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2023/07/22

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | LA VIDA VALIENTE DE JUAN LÓPEZ

El Salto / Juanito en 2023 //

La vida valiente de Juan López

Después de 45 años dando la cara por los derechos de los trabajadores de la hostelería y el colectivo LGTBI, Juanito de Mallorca ha colgado la bandera arcoíris en el ayuntamiento de Viver i Serrateix, un pequeño pueblo de Barcelona.
Mireia Balasch | El Salto, 2023-07-22
https://www.elsaltodiario.com/lgtbiq/vida-juan-lopez-garrido-referente-balears

Después de una vida intensa a caballo entre Mallorca y Cataluña, Juan López Garrido (Villamalea, 1957) ha encontrado la tranquilidad en la localidad barcelonesa de Viver i Serrateix, de 200 habitantes, una especie de ‘far west’ salpicado de masías. Aquí vive desde hace más de quince años con su marido Walter y se dedica al huerto, la granja y la elaboración de mermeladas. Pero no puede abandonar el activismo, lo lleva en el ADN, y por eso el mes de mayo se presentó como independiente cerrando la lista del PSC en la localidad, de manera simbólica. La cuestión era visibilizar las dificultades del colectivo LGTBI en las zonas rurales, donde no existe el anonimato ni espacios para el encuentro.

En el municipio “salieron los de siempre, los pujolines convergentes, que ahora han cambiado su nombre por el de Junts per Catalunya”, sin embargo, consiguió que “la bandera arcoíris ondee en el ayuntamiento por primera vez”, cuenta Juan López. De cara a las elecciones del 23J, Juan pide abiertamente el voto para algún partido de la izquierda, “por tu libertad, el don más preciado, por tus derechos y por tu dignidad”. Fue encarcelado durante el franquismo y no entendería que el fascismo ganara estos comicios.

Conversar con Juan es viajar en el tiempo a una España cruel y también romántica que no sabemos a ciencia cierta si ha desaparecido. Nació en Villamalea, un pueblo de Castilla la Mancha, en una familia bien. Sus padres, “terratenientes, católicos y franquistas”, se avergonzaban de él “por ser rojo y maricón” y lo alejaron cuando pudieron de los chismorreos, primero, internándolo en un colegio de Albacete, y luego, enviándolo a Madrid. “Evidentemente, en los años sesenta y principios de los setenta no decía abiertamente que era homosexual, pero marcaba la moda entre mis compañeros, era muy líder y a la familia le preocupaba el ‘qué dirán’”. Así que dejó Villamalea y se tiró de cabeza a la ciudad.

En el medio urbano ha sido donde Juan López ha abierto más puertas, sin planteárselo. Ha sido cofundador de la sección de Hostelería de Comisiones Obreras en Baleares, impulsor del Front d’Alliberament Gai de les Illes Balears (FAGI) y la primera persona homosexual que demandó a un medio de comunicación por calumnias, todo ello entre el 1973 y el 1986.

Detenciones y mentiras
Su activismo empezó en Mallorca en la clandestinidad. “Trabajaba en un hotel de Palma. Francisco Obrador daba cursillos de legislación laboral y Comisiones Obreras editó unas octavillas en las que reclamaba la jornada de ocho horas y el respeto de las 12 horas entre turnos. Yo las dejaba en los lavabos del hotel a primera hora de la mañana, cuando entraba, y todo el mundo se preguntaba de dónde salían”. Los empleados del establecimiento se reunieron con el director, le trasladaron sus demandas y, al no conseguir nada, pasaron a la acción. “Una noche, a la hora de la cena, paramos durante 10 o 15 minutos”. La consecuencia fue que “al día siguiente vinieron a buscarnos los de la secreta”. Juan pasó tres noches en el Gobierno Civil: “Me torturaron, más psicológicamente que físicamente, llamaron a mis padres, nadie contestó y acabaron sobreseyendo el caso”. Había empezado un periplo por los hoteles de la isla que le llevaría a presentar muchas demandas y ganar algunas. Corría el año 1974.

La segunda vez que le encarcelaron fue en enero del 1976, dos meses después de la muerte de Francisco Franco. Juanito el hippie, como le llamaban algunos, participó en el encierro sindical de la iglesia Sant Miquel de Palma. “Centenares de trabajadores nos recluimos para protestar por la carestía de la vida. Estuvimos tres días. Desde dentro oíamos cómo el pueblo nos apoyaba, se concentraban a la salida y nos animaban a seguir”. Pasado este tiempo, la policía irrumpió en el templo. “Nos desalojaron y al cuartelillo”. De nuevo.

