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2021/08/26

DOCUMENTACIÓN | VIH-SIDA | THE NEW YORK CRIMES

Avram Finkelstein (1d) en una acción de Act-Up, Federal Playa, NY, 1987 //

The New York Crimes.

Activismo radical en la lucha contra el sida.
Avram Finkelstein | Moléculas Malucas, 2021-08-26
https://www.moleculasmalucas.com/post/the-new-york-crimes

En medio de una madrugada, durante la primavera neoyorquina de 1989, decenas de activistas radicales de la lucha contra el sida, integrantes del colectivo Gran Fury y de la coalición de acción directa Act Up, se dispersaron en pequeños grupos por las calles de Manhattan cargados con monedas y ejemplares del ‘New York Crimes’ [Crímenes de Nueva York] para dar batalla al silenciamiento sobre la alarmante realidad de la epidemia. Avram Finkelstein, uno de los principales impulsores de aquel despliegue activista, escribe para Moléculas Malucas el origen y los pormenores de esta arriesgada acción callejera.

Por razones que no puedo recordar, mi madre me sugirió en 1988 que visitáramos una exposición de obras del colectivo de arte conceptual Fluxus en la biblioteca del Museo de Arte Moderno de Nueva York, en ese momento ubicada en el edificio contiguo al museo. Como parte de su práctica, Fluxus había realizado listas con ideas para trabajos de performance sin la intención de que fueran ejecutados. Una de esas listas se encontraba exhibida al costado de una estantería, en una ubicación que pasaba fácilmente desapercibida. Dentro de los múltiples puntos que incluía, había un texto de un solo renglón con una instrucción simple pero abierta: "Haga su propio periódico y distribúyalo en la esquina de la calle". Esto inmediatamente despertó mi imaginación.

Durante los años 80, la cobertura que hacía el periódico ‘New York Times’ sobre el VIH/SIDA enfureció a todos los activistas que luchábamos contra la epidemia en Manhattan y provocó que apuntáramos al periódico de diferentes maneras: en reuniones, en manifestaciones y en bloqueos de sus camiones de reparto. Así, luego de mi visita al museo, en la próxima reunión de nuestro colectivo de artistas activistas, Gran Fury, sugerí que hiciéramos una versión propia del ‘New York Times’ (portada, contraportada y editoriales en dos páginas internas) en el marco de una multitudinaria acción de ACT UP que se realizaría el 28 de marzo de 1989. Mi propuesta consistía en que en medio de la madrugada de ese día nos desplegáramos por las calles de Manhattan en pequeños grupos y reemplazáramos en todas las máquinas expendedoras de diarios las portadas de los ejemplares del New York Times recién distribuidos por las de nuestra versión. Estas expendedoras estaban ubicadas en la mayoría de las esquinas de las avenidas y funcionaban bajo un sistema de “buena fe”: ponías una moneda de veinticinco centavos, sacabas solo un periódico y volvías a cerrar la tapa de la máquina para bloquearla. Una vez que pudimos averiguar el horario en que los distribuidores retiraban los periódicos del día anterior para reemplazarlos con los de la última edición, varios grupos de activistas nos dispersamos por las calles cargados con paquetes de monedas mientras seguíamos a los camiones de reparto. Así, comenzamos a modificar todos los ejemplares del ‘New York Times’ recién salidos: removimos todas sus portadas y contraportadas y las reemplazamos por las nuestras para luego volver a colocarlos en las máquinas expendedoras. Esa mañana, las personas que compraron su New York Times en aquellas máquinas tuvieron que leer ‘The New York Crimes’ [Los Crímenes de Nueva York] con cuatro páginas dedicadas exclusivamente al sida en la ciudad, filtradas a través de nuestra lente activista.


[…]

2020/05/27

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | FALLECE DE NEUMONÍA LARRY KRAMER, DRAMATURGO Y DESTACADO ACTIVISTA DEL VIH

La Vanguardia / Larry Kramer //

Fallece de neumonía Larry Kramer, dramaturgo y destacado activista del VIH.

Kramer ha muerto después de haber padecido varias enfermedades durante buena parte de su vida adulta.
EFE | La Vanguardia, 2020-05-27
https://www.lavanguardia.com/cultura/20200527/481429109409/muere-larry-kramer-dramaturgo-autor-activista-vih.html

El dramaturgo y destacado activista del VIH Larry Kramer ha fallecido este miércoles en Manhattan (EE.UU.) a causa de una neumonía a los 84 años, según ha confirmado al New York Times su marido, David Webster. Kramer ha muerto después de haber padecido varias enfermedades durante buena parte de su vida adulta, ya que después de haberse infectado de VIH, contrajo una enfermedad del hígado que llevó a que tuviera que someterse a un exitoso trasplante.

Kramer cofundó en 1981 la organización Gay Men’s Health Crisis (Crisis Sanitaria de los Hombres Homosexuales), la primera que se creó para apoyar a personas contagiadas del virus de inmunodeficiencia humana, aunque más tarde se le echó de la misma por sus agresivas posturas, lo que le llevó a tildar a la entidad como una “triste organización de cobardes”. Después pasó a fundar el grupo Act Up, que organizaba protestas en las calles para exigir un impulso en la investigación de medicamentos para el sida y el fin de la discriminación contra los hombres y mujeres homosexuales, que llegaron a afectar el funcionamiento tanto de las oficinas gubernamentales como de Wall Street.

Al inicio de la década de los 80, fue uno de los primeros activistas en prever que aquella rara dolencia que se creía era una forma de cáncer entre los hombres homosexuales se extendería por todo el mundo como una enfermedad de transmisión sexual.

Uno de los expertos que entendió el mensaje de Kramer fue Anthony Fauci, el director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EE.UU., después de que el escritor le calificara como un “completo idiota” en un artículo publicado en el San Francisco Examiner en 1988. Más tarde ambos se convirtieron en amigos, y Fauci dijo del activista que le ayudó a ver que la burocracia federal de EE.UU. estaba ralentizando la búsqueda de una cura para la enfermedad, y dijo que jugó un papel esencial en el desarrollo de tratamientos que prolongaban la vida de aquellos infectados por el VIH.

Nacido el 25 de junio de 1935 en Bridgeport (Connecticut) Kramer inició su carrera como escritor en Hollywood a los 23 años, en un trabajo como operador de teletipos en Columbia Pictures. Ese puesto le llevó después a perfeccionar los guiones escritos en el estudio. Su primer reconocimiento lo obtuvo como el escritor de diálogo de ‘Here We Go Round the Mulberry Bush’, una olvidada comedia sexual de adolescentes de 1968 y, al año siguiente, recibió una nominación a un Oscar por ‘Women We Love’, su adaptación de la novela de D.H. Lawrence.

Desde los primeros años de su trayectoria profesional, Kramer quiso explorar lo que significaba ser gay en EE.UU., lo que le llevó desde Hollywood a Nueva York, donde se estrenó con la obra de teatro ‘Sissies’ Scrapbook’ (1973) sobre un cuarteto de amigos, de los que uno era abiertamente homosexual. Más tarde, profundizó en el asunto en su primera novela, ‘Faggots’ (1978), cuyo protagonista basó en su propia persona y en el mundo del sexo, drogas y fiestas que predominaba por aquel entonces en la Gran Manzana, lo que fue recibido con rechazo por la comunidad gay.

