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2021/06/28

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | INICIOS DEL MOVIMIENTO GAY Y LÉSBICO EN CANARIAS

Noticia en  Diario de Las Palmas //
Inicios del Movimiento LGTBIQ+ en Canarias.

Yesica Álvarez | Alegando! Magazine, 2021-06-28

https://alegando.com/inicios-del-movimiento-lgtbiq-en-canarias/

La represión de las disidencias sexuales y de género durante el régimen franquista y la transición a la democracia se vehiculan fundamentalmente a través del poder político, religioso y médico del momento. Tomando como guía el fabuloso trabajo de Víctor M. Ramírez Pérez analizaremos en este artículo las causas de aparición y los inicios del movimiento LGTBIQ+ en Canarias.

'Peligrosas y revolucionarias: las disidencias sexuales en Canarias durante el franquismo y la transición', editado por Tamaimos, es una obra de investigación nuclear de obligada lectura. A lo largo de sus páginas transitamos por el análisis de la regulación que legalizaba la opresión, los diferentes tipos de represión que se interconectaban y en qué modo se materializaban y cómo, poco a poco, va surgiendo un movimiento de contestación y resistencia a la tiranía del heterosexismo.

Junto con la consulta de archivos, prensa y la recopilación de testimonios, Víctor M. Ramírez Pérez, nos aporta una investigación de enorme valor para conocer de dónde venimos y no perdernos hacia dónde vamos. Es por ello que este artículo, que sintetiza algunas de las cuestiones tratadas en su obra, busca ser un humilde homenaje a su propio trabajo y al de todas las personas que sufrieron y sufren, directa o indirectamente, LGTBIfobia.

La moral nacional-católica ha hecho mucho daño, no estamos descubriendo la pólvora. La unión del poder político con el poder eclesiástico en el franquismo influyó férreamente en las mentes de toda persona educada durante el régimen y tras los primeros años de su desmembramiento. De hecho, la transición y la paulatina consecución de derechos civiles y políticos no supuso la conquista -a su vez- ni de derechos sexuales y reproductivos ni de derechos a la diversidad sexual y de género hasta pasado bastante tiempo.

En este sentido, los propios movimientos y partidos de izquierda adolecían de la misma raíz heterosexista que poco a poco fueron suavizando hasta posicionarse a favor de las reivindicaciones LGTBIQ+. ¡Ya, en pleno siglo veintiuno aún queda mucho por alcanzar!, pero no veas el panorama en el tramo temporal en el que nos situamos: 1954 a 1980 aproximadamente.

Que Dios me libre de un hijo maricón o una hija puta
Antes de entrar al trapo debemos evidenciar unas matizaciones importantes que hacía patentes el autor. La primera de ellas es que hay una latente confusión o falta de identificación de las fronteras entre orientación sexual e identidad de género, lo que provoca que se mezcle y se confunda continuamente homosexualidad y transexualidad. Y la segunda es que, debido a la brutal represión de la sexualidad femenina durante el franquismo, el lesbianismo “no existe”.

La represión a las disidencias sexuales y de género venían de varias vías: la política, la religiosa y la médica, las cuales -a su vez- tenían su espejo en la familia y demás instituciones sociales (como el colegio). La prensa, por su parte, participaba activamente en la misma al difundir una imagen deshumanizada de la homosexualidad por lo que puede considerarse -tal y como lo demuestra Víctor Ramírez Pérez en su obra- un instrumento de propaganda de dicho sistema represivo.

Desde el sistema político dictatorial vieron la luz diversos mecanismos de opresión como fue la modificación de la Ley de Vagos y Maleantes de 1954 que incluyó la homosexualidad en su articulado, la utilización y aplicación a los homosexuales del Código Penal a través del delito de escándalo público, y la aprobación de la Ley de Peligrosidad Social del año 1970 que seguiría vigente durante varios años ya en la Transición. Posteriormente nos detendremos en analizar esta legislación que más bien parece sacada de una historia de ciencia ficción.

Junto a este aparato normativo -y desde el plano ya no de la legalidad sino de la moralidad- se encontraba la Iglesia, una institución sumamente presente -como sabemos- en el espacio público del régimen que promulgó la visión del sexo no-reproductivo como el máximo pecado, al igual que lo era trasgredir los códigos tradicionales entre lo masculino y femenino. En este punto es especialmente gravosa la situación de las lesbianas y hombres transexuales, ya que debido a la ideología nacional-católica a la mujer le era negada su sexualidad y cualquier interés/deseo/expectativa de vida que no se correspondiese con la procreación y cuidado de la prole (incluido el marido, obvio). Esto provocaba ya no solo la represión a su disidencia de facto, sino su práctica invisibilidad al ser sencillamente “impensable”.

Así, y aunque a lesbianas y hombres transexuales no se les aplicaba en la misma medida la legislación que antes apuntábamos, la represión era más sutil pero no por ello menos gravosa. El férreo control mental sobre dichas personas y la imposibilidad de enunciar, nombrar y compartir su realidad provocaba -en muchos casos- que ni siquiera se pudiera materializar o expresar esa disidencia, condenando a la persona a un ostracismo máximo: prácticamente no existían. No obstante, sería falso sostener que no fueron contempladas ya que el Patronato de Protección de la Mujer de la Sección Femenina de la Falange abordó la disidencia lésbica, aunque su labor principal fuera la de rehabilitar a las prostitutas y meter en vereda también a las madres solteras, víctimas de abusos sexuales y chicas “rebeldes” a la autoridad paterna, tal como nos lo cuenta Ramírez Pérez.

Por otro lado, desde la institución médica (con la psiquiatría a la cabeza) se le daría respaldo científico a la represión de las disidencias sexuales y de género bajo la justificación de la condición patológica de las personas homosexuales y transexuales. Así, surgirían numerosas teorías y tratamientos médicos que vendrían a proponerse como solución a la “enfermedad”. Esta idea legitimó diferentes “prácticas médicas” y/o “terapias” que suponían una indudable vulneración de los derechos humanos más básicos y una vulneración total a la dignidad de las personas. Así, por ejemplo, parte de la instrucción del procedimiento en aplicación de la Ley de Vagos y Maleantes era la obtención de un informe clínico-forense sobre las condiciones psico-físicas y grado de peligrosidad del supuesto homosexual que incluían pruebas físicas de inspección de la zona anal y tactos rectales.

Este ejercicio de la represión desde el espacio político-legal, eclesiástico y médico tenía su reflejo en la familia; institución que se posicionaría como una de las más opresoras al ser la más cercana a las personas. Así, era común oír eso de “lo peor que le puede pasar a una madre es tener un hijo maricón o una hija puta” porque, claro: 1) habías fallado como madre en tu rol de responsable y vigilante de la buena moralidad de tu prole; 2) tu hijo era un enfermo-delincuente-pecador o tu hija una zorra-pecadora que vivía su sexualidad fuera de los márgenes de la Santa Iglesia. Ergo (y esto se le aplica al padre) las violencias en todas sus formas (ejercidas directa o indirectamente) y el escarnio público estaban servidas. Lo que se aplica igualmente a la institución de la educación (aquellos que podían acceder a ella). Así, muchas de las personas disidentes sexuales o de género optaron por abandonar el entorno familiar, los estudios y buscarse la vida como podían.

Clase y disidencias sexuales y de género en Canarias
En el caso concreto de Canarias, el carácter eminentemente rural en los primeros años del régimen franquista y los índices de analfabetismo propiciaban este férreo control social y la consecuente represión de las disidencias sexuales y de género. Es de subrayar que -tal y como nos lo explica el autor de ‘Peligrosas y revolucionarias’–.

Del análisis realizado por Víctor Ramírez Pérez de los antecedentes de las personas detenidas el autor destaca que fueron las clases populares o grupos desfavorecidos los sujetos que más represión (policial-jurídica) sufrieron. Esta afirmación surge de la constatación y comprobación en dichos antecedentes penales de los datos relativos a la zona de residencia de los inculpados, los lugares que frecuentaban y, de manera particular, sus profesiones.

Ello evidentemente no significa que las clases privilegiadas o la burguesía canaria de la época se librasen de la misma, ya que el “clima de terror” y la moral nacional-católica operaba como freno de su identidad y sexualidad, sino que a nivel cuantitativo fue mucho mayor el número de expedientados de clase baja. En Canarias ciertamente se ha encontrado algún procesado de clase media y, de manera excepcional, alguno perteneciente a la burguesía del momento.

Esta procedencia popular de los represaliados por disidencias sexuales y de género en Canarias pudo operar negativamente para dichos sujetos en el caso concreto de la reivindicación de sus derechos procesales. Tanto la Ley de Vagos y Maleantes como el Reglamento que lo desarrollaba establecía un procedimiento judicial en el que el encausado tenía derecho a presentar pruebas a su favor, designar Procurador y Letrado o pedir al Juez uno de oficio, así como interponer recurso ante la Audiencia Provincial una vez dictada sentencia. Sin embargo, había un sentimiento generalizado de que el procedimiento no se cumplía o que ni siquiera había juicio y esta sensación podía ser debido al desconocimiento de la terminología jurídica, a su escasa formación y a su incapacidad a la hora de emprender acciones en su defensa al no entender y al no poseer medios económicos para, por ejemplo, recurrir a un abogado. Y todo ello, evidentemente, sumado al hecho de que con total probabilidad estas personas no eran informadas adecuadamente de sus derechos procesales y que, por tanto, sus garantías procesales eran vulneradas sistemáticamente.

Canarias como una de las mecas de turismo LGTBIQ+
El desarrollismo a partir de la década de los sesenta fue un elemento central como disruptor del discurso heterosexista y sus represiones. El turismo de sol y playa que comenzaba a llegar a las islas supuso no sólo un crecimiento económico importante sino también todo un cambio sociológico que tendría su repercusión en la mente de la sociedad canaria.

La industria turística supuso un cambio en el paisaje con el desarrollo de nuevos núcleos urbanos costeros, nuevos trabajos en el sector servicios y nuevos modelos de hombre y mujer en la figura del turista, que subvertía en muchos casos los cánones de masculinidad y feminidad hegemónica tal cual eran señalados por la moral nacional-católica del régimen.

El boom económico del turismo permitió, en este sentido, que “los homosexuales canarios conocier[a]n por primera vez formas de relacionarse y espacios de socialización muy diferentes de los clandestinos y culpabilizadores encuentros a los que se veían abocados en la que, ya entonces, empezaban a ver como antigua sociedad tradicional” (Ramírez-Pérez, 2019:54).

Fueron surgiendo entonces de manera creciente los llamados “locales de ambiente” y se fueron haciendo populares lugares de encuentro homosexual como, por ejemplo: La Playa de Las Canteras, el Parque de Santa Catalina, el Muelle de Las Palmas y San Telmo en Gran Canaria. Asimismo, era conocido el Puente Serrador en Santa Cruz de Tenerife y los alrededores del Parque García Sanabria como lugares de prostitución de transexuales.

Las salas de fiesta fueron también otro tipo de locales que proliferaron en las capitales isleñas. En estos lugares se realizan interpretaciones o “espectáculos de variedades” donde los artistas se travestían y cantaban. Cada vez más estos espectáculos fueron añadiendo toques “más picantes” y fue en aumento su carácter sexual.

Ni los locales de ambiente, ni las salas de fiesta y mucho menos los lugares públicos arriba mencionados eran lugares seguros para las disidencias sexuales y de género. Las redadas continuaron y eran habituales, pero no deja de ser cierto que el turismo y, sobre todo, sus rendimientos económicos configuraron -o más bien obligaron por gobierno del bolsillo- a una cierta “permisibilidad” nunca antes imaginada para el régimen franquista. Y claro que hubo quienes pusieron el grito en el cielo por las perversiones y la influencia corruptora de esas subversiones venidas de Europa, pero “el money” es el “money” y ahí ya no importa tanto ni el Dios ni la Patria del nacionalcatolicismo.

