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2020/12/24

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | ALFREDO ALARIA, EL BAILARÍN "DIFERENTE" QUE BURLÓ LA CENSURA FRANQUISTA


Alfredo Alaria, el bailarín «diferente» que burló la censura franquista

Eduardo Bravo | Agente Provocador, 2020-12-24

http://www.agenteprovocador.es/publicaciones/alfredo-alaria-el-bailarin-diferente-que-burlo-la-censura-franquista 

En 1962, el bailarín Alfredo Alaira protagonizó Diferente, una película que, en plena dictadura franquista y bajo la apariencia de inofensivo musical, abordaba el tema de la homosexualidad y el homoerotismo.

El 25 de agosto de 1974, diferentes periódicos españoles publicaron un breve en el que se informaba de que el bailarín argentino Alfredo Alaria sería declarado persona non grata, expulsado de España y enviado a Argentina. La razón para esa decisión era, siempre según fuentes policiales, que Alaria carecía de la documentación necesaria para residir en España, motivo por el cual había sido detenido y enviado a la cárcel de Carabanchel. De hecho, siempre según esas fuentes, ya habría sido expulsado unos meses antes, lo que no impidió que el bailarín hubiera vuelto a entrar de manera clandestina en nuestro país.

Unas semanas más tarde, el 22 de septiembre de 1974, otro breve informaba que el bailarín ya había salido del territorio español, al tiempo que se matizaban algunas afirmaciones anteriores. Por ejemplo, se aseveraba que «desde hace varios años, el famoso coreógrafo carecía de ocupación fija y tenía por completo abandonada su actividad artística, que tanta fama le había dado en otros tiempos» y también que, «en consideración a su deficiente estado mental, Alfredo Alaria no ha sido expulsado de España, como se dijo en un principio, sino que ha sido repatriado a la Argentina, su país de origen».

Esa segunda noticia no era del todo cierta. El coreógrafo no carecía de ocupación fija ni había abandonado su carrera. De hecho, en ese momento estaban en cartel con notable éxito de público revistas producidas por el famoso empresario Colsada, cuyas coreografías habían sido creadas por Alaria. No obstante, si la policía, con apoyo de la prensa, tenían tanto interés en calificar al bailarín de vago y de enfermo mental, tal vez fuera porque esas dos características encajaban a la perfección en el tipo penal abierto establecido por la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social y que tan útil fue a las autoridades para reprimir a, entre otros colectivos, a los homosexuales.

Alfredo Alaria era homosexual. Nunca pudo decirlo abiertamente, pero desde el estreno de ‘Diferente’, la película que escribió y protagonizó en 1962, aquel que quiso entender, entendió. Se trataba de una cinta abiertamente gay, que pasó la censura sin mayor problema, convirtiéndose en una de las mayores burlas sufridas por esa institución represiva. Tal vez por eso, nunca se lo perdonaron y tal vez por eso fue declarado persona non grata. Pero vayamos por partes.

Alfredo Alaria había nacido el 1 de enero de 1930 en Buenos Aires, ciudad en la que comenzó a frecuentar el mundo del espectáculo hasta convertirse, con tan solo diecinueve años, en el primer bailarín de la compañía de Miguel de Molina, cantante español exiliado en el país suramericano por su apoyo a la República y su condición de homosexual.

Posteriormente debutó con compañía propia en el teatro Casino de Buenos Aires, y el éxito obtenido hizo que fuera contratado por el Lido de París, dando así inicio a una carrera internacional que le llevaría por Las Vegas, Egipto, Suiza, Italia, Inglaterra y España, donde estrenó en el Teatro Albéniz de Madrid en 1953. «Anoche se presentó en el teatro Albéniz el “ballet” americano de Alfredo Alaria, que, por su finura, por su delicada presentación, por el buen gusto que está montado y, sobre todo, por el meritísimo elenco de artistas que lo componen, obtuvo un éxito extraordinario», decía ABC al día siguiente de su primera actuación.