Kramer escribió una de sus obras más destacadas ‘The Normal Heart’, en 1983, poco después de haber sido expulsado de ‘Gay Men’s Health Crisis’, cuando, inspirado por una visita al campo de concentración de Dachau, decidió contar el inicio de la crisis del sida a través de la vida de varios personajes afectados por la enfermedad. ‘The Normal Heart’ volvió a Broadway en 2011 en una nueva versión protagonizada por Joe Mantello y John Benjamin Hickey que ganó tres premios Tony, y después fue llevado a la televisión en 2014 por HBO bajo la dirección de Ryan Murphy y con la actuación de Mark Ruffalo, Matthew Bomer y Julia Roberts.

2020/04/11

DOCUMENTACIÓN | VIH-SIDA | ODIO A L*S HÉTEROS: SEPARATISMO Y SIDA EN LOS AÑOS 80

Odio a l*s héteros: separatismo y sida en los años 80.
Avram Finkelstein | Moléculas Malucas, 2020-04-11
https://www.moleculasmalucas.com/post/odio-a-l-s-h%C3%A9teros-separatismo-y-sida-en-los-a%C3%B1os-80

En junio de 1990 el colectivo activista Anonymous Queers publicó y distribuyó, en la Marcha del Orgullo Gay de Nueva York, un periódico titulado "Queers Read This" (Queers Lean Esto) que incluía entre sus páginas el manifiesto "I Hate Straights" (Odio a l*s héteros). Su publicación produjo una feroz polémica dentro del seno de la agrupación ACT UP, que lo tildó de excluyente e hiriente. Avram Finkelstein escribe para Moléculas Malucas su experiencia como coautor del controversial texto y como miembro fundador del colectivo que lo publicó.

Avram reparte 'Queer Read This' //

En 1987 el movimiento de activistas contra el sida de Nueva York confluyó en una nueva organización llamada ACT UP (AIDS Coalition to Unleash Power), que actuó con respuestas culturales sustanciales a la nube de ataques que padecieron las personas LGBTQ en Estados Unidos. Esta embestida de amenazas incluía pedidos por parte de líderes políticos para que la gente con sida fuera tatuada, encerrada o puesta en cuarentena, e hizo que l*s activistas no tuvieran más remedio que tomárselas seriamente. En esa época la retórica política en torno al sida desplegada por los medios de comunicación creaba una atmósfera cultural amenazante que fomentaba que esos pedidos de encierro y segregación en centros de internación fueran posibles, y también fue responsable directa del fuerte incremento de la violencia anti-homosexual.

Sin embargo, para ACT UP, cuya mayoría de miembros eran queer, estuvo claro desde el principio que el VIH/sida no afectaba exclusivamente a su comunidad. Por lo tanto decidió no focalizarse únicamente en cuestiones del VIH/sida específicas de las personas LGBTQ, aun cuando la organización se formó y se reunía en el Lesbian and Gay Center de la ciudad de Nueva York. Esa decisión fue parte integral de los principios organizativos del grupo, al punto que en la primera conferencia nacional de activistas contra el sida en Washington D.C., algunos miembros gays de ACT UP llegaron al extremo de sugerir que la comunidad gay no fuera mencionada en los materiales del evento y que no se les asigne un tiempo específico en la agenda o en las sesiones plenarias.

Más allá del principio de heterogeneidad defendido por aquell*s activistas, el sida aún seguía trazando una fuerte grieta respecto a la experiencia queer, lo que hizo que l*s líderes queer de ACT UP que se habían reunido en pos de una única lucha política comenzaran a presenciar el surgimiento de otra; el momento en que empezamos a considerarnos como una nación dentro de otra nación. Tanto es así que varios de l*s organizador*s clave de ACT UP convocaron a una reunión para estudiar la formación de un grupo de activistas que abordara exclusivamente la problemática LGBT, lo que condujo a la creación de Queer Nation.

[...]

2019/03/22

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | DAVID WOJNAROWICZ: UNA FÉRTIL PARANOIA

David Wojnarowicz: una fértil paranoia.
Una exposición reúne la fotografía del versátil artista norteamericano, cuya obra resuena en tiempos de incertidumbre política.
Gloria Crespo MacLennan | El País, 2019-03-22
https://elpais.com/cultura/2019/03/20/babelia/1553082043_468844.html 

Durante la década de los ochenta, en las maltrechas calles del Lower East Side neoyorquino, una generación de inmigrantes, artistas y marginados buscaba su lugar en el mundo alejada de una sociedad intolerante, a la que sin duda alguna contribuía a enriquecer. En este núcleo de efervescencia de la cultura ‘underground’ encontró David Wojnarowicz (1954-1992) su voz, y la alzó como figura central. Veinticinco años después de su muerte, la obra del polifacético autor está siendo revisada dentro del canon del arte contemporáneo más allá de la etiqueta de contestatario artista gay. El Whitney Museum abrió la brecha, tras dedicarle una gran retrospectiva que llegará al Reina Sofía a finales de mayo. Mientras, el KW Institute of Contemporary Art de Berlín exhibe 'David Wojnarowicz. Photography & Film 1978-1992', donde a través de 150 obras (que incluyen fotografías, películas en 16 mm y super-8 y vídeos) se profundiza en una obra “tan sumamente personal como fuertemente política”, tal y como la describe su comisaria, Krist Gruijthuijsen.

Wojnarowicz fue el paradigma del ‘outsider’. Descreído ante cualquier tipo de institución, lo suyo eran los márgenes, la búsqueda de la belleza en medio de la fealdad, un grito de ira contra la injusticia y la discriminación, en una época en la que el sida, categorizado como un azote divino por algunos sectores de la sociedad americana, diezmaba la comunidad gay. También acabó con él. A los 37 años dejaba tras sí cientos de obras de arte donde exteriorizaba su rabia y dolor a través de la fotografía, el cine, la pintura, la ‘performance’, así como la escritura. “El infierno es un lugar en la tierra. El cielo es un lugar en vuestros corazones”, escribía el artista. “La furia y la desconfianza que manifestaba el artista con respecto a la negligente actitud del gobierno de Reagan en los ochenta resuena en la política actual, donde se ponen en marcha estrategias similares”, señala la comisaria. “Utilizó su voz de artista para luchar por una causa y enfatizó que lo personal es ciertamente político”.

Nació en Nueva Jersey. Su infancia estuvo marcada por la soledad, la violencia y el abandono. Tras el divorcio de sus padres se trasladó a Nueva York con su madre. Pronto comenzó a pasear por los lugares más sórdidos del extrarradio de la ciudad. A los 12 años un hombre le pagó por tener sexo, sería el comienzo de su experiencia como chapero. Estudió en el High School of Music and Art de Manhattan, pero nunca se graduó. A los 17 años abandonó la casa materna. La calle se convirtió en su hogar; la cocaína, y más tarde la heroína, en su refugio. La vida sin un techo era sinónimo de libertad para su alma indómita. El arte y el sexo se convirtieron en el motor de su vida. Ambas llevaban implícito el riesgo. Siempre se consideró un superviviente en lucha con su instinto de autodestrucción. “¿Qué significa que tu deseo sea ilegal? Miedo, frustración, ira, sí, pero también un despertar político, una fértil paranoia. Mi homosexualidad fue una cuña que lentamente me distanciaba de una sociedad enferma”, escribió.

Trabajó junto a Keith Haring de camarero. Tuvo una banda, 3 Teen Kill 4, donde los sonidos interpretados con juguetes de niños se mezclaban con sonidos grabados indiscriminadamente. A principios de los setenta, realizaría una serie de fotografías en blanco y negro, donde posaba o hacia posar a sus amistades con una careta del poeta Arthur Rimbaud en distintos lugares de la ciudad. Estos estaban relacionados con sus experiencias personales. Yuxtaponía anacrónicamente el tiempo, el espacio y la actividad, relacionando la identidad del poeta simbolista con la suya propia.