Juan López considera que “en esta vida hay que saber cerrar capítulos” y así fue como a mediados de los ochenta finalizó su etapa mallorquina. La publicación de unos artículos en los rotativos del Grup Serra ‘Última Hora’ y ‘Baleares’ precipitaron los acontecimientos. “En 1986 ya tenía un pie fuera de la isla, pero lo que pasó con estos periódicos aceleró mi partida a Barcelona”. Los diarios publicaron que había participado en una manifestación estudiantil y había lanzado patas de pollo a la Delegación del Gobierno. “Y era falso. ¡En mi vida he ido a una concentración por la educación! Me calumniaron y yo hablé con una abogada, Catalina Moragues. Después puse una demanda contra el ‘Baleares’”. Fue el primer requerimiento de estas características de una persona homosexual a un medio de comunicación en España.

El Grup Serra se negó a rectificar y le ofreció medio millón de pesetas para que retirara la denuncia. Su abogada le aconsejó que cogiera el dinero, pero él tenía claro que esa no era la solución. Lo que no sospechaba es que Moragues lo abandonaría en el juicio. “Simplemente, se fue de la sala, dijo que no me defendería y me dejó plantado allí, delante del juez”. Consiguió otro letrado, se celebró el proceso y lo perdió. En las islas ya no se podía sentir como en casa.

Rebeldía y homosexualidad
Juanito de Mallorca, como lo conocen en Cataluña, participó en la primera manifestación LGTBI que tuvo lugar en la isla el 1977, uno de los momentos más felices de su vida. “Éramos más de seis mil personas, había muchas mujeres trans, que siempre han estado muy machacadas, y feministas no excluyentes”. Repite y me pide que destaque que ser homosexual le ha dado “un plus de valentía en la vida”, a la vez que la rebeldía ha sido su respuesta ante la opresión. Goza cuando provoca y se tilda de irreverente.

Un año después de la gran concentración y como réplica del Front d’Alliberament Gai de Catalunya, FAGC, funda en Mallorca el FAGI, Front d’Alliberament Gai de les Illes Balears. “Me fui al barrio de Gomila, de Palma, a buscar personas entre los locales de ambiente y así empezamos”. En seguida organizaron charlas, porque “es necesario ocupar siempre el espacio público, lo que no se ve, no existe” y fueron extendiendo la voz. Alto y claro, aunque eran muy pocos.

En 1987 impulsó la publicación del primer folleto informativo sobre el VIH en Baleares, ante un conseller de sanidad que opinaba que “gracias a Dios en Mallorca no hay casos”. Una parte del texto propuesto fue censurado por el gobierno, “quizás porque decía algo así como previene y disfruta”, recuerda Juan, pero se imprimieron y se dedicó a repartirlo. “Nos íbamos a Cala Blava y los colgábamos con chinchetas en los pinos para que los que paseaban lo vieran. Eran otros tiempos”. 
 
Juanito, con mantilla, en el desalojo del Ayuntamiento de Palma, noviembre de 1984 //

De hecho, eran tiempos en los que el Partido Socialista no comulgaba demasiado con la diversidad afectivo-sexual.
Los homosexuales tuvieron algunos encontronazos con el alcalde de la capital, Ramon Aguiló. El más sonado, en noviembre de 1984. El Ayuntamiento cerró diversos locales de prostitución y tres bares de ambiente gay en el centro y los propietarios de los bares pidieron ayuda a la FAGI, que organizó una perfomance “lúdica, irreverente y transgresora”. Se presentaron en el pleno una treintena de personas. “Íbamos vestidos con mantillas y habíamos paseado por la ciudad un muñeco parecido al alcalde como si fuera un paso de Semana Santa”. Llegaron a la Plaça de Cort, colocaron el muñeco junto al árbol de Navidad que había y subieron a la sala de plenos a esperar el final de la sesión. “Entonces pedimos audiencia a alcalde, le entregamos las firmas contra el cierre de los locales que habíamos recogido, le preguntamos la razón y, como no nos contestó, nos quedamos allí haciendo resistencia pasiva”. Cuando llegó la policía, terminó la acción.

La libertad arrebatada

Barcelona fue la ciudad en la que, finalmente, encontró la libertad. Después de quince años en la hostelería, dejó el sector para hacer lo que siempre había deseado, teatro, y fundó la compañía Las Catalíticas [Las Katalitikas]. Se autoimpuso, irónicamente, el título de Juan I de Mallorca y actuó por todo el país. “Hacíamos playbacks teatralizados, espectáculos poéticos, pero nos daba para poco y teníamos que trabajar de cualquier cosa para llegar a fin de mes”. Fue una época bonita en la que no tenía miedo. “En la Barcelona de los noventa, los homosexuales no éramos increpados por la calle ni a los trans les atacaban en el metro, ahora, sí”. A día de hoy, cuando baja a la capital desde la masía idílica en la que puede vivir, lo hace de día, “para prevenir”. Percibe que se han dado algunos pasos atrás.

