindieron y se casaron, otros se suicidaron'.

'Conozco dos casos de personas que recibieron electroshock y murieron a los cinco años'
El apartado para el recuerdo de sus amigos ocupa un lugar importante en su relato. A esta mujer se le quiebra la voz cuando nombra a aquel estudiante de instituto, compañero de su hermana, que se suicidó por no soportar la presión. También cuando recuerda al profesor de universidad que se quitó la vida con 27 años y al bombero que tomó la misma decisión a los 25. 'Conozco dos casos de personas que recibieron electroshock, dejándoles con la baba cayendo, y que murieron a los cinco años', añade.

'Somos muchos menos los que quedamos que los que se fueron; los más débiles cayeron por el camino; ahora quiero que la gente piense en esas personas y abrir un recuerdo para ellos, que ya nunca lo podrán contar'. 'Los que quedamos tenemos memoria', advierte M. C. D..

La indemnización que acaba de solicitar la víctima no va a reparar su dolor ni aliviar las consecuencias de aquella experiencia, pero de algún modo le ayuda a cerrar un ciclo. 'Lo importante es que se recuerde para que no se repita, ya que a veces parece que vamos hacia atrás'.

Los esfuerzos del régimen dictatorial por presentar a las personas homosexuales como rebeldes, dominantes, violentos y vagos quedan probados en los textos de algunas sentencias condenatorias fruto de procesos judiciales sin ningún tipo de garantías para el acusado. 'La defensa nada alegó en el momento procesal correspondiente', suele figurar en este tipo de textos.

'A los presos políticos les indultaron en 1977; algo que no sucedió con nosotros'
En el caso de la sentencia a la que este medio ha tenido acceso, se pueden leer valoraciones y opiniones personales del juez, que no relaciona con ningún tipo de documento: 'Probado y así se declara expresamente; de carácter violento; tiende a la huida y al vagabundeo, y es dominante a la hora de buscar personas de su mismo sexo'.

'Los jueces de peligrosidad social eran unos fanáticos de la ley', arguye Antonio Ruiz, presidente de la asociación de Ex presos sociales. 'Otro reproche que hacemos es hacia la abogacía, porque, aunque estos casos tenían difícil defensa -ya que siempre se presuponía la peligrosidad social- la mayoría de los abogados se lavaba las manos, no apelaban', añade.

Ni la transición ni la democracia rompieron el cordón umbilical que les conectaba con la arquitectura jurídica del franquismo. 'Los artículos de la Ley de peligrosidad social que se aplicaban a las personas homosexuales se eliminaron en 1979, pero siguieron entrando en prisión hasta mediados de los 80', denuncia Ruiz, que estuvo tres meses encarcelado en 1976, un año después de morir el dictador.

'En los últimos años de aplicación de la Ley de peligrosidad social entraron en la cárcel muchos más homosexuales que al principio'. Además, remarca Ruiz, 'a los presos políticos les indultaron en 1977; algo que no sucedió con nosotros'. Los preceptos jurídicos que les aplicaban para ir a prisión, ya en democracia y gobernando el PSOE, eran los referidos al escándalo público.

Las indemnizaciones previstas para los ex presos sociales se han vuelto a recoger en los Presupuestos Generales del Estado para 2013, pero con un plazo concreto para solicitarlas que finaliza el 31 de diciembre del año que viene. La asociación que preside Ruiz lamenta el próximo fin de estas compensaciones que no se hicieron efectivas hasta 2009 y que, para poder cobrarlas, es necesario reunir una documentación de difícil acceso.