“Mi hermano, mi padre, mi lazo emocional con el mundo”. así se refería Wojnarowicz a otra figura, fundamental en su vida: su amante y mentor el fotógrafo Peter Hujar. “Fue él quien le indujo a convertirse en un artista visual, destaca Cynthia Carr, su biógrafa, autora de 'Fire in the belly. The life and times of David Woijnarowicz'. “Por aquel tiempo practicaba fundamentalmente el dibujo. Había publicado su primer libro, 'Sounds in the distance', una serie de monólogos de los personajes marginados que iba encontrando en sus viajes. Ya había finalizado la serie de Rimbaud pero no se consideraba un artista visual. Hujar consiguió incluir una de sus obras en una exposición comisariada por un conocido, en la que participaban Julian Schnabel y David Hockney. Así comenzó a producir más obra y pasó a ser representado por una de las galerías del East Village”.

Con frecuencia la fotografía constituyó la base de su obra, que a veces combinaba con otros medios. Muchas veces la practicaban en colaboración con otros artistas. “Eran pocas las veces que podía contar con un laboratorio o tener el suficiente dinero para alquilar uno”, recuerda su biógrafa. “Cuando murió Hujar, se trasladó a su apartamento donde había un cuarto oscuro, lo que le habilitó a indagar más en el medio”. Hujar murió de sida en 1987. Wojnarowicz filmaría y fotografiaría entonces su cabeza, sus manos y sus pies. El vídeo ‘Fragments for a film about Peter’ incluye parte de este material y supone un duro testimonio, tan crudo como tierno. “Hujar era lo más importante de su vida. Tenía mucha influencia sobre él. Consiguió alejarle de la heroína. David le cuidó hasta el final”, cuenta Carr. “Cuando la gente que le rodeaba empezó a enfermar y fue consciente de su lucha por mantenerse vivos, se dio cuenta de que no podía seguir relacionándose con gente autodestructiva”. Meses después de la muerte de Hujar, Wojnarowicz fue diagnosticado también de sida.

Uno de los motivos que llevó a Carr a escribir la biografía del artista fue “querer mostrar a las nuevas generaciones lo que supuso la epidemia. Creo que la gente joven no sabe lo que fue. Es difícil imaginarlo”, afirma. Pero también quiso profundizar en la escena artística de East Village y las guerras culturales. “Wojnarowicz fue una figura central en estas tres vertientes. Fue objetivo de la censura junto con Mapplethorpe y Andrés Serrano. Por aquel entonces la derecha quiso suprimir las ayudas de la National Endowment for the Arts (Fundación Nacional para las Artes), y la Asociación Americana de la Familia le acusó de inmoral por utilizar la figura de Cristo pinchándose como un yonki en una de sus obras. Mi opinión es que utilizó la figura para destacar la cercanía tanto de Cristo como de sí mismo con los marginales y desfavorecidos”.

La exposición también incluye la serie ‘Untitled, the sex series (for Marion Scemama)’ (1989), compuesta por fotomontajes en blanco y negro donde se yuxtaponen imágenes de sexo inscritas en un círculo sobre distintos paisajes. El círculo hace referencia a las imágenes captadas a través de prismáticos o telescopios en clara alusión a la injerencia del Estado y la Iglesia en la vida privada. “Fueron varios los que pensaron que este trabajo no había sido realizado por el artista, debido a la complejidad que implica en el laboratorio”, dice Carr. “Pero tenía un talento increíble. Y era muy carismático. La gente gravitaba a su alrededor en busca de cierta autoridad moral".

“Algo que pasé por alto en mi libro fue su sentido del humor, que a veces quedaba camuflado por su ira. Era muy político”, resalta Carr. “No le importaba el estatus, ni el dinero. Existe un mensaje en su obra que él quería lanzar. Lo importante es el mensaje y esto es algo que aún funciona hoy en día. Algo que resulta estimulante para la gente, porque, en cierto sentido, no predomina en estos días. Tuvo el coraje de hacer exactamente lo que creía que estaba bien. Y eso es realmente admirable”.

2017/07/06

DOCUMENTACIÓN | VIH-SIDA | ACT-UP, VIH/SIDA Y LA LUCHA POR LA ATENCIÓN MÉDICA

Act-Up en el Orgullo de Nueva York, 2017-06-25 //

ACT UP, VIH / SIDA y la lucha por la atención médica.

Esteban Vider | MCNY, 2017-07-06

https://es.mcny.org/story/act-hivaids-and-fight-healthcare

El domingo 25 de junio de 2017, miembros del grupo activista contra el VIH / SIDA ACT UP (Coalición contra el SIDA para liberar el poder) marcharon en la marcha anual del Orgullo LGBT de la ciudad de Nueva York. Llevaban ataúdes negros, con los nombres de los servicios que han estado en peligro por la administración Trump y el Congreso liderado por los republicanos: la Ley Ryan White CARE (aprobada en 1990, es el mayor programa federal de VIH); PEPFAR (Plan de emergencia del presidente para el alivio del SIDA, establecido en 2003, que brinda servicios de VIH / SIDA a nivel mundial); y Obamacare, o la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio, bajo amenaza de derogación y reemplazo en las próximas semanas.

ACT UP es uno de los muchos grupos de Nueva York que aparecen en SIDA en casa: arte y activismo cotidiano en el museo de la ciudad de Nueva York. El grupo celebra sus 30th aniversario este año, pero su mensaje subyacente no podría ser más relevante: la política de salud tiene consecuencias de vida o muerte.

ACT UP fue fundada en marzo de 1987 después de que el escritor y activista Larry Kramer criticara a la comunidad LGBT por su complacencia. Desde que se diagnosticaron los primeros casos de SIDA en 1981, muchas organizaciones de base en la ciudad habían creado servicios pioneros y esenciales para apoyar a las personas que viven con SIDA, pero las tasas de enfermedades y muertes relacionadas con el SIDA continuaron aumentando. En una conferencia en el Centro de Gays y Lesbianas en West Village, Kramer pidió la creación de un grupo de acción directa para protestar contra las agencias gubernamentales y las compañías farmacéuticas por su respuesta lenta e inadecuada. En la próxima década, ACT UP New York organizó innumerables manifestaciones en toda la ciudad, desde el Ayuntamiento hasta la Catedral de San Patricio, y estimuló la creación de capítulos de ACT UP en los Estados Unidos y Europa.

Uno de los mayores logros de ACT UP fue presionar a las agencias gubernamentales y a las compañías farmacéuticas para acelerar las pruebas de medicamentos, reducir los costos de los medicamentos existentes y llevar a las personas con VIH / SIDA al proceso. Para 1996, los nuevos tratamientos antirretrovirales cambiaron drásticamente el pronóstico para las personas que viven con el VIH, lo que hace posible que muchas personas vivan a largo plazo con el virus.

Pero ACT UP también tenía una visión excepcionalmente amplia de la atención médica. Como fotografías de Lee Snider, un artista destacado en ‘SIDA en casa’ revelan, las demostraciones de ACT UP integraron y establecieron conexiones entre una variedad de problemas que afectaron a las personas con VIH / SIDA: acceso al tratamiento, vivienda, cambio de agujas, seguros, inacción del gobierno, avaricia corporativa y estigma social. También desarrollaron "grupos de afinidad" más pequeños para liderar acciones específicas: como escribí sobre diciembre pasado en Pizarra. Por ejemplo, el Comité de Vivienda de ACT UP dirigió una manifestación en la Torre Trump en Halloween en 1989 para protestar contra las políticas de la ciudad que priorizaban a desarrolladores como Trump, al mismo tiempo que 10,000 personas en la ciudad que vivían con SIDA y personas sin hogar.