Por otro lado, mención especial merece el Carnaval. ¡Oh, nuestro amado Carnaval! Esta época de culto a la carne fue suprimida desde 1937 con una Orden Circular del Gobernador General al resto de Gobernadores Civiles y ratificada, posteriormente en 1940 por el Ministro del Interior. La prohibición de celebrar el Carnaval se mantuvo durante todo el franquismo, pero igualmente se celebraba con el nombre de Fiestas de Invierno o bailes de máscaras. Estas fiestas, como momento y espacio de subversión, eran aprovechadas por las disidencias sexuales y de género como resquicios de libertad pese a que el control social y del régimen no se apaciguaba ni en estas fechas.

La respuesta del régimen franquista para contrarrestar tanto vicio y depravación fue la de promulgar la Ley de Peligrosidad en el año 1970, que vendría a sustituir a la Ley de Vagos y Maleantes. Es importante hacer notar que esta ley vendría a ser aprobada en una coyuntura de paulatina despenalización de la homosexualidad en diferentes países occidentales (Suecia en 1944, República Democrática de Alemania en 1968, Reino Unido y la República Federal de Alemania en 1969, el Estado de Illinois en 1961 o Connecticut en 1969).

En el caso del Estado español el avance vino por incluir como entre los supuestos peligrosos previstos los de realizar “actos de homosexualidad”. ¡Guau, todo un avance, sí! Pero es que con la antigua ley (la de Vagos y Maleantes) ya valía la sola sospecha de la condición de homosexual y no era necesario, tan siquiera, realizar algún tipo de práctica. Vamos, que si tenías más pluma de la debida (si es que eso existe) o subvertías algún código normativo de comportamiento o vestimenta, ya te ibas al calabozo.

Esta nueva ley, por tanto, velaba por la moralidad de la sociedad contra determinadas conductas riesgosas. No obstante, y a opinión de Víctor Ramírez Pérez, “la ley tuvo unos efectos inesperados e indudablemente indeseados para el régimen: la activación de un movimiento de reivindicación homosexual inexistente hasta esa fecha en la historia de España”. Y es que la publicación del proyecto de Ley revuelve los ánimos en el movimiento LGTBIQ+ en Canarias que, a partir de ese momento, comenzará a organizarse; primero, de manera clandestina y más adelante, visibilizando sus reivindicaciones en el espacio público.

Inicios del movimiento LGTBIQ+ en Canarias
Los inicios del movimiento LGTBIQ+ en Canarias están sobradamente bien narrados en la obra que hemos ido desgranando, pero también podemos encontrar una breve síntesis en el capítulo ‘Pioneros del movimiento sexual en Canarias durante la Transición’ del libro ‘Las otras protagonistas de la Transición: izquierda radical y movilizaciones sociales’. Ambos trabajos son de lectura obligatoria y desde aquí invitamos a su consulta, siendo lo que se expone a continuación -al igual que el resto del presente artículo- un breve trabajo de recopilación de lo explicado por el autor en dichos trabajos.

Víctor Ramírez Pérez (2019:146) nos relata cómo “la llegada de la transición no implicó un cambio radical en la percepción de las disidencias sexuales, ni a nivel político ni a nivel social”. A la muerte del dictador la represión a las disidencias sexuales y de género continuaron y los presos que cumplían condena por aplicación de la Ley de Peligrosidad continuaron en la cárcel, ya que al no ser considerados presos políticos (sino comunes) no les era de aplicación las amnistías.

Así, hubo que esperar hasta 1979 para que los actos de homosexualidad fueran eliminados de la Ley de Peligrosidad y aún así, las disidencias sexuales se seguían reprimiendo por la vía del escándalo público del Código Penal. Asimismo, fue en un tardío 1983 cuando se eximió de responsabilidad penal a los facultativos que realizaban cirugía transexual, ya que hasta ese momento era considerado un delito de lesiones. Además, el primer colectivo de homosexuales reconocido como asociación a nivel formal lo fue en 1980 después de un año y medio de intentos de inscripción que les eran denegados. Fue el Front d’Alliberament Gai de Catalunya (FAGC), un colectivo constituido ya desde 1975 con la finalidad de reforzar ideológicamente al Movimiento Español de Liberación Homosexual (MELH). Este movimiento fue conformado en 1972 a raíz de las movilizaciones y resistencias llevadas a cabo en la clandestinidad para intentar evitar que la homosexualidad fuera incluida en la Ley de Peligrosidad Social, que como hemos apuntado fue aprobada en 1970.

El autor llama la atención sobre la falta de cultura organizativa de las disidencias sexuales en España en general, pero de manera particular en Canarias. Este germen en Cataluña poco a poco se fue extendiendo por el resto del Estado español y, también, llegó a Canarias. En aquel momento, el objetivo número uno del movimiento LGTBIQ+ en Canarias era la despenalización de la disidencia sexual.

En Canarias hubo diferentes organizaciones pero las que mayor visibilidad y trayectoria tuvieron fueron el Partido Democrático de Homosexuales de la Región Canaria y, posteriormente el Colectivo Canario de Homosexuales. El primero de ellos no duró mucho pero organizó en Santa Cruz de Tenerife lo que sería el primer acto reivindicativo en contra de la LGTBIfobia. El protagonismo lo tuvieron las mujeres transexuales (recuérdese que homosexualidad y transexualidad se confundían por aquel entonces) y se trató de una concentración en el Parque García Sanabria el 25 de junio de 1978, al que siguió una manifestación. Al acto acudieron según la prensa unas 200 personas. Otro acto significativo fue la celebración de un debate en octubre de ese mismo año en el Colegio Mayor San Fernando.

Por su parte, en Gran Canaria y antes incluso de la muerte del dictador, se había conformado un grupo de personas que buscaban consolidar un espacio de encuentro donde reflexionar y prestarse apoyo mutuo frente a las diferentes represiones que sufrían. Este grupo se denominó Colectivo Canario de Homosexuales y se posicionó como la organización de más trayectoria en la Canarias del momento, llegando a desarrollar “una notable actividad pública a finales de los años 70 y principios de los 80 en las islas de Gran Canaria y Tenerife” (Ramírez Pérez, 2019:186).

Ya en 1979 y 1980 el colectivo gozaba de una base ideológica consolidada que le permitió dar el salto al activismo con perspectiva política y, así, actuar en el espacio público para reivindicar derechos y el fin de la represión y la discriminación. El colectivo se organizaba de manera asamblearia y tenía una postura de izquierda revolucionaria. De hecho, en sus principios se encontraba la idea de que la lucha homosexual estaba intrínsecamente unida a la lucha del resto de grupos oprimidos (como las mujeres y la clase trabajadora) y que de manera conjunta había que librar batalla contra las estructuras de la sociedad burguesa capitalista. Así, la lucha era conjunta contra el heteropatriarcado y el capitalismo. Para el Colectivo Canario de Homosexuales el nuevo sujeto revolucionario eran el movimiento feminista y el movimiento homosexual.

Hay dos textos principales de este colectivo que es puro oro de análisis: “Por un Movimiento Homosexual en Canarias” (sin fecha) y “Se olvida fácilmente...” (este último de 1980 y presentado en el Segundo Congreso del Partido de Unificación Comunista de Canarias, PUCC). En ellos se establecen las bases ideológicas del movimiento.

Esta ideología de izquierdas del Colectivo Canario de Homosexuales era compartida por otros muchos movimientos y partidos. Sin embargo, la LGTBIfobia no era ni mucho menos monopolio de los partidos de derechas y la izquierda (partidos y demás organizaciones populares y obreras) también era machista y heterosexista por lo que integrar (o al menos apoyar) las reivindicaciones de las disidencias sexuales y de género no era tarea fácil. Aun así, bien es cierto que había un acercamiento y diálogo que, aunque insuficiente en los primeros momentos, poco a poco fue calando.

Por otro lado, mención aparte merece el activismo lésbico. Las lesbianas hicieron parte tanto del movimiento homosexual como del activismo político en partidos u organizaciones obreras. Sin embargo, esta doble discriminación (ser mujer y lesbiana) las situaba en una disyuntiva: ¿me posiciono junto a los hombres homosexuales o me sitúo junto al movimiento feminista con el resto de mujeres? Así, las lesbianas organizaron grupos mixtos, grupos específicos o se integraron dentro del movimiento feminista. En 1980 aparece el Colectivo Canario para la Liberación de la Mujer Lesbiana, que se relacionó en estrecha colaboración con el Colectivo Canario de Homosexuales y la Coordinadora Feminista. Sin embargo, tal y como concluye Víctor Ramírez Pérez (2019:210) en su investigación “el activismo lésbico en Canarias fue [...] escaso y poco visible desde el punto de vista de identificación de las protagonistas”.

Finalmente, y tras la celebración del Orgullo de 1980, el movimiento entra en un progresivo declive hasta su disolución. Entre las posibles razones que se arguyen para justificar la desmovilización se encuentra la consecución del objetivo de la despenalización de la homosexualidad al conseguir eliminar la referencia a realizar actos de homosexualidad en la Ley de Peligrosidad Social junto con la necesidad de disfrutar de la libertad conseguida tras tantos años de represión como los vividos. Así, y tras 1980, el Colectivo Canario de Homosexuales va desapareciendo de los medios de comunicación y de la esfera pública.

Conclusiones
‘Peligrosas y revolucionarias: las disidencias sexuales en Canarias durante el franquismo y la transición’ es un riguroso trabajo de investigación de Víctor Ramírez Pérez que debemos leer en su totalidad para entender la dimensión de la interconexión de represiones sobre el movimiento LGTBIQ+ en Canarias en nuestra historia reciente.

La consulta a la prensa del momento, el análisis de los antecedentes penales de los detenidos por homosexualidad, la bibliografía consultada y, sobre todo, los testimonios recogidos hacen de esta obra un trabajo de necesaria visibilización. En esta ocasión hemos querido dar nuestro particular homenaje al autor pero, también, a todas las personas que en el pasado se levantaron contra la represión y a aquellas que hoy han tomado el testigo de esa lucha aún necesaria.

  • Recursos bibliográficos
  • Ramírez-Pérez, Víctor M. (2019) Peligrosas y revolucionarias: las disidencias sexuales en Canarias durante el franquismo y la transición..
  • Ramírez-Pérez, Víctor M. (2018). Pioneros del movimiento homosexual en Canarias durante la transición en Fundación Salvador Seguí-Madrid (coord.) Las otras protagonistas de la Transición. Izquierda radical y movilizaciones sociales, pp. 97-111.

2019/10/26

DOCUMENTACIÓN | CINE | LA HOMOSEXUALIDAD EN EL CINE DE LA POSGUERRA

La homosexualidad en el cine de la posguerra.
Leopold Estapé | Arco Iris, El Obrero, 2019-10-26

https://elobrero.es/recursos/arco-iris/35771-la-homosexualidad-en-el-cine-de-la-posguerra.html 

Después del código Hays y la Segunda Guerra Mundial, la homosexualidad en el cine quedó relegada al ámbito de la marginalidad. Gays y lesbianas sólo podían ser los malvados. Pero, ¿siempre fue así?

El código Hays fue un reglamento privado de producción cinematográfico que determinaba, con una serie de reglas restrictivas, aquello que se podía ver en pantalla y lo que no en las producciones estadounidenses. Su autor fue un mediocre y gris político republicano llamado William Hays. Desde 1934 y hasta 1967 fue un sistema real de autocensura sobre la producción cinematográfica. Imponía normas morales y atacaba duramente cualquier forma de representación de la homosexualidad.

En la posguerra fue el neorrealismo italiano el primero en presentar la homosexualidad de forma negativa. Por ejemplo, intentó exagerar la maldad de los nazis añadiendo a los perfiles de sus personajes tics y referencias claramente homosexuales y afeminadas. El nazismo no sólo era malo para los crímenes cometidos, además eran unos sádicos homosexuales, amantes de prácticas recargadas y masoquistas.