Alaria fue todo un acontecimiento en la España de los 50. Además de sus números de baile español y danzas argentinas como el malambo, el coreógrafo creó bailes modernos inspirados en «el vodevil americano al estilo de 1912, el charlestón del año 25, el bugui que se bailaba en el año 35», «una extraordinaria versión estilizada del ‘Bolero’ de Ravel» y, lo que causaba más sensación, los ritmos afrocubanos y exóticos.

Tras el éxito en el Albéniz, Alaria se presentó en salas como Pasapoga, montó una versión de ‘Un americano en París’, actuó en diferentes ciudades españolas, comenzó a colaborar en la producción de diferentes revistas y se abrió paso en el mundo del cine. «Mi vida fue una lucha constante, porque como día a día crecían mis responsabilidades, me entregué sin tregua a mi profesión, pero no fue fácil. Durante más de treinta años me dediqué a trabajar, le robé horas a mi descanso y no conocí los momentos de ocio o esparcimiento. El éxito tiene a veces ese precio tan alto», declaraba Alaria en una de las últimas entrevistas antes de fallecer en 1999.

En 1962, llegaría ‘Diferente’, la obra que marcaría su carrera, no solo por la espectacularidad y belleza de sus números de baile o por la participación de la bailarina y cantante Sandra LeBrocq, sino por ser una película que hablaba de la homosexualidad en plena dictadura franquista.

Si bien el tema no se podía tratar abiertamente, Alaria y Luis María Delgado, el director, trufaron la película de pistas sobre el tema, empezando por el título y siguiendo por la primera escena del filme, un recorrido por una buhardilla bohemia cuyas estanterías están llenas de libros de Oscar Wilde, Hans Christian Andersen, Federico García Lorca o Marcel Proust.

A continuación Alaria y Delgado presentaban al protagonista, un joven enfundado en chaqueta de cuero que caminaba por la ciudad. De buena familia, el muchacho dejaba claro desde el principio que era diferente, que no le gustaba la vida convencional que llevaba su padre. Él prefería ser bailarín, actuar vestido de cowboy con un traje ultraceñido que parece sacado del vestidor de Liberace y salir por las noches a cuevas ‘beatniks’ en las que se bebía, se fumaba y se dirimían los problemas a puñetazos y con navajas.

Harto de la actitud de su hijo, el padre decidía llevarlo con él a ver las obras de un edificio que estaba construyendo y así intentar encauzar al muchacho, aunque lo que conseguía era todo lo contrario. El joven se quedaba extasiado viendo los músculos sudorosos de uno de los obreros que trabajaba con un martillo hidráulico que horadaba la piedra. La siguiente escena, que entraba a corte, mostraba un dedo apretando el botón circular de un timbre. No hay que ser Sigmund Freud para ver ahí penes, pezones, bocas, anos, penetraciones, homoerotismo y mucha, mucha tensión sexual.

La película fue estrenada en diciembre de 1962 en el cine Fémina de Tarragona a beneficio de la Campaña de Navidad patrocinada por Galas de Prensa y el gobernador civil de la provincia, porque no estaba de más tener a las fuerzas vivas de su parte. Al evento asistieron Alaria, LeBrocq, el director Luis María Delgado y, según la crítica del enviado especial de ABC, la acogida fue muy efusiva. «Es ante todo 'Diferente' una película con derroche de efectos plásticos y musicales. Quienes hayan visto a Alaria y sus ballets actuar en una pista, de sala de fiestas o en un escenario, los verá ahora realzados con un lujo de producción que hace que esta película sea no ya notable, sino importante, de una importancia por los medios materiales empleados para el logro de una empresa artística muy poco frecuentes en nuestras producciones cinematográficas. En cuanto a la música, que se debe a Adolfo Waitzman, es cautiva, rica de temas singularmente deleitantes», afirmaba el redactor, que concluía diciendo «La historia, lo hemos apuntado, es lo de menos», no se sabe bien si por intentar despistar la atención de las autoridades sobre el argumento o porque, de verdad, no había reparado en que, en ‘Diferente’, la historia era lo más importante.