La acción en la marcha del Orgullo LGBT de este año también recordó muchas manifestaciones de ACT UP de las décadas de 1980 y 90: el activista Tim Bailey, por ejemplo, recibió un funeral público frente a la Casa Blanca a pedido suyo, pero sus amigos se enfrentaron con la policía cuando trató de sacar su ataúd de su camioneta, ya que grabado por James Wentzy. En otra protesta, parte de una serie de manifestaciones en toda la ciudad el 23 de enero de 1991, declarada por ACT UP como un "Día de la desesperación", los activistas llevaron ataúdes de madera por el centro de Manhattan y los entregaron a funcionarios municipales, estatales y federales para protestar por la inacción del gobierno.

Otros grupos fueron menos visibles. Karin Timour recordó en un entrevista con el Proyecto de Historia Oral ACT UP, cómo el Comité de Seguro y Acceso a la Atención Médica trabajó con la coalición de atención médica New Yorkers para la Cobertura de Salud Accesible para cambiar las leyes estatales que rigen los seguros. Ese trabajo finalmente permitió un mayor acceso al seguro de salud independientemente de las condiciones médicas preexistentes, un precursor importante de la ACA.

ACT UP demostró la urgencia de construir un sistema de salud diseñado para satisfacer las necesidades de los más vulnerables. Para las personas que viven con el VIH / SIDA en la actualidad, ese sentido de urgencia permanece, solo que hay mucha menos discusión pública. Linda Villarosa's historia de portada reciente en la ‘New York Times Magazine’ muestra que las tasas más altas de VIH en el mundo de hoy están entre hombres negros homosexuales y bisexuales en los Estados Unidos. La mayoría de los casos de VIH en general se encuentran en los estados del sur, donde hay muchos menos servicios de apoyo y programas gubernamentales para personas con VIH / SIDA que en la ciudad de Nueva York. Y solo el 40% de las personas que viven con el VIH pueden acceder a los medicamentos necesarios para controlar el virus. Las personas que viven con el VIH solo tendrán un mayor riesgo si se aprueba el plan de salud republicano, con los recortes de Medicaid que dificultan el acceso de los pobres a los medicamentos, y la reducción de las regulaciones de seguros que hacen que sea más fácil negar la cobertura a las personas con afecciones preexistentes, incluido el VIH / SIDA. La historia de ACT UP debe ser instructiva para nuestro propio momento, no porque la batalla que libraron por la atención médica se ganó sino porque nunca terminó.

Stephen Vider es becario postdoctoral de Mellon en el Museo de la Ciudad de Nueva York y curador de SIDA en casa: arte y activismo cotidiano. Anteriormente fue curador Gay Gotham: arte y cultura subterránea en Nueva York con Donald Albrecht, curador de arquitectura y diseño de MCNY. Su próximo libro, ‘Pertenencias queer: gays, lesbianas y la política del hogar después de la segunda guerra mundial’ (bajo contrato con University of Chicago Press), examina cómo los ideales estadounidenses sobre la vida doméstica moldearon las relaciones y la política LGBT desde 1945 hasta el presente.

2017/01/26

DOCUMENTACiÓN | TESTIMONIOS | PETER HUJAR, LA CÁMARA Y LA INTIMIDAD

Peter Hujar, la cámara y la intimidad.
Hoyesarte, 2017-01-26

http://www.hoyesarte.com/evento/2017/01/peter-hujar-la-camara-y-la-intimidad/

La Sala Garriga i Nogués de Fundación MAPFRE en Barcelona acoge 'A la velocidad de la vida', una exposición del fotógrafo estadounidense Peter Hujar (Nueva Jersey, Trenton, 1934 - Nueva York, 1987) que reúne 160 obras que van desde 1950 hasta su fallecimiento. Sus retratos ejercieron una influencia clave y transformadora en la fotografía de la segunda mitad del siglo XX. La muestra se organiza, según las preferencias del artista, en yuxtaposiciones enérgicas, sorprendentes y a veces desconcertantes.

Su trayectoria, que estuvo marcada por su evolución personal más que por éxitos palpables, se desarrolló durante las décadas de los años 1950, 1960 y 1970, coincidiendo con un Nueva York que era escenario de los primeros movimientos de liberación homosexual y de los estragos causados por el sida en la década de 1980.

La utilización del blanco y negro, junto con un estilo definido por la sencillez, hace que sus fotografías resulten profundamente evocadoras y conmovedoras. A través de su cámara, Hujar profundiza en el que es su principal interés: generar una atmósfera de intimidad que le permita establecer una relación directa con el retratado y adentrarse en su verdadera naturaleza.

En el primer tramo de la exposición se encuentran las fotografías que realizó entre 1950 y 1960. Hujar aspiraba a ser fotógrafo de moda como sus ídolos, Lisettet Model, Irving Penn y Richard Avedon, de quien recibió clases magistrales.

Sontag y Warhol
Entre los años 1958 y 1963 vivió principalmente en Italia y tras estudiar un año de cinematografía en Roma regresó a Nueva York. De esta época destacan las fotografías sobre las catacumbas de Palermo.

Una vez establecido en la Gran Manzana se movió en el círculo de la escritora Susan Sontag, a la que retrató en 1975, y la Factoría de Andy Warhol, y durante cuatro años se dedicó a ser fotógrafo de moda. Publicó sus fotografías en ‘Harper’s Bazaar’ y ‘GQ’ antes de llegar a la conclusión de que el ajetreo del trabajo en las revistas no era lo suyo.

La segunda parte de la exposición muestra sus obras más tardías, fotografías que van desde 1970 hasta su muerte. En 1973, Hujar dejó sus aspiraciones profesionales para centrarse en lo que verdaderamente le motivaba. Fotografió, siempre en blanco y negro, el ambiente bohemio y radical del ‘downtown’ neoyorquino de estos años, donde los protagonistas son escritores, cineastas, actores y las subculturas.

Destacan los retratos que hizo a su amigo el actor ‘drag’ Ethyl Eichelberger y las que realizó en las zonas más deprimidas de los alrededores de la ciudad. Aquí fotografió las ruinas industriales y los muelles abandonados del Hudson en la parte baja de Manhattan.

Peter Hujar murió en 1987, 11 meses después de ser diagnosticado de sida.
 
Y TAMBIÉN...
La herida tranquila.

Las fotografías de Peter Hujar devuelven la vida en Barcelona a los protagonistas del 'underground' neoyorquino.
Ángela Molina | El País, 2017-01-26
http://cultura.elpais.com/cultura/2017/01/25/babelia/1485371399_274603.html

2015/08/21

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | STONEWALL, LA REDADA POLICIAL QUE DESPERTÓ EL ORGULLO GAY

La redada policial que despertó el Orgullo Gay.
Las revueltas en el pub Stonewall Inn en 1969, conmemoradas anualmente, iniciaron la lucha del movimiento LGTB en Estados Unidos. En agosto, infoLibre hace un repaso de los veranos que, lejos de la placidez estival, cambiaron el curso de la historia.
Álvaro Sánchez Castrillo | InfoLibre, 2015-08-21
https://www.infolibre.es/veranolibre/redada-policial-desperto-orgullo-gay_1_1116400.html 

¿Qué pasó?
“La multitud comenzó a agarrarse de la mano, según dijeron testigos oculares. Entonces, sin previo aviso, Queen Power explotó con toda la furia de una bomba atómica gay”. Con estas palabras relató en su crónica el periodista Jerry Lisker, del diario ‘The New York Daily News’, los disturbios ocurridos en el pub Stonewall Inn, situado en el barrio neoyorquino de Greenwich Village, aquella noche del mes de junio de 1969. Entre una lluvia de ladrillos y monedas, lanzadas contra los agentes de policía, esta revuelta marcó el inicio de la lucha del movimiento LGTB en Estados Unidos. Empezaba en el país una dura batalla por la igualdad de lesbianas, gais, transexuales y bisexuales.