Uno de los grandes filmes de la posguerra es sin duda ‘Roma Cittá Aperta’, obra maestra de Roberto Rossellini de 1945. El autor nos presenta el sacerdote como un ejemplo de la bondad humana y el compromiso de lucha contra el fascismo, curiosamente era miembro de una institución con buena relación con el régimen de Mussolini. En cambio en el oficial austriaco exagera sus gestos con un evidente amaneramiento, sugiriendo una posible homosexualidad, su colaboradora era un ser amoral como lo son las mujeres colaboracionistas, tampoco aquí huye de mostrar el lesbianismo de una de ellas. La homosexualidad era una conducta denigrante, caracterizar el malo como tal exageraba sus rasgos negativos. El mismo Visconti lo utilizó en alguno de sus filmes, ‘La Caída de los Dioses’ o ‘Ludwig’ fueron buenos ejemplos.

El cine negro, especialmente el americano, también optó por presentar a los malos como perversos homosexuales o afeminados, formaban parte de una sociedad decadente y corrompida. El homosexual puede ser elegante, amanerado, amante de la buena vida; una tarjeta perfumada o un gesto afeminado lo delatará. Para la industria cinematográfica era culpable de su sexualidad y de su vida depravada, lo que le llevaba a la muerte en la mayoría de las ocasiones.

El personaje de Waldo en ‘Laura’ es un claro ejemplo de ello. A través del plano que se nos muestra al principio del film, descubrimos una estancia perfectamente ordenada, enseña que a Waldo le gusta el arte, la ropa y el buen vino. En un mundo donde reina una cierta incultura, con la presencia incluso de un prostituto masculino, Vicente Price, el refinado columnista homosexual es el asesino.

La motera Mercedes McCambridge en ‘Touch of Evil’ (‘Sed de mal’) encarna el estereotipo de la sádica malvada y lésbica. Este personaje aparecerá en otros filmes, siempre de negro, siempre amargada, siempre llena de odio. ‘Johnny Guitar’ es un buen ejemplo.

Pero no siempre aparece en negativo, un ejemplo es el film ‘El Sueño Eterno’ (1946) dirigido por Howard Hawks e interpretado por Humphrey Bogart y Lauren Bacall. En una de las primeras escenas Philip Marlowe visita al general Sternwood, éste recibe a los hombres en el invernadero, le encanta verlos sudar bebiendo coñac.

El general contrata al detective con el pretexto de investigar el chantaje a una de sus hijas; pronto Marlowe se dará cuenta de que lo que en realidad le preocupa al general es la desaparición de su ‘musculoso’ acompañante. Vivian (Lauren Bacall) será la encargada de señalar, con cierto desprecio, que su padre está más interesado en saber qué le pasó a su ‘acompañante’ que desapareció misteriosamente. Marlowe sigue investigando y se encuentra con un librero traficante de pornografía. Más adelante aparece su cadáver que inmediatamente vuelve a desaparecer. Cuando al final reaparece, un joven ha adornado su cama con velas y flores. No es ni su hijo, ni un familiar, es su amante.

En ‘The Maltese Falcon’ (1941), John Huston añadió su firma a una de las mejores novelas de Dashiel Hammet. Como en ‘El Sueño Eterno’ la homosexualidad aparece de forma más o menos evidente. Para el personaje de Cairo, Huston añade una referencia que aparece en ‘Adiós Muñeca’ de Chandler, donde un abogado con mucha pluma aparece con una tarjeta muy perfumada. Peter Lorre habituado a estos personajes, no dejará dudas sobre su orientación sexual.

Pero Huston va más allá, ‘Fat man’ (‘El gordo’) tiene un guardaespaldas a quien ‘ama como un hijo’, al que Sam Spade le hará ironías sobre el tamaño de sus pistolas. Huston señala seguramente que en realidad se trata de un ‘chapero’ con armas que no sabe utilizar.

La historia de Leopold y Loeb ha sido llevada varias veces al cine. La historia de los dos amantes asesinos fascinó en una industria donde la homosexualidad sólo podía aparecer de forma muy negativa. ‘Compulsión’ (1956) o ‘La Soga’ (1948) son dos de los seis veces que el cine ha tratado el tema.

En el fondo, recordad, es cine: hecho del material con que están hechos los sueños.

2018/10/20

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | "HÁGASE LA CIEGA, SORDA Y MUDA. ES LO MEJOR"

“Hágase la ciega, sorda y muda. Es lo mejor.”
Un libro analiza las cartas del consultorio de Elena Francis, la policía moral del franquismo para reeducar a mujeres tras la República.
Natalia Junquera | El País, 2018-10-20
https://elpais.com/cultura/2018/10/18/actualidad/1539855489_006243.html

Sobre una montaña de polvo, humedad y bichos, repartidas por todas las estancias de una masía abandonada en Cornellà (Barcelona), aparecieron, en 2005, más de un millón de cartas con una única destinataria: Elena Francis. El Archivo Comarcal del Baix Llobregat asumió la custodia de 100.000 y quemó el resto. Rosario Fontova y Armand Balsebre han analizado 4.325 escritas entre 1950 y 1972, así como las respuestas enviadas por un equipo de contestadores (se guardaba copia) y los guiones del consultorio radiofónico. El resultado es un libro (‘Las cartas de Elena Francis, una educación sentimental bajo el franquismo’, editorial Cátedra), que retrata al personaje de ficción —“una policía moral”— y a sus atormentadas seguidoras —mujeres de carne y hueso a las que la dictadura alejó de las cotas de libertad alcanzadas en la República—.

La audiencia compartía en el consultorio sus problemas y su frustración. Una madre con cuatro hijos confiesa la infidelidad de su marido. Elena Francis le da el siguiente consejo: “Es mucho mejor que se haga la ciega, sorda y muda. Procure hacer lo más grato posible su hogar, no ponga mala cara cuando él llegue”. La receta es parecida para otra mujer que se presenta como “esposa desgraciada” y habla de las palizas que le da su marido en presencia de su hija de diez años: “Sea valiente, no descuide un solo instante su arreglo personal. Y cuando él llegue a casa, esté dispuesta a complacerlo en cuanto le pida”.

“Pertenecemos a una generación que nació después de la creación del consultorio (la primera emisión fue en noviembre de 1950) y antes de sumergirnos en las cartas nos parecía algo ridículo, tontorrón, pero Elena Francis fue el personaje más importante de la radio española durante el franquismo”, explica Fontova. “Al leerlas, puedes pensar: ‘estas mujeres eran un poco tontas’, pero no eran tontas porque sí. Eran tontas porque las querían tontas. La estructura de Falange, la Iglesia, y el franquismo quiso que estuvieran en la cocina. Y estas cartas reflejan cómo la dictadura les arrebató cualquier posibilidad de autonomía”. Elena Francis, añade Balsebre, “fue un instrumento legitimador del franquismo. Y así como las 'Cartas a la Pirenaica' [su anterior libro, donde analizan la correspondencia enviada a la radio clandestina por los vencidos en la Guerra Civil], son la memoria del antifranquismo, las cartas a Elena Francis son la memoria del franquismo, de esa amnesia mental a la que se sometió a las mujeres”. Las dos Españas en dos epistolarios coetáneos, pero radicalmente diferentes.

Los empleados del Instituto Francis tenían obligación de guardar el secreto sobre el personaje al que decenas de miles de mujeres escribieron durante 33 años convencidas de que no solo era real, sino un pozo de sabiduría. Con los años, explica Balsebre, “la mayoría de la gente creyó que Elena Francis era, en realidad, un hombre por su último guionista, Juan Soto Viñolo, que escribió un libro sobre el programa. Pero para nosotros la creadora del personaje fue su primera guionista, Angela Castells, que sentó las bases narrativas para los contestadores de cartas”. Castells pertenecía a la sección femenina de Falange y al Patronato de Protección de la mujer, que, entre otras cosas, hacía informes con los datos recogidos por un organismo llamado Liga Española contra la Pública Inmoralidad.

No todas las cartas se radiaban, pero casi todas se contestaban, porque el Instituto Francis entendió que esa era la forma de fidelizar a la audiencia y vender los productos de belleza que se anunciaban en el programa. En algunos sobres, el equipo de contestadores anotó un asterisco. Era la señal que indicaba que el contenido de la misiva era delicado: amenazas de suicidio o incluso violaciones, y rara vez llegaban a la antena, porque había una censura doble: política y religiosa (la radio tenía un sacerdote en nómina para ese cometido). La palabra “violación” no aparece en ninguna carta, pero las víctimas, que no son conscientes de que lo son, la describen con eufemismos (“Hizo lo que quiso de mí”; “Me hago la dormida y mi hermano hace lo que quiere...”). Una madre cuenta que un vecino ha dejado embarazada a su hija de 15 años. Elena Francis le sugiere que dé al bebé en adopción. El Código penal franquista de 1944 castigaba el estupro de una “doncella” mayor de 12 años y menor de 23 o mayor de 16 y menor de 23 si no era “doncella”.

La mayoría de mujeres que escribían al consultorio trabajaban en el servicio doméstico o de modistas —empleos que permitían oír la radio mientras se trabajaba—. Muchas habían emigrado del campo a la ciudad. Y eran muy ingenuas. Una de ellas admite en su carta que ha “deformado” su letra para que nadie la reconozca. Eran habituales los pseudónimos: “Admiradora de morfeo”; “Campesina”; “Cuatro preocupadas y una enamorada”; “Desgraciada sin remedio”; “Doña manchas”; “Fierecilla”; “Corazón Triste”; “La Fea”; “Una casada amargada”; “Una golondrina del Pacífico”; “Una que ha sido descubierta”…

Tras la muerte de Franco, el consultorio trató de adaptarse a los nuevos tiempos —en 1978 se legalizó la píldora anticonceptiva; en 1981, llegó la ley del divorcio—, pero era luchar contra su propia naturaleza. “Ninguna corriente liberalizadora justifica el libertinaje que, como se habrá escuchado en este consultorio, muchas veces solo produce madres solteras, hijos ilegítimos e intentos de suicidio”, sonó en la antena en 1977. El consultorio cerró sus puertas en 1984.

Y TAMBIÉN…
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Elena Francis, consejos para la mujer sumisa

Durante 36 años su consultorio diseñó a la mujer, madre y esposa del franquismo. Un estudio rememora la figura de la 'coach' sentimental más popular de la historia de España.
Rita Abundancia | S Moda, El País, 2014-11-04
http://smoda.elpais.com/articulos/elena-francis-consejos-para-la-mujer-sumisa/5510
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Muere el escritor que inventó el mítico consultorio de Elena Francis

Juan Soto Viñolo, guionista durante 14 años del famoso programa, falleció a los 83 años en Tarragona.
Crónica Global, El Español, 2017-02-12
http://cronicaglobal.elespanol.com/creacion/muere-el-escritor-que-invento-a-la-mitica-elena-francis_68016_102.html
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Los tremendos consejos de Elena Francis a mujeres maltratadas o violadas

Un libro habla sobre qué se esconde detrás de este famoso personaje de ficción del franquismo que tenía por objetivo, además de publicitar, reeducar a la mujer tras la República.
Lara Gómez Ruiz | La Vanguardia, 2018-11-12
https://www.lavanguardia.com/cultura/20181112/452813089211/tremendos-consejos-elena-francis-mujeres-maltratadas-violadas.html

2013/08/09

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | DENTRO DE LA MORAL SOCIALISTA EL CRUISING NO TENÍA LA MÁS MÍNIMA POSIBILIDAD

Dentro de la moral socialista el cruising no tenía la más mínima posibilidad.
Jorge Carrasco | On Cuba News, 2013-08-09

https://oncubanews.com/cuba/sociedad-cuba/genero/dentro-de-la-moral-socialista-el-cruising-no-tenia-la-mas-minima-posibilidad/

Miembro destacado de la generación de poetas de los ochenta, Víctor Fowler Calzada* clasifica entre los intelectuales de mayor prestigio en el ámbito nacional. Su pensamiento apunta hacia visiones críticas de la sociedad cubana actual y del proceso revolucionario, cuyos primeros años estuvieron fuertemente marcados por la poca permisividad hacia diversos fenómenos culturales.