2006/04/16

DOCUMENTACIÓN | OFENSIVAS | EL LINCHAMIENTO DE ENCARNA

El linchamiento de Encarna.
Antonio Burgos · El Recuadro | ABC, 2006-04-16

http://www.antonioburgos.com/abc/2006/04/re041606.html 

Ahora toca Encarna. Han aprovechado un cabo de año redondo de su muerte para que toque Encarna. Cuál sería su grandeza profesional, que no hay que poner apellido para saber a qué Encarna nos referimos. Le pasa como a Boby. Tampoco hay que poner apellido para evocar micrófonos que llegaban al corazón de los grandes públicos. Boby incluso lo tuvo más fácil. Reinó en la radio con su triunfal cabalgata fin de semana (¿o fin de época?) cuando no tenía frente a la televisión. Encarna se impuso no sólo ante la televisión única, sino ante la irrupción de las privadas. Primero con sus taxistas de la noche y luego con su imperio de la tarde, Encarna le buscó las vueltas a las horas punta de consumo televisivo y logró audiencias millonarias en la radio. Lo mismo nos reíamos con la gracia cartujana de sus folklóricas en la mesa camilla que sentíamos unas ganas irreprimibles de comprar el remedio eficacísimo y definitivo contra la alopecia si lo anunciaba ella. Fui seguidor de su mesa camilla porque era la más perfecta parodia humorística de las tonterías que con tanta solemnidad como poco conocimiento proclamaban entonces, y siguen proclamando ahora, los truchimanes de las tertulias. ¿No era más serio acaso el «ay, que me meo de risa» de Carmen Jara que un pedantuelo hablando de las condiciones objetivas de los dos escenarios que hay que contemplar para no sé qué?

Encarna Sánchez sigue ganando el EGM de la memoria mucho después de muerta. Quizá por eso le han levantado la veda y la someten a un linchamiento del que no entiendo nada. Verán.

Ni porque hemos estado en Semana Santa, o quizá por eso mismo, ha cesado su crucifixión. ¿Y saben por qué? Aquí viene mi perplejidad más absoluta: pues por un asunto que más políticamente correcto no puede ser. A Encarna se la pone verde porque (para entendernos con todo respeto a su memoria) unos dicen que era Progenitor A y otros, que Progenitor B. ¿Pero no hemos quedado que eso ahora es un mérito, que hasta da puntos en las baremaciones (espantosa palabra) para ocupar cargos públicos? ¿No hemos quedado en que nadie puede ser discriminado por sus libres opciones sexuales? ¿Por qué entonces asistimos a este desfile de testigos, como en un juicio de película americana, sobre lo que libremente quisiera hacer Encarna con su vida privada? ¿Puede alguien explicarme cómo exactamente lo mismo que se dice contra Encarna como un baldón para acabar con el recuerdo de su prestigio como radiofonista popularísima sea, en cambio, utilizado en loor de otras personas? ¿Por qué tanta reverencia a la Coordinadora de Gays y Lesbianas, o al cura de Valverde mismo, y tanta leña al mono con Encarna? ¿Me lo puede explicar alguien?

Y luego, los sobres. En la España malaya y malhaya de Marbella, de Filesa, de Mienmano, por lo visto no había ni hay más sobres que los de Encarna. Pues tengo mucho gusto en hablar de esos sobres, y sé que no me dejará por embustero José Antonio Gómez Marín, que fue su colaborador y le guarda tan grata memoria como los que en su día gozamos del aprecio de Encarna por nuestros libros y nuestros escritos.

Sí, Encarna andaba con sobres. Unos sobres así de gordos. Lo sé por Gómez Marín. Cada vez que iba al programa en los estudios de Madrid, Encarna le entregaba un sobre abultado:

- José Antonio, ¿te importa llevarlo de mi parte a las Hermanas de la Cruz en Sevilla? Van dos millones de pesetas...

Cuánto trajo Gómez Marín a las Hermanas de la Cruz de parte de Encarna es algo que sólo Sor Angela sabe. Y que quienes asisten al tristísimo espectáculo del linchamiento de Encarna deben saber. ¡Mira cómo de los sobres de Encarna para las Hermanas de la Cruz no hablan los inquisidores de peaje!

1998/12/07

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | GLORIA Y LOS SANTOS INOCENTES