Después del estreno de ‘Diferente’, Alaria continuó trabajando en el mundo de la danza, aunque para entonces ya había abandonado el baile para dedicarse a crear coreografías y escenografías para revistas y otros espectáculos. «Cuando se busca la perfección en la dirección no se puede bailar; y yo, que conozco el secreto del “vedettismo”, sé que hay que sacrificarlo para el éxito del espectáculo. Esto es: un espectáculo demasiado bueno puede aplastar a la “vedette”», declaraba a ‘La Vanguardia’ Alfredo Alaira, quien también explicaba el porqué de su interés por abarcar diferentes disciplinas: «no concibo el idear un ballet sin tener en cuenta decorado, vestuario y luces. Por eso yo soy escenógrafo, figurinista y director. Yo, antes de empezar los ensayos, a ciegas, ya he visto el espectáculo».

Después de ser expulsado de España, Alaria se afincó de nuevo en Buenos Aires, donde escribió libretos y actuó en montajes teatrales hasta que, en agosto de 1999, falleció a consecuencia de una hemorragia producida después de una operación de hernia. Tenía 68 años.

2007/07/14

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | LUIS MARÍA DELGADO, CINEASTA, EN LA SOMBRA DE 'DIFERENTE'

Luis María Delgado, cineasta
Logró hacer en pleno franquismo 'Diferente', filme sobre la homosexualidad
Diego Galán | El País, 2007-07-14
https://elpais.com/diario/2007/07/15/agenda/1184450401_850215.html 

Ha fallecido en Celorio (Asturias) a los 80 años, el polifacético hombre de cine Luis María Delgado. Era hijo del director Fernando Delgado (‘El genio alegre’, 1936), nieto del fundador de la SGAE Sinesio Delgado, y bisnieto de actores.

Desde joven Luis María Delgado se había interesado por el cine, lo que le llevó a abandonar sus estudios de Filosofía y Letras, y su trayectoria demuestra que en el cine hizo todo tipo de trabajos. Como director firmó cerca de cuarenta películas, pero su figura se extendió también -en ocasiones a la sombra- a través de otras actividades. Así, destacó como productor (‘Días felices’, 1950), como ayudante de dirección (‘Fortunato’, 1941), como director de segundas unidades (‘El Cid’, 1961, de Anthony Mann), como productor ejecutivo (‘El abuelo’, 1998, y otras recientes películas de José Luis Garci); además, desempeñó trabajos de director de doblaje, guionista o codirector.

En esta última vertiente, la presencia de Luis María Delgado en el cine español resultó generosa. Junto al italiano Dino Maiuri fue el artífice de ‘La estrella del Rey’ (1957); junto al francés Henri Decoin fue el autor de ‘El deseo y el amor’ (1952), en la que el portugués Antonio Vilar se debatía entre la francesa Martine Carol (que personioficaba el deseo) y la españolísima Carmen Sevilla (que encarnaba el amor); y junto a Robert Elwyn dirigió ‘Aquel hombre de Tánger’ (1953), en la que Sarita Montiel interpretaba a una mora perversa.

La película más destacada de Luis María Delgado como ‘hombre en la sombra’ fue sin duda ‘Diferente’ (1961), sorprendente canto a la homosexualidad que consiguió burlar a la rígida censura de la época, probablemente gracias a la presencia del bailarín y coreógrafo Alfredo Alaria, que figuró como codirector del filme; Alaria gozaba entonces en España de cierto predicamento. Todavía hoy sorprenden sus imágenes, especialmente aquéllas en que el protagonista (Alaria) se extasía contemplado los fornidos brazos de un obrero que maneja un taladrador. En la secuencia siguiente Alaria introduce el dedo en el timbre de una puerta... El ingenioso montaje, obra de Pablo del Amo, aportó a la secuencia una intencionalidad divertidamente maligna.

Otra película destacable de Luis María Delgado fue ‘Manicomio’ (1954), que codirigió con el actor Fernando Fernán-Gómez: una experiencia que ambos improvisaron, aprovechando los decorados de un filme interrumpido. Con textos de Edgar Alan Poe y de Ramón Gómez de la Serna, entre otros, Fernán-Gómez escribió un guión divertido y original, y aunque el resultado de la película no fuera relevante, a partir de ahí Delgado se lanzó definitivamente a la dirección en solitario.