¿Cuándo pasó?
Sobre la 1.20 horas del 28 de junio de 1969, varios policías accedieron al bar Stonewall Inn, un pub situado en el número 53 de la calle Christopher Street en el que se reunía parte de la comunidad homosexual neoyorquina. Una vez dentro encendieron las luces, pararon la música y ordenaron a los clientes a ponerse en fila para ir identificándoles. Parecía que la redada —constantes en los lugares donde se reunía la comunidad LGTB— iba a transcurrir con normalidad, que entregarían su documentación a los agentes y se irían del bar sin resistencia, como hasta entonces. Pero aquella vez no. La gente se negó a identificarse y rechazó categóricamente irse de la zona en la que se encontraba el local.

Así, en poco tiempo se fue concentrando frente al pub más de un centenar de personas, algunos de ellos viandantes que se acercaron a la puerta del bar impresionados por despliegue policial. La tensión fue aumentando por segundos. El trato a una muchacha por parte de los agentes, que la acababan de sacar del Stonewall Inn y se la llevaban detenida, desató la ira de la muchedumbre, que lanzó ladrillos y trató de volcar el furgón policial.

De pronto, la masa enfurecida empezó a quemar contenedores y a intentar entrar en el local donde continuaba la redada. Cuarenta y cinco minutos después de la entrada de la policía en el pub, la muchedumbre accedió al Stonewall Inn y rodeó entre gritos a unos agentes que se encontraban en clara minoría y algo asustados por los tintes que había adquirido la revuelta.

Finalmente, tuvo que intervenir la Tactical Police Force (TPF) –fuerzas antidisturbios– para conseguir liberar a los policías, algunos de ellos heridos. Sin embargo, los enfrentamientos en las calles aledañas se repitieron hasta bien entrada la madrugada. El enfrentamiento se saldó con más de una decena de detenidos y algunos manifestantes hospitalizados. “De pronto la policía se enfrentaba a algo que no había visto jamás. Los homosexuales no debían ser una amenaza para los agentes de la ley porque se suponía que eran débiles y sin coraje, incapaces de hacer nada”, apuntó uno de los manifestantes durante un reportaje emitido en el programa 'La noche temática'.

Los enfrentamientos continuaron hasta el miércoles 2 de julio, cuando se produjo la última y violenta concentración. El ambiente estaba caldeado debido a la publicación en The Village Voice de reportajes sobre la revuelta del sábado en el Stonewall que incluían expresiones ofensivas contra la comunidad LGTB –“locas domingueras”, por ejemplo–. Así, algo más de medio millar de personas recorrieron de nuevo Christopher Street, enfrentándose a la policía durante más de una hora.

¿Quiénes fueron los protagonistas?
Los principales protagonistas de las revueltas de Stonewall fueron transexuales negras y latinas, como Marsha P. Johnson o Sylvia Rivera, que más tarde fueron muy activas en la fundación de las primeras asociaciones LGTB. Las primeras crónicas del suceso apenas reconocían la presencia de hombres homosexuales, y estaban plagadas de burlas o juegos de palabras en torno a la transexualidad de esas primeras rebeldes.

La década de 1950 y 1960 fue realmente dura para el colectivo LGTB en Estados Unidos. Tenían que ocultar sus preferencias sexuales ante la constante posibilidad de ser humillados públicamente, acosados físicamente, detenidos o incluso despedidos de sus puestos de trabajo. La homosexualidad era considerada una enfermedad mental que necesitaba tratamiento a base de descargas eléctricas, lobotomías o castraciones. Era lo que se conocía como "terapias de reorientación sexual".

En 1952, la Asociación Americana de Psiquiatría (APA, por sus siglas en inglés) la catalogó en su Diagnostic and Statistical Manual como un “trastorno sociopático de la personalidad”. Por ello, un gran número de homosexuales acabaron internados en hospitales psiquiátricos donde eran sometidos a duros procedimientos para tratar de curar su “desviación sexual”, tal y como la calificaba la APA.

Además, la comunidad LGTB también era controlada, perseguida y estigmatizada por las propias instituciones y autoridades estadounidenses. Los homosexuales incluso fueron incluidos como “elementos subversivos” en la cruzada que el senador conservador Joseph McCarthy instigó contra el comunismo en la década de 1950. El temor a que hubiese “un movimiento clandestino homosexual” en el Departamento de Estado, en palabras del entonces subsecretario de Estado, John Puerifory, provocó el despido de 91 empleados homosexuales.

La policía, por su parte, también permanecía muy atenta a los pasos del movimiento LGTB. Así, en algunos condados, tenían incluso su propia Unidad Juvenil y de Moral, que daba charlas en los colegios y grababa cortos para “prevenir a los niños de la homosexualidad”. “Es algo grave, no os engañéis. Pueden estar en cualquier parte. Pueden ser jueces o abogados, lo sabemos bien porque hemos arrestado a muchos. Si alguno de vosotros se ha permitido relaciones con algún homosexual (...), más vale que lo dejéis enseguida porque uno de cada tres de vosotros se volverá marica”, es un ejemplo de las intervenciones que se realizaban en colegios ante la atenta mirada de alumnos que apenas llegaban a los 12 años de edad.

Antes de la explosión en el Stonewall Inn, la comunidad LGTB estadounidense ya se encontraba ligeramente organizada. En 1950 se creó Mattachine Society, una importante organización que luchó durante años por los derechos de los homosexuales en el país anglosajón. Sin embargo, algunos de sus fundadores discreparon de la violencia empleada por los manifestantes aquel histórico 28 de junio.

¿Qué fue de sus protagonistas?
El movimiento LGTB en Estados Unidos fue ganando terreno y fuerza tras los acontecimientos en Christopher Street. Se crearon nuevas asociaciones como el Frente de Liberación Gay (GLF, por sus siglas en inglés) –primera organización que incluía en su nombre el término “gay”– o Alianza de Activistas Gays (GAA) y se empezaron a imprimir periódicos alternativos.

Actualmente la homosexualidad no es considerada una enfermedad —al menos en la mayor parte de países occidentales—. La Organización Mundial de la Salud (OMS) la excluyó en 1990 de su lista de trastornos mentales, casi dos décadas después de que la Asociación Americana de Psiquiatría retirase esta consideración tras una nueva investigación sobre el tema. La transexualidad, sin embargo, sigue siendo considerada como una patología para la Organización Mundial de la Salud, aunque el manual de referencia de psiquiatría (el DSM-5, editado por la APA), la sacó de la lista de enfermedades en 2012. Sí se conserva la categoría de "disforia de género", la angustia que sufre el paciente que no se identifica con el sexo que le asignaron al nacer. Es eso lo que permite, por ahora, acceder al tratamiento necesario.

Hoy en día, la comunidad LGTB goza de un amplio abanico de derechos y libertades en la mayoría de los países europeos y americanos. Sin ir más lejos, el pasado 27 de junio el Tribunal Supremo de Estados Unidos declaró constitucional el matrimonio homosexual en todo el país. Sin embargo, en gran cantidad de Estados africanos, de Oriente Medio y algunos países asiáticos, la homosexualidad está castigada con penas de prisión y, en algunos casos, de muerte —Sudán, Arabia Saudí, Irak, Irán, por poner algunos ejemplos—, según los datos de la Asociación Internacional de Gays, Lesbianas, Bisexuales, Transexuales e Intersexuales (ILGA, por sus siglas en inglés).

