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2023/02/18

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | LAS PROTESTAN QUE LIBERARON A TRES TRAVESTIS DETENIDAS EN UNA REDADA MASIVA EN BILBAO EN 1978

Stand de EHGAM en un evento de Euskadiko Ezkerra, 'Gay Hotsa', 1979 //

Las protestas que liberaron a tres travestis detenidas en una redada masiva en Bilbao

Andrea Momoitio | Otras miradas, Público, 2023-02-18

https://blogs.publico.es/otrasmiradas/68886/las-protestas-que-liberaron-a-tres-travestis-detenidas-en-una-redada-masiva-en-bilbao/ 

El 25 de octubre de 1978 era miércoles. Eso podría parecer un detalle insignificante, pero sirve para entender hasta qué punto la calle Cortes era una calle en ebullición. Ahora, de todo aquello, queda algún viejo cartel y, sobre todo, queda la leyenda. En el barrio dicen que aquí había más movimiento que en las mejores zonas de París. A mí, que me perdonen, me parece una exageración. En Bilbao, sí, tenemos esa fama. No creo que Cortes, durante los años setenta, tuviera nada que ver con la capital francesa, pero lo cierto es que aquí también teníamos un Moulin Rouge. Mucho más discreto, me imagino.

Los detalles sobre cómo ha sido hasta ahora una de las calles más famosas de Bilbao están en ‘El barrio de Las Cortes. Una historia de la palanca bilbaína’, de Arturo Izarzelaia y Txema Uriarte. No me voy a detener yo en las luces de neón, en la prostitución, en los cabarés ni en la heroína que arrasó con todo, quiero detenerme en ese 25 de octubre de 1978.

Antes, una curiosidad: ‘El País’ publicaba ese día que la Coordinadora de Mujeres rechazaba la constitución por considerarla "marxista". Al día siguiente, se disculpaban por el error tipográfico. Machista. Consideraban que la Constitución era machista.

Volvamos a Bilbao.

Ese miércoles, ya a la noche, la Policía detuvo en Bilbao a 258 personas. En un comunicado emitido por EHGAM [Euskal Herriko Gay-Les Askapen Mugimendua] y apoyado por prácticamente todos los partidos de izquierdas se asegura que todas las detenidas fueron trasladadas a dependencias policiales. "Después de comprobar una serie de requisitos", 244 fueron puestas en libertad. Las 14 restantes "pasaron a la cárcel de Basauri" a disposición del Juzgado de Peligrosidad Social. En el mismo texto aseguran que tres de ellas serían trasladadas a Huelva y el resto quedaban obligadas a presentarse cada 15 días ante el juez que llevaba el caso. Denunciaban que no tenían "posibilidad alguna de recurso legal". Una nota de la Jefatura Superior de Policía aseguraba que la redada se había producido para "detener el incremento de la delincuencia en los barrios periféricos" que ponía en "peligro la paz social de la villa".

En Huelva, a partir de una orden gubernamental del 1 de junio de 1971, se encontraba el "centro de homosexuales de Huelva para el cumplimiento de medidas de reeducación impuestas a homosexuales peligrosos varones". Según la Junta de Andalucía, "desde finales de los años 60 del siglo XX y hasta 1978, la dictadura convirtió la antigua Prisión Provincial de Huelva en un centro de internamiento de homosexuales". En 2018, colocaron una placa en el edificio en la que puede leerse que el centro penitenciario "fue símbolo de castigo y exclusión social a quienes decidieron ejercer su libertad de ser y amar de forma diferente". En la misma placa se afirma el "compromiso de que ninguna generación tendrá que pasar por nada semejante".

No hay muchos datos que ayuden a identificar quiénes fueron las 258 personas que fueron detenidas aquel día en Bilbao, pero ninguna llegó entonces a conocer el centro de Huelva. EHGAM estaba entonces trabajando activamente por la derogación de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación social y lograron evitar aquel traslado. En el número 2, de diciembre de 1978, de ‘Gay Hotsa’, la revista que editaban, cuentan las tres personas que habían quedado presas habían estado ya alguna vez en prisión y que todas eran travestis. No parece probable que fueran travestis las 258 personas que fueron detenidas aquella noche, pero es posible que sí lo fueran muchas de ellas.

EHGAM organizó aquellos días una protesta ante el Palacio de Justicia de Bilbao y una manifestación por el centro de la ciudad. Llegaron al juzgado con un escrito, firmado por diferentes partidos, que entregaron al juez que llevaba el caso a través de un abogado. El juez, al parecer, aseguró que podría evitar el traslado siempre y cuando prometieran no volver a cometer "actos de homosexualidad". Todo estaba previsto para que se los llevasen a Huelva y, según publican en ‘Gay Hotsa’, probablemente debido al ruido mediático que estaban haciendo, la idea era sacarlos de prisión en ambulancia. Entonces, el director de Instituciones Penitenciarias era Carlos García Valdés y le mandaron también a él un telegrama exigiendo que evitara aquellos ingresos en prisión. Juan María Bandrés Molet, diputado de Euskadiko Ezkerra, medió. Por hache o por be fue decretada su puesta en libertad.

En la manifestación que recorrió el centro de Bilbao pudieron leerse críticas a la falta de libertad de expresión, a la cárcel, a las dificultades a las que se enfrentaban las travestis entonces. EHGAM se declaraba en contra de la prostitución ["porque masacra casi toda posibilidad de comunicación y desarrollo de las personas en sus relaciones sexuales"] aunque se mostraban radicalmente en contra de las detenciones y medidas de rehabilitación impuestas a travestis y prostitutas. Un año antes, en noviembre de 1977, EHGAM había participado en las protestas organizadas por las prostitutas de Bilbao tras la muerte de María Isabel Gutierrez Velasco. Más allá del planteamiento ideológico que tuvieran entonces, siempre estuvieron donde tenían que estar.

Aseguraban que al travestirse, "para sentirse seguras dada su identificación como mujeres", no tenían salidas laborales más allá de la prostitución y el espectáculo. Consideraban Bilbao una ciudad "más represiva de lo normal", en la que la única posibilidad real era la prostitución debido a que el espectáculo tenía "una vida lánguida".

Vaya, París, París... no era.

2020/06/28

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | BILBAO, UN ORGULLO DE CIUDAD

Un Orgullo de ciudad.
28-J. Bilbao estrena las primeras visitas guiadas de temática LGTBIQ+ por los rincones en los que el movimiento dejó huella.
Eva Molano | El Correo, 2020-06-28
https://www.elcorreo.com/bizkaia/orgullo-llena-musica-20200628131409-nt.html 

Aunque amar ya no es delito, el colectivo LGTIBQ+, que este domingo celebró una nueva jornada de reivindicación con motivo del 28 de junio, cuando se conmemoran las protestas masivas tras la redada en el bar de ambiente de Stonewall Inn de Nueva York en 1969, el colectivo sigue luchando por el reconocimiento de la diversidad y contra la homofobia y la discriminación. La coordinadora 28-J de Bizkaia, volvió este domingo a celebrar una manifestación masiva reivindicativa, mientras que Ortzadar organizó al mediodía una bandera humana arcoíris frente al Palacio Foral. Dentro del Bilbao Bizkaia Pride, que cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Bilbao y de la Diputación, los sábados y domingos hasta el 26 de julio se organizan las primeras visitas guiadas de temática LGTBIQ+. Parten a las 11.00 horas de Moyua y debe realizarse una preinscripción en la web www.bilbaobizkaiapride.com. La historiadora y guía turística bilbaína Itziar Gutiérrez ha sido la encargada de diseñar la ruta tras bucear en archivos y contactando con activistas históricos como La Otxoa.

Principios del siglo XX. Redada en el hotel Carlton por «desórdenes públicos»
A finales del siglo XIX, «para alguien progresista de la época, la homosexualidad era un vicio propio de la aristocracia». Ya durante la dictadura de Primo de Rivera (1923-1930) se acusa al colectivo de «apología de la aberración» y se persiguen las muestras de cariño en público con multas e inhabilitaciones para ejercer cargos públicos. La Policía hizo una redada en el Hotel Carlton, inaugurado en 1926, por «desórdenes públicos». Cuando vieron que los implicados eran de la alta sociedad, la actuación no tuvo «mayores consecuencias», explicó la historiadora.

Años setenta. Primeras asociaciones y bares de ambiente en el Casco Viejo
El franquismo anula los escasos avances logrados en la República, cuando hubo pequeños atisbos de apertura en medio de un rechazo general por parte de todas las opciones políticas. Durante la dictadura, los homosexuales fueron reprimidos violentamente y encarcelados e incluso lobotomizados y ellas, enviadas a conventos y a hospitales psiquiátricos. Tras la muerte de Franco, comienza la apertura de locales de ambiente en el Casco Viejo. Ya existían algunos, como El Gallo de Oro. EHGAM, Euskal Herriko Gay Askapen Mugimendua, nace en 1977 en Bilbao. En 1979 se celebra la primera manifestación del colectivo en la ciudad para conmemorar el X aniversario de los sucesos de Stonewall en Nueva York. «Fue de La Casilla hasta el Ayuntamiento y hubo disturbios», recordó Gutiérrez. Durante la Aste Nagusia de 1979, La Otxoa canta 'Libérate' ante miles de personas. También nace Emakumearen Sexual Askatasunerako Mugimendua (ESAM). Los bares de ambiente jalonan el Casco Viejo, donde funcionaba el emblemático Txoko-Landa. En 1993, se produce la primera sentada reivindicativa en la Calle Nueva, junto al restaurante Amaya.

Los años ochenta. Memorial a las víctimas del SIDA en El Arenal
El Arenal y la explanada de la Naja se convierten en zonas de cruising para ligar. «Mucha gente adinerada se acercaba de las zonas más pudientes hasta allí, y sin bajarse del coche captaban a los que estaban por la zona, que se conocía como 'El Balcón de la Lola' (de ahí el nombre del garito de Bailén)». En los ochenta, la pandemia del SIDA azota al colectivo, que lucha por la prevención. Ahora, un banco rojo recuerda a las víctimas en El Arenal. Es un memorial de la Asociación T-4. Hay otros seis iguales en el mundo.

El movimiento coge impulso en Bilbao La Vieja
En los cabarets de Bilbao La Vieja actuaban las travestis más guapas llegadas desde todos los puntos de España. En noviembre de 1977, hubo protestas tras la muerte de la vecina María Isabel Gutiérrez, en la cárcel de Basauri, donde ingresó por «actividades contra la moral». Las travestis también participaron en las protestas y la huelga convocada fue total en el barrio. El 25 de octubre 1978, la Policía detuvo a 258 personas en Las Cortes. Varias fueron trasladadas a un centro de rehabilitación de Huelva en base a la Ley de Peligrosidad Social. En los noventa, el ambiente vuelve a trasladarse a esta zona. La homosexualidad no queda descatalogada como delito hasta 1995. «El colectivo de transexuales también comienza a empoderarse y a solicitar la despatologización, que ha llegado hace solo dos años», relató la historiadora. «Jeanette», antes Juanito el Trianero, fue la primera mujer transexual de Bilbao, a la que se cambió de sexo en la clínica Indautxu. A partir de 2010, en Bilbao La Vieja nacen proyectos como Pikara Magazine. Eventos como Zinegoak o el Pride contribuyen a la normalización del colectivo, aseguró.