Juan López Garrido es un luchador, un alma libre que reparte simpatía y buen humor. Siempre tiene una anécdota que contar, quizás por esta razón asegura que escribirá su biografía. En ella encontraremos un capítulo muy oscuro. Lo ha tenido encerrado en su corazón durante medio siglo, es lo más terrible que le ha pasado. “No se lo había contado ni a mi marido. Fue horrible. En Menorca, en el 1972, me violaron unos compañeros de trabajo. Y lo más cruel fue que en Gomila, años después, estaba en un bar y un hombre me hizo señas y me sonrió. Se me heló la sangre cuando vi que era uno de ellos”. Haciendo gala de su pacifismo más noble, simplemente, dejó el local y cerró con una segunda llave el secreto. La manifestación del orgullo de este año en Palma ha sido el momento escogido para hacer pública su vivencia, “porque tiene que saberse”. Y añadiremos: Porque no puede repetirse.

Mañana es día de elecciones. Juan tiene claro qué debe hacer para continuar viviendo tranquilo. Es una cuestión colectiva y de solidaridad. Hay sendas que mucho mejor no volver a pisar.

2019/06/29

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | SANT REPRIMONI BENEÏT, L'STONEWALL DE MALLORCA

Ara Balears / Sant Reprimoni beneït //

Sant Reprimoni beneït, l’Stonewall de Mallorca.

Els primers anys de la història del moviment LGTBI estan marcats per accions polítiques, un barri de Gomila convertit en centre neuràlgic gai i l’arribada de la sida.
Maria Fuster | Ara Balears, 2019-06-29
https://www.arabalears.cat/societat/sant-reprimoni-beneit-stonewall-mallorca_1_1122455.html 

La performança-processó lúdica i irreverent de Sant Reprimoni és l’Stonewall del moviment LGTBI de les Illes. L’acció es va fer en contra del llavors batle socialista de Palma, Ramon Aguiló, i va acabar amb la policia forcejant i arrossegant per terra els activistes que feien resistència passiva. “He vist i m’han explicat moltes coses, però una acció com aquesta, mai”, diu Jordi Petit, possiblement un dels qui coneixen més a fons la història LGTBI d’Espanya i del món, perquè ha estat secretari internacional del moviment.

La protesta va tenir lloc davant Cort el 16 de novembre de 1984. Ginés Quiñonero -que ara és la veu veïnal de Son Gotleu més contrària a la immigració i que fa poc demanava el vot per a Vox- era llavors el tinent de batle i regidor de Sanitat d’Aguiló. Dies abans de la protesta, Quiñonero havia decretat el tancament de 32 locals. La majoria eren de prostitució i tres eren bars d’ambient gai ubicats al centre de Palma: el MAX-O, el Bronx i el New Way. “El tancament arbitrari i sense motiu d’aquests bars va fer que s’organitzàs la processó. Era un pas de Setmana Santa amb un ninot que representava el batle Ramon Aguiló, gent disfressada i fins i tot un encenser”, explica. I continua: “També es llançava confeti i serpentines i es cantava una versió adaptada de ‘Sor Tomasseta’: Sant Reprimoni beneït, no et pots amagar, perquè els gais et cerquen i qualque dia cauràs”. L’impulsor d’aquesta acció va ser Juan López, president del FAGI, el Front d’Alliberament Gai de les Illes, “un heroi dins d’una societat conservadora com la mallorquina”, diu Petit.

Aquell dia hi havia molta policia que no deixava que els manifestants entrassin a l’Ajuntament, i això va fer que optassin per fer voltes a l’olivera de la plaça de Cort. A la concentració de Sant Reprimoni, formada per una trentena de persones, comenta López, hi havia feministes, ecologistes, sindicalistes i anarquistes, però no hi havia representat cap partit polític que no fos extraparlamentari.

Finalment, després d’esperar molt varen poder entrar a l’Ajuntament de Palma a lliurar en mà a Ramon Aguiló les signatures que havien recollit en contra del tancamentdels bars d’ambient gai. Però el batle no els va voler atendre i, segons expliquen, els va menyestenir.“‘D’aquí no ens mourem fins a obtenir una resposta satisfactòria’, vàrem dir. Al cap de cinc minuts va venir la policia i ens varen treure, ens varen agafar i, com que ens resistíem, ens varen fer fora a ròssec”, recorda López.

A final del anys 70, el FAGI va començar a funcionar amb persones destacades del món de la cultura com Biel Mesquida. Posteriorment el va liderar, com s’ha assenyalat abans, Juan López, qui l’any 78 va contactar amb Jordi Petit i se’n va fer amic. Des de llavors el Front d’Alliberament Gai de Catalunya (FAGC) i el de les Illes editaven una revista comuna. Juan López també era militant del Partit Comunista, cofundador de la secció d’hostaleria de CCOO, i com a sindicalista va ser detingut en diverses ocasions. Una, durant tres dies per fer una vaga de deu minuts. En la detenció, explica, va patir tortures: mans fermades, galtades, amenaces de cremades amb cigarretes i fins i tot amb una pistola. “Vaig perdre tres quilos en aquells tres dies”, recorda.