Fowler fue parte del colectivo de autores de la publicación Naranja dulce, en la cual dio a conocer diversos trabajos sobre cultura y erotismo. Ha publicado, entre otros, la antología La eterna danza, un compendio de la poesía erótica de los últimos dos siglos cubanos. El tema del homosexualismo constituyó, sobre todo en las primeras décadas de la Revolución, uno de los más conflictuales de la historia de Cuba. Fowler conversa sobre esta forma de sexualidad no normativa y sus principales puntos de contradicción con los valores que se pretendían forjar en la sociedad post revolucionaria.

P. Luego de 1959 el gobierno cubano adoptó posturas restrictivas hacia fenómenos diversos que eran considerados vicios burgueses del capitalismo o «diversionismo ideológico». La homosexualidad era uno de ellos. Actualmente la visión oficial sobre esta temática ha variado en alguna medida. ¿Cuándo cree que se comenzó a gestar este cambio?


Aún es un misterio la definición de cuáles han sido las políticas de la Revolución respecto a la sexualidad no normativa. La Revolución ha tenido políticas para todas las formas de sexualidad. Las normativas (como la heterosexual) y las no normativas o disidentes (como la homosexualidad, el voyeurismo, el fetichismo sexual, el sado masoquismo, etcétera). En nuestro país no conozco ningún gran texto que realice un análisis novedoso, interesante, revelador, de la complejidad del panorama de la sexualidad en Cuba ni de las políticas que el Estado tomó respecto a ellas. Creo que comenzó a notarse un cambio de percepción (que no era sobre la homosexualidad, sino sobre la cultura y que terminó extendiéndose hasta constituir un asunto de la civilidad) a partir de la constitución del Ministerio de Cultura en 1976.

Durante la década del sesenta y todavía en la del setenta había políticas bastante duras con los homosexuales. Entre ellas las Unidades Militares de Ayuda a la Producción, la noche de las Tres Pes y las tristemente célebres «recogidas» del Coppelia. Este fenómeno resulta interesante, porque no se recoge a cualquier homosexual de cualquier esquina, ya que ese no es el sentido de las políticas. Se recoge donde hay concentración. Era claro que el Estado tenía la idea de desmantelar los sitios de reunión gay.

A finales de los setenta el panorama había cambiado ya un poco. Esto no significa que la Policía se hubiese hecho «amiga» de los homosexuales ni de los sitios de reunión homosexual. De hecho, recuerdo que cuando se reunían frente a la cafetería FIAT frente al Malecón, intervino en el periódico Tribuna de La Habana Esteban Lazo, cuando fue Secretario del Partido Comunista en La Habana, hablando exacta y directamente sobre esas reuniones. Dicho suceso muestra que continuaba existiendo una tensión respecto al tema.

Sin embargo, la palabra «cultura» y el sentido de «lo cultural» comenzaron lentamente a penetrar en la vida cubana luego de la creación de este Ministerio, lo cual es un elemento muy importante si tenemos en cuenta que hasta 1976 Cuba era un país de estructura absolutamente militar. Nuestra estructura administrativa era la heredada directamente de un movimiento revolucionario que había tomado el poder y había reformado los ministerios anteriores a su manera. Un país que vivió sin Parlamento hasta 1976, cuando se crea también el Poder Popular, y que no es en vano el mismo año que se crea el Ministerio de Cultura.

No es gratuito tampoco que sea en 1988 cuando Norge Espinosa gana el Premio Caimán Barbudo de poesía con su poemario ‘Vestido de novia’, encabezado por el poema de igual nombre que sigue siendo hoy uno de los más emblemáticos de la sensibilidad homosexual en nuestra literatura. No es gratuito tampoco que sea en los ochenta cuando lentamente comienza a resurgir la figura del homosexual en la literatura, desde un ángulo problematizador. No como un payaso ridículo del que había que reírse, sino como un personaje problémico dentro de los textos.

Ese es el gran momento en el que se empieza a verificar un cambio en la sensibilidad. Luego vendrían otros pasos de avance hacia inicios de los noventa como las extraordinarias festividades de los travestis que han quedado tan bien registradas en el documental Mariposas en el andamio.

Podemos decir que todos estos fenómenos son solo comprensibles a partir del cambio de sensibilidad que se gestó en los ochenta, y que a su vez tiene su base en la creación del Ministerio de Cultura en 1976.

P. Está claro que las regulaciones a ultranza y la represión influyen de manera considerable en el hecho de que los homosexuales tengan determinadas microsociedades en las que pueden desenvolverse más libremente...

Es obvio que las políticas represivas generan una cultura del silencio. Y si resulta tan difícil que dos personas tengan un lugar para hacer el amor, entonces van a existir sitios como el Castillo del Príncipe, en el que la gente va a tener sexo en las noches. Sin embargo, está claro que no podemos juzgar la existencia de estos lugares como consecuencia directa de políticas represivas por parte del Estado.

El asunto es más complicado que eso. Constituye un problema multicausal, pero no cabe duda de que muchas de las conductas y de las comunidades, y de las pequeñas comunidades, y del hecho además (que para mí es fundamental) de que no exista una gran comunidad gay y lesbiana en Cuba o una gran asociación, se debe a las políticas del Estado, a la manera en que se maneja o se ha manejado ese asunto entre nosotros.

P. ¿Qué conoce del cruising y de su práctica en La Habana?


De manera general te podría decir que es un fenómeno que para ser referido se necesita tener presente el concepto de «desafío», porque el cruising tiene un gran porcentaje de aventura. Quizás en el siglo XIX la sexualidad y el cortejo heterosexuales tenían algo de aventura, con aquellos hombres que salían a caminar por el Prado, y las muchachas que se paseaban en las carrozas y se comunicaban por la manera de posicionar los abanicos. Había algo de aventurero en la manera en que los hombres se tocaban el bigote y situaban los bastones. Era toda una simbología erótico-amorosa, pero ni en sueños tenía el componente de peligro que tiene el cruising.

Conozco de amigos que no han querido ser identificados en esos lugares y que han sido sorprendidos más de una vez allí. Tuve uno de estos sitios cerca durante años, cuando vivía a dos cuadras de La Quinta de los Molinos, que ha sido históricamente un área de cruising. Sin embargo nunca te voy a poder hablar de esos sitios como Reinaldo Arenas. No hay quien haya hablado más de esto en Cuba que él, sobre todo en sus novelas ‘Antes que anochezca’ y ‘El color del verano’. En la primera menos que en la segunda, porque a pesar de ser considerada su autobiografía solo podemos suponerla como tal en cierta medida. No se puede creer todo lo que Arenas dice ahí. Por ejemplo, cuando afirma que en sus primeros tres años en La Habana se acostó con cinco mil hombres no tenemos que asumirlo como cierto. Aunque puede serlo. Sabemos que el método creativo de Arenas es la desmesura, el grotesco.

En ‘El color del verano’ habla sobre un grupo de homosexuales y sus aventuras en la noche habanera y en la playa habanera, otro de los históricos grandes sitios de reunión homosexual. Esta novela cuenta uno de los mejores pasajes de lo que significa la relación del poder con el homosexual. Narra un episodio en el que unos muchachos homosexuales estaban sentados en el Malecón en medio del carnaval de La Habana. Entonces llega la Policía y les grita «maricones» y los manda a entrar a los carros. Y una vez dentro, los policías comienzan a hacerle el sexo oral a los propios muchachos.

El cruising es una práctica universal entre homosexuales, que forma parte de la cultura homosexual. Es algo que sucede en la calle o tiene grandes posibilidades de suceder en la calle, en el espacio abierto, en el espacio del diálogo social. Por esa razón en todos los países del mundo la homosexualidad tiene algo de riesgo, de peligro, que no tiene la heterosexualidad. La homosexual es una búsqueda, una pequeña guerra. Y siempre las ciudades tendrán estas diferencias entre sexualidades, razas, clases sociales. Esa es la estructura de la ciudad moderna. Hay que aceptar y celebrar que esto exista, pero hay que defender también la opción de la protección del ciudadano incluida su sexualidad en el espacio público y en el espacio privado.

Creo que el gran terreno de discusiones y de debate sobre ese tipo de conducta ha sido en el espacio público. Esa es la verdadera gran batalla de las sexualidades no normativas en nuestro país. El gran debate gira alrededor de quién ocupa este espacio y quién se puede manifestar en él.

Aquí entra a jugar una gran figura de conflicto para nuestra cultura (y esto no lo inventó la Revolución, sino que es una tradición en Cuba) que es la «loca de carroza», el homosexual que rompe las normas. El que está fuerte, hace ejercicio y saluda a todo el mundo en el barrio, no ocasiona un conflicto social, la «loca de carroza» sí.

P. La relación del poder con el homosexual está muy marcada por la ausencia de leyes que existe respecto a estos lugares en específico y por lo que la ley ha dado en llamar impudicia pública. Muchos sitios de cruising, sin embargo, están alejados de las vías públicas...

Supe que el año pasado en La Playa del Chivo hubo una operación de la Policía para detener a los homosexuales que estaba en esa zona haciendo cruising. La gente tuvo que lanzarse al agua para evadir la Policía. Entonces el agua estaba llena de excrementos, porque en la costa hay unos tubos de metal que descargan los desperdicios de la ciudad en el mar, y esos tubos deben estar a unos trescientos o cuatrocientos metros de distancia de la orilla, pero con el tiempo se han deteriorado y hay una cantidad enorme de excrementos que retorna a la orilla.

Tengo un amigo que fue detenido en el Pontón, cerca de la Ciudad Deportiva, alrededor de las cinco de la madrugada. Ahí hay un bosquecito que no es público ni en sueños. Si quieres entrar tienes que salirte de la calle, cruzar una línea de tren y desviarte. Sin embargo la Policía puede sacarte del bosquecito.

No creo que haya que recoger a nadie. Mi amigo iba sencillamente cruzando por ahí, y si se encontró un tipo se lo encontró. La Policía no puede estar esperando que un hombre cruce una calle para recogerlo por homosexual. Ese no puede ser su trabajo. No tiene sentido alguno.

P. Estas prácticas en Cuba también están marcadas por el déficit habitacional y la difícil situación que cualquier cubano atraviesa para acceder a un espacio íntimo en el que tener relaciones sexuales...

Sí. Y durante el Período Especial desaparecieron, además, las posadas. Y nunca hubo posadas para gays. Esta circunstancia fue el fin de una posibilidad que además nunca tuvieron los homosexuales. Sería altamente deseable que las posadas volvieran y que incluyesen el servicio a quienes practican sexualidades no normativas.

P. ¿En qué medida la percepción que tenía la Revolución sobre la moral ha incidido en la estigmatización ya no solo de estos sitios, sino del homosexualismo en un sentido más amplio?

Dentro de la moral socialista nada de esto tenía la más pequeña de las posibilidades. Ya la moral socialista no existe. Ya no es un tema de discurso en Cuba, aunque sí lo fue. El asunto de la moral socialista fue algo orientado para ser construido de manera muy directa, muy incisiva, desde la edad escolar.

Funcionaba también como un mecanismo de vigilancia y no se orientaba solamente a la cuestión homosexual, por supuesto. Yo recuerdo que en mi cuadra vivía un alto dirigente del Partido Comunista que regresó de un viaje y le mostraron fotos de su esposa teniendo relaciones con otro hombre. Le dieron a escoger entre la esposa y el Partido. Así se hacía antes. Y cuando dijo que se quedaba con su esposa, que era la madre de sus hijos, lo expulsaron porque era incompatible con la moral socialista. De manera que esta era no solo un mecanismo de vigilancia, de control, no solo era una norma que había que insertar a los demás, sino que era un mecanismo de control de la conducta. Entonces, era bastante jodido cuando no estabas dentro de este marco, como es el caso de los homosexuales. O de ciertos homosexuales. No podemos soslayar al homosexual que ha sido llamado por los cubanos la «loca roja», y que es el comunista gay o el gay comunista que ha sido abiertamente homosexual, pero abiertamente revolucionario.