Marcha masiva por una sociedad «igualitaria, justa y diversa»
La coordinadora 28-J, creada en 1999 y que aúna a colectivos como Aldarte, EHGAM y Hegoak, entre otros, volvió ayer a reivindicar el Orgullo con una manifestación en la que clamaron que «las normalidades instauradas siempre nos han traído violencias ». Y pidieron «una sociedad solidaria, justa y diversa» frente a una «en la que no se respeta la diversidad sexual y de género, heteronormativa y binaria».

2020/04/28

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | 1981, EL AÑO DE LA PRIMERA HUELGA DE LOCALES GAIS EN BARCELONA

1981, el año de 1ª huelga de locales gays de la historia.
Jordi Petit | Arco Iris, El Obrero, 2020-04-28

https://elobrero.es/recursos/arco-iris/47811-1981-el-anyo-de-1-huelga-de-locales-gays-de-la-historia.html 

Para un movimiento que estalló en 1977, solamente cuatro años después las cosas comenzaron a mejorar. En 1981 ocurrieron varios avances importantes y una huelga única en la historia.

Los seis primeros meses de 1981 ya denotaban la fuga de militantes que abandonaron los efímeros frentes de liberación para llenar la pistas de las discos gays. Varios de estos grupos se fueron disolviendo, pero no fue el caso del FAGC en Catalunya.

El intento de golpe de estado de Tejero el 23 de febrero fue desarticulado. Este guardia civil justificaba aquella toma del Congreso de los Diputados, -entre otras cosas-, por el auge de “la pornografía y de los invertidos” (en declaraciones al diario ABC). El Mundial de fútbol iba a realizarse en 1982 en el Estado español, y todo apunta a que el gobierno de la UCD inició una ofensiva en 1981 para frenar a la comunidad LGTB e intimidar a los locales de encuentro, que no cesaban de multiplicarse. Quizás para dar una imagen “limpia y moral” de nuestro país, ante la previsible llegada masiva de aficionados al fútbol. Era la puesta de largo de España ante el mundo.

Durante ese primer semestre se dieron numerosas redadas policiales en los locales de ambiente gay de Barcelona. Viví personalmente una de éstas intervenciones ya en octubre de 1980 en el disco-bar “La Luna” de Av. Diagonal.

De pronto se abrieron todas las luces y cesó la música. Varios policías nos hicieron salir a todo el personal, seríamos unas 80 o 90 personas. Estábamos muy asombrados. Iban pidiendo el DNI a cada cliente, quienes no lo llevaban fueron puestos de cara a la pared con las manos apoyadas en la fachada. Los demás nos pudimos marchar. Un par de furgonetas se llevaron a los no identificados a comisaría. De inmediato en calidad de coordinador general del FAGC, avisé al turno de guardia del Colegio de Abogados, quienes de inmediato iniciaron gestiones.

Me presenté en nombre del FAGC en la comisaría más cercana, tal como deduje que estarían los detenidos. Una vez allí los vi a todos en una sala. Pedí explicaciones al comisario en jefe, quien dijo que se trataba de una actuación para detener a “posibles delincuentes”, pero que no los habían “retenido” por ser homosexuales. Le informé de que el Colegio de Abogados ya estaba avisado. Me aseguró que pronto sería solucionado y que podía irme tranquilo. Fueron saliendo de madrugada tras verificar la identidad de cada cual. Tras esa tensa conversación, -pues exigí su puesta en libertad-, el trato de los detenidos fue mucho más formal y sin desprecios, según me informaron varios de ellos al encontrarnos días después de nuevo en La Luna. Como sea que fuera, estas redadas de “búsqueda de delincuentes” se fueron repitiendo en otros pubs y discotecas.

El Parlamento de Catalunya contra las redadas
La prensa reflejó cada vez con mayor relieve estas acciones policiales. Intervino ante el gobernador civil, la presidenta de la Comisión de DDHH del Parlament de Catalunya, Mª Dolors Calvet (del PSUC). Incluso con ella visitamos algunos locales de ambiente como La Luna. La manifestación del 28 de junio de aquel año fue bastante más concurrida que en 1980; había mucho malestar por las actuaciones policiales y el lema era contra las redadas policiales. El Noticiero Universal (29/06/1981) informaba que la manifestación partió de Pl. Urquinaona hasta Portal del Angel de Barcelona y que se guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas homosexuales de los campos de exterminio nazi.

El Consejo de Europa contra la discriminación por homosexualidad
El 1 de octubre de 1981 el Consejo de Europa realizó la primera declaración internacional contra la discriminación de las personas homosexuales, incluido el ámbito laboral y la prohibición de las terapias aversivas. El primer gran triunfo de ILGA [entonces IGA, hasta 1986], pues habíamos coordinado desde muchos países europeos el apoyo a esa moción. Por parte del Estado español intervino en el pleno del Consejo de Europa, el diputado del PSUC, Gregorio López Raimundo quien votó a favor, así como la representación socialista.

La actuación del gobernador civil cambió de táctica. La emprendieron con el cierre de pubs y discos gays, tras exhaustivas inspecciones de las condiciones técnicas de los locales. Eso generó de nuevo alarma y malestar. El detonante de esta segunda ofensiva partió de una denuncia del Gremio de Discotecas y Salas de Fiestas, contra los locales gay por “competencia desleal”.

El inicio de estos cierres, multas y revisiones venía ya de finales de 1980. Reproduzco parte del texto del Gobierno Civil de Barcelona -secretaría general- de 19 de diciembre de 1980, con el núm. 2038/80 dirigido al domicilio particular del sr. Gunter S. “Visto el expediente que se tramita en este Gobierno Civil en relación con la denuncia formulada por la Jefatura Superior de Policía, dando cuenta de que el Bar Keops sito en C/. Bruch 62 de Barcelona, del que Vd. es titular, tiene 3 dependencias comunicadas entre sí y separadas solamente por cortinas encontrándose el día de la inspección totalmente a oscuras, funcionando dicho Bar como Discoteca sin autorización”. Daba un plazo de 15 días para de conformidad con una ley de 17 de julio de 1958 realizase las oportunas alegaciones, etc, etc.

La huelga del ambiente del 9 de diciembre de 1981
Otra vez intervino la Comisión de DDHH del Parlament de Catalunya, que se entrevistó con el Gobernador Civil de Barcelona. Este adujo que nada tenía contra los homosexuales y que se limitaba a la revisión técnica de estos locales. Prometió estudiar caso por caso, pues el número fue creciendo hasta acumular 8 cierres. También en Madrid y otras ciudades sucedía lo mismo. Desde el FAGC nos movimos y pusimos en contacto a los gerentes del ambiente gay con la asociación ACAPIC (Asociación de Comerciantes Autónomos y Pequeños Industriales de Catalunya) para asesorarse. Quedó claro que ningún local de la ciudad, fuera del tipo que fuese, no resistiría una revisión tan exhaustiva. La motivación era pues discriminatoria.

Finalmente, y contando con el apoyo del Parlament de Catalunya y de la prensa, se convocó a los medios desde la sede de la Asociación de la prensa, para anunciar públicamente un cierre o huelga acordada de todos los locales de ambiente gay de Barcelona, la noche del 8 al 9 de diciembre de 1981. En aquel momento estaban cerrados el Sant Louis y el 5y7 de la Riera de Sant Miquel, La Luna (terminaba de cumplir seis meses de cierre) y El Ciervo de Av. Diagonal, Keops en calle Diputación, Bronx en calle San Marcos, entre otros... (El Periódico de Cataluña, jueves 8 de diciembre de 1981). En la mencionada y concurrida rueda de prensa convocada por el FAGC, se distribuyó una declaración de apoyo a los locales de ambiente gay, que redactamos el compañero Guillem Quatre y yo mismo ( El Periódico de Cataluña, jueves 10 de diciembre de 1981). La nota del FAGC, decía, entre otras cosas: “Lejos de favorecer ningún negocio, el FAGC llama a defender nuestro derecho de reunión, que también pasa por los locales que están siendo cerrados”.

Esa huelga fue un éxito tanto por el eco mediático previo como posterior y la participación de 30 locales. El Periódico de Cataluña de 10 de diciembre de 1981, en una información firmada por Julián Peiró, destacaba que las normas que se exigían es estos locales se apoyaban en “una orden ministerial de 1946 y en el reglamento de espectáculos públicos de 1935 (el que exige a las discotecas tener escupideras a cada paso). ../.. Curiosamente la calificación de pub no existía cuando esos bares fueron abiertos, adjudicándoseles la de bar especial B, que sigue figurando en el pago de impuestos y bajo la que, sólo hace una semana pagaron la nueva licencia fiscal”. Julián Peiró, seguía indicando, “los bares cerrados tienen permiso de la Jefatura Superior de Policía, para tener música y pagan trimestralmente los derechos a la Sociedad de Autores. Es por ello que se preguntan todos: ¿qué se esconde detrás de tales cierres” (Datos contrastados en el Infogai núm. 24 de diciembre'81-enero'82).

Con cierto retraso la Comisión de DDHH del Parlament de Catalunya, a 31 de diciembre de 1981, respondía oficialmente a las cartas de queja enviadas por el FAGC y daba razón de la entrevista realizada por dicha comisión con el Gobernador Civil, diciendo que éste “ha afirmado que las sanciones se deben a motivos recogidos en el Código Penal vigente”. Firmaba la nota Joan Colomines, Secretario de la Comisión de Derechos Humanos. Ciertamente el viejo Código Penal que provenía del franquismo, podía aplicarse contra éstos locales por aquello de la “moral y las buenas costumbres”. No fue hasta la reforma de 1988, en que el delito de escándalo publico fue reemplazado en su redacción, de manera que ya no se podía usar más contra la comunidad lgtb.

Finalmente, tras el apoyo unánime de los medios de comunicación y del Parlament de Catalunya, los cierres fueron levantados paulatinamente durante 1982. Ganamos una batalla más.

2019/03/12

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | CENICIENTAS DE BAILE EN SAN SEBASTIÁN

Diario de Sevilla / Valeria Vegas //

Cenicientas de baile en San Sebastián.

La periodista Valeria Vegas toma como punto de partida el documental 'Vestida de azul' para un ensayo que analiza la situación de la mujer transexual durante la Transición.
Braulio Ortiz | Diario de Sevilla, 2019-03-12
https://www.diariodesevilla.es/ocio/vestidas-azul-valeria-vegas_0_1335467004.html 

En una secuencia de la célebre ‘Los bingueros’ (Mariano Ozores, 1979), una mujer transexual -a la que el doblaje otorga, en busca de una burda comicidad, una marcada voz masculina- intenta seducir a los personajes de Andrés Pajares y Fernando Esteso. Ambos rechazan con espanto a su pretendiente y, al grito de "¡Maricones!" -la mujer va acompañada de un amigo-, se deshacen de ella arrojándole agua hirviendo en los genitales. La brutalidad de esa escena, símbolo de los prejuicios y la mentalidad timorata de aquella época, realza la importancia que tendría una película como ‘Vestida de azul’ (Antonio Giménez-Rico, 1983), un documental estrenado tan sólo cuatro años más tarde que retrataba, con respeto, lejos de la tentación del sensacionalismo, "sin moraleja de ningún tipo y ni tan siquiera juzgar", tal y como reconoce el cineasta, las vicisitudes de un grupo de mujeres transexuales.

La periodista Valeria Vegas (Valencia, 1985) admiraba la inteligencia de Giménez-Rico, que se atrevió a dar voz y a devolver la dignidad a ese grupo en "un país que despertaba en cuestión de libertades personales, pero siempre acotando dicha libertad a quien fuese distinto o minoritario", como la autora expone en 'Vestidas de azul', un libro publicado por la editorial Dos Bigotes y en el que se toma como punto de partida ese largometraje para analizar cómo la sociedad y los medios retrataban a un colectivo que parecía no interesar si no era abordado desde el morbo o el humor de brocha gorda. "La transexualidad no había aparecido aún en televisión: hasta un año después de la película, 'Informe Semanal' no haría un reportaje sobre el tema", revela Vegas.