Sin embargo, pocas de sus películas como autor resultaron valiosas. Algunas de ellas se pusieron al servicio de tardías niñas prodigio (‘Mónica Stop’, 1967, y ‘Chispita y sus gorilas’, 1982); otras, al servicio de actores en que en ese momento estaban de moda, como Alfredo Landa (‘Las obsesiones de Armando’, 1974, ‘El alcalde y la política’, 1980); Fernando Esteso (‘Pepito Piscinas’, 1978); Paco Martínez Soria (‘La tía de Carlos’, 1981); María José Cantudo (‘Los hijos de...’, 1976); o los humoristas Tip y Coll (‘La garbanza negra que en paz descanse’, 1972) y Antonio Ozores (‘Cuando Almanzor perdió el tambor’, 1984)...

1999/08/28

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | ALFREDO ALARIA, UNA FIGURA POLIFACÉTICA

Alfredo Alaria, una figura polifacética.
La Nación, 1999-08-28

https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/alfredo-alaria-una-figura-polifacetica-nid151288/ 

Alfredo Alaria, el reconocido y también controvertido bailarín, coreógrafo, director de cine y hombre del espectáculo de Buenos Aires, París, Hollywood y Las Vegas, murió a los 68 años, como consecuencia de una hemorragia, después de que fuera operado el mes último de una hernia que lo mantuvo recluido en su domicilio.
 
"Aunque conocí durante mucho tiempo el éxito, considero que mi vida fue una lucha constante, porque como día a día crecían mis responsabilidades, me entregué sin tregua a mi profesión, pero no fue fácil. Durante más de treinta años me dediqué a trabajar, le robé horas a mi descanso y no conocí los momentos de ocio o esparcimiento. El éxito tiene a veces ese precio tan alto", fueron conceptos dichos por Alfredo Alaria en el último reportaje que se le hizo.

El bailarín que debutó con su propia compañía en el teatro Casino de Buenos Aires y pocos meses después conquistaba París en el centro de la revista del mundo, el Lido, con su atmósfera entre tenue y luminosa para realzar las líneas de la belleza femenina y que dio la vuelta al mundo mil veces para alegría de los públicos más dispares, desde Egipto e Israel a Suiza, Italia, Inglaterra y Francia.

Cuando después de muchos años de ausencia retornó a Buenos Aires, en 1962, dio una versión muy comentada de "El otro yo de Marcela", comedia musical de Sixto Pondal Ríos, Nicolás Olivari y Mariano Mores, pero siempre quedó el interrogante de su personalidad y de una vida que supo de accidentes, conflictos judiciales y alguna detención policial.

Sin embargo, nada podría opacar su talento y dotes para el espectáculo como quedó demostrado en obras como "La muerte camina bajo la lluvia", "Zapatillas coloradas", "Rosa de América" y su vinculación con Miguel de Molina, cuando en 1949 llegó a ser primer bailarín del popular cantaor y bailaor de la noche porteña.

Alguna vez Alaria resumió su visión del concepto de la coreografía moderna diciendo: "Debe expresar algo y hacérselo sentir al público, como en la pintura o en cualquier otra manifestación artística y siempre debemos distinguir que existen dos clases de coreografías, las de relleno y las que atraen, las que tienen fuerza de taquilla porque dicen algo superior. La moderna es más un arte de dirección, de luces y de efectos, y no de pasos, normas, estilos y disciplina. Yo no me especializo en nada, sino que procuro hacer de todo".

Cuando Alfredo Alaria dejó de bailar y de crear coreografías, escribió libretos y no dejó de lado actuaciones como actor. Con su muerte se fue una figura polifacética.

