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2021/10/15

TESIS | Mendoza Albalat, Diego | Mirando al Sur: una historia (incompleta) de los activismos de la disidencia sexual y de género en Andalucía

Mendoza Albalat, Diego (2021). Mirando al Sur: una historia (incompleta) de los activismos de la disidencia sexual y de género en Andalucía. Tesis Universidad de Granada, Programa de Doctorado en Estudios de las Mujeres, Discursos y Prácticas de Género. Fecha defensa: 2021-10-15. Bajo la dirección de Amets Suess Schwend. 

Ed. digital: Open Access | Digibug - UGR [Universidad de Granada]
https://digibug.ugr.es/handle/10481/71616

La presente tesis doctoral se sitúa en el contexto de emergencia de distintos proyectos feministas, transfeministas y disidentes sexuales y de género que, en los últimos años, están generando aportaciones teórico-políticas con el fin de tejer una perspectiva (trans)feminista andaluza propia que explore referentes, construya memorias, denuncie desigualdades geopolíticas y rescate resistencias culturales características de dicho territorio. Influenciada por este entorno del que se nutre y pretendiendo aportar al mismo, la temática central de la investigación consiste en el abordaje de los activismos de la disidencia sexual y de género en Andalucía, desde que comienzan a organizarse durante la segunda mitad de los setenta hasta la actualidad, prestando especial atención a aquellos de cariz más crítico.

Para ello, se plantea una propuesta metodológica a la que he denominado ‘metodologías mestizas y epistemologías del puchero’, tomando como inspiración las metodologías queer e incorporando recursos y planteamientos de las epistemologías feministas, de la etnografía feminista, de la autoetnografía, de las metodologías colaborativas y de las prácticas de archivo alternativas. En este sentido, la reflexión y reformulación del concepto de ‘archivo’ es un eje central del trabajo.

De manera más concreta, en la tesis:

- Se traza un posible relato histórico de las mencionadas luchas a través de la construcción de varios recorridos (a modo de genealogías) sobre los Frentes de Liberación Homosexual, el activismo lesbiano, los movimientos queer y transmarikabibollo, el activismo trans y el transfeminismo, con menciones al contexto estatal y profundizando en los mismos en el ámbito andaluz.

- Se abordan de manera general los discursos que están construyendo la mirada (trans)feminista andaluza y, de forma específica, se realiza una aproximación desde una perspectiva autoetnográfica y (parcialmente) colaborativa a los discursos y prácticas del colectivo Red Maricones del Sur.

- Como otra dimensión más del proyecto, y con el objetivo de otorgar mayor accesibilidad al conocimiento producido durante la investigación, se ha construido un archivo online-página web con los materiales recopilados sobre los activismos de disidencia sexual y de género andaluces denominado Guardianx de la Contramemoria: un archivo transfeminista / kuir / transmarikabibollo andaluz.

- Se realiza un análisis de algunos ejes teórico-políticos que han podido estar presente (con sus diferencias) en los activismos de la disidencia sexual y de género en el contexto estatal y/o en el ámbito andaluz a lo largo de los periodos históricos examinados.

- Se desarrolla un ejercicio reflexivo sobre los procesos y aspectos metodológicos y éticos experimentados durante la investigación.

La reflexión general que vertebra al proyecto de investigación consiste en la necesidad de transformar nuestras miradas para encontrar valor político y teórico en cuestiones, prácticas, discursos, trayectorias, vivencias o territorios ‘periféricos’ a los que previamente no se les había concedido lo suficiente.

2021/06/25

DOCUMENTACIÓN | 28-J | ORGULLO GAI EN ANDALUCÍA, 1981

Orgullo Gai: Andalucía, 1981.
Pablo Morterero | 1 de cada 10 | 20 Minutos, 2021-06-25

https://blogs.20minutos.es/1-de-cada-10/tag/movimiento-homosexual-de-accion-revolucionaria/ 

Hace 40 años, el Frente de Liberación Homosexual de Andalucía (FLHA) organizó por primera vez en Andalucía una agenda trans-provincial del Orgullo Gai, con actos en Granada, Málaga y Sevilla.

Reconstruir la historia del movimiento homosexual español en general, y andaluz en particular, es extremadamente complicado: la fragilidad de la memoria de los y las protagonistas e incluso la voluntad de olvidar de algunas y algunos, así como la falta de fuentes escritas por las más variadas circunstancias, hacen que a veces pase de ser una tarea titánica a directamente una labor imposible.

Esta incertidumbre se extiende a la celebración en nuestra Comunidad Autónoma de lo que hoy conocemos como Orgullo LGTBIQ.

Barcelona fue la primera ciudad que acogió en junio de 1977 una movilización en favor de los derechos de gais (entre los que entonces se incluían a las mujeres trans) y lesbianas, siguiendo la senda de diferentes capitales europeas que replicaron la primera manifestación del 28 de junio en Nueva York en 1970 para conmemorar los disturbios producidos un año antes en Stonewall.

Aquella primera movilización del activismo barcelonés (que se repitió en diciembre del mismo año en contra de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social) preparó la que sería la primera acción coordinada en todo el territorio nacional a través de la Coordinadora de Frentes de Liberación Homosexual del Estado Español (COFLHEE) en 1978.

La COFLHEE fue la primera organización mixta (de gais y lesbianas) que aspiró a articular el naciente movimiento homosexual español, y que dejó paso a la FELGTB en los años 90.

Una de las reuniones preparatorias para dicha movilización se celebró en Sevilla en la primavera de aquel año y desembocó en la convocatoria de manifestaciones y mítines por varias ciudades españolas para el domingo 25 de junio de 1978 por el “Día Internacional de la Liberación Homosexual” ya que hasta un año más tarde no se adoptó el término “Día del Orgullo Gay” (que se convirtió posteriormente y durante pocos años en “Orgullo Gai”).

Creemos saber que, en Andalucía, solo Sevilla celebró un acto aquel 25 de junio. En concreto un mitin multitudinario (asistieron unas mil personas según distintas fuentes) convocado por el Movimiento Homosexual de Acción Revolucionario (MHAR) en los locales que el Sindicato Comisiones Obreras disponía en la calle Calatrava, muy cerca de la Alameda de Hércules, y que posteriormente continuó con una concentración y finalmente una manifestación que desde la plaza del Triunfo continuó hasta el Prado de San Sebastián, donde terminaron un valiente grupo de unas 30 personas.

Al año siguiente, 1979, el MHAR celebró otro mitin en los mismos locales de CCOO con una afluencia muy inferior, y que supuso el último acto documentado de la primera organización homosexual sevillana, la cuarta organización de la entonces región andaluza.

Porque el movimiento homosexual andaluz nació en Málaga con la Unión Democrática de Homosexuales (UDH) en 1976, contándose para 1977 con al menos tres organizaciones más, además de la UDH: en Granada existía el Movimiento de Liberación Homosexual y el Frente Homosexual de Acción Revolucionaria (FHAR); y en Sevilla el citado MHAR.

Y afirmamos que al menos tres, porque la prensa de 1978 recoge que en junio de aquel año existía en las provincias de Sevilla, Córdoba y Granada el Frente de Liberación Homosexual (FLH) sin que se aportara datos de cuando se constituyeron.

Esta información está en contradicción con lo afirmado posteriormente por fuentes orales y documentales del que luego pasaría a llamarse Frente de Liberación Homosexual de Andalucía (FLHA), según las cuales el Frente de Liberación Homosexual de Granada se creó en 1979, el Frente de Liberación Homosexual de Sevilla en 1980 y el propio Frente de Liberación Homosexual de Andalucía en 1981, en la parroquia de San Idelfonso de Granada.

Nuestra hipótesis es que los Frentes de Liberación Homosexual de Sevilla, Córdoba y Granada de 1978 (tal vez de 1977) no se consolidaron, y que posteriormente fueron refundados por activistas desconectados con el pasado. Según las fuentes orales y documentales a las que hemos tenido acceso (que no necesariamente refleja la realidad de la época) en la primera mitad de la década de los 80 el FLHA fue la única organización homosexual andaluza.

Según un folleto del FLHA de 1984, “Hace cuatro años, con motivo del Día del Orgullo Gai, aparecieron en las calles sevillanas carteles de hombres y mujeres abrazados que convocaban a una reunión – a la que siguieron otras – que puso de manifiesto la existencia de un grupo de personas especialmente interesadas por el tema de represión y discriminación homosexual.”