Resulta curioso que el director de ‘Retrato de familia’ o la posterior ‘El disputado voto del señor Cayo’, "que no pertenecía a la ola de modernidad que sí encarnaban Eloy de la Iglesia, Pedro Almodóvar o Fernando Colomo", se comportara como un pionero con esta propuesta que para Vegas tal vez no sea una obra maestra, "pero tiene algo de lo que otros muchos largometrajes carecen: transmite verdad". En un principio, Giménez-Rico planeaba una ficción, pero al documentarse se topó con un material humano tan cautivador que entendió que debía decantarse por el documental, en el que embarcó al director de fotografía Teo Escamilla y a Jaime de Armiñán como productores.

35 años después de su estreno, ‘Vestida de azul’ -que pese a haber tenido en su momento casi 300.000 espectadores hoy no está editada en DVD- sigue "transmitiendo esa verdad", considera Vegas, "en parte por la increíble selección que hicieron de sus protagonistas. Son muy cómicas, no tienen filtro", señala la escritora, que anteriormente había publicado libros como ‘Grandes actrices del cine español’ o ‘Ni puta ni santa. Las memorias de La Veneno’. En el tiempo en el que transcurre el filme, las mujeres transexuales "sólo podían dedicarse a la prostitución y al espectáculo [Giménez-Rico, de hecho, buscó sin suerte a alguna universitaria, y no la encontró], pero los perfiles psicológicos son muy diferentes. Desde una que tiene los cuarenta y tantos a otra que tiene poco más de 20, la cinta reúne un abanico plural, teniendo en cuenta lo poco plural que podía ser el panorama entonces", matiza Vega. El libro se titula ‘Vestidas de azul’, añadiendo un plural al nombre de la película, porque a través de las historias de las protagonistas el ensayo ahonda en cuestiones como la Ley de Peligrosidad Social, las redadas policiales y encarcelamientos que padecían, su paso por el ‘show business’, la reasignación sexual o la relación con sus familias.

Aunque los testimonios se acercan a locales como el Centauros, que llegó a ser mítico, "allí iban los actores después de un rodaje o una obra de teatro, hasta allí se llegaron Sara Montiel o Marisol a ver las imitaciones que hacían de ellas", el retrato del mundo del espectáculo que hace ‘Vestidas de azul’ destila una intensa tristeza. Las artistas, analiza Vegas, "se encontraban con que aquello era, entre comillas, otra forma de prostitución. El empresario que las contrataba no se molestaba en formarlas para que fueran mejores bailarinas, cómicas o cantantes. Las quería únicamente como carnaza, para exhibirlas como se mostraba en otro siglo en una barraca de feria a la mujer barbuda o al hombre elefante...", comenta esta periodista afincada en Sevilla.

Uno de los momentos más emocionantes del libro es el recuerdo que Giménez-Rico, del que se ofrece una entrevista, hace de la proyección en el Festival de San Sebastián. Las protagonistas "tuvieron un incidente en el hotel, el recepcionista no quería alojarlas, al comprobar los nombres de sus documentos de identidad pensaría que se trataba de travestis callejeros", resume Vegas. Luego, en el pase, las actrices lloraron al ver sus vidas llevadas a la pantalla. "Yo comparo", dice la autora, "la participación en el festival con el baile de la Cenicienta. Si ese año fue Jeremy Irons, por ejemplo, a presentar una película, luego él volvería a su limusina o a un apartamento maravilloso, pero ellas regresaban a sus calles y al Centauros".

Entre otras cuestiones, Vegas describe cómo se confundían en aquellos años los términos de travesti y transexual o la particular relación que estas mujeres tuvieron con sus familias. "En muchos casos las aceptaban, pero Giménez-Rico da un apunte interesante: lo hacían con el subterfugio de que eran artistas. Eso les permitía ciertas licencias, esa extravagancia. Omitían la realidad, que eran personas atrapadas en otro cuerpo".

Vegas, que durante la redacción de su obra descubrió que Josette, uno de los personajes, seguía vivo a pesar de que la mitología de internet lo daba por muerto, define su libro como "una obra para cinéfilos, en el que sale mucho director y mucha actriz, y para quien se interese por el análisis de la sociedad y los temas de género. Y es un espejo para ver cuánto hemos cambiado".

2019/01/07

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | 40 AÑOS DE LA LEGALIZACIÓN DE LA HOMOSEXUALIDAD

Deia / Yolanda, José Ignacio e Imanol //

Este viernes se cumplen 40 años de la legalización de la homosexualidad.

Este viernes se cumplen cuarenta años de que entrase en vigor la legalización de la homosexualidad en España, cuando la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social dejó de poner el foco sobre el colectivo LGBTI.
Aner Gondra | Deia, 2019-01-07
https://www.deia.eus/actualidad/sociedad/2019/01/07/viernes-cumplen-40-anos-legalizacion-4810869.html

Era una noche más de fiesta y trabajo en Las Cortes hasta que apareció la Policía. Era una redada con un objetivo claro. “Se llevaron a todos los travestis”, recuerda Imanol Álvarez, uno de los fundadores de EHGAM. La asociación, que ya trabajaba por los derechos del colectivo a finales de los años setenta, se dedicó a hablar con los locales en los que trabajaban las personas detenidas y con las autoridades. Pasaron los días y se hicieron manifestaciones. Una semana después los travestis aparecieron de nuevo en sus casas. Habían pasado todo ese tiempo en calabozos y regresaban con los cuerpos llenos de cardenales. “Les dieron candela”, se lamenta Álvarez.

Es un ejemplo de la represión que sufrieron los homosexuales hace cuatro décadas. La herramienta utilizada para ello tenía nombre: Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social. “No formaba parte del Código Penal, era un ley por la que con la mera sospecha de que alguien era homosexual bastaba para que fuera internado en algún centro de rehabilitación”, relata Imanol. Estos centros, de los que no había ninguno en Euskadi, eran verdaderas cárceles camufladas en las que se incluían los trabajos forzados. Era tal el colapso en estos centros que los hombres que no cabían en ellos eran derivados a cárceles como la de Basauri.

“Con las lesbianas no se metían tanto porque las mujeres eran invisibles, sobre todo las lesbianas”, recuerda Yolanda Martínez, una empresaria y activista nacida en Burgos pero que lleva la mayor parte de su vida en Bilbao. “La situación de la mujer era catastrófica y se daba por hecho que no había mujeres lesbianas. Si dos vivían juntas era porque eran amigas”.

Esta ley no sería derogada hasta 1995, pero en diciembre de 1978 se eliminó de ella la palabra ‘homosexualidad’, entrando en vigor su legalización el 11 de enero de 1979. Fue una victoria importante para el colectivo LGBTI, pero la represión continuó, “que es de lo que la gente se olvida”, señala Imanol Álvarez. No acabó la represión porque seguían utilizando contra los homosexuales tres artículos del Código Penal: dos que hablaban del escándalo público, que fue cambiado en 1985; y otro que hablaba de corrupción de menores. “Hasta 1989, aunque la mayoría de edad eran los 18 años, en el Código Penal seguía considerándose la corrupción de menores hasta los 23 años”, detalla Álvarez.

Códigos secretos y alias
Esa persecución hizo que gays y lesbianas mantuvieran parte de su vida en la clandestinidad. Un síntoma de ello era que entre los homosexuales se extendiesen los motes. “Se usaban porque públicamente tú no podías decir el nombre de una persona gay”, recuerda José Ignacio Sánchez, un bilbaino nacido en Cuba que acumula décadas de activismo por los derechos LGBTI. “Por ejemplo, yo tenía un amigo que trabajaba en una naviera y por eso le llamaban ‘Onasis’. Como yo nací en Cuba, me llamaban ‘La Coquitos’, que era una vedette cubana”. A pesar de la injusticia y de la precariedad en la que tenían que desarrollar su vida social, no faltaba el humor: “A otro chico le llamábamos ‘La Salipum’, porque salías de fiesta y ¡PUM! te lo encontrabas en todos sitios. Más tarde se quedó solo con ‘La Sali’”.

Imanol Álvarez advierte de que aquellos alias eran “un 99% en femenino para hombres”. “La mitad era por cuestión folklórica, pero también había un contenido inconsciente de rebelarse contra lo que ahora se llama binarismo, para romper el concepto de género”, explica.

¿Pero cómo podían conocer y entablar relación con otros gays y lesbianas si tenían que ocultarse? Mientras que Imanol Álvarez asegura que era “una comunicación a base de miradas”, José Ignacio asegura que tenían sus propios códigos: “Si a las 12.30 de la noche no habías ligado, te dabas un paseo por la Gran Vía, pero tenías que subir por la acera de la izquierda. Si te cruzabas varias veces con una persona ya sabías lo que había”. Durante años los váteres públicos de Bilbao e incluso los de El Corte Inglés fueron puntos de encuentro para gays.

Yolanda, por su parte, asegura que las lesbianas lo tenían más complicado. “Las miradas no funcionaban con nosotras”, lamenta. Por lo que apostaron por otro tipo de señales: “Optamos por llevar el pelo corto y ropas más ambiguas. Jugábamos a la ambigüedad para poder diferenciarnos del resto”.

Activismo
EHGAM fue el pistoletazo de salida para el activismo LGBTI en Bizkaia. Imanol lo vivió en primera persona y fue, junto a Antonio Quintana, uno de sus precursores. “Él venía de estudiar en el Reino Unido y allí había visto grupos gays en la universidad”, relata el hoy presidente de EHGAM. “Yo le conocí por casualidad porque era la pareja de un alumno mío. En noviembre de 1976, en la feria del libro de Durango, me los encontré y empezamos a hablar. En menos de una hora me propuso hacer algo así en Euskal Herria. Mi contestación fue que era imposible, porque esto es muy católico y muy tradicional, pero que, si tenía ganas, por intentarlo no pasaba nada”.

Para su sorpresa fue todo sobre ruedas y a finales de enero de 1977 organizaron una asamblea pública en una sala de los Franciscanos de Iralabarri. “Convocamos gente de nuestro entorno y nos pusimos el nombre oficial”, recuerda con nostalgia, “nos sorprendió el éxito de convocatoria, porque vinieron unas cuarenta personas”.

A pesar de que todavía estaba vigente la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social ellos no sintieron miedo. “Era el momento de dar pasos hacia delante”, confirma Yolanda Martínez. En los siguientes meses una serie de acontecimientos sirvieron para azuzar la lucha activista en Euskadi. En noviembre de 1977 una prostituta falleció quemada en su cama de la cárcel de Basauri. “Nadie sabe lo que pasó, pero estaba encerrada y nadie abrió la puerta de la celda”, lamenta Imanol Álvarez, “estaba ahí porque le habían aplicado la misma ley que nos oprimía a nosotros”. EHGAM ya había tenido contacto con movimientos feministas, antimilitaristas y con un comité de prostitutas, por lo que lanzaron juntos una ‘coordinadora de marginados’. “Hicimos varias movilizaciones”, relata Imanol, “la más grande fue el 25 de noviembre de 1977, una manifestación de unas 4.000 personas. Desfilamos por Las Cortes, San Francisco, la Ribera y el Casco Viejo”. Pero en cuanto la comitiva se dispuso a cruzar el puente de El Arenal aparecieron ‘los grises’. “Nos pararon y nos pegaron”. Para mucha gente esa manifestación fue todo un hito: “Hay quien lo considera el primer día del orgullo gay de Bilbao, un 25 de noviembre”. En Gipuzkoa, sin embargo, la gota que colmó el vaso fue en 1979, cuando un policía mató a un travesti en Renteria: “Se armó la marimorena, huelga general en el pueblo, asambleas y manifestaciones”.