P. ¿Cómo han respondido los medios de comunicación ante la necesidad de enjuiciar problemáticas tan impactantes en la sociedad cubana actual como esta?


El papel de los medios respecto a este asunto ha sido funesto. Funesto, funesto. Todavía hoy, cincuenta y tres años después de la Revolución, los medios cubanos no han podido presentar a un homosexual hablando sobre sus problemas. Han presentado muchos homosexuales que uno conoce, que son incluso tus amigos, y que hablan con «vocecita» y gestualidad afeminada, pero no han podido hablar de sí mismos como homosexuales ni de sus problemas como tales. El papel de los medios ha sido muy negativo, incluso cuando supuestamente les han brindado su apoyo a campañas contra la homofobia, etcétera.

P. ¿Y los intelectuales?


Los intelectuales han hecho una contribución extraordinaria, según mi juicio, mediante su creatividad, mediante su obra. Cuando tú juzgas la existencia (esencialmente en los últimos veinte años) de libros de ensayos, obras de artes plásticas, antologías de cuentos gay, exposiciones de fotografía, ballet... dices: «coño, esta gente han hecho una contribución».

No significa que detrás de esto haya no poco de esnobismo, de oportunismo. Pero que tú puedas hoy ir a una librería cubana y encontrarte una antología de cuentos como ‘La lengua impregnada’, de Alberto Garrandés, o como ‘Nosotras dos’, de Dulce María Sotolongo, te hace pensar que si en los años setenta tú le contases esto a alguien, se hubiese desmayado de la risa, pues no era posible.

P. ¿Cree que el concepto de «hombre nuevo», desarrollado por el Ché en su texto ‘El Socialismo y el hombre en Cuba’ (1965), tenía implicaciones sexuales?

Es una pregunta muy difícil de contestar de manera objetiva. No sé qué decir de esto, aunque sí de su implementación después. La implementación fue súper 98 exclusiva, súper represiva no solo para los homosexuales, sino para los religiosos, para los creyentes en la santería, para los practicantes de la fe católica y en general del cristianismo, para los rockeros… De esta parte sí te puedo asegurar cómo fue. Del concepto original no. Confieso que tendría que leer más para aclararme este punto yo mismo.

Hay una anécdota famosa que cuenta que el Ché vio un libro de Virgilio Piñera en la casa de alguien y lo arrojó al suelo diciendo: «¿Qué hace el maricón este aquí?». Yo dudo que el Ché haya hecho eso, primeramente porque dudo que haya conocido quién era Virgilio Piñera. Esto en realidad dejaba a Virgilio un poco más grande de lo que realmente creo que fue.

Sé de otra historia que cuenta uno de los colaboradores del Ché: hubo una fábrica o algo similar en el Ministerio de Industria, donde un trabajador tenía relaciones con su secretaria. Entonces, el secretario del Partido de la fábrica y otro trabajador le montaron un aparato de vigilancia al hombre. Tomaron unos autos, lo persiguieron por la ciudad y lograron saber dónde estaba. Le tomaron unas fotografías y se las llevaron al Ché. El Ché los sancionó y les dijo que eso no era el «hombre nuevo». Es muy complejo entonces pensar en lo que es o fue el «hombre nuevo» para el Ché y la instrumentación de determinadas políticas que tenían la consigna de formar «hombres nuevos». El tránsito que hay desde una idea original hasta la manera en que es implementada luego es largo.

*Algunos de los premios más importantes que ha obtenido el poeta han sido el Premio de la Crítica Literaria 2001, el Premio UNEAC de Poesía 2003 y el Premio de la Crítica Literaria 2004.

2003/06/27

DOCUMENTACIÓN | DERECHOS | EL SUPREMO DE ESTADOS UNIDOS PROHÍBE LAS LEYES QUE CASTIGAN LA SODOMÍA

El Supremo de EE UU prohíbe las leyes que castigan la homosexualidad.
La sentencia, que afecta a 13 Estados, da la razón a dos gays detenidos en su dormitorio.
Isabel Piquer | El País, 2003-06-27
https://elpais.com/diario/2003/06/27/sociedad/1056664802_850215.html

El Estado no puede interferir en la vida privada de sus ciudadanos ni dictar sus conductas sexuales. Así lo sentenció ayer el Tribunal Supremo de EE UU al declarar ilegales las leyes que seguían condenando las prácticas homosexuales en 13 Estados. La máxima autoridad judicial tomó su histórica decisión tras el recurso interpuesto por una pareja homosexual de Tejas que en 1998 fue detenida en su dormitorio por practicar un tipo de sexo "anormal". La comunidad gay calificó el caso "Lawrence contra Tejas" como una de las grandes victorias de su generación.

Ya es legal practicar la sodomía en Tejas (legalmente incluye el sexo anal y oral), y en los otros 12 estados que seguían considerando delito la práctica sexual consentida entre dos personas del mismo sexo, incluso en sus propias casas.

Por 6 votos a favor y 3 en contra, el tribunal dictaminó que estas leyes violaban los derechos fundamentales del individuo reconocidos en la Constitución de EE UU. "La libertad implica una autonomía individual que incluye la libertad de pensamiento, de creencias, de expresión y de una cierta conducta íntima", escribe el juez Anthony Kennedy en la sentencia. "El caso concierne a dos adultos que, de pleno y total consentimiento, mantenían prácticas comunes al tipo de vida homosexual. Su derecho a la libertad les da el pleno derecho a hacerlo sin la intervención del Gobierno".

Los sectores más conservadores del Supremo protestaron. "Esta sentencia altera el orden social", argumentó el juez Antonin Scalia, uno de los tres que votó en contra. "El Tribunal ha tomado partido en la guerra cultural (...) y ha respaldado las reivindicaciones homosexuales". El juez criticó la decisión por replantear todas las "leyes estatales contra la bigamia, el matrimonio de personas del mismo sexo, el incesto, la prostitución, la masturbación, el adulterio, la fornicación, el bestialismo y la obscenidad".

Hace semanas, un congresista republicano de Filadelfia, Rick Santorum, aseguró que permitir las prácticas homosexuales también autorizaría "la bigamia, la monogamia (...) y cualquier cosa". Los conservadores temen que EE UU siga los pasos de Canadá, que hace unos días legalizó la unión entre personas del mismo sexo.

En otra decisión (5-4) el Tribunal Supremo también anuló una sentencia de 1986, en el caso ‘Bowers contra Hardwick’, por la que se mantuvieron las leyes antisodomía de Georgia afirmando que las prácticas homosexuales no estaban protegidas por la Constitución, un caso muy controvertido que se convirtió en uno de los pilares de las reivindicaciones gay.

Hasta ayer Tejas, Kansas, Oklahoma y Misuri prohibían el sexo oral y anal entre personas del mismo sexo, mientras que Alabama, Florida, Idaho, Louisiana, Mississippi, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Utah y Virginia, consideraban como delito la sodomía consentida en todos los casos. Las condenas incluían multas de hasta 500 dólares.

El origen de la sentencia se remonta a una noche de 1998 cuando la policía de Houston, alertada sobre un posible robo, irrumpió en el apartamento de John Lawrence y Tyron Garner, una pareja homosexual que ese momento compartía un momento de intimidad. Los dos hombre fueron detenidos y acusados de sodomía. Pasaron una noche en la cárcel y tuvieron que pagar una multa de 200 dólares. Discreta pero infatigablemente, John y Tyron, recurrieron su condena subiendo paso a paso por todo el escalafón legal estadounidense hasta llegar a finales del pasado mayo hasta la Corte Suprema. Ruth Harlow, directora legal de la Lambda Legal Defense and Education, la firma que representó la pareja, calificó la setencia como "la más importante en toda una generación". "Durante décadas estas leyes constituyeron un importante obstáculo en el camino hacia la igualdad y trataron a los gay de ciudadanos de segunda clase. Hoy la Corte Suprema ha terminado con todo esto".

1997/05/10

DOCUMENTACIÓN | OFENSIVAS | JESÚS CARDENAL, UN JURISTA CONTRA EL DIVORCIO, EL ABORTO Y LA HOMOSEXUALIDAD

Un jurista contra el divorcio, el aborto y la homosexualidad.
Aitor Guenaga Bidaurrazaga | El País, 1997-05-10

https://elpais.com/diario/1997/05/10/espana/863215204_850215.html

Jesús Cardenal ha llegado como caído del cielo. En plena tormenta, con chuzos de punta afilada incluidos, aterriza en la Fiscalía General del Estado un alma educada, disciplinada, obediente y muy conservadora. Juan Ortiz Úrculo entrega a Jesús Cardenal Fernández, hasta ahora fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, un territorio donde el desorden y la rebelión han consagrado una situación de crisis de difícil solución en la Audiencia Nacional. Cardenal, de 67 años, casado y con seis hijos, miembro del Opus Dei, ha sido elegido por el Gobierno para pilotar ahora el arca de Noé mientras escampa el diluvio con forma de toga.

Nacido el 20 de febrero de 1930 en la localidad vallisoletana de Pesquera de Duero, famosa por sus excelentes bodegas, Jesús Cardenal cursó estudios religiosos antes de ingresar en la facultad de Derecho de Valladolid. Nunca ha ocultado su condición de miembro supernumerario del Opus Dei, aunque tampoco hace ostentación de ello. Ingresó en la carrera fiscal en 1958 y un año después fue nombrado fiscal de la Audiencia Territorial de Bilbao. Fue profesor de Derecho Civil en la Facultad de Económicas de la Universidad del País Vasco.

Cardenal practica los fines de semana la pelota mano y prefiere la discreción en su trabajo y en su vida privada a la parafernalia de los denominados jueces estrellas. También huye de la seducción a la presión mediática. Sin embargo, le gusta dar sus opiniones -muy escoradas hacia tendencias conservadoras- en las memorias de la fiscalía vasca.

No a los anticonceptivos

Precisamente la memoria Fiscal del alto tribunal vasco de 1994 le catapultó a los titulares. Entre las apreciaciones acuñadas por Cardenal destacaban su furibundo ataque al divorcio, al aborto, al reconocimiento de las parejas de hecho, así como su crítica a la protección legal y a la difusión desde la Administración de medios anticonceptivos.

Entre las ‘perlas’ recogidas en esa memoria de su puño y letra una idea heló la sangre de buena parte de la ciudadanía: "El clima de pluralismo sólo beneficia (sobre todo por la acción de algunos grupos intelectuales en diarios, revistas, radio, teatro, cine y televisión) a los extremos viciosos o a la media mediocre".

Cardenal cree fervientemente en lo que él califica como "ley natural moral", y considera hijos de ese pluralismo nocivo la introducción de leyes como "el divorcio, el reconocimiento de las parejas homosexuales, la demandada posibilidad de que éstos puedan adoptar a menores, la despenalización y, en un futuro próximo, ampliación del aborto, la protección oficial a la difusión de anticonceptivos, la libre circulación de la industria pornográfica y otras del mismo calibre".

El recién nombrado fiscal del Estado defendía que estos comportamientos, leyes y reivindicaciones habían sido asumidos por la sociedad "como consecuencia del pluralismo y la libertad".

Entre tanta desorientación moral y desde el oráculo de su memoria fiscal, Cardenal pretendía poner un poco de orden y subrayaba que las cosas irían por otros derroteros "si esas leyes o permisiones fueran vistas como lo que son: un descenso del nivel ético de la sociedad". Sin citar ningún momento histórico concreto, el Fiscal jefe mostró su pesar porque los comportamientos "auténticamente honrados" hayan pasado a ser "inservibles restos de un pasado que ya está muerto".

Como era de esperar, el texto levantó ampollas entre las feministas, los homosexuales y los sectores progresistas de la judicatura y la política vascas. Estos entendieron que sus reflexiones "destilaban conservadurismo" y que eran una muestra clara de integrismo "inadmisible" en una sociedad moderna como la española. Ayer mismo, la Asociación Jueces para la Democracia desempolvaba el texto y lo usaba como argumento para mostrar su escepticismo ante un nombramiento que desde algunas esferas se ve oscuro, como los trajes que suele vestir Cardenal.

