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2023/01/30

ARTÍCULOS | Durán Manso, Valeriano | Los «chicos» de Pedro Almodóvar: las masculinidades disidentes a través de sus personajes

Durán Manso, Valeriano [Universidad de Sevilla]. Los «chicos» de Pedro Almodóvar: las masculinidades disidentes a través de sus personajes. Prisma social: revista de ciencias sociales, 40, 52-83.

Ed. digital: Open Access | Prisma Social | 2023-01-30
https://revistaprismasocial.es/article/view/4956

[.es] En la filmografía de Pedro Almodóvar son más numerosos los personajes femeninos en roles principales que los masculinos. Algunos de sus títulos, como ‘Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón’ (1980), ‘Kika’ (1993) o ‘Julieta’ (2016), llevan el nombre de sus propias protagonistas, y otros, como ‘Mujeres al borde de un ataque de nervios’ (1989), ‘Tacones lejanos’ (1991), ‘Todo sobre mi madre’ (1999), ‘Hable con ella’ (2002) o ‘Madres paralelas’ (2021), aluden directamente a la figura femenina. A pesar de estas evidencias, sus películas suelen mostrar una variedad de seres de ficción masculinos, tan significativa como diversa, que no responde estrictamente a patrones clásicos y hegemónicos. Con el objetivo de analizar los personajes masculinos protagonistas de las películas del cineasta manchego (entre 1980 y 2022), como persona y como rol (Casetti y Di Chio), se emplea una metodología de carácter cualitativo y se plantea una clasificación que los organiza por categorías a nivel narrativo: el marido ausente, el galán frágil, el homosexual liberado, el homosexual reprimido, el perturbado y el cuidador/salvador. Desde estas consideraciones, se pretende evidenciar cómo la obra de Almodóvar posee unos personajes que consiguen apostar por una masculinidad rupturista y disidente dentro del panorama cinematográfico nacional.

2021/08/05

DOCUMENTACIÓN | OFENSIVAS | CRÍTICAS POR 'HOMOFOBIA' Y 'PLUMAFOBIA' EN UN ANUNCIO DE LAS CHOCOLATINAS SNICKERS

El Diario / Aless Gibaja en el anuncio de Snickers //

Críticas por "homofobia" y "plumofobia" en un anuncio de las chocolatinas Snickers.

La formulación del spot muestra la pluma como algo no deseable y como chiste: "No hace gracia estigmatizar y reírse de la pluma. Menos aún en un verano en el que se multiplican las agresiones a personas LGTBI", ha escrito Íñigo Errejón. Tras la polémica, la compañía ha pedido "disculpas por el malentendido" y ha borrado la publicidad.
El Rastreador | El Diario, 2021-08-05
https://www.eldiario.es/rastreador/criticas-homofobia-plumofobia-anuncio-chocolatinas-snickers_132_8199168.html

Un anuncio de las barritas de chocolate Snickers ha despertado críticas en las redes sociales por "plumofobia" y "homofobia". El protagonista del spot, Aless Gibaja, pide al camarero de un chiringuito un zumo de naranja "con vitaminas a, b y c, abracitos, besitos y caricias... around the world", una expresión característica del 'influencer'. El camarero le ofrece entonces un helado de Snickers para que —según la marca— el personaje de Gibaja vuelva a ser él mismo: tras darle un bocado, ha pasado a convertirse en un hombre de voz grave y con una masculinidad normativa. "¿Mejor?", pregunta un amigo sentado a su lado. "Mejor", responde. El eslogan de la campaña es "No eres tú cuando tienes hambre".

La formulación del spot muestra la pluma como algo no deseable y como chiste. "Qué divertido ser homófobo en 2021 mientras hace un mes un grupo de chicos asesinó a golpes a un maric-n. Validar la violencia desde el privilegio y la broma os hace cómplices", ha lamentado en Twitter el periodista Rubén Serrano. El diputado y líder de Más País, Íñigo Errejón, se ha unido a las críticas expresando que no le hace gracia "estigmatizar y reírse de la pluma", menos todavía "en un verano en el que se multiplican las agresiones a personas LGTBI".

El anuncio, que ha sido borrado posteriormente por la compañía, se ha publicado en un contexto de incremento de denuncias de agresiones por parte del colectivo LGTBI. Hace una semana se detuvo a tres hombres por la agresión homófoba en grupo contra dos parejas en Barcelona. El asesinato de Samuel en A Coruña rompió el silencio en la comunidad LGTBI sobre la violencia que vive en el espacio público, donde no es poco común modificar conductas u ocultar la 'pluma' ante el temor.