El 11 de enero de 1979, sobre el papel, desapareció una amenaza para el colectivo LGBTI, pero los cambios en el día a día tardaron en llegar. “Quitas la palabra homosexual de la ley, pero sigue la represión. Y tú estabas luchando contra las represiones”, sentencia José Ignacio Sánchez. Tras décadas luchando contra la injusticia, lamenta que las nuevas generaciones no sean conscientes de lo que sufrieron: “Nos tocó luchar contra una represión por nuestra orientación sexual y contra un dictador. Esta gente ha vivido en libertad y sus prioridades son diferentes”. Su amigo Imanol advierte de que no hay que relajarse: “Tenemos que volver a tomar conciencia de que todos y todas debemos trabajar juntos si queremos conseguir algo. No debe haber compartimentos estancos. La lucha es de todos. Es luchar por la libertad y la libertad nos afecta a todos”. 
 

Y TAMBIÉN…
Plantando cara 40 años después.

Hoy se cumplen 40 años desde que se publicase en el BOE la modificación de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social que supuso la despenalización de la homosexualidad. Quienes vivieron el momento lo recuerdan.
Arantxa Lopetegi y Aner Gondra | Noticias de Gipuzkoa, 2019-01-11
https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/sociedad/2019/01/11/plantando-cara-40-anos-despues-3873635.html  

2018/12/26

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | SILVIA REYES: "LAS TRANSEXUALES NO TENÍAMOS OTRA SALIDA QUE LA PROSTITUCIÓN"

El Periódico / Silvia Reyes //

"Las transexuales no teníamos otra salida que la prostitución"

Silvia Reyes fue encarcelada en 1974 en la Modelo tras una redada policial y, después, desterrada de Catalunya. Se trasladó a París, donde trabajó en el mundo del espectáculo, y en total estuvo 10 años fuera de España.
Beatriz Pérez | El Periódico, 2018-12-26
https://www.elperiodico.com/es/sociedad/20181226/las-transexuales-no-teniamos-otra-salida-que-la-prostitucion-7217596 

Silvia Reyes (Las Palmas de Gran Canaria, 1949) estuvo encerrada en la cárcel la Modelo de Barcelona y en un centro de rehabilitación social (es decir, de cura de la homosexualidad) de Badajoz entre 1974 y 1975, el mismo año en que murió el dictador Franco. Su delito: ser transexual, en virtud de la ley franquista de peligrosidad y rehabilitación social. En aquellos años, además, ni siquiera existía esa palabra: las mujeres como Silvia eran denominadas 'travestis'. El término 'transexualidad' no aparecería hasta los 90 y la Organización Mundial de la Salud (OMS) dejó de considerarla una enfermedad mental este 2018. Este miércoles se cumplen 40 años de la despenalización del delito de homosexualidad en España.

"Me detuvieron en un 'drugstore' de Passeig de Gràcia. Ahí había restaurantes abiertos toda la noche a los que iban las chicas del espectáculo y de los clubes de alterne, los gais y las transexuales. La policía hacía redadas y, en una, me cogieron", relata Silvia, sentada en el sofá de su apartamento. Junto a otros detenidos, la trasladaron a la Jefatura Superior de Policía y allí estuvo tres días durmiendo en el suelo, sin comer nada.

Silvia había llegado a Barcelona en 1972 desde las Canarias. En 1974 comenzó a hormonarse. Se vio obligada a ejercer la prostitución. "Las transexuales no teníamos otra salida", denuncia. Cuando, junto a otras 'trans', la encerraron en la cárcel, creyó que era por ejercer la prostitución. "Pero el policía nos explicó que no, que era por 'travesti'".

En la Modelo ingresó con otras 37 transexuales. Todas ellas estaban encarceladas en un módulo separado del resto de presos. "De las 38 que éramos, solo una era aceptada por su familia. Las demás no". Con los años, tres acabaron suicidándose con sobredosis de heroína, en sus casas, "solas y rechazadas por sus familias y la sociedad". De su paso por la Modelo Silvia recuerda dos motines. "Los otros presos se amotinaron porque querían estar con nosotras, porque éramos muy agradables. Las fuerzas del orden los redujeron a todos".

Tras salir de la cárcel barcelonesa, Silvia fue trasladada al penal de Badajoz y salió en libertad cuatro días antes de morirse Franco: el 16 de noviembre de 1975. La ley de peligrosidad y rehabilitación social incluía el encarcelamiento y el posterior destierro y, así, como tantos otros miembros del colectivo LGTBI, fue expulsada de Catalunya tras cumplir condena. "Me fui a París, donde trabajé en el espectáculo. Estuve 10 años trabajando en este mundo en Francia, Suiza y Bélgica. Pero seguía viniendo a Barcelona una vez al mes", cuenta mientras enseña fotografías de la época.

Así, Silvia estuvo en aquella primera e histórica manifestación del colectivo LGTBI en España: sucedió en las Ramblas de Barcelona, el 26 de junio de 1977. "Las transexuales íbamos en la primera fila. Nuestro lema era '¡Basta ya!'. Al llegar a la plaza de Catalunya, nos estaban esperando los coches de los 'grises', así que nos quitamos los tacones y empezamos a correr como locas". Era amiga de Sonia Rescalvo, la transexual brutalmente asesinada en 1991 por un grupo de neonazis en el parque de la Ciutadella. "Me enteré al volver de Ginebra. Me quedé totalmente traumatizada", asegura.

Hasta el año 2009 los homosexuales y las transexuales encarcelados por el franquismo no comenzaron a recibir indemnizaciones del Estado. "Pedimos a Zapatero y al PSOE una pensión vitalicia de 400 euros al mes, pero no nos la dieron". Silvia recibió 7.500 euros. 

2018/03/05

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | LAS PUTAS QUE CLAMARON POR MARÍA ISABEL

Las putas que clamaron por María Isabel.
Andrea Momoitio | Pikara, 2018-03-05

https://www.pikaramagazine.com/2018/03/huelga-prostitutas-las-cortes-bilbao/ 

En los 70, las reivindicaciones de los presos considerados ‘comunes’ o ‘sociales’ sonaban con fuerza en el Estado español. En noviembre de 1977, en la prisión de Basauri, María Isabel Gutiérrez Velasco aparecía muerta en su celda. Las prostitutas de la ciudad se unieron a las protestas para derogar la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social y denunciar así la muerte de su compañera.

Nadie lo diría hoy, pero durante un tiempo, en la calle bilbaína de Las Cortes brillaban más las luces de neón que las de la policía. El barrio, un arrabal hasta la mitad del siglo XIX, creció sin control con el desarrollo económico de la ciudad, atravesó momentos muy distintos, de la bonanza a la precariedad más absoluta, hasta convertirse en una de las zonas con más personalidad de la capital bizkaitarra. Bilbao no se entiende sin estos barrios, alejados urbanísticamente del centro, pero situados en el corazón de este pequeño rincón del mundo, escondido entre montañas y atravesado por sus vientos de grandeza. Pero, aunque resulte excepcional, Bilbao cede en estas líneas el protagonismo a una historia apasionante o, más bien, a los pequeños retales emocionantes que hemos podido construir de ella. Acomódense en sus asientos.

Poco o nada hemos podido averiguar sobre quién era María Isabel Gutiérrez Velasco. Pudo haber nacido en Asturias o en Cantabria, entre 1953 y 1954. Un cálculo, aproximado, porque lo que sí sabemos es que tenía 23 años cuando murió, en noviembre de 1977. Quizá mejor si hacen la resta ustedes mismos, que no es leyenda urbana la dificultad de las periodistas con las matemáticas. Murió en Basauri, una localidad a unos 5 km de la capital. En algunas referencias de la hemeroteca se sitúa su nacimiento en Cantabria, concretamente en Santander, pero su madre vino desde Gijón al entierro. Puede que ella viviera allí o que la noticia esté mal redactada. La homilía se celebró en la Iglesia de Corazón de María, en el barrio de San Francisco. Dicen que hubo mucha gente, pero faltó María Isabel: su cuerpo estaba tan deteriorado, que se decidió que el cadáver no entrase en la Iglesia. Esperó en la puerta. El olor, dicen en una noticia de entonces, era insoportable. Marta, nombre ficticio, se acuerda perfectamente de su compañera, aunque no se acuerde ya de casi nada, y asegura que era una mujer “guapísima, guapísima, guapísima” y muy educada. Podemos intuir, entonces, que estaría de acuerdo con la decisión. María Isabel se perdió muchas cosas en su corta vida. Entre ellas, su entierro y la amnistía.

Más allá de las noticias sobre su muerte apenas hay información sobre ella. Faltan muchas piezas para completar el puzzle de su biografía y cualquier aproximación está más relacionada con la intuición que con el rigor. En el Boletín Oficial de la provincia de Santander aparece en varias ocasiones su nombre. En 1973, estuvo acusada de estafa y de robo y, según aparece publicado en estos documentos oficiales, estaba entonces en paradero desconocido. Tendría 18 ó 19 años. Llegó a Bilbao probablemente en tren, el medio de transporte más habitual en aquel momento entre esta ciudad y las provincias de Cantabria y Asturias, pero no sabemos cuándo ni con qué intención. Trabajaba de prostituta cuando, dicen, robó en la tienda Bernardo.

Bernardo Gómez tenía una tienda de dulces en la calle San Francisco, paralela a Las Cortes, donde María Isabel trabajaba de prostituta. El 4 de noviembre de 1977 fue detenida por robar, según informan algunos periódicos de la época, unos pasteles. Él, sin embargo, declaró días después del fallecimiento de María Isabel que nunca había denunciado tal hurto: “Sería importante que este punto se aclarara ya que la citada joven era una buena clienta mía y nunca he tenido queja alguna”, declaró al periódico ‘El Correo Español’ el 11 de noviembre de ese mismo año. Aseguraba, en las mismas páginas, que prefería no interponer denuncia por los daños que se habían ocasionado esos días en su negocio, pero, ¿quién y por qué agredió al tendero? ¿Robó o no robó María Isabel los dulces? En el barrio no han sabido decirme si Bernardo sigue o no vivo —tampoco he hecho, nadie vaya a creerlo, una gran labor de investigación— y ya sabemos la fortuna que corrió ella. No tenemos respuesta para ese interrogante, pero si se llevó o no algo de aquella tienda resulta anecdótico en la historia de la única huelga de prostitutas de la que se tiene constancia en el Estado español.