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | MURIÓ ALFREDO ALARIA

En una entrevista realizada hace 4 años, poco tiempo después de su regreso definitivo a Buenos Aires, Alfredo Alaria dio esta definición de sí mismo: Un hombre tímido al que la suerte quiso que le pasaran muchas cosas. Alaria murió el miércoles en Buenos Aires, tenía 68 años y la parte más productiva y también glamorosa de su vida había quedado atrás. Pero sin duda muchos recuerdan sus impactantes trabajos para el cine y para el teatro de revistas, en el que comenzó muy joven como bailarín y coreógrafo. Pero pronto dejó Buenos Aires y comenzó una exitosa carrera internacional. En Londres montó, con música de Lalo Schifrin, Waldo de los Ríos y suya propia, una opereta llamada ‘Carmen del viejo Buenos Aires’. Llamé a una bailarina de la Opera de París y después las clásicas se morían por hacer ese papel; el pelo cortísimo, unos aros enormes, abriendo una cortina de golpe... Qué querés, estaban hartas de hacer ‘El lago de los cisnes’. El tiempo de su prolongada ausencia de la Argentina fue también el de una tumultuosa actividad en los más variados paisajes: desde Las Vegas y Hollywood (trabajó con Frank Sinatra, Sammy Davis Jr., Cyd Charisse) hasta Atenas. Cuando me llamaron para trabajar en el Lido de París, los directores me dijeron: Su misión es imaginar locuras y la nuestra, realizarlas. Y así concebí la famosa catarata, un barco que se hundía, y el escenario medio panorámico. Ya desde mis primeros trabajos en Buenos Aires la gente salía de la función y se iba a comentar a los cafés. Creo que si después de un show la señora le dice al marido: Viejo, buscá un taxi y nos vamos a casa, chau, el asunto está muerto.

1999/02/26

DOCUMENTACIÓN | CINE | LUIS MARIA DELGADO, DIRECTOR Y GUIONISTA DE 'DIFERENTE'

Diferente.
Fernando Morales | El País, 1999-02-26 

https://elpais.com/diario/1999/02/27/radiotv/920070019_850215.html

3.20 / Musical / La 2. España, 1962 (88 m.). Dir.: Luis María Delgado. Intérpretes: Alfredo Alaria, Manuel Monroy, Gracita Morales. Precisamente eso, diferente, es el calificativo de este curioso musical protagonizado y dirigido, aunque en los títulos de crédito aparezca Luis María Delgado, por el bailarín Alfredo Alaria. Ambiente gay para un filme de culto.

Precisiones.
XXX · Cartas al Director | El País, 1999-03-21

https://elpais.com/diario/1999/03/22/opinion/922057212_850215.html

Los llamados títulos de crédito o créditos atestiguan en el cine la autenticidad del equipo que realiza la película. Sin embargo, en las páginas de Televisión / Radio del 27 de febrero, El País reseña la película Diferente como "curioso musical protagonizado y dirigido, aunque en los títulos de crédito aparezca Luis María Delgado, por el bailarín Alfredo Alaria". Es norma elemental del periodismo serio, y así lo recoge el ‘Libro de estilo’ de El País, que "en los casos conflictivos hay que escuchar o acudir siempre a las dos partes". No se ha actuado así con nuestro padre, Luis María Delgado, director y guionista de ‘Diferente’, quien, en 1961, ya había sido ayudante de dirección en más de 50 películas y dirigido seis. Las infundadas pretensiones del protagonista, bailarín y coreógrafo Alfredo Alaria de apropiarse del trabajo ajeno hicieron que acudieran por sorpresa al rodaje Rafael J. Salvia y Mariano Ozores. Éstos, miembros de la Asociación de Directores y Realizadores Cinematográficos, presidida entonces por Juan Antonio Bardem, certificaron que Luis María Delgado era el director de ‘Diferente’. Así lo recogen, por ejemplo, los ‘Cuadernos de la Academia de las Artes y de las Ciencias Cinematográficas de España’ (número 1, octubre de 1997, páginas 323 y 324), donde se resume la vida profesional de Luis María Delgado: "’Diferente’ (1961), musical bien hecho, con coreografías del bailarín argentino Alfredo Alaria -quien llegó a firmar como codirector sin base real para ello-, es quizá su obra más curiosa".
 