Gran penalista y destacado procesalista -antiguos compañeros suyos en la fiscalía de Bilbao aseguran que tiene "una intuición especial para las causas penales"-, a finales de 1980 ya compaginaba el cargo de teniente fiscal de la Audiencia vizcaína con el de presidente del Tribunal Tutelar de Menores. Seis años después, Cardenal era nombrado fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco. Durante estos años, ha actuado como dedo acusador en juicios de gran trascendencia en Euskadi, como el caso por torturas a Tomas Linaza (1990), el del asesinato del dirigente abertzale Santiago Brouard (1993) o el proceso contra los mediadores en el secuestro de Emiliano Revilla (1994).

En el caso Linaza su criterio recibió un severo correctivo. La Audiencia de Bilbao condenó a nueve guardias civiles, pero Cardenal sólo había ejercido la acusación pública contra dos de ellos. Durante el proceso por el asesinato de Brouard evidenció también falta de reflejos en alguna fase de los interrogatorios, pero sus colaboradores subrayan su preparación y su "gran cualificación profesional".

Un hombre de consenso
La especial atención de Cardenal por proteger y respetar al máximo los derechos fundamentales de los ciudadanos le ha retraído durante muchos años a la hora de jugar un papel activo en la persecución de delitos como la apología del terrorismo o las amenazas del entorno político de ETA. Esta tendencia se invirtió en los últimos años cuando los diferentes fiscales del Estado, ante la ofensiva verbal del mundo radical, engrasaron la maquinaria del ministerio fiscal vasco.

Aunque todo el mundo reconoce que Cardenal no es un hombre de carácter -"no es de las personas que gritan y funcionan a machamartillo"- sus estrechos colaboradores en Bilbao destacan su capacidad para "buscar soluciones de consenso", para escuchar, y su actitud tolerante. Pero a nadie se le escapa que la situación de la Audiencia Nacional o los casos calientes en el Tribunal Supremo necesitan una guía que ponga el principio de jerarquía fiscal en su sitio.

Pluralismo y anticonceptivos
El País, 1997-05-15

https://elpais.com/diario/1997/05/15/espana/863647202_850215.html

En la memoria fiscal del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco de 1994 Jesús Cardenal sostuvo, entre otras, las siguientes opiniones:"El clima de pluralismo sólo beneficia -sobre todo por la acción de algunos grupos intelectuales en diarios, revistas, radio, teatro, cine y televisión- a los extremos viciosos o a la media mediocre".

Como consecuencia de ese pluralismo surge "el divorcio, el reconocimiento de las parejas homosexuales, la demandada posibilidad de que éstos puedan adoptar menores, la despenalización y, en un futuro próximo, ampliación del aborto, la protección oficial a la difusión de anticonceptivos, la libre circulación de la industria pornográfica y otras del mismo calibre".

Todo esto no sería así, escribió Cardenal, si "esas leyes o permisiones fueran vistas como lo que son, un descenso del nivel ético de la sociedad". Y prosigue: "Pero no ocurre esto; por un singular espejismo, la legalización o permisión de esas conductas son moralizadas con el marchamo de la libertad".

1996/01/10

DOCUMENTACIÓN | OFENSIVAS | LA HOMOSEXUALIDAD CLASIFICADA COMO 'DELINCUENCIA SEXUAL', SEGÚN UN TEXTO DE LA UNED

El homosexual es un 'delincuente sexual', según un texto de la UNED.
Eva Larrauri | El País, 1996-01-10

https://elpais.com/diario/1996/01/11/sociedad/821314803_850215.html 

Un manual utilizado por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) en un curso de Formación del Profesorado incluye la homosexualidad en una lista de control de inadaptaciones escolares, bajo el epígrafe dedicado a las "perturbaciones de la conducta moral" y clasificada junto a la prostitución y el exhibicionismo como "delincuencia sexual". Esta clasificación está tomada de la obra ‘Manual de orientación y tutoría’, de A. Lázaro y J. Asensi, editada en 1987. La profesora de la UNED, Elvira Repetto, ha empleado parte de este libro en la confección de un informe que se utiliza junto a extractos de otras obras en un curso de Acción Tutorial dirigido a profesores de enseñanzas medias y primaria. El Movimiento de Liberación Gay del País Vasco (EHGAM) ha pedido al rector de la UNED la inmediata retirada de los textos y la exigencia de responsabilidades a la autora de la selección de los mismos.

EHGAM conoció la existencia de este manual a través de un profesor del sindicato STEE-EILAS que sigue el curso de formación en la UNED. Su portavoz Pedro Macho subrayó que asociar la homosexualidad a conductas inadaptadas "resulta indignante y absolutamente intolerable", en una institución educativa y en un material que se utiliza para la formación de educadores. "Es muy grave que la lista haya sido publicada tan sólo hace nueve años", añade.

EHGAM destaca la influencia del profesor en el desarrollo integral de sus alumnos. "Quienes sigan estos cursos difícilmente podrán ayudarles a desarrollar satisfactoriamente esa faceta de la identidad de los individuos que es su sexualidad, si a priori se les ha inculcado que tener deseos o prácticas homosexuales es una conducta delictiva y perturbadora de la moral".

Timidez y tiranía
La lista clasifica la timidez, la introversión, la tiranía y la paranoia entre las perturbaciones del comportamiento social, y la apatía y la hiperemotividad, en el apartado de las perturbaciones afectivas. Para EHGAM es "insultante y cuasi delictivo" y atenta contra el derecho a la igualdad que se califique la homosexualidad de "delincuencia sexual". EHGAM ha denunciado la existencia de estos contenidos en el manual ‘Orientación educativa y tutoría. Acción tutorial en las enseñanzas primaria, técnico-profesional y medias (tomo II)’ al rector de la UNED, a los ministerios de Educación y Asuntos Sociales y a los responsables de Formación Permanente del Profesorado del departamento de Educación de Gobierno Vasco. EHGAM ha recordado al rector de la UNED una resolución del Parlamento Europeo de febrero de 1994 en la que se recomienda la eliminación de actitudes discriminatorias por factores diferenciales, entre los que se incluye la orientación sexual.


La UNED desautoriza la clasificación de la homosexualidad como 'delito' en un texto.
El rectorado pedirá a la profesora responsable que retire la "desafortunada página".
Eva Larrauri / Esteban S. Barcia | El País, 1996-01-11
https://elpais.com/diario/1996/01/12/sociedad/821401208_850215.html

La Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) considera que la inclusión de la homosexualidad en una lista de conductas de "delincuencia sexual" dentro de una publicación utilizada en un curso de Formación del Profesorado es "desafortunada, injusta, no real y discriminatoria". El vicerrector de Relaciones Institucionales, Miguel Padilla, se mostró ayer convencido de que la profesora responsable de la edición del manual "no tendrá inconveniente en retirar la desafortunada página".

En ausencia del rector de la UNED, Jenaro Costas, que asiste en estos días a una reunión de las universidades a distancia en Bruselas, Miguel Padilla declaró que aún no conocía las razones de la profesora Elvira Repetto, autora de la selección de textos, para incluir la clasificación citada. Padilla se mostró a favor de retirar del manual la lista de inadaptaciones escolares que clasifica la homosexualidad entre Ias perturbaciones de la conducta moral". La lista de control de las inadaptaciones sexuales en la que la homosexualidad se clasifica en el apartado de delincuencia sexual, junto a la prostitución y al exhibicionismo, ha sido tomada por la profesora Repetto de la obra ‘Manual de orientación y tutoría’, de A. Lázaro y J. Asensi. La publicación de la UNED está dirigida a profesores de enseñanzas primaria y medias que siguen un curso de Acción tutorial.

Padilla consideró inapropiada la referencia a la homosexualidad dentro del material docente, pero subrayó que no tiene relación con "una intención discriminatoria". "La UNED es una universidad plural, creada con fines sociales", dijo. En opinión del vicerrector de la UNED, la profesora Repetto no tendrá inconveniente en revisar la publicación y retirar la lista de control de inadaptaciones escolares.

Medina añadió que comprendía la protesta del Movimiento de Liberación Gay del País Vasco (EHGAM) que difundió un comunicado en tal sentido y dirigió un escrito al rector pidiendo la inmediata retirada del controvertido texto. A este respecto, Medina dijo que sin duda el rector no tendrá inconveniente en pedir disculpas al colectivo denunciante.

El País intentó infructuosamente durante todo el día de ayer localizar tanto a Elvira Repetto como a Angel Lázaro, profesor de la facultad de Educación de la Complutente y coautor del citado ‘Manual de orientación y tutoría’.

Un profesor del claustro de la facultad de Educación de la UNED manifestó que no había leído ni la publicación de su colega Repetto ni el manual de referencia, pero que suponía que, "ambos estarán basados en alguna de las clasificaciones de alteraciones de la conducta, típicas de los autores norteamericanos más conservadores".

Por otra parte, consultado sobre este asunto en una improvisada conferencia de prensa en el Consejo Escolar del Estado, donde ayer clausuró un seminario, el ministro de Educación y Ciencia, Jerónimo Saavedra, dijo que "la libertad de cátedra en modo alguno puede pasar por la expresión de ideas contrarias a los principios de tolerancia que inspiran nuestra Constitución".

Saavedra añadió que es a los órganos de gobierno de las universidades a los que compete depurar las responsabilidades en situaciones como ésta, que "los alumnos pueden y deben denunciar cada vez que se produzcan". El ministro, recordó al respecto "las ocasiones en que alguna universidad ha expedientado a profesores que han utilizado su cátedra para atacar a la Constitución".

1994/06/27

DOCUMENTACIÓN | OFENSIVAS | KAROL WOJTILA: "LA HOMOSEXUALIDAD ES MORALMENTE INACEPTABLE"

El Papa: "Moralmente inaceptable".
EFE | El País, 1994-06-27

https://elpais.com/diario/1994/06/27/sociedad/772668012_850215.html

"Son moralmente inaceptables el denominado amor libre, la homosexualidad y la anticoncepción, ya que se trata de comportamientos que desvirtúan el significado profundo de la sexualidad". Con estas palabras, el Papa Juan Pablo II no quiso perderse ayer la oportunidad de introducir la doctrina del Vaticano en un día de celebraciones y reivindicaciones de las comunidades ‘gays’ y lesbianas de todo el mundo."A la Iglesia se le acusa a veces de hacer del sexo un tabú, pero la verdad es bien distinta", siguió Juan Pablo II, al dirigirse desde el balcón de su estudio a los fieles congregados en la plaza de San Pedro con motivo del ‘Angelus’. "A través de la historia, el pensamiento cristiano ha desarrollado una visión armónica y positiva del ser humano, reconociendo la función significativa y preciosa que la masculinidad y femineidad ejercen en la vida del hombre".

"La sexualidad, como dimensión inscrita en la totalidad de las personas, constituye un lenguaje al servicio del amor y no puede, por tanto, ser vivida como puro instinto. Debe ser gobernada por el hombre, como ser inteligente y libre". El Pontífice aseguró que la Iglesia tiene una "gran estima" hacia la sexualidad, y que ésta posee una "estructura psicológica y biológica" destinada "a la comunión entre hombre y mujer y al nacimiento de nuevas personas". "Respetar tal estructura no es biologismo ni moralismo, sino atención a la verdad del ser humano", añadió el Papa. Juan Pablo II concluyó su alocución afirmando que en defensa de esa verdad, "perceptible a la luz de la razón", "la homosexualidad es moralmente inaceptable".

1993/11/10

DOCUMENTACIÓN | OFENSIVAS | EL HUMORISTA COLL, ABSUELTO DE DESACATO AL JUEZ DE AZUAGA

El humorista Coll, absuelto de desacato al juez de Azuaga.
Julio M. Lázaro | El País, 1993-11-10

https://elpais.com/diario/1993/11/11/sociedad/752972402_850215.html 

La Audiencia de Madrid ha absuelto al humorista José Luis Coll de desacato al juez de Azuaga (Badajoz), Antonio Navarro Castillo, de quien opinó que no estaba capacitado para ejercer, después de suicidarse un joven al que condenó por estar con su novia en un bar en actitud que consideró ofensiva para la moral."Ofuscado ante la noticia, porque podía haberle ocurrido a uno de sus hijos", dice la sentencia, Coll criticó en Diario 16 "la mirada entre boba, torpe y sucia" de Navarro Castillo y dijo que la profesión de juez era "acaso la única misión entre el gran abanico de posibilidades laborales para las que no está de ningún modo capacitado".