Gloria y los santos inocentes.
Vicente Molina Foix | El País, 1998-12-07

https://elpais.com/diario/1998/12/08/cultura/913071605_850215.html 

¿Es posible que un gay o una lesbiana se acerque a los niños sin tocarles ni mancharles? Mucha gente -y entre ellos muchos padres de familia- piensan que no. Dicen, dirían algunos, preguntados en las encuestas, que sí, pero profundamente piensan que no. La tentación de meter al homosexual en el saco de los pederastas psicópatas y agresivos es muy fuerte para la sociedad. ¿Hay que explicarles en la escuela a los niños, al margen de las enseñanzas de vida sexual, que numerosos artistas que están leyendo o viendo en sus libros de texto eran homosexuales, y que ese particular deseo erótico cobra a menudo relevancia en su obra? También sospecho la respuesta mayoritaria a esta pregunta, aunque tengo delante un pequeño libro ejemplar, ‘Luis Cernuda para niños’ (introducción y antología preparadas por Antonio José Domínguez), parte de una colección extensa que las Ediciones de la Torre llevan años publicando sobre poetas españoles y americanos. Después de sacar limpiamente el asunto a propósito de la auto-reconciliación que Cernuda sintió en un momento de su formación, debida en parte a la lectura de Gide, A. J. Domínguez escribe: "Para Cernuda, su homosexualidad no es sólo sinónimo de libertad, en contra de lo que afirma Octavio Paz, sino expresión de su reciedumbre y su valentía moral. Confesarse homosexual en un mundo regido por prohibiciones, normas y preceptos, desborda, en este caso, cualquier atisbo de provocación. Es una afirmación, un reto a la moral social". Del perfil biográfico no se omite la importancia que en la escritura de los impresionantes ‘Poemas para un cuerpo’ tuvo el amor por un muchacho mexicano, ni faltan en la antología algunos de los poemas más contundentes y conflictivos del poeta sevillano. Cuando entrevisté a Gloria Fuertes para ‘La edad de oro’, la serie de retratos dialogados aparecidos semanalmente en el dominical de El País y luego en forma de libro, la conversación fue sin tapujos. En su mejor poesía y en la intimidad, Gloria no los usaba. Puesto que había entre nosotros confianza hablamos de las cosas del corazón. "Sólo sé de poesía y de amor". La poeta tenía entonces 77 años. "A mi edad sigo amando, pero me freno. Ahora mismo hay alguien en mi vida". No conozco mejor obra de arte total que la ilusión amorosa de una persona vieja. Pero Gloria, como en sus grandes poemas, tenía el don de transformar la emoción en disparate, y el amor, sentimiento dislocado donde los haya, no escapaba a sus tratamientos de choque. Y así me contó, mientras yo tomaba notas a diestra y siniestra, que en cierta ocasión, al sufrir un desengaño, pensó seriamente en el suicidio. "Fui al metro decidida a matarme. Pero al ir a sacar el billete ligué, y en vez de tirarme al tren me tiré a la taquillera". Cuando me harté de reír, le pregunté: "¿Puedo contar esto, Gloria?". "No. Ahora no. Yo vivo de mis libros infantiles, y estas cosas podrían asustar a los padres, que son los que los compran". Naturalmente, respeté su deseo.

Ahora que Gloria ha muerto y sus libros (esperemos que no sólo los infantiles pervivan, pues hay mucha maravilla en su obra adulta) seguirán poniendo rima a los sueños de sus pequeños lectores, podría ser un buen momento para plantear una hipótesis. A la niña que lee en su cuarto ‘El dinosaurio y doña Flora’, al niño a quien su padre le endilga ‘La pulga Federica’ con la cucharada de los fideos, les importa un bledo con quién se va a la cama la autora de aquellos versos juguetones. El lector está en su derecho a disfrutar de la imaginación de un escritor sin tener que tragarse ni la cocina donde cuece él los productos ni sus costumbres de alcoba; del mismo modo que el artista no por el hecho de publicar ha de vender en pública subasta todo su espíritu, como temía Emily Dickinson. Pero qué dulce y reconfortante, qué prometedor de una vida óptima sería que la privacidad, que en sí misma ni mejora ni trasciende las obras de arte, tampoco fuese el territorio del forzado encubrimiento y los disimulos. En esa vida de sueño la encorbatada "mujer de verso en pecho", como gustaba de llamarse Gloria, quizá podría haber completado con naturalidad, sin recelo a los padres de los niños -y también sin por ello hacer una provocativa reivindicación sexual-, las iniciales de las "siete grandes personas amadas de mi vida" que en mi entrevista y en un poema suyo evocó. ¿Demasiado pedir o demasiado pronto? Me acuerdo de otros versos de Gloria Fuertes: "Sólo una vida es poco / para esto / de querer sin recompensa".