¿Por qué fue importante?
Las revueltas en Stonewall fueron el germen de las manifestaciones reivindicativas del movimiento. Un año después de lo acontecido en las calles de Nueva York, el 28 de junio de 1970, “miles de personas”, tal y como recogió The New York Times, marcharon desde Christopher Street hasta Central Park en lo que se consideró la primera marcha del Orgullo Gay de la historia. El colectivo LGTB también recorrió las calles en ciudades como Los Ángeles y Chicago.

Durante los dos años siguientes se sumaron a la fiesta Boston, Dallas, Londres, París, Berlín Oeste, Estocolmo, Miami, Filadelfia o Atlanta, entre otras. Además, en 1972 había grupos LGTB en cada ciudad importante estadounidense, según cuenta el historiador Barry Adam en su libro ‘The Rise of a Gay and Lesbian Movement’. Desde entonces, la comunidad homosexual ha continuado escribiendo su historia, peleando por unos derechos y libertades todavía en disputa. Aún queda mucho camino por recorrer. 

2003/05/21

DOCUMENTACIÓN | ACCIONES | 'SILENCIO = MUERTE', UNA VIÑETA HISTÓRICA: LOS LOGROS DEL ACTIVISMO

Fotografía de Avram Finkelstein / Act-Up en Orgullo Gay de 1987 de Nueva York //

Una viñeta histórica: los logros de l@s activistas.

gTt-VIH, 2003-05-21

http://gtt-vih.org/actualizate/lo_mas_positivo/LMP_25_logro_activistas

En 1987, poco después de la aprobación del AZT, se fundó en Nueva York la archifamosa organización activista Act-Up. Sus demandas incluían la aceleración del acceso a fármacos anti-VIH prometedores, el abaratamiento de sus precios, la educación pública sobre el VIH y la prohibición de las conductas discriminatorias hacía las personas infectadas y afectadas. Act-Up organizó su primera manifestación masiva el 24 de marzo de 1987 en Wall Street, el corazón económico de Nueva York, y allí utilizó por vez primera su después famosísimo eslogan "SILENCIO=MUERTE". En los meses que siguieron, el debate científico, social y político en torno al SIDA no hizo sino aumentar de intensidad, mientras la curva de casos y de mortalidad continuaba disparándose hacia arriba. La frustración de las organizaciones activistas del VIH ante lo que entendían como la lentitud intolerable de los procedimientos de la FDA para el acceso y aprobación de nuevos fármacos culminó en la protesta de unos 1.000 miembros de Act-Up el 11 de octubre de 1988, que literalmente paralizó el funcionamiento de las oficinas centrales de la agencia. Ocho días más tarde, la FDA anunció importantes modificaciones en sus regulaciones, que en la práctica equivalían a ganar entre 2 y 3 años en el proceso de acceso a fármacos experimentales. Este cambio supuso un paso histórico para l@s activistas, un avance clave para las personas enfermas y un cambio radical en la elitista mentalidad de las autoridades sanitarias estadounidenses, que nunca volvería a ser la misma después del SIDA.

1994/06/27

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | 'GAY POWER' NACIÓ HACE 25 AÑOS EN STONEWALL

"Gay Power" nació hace 25 años en Stonewall.
Juan Cavestany | El País, 1994-06-27

https://elpais.com/diario/1994/06/27/sociedad/772668011_850215.html

Desde los días en que bailar con un compañero del mismo sexo era ilegal y la homosexualidad se consideraba todavía un "desorden mental", el barrio del West Village, en Nueva York, es uno de los ejes fundamentales de la geografía del movimiento gay. En la madrugada del 28 de junio de 1969, un pub frecuentado por homosexuales conocido como The Stonewall Inn, en la calle Christopher, se convirtió en el escenario que marcó el despegue de la lucha por los derechos de esa comunidad. Acababa de celebrarse en Nueva York el funeral por la actriz Judy Garland, un clásico icono de la cultura gay, y muchos de los asistentes se desplazaron por la noche al Stonewall, donde la policía había practicado constantes redadas y registros alegando que el bar carecía de licencia para vender licores.

Aquella noche, los habituales del bar decidieron no soportar lo que ellos consideraban una humillación sistemática. A medianoche, seis agentes de la policía entraron en el local para desalojarlo, pero pronto se vieron rodeados por unas 200 personas que les arrojaban botellas de cerveza, ladrillos y cualquier objeto a mano.

Apoyados por decenas de vecinos del barrio, y al grito del recién acuñado "Gay Power", los clientes del Stonewall utilizaron un parquímetro para encerrar a los policías en el local. Los refuerzos llegaron inmediatamente, pero la revuelta se extendió a lo largo de tres días y tres noches.

Las abejas reinas
El diario local ‘Dady News’ publicó entonces un titular que hoy iría contra todos los códigos imaginables de corrección política: "Redada en un nido de homos, las abejas reinas están que pican".

La rebelión de Stonewall no tuvo, según los que estuvieron presentes, el encanto de las sentadas pacíficas de los ‘hippies’ que caracterizaron el final de esa década. Chaperos menores de edad, travestidos, negros e hispanos improvisaron en un bar carente de facilidades tan elementales como el agua caliente una desordenada batalla campal contra la policía, que, afortunadamente, no llegó a hacer uso de sus armas de fuego.

A lo largo de las celebraciones conmemorativas del vigesimoquinto aniversario de este incidente, la palabra Stonewall, convertida en símbolo, ha aparecido en el título de diversas obras teatrales y composiciones de música.

En la noche del pasado sábado, la puerta del Stonewall era un punto de encuentro pacífico, un lugar de peregrinación donde las antiguas y las nuevas generaciones de gays y lesbianas del West Village se reunieron para encender velas, colocar globos de colores e improvisar pintadas callejeras. Encabezando la marcha de ayer en Nueva York, los "veteranos de Stonewall", algunos con el pelo ya canoso y otros desempolvando sus trajes de travestidos, recibieron los aplausos más sonoros de un desfile que se había organizado en su honor.


La mayor manifestación 'gay' de la historia toma el corazón de Nueva York.
Unas 750.000 personas celebraron los 25 años de lucha de homosexuales y lesbianas.
Juan Cavestany | El País, 1994-06-27
https://elpais.com/diario/1994/06/27/sociedad/772668001_850215.html

Un acontecimiento local ocurrido hace 25 años en un bar de homosexuales de Nueva York adquirió ayer una dimensión internacional cuando 750.000 personas de todo el mundo convirtieron las calles de Manhattan en una celebración multicolor del orgullo gay. Seis mil homosexuales y travestidos de todas las razas y edades iniciaron el multitudinario desfile desde la sede de las Naciones Unidas transportando una bandera de colores de un kilómetro y medio de longitud, mientras la organización pro enfermos de sida Act Up convocaba a pocas [manzanas] una manifestación paralela no autorizada.

Ambas congregaciones confluyeron en el Central Park de Manhattan junto a los participantes de los IV Juegos Gay que se clausuraron el sábado, para culminar una semana clave en la historia del movimiento por los derechos de los homosexuales."Es fascinante", explicó ayer Isabel Castro, de la Coordinadora Gay y Lesbiana de España. "Es la mejor respuesta que se puede dar a la discriminación de los homosexuales en todo el mundo". Aproximadamente 30 personas desfilaron bajo el rótulo de la delegación española.

