Mostrando entradas con la etiqueta Martutene. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Martutene. Mostrar todas las entradas

1999/07/09

DOCUMENTACIÓN | VIH-SIDA | LA CÁRCEL DE MARTUTENE PONDRÁ EN MARCHA EN SEPTIEMBRE SU PROGRAMA DE JERINGUILLAS

La cárcel de Martutene pondrá en marcha en septiembre su programa de intercambio de jeringuillas.
Eduardo Azumendi | El País, 1999-07-09

https://elpais.com/diario/1999/07/10/paisvasco/931635606_850215.html 

La cárcel de Martutene pondrá en marcha en septiembre su programa de intercambio de jeringuillas destinado a prevenir la aparición del sida entre los consumidores de drogas por vía intravenosa, sobre todo heroína. La prisión guipuzcoana será la cuarta de España y la segunda del País Vasco (en Basauri se implantó hace dos años) en incorporar este programa, que permite a los presos toxicómanos cambiar su jeringuilla usada por otra nueva. A pesar de que está prohibido, gran número de internos sigue consumiendo droga de manera sistemática en el interior de las cárceles.

La carencia de jeringuillas a disposición de los presos les lleva a compartirlas o a usarlas repetidamente, elevando así el riesgo de contagio de enfermedades infecciosas como el sida, la tuberculosis o la hepatitis. Una comisión integrada por representantes de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias (que tiene la competencia sobre las prisiones), de la Dirección de Derechos Humanos del Gobierno vasco y de los planes nacional y autonómico antisida ultiman este mes los pormenores del proyecto. Las características de Martutene (de tamaño, tipología de la población reclusa, actitud de los equipos profesionales, implicación de recursos y colectivos comunitarios) han convencido a Instituciones Penitenciarias de que es aconsejable experimentar el programa en este centro penitenciario.
 
El primer programa de reparto de jeringuillas en una institución penitenciaria española se desarrolló en julio de 1997 en la cárcel vizcaína de Basauri. Las instituciones implicadas evaluarán el desarrollo del plan el próximo 21 de julio, dos años después de instaurarse. El subdirector general de Sanidad Penitenciaria (dependiente de Instituciones Penitenciarias), Juan Antonio López Blanco, adelantó que la experiencia está resultando "muy positiva". "El programa no ha registrado ninguna incidencia negativa, no ha alterado el pulso de la cárcel y la colaboración entre las autoridades de la prisión y los equipos que se encargan del plan ha sido total", se congratuló.
 
La buena marcha de la experiencia de Basauri ha permitido trasladar el proyecto a las cárceles de Pamplona y Tenerife (comenzará en ésta el próximo lunes). Martutene es la siguiente. Según la Plataforma de Martutene (colectivo que integra a varias asociaciones sociales que luchan por los derechos de los presos), el 60% de los internos de la cárcel guipuzcoana sufre la adicción a las drogas, y de este porcentaje, el 80% es portador del virus del sida o ha desarrollado la enfermedad.
 
Clima social favorable
López Blanco aseguró que la intención del Gobierno central es que en un futuro todas las prisiones cuenten con el programa de intercambio de jeringuillas, aunque reconoció que las circunstancias que se dan en el País Vasco favorecen la implantación de este proyecto. "En Euskadi esta experiencia está implantada a nivel comunitario. No tiene sentido desarrollar el programa en la cárcel si después en la calle no tiene continuidad, porque el interno quedaría descolocado", advirtió.
 
El subdirector de Sanidad Penitenciaria indicó que la implantación en la prisión alavesa de Nanclares de la Oca dependerá del porcentaje de población reclusa que sea adicta a las drogas por vía parenteral, entre otros factores a tener en cuenta. "Antes de iniciar el programa en Basauri realizamos una encuesta entre los penados que ingresaban por primera vez: el 50% reconoció que en algún momento de su vida había tomado o que seguía tomando drogas. Y de este 50%, las tres cuartas partes lo hacían vía parenteral", explicó.
 
El representante de la Plataforma de Martutene, Txus Congil (que ha participado en la comisión mixta para implantar en la cárcel guipuzcoana el programa), puntualizó que aún queda un fleco pendiente de resolver: quién se hace cargo de plasmar en el día a día el reparto de jeringuillas dentro de la prisión. "Instituciones Penitenciarias es partidaria de que el intercambio lo hagan sus equipos profesionales, mientras que el Gobierno vasco y las asociaciones que estamos en la Plataforma preferimos que se encargue una ONG", expuso. Según Congil, el factor de riesgo más importante para la transmisión del sida y de otros virus transmisibles por la sangre es el uso compartido de jeringuillas. "Hay que poner todos los medios para evitar las infecciones y facilitar el acceso a programas alternativos".