DOCUMENTACIÓN
Gloria Fuertes. Madrid, 1917 – Madrid, 1998.
Sonia Díaz Chacón | Gibralfaro: Revista de Creación Literaria y Humanidades, n. 64 (2009), 7

http://www.gibralfaro.uma.es/biografias/pag_1590.htm
[Consideraciones de Camilo José Cela sobre Gloria, me sirve para ligarlo con su homofobia]

1990/11/28

DOCUMENTACIÓN | OFENSIVAS | LA SANIDAD DANESA EN CONTRA DE LA INSEMINACIÓN ARTIFICIAL DE PAREJAS LESBIANAS

La Sanidad danesa no paga la inseminación artificial de las parejas lesbianas.
Rosario Gasca | El País, 1990-11-28

https://elpais.com/diario/1990/11/28/sociedad/659746810_850215.html

Las lesbianas pueden casarse en Dinamarca, pero les está prohibido usar fondos públicos para tener hijos concebidos mediante inseminación artificial. Ésa es al menos la opinión del ‘ombudsman’ del Parlamento danés, que reacciona así a la queja de una pareja de mujeres homosexuales a la que se les negó en un hospital de Copenhague tener descendencia mediante ese método.

En Dinamarca, donde los homosexuales pueden registrar oficialmente su convivencia en pareja desde octubre de 1989, no existe una legislación concreta sobre quién puede beneficiarse de la inseminación artificial, aunque el Ministerio de Sanidad está en contra de que se les ofrezca a las solteras y a las lesbianas. Los hospitales del país han establecido además la regla de que antes de practicar la Inseminación artificial una pareja de heterosexuales tiene que justificar que ha convivido al menos durante tres años y demostrar que el hombre es estéril.

La pareja de lesbianas que presentaron la queja, considera que la decisión del ‘ombudsman’ es discriminatoria. El Ministerio de Justicia danés considera que los gays y lesbianas que han registrado oficialmente su vida en común, no pueden adoptar hijos como se les permite a los matrimonios de heterosexuales.

1988/02/12

DOCUMENTACIÓN | DERECHOS | CASO GALLART: LA JUSTICIA CONFIRMA LA CUSTODIA A LA MADRE

El juez confirma la custodia de una niña a su madre, acusada de lesbianismo por su ex marido.
El País, 1988-02-12

https://elpais.com/diario/1988/02/12/sociedad/571618806_850215.html

Montserrat Gallart, mujer a la que le fue retirada la custodia de su hija Marta, de cuatro años, por supuesta homosexualidad, ha recuperado la custodia de la niña por orden judicial. El juez ha establecido unas medidas cautelares en el proceso de separación del matrimonio por las que la niña vivirá con la madre en el domicilio conyugal, hasta ahora ocupado por el ex marido, Angel Arenaga.

En el auto de medidas cautelares, el titular del Juzgado de Familia número 17 de Barcelona dispone un régimen de visitas para el padre. La custodia de Marta ha sido objeto de múltiples acciones judiciales ejercidas por ambos cónyuges, litigios que se iniciaron en julio de 1987 cuando el juez José Luis Sánchez Díaz retiró la custodia a la madre. Montserrat Gallart declaró ayer que con la decisión judicial la niña "recobrará otra vez el equilibrio afectivo y el modo de vida al que estaba habituada". Añadió que consideraba "antinatural y negativa la separación de la madre que ha tenido que soportar la pequeña". La mujer agradeció el apoyo recibido por colectivos feministas, homosexuales, entidades e instituciones que se solidarizaron con su postura. Ángel Arenaga, padre de la niña, entregó unas fotografías al juzgado en las que supuestamente aparecía su mujer en compañía de una joven, alumna del instituto en el que trabaja Montserrat Gallart. Además, precisó que en una ocasión sorprendió a su ex mujer en el domicilio. Sin embargo, ésta negó las acusaciones y sostuvo que las fotografías pudieron estar trucadas. Paralelamente a la acusación formulada por Arenaga, un informe de las psicólogas del juzgado desaconsejó que la madre ejerciera la custodia.

Silencio sobre la acusación
Ni el juez ni los psicólogas precisaron si su decisión tenía algo que ver con la posible homosexualidad de la madre.Sin embargo, movimientos feministas y distintas instituciones reaccionaron ante lo que, en su opinión, constituía una discriminación.

El fiscal del juzgado, en defensa de los intereses de la niña, solicitó al juzgado el pasado septiembre que la custodia de Marta fuera retornada a la madre. En opinión del fiscal, el supuesto lesbianismo imputado a la madre no tenía porqué incidir en el correcto ejercicio de la patria potestad.

El juzgado dio la razón a la madre por entender que las acusaciones de homosexualidad no habían quedado probadas. Sin embargo, una nueva acción judicial del padre, que recurrió la sentencia dictada, impidió que la niña volviera con la madre.