El fiscal pidió para Coll dos meses de arresto e indemnización de 500.000 pesetas, petición que el abogado del juez elevó a 50 millones. Pero la Audiencia estima la tesis del abogado de Coll, Gonzalo Casado, y que el humorista ejerció la crítica sin ánimo de desacatar. Pero la sentencia dice que la conducta de Coll fue "censurable" porque "su condición de escritor le obliga a adoptar expresiones en las que debía de guardar los modos y las formas, de acuerdo con normas de obligada consideración a todas las personas".

1992/02/03

DOCUMENTACIÓN | JUSTICIA | LA MORAL Y LOS JUECES

La moral y los jueces.
XXX | Cartas al Director, El País, 1992-02-03

https://elpais.com/diario/1992/02/04/opinion/697158001_850215.html

Indignado por las consideraciones que rodean la sentencia de la Sala Segunda del Tribunal Supremo sobre un delito cometido tras una relación de prostitución homosexual (véase El País del 17 de enero pasado), me pregunto: ¿Hasta cuándo tendremos que aguantar juicios de valor tan impresentables, arbitrarios y que ingenuamente creíamos olvidados como "actos contrarios a la moral o las buenas costumbres", "actos ‘contra natura’", "conducta de ambos sujetos que repugna por igual ante la moral y el derecho?" ¿Para cuándo una ley de no discriminación en función de la orientación sexual?

ANTECEDENTES
Los 'chaperos', sin derecho a cobrar.

El Supremo no reconoce como deuda las tarifas por mantener relaciones homosexuales.
Julio M. Lázaro | El País, 1992-01-16
https://elpais.com/diario/1992/01/17/ultima/695602801_850215.html

1992/01/16

DOCUMENTACIÓN | OFENSIVAS | LOS CHAPEROS, SIN DERECHO A COBRAR

Los 'chaperos', sin derecho a cobrar.
El Supremo no reconoce como deuda las tarifas por mantener relaciones homosexuales.
Julio M. Lázaro | El País, 1992-01-16
https://elpais.com/diario/1992/01/17/ultima/695602801_850215.html

Los ‘chaperos’ no tienen "derecho" a cobrar la ‘tarifa’ pactada con sus clientes previamente a la realización del ‘servicio’, según se desprende de una sentencia de la Sala Segunda del Tribunal Supremo que no reconoce contenido jurídico obligacional a ese tipo de deudas, porque proceden de una "conducta ilícita", contraria "a la moral y a las buenas costumbres", y se trata, "además, de un hecho ‘contra natura’".

La sentencia confirma la pena de un año de cárcel impuesta a Carmelo H. E. por robo con intimidación al cliente que le contrató para mantener relaciones sexuales. El 30 de enero de 1987, Carmelo H. E. deambulaba por el paseo del Arenal, de Bilbao, cuando salió a su encuentro Saturnino G., concertando ambos mantener un ‘encuentro’ a cambio de 5.000 pesetas, lo que hicieron en el interior del vehículo de Saturnino. Después, Carmelo exigió el pago de lo prometido, pero Saturnino se negó "al no haber quedado satisfecho". Carmelo le exigió entonces la entrega de un anillo y le quitó un reloj, valorados ambos en 26.000 pesetas.

Pero más allá de estos hechos, lo que la sentencia del Supremo estudia es si el delito cometido por Carmelo H. E. fue un robo con intimidación, tal como apreció la Audiencia de Bilbao, o si, por el contrario, pudo tratarse de un delito de realización arbitraria del propio derecho, por el que, en lugar de un año de prisión, debía imponérsele una multa de 30.000 pesetas, como apreció en un voto particular a dicha sentencia el magistrado Emilio Villalaín.

La sentencia del Supremo, de la que ha sido ponente el magistrado Justo Carrero Ramos, considera que la discrepancia gira en tomo a la cuestión de si puede o no hablarse de "deuda" y de "derecho' cuando la contraprestación en que se fundaría obedece a un pacto contrario a la moral y a las buenas costumbres.

Según el Supremo, la obligación de pagar la deuda "no existe" porque el Código Civil niega valor a los contratos cuyo objeto sea contrario a las leyes, el orden público, la moral, las buenas costumbres o las cosas ‘extra comercium’.

"La fuente de la supuesta obligación no sólo es un hecho contra las buenas costumbres y la moral, sino, además, ‘contra natura’, dice la sentencia, publicada en la revista ‘Actualidad Aranzadi’. Según el Supremo, no cabe hablar de "derecho" porque esta palabra afirma una situación jurídica, "y no puede haber tal cuando lo pactado no lo es".

Tampoco cabe hablar de "deuda" porque ésta proviene de la obligación que supone un pago a otro, y la obligación no amparada por una norma no implica débito ni responsabilidad. "El que la conducta de ambos sujetos repugne por igual ante la moral y el derecho no cambia las cosas" afirma textualmente la sentencia.

Para el Supremo, "no es cierto que la legislación vigente sea indiferente respecto a la prostitución porque esté despenalizada". Que la prostitución es ilícita (aunque no penalmente), dice el alto tribunal, "lo demuestra" el que está calificada dentro de la Ley de Peligrosidad Social, en el artículo 2.4.".

La sentencia deduce también que en el robo existió ánimo de lucro, puesto que el procesado se apoderó violentamente de dos cosas cuyo valor era cinco veces superior al de la "alegada deuda".


SEGUIMIENTO
La moral y los jueces.
XXX | Cartas al Director, El País, 1992-02-03

https://elpais.com/diario/1992/02/04/opinion/697158001_850215.html

1989/05/30

DOCUMENTACIÓN | JUICIO EN MADRID A DOS MUJERES DETENIDAS POR BESARSE EN LA BOCA

El fiscal acusa de insultar a la policía a dos mujeres que fueron detenidas por besarse en la boca.
Bonifacio de la Cuadra | El País, 1989-05-30

https://elpais.com/diario/1989/05/31/sociedad/612568807_850215.html 

El magistrado Juan José López Ortega, titular del Juzgado de Instrucción número 24 de Madrid, dejó ayer visto para sentencia el juicio contra tres jóvenes, acusados por el fiscal de insultos, amenazas y malos tratos a policías nacionales. Los hechos enjuiciados se iniciaron cuando dos de los tres procesados, mujeres, se besaron en la boca ante un policía nacional, que detuvo a los tres jóvenes, ayudado de otros policías. Aparte de la denuncia de los policías, que se vio ayer, está pendiente de juicio la denuncia de los jóvenes contra los policías, a quienes acusan de malos tratos, detención ilegal durante dos días y otros delitos.

La vista se celebró con la sala repleta de público, en su mayor parte perteneciente a movimientos feministas. El fiscal rebajó las iniciales calificaciones por delitos de insultos y amenazas y limitó definitivamente su acusación a faltas de desacato, amenazas leves y malos tratos de palabra, por los que solicitó multas de 6.000 pesetas para cada procesado. Los abogados Fernando de Salas y José Ramón García Baladía mantuvieron sus peticiones de absolución. La versión del fiscal fue que en la noche del 24 de octubre de 1986 Julio Jerez Esteso, María Eugenia Serrano -familiarmente 'Arantxa'- y Esther Otassolo, cuando pasaban ante el antiguo edificio de la Dirección General de la Policía, sito en la madrileña Puerta del Sol, profirieron insultos contra dos policías nacionales, por lo que fueron detenidos, así como que posteriormente en la casa de socorro a la que fueron conducidos insultaron igualmente al ATS que les atendió. Los abogados negaron esta versión y vincularon la actuación policial al beso en la boca de 'Arantxa' y Esther, que originó la detención y posteriores malos tratos policiales. Recordaron el testimonio del policía José Antonio Cano Pellús, según el cual ante el beso de las dos chicas, su compañero "les llamó la atención y se insolentaron con él".

Cariño

A preguntas del fiscal y de las defensas, los tres acusados relataron que Jesús y 'Arantxa' -ambos profesionales sanitarios- habían quedado para ir de compras y posteriormente se encontraron con Esther, quien hacía mucho tiempo que no veía a 'Arantxa', por lo que ambas mujeres se alegraron de encontrarse y expresaron esta alegría con manifestaciones de cariño. Afirmaron que ellas dos delante, y Jesús un poco más atrás, bajaban por la calle de Carretas para dirigirse a una sala de fiestas donde actuaban unos conocidos de Esther cuando un policía nacional llamó la atención de las mujeres, les pidió el carné de identidad y, una vez los tres juntos, con ayuda de otro policía, les detuvo y fueron maltratados. Los tres negaron que dirigieran insulto alguno a los policías, mientras que las mujeres fueron calificadas de "putas" y "guarras" y los tres recibieron golpes. El fiscal preguntó insistentemente si habían llamado a los policías "monos", "ojalá ETA os mate a todos" y "sois unos grandísimos hijos de puta", a lo que 'Arantxa' comentó en una ocasión: "Hijo de puta no lo utilizo nunca como insulto, por mis convicciones feministas". Coincidieron en que se limitaron a preguntar a los policías por qué les detenían y en protestar por la detención injustificada.

En cuanto al paso por la Casa de Socorro de Centro, Jesús relató que el ATS Miguel Navarro Góngora -también insultado, según el fiscal- le cogió del cuello y le apretó con fuerza. Las dos mujeres coincidieron en que vieron a Jesús que salía llorando de las dependencias sanitarias. 'Arantxa' explicó que inicialmente, "después de estar secuestrada por los policías, para mí era un alivio ver gente normal, hasta que comprobé que el ATS tampoco lo era". Esther aseguró que no insultó ni escuchó que nadie llamara "fascista" al ATS.

El policía Miguel Ángel Martín situó a los acusados viniendo de la calle de San Jerónimo y su compañero José Antonio Ruiz García les vio bajar por la calle de Carretas. Martín reafirmó que los policías recibieron insultos, se limitaron a pedir la documentación y en ningún caso maltrataron a los jóvenes. Sin embargo, preguntado por el motivo de llevarles a la Casa de Socorro, contestó con ingenuidad: "Por si acaso tenían algún golpe". Afirmó que los detenidos le acompañaron voluntariamente, pero finalmente reconoció que les llevaron "obligados". Martín no supo explicar su anterior declaración según la cual los acusados le insultaron con "ojos desencajados y llenos de odio".

El policía Ruiz García declaró que no empujó con el subfusil a Jesús, aunque reconoció: "se daría él cuando le dije tira palante". El magistrado, que había mostrado su sorpresa cuando los acusados relataron que desde la madrugada en que fueron detenidos hasta después de las 15 horas del día siguiente no se les leyeron sus derechos, preguntó a Ruiz García cuándo se produjo este hecho. El policía dijo que no recordaba y que delante de él nadie informó a los detenidos.

El ATS no apreció lesiones
Especial interés revistió la declaración del ATS, que en su día dijo haber oído a Jesús: "Si no estuviera con las manos atadas, te mato". Navarro afirmó ayer que no recordaba si los procesados iban esposados, pero aseguró que los tres chillaban. Reconoció que elaboró unos partes que fueron firmados por el médico de guardia Raúl Marín Plaza, en los que no se apreciaban lesiones. El letrado Salas recordó que, en cambio, el médico forense sí apreció lesiones. En su informe final, el letrado García Baladía hizo notar lo inverosímil de que tres ciudadanos que van contentos por la calle se pongan a insultar a unos policías armados. Salas, por su parte, afirmó que el hecho de dos mujeres se besaran en la boca "no fue capaz de digerirlo un policía". Pidió una sentencia en la que, junto a la absolución, quede claro que "la policía no puede anteponer sus criterios morales personales". El juez recordó que en este juicio se juzgaba la denuncia policial, a la que la sentencia tendría que circunscribirse.