1999/05/09

DOCUMENTACIÓN | VIH-SIDA | REPARTO DE JERINGUILLAS E INFORMACIÓN SOBRE VIH-SIDA EN LAS CÁRCELES VASCAS

50 reclusos reciben información de ONG sobre sida en las cárceles vascas.
Txema G. Crespo | El País, 1999-05-09

https://elpais.com/diario/1999/05/10/paisvasco/926365206_850215.html

Las organizaciones no gubernamentales (ONG) antisida vascas atienden semanalmente a cerca de 50 reclusos de las cárceles de Nanclares de la Oca, Basauri y Martutene, que voluntariamente acuden a sus grupos de apoyo. Los primeros en recibir estas charlas sobre el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) fueron los internos de la prisión alavesa. Basauri es, en cambio, el primero y por ahora el único centro penitenciario donde existe un programa de intercambio de jeringuillas para evitar contagios.

En 1993, la Comisión Ciudadana Antisida de Álava comenzó a trabajar en el apoyo psicosocial de los reclusos afectados y a realizar actividades de promoción de la salud y la autoestima. Esta labor tuvo su momento más reconocido en el verano de 1997, con la puesta en marcha en Basauri del intercambio de jeringuillas. Este último año, la novedad la ha traído el grupo guipuzcoano al comenzar a trabajar en Martutene con grupos de autoapoyo para los internos. Las memorias de 1998 de las ONG reflejan un interés progresivo por parte de los presos en participar en las charlas y, al mismo tiempo, la escasa información que sobre esta enfermedad tiene una población reclusa, afectada por el sida en un alto porcentaje.
 
La memoria de la vizcaína T4, que ha trabajado en Basauri, señala: "Al comienzo detectamos un bajo nivel de información sobre los temas relacionados con el VIH. Se realizaron pequeños avances en aspectos muy concretos como los mecanismos del virus, el funcionamiento inmunológico del cuerpo y la eficacia de los tratamientos". En general, como recoge la memoria del grupo alavés, los reclusos "presentan un bajo nivel educativo y problemas de drogodependencias, encontrándose algunos de ellos en tratamiento con metadona dentro del propio centro penitenciario. En cuanto a su situación respecto al VIH, en el grupo de hombres cerca del 65% están infectados, porcentaje que aumenta en las mujeres".
 
Los informadores que acuden a las cárceles vascas pretenden tanto evitar que los no portadores se contagien, como que los infectados caigan en la llamada reinfección. Como dice la resumen de la asociación guipuzcoana: "Lo esencial de estos grupos es que, partiendo tanto de la situación de afectados por el sida, como de la preocupación que existe en la población penitenciaria, se cree un foro de reflexión personal compartido para llegar a un cambio personal y un giro en la forma de vida que conlleve una seria reflexión sobre el consumo de drogas". La información que más demandan es sobre los medios de transmisión, tratamientos médicos y, sobre todo, las nuevas normativas legales que permiten la excarcelación por enfermedad incurable, o las alternativas al cumplimiento de condena. 
 
Reparto de jeringuillas.
Txema G. Crespo | El País, 1999-05-09

https://elpais.com/diario/1999/05/10/paisvasco/926365205_850215.html 

Dentro de las actividades para la promoción de la salud entre la población reclusa, el País Vasco ha puesto en marcha en la cárcel de Basauri el primer programa de reparto de jeringuillas en una institución penitenciaria española, del que se encargó la Asociación Antisida de Vizcaya. Esta iniciativa comenzó en el verano de 1997 de manera experimental. El Ararteko ha pedido en su último informe que se extienda a las prisiones de Álava y Guipúzcoa. Aunque esté totalmente prohibido, el consumo de drogas en las cárceles es habitual y una de las principales formas de transmisión del VIH se da entre los heroinómanos por el uso de la misma jeringuilla. La constatación de este hecho ha llevado al ararteko, Xabier Markiegi, a solicitar su extensión, "no sólo por lo positivo que pueda estar resultando el programa experimental en Basauri, sino por los graves perjuicios en la salud que su falta de implantación conlleva en los otros centros", señala el informe de 1998 del Defensor del Pueblo vasco al Parlamento.
 
Nutrición y acogida
El estado de salud de los reclusos infectados por el VIH es, en muchas ocasiones, lamentable. Así que los grupos antisida también colaboran en su alimentación, en lo que es una de las ayudas que más agradecen los internos. La memoria de la Comisión Ciudadana Antisida de Álava cuenta sobre esta iniciativa, que puso en marcha el año pasado: "Los internos infectados por VIH de Nanclares de la Oca sufren en muchos casos graves problemas de malnutrición derivados de la falta de ingesta o del deterioro en la absorción de alimentos". La comisión llevó el año pasado 7.000 unidades de tres productos que han sido utilizados como fuente adicional de calorías y proteínas o como reemplazo de las comidas por 200 personas durante 1998. Además, el grupo alavés tiene un piso de acogida por el que han pasado 117 penados de permiso o en segundo y tercer grado.

MIKEL/A, AQUÍ ESTAMOS Y NO NOS OCULTAMOS

Mikel/a enseña cacho en la 2ª Gayakanpada de EHGAM, 27-29 agosto 1993, Muxika // STARS COFLHEE es un trabajo realizado por Julen Zabala Alon...