Aunque el desfile de ayer se había convocado para celebrar el 25º aniversario del incidente de Stonewall, un enfrentamiento entre policías y homosexuales en un bar gay de Nueva York, Isabel Castro reconoció que "esta marcha sí va a tener una repercusión en España, e incluso la tendrá en países donde la situación de los homosexuales es peor".

Uno de los primeros colectivos en desfilar fue un grupo de homosexuales cubanos enarbolando pancartas contra la política de represión de Fidel Castro. Insistiendo en los conceptos del orgullo gay y la necesidad de salir del armario, indígenas americanos, miembros de la Iglesia, deportistas, militares y estudiantes, además de representaciones de todos los países del mundo, acudieron a la parada para reclamar la igualdad de derechos para lesbianas, gay, bisexuales, travestidos, transexuales y personas con sida o con el VIH.

Una bandera de 1.500 metros de largo por nueve metros de ancho con los colores del arco iris recorrió la ciudad recogiendo las monedas que arrojaban los espectadores para recaudar fondos destinados a enfermos de sida, y, a su paso, los cientos de ‘drag queens’ (travestidos) de todo el país que se habían dado cita en una de las ciudades más tolerantes del mundo daban su pleno significado a la palabra gay (que además de homosexual, también significa alegre o festivo). Según las cifras que se barajan habitualmente, en tomo a un 10% de la población de Estados Unidos es homosexual.

La organización pro enfermos de sida Act Up había convocado también en la mañana de ayer una manifestación paralela no autorizada por el Ayuntamiento. El departamento de policía de Nueva York, que asignó a miles de agentes homosexuales a los acontecimientos de esta semana, no registró incidentes al comienzo de las manifestaciones de ayer.

El alcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani, a quien no se permitió marchar en la cabeza de la manifestación debido a lo que se considera una política municipal deficiente con vistas a los homosexuales y afectados por el sida, declaró estar orgulloso de que "Nueva York es la única ciudad del mundo que puede albergar dos marchas paralelas de este tipo".

Rareza

Desde mediados de junio, ver una pareja heterosexual en Nueva York se ha convertido en una rareza. Hace dos semanas, la revista de información general ‘New York’ recogió la extendida sensación de los habitantes de la ciudad titulando su portada con la pregunta ‘Is everybody gay?’ (‘¿Es todo el mundo gay?’). "Por primera vez en mi vida he empezado a sentir simpatía por los heterosexuales", escribió el guionista y escritor Paul Rudnick en esa publicación. "Se han convertido en una minoría asediada, hoy día ellos son los protagonistas de los chistes". Los obispos episcopalianos de Estados Unidos afirman, en el borrador de un documento pastoral, que la homosexualidad es la orientación de una "minoría significativa" que "habitualmente no puede revertirse", informa Efe.

Cómo encarar la cuestión de la homosexualidad ha generado debates explosivos en el seno de las diversas denominaciones protestantes durante varios años.

1992/03/04

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | EL CINEASTA NÉSTOR ALMENDROS MUERE EN NUEVA YORK VÍCTIMA DEL SIDA

El cineasta Néstor Almendros muere en Nueva York víctima del sida.
Su ingente obra fotográfica le convierte en un hombre fundamental del cine contemporáneo.
Ángel Fernández-Santos | El País, 1992-03-04
https://elpais.com/diario/1992/03/05/cultura/699750001_850215.html 

A primeras horas de la mañana de ayer murió, a los 61 años, en su casa de la avenida Broadway de Nueva York, el fotógrafo y cineasta Néstor Almendros. Nació en Barcelona en 1930 y se exilió del franquismo a Cuba en 1948, de donde, a su vez, volvió a exiliarse del castrismo en 1961. Fotografió famosas películas en Francia y EE UU, donde ganó un oscar en 1979 por 'Días del cielo'. Almendros contrajo el sida hace año y medio. Su estado se agravó durante el rodaje de 'Billy Bathgate,' su último filme, y fue internado en un hospital neoyoquino, de donde salió hace tres semanas en situación preagónica. Sus amigos mantuvieron reserva sobre su enfermedad. Con Almendros desaparece una mirada irreemplazable del cine contemporáneo.

Néstor Almendros vivió sus primeras experiencias del cine durante su niñez y adolescencia barcelonesas. Dijo hace pocos meses a este periódico: "El descubrimiento del cine fue el inicio de mi vida. En los años cuarenta, en Barcelona, el cine era uno de los pocos escapes de una realidad asfixiante. Mi padre estaba exiliado en Cuba y mi madre solía llevarme al cine". Su vocación se asentaría durante los años del exilio cubano y alcanzaría la plenitud, primero en Nueva York, más tarde en París y finalmente en Hollywood.Trabajos de plenitud son ya los que Almendros llevó a cabo, todavía muy joven, con cineastas de la ‘nueva ola’ de los años 60 en Francia, en especial con François Truffaut y Eric Rohmer. Baste con recordar ‘Diario de Adele H.’ y ‘Mi noche con Maud’ para percibir su talla como hombre de cine. Su vasta carrera se prolongó a lo largo de una filmografía plagada de aciertos. Fue hombre de altísima cotización en la industria internacional, lo que en parte explica su ausencia del cine español, donde intervino en el filme ‘Tuset Street’, dirigido por Luis Marquina en 1968 y trabajó con Vicente Aranda en 1976 en ‘Cambio de sexo’. Aranda supo de la muerte del director de fotografia por este diario. "Me he quedado helado, no sé qué decir, su muerte me afecta muchísimo".

Se dice de él que se comportaba como un purista. No admitía injerencias arbitrarias ni comercialismos. En cierta ocasión, cuando presentó su libro ‘Días de un cámara’ en el festival de San Sebastián de 1982, exclamó en una entrevista filmada para una cadena de televisión: "Por favor, no me filméis con un gran angular. Va contra mi moral".

Esta frase ha quedado entre los axiomas de la pureza cinematográfica: la expulsión de la elaboración de una imagen de todo truco y de cualquier facilidad. Almendros se enfrentaba con los problemas de la creación de una imagen desde la máxima exigencia estética y su arte era una combinación infrecuente de exquisitez y eficacia: una delicada y armónica relación entre verdad, dramatismo y plasticidad que Ie convirtió en uno de los grandes creadores de luz de nuestro tiempo. "Quiero iluminar el fuego con el fuego", dijo una vez. Alguien dijo de él: "Pinta la verdad con la cámara.

Luz y lucidez

En el momento de su muerte, en su casa del Broadway neoyorquino, acompañaba al cineasta un enfermero llamado Wayde Binder, informa desde Nueva York Emma Roig. Poco antes de morir, Almendros le dijo que deseaba que sus cenizas "fueran llevadas a España y esparcidas en un lugar de los alrededores de Barcelona". La noche anterior a su muerte el cineasta habló con plena lucidez con varios amigos, con quienes mantuvo conversaciones en las que evocó su niñez y su juventud. Con anterioridad, dijo que se sentía cansado de vivir en Nueva York y que deseaba volver a sus orígenes, a Barcelona, donde vive su madre.Uno de los amigos del cineasta relató ayer que "durante el rodaje de su última película, ‘Billy Bathgate’, dirigida por Robert Benton, Almendros tuvo serios problemas. Padeció una gripe muy fuerte, pero llevó la película hasta el final. Fue entonces cuando me dijo que había perdido peso, pero nunca sentí que me ocultara nada. Creo que no sabía lo que le ocurria".

"De la última persona que habría pensado que podría contraer el sida era de él", añade, "pues no era promiscuo y no hacía vida sexual. Era un hombre sano a sus 61 años. Estaba muy concienciado con el tema del sida después de la muerte de Rock Hudson, al que conoció mucho; y sobre todo después del suicidio de su amigo Reinaldo Arenas. Me consta que esto le afectó profundamente".