1988/10/09

DOCUMENTACIÓN | DERECHOS | DERECHOS 'GAY'

Derechos 'gay'.
[Jordi Petit] | Cartas al Director | El País, 1988-10-09

https://elpais.com/diario/1988/10/10/opinion/592441204_850215.html 

Durante el pasado mes de septiembre han tenido lugar dos acontecimientos internacionales en nuestro país, cuya relación con los derechos de los ‘gay’ y las lesbianas, lamentablemente, ha pasado desapercibida. En primer lugar, consignar que, ante el festejado Concierto por los Derechos Humanos de Amnistía Internacional en Barcelona, existen ‘otros derechos’ que aún no son considerados por esta asociación. Nos referimos a la reiterada negativa de AI para ocuparse de los homosexuales presos en aplicación del Código Penal u otras arbitrariedades en distintos países del mundo. ¿Cómo puede hablarse de Derechos Humanos y luego votar en contra de esta propuesta que, año tras año, es denegada durante los congresos anuales de AI? Nótese, si esa es la coartada, que el derecho a la autodeterminación sexual de la persona sólo ha sido reconocido hasta el presente por el Consejo y el Parlamento de Europa, pero no figuró en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Habrá, pues, que cambiar algunas cosas para que tantos homosexuales dejen de ser ‘reeducados’ en los penales de Cuba y de la República Popular China, salgan de las prisiones de Chipre, Turquía, Chile y Rumanía, o simplemente dejen de ser fusilados en Irán...

La segunda cuestión a exponer consiste en el grave retroceso en materia de derechos y libertades para los ‘gay’ y las lesbianas existente en el Reino Unido por obra y gracia del partido conservador de Margaret Thatcher. Con ocasión de su reciente visita, la Coordinadora d'Iniciatives Gais (CIG) de Barcelona lanzó un manifiesto de denuncia contra la cláusula 28, nueva ley de la Administración Local que, por vez primera después de la II Guerra Mundial en una democracia europea, condena eufemísticamente la "promoción" de la homosexualidad de los grupos ‘gay’, así como mencionar el tema en la enseñanza. Al socaire de esta nueva legislación, la policía aplica a fondo las viejas leyes del pudor y la moral públicas, del resto se encargan bandas de incontrolados que atacan a los gay y a las lesbianas.

Quede constancia de los 50 profesionales e intelectuales que el pasado mes de abril firmaron contra la cláusula 28 antes de votarse en las cámaras británicas, y también con ocasión de la visita de Margaret Thatcher, entre éstos: F. Savater, M. Vázquez Montalbán, C. Castilla del Pino, A. Cardín, C. Peri Rossi, Lluís Llach, Joan Brossa, Terenci Moix, X. Rubert de Ventós, J. M. Serrat, María del Mar Bonet.
 
[Jordi Petit]. Portavoz de la Coordinadora d'Iniciatives Gais (CIG)

1988/08/10

DOCUMENTACIÓN | POLÍTICA | EL DEBATE DE LA DROGA

El debate de la droga.
Editorial | El País, 1988-08-10

https://elpais.com/diario/1988/08/11/opinion/587253607_850215.html 

A las razones que suelen esgrimirse para acallar todo intento de debate abierto sobre la legalización del consumo de drogas, el ministro de Sanidad y Consumo, Julián García Vargas, acaba de añadir una hasta ahora desconocida: la pretendida inmoralidad de esa eventual legalización. A tan atrevido argumento -expuesto en un simposio científico sobre drogas y sociedad celebrado en Santander- ha añadido el ministro otra perla de parecido calibre: si se quiere impedir la entrada de drogas en las prisiones, ha venido a decir García Vargas, hay que asumir como inevitable una limitación de los derechos legales de presos y funcionarios. Tal alternativa tiene todos los visos de un chantaje, por el que se pretende colocar a la sociedad española ante la necesidad de optar entre dos males. La eventual legalización de la droga es, sin duda, una cuestión compleja y llena de riesgos. Tanto los partidarios como los enemigos de esta medida cuentan con poderosos argumentos. Pero es una cuestión claramente política, de opciones legales, penales, sanitarias y educativas. Mezclarla con la moral es cuando menos añadir un elemento de confusión a un debate ya de por sí conceptualmente complicado. Lo que no plantea dudas es la inmoralidad de la situación actual: el duro rechazo, legal y político, de los Gobiernos al consumo de drogas, que se compagina en la realidad con el desarrollo, por impotencia, corrupción o connivencia, de un gigantesco comercio a nivel mundial que sobrepasa anualmente los 300.000 millones de dólares -unos 38 billones de pesetas-, y que expande a su alrededor la degradación y la muerte entre millones de personas. No hay motivos, a juicio del ministro de Sanidad y Consumo, para estar satisfechos de esta situación. Pero ello es un motivo más para cuestionar el empecinamiento de los Gobiernos en mantener una política enfáticamente prohibicionista, pero absolutamente incapaz en la práctica de impedir el comercio de estas sustancias peligrosas en condiciones que producen su carestía y manipulación. Lo cual genera en su torno una ola de criminalidad y un reguero de muerte, como sucede ahora mismo a causa del elevado grado de pureza de ciertas partidas de heroína que llegan hasta los adictos a esta droga.

Esta flagrante e inmoral contradicción entre lo que se predica y lo que se hace o se puede hacer en el terreno de las drogas es especialmente patente en el mundo carcelario. Y para resolverla, el ministro de Sanidad y Consumo no duda en proponer el sacrificio de los derechos legales de los presos y funcionarios. Como si el trasiego de la droga en el interior de las cárceles fuera propiciado por el respeto de estos derechos y no por la impotencia del Gobierno en ejecutar su propia política de represión a ultranza del fenómeno de la droga. En todo caso, en vez de intentar resolver la cuestión llevándose por delante los derechos de la parte más débil e indefensa, lo cual sería ilegal, existen medidas perfectamente legales y cuyo estricto cumplimiento no tiene por qué suponer vejación para las personas. Por ejemplo, una mayor vigilancia funcionarial -actualmente deficiente- y electrónica -inexistente- sobre las personas y objetos que entran en las cárceles y la sustitución del dinero de curso legal por otro convencional, válido para adquirir los productos autorizados en el interior de las cárceles, pero inservible para el comercio de la droga.

Las lamentables manifestaciones de García Vargas muestran las contradicciones de una política sobre la droga al mismo tiempo pretenciosa y en gran medida inoperante. Por más agravantes jurídico-penales que caigan sobre el negocio de la droga, éste no decaerá mientras sea tan rentable como ahora y la demanda siga disparada. En todo caso, el Gobierno español no debería dar por cerrado el debate sobre la forma de control y de la legalización o no del consumo de drogas. Por el contrario, debería tener el coraje, con toda la prudencia que hiciera falta, de ser el impulsor de este debate en los organismos internacionales obligados a plantearse la cuestión como uno de los pilares del futuro de la salud pública.

1988/08/08

DOCUMENTACIÓN | VIH-SIDA | EL MINISTRO DE SANIDAD CREE INMORAL LIBERALIZAR EL CONSUMO DE DROGAS

El ministro de Sanidad cree inmoral liberalizar el consumo de drogas.
Jesus Delgado | El País, 1988-08-08

https://elpais.com/diario/1988/08/09/sociedad/587080804_850215.html

"Sólo una sociedad abierta y democrática es vulnerable a la amenaza de la droga", dijo ayer el ministro de Sanidad y Consumo, Julián García Vargas, al inaugurar un simposio científico sobre drogas y sociedad. García Vargas se manifestó radicalmente contrario, por inmoral, a la legalización del consumo de estupefacientes, "lo mismo que piensan", afirmó, "el Gobierno español y todos los occidentales", y dijo que "reducir el tráfico de drogas en las cárceles sería factible pero supondría limitar los derechos de los internos y de los funcionarios".

García Vargas se preguntó si la sociedad española estaría dispuesta a admitir un control estricto sobre cada una de las personas que acuden a la prisión y sobre los funcionarios. En apoyo de su afirmación sobre las razones de moralidad que subyacen en la negativa a legalizar las drogas, el ministro se hizo varias preguntas. "¿Puede llegarse", se preguntó, " a una legalización y distribución libre de sustancias tóxicas sin alterar principios inspiradores y artículos concretos de todas las constituciones occidentales?" y también: "¿Puede presentarse ello en un solo país o hacerse en todos a la vez? ¿Cuáles serían los productos a liberalizar? ¿Únicamente la metadona o las drogas científicas y el hachís? Para encargarse de su distribución, ¿debe el Estado crear agencias públicas o serían de carácter privado? ¿Podría acceder al consumo cualquier ciudadano o se establecerían límites de edad?"

"No hay motivos", según el ministro, "para ser optimistas. La aparición del SIDA ha agravado el problema y supone para muchos heroinómanos una carrera contra un final fatal. La alteración de los canales de distribución de la heroína supone un elevado riesgo de sobredosis".

Unas 250 personas, entre ellas sociólogos, médicos, psicólogos, juristas y criminólogos, asisten al seminario organizado por la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo en colaboración con la delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas y el Centro de Análisis Social de la propia universidad.

En su intervención, García Vargas se refirió, asimismo, a la vulnerabilidad de una sociedad abierta y siempre sometida a grandes enemigos. La lucha contra la droga es una batalla que no podemos arriesgarnos a perder porque "se trata del futuro de nuestros hijos y la sociedad debe adoptar las medidas necesarias para garantizar a las generaciones futuras que el mundo ha de quedar libre de la esclavitud de la drogadicción".

Una política cultural y de solidaridad sería, según García Vargas, la clave para una lucha larga y poco brillante contra el azote que supone el consumo de estupefacientes. Colaboración, además, contra la crítica simplista, la falta de coherencia, las informaciones no contrastadas y el tópico fácil.

Como fuego por rastrojo.
Jesus Delgado | El País, 1988-08-08

https://elpais.com/diario/1988/08/09/sociedad/587080801_850215.html

"Cuando el consumo indebido de drogas se generaliza, se hace imperativo por parte de los Gobieros afrontar serenamente el problema", afirmó ayer Francisco Ramos Galino, director de la División de Estupefacientes de las Naciones Unidas, quien ostentaba la representación del secretario general, Pérez de Cuéllar, y quien precedió al ministro en el uso de la palabra. "El abuso de las drogas", señaló Ramos, "se ha venido propagando como fuego por rastrojo alcanzando a todo el mundo. El impacto es negativo en todos los estamentos de la sociedad, en la que ha alcanzado un nivel alarmante". Según los datos estadísticos manejados por Ramos, en el curso de los últimos diez años el decomiso de hachís a nivel mundial se ha multiplicado por seis, siete en el caso de la heroína y 60 respecto de la cocaína. Por contra, los precios de los estupefacientes se mantienen relativamente estacionarios o han disminuido en algunos casos. Se empieza a observar que muchos adolescentes no son ya presa tan fácil para los narcotraficantes. "Éste es un indicio que, de confirmarse en años venideros, pudiera conducir a una reversión de tendencias", señaló Ramos.

Según Ramos, el mundo precisa nuevos mecanismos jurídicos y sistemas de detección y asimismo mejorar los de rehabilitación para las generaciones jóvenes. Países de todo el mundo participarán en una convención que ha de tener lugar, a finales de año, en Viena, donde se abordarán temas tan trascendentales como la cooperación judicial entre todas las naciones para el procesamiento de los traficantes, el decomiso por los Estados de todos los bienes del traficante ilícito y la adopción, entre otras, de medidas para la erradicación de los cultivos de estupefacientes.

MIKEL/A, AQUÍ ESTAMOS Y NO NOS OCULTAMOS

Mikel/a enseña cacho en la 2ª Gayakanpada de EHGAM, 27-29 agosto 1993, Muxika // STARS COFLHEE es un trabajo realizado por Julen Zabala Alon...