María Isabel prendió fuego a la cama de la celda de la prisión de Basauri en la que estaba encerrada un martes, concretamente el primer martes del mes de noviembre de 1977. Ese mismo día le habían anunciado su traslado a un centro psiquiátrico de Madrid. Ninguna de las noticias a las que hemos tenido acceso cuentan los motivos: ¿Tenía, efectivamente, algún problema de salud mental o su traslado respondía a los requerimientos de Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social que aún estaba en vigor? Esta ley pretendía “defender a las sociedad contra determinadas conductas individuales, que sin ser, en general, estrictamente delictivas, entrañan un riesgo para la comunidad”. La prostitución, por ejemplo. Heredera directa de la Ley de Vagos y Maleantes, consideraba peligrosos a todos los que realicen actos de homosexualidad, mendigos, “vagos habituales”, ebrios o toxicómanos, entre otros. La ley, completamente derogada en 1995, establecía distintas medidas de seguridad para proteger a la ciudadanía de bien de estos “rufianes”. A los que realizaban actos de homosexualidad y a las que habitualmente ejercían la prostitución se les imponía el “internamiento en un establecimiento de reeducación” y “la prohibición de residir en el lugar o territorio que se designe o de visitar ciertos lugares o establecimientos públicos, y sumisión a la vigilancia de los delegados”. Quizá por eso quisieron enviar a María Isabel a Madrid. Quizá para evitarlo o, tal vez, para llamar la atención sobre su situación, quemó la cama en la que dormía y se quemó ella. Entonces, los presos afines a COPEL (Coordinadora de Presos En Lucha) se autolesionaban para protestar por la situación de abandono en la que se encontraban en las prisiones españolas. Los presos, considerados políticos, habían disfrutado ya de la amnistía del 77, pero la salida de prisión de muchas personas, con el objetivo de que pudieran participar en las elecciones, dejó en evidencia una dicotomía entre presos sociales y políticos, que aún está pendiente de revisarse.

Las calles y las cárceles ardían a finales de los 70. Organizados, las y los presos sociales situaron sus demandas en la agenda mediática de la época a través de diferentes estrategias políticas. Una de ellas, las autolesiones, pero también motines en las propias prisiones, congresos, manifestaciones o encierros. El asesinato reivindicado por el GRAPO de Jesús Miguel Haddad Blanco, director general de Instituciones Penitenciarias o el motín de la cárcel de Carabanchel fueron algunos de los momentos más álgidos en esos años de lucha. Mano a mano, con otras organizaciones de personas consideradas peligrosas para el correcto funcionamiento de la sociedad, como prostitutas o homosexuales, los presos sociales de las cárceles españolas pusieron el grito en el cielo aunque el cielo no se vea bien desde ninguna prisión. En Bilbao, por ejemplo, entonces existía la Coordinadora de Marginados, que aglutinaba las reivindicaciones de todos los grupos sociales afectados por la ley franquista. Las compañeras de María Isabel, que no se creyeron la versión oficial del suicidio, aprovecharon ese marco de protestas o, tal vez, sus clamores se instrumentalizaron, pero de una forma u de otra, las putas de Las Cortes tomaron las calles de Bilbo para convertir su dolor en rebeldía, en protesta, en rabia compartida por la muerte de una de sus compañeras.

Tras el entierro de María Isabel, con su cadáver esperando en la puerta, sus compañeras se lanzaron a las calles. Ellas no iban a esperar. Agarraban una pancarta en la que podía leerse “María Isabel, la soledad, el olvido y la desesperación te acompañaron hasta el fin. No conociste la amnistía”. Tomaron la zona del barrio de San Francisco y llegaron también con sus protestas a la Gran Vía, el corazón de la ciudad. Durante la marcha, el clima de tensión aumentaba a cada paso. Hubo destrozos en la tienda de Don Bernardo y la policía acabó disolviendo la manifestación a tiros. Rabiosas y silenciadas, las compañeras de María Isabel decidieron hacer huelga. Uno a uno fueron cerrando prácticamente todos los locales de alterne de Las Cortes y las calles aledañas. Clamaban ante los periodistas que las entrevistaron entonces: ¿Nadie escuchó los gritos? ¿Por qué no lo evitaron? La Coordinadora de Presos En Lucha ya había convocado para esos días un encierro en el Hospital de Basurto para reivindicar mejoras en el trato de los presos de la prisión de Basauri, la más cercana a la ciudad y en la que apareció muerta María Isabel. Sus compañeras decidieron unirse a la protesta y alrededor de 50 personas se encerraron en las instalaciones del hospital. Esos mismos días, convocaron también otra manifestación a la que también acudieron cientos de personas, y militantes de COPEL se encadenaron en distintas zonas de la ciudad para exigir la desaparición de las celdas de castigo o la despenalización del adulterio, entre otras aberraciones que permitía la Ley de Peligrosidad Social. Las celdas de castigo siguen existiendo hoy. Detuvieron a nueve personas aquel día. Las protestas se sucedieron, al menos, durante todo el mes de noviembre.

El 19 de noviembre, ‘El Correo Español’ publicaba un breve en el que contaban que alrededor de 40 prostitutas empezaban a reunirse para constituir un comité permanente que pudiera recoger y denunciar las vulneraciones de sus derechos. Se quejaban del trato de los dueños de los locales, de las alcahuetas y de la policía que, también entonces, realizaban redadas aleatorias: “Casualmente —explicaban al periódico— a las menos atractivas y a las que tenemos hijos que alimentar”. María Isabel tenía un hijo de cuatro años cuando murió, ¿dónde y con quién pasó aquel niño las navidades del 77?

Este trabajo está dedicado también a su memoria.

2017/02/01

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | DISPAROS Y MACHETAZOS EN LA CASA DE CAMPO CONTRA "ENFERMAS, PELIGROSAS Y PECADORAS"

«Enfermos, peligrosos y pecadores»: Disparos y machetazos en la Casa de Campo.
Agente Provocador, 2017-02-01

http://www.agenteprovocador.es/publicaciones/pioneros-gays 

«La policía detuvo a dos jóvenes y requisó un revólver», informaba El País al día siguiente del acto de celebración del Día del Orgullo Gay, organizado por el Frente de Liberación Homosexual de Castilla (FLHOC), un pionero colectivo gay marcadamente revolucionario que había «incendiado» las luchas sociales con sus manifiestos y discursos que impugnaban la todavía vigente Ley de Peligrosidad Social y las contradicciones de la misma izquierda. Te jugabas el pellejo, la misma vida.

Aquel día de junio de 1979, mientras poco a poco en lugares como Barcelona, Bilbao o Valencia, entre provocaciones y violencia fascista, avanzaba el movimiento gay, el FLHOC tuvo que enfrentarse a las emboscadas y disparos de los fascistas. En un comunicado previo difundido a la prensa y grupos sociales afirmaron que «durante siglos hemos estado ocultos. Nos han perseguido de mil y una formas: la Iglesia, la familia patriarcal, los Estados han sido nuestros verdugos. Es la hora de alzarnos contra toda discriminación, contra todas las formas legales o culturales represoras de la sexualidad en general, y de la homosexualidad en particular. Enfermos, peligrosos, pecadores, hemos sido atacados tanto por la izquierda totalitaria como por la derecha, civilizada o no. Hoy somos, según UCD y su Ministerio del Interior, ilegales».

La investigadora y escritora Gracia Trujillo Barbadillo describe las tensiones y discursos de representación de aquel momento de esta manera: «Existían diferentes posicionamiento ideológicos en relación con el debate sobre el tipo de imagen pública que convenía que diera el movimiento a la sociedad y a los medios de comunicación. La defensa de la “pluma” de los gays era rechazada por un sector del movimiento por considerarla expresión de la diferencia homosexual que combatían, mientras era defendida por otro. El CGAG defendía, en oposición al FAGC, que los travestis ocuparan la cabecera de las manifestaciones en lo que constituía una defensa de esa diferencia y de la necesidad de mayores niveles de visibilidad (de las otras minorías sexuales). En el caso de las lesbianas, existía, en general, un rechazo a la pluma masculina entre las propias lesbianas politizadas y las feministas heterosexuales, como ocurrió posteriormente en los colectivos de feministas lesbianas».

En un principio, se había convocado una manifestación a la que se habían sumado la mayoría de las fuerzas políticas de la izquierda (salvo ORT y PTE), de movimientos sociales (bajo el nombre de Coordinadora de Marginados Sociales) y sindicatos. Pero Madrid había declarado la guerra al mundo gay y lésbico. Tiempo antes, ya se había prohibido un acto gay: las Jornadas de Liberación Sexual que se iban a celebrar en el Centro Cultural de Prosperidad, en el número 51 de la calle Mantuano, que el año anterior ya se habían organizado como actos por el Orgullo Gay por el entonces recientemente constituido FLHOC (que se presentó el sociedad con una charla en la librería de Cuatro Caminos) y que duró tres días, durante los que se proyectaron películas y se dieron encuentros y charlas.

También se sucedían las redadas de gays y lesbianas, y el cierre de locales de ambiente como O’clock, Marilyn, Sacha’s u Otello’s, entre otros.

No hubo manifestación, prohibida a última hora, por lo que se celebró un mitin en el pabellón de agricultura de la Casa de Campo al que acudieron unas mil personas. No fue mucha la asistencia, pero era fácilmente comprensible ante el miedo a detenciones y palizas por parte de elementos de la extrema derecha del ambiente de Fuerza Nueva y los numerosos grupúsculos terroristas creados a su alrededor. «Esta táctica despistante y aparentemente arbitraria, un tira y afloja entre tolerar y reprimir, es típica con los homosexuales», comentó Ángel, militante del FLHOC. «Nos redimen graciosamente de la ley de Peligrosidad Social para caer bajo la amenaza de los artículos 431 y 432 del Código Penal, un cajón de sastre que se puede utilizar contra cualquier individuo que resulte incómodo sea por el motivo que sea».

Los problemas llegaron al terminar el acto. La Casa de Campo se convirtió en un territorio de caza para bandas fascistas. Al terminar las intervenciones, miembros del servicio de orden avisaron a los asistentes que personas de extrema derecha, provistas de armas, se habían infiltrado con la intención de provocar incidentes. Debido a ello se pidió que la gente se dispersara en grupos. Previamente, antes de concluir el acto, pequeños grupos de ultraderechistas habían intentado infiltrarse. En una de estas ocasiones, el servicio de orden consiguió retener a uno de los agresores. Este llevaba consigo un carnet de la Hermandad Nacional de Antiguos Caballeros Legionarios, con el número 1596 y expedido a nombre de Julián de la Fuente Roldán. Una vez concluido el mitin, junto a la estación del metro de Lago, un grupo de ultraderechistas atacó a algunos de los participantes en el mitin. Uno de ellos resultó herido en la cabeza. Sin embargo, gays y miembros del servicio de orden pudieron acorralar a varios de ellos, que acabaron sacando una pistola y disparando al aire. Varios de ellos fueron detenidos, el resto pudo huir.

En los sucesivos meses, Madrid viviría un aterrador historial de atentados y palizas a manos de la ultraderecha. La policía requisó un revólver, cuatro machetes y varias porras.

2015/08/21

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | STONEWALL, LA REDADA POLICIAL QUE DESPERTÓ EL ORGULLO GAY

La redada policial que despertó el Orgullo Gay.
Las revueltas en el pub Stonewall Inn en 1969, conmemoradas anualmente, iniciaron la lucha del movimiento LGTB en Estados Unidos. En agosto, infoLibre hace un repaso de los veranos que, lejos de la placidez estival, cambiaron el curso de la historia.
Álvaro Sánchez Castrillo | InfoLibre, 2015-08-21
https://www.infolibre.es/veranolibre/redada-policial-desperto-orgullo-gay_1_1116400.html 

¿Qué pasó?
“La multitud comenzó a agarrarse de la mano, según dijeron testigos oculares. Entonces, sin previo aviso, Queen Power explotó con toda la furia de una bomba atómica gay”. Con estas palabras relató en su crónica el periodista Jerry Lisker, del diario ‘The New York Daily News’, los disturbios ocurridos en el pub Stonewall Inn, situado en el barrio neoyorquino de Greenwich Village, aquella noche del mes de junio de 1969. Entre una lluvia de ladrillos y monedas, lanzadas contra los agentes de policía, esta revuelta marcó el inicio de la lucha del movimiento LGTB en Estados Unidos. Empezaba en el país una dura batalla por la igualdad de lesbianas, gais, transexuales y bisexuales.