"Anteayer", prosigue, "me llamó un amigo común desde Nueva York y me dijo que Néstor se estaba muriendo. Llamé a Guillermo Cabrera Infante, cuya mujer me confirmó que, en efecto, Néstor se moría. No puedo decir por qué ha mantenido con tanta reserva su enfermedad. Me cuentan desde Nueva York que en sus últimos días ya casi no podía hablar".

Sin embargo, pocas horas antes de su muerte, Néstor Almendros despertó de su agonía y habló largamente. Sabía que se despedía del mundo.

La luz tropical.
Roger Salas | El País, 1992-03-04

https://elpais.com/diario/1992/03/05/cultura/699750002_850215.html

El que se fue esta vez era un maestro de la luz. Y esto lo aprendió como una respuesta orgánica de verdadero artista al mensaje solar de sus dos tierras: el suave pero intenso resplandor mediterráneo de Barcelona y el cegador mediodía tropical de La Habana, la ciudad de la isla de Cuba donde cristalizó su oficio y desde donde saltó a las grandes producciones europeas y las norteamericanas. Allí, en el bullicio caribeño que siempre amó y defendió, dejó una leyenda que ni la distancia, ni los años ni el silencio político lograron mitigar: los cinéfilos cubanos de una generación que le conoció y otra posterior que le imaginaba triunfante por el mundo, seguían paso a paso su carrera.

Néstor Almendros, haciendo gala de un amable pero firme sentido de la armonía, se negaba rotundamente a las sofisticaciones del oficio, y esto no era nuevo en él. Siempre directo en el verbo cuando escribía o daba una clase, y con el ojo cuando operaba detrás de la cámara, dio una lección magistral de lo que debía ser el fotograma, de lo que cabía allí dentro y de la luz que debía dibujarlo.

En esto tiene un papel que nada ni nadie podrá negarle, y que fue su caballo de batalla estético desde los tiempos fundacionales de la escuela cubana de cine a finales de los años cuarenta. Una labor que le hizo verdadero pionero de la escuela documental habanera que inició a su regreso a la isla después de la caída de Fulgencio Batista.

Ya en aquellos tiempos, le declaró la guerra a los ‘spotlights’ y ‘track lights’, y los consideraba, según sus propias palabras, "un disparate de luces que acentúan todos los defectos".

Puede que sea por eso por lo que todas las estrellas le adoraban hasta el punto de que el mundillo de Hollywood comentaba que no había mejor argumento para convencer a una estrella que decirle que en el proyecto que se le ofrecía el fotógrafo sería Almendros. Nadie se resistía.

Desde sus primeras obras de ficción en 8 milímetros con Tomás Gutiérrez Alea (‘Una confusión cotidiana’, un experimento basado en Kafka en 1949) hasta ‘Gente en la Playa’ (1961), hecho a contracorriente sólo con luz natural, Almendros demostró un magisterio que tenía mucho de humanista; un ingrediente que le hacía un apasionado del retrato fijo o en movimiento, y que él mismo reconocía que le venía dado por Herminio, su padre, un pedagogo y escritor que le precedió en la emigración americana y que jugó un papel decisivo en su formación intelectual. Con él, siendo niño, aprendió a amar a Caravaggio, Rembrandt y Goya, a quienes mencionaba como sus fuentes a la hora del "ejercicio más excitante y variado: iluminar un rostro".

Y TAMBIÉN...
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El COOB le encargó la fotografía del filme sobre los JJ OO.
El País, 1992-03-04

https://elpais.com/diario/1992/03/05/cultura/699750003_850215.html
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Adiós al amigo con la cámara.
Guillermo Cabrera Infante | El País, 1992-03-05

https://elpais.com/diario/1992/03/06/cultura/699836415_850215.html
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Encuadre con filólogo.
Román Gubern | El País, 1992-03-05

https://elpais.com/diario/1992/03/06/cultura/699836414_850215.html

1991/10/22

DOCUMENTACIÓN | CINE | TRILOGÍA DE NUEVA YORK

Trilogía de Nueva York.
Antonio Albert | El País, 1991-10-22

https://elpais.com/diario/1991/10/23/radiotv/688172410_850215.html 
1989. Director: Paul Bogart. Intérpretes: Harvey Fierstein, Anne Brancroft, Matthew Broderick.
Esta obra pasó al cine después de que los premios Tony de Teatro la llevaran al éxito. El autor, Harvey Fierstein, que además es el protagonista de la obra, y el actor Matthew Broderick repitieron en su paso a la pantalla. ‘Trilogía de Nueva York’ narra la vida de un homosexual en Nueva York a través de su relación con tres hombres muy diferentes. Tanto Fierstein como Broderick realizan una gran interpretación en esta emotiva película, de la que también destacan los grandes momentos de Anne Brancroft.


Trilogía de Nueva York.
Antonio Albert | El País, 1994-03-13

https://elpais.com/diario/1994/03/14/radiotv/763599614_850215.html
Torch song trilogy. Estados Unidos, 1988 (112 minutos). Director: Paul Bogart. Intérpretes: Anne Bancroft, Matthew Broderick, Harvey Fierstein. Tragicomedia.
La función arrasó en Broadway y los premios Tony sellaron su éxito. El actor Harvey Fierstein firmó la adaptación de la obra, apostando por un guión que divide la trama en tres actos. Arnold Beckoff es el personaje central, una ‘locaza’ de origen judío que desprende inteligencia, ironía y una evidente amargura. Actúa en un cutre cabaré donde trabaja con travestidos que le critican, envidian e intentan arrebatarle los ‘chulazos’. Pero no le hace falta defenderse a golpe de ceniceros, como otros... Su sensibilidad le basta para enamorarse, enamorar y sufrir las continuas decepciones con que la vida le castiga. Su madre (una magnífica Anne Bancroft) -avasalladora y marimandona- se niega a aceptar la homosexualidad; su novio (un ‘encantador’ Matthew Broderick), le quiere, le ayuda... Por poco tiempo. Una tragicomedia con pluma, emotiva, sensible, sutil.

1986/07/05

DOCUMENTACIÓN | ACCIONES | MILES DE HOMOSEXUALES SE MANIFIESTAN EN NUEVA YORK POR SUS DERECHOS

Miles de homosexuales se manifiestan en Nueva York por su derecho a la intimidad.
AFP | El País, 1986-07-05

https://elpais.com/diario/1986/07/06/sociedad/520984803_850215.html

Varios miles de homosexuales se manifestaron el pasado viernes en Nueva York, en medio de los actos conmemorativos del centenario de la estatua de la Libertad, para protestar contra la reciente decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos por la que se condenaba la sodomía y la felación. Los manifestantes, que exigían su derecho a la intimidad, clamaban: "¡Derechos cívicos o guerra civil!". La manifestación fue detenida en Broadway por policías antidisturbios.

La interrupción de la marcha causó momentos de cierta tensión, ya que grupos de homosexuales intentaron romper la barrera policial, aunque finalmente los organizadores convencieron a los manifestantes para que se dispersaran.

El Tribunal Supremo acordó el pasado lunes que el derecho constitucional no ampara la realización de actos homosexuales ni siquiera en lugares privados, lo que permite el mantenimiento de leyes antisodomía aprobadas en varios estados norteamericanos.

MIKEL/A, AQUÍ ESTAMOS Y NO NOS OCULTAMOS

Mikel/a enseña cacho en la 2ª Gayakanpada de EHGAM, 27-29 agosto 1993, Muxika // STARS COFLHEE es un trabajo realizado por Julen Zabala Alon...