“Las cosas” continua el folleto “no estaban – no está – bien para los gais y creíamos – creemos – que se podían mejorar. Nos planteamos unos objetivos – inmediatos unos, a largo plazo otros – y unas bases de funcionamiento. Contamos con otros grupos existentes en Granada y Málaga y uniendo esfuerzos organizativos nacía el FLHA en mayo de 1981. Aquel año se celebró en Granada, Málaga y Sevilla el Día del Orgullo Gai con fiestas y alguna charla”.

Y es que el impulso inicial del movimiento homosexual español a finales de los años 70 (cuando las manifestaciones de Barcelona y Madrid convocaban a miles de personas) desapareció tras la exclusión del estado de homosexualidad de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social en diciembre de 1978. En Madrid, por ejemplo, de las 7.000 a 10.000 personas que convocó la manifestación madrileña de 1978, se pasó a unas 600 en la manifestación de 1980.

Pero el FLHA (que era miembro de la COFLHEE), a pesar de no tener fuerzas suficientes ni apoyo social para convocar manifestaciones en aquella década, sí tuvo la capacidad de organizar por primera vez una agenda regional del Orgullo Gai con fiestas y charlas en las distintas provincias andaluzas donde tenía presencia.

Cuarenta años después, debemos seguir homenajeando a aquellos valientes activistas que abrieron paso a los avances legales y sociales de los que hoy, a pesar de todas las dificultades, disfrutamos las personas homosexuales (lesbianas y gais), bisexuales, trans e intersex.

2019/06/20

LIBROS | Barbancho, Juan Ramón, & Morterero, Pablo | Lo personal es político. Historia del activismo homosexual en Andalucía

Barbancho, Juan-Ramón, & Morterero, Pablo (2019) [06-20]. Lo personal es político. Historia del activismo homosexual en Andalucía. Cádiz : Diputación de Cádiz.

Esta obra recoge un número importante de testimonios de mujeres trans y hombres gais que sufrieron la represión del régimen franquista por su orientación sexual o su identidad de género, así como la investigación de los distintos movimientos homosexuales organizados en el periodo y varias de las acciones homófobas más importantes, sufridas por las personas LGTBI a lo largo de Andalucía. De este modo se incluye en la obra el cierre del cine-club universitario de Granada por la programación de películas de contenido homosexual en 1979, el escándalo de los carnavales sevillanos de 1979, las agresiones homófobas de vecinos del entorno de Plaza de Armas en 1987, las agresiones en Sevilla de grupos de ultraderecha a homosexuales y establecimientos gais en 1990 y 1991, así como el caso Arny.

Se trata de la explicación y resumen de cómo la vida personal se convirtió en objeto de represión política y escenario de pisoteo de Derechos Humanos contra colectivos con orientaciones sexuales distintas a la moral impuesta en la época franquista. La represiva legislación del Régimen estigmatizó a personas homosexuales que incluso fueron tratadas como presos comunes. La obra ha sido editada por el servicio de Memoria Histórica y Democrática de la Diputación de Cádiz. El libro refleja los resultados de una investigación que apoyó la extinta Dirección General de Memoria Democrática de la Junta de Andalucía y que, además del estudio historiográfico, incluye un reconocimiento público dedicado a las personas que sufrieron persecución por su sexualidad. Hombres y mujeres cuyas vidas oscilaron entre la clandestinidad, el terror y la mofa social fomentada desde el Estado.

Juan-Ramón Barbancho es doctor en historia del arte, comisario de arte contemporáneo y autor de más de diez libros sobre varias temáticas, entre ellas la represión de la homosexualidad durante la Dictadura, como “Ser tú misma era un delito”. Además. Es, asimismo, vocal de cultura y memoria de la asociación Adriano Antinoo.

Pablo Morterero, es activista LGTBI. Desde 2000, ha participado en varias organizaciones LGTBI, siendo actualmente presidente de Adriano Antinoo. Fue miembro del Comité Organizador de los actos conmemorativos del 40 aniversario de la exclusión de la homosexualidad de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social. Es autor de varios artículos de carácter históricos publicados en revistas especializadas, y de la biografía novelada de Mercedes de Velilla, “Las hojas en blanco de la Velilla” (Camas, 2018).

2018/06/24

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | LA MAR DE MENTIRA(S)

La Mar de mentira(s).
El blog de Pablo Morterero, 2018-06-24

https://pablomorterero.blogspot.com/2018/06/la-mar-de-mentiras.html

La decisión de conmemorar el 40 aniversario de la exclusión de la homosexualidad de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social el próximo 26 de diciembre de 2018, mediante la investigación histórica y la celebración de distintos actos conmemorativos, ha promovido la publicación de diferentes artículos de opinión en relación a las acciones reivindicativas que los movimientos homosexuales entre 1976 y 1987, que han recogido medios como elplural.com y togayther.es.

Se ha tratado de un trabajo minucioso de investigación histórica que más allá de los errores puntuales que se hayan podido producir, radiografían cabalmente aquellos años de grandes tensiones políticas y sociales, así como de un activismo militante en todos los campos, incluido en la igualdad de género y de la diversidad sexual.

Sorprendentemente, la reacción a dichos análisis ha sido virulenta por parte de algunas entidades y personas, que en los últimos días han arreciado sus críticas hasta niveles inaceptables.

Como prueba, dos botones.

Hace unos días, desde el perfil de twitter de la Plataforma 40 aniversario, creada por alguno de los asistentes a la manifestación que el 25 de junio de 1978 recorrió Sevilla desde la plaza del Triunfo hasta el Prado de San Sebastián, y liderada por Mar Cambrollé y posible autora del tuit, se afirmaba:

“Aprendiz torticero de la historia. Tuviste que reescribir tu nefasto y odioso artículo, que era de juzgado de guardia por mentir desde la primera afirmación hasta la última. RetiraT haz un favor a colectivo LGTBI” (sic)

Por otro lado, Gonzalo de las Heras, responsable institucional de la Federación Arcoiris, y una de las caras más visible de la Plataforma 40 aniversario junto a Mar Cambrollé, afirmó en Facebook:

“Pero vale, no me parece serio a estás (sic) alturas volver a publicar artículo tiene gravísimos errores. Tendrías que pedirle una rectificación en serio y en gordo de dicho artículo. De verdad adriano antinoo estáis comodos con el relato de este artículo?. Afirmais a pies puntillas todo lo que se dice en ese articulo?.” (sic)


Se tratan tan solo de dos ejemplos de lo que se ha venido diciendo por redes sociales en relación a las publicaciones que hemos firmado miembros de la asociación Adriano Antinoo.

Puesto que se ha atacado la credibilidad y veracidad de nuestro análisis y difusión sobre lo que pasó en Sevilla en 1978, vamos a analizar, paso a paso, las verdades y mentiras de lo que se dice que ocurrió hace cuarenta años.

MEMORIA E HISTORIA:

La Asociación Adriano Antinoo nació en 2012, teniendo entre sus objetivos:

Recuperar el valor social y la figura de aquellas personas que por pertenecer al colectivo Gay y siendo importante su trabajo por la igualdad de derechos en este ámbito, la sociedad y la historia les ha silenciado.

En 2016, se aprobó la modificación de los Estatutos de la asociación incluyéndose entre sus objetivos:

El desarrollo de acciones en materia de Memoria Histórica de las personas homosexuales, bisexuales y transexuales, así como de sus organizaciones, mediante la realización, participación e impulso de estudios específicos, reconocimientos públicos y defensa de sus derechos.

Cuando Juan-Ramón Barbancho, doctor en Historia del Arte y vocal de cultura y memoria de Adriano Antinoo, y yo mismo comenzamos en 2017 a planificar el trabajo de investigación sobre la historia del movimiento homosexual andaluz, teníamos claro que nuestro objetivo, más allá de la memoria, era la historia de ese periodo.

Porque el debate sobre Memoria e Historia está resuelto metodológicamente desde hace tiempo.

Como nos advierte Santos Juliá [1] “memoria e historia, como recuerdo y conocimiento, no son la misma cosa ni crecen en idéntica dirección y con el mismo ritmo” ya que “Donde la historia pretende una reconstrucción del pasado y mantiene su pretensión sin aceptar que se le vede ningún terreno – por describirlo con las palabras de Henry Rousso –, la memoria está sometida a un cambio permanente, inducido por las exigencias del presente, por la biografía de quien quiere recordar, por lo que se decide olvidar, por las políticas de la historia elaboradas desde los poderes públicos o por meras oportunidades e incitaciones del mercado, que se lanza tras un aspecto del pasado si cree que ha dado con algún filón poro explorado o potencialmente inagotable”.