Petit aplaudeix la feina que va fer. “Se li ha de reconèixer l’empenta de lluita que va tenir amb una correlació de forces impossible, ni l’esquerra estava al seu costat ni tot el col·lectiu tampoc”. De fet, quan es varen mobilitzar pel tancament dels bars d’ambient, un gai anomenat la Diabla li va pegar una galtada. “Ell tenia un bar a Gomila, i, tot i que només varen tancar els del centre, tenia por que la nostra reivindicació afectàs el seu negoci”, explica López, que després de 14 anys d’activisme al FAGI va partir a Catalunya. “A Barcelona vaig poder respirar. No m’agradava l’etiqueta de ser el marieta oficial de Mallorca”, diu. L’altre daltabaix mediàtic que va protagonitzar abans d’anar-se’n va ser demanar el iot ‘Azor’ de Franco per fer creuers gais a les Illes.

Gomila, barri gai
A final dels anys 80 i principi dels 90, el FAGI es va anar diluint, en part pel desgast dels voluntaris. En aquella època, Gomila era el barri gai per excel·lència. Va arribar a tenir més de 12 locals d’ambient, dos hotels i diferents saunes. “Hi havia qui al seu poble quedava dins l’armari , però després baixava al Black Cat i es posava la perruca. A Gomila es creaven espais segurs i de llibertat i altres tipus de vincles com de família. Per exemple, qualsevol ‘drag queen’ que començava tenia la seva padrina: una ‘drag’ amb experiència”, explica l’activista LGTBI Marcos Augusto.

“A l’ambient de Gomila hi havia molts gais dels pobles i també n’hi havia que venien a fer feina de la Península, als hotels, per fugir de la família”, recorda Jaume Horrach, més conegut com a Jimmy, que va ser el primer que va sortir vestit de dona a un espectacle en temps de Franco i qui ha representat més vegades el personatge de Divine, immortalitzat per John Waters a la pel·lícula ‘Pink Flamingos’. Ell es reividica com a ‘showman’. “Transvestit, per a mi, és una persona que s’hormona i duu pits, jo som un transformista, com quan a l’època de Shaskespeare els homes es vestien de dones”, explica. De fet, damunt l’escenari sempre ha sortit amb unes perruques desafiants, tot el maquillatge necessari, unes pipelles infinites i, tot això, sense afaitar ni amagar els pèls al pit. Comenta que tant a la seva perruqueria com al Desván, un local que tenia el centre de reunió d’artistes al Jonquet, ell personalment mai no havia tingut “cap problema amb ningú” perquè sempre ha basat tot el que fa “en el respecte”.

“Als inicis del moviment les dones lesbianes lluitaven més des del feminisme. De fet, el discurs LGTBI en beu molt”, assegura l’activista feminista lesbiana Lena Castells. “Les lesbianes moltes vegades no ens hem sentit representades dins el col·lectiu”, afegeix. “En moltes llluites comunes se sobrerepresenta la part masculina. I com hi ha homes gais feministes, també n’hi ha de misògins”, afirma. Castells també manté que precisament la reivindicació de les dones va fer que, a les sigles LGTBI, la lletra ‘L’ es posàs abans que cap altra lletra, justament per reividicar la visibiltiat de les lesbianes. Actualment Castells també creu que encara són necessàries “accions no mixtes -sense homes- per visibilitzar que existeix aquesta desigualtat”, i alhora entén que, com a col·lectiu, tenen més força si estan units.

Arrels, Ben Amics i la sida
Als anys 80 va néixer Arrels, la primera organització antisida de les Illes Balears. “En aquell moment hi havia pocs recursos i molta desinformació. Es començà a parlar del càncer rosa”, recorda l’activista Marcos Augusto, que creu que a causa del context d’estigmatització de les persones homosexuals el discurs del col·lectiu és més de caire social que polític. L’any 1991 es posar en marxa Ben Amics. “Fèiem una revista que repartíem i et podia arribar gratuïtament a ca teva o la podies trobar a locals d’ambient. La maquetava Toni Socies, de Diabéticas Aceleradas, i fèiem tirades de 2.000 exemplars”, recorda Pere Morey president de l’entitat l’any 1994.

A final del 1999 es va posar en marxa el telèfon rosa, que funcionva dues hores al dia i donava assessorament sobre temes relacionats amb el VIH. En aquella època també es va obrir una delegació a Manacor i una altra a Menorca. “Hi havia un grup de joves i un de tercera edat i el nostre local era molt gran, fins i tot teníem un bar on organitzàvem actes”, recorda Morey. En aquell moment Ben Amics va arribar a tenir sis persones fent feina -una part a temps parcial- i sumaven més de 200 socis. Ara hi ha la meitat del personal i la tercera part dels socis, i això malgrat que “no deixa de ser difícil ser gai en un poble petit i la demanda d’atenció i de formació LGTBI augmenta cada dia”, lamenta Morey.