Y TAMBIÉN...
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Diferente.
Antonio Albert | El País, 1993-02-12

https://elpais.com/diario/1993/02/13/radiotv/729558014_850215.html 

España, 1961 (91 minutos). Director: Luis María Delgado. Intérpretes: Alfredo Alaria, Manuel Monroy, Sandra LeBrocq, Manuel Barrio. Musical. Si ven ‘En la cama con Madonna’ (en Canal+) descubrirán lo bien que se porta la cantante con sus bailarines homosexuales. La danza y la homosexualidad parecen formar buena pareja, como bien veremos en esta poco conocida cinta en la cual se percibe la mano y la pluma de Alfredo Alaria. Su ballet protagoniza todo un canto a la libertad sexual con curiosos números coreográficos. No es morbo, pero lo cierto es que tiene algo diferente.

1993/02/12

PELÍCULAS | Delgado, Luis María (1961) | Diferente

Delgado, Luis María (Director) (1962). Diferente. Águila Films.


Diferente. 1962. Estreno: 1962-02-01 [TVE, 1993-02-12]. 102 min. Dirección: Luis María Delgado. Guion: Alfredo Alaria, Luis María Delgado, Jorge Griñán, Jesús Saiz. Historia: Alfredo Alaria. Alfredo Alaria, Manuel Monroy, Manuel Barrio, Julia Gutiérrez Caba, Gracita Morales, Jesús Puente, Agustín González, Enrique San Francisco. Águila Films.

Un joven perteneciente a la alta burguesía rechaza todos los valores que le han sido impuestos por su familia, que no acepta su forma de vida. A él le gusta el teatro, la música y estar con sus amigos. Pese a sus esfuerzos por agradar, trabajando en el negocio familiar, se entera que su hermano le tacha de inútil y afeminado. Un filme que para sorpresa de sus creadores pasó la censura en su época, a pesar de tener escenas que claramente sugieren la homosexualidad de su protagonista.

‘Diferente’, la película española de 1961 con un protagonista claramente gay

El bailarín y coreógrafo argentino Alfredo Alaria fue el responsable de este evidente drama musical, que ahora se estrena en streaming y se recupera en televisión por el Orgullo
Cine con ñ, 2021-06-24
https://cineconn.es/diferente-pelicula-1961-gay-alfredo-alaria/

El cine LGTBI empezó en España antes de Eloy la Iglesia o Almodóvar. Incluso algo antes de los sutiles detalles que se perciben en ‘Los farsantes’ (1963, Mario Camus). La primera película que claramente -menos para la censura- reflejó a un personaje gay en el cine español fue ‘Diferente’ (1961), un drama musical de Alfredo Alaria y realizado por Luis María Delgado que contaba la «excéntrica» vida de un artista teatral de familia burguesa al que su familia intenta reconducir hacia el camino correcto. Una película que, en realidad, expresaba las ansias de libertad de un hombre reprimido por su orientación sexual, y que ahora se estrena restaurada en FlixOlé y se emitirá el viernes en televisión.

Alfredo Alaria: ser un gay famoso a mediados del siglo XX
Aunque en las fichas técnicas de ‘Diferente’ consta como director Luis María Delgado, un técnico del sector de la época, la persona responsable de esta película tan especial es, en realidad, el bailarín, coreógrafo y actor argentino Alfredo Alaria (1930-1999) -como anuncian los títulos de crédito-. Alaria empezó a aparecer en películas argentinas muy joven, con papeles testimoniales, a finales de los años 40. Ya en los 50 se estrenó como coreógrafo en diferentes producciones mientras seguía estrenando obras de teatro musical por todo el mundo. Y acabó haciéndolo también en España, donde terminó por instalarse dado su éxito.

Alaria, además de protagonizarla, tuvo la idea del argumento -escrito entre tres en el guión-, construyó las coreografías y cimentó todo el sentido de ‘Diferente’. Él es la clave de que pudiera producirse y construirse una película con una trama y un subtexto de este tipo. Su buen cartel en Madrid y el buen resultado de los ballets que ya había rodado con Luis María Delgado -como él mismo cuenta en una entrevista– convencieron al productor Jesús Saiz de poner en marcha una película a partir de los temas e iconografías que planteaba Alaria.