También afirma Juliá que “saber es una cuestión de estudio, de documentación, de lectura y aspira a la universalidad en un doble sentido: no dejar fuera de foco y ser compartido por todos.” En cambio “recordar, sin embargo, es una cuestión de política, de celebración, de voluntad y tiene que ver con la relación del sujeto con su propio pasado y con lo que, al traerlo al presente, quiere hacer su futuro”.

Al pretender un análisis científico de la “verdad” histórica y no solo la confección de un relato más o menos interesado, cada una de las afirmaciones debía cotejarse por varias fuentes, sometiéndolas a contradicción, y realizando hipótesis ante cuestiones no resueltas, con la confianza que nuevos estudios establezcan esa verdad histórica.

Al comenzar la búsqueda de información, comprobamos la escasez de las fuentes textuales, así como la inexistencia de archivos catalogados y accesibles, estando la mayoría de la documentación original dispersa en manos de militantes que habían participado en las distintas organizaciones.

Y en cuanto a las fuentes orales, comprobamos dificultad de localizar a protagonistas de algunos de los movimientos (como los granadinos Movimiento de Liberación Homosexual y el Frente Homosexual de Acción Revolucionaria) y la fragilidad de sus recuerdos.

En el caso de Sevilla, la primera organización homosexual (cuarta en el ámbito autonómico) fue el Movimiento Homosexual de Acción Revolucionaria conocida por sus siglas como MHAR. Su principal promotor fue Francisco (Paco) Cambrollé Jurado, conocido en aquellos años como “Paca la borde” y también como “Paca la brava”, actualmente Mar Cambrollé.

En 2017, la documentación de esa asociación estaba en poder Mar Cambrollé, que pude ojear en septiembre. Se trataba la mayoría de recortes de prensa, y no más de media docena aproximadamente de documentos originales, entre ellos la carta de apoyo a las movilizaciones del 25 de junio de 1978 por parte de un número importante de organizaciones políticas, sindicales, vecinales y de mujeres.

En cuanto a monografías, solo la biografía “autorizada” de Mar Cambrollé titulada “Mar Cambrollé, Una Mujer de Verdad” [2], escrita por el periodista Francisco Artacho [3], actual jefe de prensa de PODEMOS Andalucía [4], trataba ampliamente de ese periodo. El término de biografía autorizada con el que se vendió a la prensa es realmente importante, ya que confiere que lo publicado era exactamente la versión de Cambrollé sobre lo sucedido en aquellos años setenta.

Se trata de una obra que se inserta en el campo de la memoria, no de la historia, con tintes hagiográficos, y poco rigurosa en lo relacionado al nacimiento, desarrollo y desaparición del MHAR (que es lo que nos ocupa, aunque debería ponerse en duda el resto de dicha biografía), que lo convierte en una fuente textual muy poco creíble, tal y como demostraremos más adelante.

También encontramos una referencia a la manifestación sevillana de 1977 en la obra del autor anarquista C. Piro, “Invertidos y rompepatrias Socialismo y homosexualidad en el Estado Español” [5], que comete el error de confiar en unas declaraciones de Mar Cambrollé publicadas por El País en 2008.

En cuanto a la prensa, encontramos referencias en las Hemerotecas digital del Ministerio de Cultura, de ABC, El Correo de Andalucía, de El País, así como el archivo de CCOO Andalucía.

En cuanto a fuentes orales, entrevistamos a Antonio Morillo, uno de los que acompañó a Mar Cambrollé en el nacimiento y desarrollo del MHAR y que luego continuó participando en el Frente de Liberación Homosexual de Andalucía (FHLA) asistiendo en representación del mismo en el encuentro de la Coordinadora de Frentes de Liberación Homosexual del Estado Español (COFLHEE) en Madrid en 1981; a Antonio Campillo, secretario de organización del metal de la CNT entre 1976 y 1977, de cuya responsabilidad dimitió en 1977 tras la negativa del Sindicato anarquista a facilitar sus locales para las reuniones del MHAR; Joaquín Vázquez, abogado, activista del FLHA; y Manolo Cortés, muy activo en 1978 y amigo en aquella época de Mar Cambrollé.

VERDADES Y MENTIRAS:


A continuación, iremos estableciendo la veracidad de muchas de las afirmaciones de Mar Cambrollé, bien en entrevistas periodísticas, bien en su biografía autorizada.
La lucha homosexual de Mar Cambrollé comenzó en 1976. Falso.
En junio de 2018 se inauguraba la exposición “Surversión”, financiada por la Dirección General de Memoria Democrática de la Junta de Andalucía, que según la Plataforma 40 aniversario (en su Facebook) se trataba de:

“una muestra del fondo documental del MHAR.

A través de ella conoceremos las acciones y actividades de un movimiento pionero que desde Andalucía y en la clandestinidad, reivindicó libertad sexual y la abolición de las leyes que penalizaban los actos homosexuales (trans y lesbos), para que hoy estemos más cerca de la equidad y respeto hacia las disidencias sexuales y de género¡¡¡”


Una vez inaugurada, pudimos leer en unos de sus paneles la siguiente afirmación:

“En Andalucía, durante la primavera de 1976, por iniciativa de Mar Cambrollé Jurado, se empiezan a promover reuniones para afrontar la despenalización-despatologización de la homosexualidad...”


Esta afirmación, en 2018, choca de lleno con lo afirmado en la biografía autorizada de Mar Cambrollé, en 2014, cuando explica su epifanía y toma de conciencia.

Artacho lo relataba así:

“En mayo de 1977, la publicación El Viejo Topo, la revista intelectual y antifranquista más importante y prestigiosa de la época, que comenzó a editarse en 1976, dedicó un suplemento, de manera monográfica, a la homosexualidad. […] Esta Topoteca, nombre genérico del suplemento, llega a manos de Cambrollé que leyó de cabo a rabo cada una de las 16 páginas, todas en blanco y negro, y cuyo título en portada era Homosexualidad”.


“A cada línea que leía” escribe Artacho “el estómago se le llenaba de nervios, esa misma sensación de mariposas que se siente cuando uno se enamora. Imágenes del manifestaciones del orgullo homosexual de Nueva York y París acompañaban al texto […] A cada hoja que pasaba se le llenaba la cabeza de ideas y pensamientos. Otra lucha era posible, otra lucha se estaba realizando. Y esa era su lucha, su próxima lucha. La defensa de una sexualidad libre” [6].

Esta toma de conciencia, llevó a la fundación del MHAR en el otoño de 1977, según declaraba Cambrollé a Artacho.

¿Cuál es la razón por la que entre 2014 y 2018, la “realidad” histórica recreada de Mar Cambrollé ha dado una patada para atrás en la toma de conciencia?

La razón es sencilla. Entre 2014 y 2018 han aparecido varios artículos en los que hemos demostrado que el primer movimiento homosexual de Andalucía fue el de la Unión Democrática de Homosexuales de Málaga en el verano/otoño de 1976, habiendo existido en el invierno de 1976 y la primavera de 1977 las organizaciones granadinas MLH y FHAR.

La necesidad de Mar Cambrollé de ser la primera lideresa homosexual andaluza, le ha obligado a esta “pequeña” operación cosmética.
Ya en 1976, Cambrollé lideraba a un grupo de homosexuales sevillano. Falso.
No sólo se trata de que, según la Mar Cambrollé de 2014 claro está, en 1976 aún no había tomado conciencia de la lucha homosexual (como hemos dicho su epifanía es de mayo de 1977) es que además, según la carta dirigida a Armand de Fluvia [7] el 24 de mayo de 1977, decía:

Me dirijo a ti con el propósito de decirte que estoy interesado por la cuestión de organización y lucha de los homosexuales.

Yo soy Paco, el chico de Sevilla que habló contigo por teléfono. Quisiera me mandaras algún nombre y domicilio de gente de Sevilla, con la que pudiera ponerme en contacto, a ser posible, sino haber la forma en que podríamos hacerlo.

Mándame materiales de cómo empezar esto, de los objetivos del FAGC, la forma de organización que existe, etc., así como quisiera me mandaras un ejemplar de los “Trabajo de Sexología” de que hablamos, con la intención de mostrárselo a las librerías.