Ben Amics està desbordada de feina i necessitada de personal
Fa deu anys, Ben Amics tenia personal tècnic de salut, d’educació, de joventut, d’activitats i del telèfon rosa. En total hi havia nou persones treballant. “Actualment fa falta més gent, perquè llavors s’encarregaven de l’àrea de l’entitat i avui no donam l’abast, perquè les administracions públiques de totes bandes ens demanen més del que podem assolir les tres persones que som”, assegura Jan Gómez, portaveu de l’entitat. Després de tres anys de llei contra la LGTBIfòbia es lamenten que es troben sols davant una augment constant de la demanda. “Enguany tenim 50 nous casos, i és que com més difusió es fa de la llei més peticions arriben”, diu. Però les subvencions de les administracions, que permetrien tenir més gent, no s’incrementen d’acord amb la necessitat.

DOCUMENTACIÓN
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40 años de lucha LGTBI

https://web.conselldemallorca.cat/es/40-anys-lluita-lgtbi
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TRADUCCIÓN [automática de Google]
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San Reprimoni bendito, el Stonewall de Mallorca.
Los primeros años de la historia del movimiento LGTBI están marcados por acciones políticas, un barrio de Gomila convertido en centro neurálgico gay y la llegada del sida.
Maria Fuster | Ara Balears, 2019-06-29

La performance-procesión lúdica e irreverente de Sant Reprimoni es el Stonewall del movimiento LGTBI de las Islas. La acción se hizo en contra del entonces alcalde socialista de Palma, Ramon Aguiló, y acabó con la policía forcejeando y arrastrando por tierra a los activistas que hacían resistencia pasiva. "He visto y me han explicado muchas cosas, pero una acción como ésta, nunca", dice Jordi Petit, posiblemente uno de los que conocen más a fondo la historia LGTBI de España y del mundo, porque ha sido secretario internacional del movimiento.

La protesta tuvo lugar ante Cort el 16 de noviembre de 1984. Ginés Quiñonero -que ahora es la voz vecinal de Son Gotleu más contraria a la inmigración y que hace poco pedía el voto para Vox- era entonces el teniente de alcalde y concejal de Sanidad de Aguiló. Días antes de la protesta, Quiñonero había decretado el cierre de 32 locales. La mayoría eran de prostitución y tres eran bares de ambiente gay ubicados en el centro de Palma: el MAX-O, el Bronx y el New Way. “El cierre arbitrario y sin motivo de estos bares hizo que se organizara la procesión. Era un paso de Semana Santa con un muñeco que representaba al alcalde Ramon Aguiló, gente disfrazada e incluso un incensario”, explica. Y continúa: “También se lanzaba confeti y serpentinas y se cantaba una versión adaptada de 'Sor Tomasseta': Sant Reprimoni bendito, no te puedes esconder, porque los gays te buscan y algún día caerás”. El impulsor de esta acción fue Juan López, presidente del FAGI, el Front d’Alliberament Gai de les Illes, "un héroe dentro de una sociedad conservadora como la mallorquina", dice Petit.

Aquel día había mucha policía que no dejaba que los manifestantes entraran en el Ayuntamiento, y eso hizo que optaran por dar vueltas al olivo de la plaza de Cort. En la concentración de Sant Reprimoni, formada por una treintena de personas, comenta López, había feministas, ecologistas, sindicalistas y anarquistas, pero no había representado ningún partido político que no fuera extraparlamentario.

Finalmente, después de esperar mucho pudieron entrar en el Ayuntamiento de Palma a entregar en mano a Ramon Aguiló las firmas que habían recogido en contra del cierre de los bares de ambiente gay. Pero el alcalde no quiso atenderles y, según explican, les despidió. “De aquí no nos moveremos hasta obtener una respuesta satisfactoria”, dijimos. Al cabo de cinco minutos vino la policía y nos sacaron, nos cogieron y, como nos resistíamos, nos echaron a rastras”, recuerda López.

A finales de los 70, el FAGI empezó a funcionar con personas destacadas del mundo de la cultura como Biel Mesquida. Posteriormente lo lideró, como se ha señalado antes, Juan López, quien en el 78 contactó con Jordi Petit y se hizo amigo. Desde entonces el Front d’Alliberament Gai de Catalunya (FAGC) y el de las Islas editaban una revista común. Juan López era también militante del Partido Comunista, cofundador de la sección de hostelería de CCOO, y como sindicalista fue detenido en varias ocasiones. Una, durante tres días por realizar una huelga de diez minutos. En la detención, explica, sufrió torturas: manos firmes, mejillas, amenazas de quemaduras con cigarrillos e incluso con una pistola. “Perdí tres kilos en esos tres días”, recuerda.

Petit aplaude su trabajo. "Hay que reconocerle el empuje de lucha que tuvo con una correlación de fuerzas imposible, ni la izquierda estaba a su lado ni todo el colectivo tampoco". De hecho, cuando se movilizaron por el cierre de los bares de ambiente, un gay llamado la Diabla le pegó una mejilla. "Él tenía un bar en Gomila, y, aunque sólo cerraron los del centro, temía que nuestra reivindicación afectara a su negocio", explica López, que después de 14 años de activismo en el FAGI partió a Catalunya. “En Barcelona pude respirar. No me gustaba la etiqueta de ser el mariquita oficial de Mallorca”, dice. El otro descalabro mediático que protagonizó antes de marcharse fue pedir el yate Azor de Franco para hacer cruceros gays en las Islas.