Esos imaginarios tenían que ver, claro, con la propia vida de un hombre gay popular a mitad del siglo XX. Pocos detalles personales nos han llegado sobre Alfredo Alaria, cuya vida ha trazado Eduardo Bravo en la revista Agente Provocador, pero de sus apuntes biográficos se puede adivinar que en su juventud encontró cobijo en el ambiente abierto de la compañía de baile del exiliado -y también gay- Miguel de Molina, pero su progresivo éxito y exposición pública le empezó a crearon problemas: no podía vivir su sexualidad con libertad. Bravo incluso asegura que en 1974 fue expulsado de España y repatriado a Argentina por ser homosexual (acusado de no tener ocupación y sufrir de «un deficiente estado mental»).

Simbolismo y lo que no es simbolismo en ‘Diferente’

Toda esta frustración y ansia de libertad reprimida de Alaria están en ‘Diferente’. La película cuenta la historia del joven Alfredo (Alaria) que trabaja en un teatro musical y lleva una desordenada vida en los bajos fondos de la ciudad. En realidad, él pertenece a una conservadora y rica familia que busca colocar a Alfredo en el respetable negocio familiar. Aunque Alfredo intenta complacer los deseos de su padre, pronto sus ansias artísticas e imaginativas le vuelven a llevar al teatro musical. Sin desvelar los detalles del desenlace, su vuelta a los escenarios acabará en fatalidad.

En un vistazo rápido, ‘Diferente’ es un descompensado melodrama con inconexos números musicales y un simple mensaje final de culpa y redención católica. Una copia sin mucho tino de un gran musical de Hollywood. Pero, en realidad, Alaria y Delgado pusieron bastante ingenio en la película: hay originales apuestas formales en plano, curiosas metáforas entre secuencias oníricas, un buen uso del montaje y puñado de momentos brillantes. Y, sobre todo, los autores fueron capaces de construir un protagonista netamente gay, tanto en lo simbólico como en distintos detalles explícitos.

Lo mejor de la película es, claro, verla con esa mirada informada actual con la que podemos notar todo lo que hay detrás -o más bien muy delante- del personaje de Alfredo. Desde la primera secuencia, llena de referencias y guiños culturales, ‘Diferente’ dispara señales de la orientación sexual de su protagonista. Su despliegue homoerótico -paquetes, escotes y transparencias incluidas- en los números musicales, su evidente desinterés por las mujeres pese a los disimulos de la trama o los diferentes mensajes que se cuelan entre diálogos son un deleite si sabemos que estamos en la España de los 60. Por supuesto, para la historia queda la escena del albañil con el taladro culminada con el dedo llamando al timbre.

Alfredo es un artista imaginativo y con inquietudes al que su familia no permite expresarse libremente. Aunque en apariencia se reduzca el conflicto de la película a que Alfredo es un rebelde impulsivo, un apasionado por el baile ajeno al ordenado comportamiento en sociedad, en realidad vemos a una persona que sueña con desplegar su esencia mientras el sistema le dice que no vaya por ese camino. Pese a su moralizante mensaje final, ‘Diferente’ es también el retrato de un hombre que acaba teniendo una vida desgraciada por no poder ser quién es. Algo que es posible que también sintiera, en parte, el propio Alaria en su vida como hombre gay en la España franquista.

La gran pregunta, la de cómo fue posible que esta película pasara la censura -sin ningún corte- y se estrenara, ha tenido diferentes respuestas a lo largo de las décadas. Todo apunta a la más sencilla y simple: ni autoridades ni élite cultural se enteraron de lo que estaba pasando realmente en ‘Diferente’. El crítico Javier Ocaña en el programa ‘Historia de nuestro cine’ cuenta que ningún redactor/crítico de las publicaciones culturales de la época -excepto el redactor del diario Ya- comentó absolutamente nada sobre el obvio contenido del filme. La película vuelve a la televisión el viernes [25 de junio] (a partir de las 22, especial del Orgullo en la 2) y estará desde entonces disponible online en una versión restaurada en FlixOlé.

MIKEL/A, AQUÍ ESTAMOS Y NO NOS OCULTAMOS

Mikel/a enseña cacho en la 2ª Gayakanpada de EHGAM, 27-29 agosto 1993, Muxika // STARS COFLHEE es un trabajo realizado por Julen Zabala Alon...