Esta carta sí es coherente con lo recogido por Artacho. En mayo de 1977 toma “conciencia”, y busca información contactando con Fluviá preguntándole cuestiones básicas como contactos de personas homosexuales en Sevilla y cómo funcionaba el FAGC para copiar su estructura (cosa que se puede ver en el manifiesto aprobado por el MHAR en su momento).

¿Cómo puede afirmar en esa exposición de haber empezado su lucha un año antes? Y no lo olvidemos, se realiza afirmaciones inverosímiles en una exposición financiada con fondos públicos.
El MHAR, la primera organización homosexual andaluza. Falso.
Porque sin rubor, Cambrollé afirmaba en 2014, y Artacho, el fiel amanuense, apuntaba, que “Allí, en otoño de 1977, se realizó la asamblea que constituyó el Movimiento Homosexual de Acción Revolucionaria, el MHAR, la primera organización que en Andalucía luchó por los derechos del colectivo homosexual”.

Pero no. La prensa de la época demuestra que el MHAR fue la cuarta organización homosexual de Andalucía, tras la UDH de Málaga, y las granadinas MLH y FHAR.
La manifestación “fantasma” de 1977.
El 29 de noviembre de 2008, El País publicó una entrevista de Román Orozco a Mar Cambrollé, titulada “Una mujer muy brava” [8], en la que se recogió:

Corría 1977. Sevilla presenciaba atónita la primera marcha del orgullo gay que se organizaba en Andalucía. Su promotor era Francisco Cambrollé Jurado, un joven de 20 años, líder del Movimiento Homosexual de Acción Revolucionaria (MHAR).

Este dato publicado, llevó a C. Piro, imaginamos confiando en la solvencia de la fuente, a incluirlo en su obra citada, cuando afirmó:

“En 1977 tiene lugar la primera manifestación del Orgullo Gay del Estado español, acaecida en las Ramblas de Barcelona el 26 de junio convocada por el FAGC, que el por entonces Ministro de Gobernación de la Unión de Centro Democrático (UCD*), Rodolfo Martín Villa, se negó a permitir. [...]  Paralelamente, el mismo día Sevilla contempla incrédula su primera marcha del Orgullo Gay, convocada por el filo-marxista Movimiento Homosexual de Acción Revolucionaria de Andalucía (MHARA*, creado el mismo año), que, sin estar legalizada, probablemente por la poca experiencia policial en reprimir manifestaciones en Andalucía, se lleva a cabo hasta llegar a los juzgados, imbuida por banderas comunistas, socialistas y anarquistas” [9].

Un error de Piro, bastante comprensible, que me llevó a mí al error, cuando afirmé en una entrevista realizada en el Parlamento de Andalucía que Sevilla había sido junto a Barcelona la ciudad donde se había celebrado la primera manifestación homosexual. Dato que me cuestionó el jefe de prensa de PODEMOS y autor de la biografía autorizada de Mar Cambrollé, Paco Artacho, presente en la misma, interrogándome de donde había sacado dicho dato. Curiosamente, era un dato de su biografiada. Claro que era un dato que la Mar Cambrollé de 2014 ocultó a su biógrafo.

Un hecho relevante en el texto de C. Piro es su hipótesis en relación a la falta de reacción de las autoridades franquistas ante la manifestación de Sevilla, ya que mientras en Barcelona en 1977 y 1978 ante las manifestaciones no autorizadas, la policía actuó con contundencia, en Sevilla no ocurrió nada. Pero esto lo analizaremos más adelante.
Paco Cambrollé fue el primer gay andaluz en dar la cara políticamente en un medio de comunicación. Falso.
En la biografía autorizada de Mar Cambrollé, Artacho afirma:

“Si Armand de Fluviá se convirtió en el primer gay de España en salir del armario públicamente en una televisión, Cambrollé fue el primer sevillano y andaluz que se prestó a ser fotografiado para un reportaje en prensa. [...] En la revista Tema Vivo, con fotografía con fotografías de Pablo Juliá, Camrbollé es el primer “gay” en dar la cara de forma política. Aunque prefiere no dar su apellido por medio a ser detenido, su imagen, en primer plano, ocupa las fotografías principales de la información” [10].

Sin dar fechas, Artacho sitúa esa publicación entorno a abril/mayo de 1978.

Pero esto, una vez más, es una mentira de Mar Cambrollé en su obsesión por reconstruir un pasado mítico. Los primeros homosexuales en dar la cara fue la dirección de la Unión Democrática de Homosexuales de Málaga, más de un año antes, durante la rueda de prensa en enero de 1977. La edición de Blanco y Negro del 26 de enero de 1977 publicó la foto donde se veía a los miembros de la misma, aunque no se dieron nombres. Pero días después, la edición de “La Gaceta Ilustrada” el 20 de febrero, se publicó una entrevista titulara “Los homosexuales dan la cara” donde se facilitaban los nombres de los dos activistas, Antonio y José Manuel, que eran fotografiados a gran tamaño.
La manifestación del 25 de junio de 1978 fue el primer Orgullo LGTBI andaluz. Falso.
En la biografía autorizada de Mar Cambrollé se afirma:

“La primera manifestación del orgullo LGTBI de la historia de Andalucía” [11].

En 1978 las organizaciones homosexuales españolas aún no habían importado la simbología y términos del activismo gay norteamericano, entre ellos el término Pride, traducido al castellano como Orgullo.

De hecho, el cartel de la convocatoria del 25 de junio de 1978 publicado por la COFLHEE definía ese día como “Día Internacional de la Liberación Homosexual” y “Jornada de Lucha contra la Represión” y utilizaba el triángulo rosa invertido (que fue impuesto por el régimen nazi a los prisioneros homosexuales de los campos de exterminios) usado por los movimientos homosexuales europeos.

Ni lesbianas ni bisexuales tuvieron ningún protagonismo en las manifestaciones hasta bien entrada la década de los ochenta, y en aquella época, las personas trans aún eran vistas y se veían como travestis, una expresión más de una homosexualidad extrema.

Las lesbianas que apoyaban al MHAR como antes a la UDH lo hacían como feministas y en solidaridad con otros excluidos, no como parte esencial del movimiento.

Porque hubo que esperar al mitin del MHAR de 1979 para que se usara el término Orgullo Gay en Sevilla, y a 1981 para que la COFHLEE utilizara la expresión Orgullo Gay en relación al 28 de junio (en el cartel de 1982 se usó la expresión Orgullo Gai). Y muchos más para que se transformara en el Orgullo LGTBI.

Es decir, la manifestación de 1978 fue la primera manifestación homosexual, pero en absoluto LGTBI. Por rigor histórico, sobre todo. 
A la manifestación de 1978 asistieron 3.000 participantes. Falso.
En el citado artículo de El País de 2008, Mar Cambrollé declaraba que la manifestación de 1978 había congregado a 3.000 personas. ¿Es creíble esta cifra?

El Correo de Andalucía del 27 de junio de 1978 no da cifras de asistencia, mientras el ABC del día 27 de junio de 1978 apuntaba que asistieron a la manifestación “unas doscientas personas”.

Y si bien en la biografía autorizada de Cambrollé no se dan cifras, el pasado día 8 de junio de 2018, en una reunión con asociaciones de mujeres, ésta redujo la participación a 1.000 personas de las cuales, según declaró, sólo quedan 18 personas vivas. En 10 años (de 2008 a 2018) se han evaporado 2.000 personas.

Por las fotografías conocidas de aquella manifestación y la deducción lógica, podemos concluir que la cifra de 3.000 personas es desorbitada. Si el salón de CCOO donde se celebró ese día el mitin previo tenía un aforo de unas mil personas, y sabiendo que la manifestación no se había convocado ni solicitado permisos con anterioridad, en el mejor de los casos habría acudido esas mil personas. Pero es que, además, el propio riesgo de la existencia de grupos ultraderechistas incontrolados en el entorno de la calle Calatrava, desanimaría a la mayoría de los asistentes a unirse a la manifestación.

¿Es creíble que fuesen 200 los participantes? No. Nosotros habíamos hecho un cálculo aproximado de 500 personas.

Pero resulta que nuestra hipótesis era extremadamente generosa. Una información del miembro del MHAR que realizó las fotografías de la manifestación de 1978 me confirmó que serían unas 300 personas entre la Plaza del Triunfo y la avenida de la Constitución (actual denominación). Pero que al llega a la altura de Correos, hubo dudas de la cabecera, la gente se dispersó y se quedaron aproximadamente 20 personas. De 3.000 a 20 personas hay un trecho enorme. Como la enorme mentira de Mar Cambrollé.