Gomila, barrio gay
A finales de los 80 y principios de los 90, el FAGI se fue diluyendo, en parte por el desgaste de los voluntarios. En esa época, Gomila era el barrio gay por excelencia. Llegó a tener más de 12 locales de ambiente, dos hoteles y distintas saunas. “Había quien en su pueblo estaba en el armario, pero después bajaba al Black Cat y se ponía la peluca. En Gomila se creaban espacios seguros y de libertad y otro tipo de vínculos como de familia. Por ejemplo, cualquier 'drag queen' que empezaba tenía su madrina: una 'drag' con experiencia”, explica la activista LGTBI Marcos Augusto.

“En el ambiente de Gomila había muchos gays de los pueblos y también había quienes venían a trabajar de la Península, en los hoteles, para huir de la familia”, recuerda Jaume Horrach, más conocido como Jimmy, que va ser el primero en salir vestido de mujer a un espectáculo en tiempos de Franco y quien ha representado más veces al personaje de Divine, inmortalizado por John Waters en la película 'Pink Flamingos'. Él se reividica como showman. "Travesti(do), para mí, es una persona que se hormona y lleva pechos, yo soy un transformista, como cuando en la época de Shaskespeare los hombres se vestían de mujeres", explica. De hecho, sobre el escenario siempre ha salido con unas pelucas desafiantes, todo el maquillaje necesario, unas pestañas infinitas y, todo ello, sin afeitar ni esconder los pelos en el pecho. Comenta que tanto en su peluquería como en el Desván, un local que tenía el centro de reunión de artistas en el Jonquet, él personalmente nunca había tenido "ningún problema con nadie" porque siempre ha basado todo lo que hace "en el respeto" .

“En los inicios del movimiento las mujeres lesbianas luchaban más desde el feminismo. De hecho, el discurso LGTBI bebe mucho”, asegura la activista feminista lesbiana Lena Castells. "Las lesbianas muchas veces no nos hemos sentido representadas dentro del colectivo", añade. “En muchas luchas comunes se sobrerrepresenta la parte masculina. Y como hay hombres gays feministas, también hay misóginos”, afirma. Castells también mantiene que precisamente la reivindicación de las mujeres hizo que, en sus siglas LGTBI, la letra 'L' se pusiera antes que ninguna otra letra, justamente para reividicar la visibilidad de las lesbianas. Actualmente Castells también cree que todavía son necesarias "acciones no mixtas -sin hombres- para visibilizar que existe esta desigualdad", al tiempo que entiende que, como colectivo, tienen más fuerza si están unidos.

Raíces, Ben Amics y el sida
En los años 80 nació Arrels, la primera organización antisida de las Islas Baleares. “En ese momento había pocos recursos y mucha desinformación. Se empezó a hablar del cáncer rosa”, recuerda el activista Marcos Augusto, quien cree que debido al contexto de estigmatización de las personas homosexuales el discurso del colectivo es más de índole social que político. En 1991 se puso en marcha Ben Amics. “Hacíamos una revista que repartíamos y podía llegar gratuitamente a tu casa o la podías encontrar en locales de ambiente. La maquetaba Toni Socies, de Diabéticas Aceleradas, y hacíamos tiradas de 2.000 ejemplares”, recuerda Pere Morey presidente de la entidad en 1994.

A finales de 1999 se puso en marcha el teléfono rosa, que funcionaba dos horas al día y daba asesoramiento sobre temas relacionados con el VIH. En esa época también se abrió una delegación en Manacor y otra en Menorca. "Había un grupo de jóvenes y uno de tercera edad y nuestro local era muy grande, incluso teníamos un bar donde organizábamos actos", recuerda Morey. En ese momento Ben Amics llegó a tener seis personas trabajando -una parte a tiempo parcial- y sumaban más de 200 socios. Ahora está la mitad del personal y la tercera parte de los socios, y eso a pesar de que "no deja de ser difícil ser gay en un pueblo pequeño y la demanda de atención y formación LGTBI aumenta cada día", lamenta Morey.

Ben Amics está desbordada de trabajo y necesitada de personal
Hace diez años, Ben Amics tenía personal técnico de salud, educación, juventud, actividades y teléfono rosa. En total había nueve personas trabajando. "Actualmente hace falta más gente, porque entonces se encargaban del área de la entidad y hoy no damos abasto, porque las administraciones públicas de todos lados nos piden más de lo que podemos alcanzar las tres personas que somos", asegura Jan Gómez, portavoz de la entidad. Después de tres años de ley contra la LGTBIfobia se lamentan de que se encuentran solos ante un aumento constante de la demanda. “Este año tenemos 50 nuevos casos, y es que a mayor difusión de la ley más peticiones llegan”, dice. Pero las subvenciones de las administraciones, que permitirían tener a más gente, no se incrementan de acuerdo con la necesidad.
 