¿Cuándo pasó?
Sobre la 1.20 horas del 28 de junio de 1969, varios policías accedieron al bar Stonewall Inn, un pub situado en el número 53 de la calle Christopher Street en el que se reunía parte de la comunidad homosexual neoyorquina. Una vez dentro encendieron las luces, pararon la música y ordenaron a los clientes a ponerse en fila para ir identificándoles. Parecía que la redada —constantes en los lugares donde se reunía la comunidad LGTB— iba a transcurrir con normalidad, que entregarían su documentación a los agentes y se irían del bar sin resistencia, como hasta entonces. Pero aquella vez no. La gente se negó a identificarse y rechazó categóricamente irse de la zona en la que se encontraba el local.

Así, en poco tiempo se fue concentrando frente al pub más de un centenar de personas, algunos de ellos viandantes que se acercaron a la puerta del bar impresionados por despliegue policial. La tensión fue aumentando por segundos. El trato a una muchacha por parte de los agentes, que la acababan de sacar del Stonewall Inn y se la llevaban detenida, desató la ira de la muchedumbre, que lanzó ladrillos y trató de volcar el furgón policial.

De pronto, la masa enfurecida empezó a quemar contenedores y a intentar entrar en el local donde continuaba la redada. Cuarenta y cinco minutos después de la entrada de la policía en el pub, la muchedumbre accedió al Stonewall Inn y rodeó entre gritos a unos agentes que se encontraban en clara minoría y algo asustados por los tintes que había adquirido la revuelta.

Finalmente, tuvo que intervenir la Tactical Police Force (TPF) –fuerzas antidisturbios– para conseguir liberar a los policías, algunos de ellos heridos. Sin embargo, los enfrentamientos en las calles aledañas se repitieron hasta bien entrada la madrugada. El enfrentamiento se saldó con más de una decena de detenidos y algunos manifestantes hospitalizados. “De pronto la policía se enfrentaba a algo que no había visto jamás. Los homosexuales no debían ser una amenaza para los agentes de la ley porque se suponía que eran débiles y sin coraje, incapaces de hacer nada”, apuntó uno de los manifestantes durante un reportaje emitido en el programa 'La noche temática'.

Los enfrentamientos continuaron hasta el miércoles 2 de julio, cuando se produjo la última y violenta concentración. El ambiente estaba caldeado debido a la publicación en The Village Voice de reportajes sobre la revuelta del sábado en el Stonewall que incluían expresiones ofensivas contra la comunidad LGTB –“locas domingueras”, por ejemplo–. Así, algo más de medio millar de personas recorrieron de nuevo Christopher Street, enfrentándose a la policía durante más de una hora.

¿Quiénes fueron los protagonistas?
Los principales protagonistas de las revueltas de Stonewall fueron transexuales negras y latinas, como Marsha P. Johnson o Sylvia Rivera, que más tarde fueron muy activas en la fundación de las primeras asociaciones LGTB. Las primeras crónicas del suceso apenas reconocían la presencia de hombres homosexuales, y estaban plagadas de burlas o juegos de palabras en torno a la transexualidad de esas primeras rebeldes.

La década de 1950 y 1960 fue realmente dura para el colectivo LGTB en Estados Unidos. Tenían que ocultar sus preferencias sexuales ante la constante posibilidad de ser humillados públicamente, acosados físicamente, detenidos o incluso despedidos de sus puestos de trabajo. La homosexualidad era considerada una enfermedad mental que necesitaba tratamiento a base de descargas eléctricas, lobotomías o castraciones. Era lo que se conocía como "terapias de reorientación sexual".

En 1952, la Asociación Americana de Psiquiatría (APA, por sus siglas en inglés) la catalogó en su Diagnostic and Statistical Manual como un “trastorno sociopático de la personalidad”. Por ello, un gran número de homosexuales acabaron internados en hospitales psiquiátricos donde eran sometidos a duros procedimientos para tratar de curar su “desviación sexual”, tal y como la calificaba la APA.

Además, la comunidad LGTB también era controlada, perseguida y estigmatizada por las propias instituciones y autoridades estadounidenses. Los homosexuales incluso fueron incluidos como “elementos subversivos” en la cruzada que el senador conservador Joseph McCarthy instigó contra el comunismo en la década de 1950. El temor a que hubiese “un movimiento clandestino homosexual” en el Departamento de Estado, en palabras del entonces subsecretario de Estado, John Puerifory, provocó el despido de 91 empleados homosexuales.

La policía, por su parte, también permanecía muy atenta a los pasos del movimiento LGTB. Así, en algunos condados, tenían incluso su propia Unidad Juvenil y de Moral, que daba charlas en los colegios y grababa cortos para “prevenir a los niños de la homosexualidad”. “Es algo grave, no os engañéis. Pueden estar en cualquier parte. Pueden ser jueces o abogados, lo sabemos bien porque hemos arrestado a muchos. Si alguno de vosotros se ha permitido relaciones con algún homosexual (...), más vale que lo dejéis enseguida porque uno de cada tres de vosotros se volverá marica”, es un ejemplo de las intervenciones que se realizaban en colegios ante la atenta mirada de alumnos que apenas llegaban a los 12 años de edad.

Antes de la explosión en el Stonewall Inn, la comunidad LGTB estadounidense ya se encontraba ligeramente organizada. En 1950 se creó Mattachine Society, una importante organización que luchó durante años por los derechos de los homosexuales en el país anglosajón. Sin embargo, algunos de sus fundadores discreparon de la violencia empleada por los manifestantes aquel histórico 28 de junio.

¿Qué fue de sus protagonistas?
El movimiento LGTB en Estados Unidos fue ganando terreno y fuerza tras los acontecimientos en Christopher Street. Se crearon nuevas asociaciones como el Frente de Liberación Gay (GLF, por sus siglas en inglés) –primera organización que incluía en su nombre el término “gay”– o Alianza de Activistas Gays (GAA) y se empezaron a imprimir periódicos alternativos.

Actualmente la homosexualidad no es considerada una enfermedad —al menos en la mayor parte de países occidentales—. La Organización Mundial de la Salud (OMS) la excluyó en 1990 de su lista de trastornos mentales, casi dos décadas después de que la Asociación Americana de Psiquiatría retirase esta consideración tras una nueva investigación sobre el tema. La transexualidad, sin embargo, sigue siendo considerada como una patología para la Organización Mundial de la Salud, aunque el manual de referencia de psiquiatría (el DSM-5, editado por la APA), la sacó de la lista de enfermedades en 2012. Sí se conserva la categoría de "disforia de género", la angustia que sufre el paciente que no se identifica con el sexo que le asignaron al nacer. Es eso lo que permite, por ahora, acceder al tratamiento necesario.

Hoy en día, la comunidad LGTB goza de un amplio abanico de derechos y libertades en la mayoría de los países europeos y americanos. Sin ir más lejos, el pasado 27 de junio el Tribunal Supremo de Estados Unidos declaró constitucional el matrimonio homosexual en todo el país. Sin embargo, en gran cantidad de Estados africanos, de Oriente Medio y algunos países asiáticos, la homosexualidad está castigada con penas de prisión y, en algunos casos, de muerte —Sudán, Arabia Saudí, Irak, Irán, por poner algunos ejemplos—, según los datos de la Asociación Internacional de Gays, Lesbianas, Bisexuales, Transexuales e Intersexuales (ILGA, por sus siglas en inglés).

¿Por qué fue importante?
Las revueltas en Stonewall fueron el germen de las manifestaciones reivindicativas del movimiento. Un año después de lo acontecido en las calles de Nueva York, el 28 de junio de 1970, “miles de personas”, tal y como recogió The New York Times, marcharon desde Christopher Street hasta Central Park en lo que se consideró la primera marcha del Orgullo Gay de la historia. El colectivo LGTB también recorrió las calles en ciudades como Los Ángeles y Chicago.

Durante los dos años siguientes se sumaron a la fiesta Boston, Dallas, Londres, París, Berlín Oeste, Estocolmo, Miami, Filadelfia o Atlanta, entre otras. Además, en 1972 había grupos LGTB en cada ciudad importante estadounidense, según cuenta el historiador Barry Adam en su libro ‘The Rise of a Gay and Lesbian Movement’. Desde entonces, la comunidad homosexual ha continuado escribiendo su historia, peleando por unos derechos y libertades todavía en disputa. Aún queda mucho camino por recorrer. 

1998/04/12

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | GEORGE MICHAEL ADMITE SER HOMOSEXUAL TRAS SU ARRESTO

George Michael admite ser homosexual tras su arresto en EE UU.
Inmaculada Gómez Mardones | El País, 1998-04-12

https://elpais.com/diario/1998/04/12/cultura/892332004_850215.html

El ícono pop británico George Michael admitió que es homosexual en una entrevista exclusiva concedida a la cadena de televisión CNN, difundida la noche del viernes. La entrevista fue realizada después de que Michael fuera arrestado por "realizar actos obscenos" en un parque de Beverly Hills el pasado martes y saliera bajo fianza de 500 dólares la misma noche. Hasta el momento de la entrevista, Michael de 34 años, no se había referido públicamente al incidente y había evitado siempre referirse a su orientación sexual. "Quiero decir que no tengo problemas con que la gente sepa que tengo una relación con un hombre en este momento", dijo Michael a CNN.

"No he tenido una relación con una mujer desde hace casi 10 años", añadió. Michael dijo que estaba dispuesto para admitir que es homosexual "porque ya de alguna manera lo hice, ¿verdad? Lo hice en una forma en la que en realidad no pensaba hacerlo", declaró.

El cantante estaba solo cuando un policía vestido de civil lo vio supuestamente en una actitud que no se especificó y lo arrestó, según la policía de Beverly Hills. La policía se negó a especificar la naturaleza o dar detalles del acto por el que se arrestó a Michael, en pleno día y en un parque frecuentado por homosexuales. El cantante debe comparecer el próximo 5 de mayo ante la Corte Municipal de Beverly Hills, barrio elegante de Los Angeles.

Michael admitió en su entrevista con CNN, haberse puesto en "una posición extremadamente estúpida y vulnerable", aunque declaró: "no me siento avergonzado, me siento estúpido, imprudente y débil por haber expuesto mi sexualidad de esta manera".

También admitió haber cometido actos "imprudentes" similares en el pasado. El cantante se disculpó con sus fans por el incidente, y los tranquilizó. "Sólo quiero decirles que estoy bien", dijo. Declaró además, que sus primeras canciones románticas fueron referidas a mujeres pero que sus más recientes se refieren a hombres. Entre los éxitos que lo hicieron famoso figuran 'I Want Your Sex' y 'Faith'.