Una vez más, Cambrollé recrea la realidad a su gusto.
Mar Cambrollé desafió a la policía y finalizó la manifestación el 23 de junio de 1978. Sí pero no como se ha contado.
Vaya por delante el enorme reconocimiento que desde Adriano Antinoo hacemos a todos y cada uno de los participantes de la manifestación de 1978. Si actualmente, cuarenta años después, en un régimen democrático consolidado, aún hay personas que tienen miedo de expresarse como gais y lesbianas, la valentía de esos muchachos está fuera de toda duda.

Pero lo que aquí se cuestiona no es la valentía de nadie, sino el relato histórico reconstruido.

En algunos escritos, he calificado la manifestación de 1978 de espontánea, cosa que me han afeado no pocos de los miembros del MHAR de esa época. Intentaré aclarar aquí dicha expresión.

En la biografía autorizada de Mar Cambrollé, escrita por Artacho, se afirma [12]:

De nuevo, uno de sus impulsos, esos que jamás pudo controlar, le hizo cambiar el curso de los acontecimientos. Tras consultarlo con su gente más cercana del MHAR, anunció un cambio de planes. Lo que en principio debía ser una concentración se convertiría en una manifestación. Una manifestación que no había sido comunicada al Gobierno Civil.


Por lo tanto, partiendo del único relato al que tuvimos acceso más allá de las informaciones publicadas por la prensa el 27 de junio de 1978, la manifestación, porque inicialmente sí nos creímos a la Mar Cambrollé de 2014, no estaba planificada con anterioridad, por eso fue espontánea.

En la jornada realizada por el Ayuntamiento de Sevilla el pasado 22 de junio de 2018, el miembro del MHAR antes citado, afirmó que la manifestación se había preparado durante meses. Así que la versión de este miembro del MHAR entra en contradicción absoluta con lo dicho por Cambrollé a Artacho en 2014.

Tal vez sea una confusión lógica por los años transcurridos. Sí hubo un trabajo previo para realizar una concentración (¿tal vez no en la plaza del Triunfo sino delante del Palacio Episcopal que ocupaba en ese momento el cardenal Bueno Monreal?) y que sobre la marcha se decidiera transformar en manifestación. En todo caso, han sido tan contradictorias las informaciones dadas por sus protagonistas hasta la fecha que ya difícilmente podremos creer alguna, a menos que se base en datos verificables y no en recuerdos que han demostrado su volubilidad.

Esto nos explica el asombro de C. Piro cuando afirmaba al hablar de la manifestación sevillana, supuestamente de 1977:

“probablemente por la poca experiencia policial en reprimir manifestaciones en Andalucía, se lleva a cabo hasta llegar a los juzgados, imbuida por banderas comunistas, socialistas y anarquistas”.

La mirada de C. Piro sobre Andalucía demuestra cierto desdén hacia la represión que hubo en Andalucía durante la dictadura , tan brutal o más que en el resto del Estado.

Pero en lo que nos ocupa, la falta de respuesta de la policía se explica en que el Gobierno Civil, en sintonía con lo declarado por Mar Cambrollé a Artacho, no tenía ni idea de la celebración ni de una concentración ni de una manifestación; que la concentración devenida en manifestación una calurosa tarde del 25 de junio más allá de las 15:00 h (hay que recordar que el largo mitin empezó a las 12:00 h en Calatrava y hubo que llegar hasta la Catedral) se encontró con poquísima fuerza policial en la calle, un solo coche patrulla si creemos a Mar Cambrollé; que los policías que se encontraron con veinte chavales y dos pancartas en medio de la calle San Fernando se quedarían sorprendidos ya que posiblemente ignoraran siquiera que significaba aquello del MHAR, una organización que llevaba apenas siete meses de existencia y que no había protagonizado hasta ese momento ningún acto público, más allá de algunas pintadas, muy numerosas en aquellos años; que el desconocimiento de la policía, la fecha (un domingo de junio) y la hora (de comer), el número de personas (20) y la promesa de disolverse en cuanto llegaran al Prado de San Sebastián, llevaría al perplejo policía a optar por la salida más prudente: dejar continuar al grupo y confirmar que se disolvían sin problemas.

Esta explicación, que no deja de ser una hipótesis, creemos la más plausible, lo que desmonta el mito que ha pretendido reconstruir la señora Cambrollé sobre su heroica resistencia ante la policía nacional.
El MHAR duró hasta agosto de 1978. Falso.
En la biografía autorizada de Cambrollé, Artacho afirma:

“Desde aquel verano revolucionario de 1978, no existe constancia documental de actividad del M.H.A.R., ni tampoco en la memoria de Cambrollé [...] Y el fin del M.H.A.R. llegó cuando otra evolución llenó la vida de Cambrollé, el amor” [13].

Es decir, que según Mar, el MHAR desaparece cuando Cambrollé dejo de tener interés en el MHAR. Pero la realidad, que la pluma descuidada de Artacho no comprobó, es que en 1979 el MHAR celebró un nuevo mitin en los locales de CCOO de calle Calatrava. Un trabajo de investigación tan duro como consultar la hemeroteca digital de ABC por internet le hubiera evitado el bochorno.
El MHAR y la manifestación del 25 de junio de 1978 en Sevilla fue determinante para la eliminación de la homosexualidad de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social. Falso.
Esta es en el fondo la cuestión que dilucida en todo el proyecto de la Plataforma del 40 aniversario.

¿Fue el MHAR un instrumento fundamental para excluir la homosexualidad de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social? No.

Cuando nace el MHAR organizaciones homosexuales en Cataluña, Madrid, Valencia, Euskadi y del resto de Andalucía, venían movilizándose desde 1976 contra la LPRS, consiguiendo éxitos mediáticos y políticos.

El suplemento del Viejo Topo sobre homosexualidad y que permitió a Mar Cambrollé su epifanía en mayo de 1977 era parte del éxito de organizaciones y personas para imponer la cuestión homosexual en el debate público.

Ese mismo mayo de 1977, las organizaciones homosexuales del Estado Español entregaron al ministro miles de firmas contra la LPRS, consiguiendo el apoyo de intelectuales y personajes de la cultura a favor de la causa homosexual. La edición de El País del 22 de mayo de 1977 lo contó así:

Se pide la derogación de la ley de Peligrosidad social

Unas 6.000 personas se han dirigido al ministro de Justicia en una carta en la que se solicita la derogación de la ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social. El hecho fue anunciado en una rueda de prensa celebrada en la sede del Club de Amigos de la Unesco. En la carta se afirma que «siguen vigentes leyes del régimen anterior destinadas a mantener unas estructuras sociales dictatoriales vejatorias para muchos ciudadanos a los que se discrimina y se hace objeto de arbitraria represión en razón de sus peculiaridades culturales, ideológicas y sexuales y por sus específicas formas de relación humana. Por ello, solicitamos la inmediata derogación de la ley de Peligrosidad Social y Rehabilitación, la disolución de los tribunales especiales que la aplican la amnistía para todos los condenados o declarados peligrosos por esta ley con la consiguiente cancelación de antecedentes y destrucción de los registros previstos en la misma».


La carta ha sido firmada entre otras personas. por el presidente de la Asociación de Derechos Humanos, Joaquín Ruiz-Giménez; el secretario de la Comisión Justicia y Paz, Juan J. Rodríguez; Francisco Hernández, secretario general del Club de Amigos de la Unesco; Rafael Alberti, Pablo Castellano, Juan Antonio Bardem, Antonio Gala, Rafael Fernández, Alfonso García Pérez, Eloy de la Iglesia, Pedro Olea, Ana Belén, Víctor Manuel. Pí de la Serra (sic)... En el acto de presentación a la opinión pública de la carta presentaron reivindicaciones coordinadas los grupos homosexuales: Agrupación Mercurio, Movimiento Democrático de Homosexuales (MDH), Frente Homosexual de Acción Revolucionaria (FHAR), Front d´Alliberament de Catalunya (FAGC), Front d'Alliberament Gai de les Illes (FAGI). Front d'Alliberament Homosexual del País Valenciá (FAHPV), Euskal Herrico Gai Askaten Mugimendua (EHGAM), Movimiento de Liberación Homosexual de Granada, Movimiento Homosexual Aragonés, Unión Democrática de Homosexuales de Málaga y otros.


En junio y diciembre de 1977, en Barcelona se celebran dos manifestaciones donde se produce una reacción virulenta de la policía, que carga contra los manifestantes.