NOTA: La separación de gays y lesbianas es un tema recurrente y debe ser replanteado. Parece que estamos de acuerdo en que al incio la mayoría de los grupos eran mixtos, pero que la separación llegó con rapidez. Las mujeres prefirieron tener su espacio propio (o no, porque acabaron ocultándose en el feminismo). Que los colectivos antepusieran el término feminista, "feministas lesbianas", es más que un síntoma. Si es muy cierto, como dice Lena Castells, que había mucho gay machista y, sobre todo, misógino, no podemos obviar que había mucha gayfobia entre las lesbianas (no soportaban la pluma, el afeminamiento, el que habláramos en femenino y una mayoría, podríamos afirmar, odiaba a las travestis e, incluso, ni las querían considerar mujeres. También hay que mencionar la pluma lesbiana y cuanto había de "marimacho" y de miedo a lo "transboy". En cuanto al cambio en las siglas, dando la preferencia a la L, señalar que en la Federación no se dio hasta el año 2000, en su I Congreso pasando a ser FLG. En el segundo, dos años después, se incorporó la T, convirtiéndose en la FELGT (desde fuera del reformismo asociativo la considerábamos, sin más, "la flagélate"). No deja de ser curioso que ese cambio de siglas se debe a una visibilidad a la que renunciaron y que se solicitara con su vuelta a los grupos que ya se consideraban "mixtos". Y no olvidar la trayectoria de las colectivos de lesbianas, por ejemplo, el congreso de 1988.

2004/12/22

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | JUANITO LÓPEZ, GALARDONADO CON EL PREMIO HEGOAK

Joan López galardonado con el premio Hegoak.
Jordi Petit | Amics Gais, 2004-12-22

https://www.amicsgais.org/forums/forum/noticias/132-joan-l%C3%B3pez-galornado-con-el-premio-hegoak 

Me complace informar del premio que el pasado sábado día 18 de diciembre recibió en Bilbao el veterano activista LGBT Joan [Juanito] López. El galardón entregado por la asociación LGBT Hegoak le fue concedido en reconocimiento a sus 27 años de activismo homosexual, especialmente por su labor desde finales de los años setenta hasta mediados los ochenta en Palma de Mallorca.

Es para mí un honor y una enorme satisfacción hacerme eco de esta información por los años de militancia compartidos y la amistad personal que siempre nos ha unido. En la actualidad Joan López reside en Barcelona y es el responsable del Area LGBT de EUiA en Catalunya.

Hegoak entregó además otros premios a personas e instituciones que defienden los derechos humanos como al también veterano activista Mikel [Martin] Conde de Rentería, miembro de EHGAM y al gobierno brasileño por su propuesta ante Naciones Unidas para declarar la orientación sexual como Derecho Humano.

En su alocución ante la sala de actos donde Hegoak reunió a un nutrido público, Joan López agradeció el galardón por la defensa de los Derechos Humanos, mencionó y recordó a todos los y las activistas pioneros del movimiento LGBT y repasó su trayectoria personal en Palma de Mallorca en tono emocionado.

Se adjunta archivo de su discurso.

Agradecimiento de Joan López al recibir el premio Hegoak:
 
Quiero agradecer a Hegoak la concesión del premio que me ha otorgado por la lucha de tantos años en defensa de los derechos y libertades de gays y lesbianas. Cuando te conceden un premio de estas características haces balance y reflexionas, ¿qué ha sido tu vida?, y rescatas la memoria histórica que jamás debemos perder.

De origen manchego llegué a Mallorca en el año 73, comencé militando en CC.OO. de hostelería en la clandestinidad, reivindicando algo tan básico como la jornada de 8 horas (llegué a organizar una huelga de 10 minutos en el Hotel Jumbo Park).

Pronto comenzaron las detenciones de la policía franquista, con torturas, hasta diez detenciones. Recién muerto Franco ingreso en el PCE, recuerdo que solicité el ingreso estando en un encierro en una iglesia que duró dos días.

En 1978 viajo a Barcelona para conocer a Jordi Petit y a Armand de Fluvià y luego contribuyo a refundar el Front d’Alliberament Gai de les Illes (FAGI).

Recuerdo todavía cuando luchábamos por la legalización de los colectivos de gays y lesbianas, y en el año 79, cuando en ocasión del 28 de junio, pegamos los primeros carteles, eran dos parejas de chicos y chicas besándose en la boca, la gente y hasta los taxis se paraban en la calle, como si de un circo se tratara.

Yo no era consciente que ser pionero y “salir del armario” en una ciudad pequeña y conservadora como Palma, despierta amores y odios profundos.

En el verano de 1984 el entonces presidente del Gobierno, Felipe González, pasaba sus vacaciones en Mallorca y utilizaba el yate Azor, el mismo que usara Franco. Como era pues patrimonio público me decidí a cursar una solicitud para realizar unas vacaciones de gays, lesbianas y movimientos alternativos a bordo del mismo. La noticia dio la vuelta a toda la prensa del estado.