1995/11/26

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | ROSARIYO DE JEREZ ERA MAYORDOMO

Rosariyo de Jerez era mayordomo.
Manolo Gómez ocultó su actividad nocturna como travestido en el Madrid de hace tres décadas
Alex Niño | El País, 1995-11-26
https://elpais.com/diario/1995/11/27/madrid/817475070_850215.html 

La habilidad para salir de situaciones difíciles forma parte de la historia de Rosariyo de Jerez. Un día de mediados de los años setenta un grupo de jóvenes de Fuerza Nueva entró en La Fragata, un local de ambiente ‘gay’ ubicado en la madrileño calle de Caballero de Gracia, y comenzó a insultar a los clientes que en ese momento se encontraban allí. Todo el mundo se quedó paralizado por el miedo. Sólo Rosariyo consiguió reaccionar a tiempo. Se abalanzó sobre una bandera de España que había tras el escenario e interpreta la canción de ‘La banderita’: "Allá por tierra africana, / allá por la morería, un soldadito español de esta manera cantaba: / como el vino de Jerez / y el vinillo de Rioja / son los colores que tiene la banderita española". "Y eso fue mano de santo, como si les hubiera dado una píldora. Al final, a una amiga y a mi invitaron a tomar una copa. Se quedaron la mar de contentos", recuerda entre carcajadas Rosariyo, nacida, por caprichos de la genética, Manolo Gómez, hace unos 50 años más o menos, en Jerez de la Frontera. Hijo de un guardia municipal, llevó una vida de las que se califica como normal hasta los 20 años, aunque su familia ya se había percatado de que Manolito "era un poco raro". Su primer oficio fue el de mayordomo, que, tras un aprendizaje en su pueblo, siguió ejerciéndolo en Madrid, "en casa de una gran familia que vivía enfrente de Nuevos Ministerios".

Aquí llegó tras hacer la mili, después de una corta estancia en Barcelona. En un mesón de la Plaza Mayor le detuvieron a los pocos días de aterrizar. Acompañado de un amigo y ataviado con un discreto pantalón negro, jersey rojo y un ceñido cinturón, Rosariyo se acercó por la histórica plaza para conocer la noche madrileña: "Todavía no me vestía de [mujer]. Entramos, en un local en el que por lo visto paraban muchos mariquitas y gentuza de esa, aunque yo no lo sabía. No nos dio tiempo ni a pedir la copa. Llegó la policía y al son de ‘maricones’ nos metieron en el furgón, y en fila, como los conguitos, nos llevaron a comisaría. Lo pasé muy mal. Tenía un dolor de barriga tremendo, pero a eso de las siete de la mañana me soltaron".

En 1968 Rosariyo inició su propia revolución con el espectáculo ‘Madrugadas locas’. Su debú como travestido fue con la canción ‘Soy de España y nada más’, en el cabaré Holwys, propiedad de Mónica Randall, ubicado en la calle de las Hileras. "Siempre me había atraído eso de vestirme de mujer pero nunca me había atrevido. Me lancé porque teñía que mandarle dinero a mi madre. Era un viernes y nunca lo olvidaré porque mi actuación fue un bombazo". Su nombre artístico está inspirado en una antigua cantante gaditana. Cuenta que éste era también el nombre que Lola Flores quería ponerle a la menor de sus hijas. "Pero su modisto, que me conocía, le advirtió que ya lo llevaba yo, y por eso Lola decidió llamar a su niña Rosario a secas".

Durante varios años compatibilizó su trabajo diurno de mayordomo con el de travestido. "En aquel oficio aprendí mucho: a saber estar, a recibir a gente importante o a servir un aperitivo. Todo el servicio me apreciaba mucho. He visto muchas joyas y mucho dinero, pero gracias a Dios nunca me he manchado en nada. En la casa era Manolo pero de noche me convertía en Rosariyo. Lo mantuve en secreto y jamás supieron lo que hacía. Llevaba una doble vida como la mayoría. Aún tengo compañeros que de día están colocados en buenos sitios de oficinas y por la noche ni su jefe los reconocería.

Legalizado

A pesar de que su actividad estaba mal vista durante la dictadura la policía organizaba continuas redadas "para cazar mariquitas", Rosariyo añora aquella época: "Eran tiempos muy bonitos. Aunque estábamos más perseguíos, lo pasábamos mejor que ahora. Había compañerismo y unos chiquitos maravillosos. Cuando terminábamos la actuación nos sentábamos con los clientes, pero no por sacarles la copa o los cigarrillos ni nada de eso, sino que era una cosa más sana. Eso sí, siempre con el temor de que llegara la poli. “Era lo malo”.

Advierte que él estaba legalizado. "Tenía patente ‘fiscá’ y el carné de fonomímica del sindicato del espectáculo. Para sacármelo me tuve hasta que examinar: dos canciones; y un poco de piruetas e interpretación". Pues así, legalizada, lleva casi más de tres décadas haciendo "chous" en locales de la capital: en el Pasapoga, Jota Jota, Oxford Street, Griff-lns's, FortyForty, El Centauro, la discoteca Alex, Bubú o El Diecisiete de Recoletos. Trabajó con travestidos de fama internacional: "Y siendo la más fea te llevabas la mayor cantidad de aplausos, claro que eso significaba un pie en el escenario y otro en la puta calle, porque a las estrellas no les gusta que les hagas sombra".

Ahora se le puede ver todos los viernes y sábados en El Candil, en la calle de Hernán Cortés, y a sus clásicas interpretaciones de folclóricas ha sumado imitaciones de Madonna y Nana Mouskouri. A su espectáculo acude un público heterodoxo: "Le gusto a todo el mundo. Vienen a verme desde señoras mayores hasta chicas […] y gente muy moderna". Guarda como oro en paño el vestido con el que Paquita Rico interpretó Mariana Pineda y que la folclórica le regaló.

Ni siquiera de la mili tiene malos recuerdos. “En el campamento sólo tuve que ir una vez a dar tiros. Pero cuando tenía que disparar […] el mosquetón que no veas y no daba ni una en el blanco. Así que me pusieron de asistente con el general de brigada, que se quedó encantado conmigo. Le hacía unas limpiezas que no veas". Únicamente se queja de que le ha faltado en la vida ese golpe de suerte que hubiera podido lanzarle a la fama. En 1992 actuó en el programa especial de fin de año de Martes y Trece. Dice que entre sus fans están El Gran Wyoming, Javier Gurruchaga, Moncho Borrajo e Isabel Gemio: "Esta última me llamó para ir al programa ese que tenía de sexo. Pero no pagaban nada, y yo por un bocadillo y un refresco no salgo ni de mi casa".

Vive de alquiler en una céntrica buhardilla. Un piso en Jerez es todo su patrimonio, y allí piensa marcharse cuando se retire. En el amor tampoco le ha acompañado la suerte. Mantuvo una relación estable con un madrileño divorciado, pero aquello terminó hace unos 12 años. Reconoce que, para él ligar es difícil: "A mí me gustan los hombres y para irme con una como yo y estar las dos bordando en casa mejor me quedo sola".

1988/04/04

DOCUMENTACIÓN | ASOCIACIONISMO | JORDI PETIT Y LA 'RENOVACIÓN' DEL MOVIMIENTO GAY

La renovación del movimiento 'gay'.
Jordi Petit | El País, 1988-04-04

https://elpais.com/diario/1988/04/05/sociedad/576194401_850215.html 

Hay una inteligente frase de gran validez: "asociarse es poder". La realidad, sin embargo, es que el legado de casi 40 años de franquismo y 10 de democracia determinados por el ‘desencanto’ han abocado a nuestra sociedad a una tal desestructuración y a una crisis asociativa preocupantes. El movimiento gay no ha sido una excepción; es más, el contraste entre la represión de antes y la actual tolerancia, los propios éxitos y victorias han cambiado las manifestaciones por los bares y discotecas, porque las necesidades más inmediatas de mayor libertad se vieron ya cubiertas. De ahí vienen la ruptura y crisis de las antiguas organizaciones de liberación homosexual, en no saber encontrar una nueva sintonía entre ‘gay’. El testimonialismo y el aislamiento de quienes se empecinan en un inútil discurso sobrepolitizado que no moviliza a nadie, ni transforma ya nada, parte del alejamiento de la realidad porque la vida de los gay ha cambiado en esta última década y aparecen nuevos problemas. Pienso que aquella preocupación colectiva que aunó hace años a tantos gay contra la represión hoy no se traduce en otra cosa que la suma de los problemas personales, que, vividos de forma individual, no encuentran expresión común; se ha perdido la conciencia colectiva de entonces, habrá que reconstruirla sobre nuevas bases. Las quejas por un cierto malestar en la vida cotidiana y relacional, la relativa insatisfacción que se experimenta en el circuito de locales exclusivos, la perenne discriminación social, la obligada doble vida de muchos y la amenaza. sobrevenida del SIDA, conforman todo un cúmulo vital por resolver. Difícilmente una situación como ésta admite manifiestos abstractos, ni tampoco el discurso de la víctima-mártir. Habrá que pensar en un proceso que avance soluciones y ver cómo las resuelven en otros países.

Recientemente fue noticia la inauguración del mayor centro asociativo gay de Europa en Estocolmo, más de 2.000 metros cuadrados para todo tipo de reuniones, encuentros y servicios. Se trata de un marco para relaciones más personalizadas y gratificantes entre gay, que la sociedad no permite cotidianamente. En Cataluña existe un proyecto semejante de Casal que sólo llegará a ser si crece la expectativa creada, porque la pasividad y el hábito de "que lo hagan otros", es del todo estéril. Otro grupo apolítico que se ha ganado el reconocimiento de las instituciones y los medios de comunicación es Gais per la Salut (GPS). Desde editar ‘comics’ y distribuir folletos, a promocionar el sexo seguro como prevención del SIDA y disfrazar de preservativos gigantes los pirulís de Barcelona durante el carnaval, se ha desarrollado una acción sanitaria de autodefensa de la que hay que felicitarse sin triunfalismo. Pues bien, lamentablemente, al contrario de otros países, quizá más afectados por el SIDA, el número de gay interesados en asociarse para colaborar directamente es bajo. Ante el SIDA oscilamos de la más irresponsable frivolidad al pánico más inútil e insolidario.

Acción cívica

Sería incompleta esta renovación del movimiento gay si no aparece una acción cívica transformadora de la sociedad, aunque las anteriores ya lo son bastante, quizá desde una perspectiva digamos que sindical. Así, la Coordinadora d'Iniciatives Gay (CIG), donde se citan nuevos y antiguos miembros de la militancia gay, ha lanzado varios proyectos afortunados, desde reunir a la izquierda en tomo a la conocida campaña ‘Estima com vulguis’ (‘Ama como quieras’), hasta propuestas culturales (ciclos de cine, seminarios de estudio) y reivindicativas (exigencia de destrucción de las fichas policiales por homosexualidad del franquismo, promulgación de una ley antidiscriminatoria, etcétera). Por ejemplo, ante la redada y registro policial sin precedentes que tuvo lugar en una sauna gay de Barcelona, sin orden expresa ni motivo justificado, la CIG expresó la indignación del ambiente homosexual de la ciudad y reclamó ante la autoridad la destrucción de los datos personales intervenidos a los presentes en tal establecimiento. Ante una situación de avance de la derecha en Europa, de estancamiento demográfico, de crisis económica (que el Estado pretende aligerar cargando a espaldas de la familia revalorizada a jubilados y parados), más el tema del SIDA, requiere obligar más que nunca a la izquierda a defender los valores progresistas y la libertad sexual.

Con ocasión de las próximas elecciones al Parlamento de Cataluña, un grupo de gay no afiliados a partido político alguno han iniciado una campaña que exige una serie de premisas a incluir en los programas electorales que concurren. El grupo ‘Vota Rosa’ (color del triángulo con que eran marcados los homosexuales en los campos de exterminio nazi) desea hacer valer el peso electoral homosexual, sin ningún corporativismo, tal como el movimiento gay francés propugna ante las elecciones presidenciales y tal como han conseguido los grupos gay de Nueva York y San Francisco, donde la elección del alcalde depende muy mucho de sus votos.