Si hacemos caso a Mar Cambrollé, el MHAR duró apenas 10 meses, entre el otoño de 1977 y agosto de 1978. Si se incluyen los meses que duró el MHAR y que fueron ignorados por Cambrollé y Artacho, de agosto de 1978 hasta junio de 1979, se trataría de una organización que duró apenas 20 meses.

Un historiador tan poco sospechoso como C. Piro, anarquista que es muy crítico con los partidos parlamentarios, afirma:

La otra cara de la moneda en este caso tiene nombre y una inmerecida poca fama: Josep Maria Riera i Mercader, diputado a Cortes por el PSUC (aunque en los 80’ se pasó al PSOE), que durante la “Transición” desde su escaño hizo presión en el Congreso para la derogación de la LPRS y la legalización de los colectivos políticos homosexuales. En su lucha por los derechos LGTB (en la que participó en sus manifestaciones de los años 1979 y 1980) sólo recibió el apoyo político de Rudolf Guerra (Partit dels Socialistes de Catalunya, PSC*) y Juan María Bandrés (Euskadiko Ezkerra, EE*), y la enemistad o falta de apoyos del resto, muchos de ellos militantes de su propio partido. Junto a él también cabría destacar a José María Mendiluce, por entonces dirigente juvenil (no secretario general, pues ésta carecía del mismo) de la Liga Comunista Revolucionaria (LCR*, trotskista), cuyas declaraciones en el mencionado libro fueron claramente homófilas: “La homosexualidad es una forma de entender las relaciones sexuales absolutamente lícita” [14].


Nada dice de Cambrollé porque nada de lo que ocurrió en Sevilla tuvo repercusión más allá de nuestra ciudad. Ni la manifestación del 78 de Sevilla tuvo repercusión en la prensa de la capital del Estado (donde se debatían los temas de amnistía para las víctimas de la LPRS, la derogación de la misma o la inclusión en la Constitución de la protección de la homosexualidad), ni la figura de Cambrollé era siquiera conocida.

CONCLUSIÓN:

A través de todo este recorrido hemos demostrado que Mar Cambrollé ha mentido sobre la creación y el desarrollo del MHAR, cambia su relato con los años, añadiendo o quitando a voluntad, y recreando una realidad de acuerdo con sus necesidades personales y políticas.

En el mejor de los casos, hay que abordar las declaraciones de Cambrollé como parte de una “memoria” reconstruida por intereses personales, nunca como fuente histórica.

Cualquier lucha requiere su épica, y muchas personas han podido creer que la vida de Mar Cambrollé contada por ella misma, era el relato necesario para cimentar la épica LGTBI andaluza.

La lucha homosexual, como todas las luchas por los derechos humanos, tienen muchos protagonistas, la mayoría anónimos pero que son fundamentales. Por eso, el reconocimiento de las personas LGTBI debe ir a todos y todas ellas, no sólo a los que el destino, la suerte o la investigación ponen como referentes. Poner en valor esas vidas más o menos anónimas es un objetivo de nuestra Asociación. Pero retorcer la realidad, manipularla, y crear un relato torticero para autopromoción y narcisismo nos produce la mayor de las repugnancias.

Porque solo la verdad nos hace libres.

NOTAS

[1] Juliá, Santos (dir). Memoria de la Guerra y del Franquismo. pág. 16 y ss. Fundación Pablo Iglesias. Editorial Taurus. Madrid. ISBN 84-306-0622-X
[2] Artacho, F. Mar Cambrollé, Una Mujer de Verdad. Editoral La Calle. Antequera (2011). ISBN 978-84-16164-22-6
[3] http://elcorreoweb.es/historico/nos-volvemos-locos-si-alguien-no-encaja-como-hombre-ni-como-mujer-MBEC709353 (consultado el 08/06/2018)
[4] http://www.juntadeandalucia.es/agenda/pages/detalleOrganismo.and;jsessionid=92CB694AB8D2311379F0E61A757ABA59?parametro=3139 (consultado el 08/06/2018)
[5] Piro, C. Invertidos y rompepatrias: Socialismo y homosexualidad en el Estado Español. Distri Maligna (2011) Algorta (Bizkaia).
[6] Artacho, F. Mar Cambrollé, Una Mujer de Verdad. Pág. 41-43
[7] Martínez, R. Lo nuestro sí que es mundial. De la tribuna a las calles: la revolución sexual. Editorial Egales. Madrid-Barcelona (2017 – 2ª edición) Pág. 115-116.
[8] https://elpais.com/diario/2008/11/29/andalucia/1227914535_850215.html (consultado el 08/06/2018)
[9] Piro, C. Invertidos y rompepatrias: Socialismo y homosexualidad en el Estado Español. Pág. 116-117.
[10] Artacho, F. Mar Cambrollé, Una Mujer de Verdad. Pág. 55-56
[11] Artacho, F. Mar Cambrollé, Una Mujer de Verdad. Pág. 72
[12] Artacho, F. Mar Cambrollé, Una Mujer de Verdad. Pág. 72
[13] Artacho, F. Mar Cambrollé, Una Mujer de Verdad. Pág. 85
[14] Piro, C. Invertidos y rompepatrias: Socialismo y homosexualidad en el Estado Español. Pág. 53-54.

2017/08/16

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | ANDALUCÍA Y LA MEMORIA HOMOSEXUAL

Primera mani del Orgullo Gay, Barcelona, 1977-06-26 //

Andalucía y la memoria homosexual.

‘Sería un error que el 40 aniversario de las manifestaciones en defensa de las personas homosexuales se convirtiera en una competición’.
Pablo Morterero | El Plural, 2017-08-16
https://www.elplural.com/autonomias/andalucia/andalucia-y-la-memoria-homosexual_107918102 

1977 y, especialmente, 1978, adquiere en el imaginario LGTBI español una perspectiva épica, ya que en dichos años se celebraron las primeras manifestaciones en defensa de las personas homosexuales, que culminó con la aprobación el 26 de diciembre de 1978 del Real Decreto Ley que eliminó la homosexualidad de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social.

Este año 2017 y, especialmente, en 2018 celebramos el 40 aniversario de estas efemérides, y es una ocasión propicia para que el movimiento LGTBI español haga balance de los avances que las personas homosexuales, bisexuales y transexuales hemos alcanzado, de los debates que durante aquellos años se produjeron en torno a la liberación homosexual y también de reconocimiento de aquellos y aquellas valientes que desafiaron una durísima realidad política, legal, social y familiar para tomar y dar voz a aquellos que desde el principio de los tiempos habían sido mirados con sospecha o directamente torturados, humillados y asesinados.

Lucha individual
Por desgracia fue una lucha más individual que colectiva, por mucho que en aquellos años aparecieran las primeras organizaciones LGTBI. Iniciativas tan frágiles como la propia vida de las personas que las encabezaban, amenazadas por una ley infame, la de Peligrosidad y Rehabilitación Social, que vivían en una sociedad en la que más del 80% de sus ciudadanos consideraba que la homosexualidad debería ser eliminada, y cuya integridad física y social estaba siempre al filo de la navaja, en riesgo permanente de ser expulsados de sus trabajos, reprobados por sus familias, encarcelados o exiliados.

Por eso sería un error que esta efeméride se convierta en una competición entre los supervivientes de aquella lucha por ser considerados los primeros o los más importantes. Todos y todas las que lucharon en aquellos años por los derechos y la dignidad de las personas LGTBI deben tener nuestro reconocimiento y nuestra admiración.

La decepción
En Andalucía, la fragilidad propia de aquel movimiento, que desembocó en su agotamiento a partir de los ochenta debido la decepción de muchos por la falta de un mayor respaldo por las fuerzas de izquierda, la emigración e incluso por culpa de la terrible pandemia del SIDA a finales de la década, hace que hoy, cuarenta años después, apenas se conserven materiales de aquella época.

Hay que apelar a la siempre voluble memoria de los protagonistas, muchos de ellos de edad avanzada, a lo poco publicado en la época por una prensa casi siempre hostil y a algunos estudios universitarios y monografías lastradas por estos mismos males.

Reconstruir la memoria
Ahora la obligación del movimiento LGTBI andaluz, y de las administraciones públicas como el Instituto Andaluz de la Memoria Democrática, es reconstruir esa memoria, ponerle cara, recuperar argumentos, rescatar experiencias vitales, no como un ejercicio hedonista o melancólico, sino como instrumento para conocer aquella historia que nos llevó a conseguir que España sea uno de los países del mundo donde mayor aceptación social existe hacia la diversidad sexual.