La primera charla informativa sobre el SIDA que tuvo lugar en Mallorca la organizamos desde el FAGI, el Front d’Alliberament Gai de les Illes, con la presencia del malogrado antropólogo Alberto Cardín. Tras mucho insistir al gobierno del PP, conseguimos que se editara el primer folleto preventivo, hasta les facilitamos el texto.

En noviembre de 1984 el entonces alcalde socialista de Palma, Ramón Aguiló, cerró 30 bares de prostitutas y 3 bares gays del centro de la ciudad.

Recogimos firmas pidiendo la reapertura de tales estableciminentos y organizamos una manifestación lúdica, parodiando una procesión con un muñeco que representaba al alcalde como San Reprimonio Bendito. Había pleno municipal, entregamos las firmas de protesta al alcalde, quién se negó a darnos ninguna explicación y fuimos brutalmente desalojados por la policía municipal. Como dice Jordi Petit en su libro, “Vidas del arco iris”, donde entre otros, relata este hecho, “era una batalla perdida, pero había que darla por dignidad”.

Incansables con la gente del FAGI organizamos años tras año diversos actos, ciclos de cine homosexual, concurridas fiestas y conferencias con destacados ponentes como la abogada Magda Oranich, la lesbiana feminista Empar Pineda, Jordi Petit y Armand de Fluvià, entre otros. No paramos de salir en la prensa local. Repartimos condones y carteles de lucha contra el sida que nos enviaba la Coordinadora Gai-Lesbiana de Barcelona, trabajamos cuanto pudimos.

Ya más entrados los ochenta, en la época Reagan-Tatcher-Wojtyla, en plena cruzada del conservadurismo más reaccionario, la coordinadora estatal de gays y lesbianas lanzó la campaña “Ama como quieras, ama seguro, ama segura”. Organizamos una mesa redonda con el sociólogo Josep Vicenç Marqués a la que invitamos públicamente al obispo de Mallorca. Se organizó un gran escándalo y me tocó ser la cabeza de turco, la prensa local, sobre todo el periódico Baleares, llegó al insulto y la calumnia, despachándose con cosas como “Juanito Lopez, ese personaje feo, bajito y asquerosito”. Interpuse la primera demanda de un gay contra un periódico, el Baleares, invocando el derecho al honor y a la imagen pública. Fue un asunto muy doloroso para mí, fui profundamente acosado y denigrado. Hasta el punto que mi propia abogada, muy “progre” ella (hoy es jueza) abandonó mi defensa en el período de pruebas delante del juez. Tuve que cambiar de abogado, evidentemente perdí el caso en la Audiencia de Palma.

Ante el acoso sufrido decidí auto-exiliarme y me fui a vivir a Barcelona en 1988, a seguir mi propia evolución y di un giro a mi vida. Fundé el grupo de teatro-cabaret “Las Katalítikas”, marcando un nuevo estilo con crítica socio-política en clave de humor.

En definitiva es una satisfacción moral ver reconocida la labor de una vida como la mía, dedicada a la “revolución y al arte”, contribuyendo con mi granito de arena a que avance el carro de la historia, la dignidad y los derechos humanos.

Muchas gracias.

1984/12/14

DOCUMENTACIÓN | OFENSIVAS | RAMÓN AGUILÓ MUNAR, SAN REPRIMONIO BENDITO

Ramón Aguiló Munar…
El País, 1984-12-14

https://elpais.com/diario/1984/12/15/ultima/471913202_850215.html

Ramón Aguiló Munar, alcalde socialista de Palma de Mallorca, ha sido rebautizado por el Frente de Liberación Gay de las Islas Baleares (FAGI) como ‘San Reprimonio Bendito’ y a tal honor le correspondió recibir, en la noche del jueves, flores y firmas de los miembros de esta asociación, que se manifestaron en la plaza de Cort, frente al ayuntamiento, en protesta por el cierre de tres bares frecuentados por ‘gays’. Los homosexuales de Palma, que han recogido estos días unas 1.000 firmas solicitando la reapertura de los establecimientos clausurados, decían en el folleto de la convocatoria de la concentración: "Venid y vamos todos/as, el día 13, con flores al alcalde, que madre nuestra es". La razón oficial del cierre, al que hay que sumar el de otros 32 bares de ‘alterne’, es "realizar actividades peligrosas para la juventud y atentar gravemente contra las buenas costumbres".
 
Nota: Recordar también la persecución que sufrimos en las zonas de cruising en Donostia (iluminación del voladizo de la Concha, eliminación del paso subterráneo a Miraconcha, iluminación del parking en Amara Berri, represión en los baños de la Bretxa y en los de la estación del Norte, así como en la zona de RENFE).

MIKEL/A, AQUÍ ESTAMOS Y NO NOS OCULTAMOS

Mikel/a enseña cacho en la 2ª Gayakanpada de EHGAM, 27-29 agosto 1993, Muxika // STARS COFLHEE es un trabajo realizado por Julen Zabala Alon...