Que dos hombres o dos mujeres se quieran y deseen disfrutar de sus cuerpos sigue siendo un tabú social y la comidilla del vecindario, más aún en el medio rural, amén de ser un tema inexistente en la enseñanza. Pero también es cierto que en 10 años hemos abierto una gran brecha y que, como botón de muestra, en TVE hemos seguido viendo los discriminatorios chistes de mariquitas en el desaparecido ‘Un, dos, tres’, junto a excelentes películas, informes y noticias sobre la cuestión homosexual. En este sentido, y junto a algunas ciudades de Holanda y Escandinavia, estamos en el país más tolerante de Europa con la homosexualidad, pues en el resto hay un claro retroceso en materia de libertad sexual.

Este es el panorama de un movimiento gay que empieza a renovarse, bien que todos estos proyectos en curso, dirigidos fundamentalmente a mejorar la propia vida de los gay, y por ende la sociedad, sin obediencia política unos, no partidistas otros, básicamente cívicos, requieren una mayor afiliación y participación para su pleno desarrollo, porque asociarse es poder.

Jordi Petit es miembro de la Coordinadora d'Iniciatives Gay (CIG).

1986/11/21

DOCUMENTACIÓN | DERECHOS | EL GOBIERNO APRUEBA EL DECRETO QUE LIBERALIZA LA APLICACIÓN DE LA LEY DEL ABORTO

El Consejo de Ministros aprueba el decreto que liberaliza la aplicación de la ley del aborto.
El País, 1986-11-21

https://elpais.com/diario/1986/11/22/sociedad/532998003_850215.html 

El ministro de Sanidad, Julián García Vargas, aseguró ayer que el Gobierno estudiará el indulto, caso por caso, de todas las mujeres procesadas por abortar, una vez haya sentencia firme, y añadió que "ninguna mujer afrontará consecuencias penales por el hecho de haber abortado". Esta declaración, que se produjo inmediatamente después de que el Consejo de Ministros aprobase el real decreto sobre interrupción voluntaria del embarazo, coincide con las recientes redadas contra clínicas donde se practicaban abortos en Madrid, Salamanca y Valencia.

García Vargas no quiso especificar de qué manera concretará el Gobierno esta promesa de no penalizar a las mujeres que aborten, y reconoció que esta decisión es simplemente fruto de la voluntad política del Ejecutivo, pero no está plasmada en ninguna norma jurídica. Más tarde, portavoces gubernamentales puntualizaron que lo que García Vargas había querido decir es que ninguna mujer será encarcelada por abortar -y, presumiblemente, las que estuvieren detenidas por haberlo hecho en el pasado serán inmediatamente indultadas-, pero admitieron que el Gobierno no tiene potestad para impedir que el poder judicial dicte autos de procesamiento.

El titular de Sanidad acusó a la Prensa de ser responsable de "buena parte de la confusión" creada en torno a las posibilidades legales de abortar en España. Por el contrario, opinó, "las mujeres lo tienen muy claro, y los médicos que no plantean objeción de conciencia también".

El ministro presentó a la Prensa el real decreto aprobado ayer, cuyas líneas maestras ya fueron adelantadas por este periódico (véase El País del 19 de noviembre). Entre otras cosas, el texto prevé la abolición de las comisiones de evaluación "para evitar retrasos", con lo que no se sigue la recomendación recientemente emanada del Consejo de Estado; también se indica que no es obligatoria la instalación de quirófano en las clínicas que practiquen abortos a mujeres cuyo embarazo date de menos de tres meses y en los que la operación implique escaso índice de riesgo.

Superar la clandestinidad

García Vargas presentó el real decreto como "una norma jurídica de contenido exclusivamente sanitario", que viene a desarrollar la normativa en vigor, y cuyos presupuestos son "suficientemente amplios para permitir superar situaciones de clandestinidad".

Sobre la desaparición de las comisiones de evaluación, el ministro explicó que se habían convertido en órganos burocráticos que provocaban retrasos innecesarios.

García Vargas explicó que el Gobierno había sido incluso más riguroso que la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el tratamiento del asunto, e insistió en que el decreto tiene un contenido sanitario y "no modifica la ley orgánica ni se aparta de la sentencia emitida el pasado mes de abril por el Tribunal Constitucional".

Por su parte, el portavoz gubernamental, Javier Solana, consideró "actuaciones muy concretas las recientes órdenes judiciales contra clínicas de Madrid y Valencia", y aseguró que en ambos casos el Gobierno se ha mantenido por completo ajeno a estas acciones policiales y judiciales. "El Gobierno no tiene nada que ver con esta actividad", dijo Solana refiriéndose a las detenciones, y afirmó también que el Ejecutivo desconoce las causas por las que se han producido estos hechos.

El grupo parlamentario Izquierda Unida, que el pasado 8 de noviembre presentó en el Congreso de los Diputados una proposición sobre regulación voluntaria del embarazo introduciendo la llamada indicación socioeconómica, presentó ayer una pregunta al Gobierno en la que le interroga sobre si se han cursado instrucciones respecto a la persecución de prácticas abortivas. "Los últimos datos indican", dice Izquierda Unida en su pregunta, "que el panorama se ensombrece aún más a través de una política represiva en la que se multiplican las detenciones".

Una fuente gubernamental calificó privadamente las redadas en los centros de planificación como "un intento aislado, por parte de algunos jueces, de meter un gol al Gobierno".

Un proceso más sencillo que no altera los límites legales.
Milagros Pérez Oliva | El País, 1986-11-21

https://elpais.com/diario/1986/11/22/sociedad/532998004_850215.html

La supresión de la comisión de valoraciones y la posibilidad de que centros privados de estructura sencilla puedan practicar abortos hasta la 12 semana de gestación son las dos principales modificaciones que introduce el decreto aprobado ayer por el Consejo de Ministros, que deroga la normativa del 31 de julio de 1985. Las comisiones de valoraciones y la insuficiente regulación de la cláusula de conciencia por parte de los médicos habían sido los dos principales obstáculos con que ha tropezado hasta ahora la aplicación de la ley del aborto.

El nuevo decreto elimina en parte el primero de estos obstáculos, pero deja intacto el segundo. El decreto sólo modifica algunos de los procedimientos para aplicar la ley, por lo que se mantienen para el futuro las insuficiencias y limitaciones que ésta contiene.

A partir de ahora, la autorización requerirá únicamente el informe favorable de dos especialistas, que serán los responsables de la indicación, es decir, de garantizar que el caso se encuentra en alguno de los tres supuestos previstos en la ley: grave peligro para la vida o la salud física o psíquica de la embarazada, embarazo por violación y presunción de que el feto nacerá con graves taras físicas o psíquicas.

Los sectores contrarios al aborto han manifestado que la supresión de la comisión de valoración puede facilitar que se cuelen muchos abortos alegando daños a la salud psíquica de la embarazada. El decreto sólo permitirá una interpretación más laxa de este supuesto en la medida que existan especialistas en este caso psiquiatras- que estén dispuestos a certificarlo.

Sin embargo, no hay indicios de que los médicos vayan a tener un comportamiento diferente del que han tenido hasta ahora, máxime cuando el decreto no impide en el futuro actuaciones judiciales como las detenciones de los últimos días. Al margen de las posibles interpretaciones, la cifra de abortos legales puede incrementarse en el futuro sólo por el hecho de que, al simplificarse el procedimiento, es posible que se acojan a la ley muchos casos que hasta ahora prescindían de ella por temor a una negativa o al escándalo.

Clínicas privadas

El decreto aprobado ayer facilita que la indicación del aborto y su práctica puedan realizarse en centros distintos, siempre que estén acreditados para ello. Hasta ahora, algunos hospitales públicos acreditados se habían negado a practicas abortos indicados por médicos ajenos a ellos.

Por otra parte, en la normativa hasta ahora vigente, sólo podían practicar abortos los centros especialmente acreditados para ello, y se les exigían unas condiciones de servicios, utillaje y personal que sólo los grandes centros podían asumir.

El decreto distingue ahora entre los embarazos de menos de 12 semanas, cuya interrupción apenas entraña riesgos, y las gestaciones de más de 12 semanas, que requieren una intervención más compleja. Los primeros podrán ser practicados en cualquier centro, público o privado, que reúna unas condiciones mínimas.

Esta disposición permitirá la práctica del aborto en numerosas clínicas privadas, algunas de las cuales los han practicado clandestinamente. Estos centros deberán estar coordinados con un hospital de referencia.

El decreto deja algunas lagunas sin cubrir, como por ejemplo las revisiones post aborto. Por otra parte, las complicaciones que pudieran surgir en un aborto practicado en una clínica privada deberán ser asumidas por un hospital de referencia, de modo que el decreto garantiza a las primeras el lucro fácil mientras deposita todas las cargas negativas en los centros públicos.

Reacciones negativas en medios conservadores.
El País, 1986-11-21

https://elpais.com/diario/1986/11/22/sociedad/532998007_850215.html

Alianza Popular considera que el Gobierno, al aprobar una flexibilización del aborto mediante un real decreto, "ha hurtado al Parlamento sus funciones". Este partido afirmó en un comunicado que espera conocer el texto íntegro del decreto para emprender las acciones parlamentarias o de otra índole. También el Frente Nacional, las asociaciones pro vida y la asociación Acción Familiar se manifestaron en contra del decreto. El PCE y organizaciones relacionadas con él, como CCOO, estiman que el decreto liberalizador se ha quedado corto y exigen el aborto libre y gratuito.

Responsables de la ejecutiva federal del PSOE y de la comisión ejecutiva regional de Madrid calificaron el decreto como positivo "porque subsana los anteriores errores del Gobierno socialista" y como un paso importante hacia la consecución de que la maternidad sea una decisión libre de la mujer.

Médicos
El presidente del Consejo General de Colegios Médicos, Ricardo Ferré, dijo que la Organización Médica Colegial se pronunciará más adelante sobre este decreto, cuando hayan analizado con detenimiento los artículos del mismo, y no descartó la posibilidad de recurrir ante los tribunales de justicia si el decreto no recoge las aportaciones emitidas por el Consejo de Médicos. "Me parece muy bien que se hayan tenido en cuenta las recomendaciones de la OMS", dijo Ferré, "pero deberían haberse tomado en consideración también nuestras opiniones porque, de lo contrario, puede parecer un menosprecio hacia el rigor y la capacidad de los médicos españoles", dijo Ferré.
 
Los sectores feministas y los medios sanitarios progresistas acogieron ayer con escepticismo el nuevo decreto y, prácticamente, todas las organizaciones coincidieron en que no cambiará sustancialmente la situación. Consuelo Ruiz Jarabo, de la Asociación en Defensa de la Sanidad Pública, considera que "la nueva normativa no resolverá el problema de los miles de mujeres que desean abortar y no se encuentran en los limitados tres supuestos de la ley. Por otra parte, el decreto no garantiza que el sector público asuma la aplicación de la ley y discrimina a las mujeres según tengan o no recursos para pagar el aborto".

En idénticos términos se expresó Ángel López, de la Asociación de Planificación Familiar de Madrid, quien añadió que el nuevo decreto no evitará situaciones como las recientes detenciones. Según la Asociación de Trabajadores de Planificación Familiar de Cataluña, "todo queda prácticamente igual. La única diferencia es que ahora las clínicas privadas podrán realizar abortos con mayor facilidad". La Comisión pro Aborto de Barcelona calificó el decreto de "nuevo pegote del Gobierno".

MIKEL/A, AQUÍ ESTAMOS Y NO NOS OCULTAMOS

Mikel/a enseña cacho en la 2ª Gayakanpada de EHGAM, 27-29 agosto 1993, Muxika // STARS COFLHEE es un trabajo realizado por Julen Zabala Alon...