1987/09/15

DOCUMENTACIÓN | DERECHOS | CASO GALLART: LA FISCALÍA PIDE LA CUSTODIA DE SU HIJA RETIRADA POR SOSPECHAS DE LESBIANISMO

El fiscal pide la custodia de su hija para una mujer a la que se le retiró por sospechas de lesbianismo.
Alex Rodríguez | El País, 1987-09-15

http://web2.edicioneselpais.net/diario/1987/09/15/sociedad/558655204_850215.html 

El fiscal del Tribunal Tutelar de Menores, Juan Echeverría, solicitó ayer para Montserrat Gallart, de 34 años, la guarda y custodia de su hija Marta Aranega, de cuatro años. Un auto de medidas provisionales dictado en julio por el juez José Luis Sánchez Díaz, entonces titular del Juzgado de Familia número 17 de Barcelona, concedió esos derechos al padre, Ángel Aranega. Montserrat Gallart aseguró en ese momento que el juez tomó aquella resolución por las denuncias de supuesto lesbianismo que formuló contra ella su marido. La vista oral en el juzgado para dirimir el pleito de separación matrimonial de Ángel Aranega y Montserrat Gallart se celebró a puerta cerrada. Juan Echeverría, en su calidad de defensor de los intereses de la niña, hija de ambos, solicitó ante la juez María Luisa Jordán la guarda y custodia para la madre.

El fiscal del Tribunal de Menores apoyó la petición en la prueba documental, la testifical y el informe psicológico elaborado por la psicóloga Neus García y la asistente social Silvia Mayor sobre los tres afectados: Montserrat Gallart, Ángel Aranega y su hija, Marta. El informe hace una referencia a la "duda de una posible homosexualidad de Gallart".

Echeverría señaló a este diario que un supuesto lesbianismo de Montserrat "no tiene por qué incidir en un correcto ejercicio de la patria potestad" sobre su hija Marta. También señaló que el criterio seguido al formular su petición se ha ceñido en "ver en poder de quién de los dos cónyuges podría estar la menor para que quedara mejor satisfecha".

El fiscal solicitó también un régimen de visitas para el padre, Ángel Aranega, quien, de aceptar el tribunal la solicitud formulada por el ministerio público, podría estar con Marta un fin de semana cada 15 días; dos días a la semana, entre la hora de salida del colegio y la de acostarse, momento en que debería regresar al domicilio materno; y durante las fiestas navideñas, cuando podría pasar con su hija la festividad de Navidad o la de Año Nuevo.

El auto de medidas provisionales que había sido dictado anteriormente por otro juez concedía la guarda de Marta Aranega a su padre y establecía un régimen de visitas restringidas para su madre. La resolución indicaba también que la madre debía abandonar el domicilio conyugal, que por ley corresponde al responsable de la guarda. Montserrat, quien ha negado repetidamente la supuesta homosexualidad que le imputa su marido asegura que el juez adoptó esa resolución en base a su presunto lesbianismo. Ángel documentó el sumario con unas fotos de su esposa con una alumna M instituto donde da clases, pero ella asegura que pueden estar trucadas,

1987/08/02

DOCUMENTACIÓN | DERECHOS | CASO GALLART: DECISIÓN DISCRIMINATORIA

Decisión discriminatoria.
Cartas al Director | El País, 1987-08-02

https://elpais.com/diario/1987/08/02/opinion/554853612_850215.html

A Montse Gallart le ha sido recientemente negada la custodia de su hija Marta por supuesto lesbianismo. Para ello se han basado únicamente en ciertos informes elaborados por los psicólogos del juzgado. Antes de entrar en esta polémica, quisiera aclarar que todos los que fuimos alumnos suyos de francés y la conocimos ponemos en duda estas afirmaciones. Pretender ser objetivo en este caso es una ilusión; no obstante, si dos años como alumna son suficientes para diagnosticar tal o cual conducta, podemos asegurar que Montse jamás dio indicios de ser homosexual ni de mantener relaciones lésbicas tanto dentro como fuera de clase. En estos últimos días se han dicho cosas inauditas sobre su persona, incluso se ha llegado a hablar de corrupción de menores. Increíble. No estoy de acuerdo con el escrito dictado por el Juzgado de Familia número 17 de Barcelona, incluso aceptando la posibilidad de una homosexualidad en el sujeto. No ya por lo medieval de nuestra justicia, sino porque, como bien defienden los gay catalanes, no se puede discriminar a alguien por diferencias de raza, sexo, edad u orientación sexual.