En Andalucía, como en el resto de España, la muerte del dictador abrió una ventana de esperanza que lamentablemente fue frustrada por unos partidos de izquierda no estuvieron a la altura de sus esperanzas. Ni siquiera la apuesta del Partido Comunista por la derogación de la Ley de Peligrosidad puede ocultar que en aquellos mismos años la formación hegemónica de la izquierda durante décadas expulsaba a militantes por su orientación sexual.

Una organización pionera
Esos dos míticos años estuvieron marcados por algunos hechos que tenemos la obligación de recordar y compartir con las nuevas generaciones. La fundación en Málaga de la primera organización gay de Andalucía, la Unión Democrática de Homosexuales (ABC, 14/01/1977) encabezada por cuatro muchachos (un estudiante de teología, un alumno de una academia de peluquería, un auxiliar administrativo y un comerciante) a principios de 1977, dio lugar a la que creo fue la primera acción reivindicativa callejera de Andalucía: el reparto de pasquines en la zona universitaria del Egido el 13 de enero de ese año.

Aquel 1977 continuó con la presentación de 6.000 firmas dirigidas al ministro de justicia de la época pidiendo la derogación de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social, con la participación entre otros del Movimiento de Liberación Homosexual de Granada y de la Unión Democrática de Homosexuales de Málaga, como se difundió en la rueda de prensa ofrecida el 21 de mayo en la sede del Club de Amigos de la Unesco (El País, 22/05/1977).

Y como hecho más importante de aquel año, la primera manifestación del Orgullo Gay en Barcelona, el 26 de mayo [i.e. junio]  de 1977.

Málaga cede el testigo a Sevilla
Si 1977 fue el año de Málaga, en 1978 el testigo pasaría a Sevilla, donde durante su invierno tuvieron lugar dos hechos relevantes. Por un lado, la primera de las mesas redondas organizadas por el Aula de Cultura de la Facultad de Derecho de la Universidad de Sevilla, celebrada el 1 de marzo, estuvo dedicada “a los sectores marginados de la sociedad”, en la que participaron “un homosexual, un preso y una feminista” (ABC, 22/02/1978). Por primera vez, la homosexualidad entraba en la Universidad de Sevilla como objeto de debate, aunque fuese a costa de su señalamiento como “marginación social”.

Por otro lado, en febrero de 1978 se veía en la Audiencia Provincial de Sevilla la que era la primera demanda en España para el cambio de la inscripción registral de sexo de una mujer transexual, conocida civilmente como Eduardo H.A. (la prensa de la época no facilitó su nombre real) que habiendo obtenido una sentencia favorable por parte del juez Cámara Carrillo, a pesar de la oposición del fiscal, vio recurrida la sentencia (ABC, 22/02/1978).

Un encuentro decisivo
Y fue gracias a la celebración en esta ciudad, el 7 de junio de 1978, del tercer encuentro de la coordinadora estatal de organizaciones homosexuales cuando Sevilla alcanzó el protagonismo de la lucha a nivel estatal.

Con el objetivo de conseguir que la nueva Constitución se recogiera la no discriminación de las personas por razón de su orientación sexual, junto a la habitual exigencia de derogación de la ley de Peligrosidad, y la libertad de expresión y el respeto al derecho de toda persona a vestirse y adornarse como quiera y a la libre disposición de su propio cuerpo, acudieron la Coordinadora de Colecttius d´Alliberament Gai, el Euskal Herriko Gay Askapen Mugimendua, el Frente de Liberación Homosexual de Castilla, el Frente de Liberación Homosexual Galego, el Frente Revolucionario de Liberación Sexual de Murcia, el Front D´Alliberament Gai de Catalunya y el Movimiento Homosexual de Acción Revolucionaria de Andalucía.

Somos hombres
Si en la presentación de la Asociación Democrática de Homosexuales de Málaga, los cuatro gais querían dejar claro que “a la gran mayoría [...] no nos interesa cambiar de sexo; nos aceptamos así como somos. Nos consideramos hombres” (Blanco y Negro, 26/01/1977), el titular del artículo del ABC del que daba cuenta del encuentro en Sevilla de la Coordinadora de Frentes de Liberación Homosexual del Estado Español era “Los travestis piden que la Constitución reconozca sus derechos” (ABC 08/06/1978).

El 25 de junio de aquel mismo año, Sevilla y otras capitales se unieron a la celebración del Día Internacional de la Liberación Homosexual, que había iniciado Barcelona el año anterior, con un mitin en la sede de CCOO en la calle Calatrava, seguida de una manifestación que partiendo de la citada sede del Sindicato, atravesó la ciudad hasta el Prado de San Sebastián para concentrarse frente al Palacio de Justicia, con las reivindicaciones aprobadas en el encuentro estatal celebrado días antes en Sevilla.

Una bandera en la Giralda
Impactante tuvo que ser contemplar colgada desde lo alto de la Giralda la bandera del arcoíris [realmente fue una pancarta con el lema "libertad sexual", el activismo no utilizaba la enseña arcoíris] que algunos activistas consiguieron desplegar ese día.

Finalmente, 1978 finalizó con la eliminación de la homosexualidad, entre otros estados de peligrosos, por parte del Consejo de Ministros reunido el 26 de diciembre, aun cuando se tuvo que esperar hasta el 31 de enero de 1979 [el decreto-ley que contenía la despenalización se publicó el 11 de enero de 1979] para que entrara en vigor.

La desilusión hacia las fuerzas de izquierda, los propios debates del movimiento, y tal vez la sensación de que con la eliminación de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social se acaba con el problema fundamental de las personas homosexuales, llevó a un brusco descenso de la acción reivindicativa, al punto de no poder celebrarse la manifestación del Orgullo de 1979, siendo sustituida por un acto al que asistieron la quinta parte de participantes respecto al acto del año anterior. Acto en el que por problemas económicos no pudo celebrarse el concierto previsto.

Escasa concurrencia
Un diario de la ciudad lo justificaba de la siguiente manera: “Al parecer, la falta de apoyo por parte de los partidos de izquierda, que en la anterior y primera celebración se adhirieron en masa, fue la principal causa de esta escasa concurrencia” (ABC, 26/06/1979).

A pesar de que la mayoría de Frentes de Liberación Homosexual españoles se disolvieron a partir de 1981, siguiendo el ejemplo del FLH de Castilla, en Sevilla el FLHA siguió activo hasta mediados de los años 80, con actividades como las Semanas del Cine Homosexual, celebradas de 1982 a 1984, o sus acciones de lucha contra la pandemia del VIH, hasta 1986.

Después, habría que esperar casi diez años para que el movimiento LGTBI sevillano recuperara su pulso con asociaciones como SOMOS o COLEGA.

Pablo Morterero es presidente de la Asociación Adriano Antínoo.

2014/12/09

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | MARINA FRANCO, LA PRIMERA 'NIÑA PROBETA' HIJA DE DOS MADRES EN ANDALUCÍA, CUENTA SU HISTORIA

La primera “niña probeta” hija de dos madres en Andalucía cuenta su historia.
Oveja Rosa, 2014-12-09

https://ovejarosa.com/la-primera-nina-probeta-hija-de-dos-madres-en-andalucia-cuenta-su-historia/ 

Se llama Marina Franco, es malagueña y tiene 26 años. Su caso sentó precedente, fue pionero en Andalucía y uno de los primeros en España. Sus madres la concibieron por inseminación artificial en los ochenta, una época en la que las personas LGBT eran muy discriminadas socialmente en comparación con la actualidad. Fue la primera «niña probeta» en la Comunidad. Entonces, la madre biológica se mostró como la primera mujer que recurría a esta técnica, pero ocultó que tenía una pareja que era una también una mujer.

Ahora Marina es adulta, y por primera vez ha contado públicamente su historia: su infancia, su adolescencia y su primer amor. Lo hizo este sábado (6 de diciembre) en el Consejo LGBT del Partido Andalucista (PA). Ahora se plantea cómo ser madre con su novia. Han pasado los años y existen nuevas formas de tener descendencia.

Esta es la historia que compartió con el auditorio en primera persona.

“Mi madre me tuvo en el año 88 por inseminación artificial. El ginecólogo le dijo a mi madre que cómo iba a privar a un hijo de tener a su padre.