Como estudiante de psicología, me gustaría saber qué argumentos alegan estos psicólogos del juzgado, y personalmente me da mucho que pensar esta actitud insistente del marido por desprestigiar a Montserrat diciendo las cosas que ha dicho sobre ella, sin mencionar su falta de ética y respeto.

Independientemente de cuál sea la vida personal de Montse, con todo lo que ello implica, pienso que esta profesora está perfectamente capacitada para la maternidad. Los que fuimos sus alumnos somos testigos.

1987/07/21

DOCUMENTACIÓN | OFENSIVAS | CUSTODIA Y LESBIANISMO

Custodia y lesbianismo.
XXX · Cartas al Director | El País, 1987-07-21

https://elpais.com/diario/1987/07/21/opinion/553816811_850215.html

Tras la sentencia que decidió privar a una madre de la custodia de su hija, pesando la acusación de lesbianismo formulada a Montserrat Gallart, quisiéramos explicar que nosotras, las lesbianas, somos seres humanos normales, dotados de inteligencia, sensibilidad, capacidad de amar y fuerza para luchar contra cierta parte de la sociedad heterosexual que no nos acepta por pensar que la homosexualidad es una aberración. Nosotras no hemos utilizado los escudos, ni las corazas, ni los fusiles, que ocultan la verdadera personalidad, cosa que el hombre necesita para dar una imagen de fortaleza, para combatir su debilidad con agresividad, como el caso de Ángel Aranega.

Por lo que respecta al juez del caso, ha hecho uso de unas armas que un día le concedieron simplemente por contestar a un temario. Pensamos que, además de estudiar, para desempeñar esa función hacen falta unas cualidades humanas determinadas que, a la vista de cómo ha concedido la custodia a un señor que ha sido denunciado dos veces por agresión y que utiliza la violencia para entrar en una casa, no sabemos si tiene.

1978/11/29

DOCUMENTACIÓN | OFENSIVAS | PROTESTA SINDICAL POR EL DESPIDO DE DOS TRABAJADORAS ACUSADAS DE LESBIANISMO

Protesta sindical por el despido de dos trabajadoras acusadas de lesbianismo.
Jaime Millas | El País, 1978-11-29

https://elpais.com/diario/1978/11/30/economia/281228425_850215.html

Ayer tarde se efectuó una concentración de varios centenares de personas frente a los locales de la AISS en señal de protesta por el juicio que hoy tendrá lugar en la Magistratura de Trabajo por despido de dos trabajadoras de una empresa textil situada en La Eliana, acusadas de lesbianismo. Ambas jóvenes tienen veintiún años. El pasado 27 de septiembre, la empresa Juan Vicente Llorens, SA, sancionó de empleo y sueldo por quince días a dos de sus empleadas «porque su conducta incumplía las normas de convivencia en el centro de trabajo». Tres días después, la empresa cambiaba dicha suspensión por el despido, acogiéndose al artículo 191, apartado 13, de la vigente Ordenanza Laboral de la industria que hace referencia a la comisión de «actos inmorales».

El sindicato textil de Comisiones Obreras ha calificado este despido de «intolerable intromisión de la empresa en la vida personal de sus trabajadores», actuación que, según Comisiones Obreras, es frecuente en el ramo textil, sector del que recientemente ha sido despedida una trabajadora de la empresa Portodello por ser madre soltera. Asimismo, el citado sindicato ha denunciado la arbitrariedad de estos despidos que «pretenden sustentarse en consideraciones supuestamente morales sometidas a una ideología machista que atenta al derecho inalienable de la persona a mantener libremente su vida afectiva».

Por su parte, diversas organizaciones feministas y de homosexuales, así como organizaciones políticas de la izquierda extraparlamentaria, se han solidarizado con las despedidas, para las que solicitan la readmisión, al tiempo que exigen la derogación de la ley de Peligrosidad Social.

MIKEL/A, AQUÍ ESTAMOS Y NO NOS OCULTAMOS

Mikel/a enseña cacho en la 2ª Gayakanpada de EHGAM, 27-29 agosto 1993, Muxika // STARS COFLHEE es un trabajo realizado por Julen Zabala Alon...