Nací en una familia de dos mujeres. Mis madres por miedo al rechazo, no mostraron libremente su amor ante mí. No sentí la carencia de nada, porque crecí feliz. Más tarde mis madres se separaron, y yo fui a vivir con mi madre biológica. Supongo que la separación para un hijo se vive de perspectivas parecidas tenga la situación que tenga. x

Yo crecí como mis demás amigas, forraba las paredes de mi habitación con posters de chicos, tuve novio. Pero de repente me enamoré de una compañera de clase. El enamoramiento es imposible de controlar. Yo no me sentía como una chica lesbiana, sino como una chica enamorada. Al principio no me resultó cómodo que mi novia fuera mujer como yo. Estudiábamos en un colegio religioso. Ni mi madre, ni los padres de mi novia, suponían esta nueva realidad. Intuíamos que no iban a aceptarlo y lo ocultábamos.

Yo no sentí que actuaba tal y como había visto en casa. Mucha gente cree que si eres gay o lesbiana y tienes hijos, ellos actuarán de manera condicionada. Puede parecer que al ser lesbiana, y proceder de una familia de dos madres, justifique esta creencia. Pero no me he sentido de esta manera. El enamoramiento no se puede controlar. No es fácil mantener una relación de manera oculta. No se elige.

Alguna vez en el presente, he pensado en el futuro. Me he cuestionado sobre el momento de formar una nueva familia y tener descendencia. Tanto mi pareja como yo pensábamos en quedarnos embarazadas. El método más económico que planteamos fue mediante la relación sexual con un amigo gay que quiera ayudarnos sin mediar responsabilidades económicas. Mi pregunta es: ¿ese hijo se reconoce como hijo de la pareja? Y la respuesta es que en tal caso ese hijo sería adoptado de manera legal por la otra madre. Mi madre me tuvo como hija de madre soltera, ante los ojos de la ley, puesto que en el año 88 no estaba reconocido el derecho de poder tener descendencia a una pareja lésbica.

Actualmente he conocido en internet, el caso de una pareja lésbica que tienen hijos y reconocen que la ley los discrimina. Su método de reproducción consiste en la ovodonación, es decir, una mujer dona un óvulo y lo introducen junto con el esperma de un amigo donante, en una probeta. Se produce la gestación, e introducen ese óvulo en el vientre de la otra mujer. Así una de las mamás pone el ADN y la otra el cuerpo para el embarazo. Es una idea medio romántica. Legalmente se consideraría como ‘vientre en alquiler’, y no está reconocido ante la ley”.

En España la gestación subrogada no es legal. El PA ha anunciado que va a incluir en su programa la legalización de esta técnica de reproducción en Andalucía.
 

Y TAMBIÉN…
>
Excluidas lesbianas y mujeres solas de la reproducción asistida pública.

Sanidad propone a las autonomías que el único criterio sea el de la infertilidad.
María R. Sahuquillo | El País, 2013-07-18
https://elpais.com/sociedad/2013/07/18/actualidad/1374178125_262676.html

1999/09/27

DOCUMENTACIÓN | DERECHOS | CAMBIO DE SEXO EN LA SANIDAD PÚBLICA DE ANDALUCÍA

Cambio de sexo en la sanidad pública.
El hospital Carlos Haya de Málaga es el primer centro en ofrecer este tipo de operación.
Leonor García | El País, 1999-09-27
https://elpais.com/diario/1999/09/28/sociedad/938469627_850215.html 

La lucha de los transexuales andaluces para que la sanidad pública asuma las operaciones de cambio de sexo ha dado su primer fruto. El Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha confirmado que antes de cinco meses el hospital Carlos Haya de Málaga comenzará a practicar de forma gratuita las intervenciones, para las que ya hay medio centenar de solicitudes. Andalucía se convierte así en la comunidad autónoma pionera en atender las llamadas disforias de género y el Carlos Haya en el primer hospital público de España que hará estas operaciones. La Junta pretende además llevar al Consejo Interterritorial del 25 de octubre una propuesta para que la iniciativa se extienda a otros hospitales.

Los transexuales son prisioneros de un cuerpo con el sexo equivocado. En palabras de Fabio Rivas, jefe del servicio de Psiquiatría del hospital y miembro del equipo multidisciplinar que realizará las intervenciones, "el transexualismo no es ni vicio ni capricho; es una divergencia entre la realidad anatómica y fisiológica, y la vivencia radical de pertenencia a otra identidad sexual, con rechazo al propio cuerpo". El SAS decidió asumir estas operaciones a instancias del Parlamento andaluz, que en febrero pasado aprobó una proposición no de ley del Partido Socialista para que la sanidad autonómica costeara los cambios se sexo. La propuesta fue aprobada con los votos del PSOE, IU y Partido Andalucista, y la abstención del PP. Desde entonces, tres hospitales se disputaron la prestación: el Virgen de las Nieves (Granada), el Virgen del Rocío (Sevilla) y el Carlos Haya. Una comisión de expertos consideró que el centro malagueño era "el más idóneo".

En Andalucía hay unos 300 transexuales, aunque se estima que sólo 50 son operables. La Junta destinará 600 millones de pesetas al año a esta prestación, ya que aunque sólo dos de cada diez pacientes llegarán al quirófano, la selección requiere un proceso previo de diagnóstico y tratamiento. Federico Soriguer será el encargado de la parte endocrinológica.

El hospital hará los dos tipos de reasignación de sexo: genitoplastia feminizante y masculinizante. El cambio de hombre a mujer es el más demandado y el que mejor resultados alcanza. Requiere unas siete horas de quirófano. Consiste en extirpar los órganos genitales masculinos y reconstruir vulva, vagina y clítoris aprovechando tejidos locales. En la sanidad privada, su coste ronda los dos millones de pesetas.

La reasignación de mujer a hombre es más compleja. Requiere tres intervenciones distanciadas entre sí entre tres y seis meses. La primera para extirpar los órganos genitales femeninos, la segunda para reconstruir el pene y la tercera para quitar las mamas. En total, unas 20 horas de quirófano.

Con ello se logra que el paciente tenga sensación táctil erógena y pueda orinar de pie, pero aún no consigue la erección. Francisco Giraldo, el cirujano plástico del equipo, minimiza este aspecto: "El transexualismo es un problema de identidad, no tanto de placer. El objetivo fundamental es tener los órganos lo más parecidos a los de su identidad". Estas operaciones cuestan el doble que las de hombre a mujer y utilizan tejidos del antebrazo para reconstruir la uretra y la cobertura exterior del falo. El interior se hace con tubos artificiales.

Aunque la operación es lo más llamativo, la reasignación de sexo requiere un tratamiento psiquiátrico y endocrinológico que dura por lo menos un año. En ese periodo el paciente se somete al test de la vida real que consiste en vivir conforme a las pautas del sexo que se desea asumir. Esta fase persigue un doble objetivo: poner a prueba la decisión del transexual y concienciarlo de que una vez que pase por quirófano, el cambio será irreversible.

Mucho sufrimiento
No hay datos del número de transexuales operables en España. No obstante, los expertos señalan que un hombre de cada 30.000 y una mujer de cada 100.000 lo es, y que sólo la cuarta parte de quienes padecen disforia de género se anima a pasar por un quirófano. La Consejería ha justificado la iniciativa en la necesidad de atender una demanda asistencial minoritaria pero que genera mucho sufrimiento y en una directiva comunitaria que recomienda que el coste sea asumido por la sanidad pública. Hasta ahora la única salida para los transexuales era acudir a clínicas privadas. Holanda, Alemania, Finlandia y Suiza son los únicos países donde la Seguridad Social cubre estas intervenciones.

Quim Pérez, presidenta a la Federación Española de Transexuales [Transexualia], considera un gran avance que el SAS asuma las operaciones "no sólo porque por lo privado haya que pagar, sino porque hay profesionales que no están capacitados, pero explotan nuestra necesidad y nos ponen en peligro de muerte". Quim no se beneficiará del programa. Ella no resistió el "disfraz de sexo" que le había tocado y en 1995 pasó por quirófano para convertirse en mujer: "Esto no es un capricho, es una necesidad para tu equilibrio personal. Y es una amargura que operarte dependa de que tengas dinero o no".

MIKEL/A, AQUÍ ESTAMOS Y NO NOS OCULTAMOS

Mikel/a enseña cacho en la 2ª Gayakanpada de EHGAM, 27-29 agosto 1993, Muxika // STARS COFLHEE es un trabajo realizado por Julen Zabala Alon...