El vídeo forma parte de una serie de spots que cuentan con la participación, además del propio Aless Gibaja, de Carmen Lomana y El Cejas. Todos siguen una estructura parecida, con un final en el que vuelven a ser ellos mismos cuando consumen Snickers. La moraleja es que "no eres tú cuando tienes hambre".

Después de borrar la publicidad, la empresa ha lanzado un comunicado oficial publicado en sus redes sociales en el que ha pedido disculpas "por el malentendido que haya podido causar" la campaña publicitaria. "En ningún momento se ha pretendido estigmatizar ni ofender a ninguna persona ni colectivo. En esta campaña en concreto se buscaba transmitir de una manera simpática y desenfadada que el hambre puede hacer cambiar tu carácter", ha escrito la compañía.

"De nuevo, lamentamos cualquier malentendido y, con el fin de evitar propagar un mensaje que pueda ser malinterpretado, procederemos inmediatamente a eliminar la campaña", ha insistido antes de añadir que desde la marca se toman "los derechos de igualdad e inclusión muy en serio". 
 
Y ADEMÁS...
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Snickers rectifica y retirará el anuncio tildado de homófobo.
La presión de las redes sociales ha provocado que la marca de chocolatinas Snickers retire un anuncio calificado de «homófobo». El hecho de que la campaña comercial se haya publicado en medio de una «oleada de LGTBIfobia» ha aumentado el grado de indignación.
Naiz, 2021-08-05
https://www.naiz.eus/es/info/noticia/20210805/snickers-rectifica-y-retirara-el-anuncio-el-anuncio-homofobo

2019/10/27

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | PETER BERLIN, EL ICONO GAY QUE SE HACÍA 'SELFIES' ERÓTICOS EN LOS 60 Y LOS ENVIABA POR CORREO

Peter Berlin, el icono gay que se hacía 'selfies' eróticos en los 60 y los enviaba por correo.
Personaje de sí mismo, este alemán consiguió vivir de sus autorretratos eróticos cinco décadas antes de Instagram y se cruzó con Mapplethorpe, Dalí o Warhol hasta que se retiró tras la epidemia del sida.
Begoña Gómez Urzaiz | Vanity Fair, 2019-10-27
https://www.revistavanityfair.es/cultura/articulos/peter-berlin-icono-gay-selfies-eroticos/41308

“El primer artista gay conceptual”, dice de él el fotógrafo Jack Pierson. “La versión surfera del clásico dios sexual ‘leather’ de Jean Genet”, define la cineasta y performer Kembra Pfahler. “Él fue como Mae West, pero en hombre. Al igual que West, él es totalmente autoinventado, celebrado e influyente”, sentencia John Waters. La obra de Peter Berlin, que no fue otra cosa que él mismo, ha tardado unas décadas en comprenderse pero ahora cobra todo el sentido ¿Acaso hay más actual que alguien que se cambia el nombre, se crea un ‘look’ y un personaje y se dedica incansablemente a autofotografiarse?

Omar Sosa, uno de los fundadores de la revista ‘Apartamento’, ha coordinado ‘Peter Berlin: Artist, Icon, Photosexual’ un libro que edita Damiani dedicado a este pionero de la estética gay que colaboró con Robert Mapplethorpe y Tom of Finland y se cruzó con gente como Valentino y Dalí mientras, como dicen varios de los entrevistados “hizo ‘cruising’ por la vida”.

Musculado, depilado y marcando paquete con ajustados pantalones de cuero, Berlin, contribuyó, a decir del crítico de arte Jonathan D. Katz, a perfilar “una nueva masculinidad gay” que fundía elementos de los machos de las revistas gais de los años cincuenta, que solían posar vestidos de cowboys, policías y pescadores, y de la cultura hippy de los sesenta, con su ropa unisex, estampados florales y cuerpos lánguidos. En los setenta, “Berlin tomó elementos de las dos décadas anteriores, uniendo esas dos polaridades y creando un puente entre opuestos para crear un nuevo tipo de Adonis gay”.

El libro incluye una entrevista con el propio artista que se refiere constantemente a sí mismo como “Peter Berlin”, no tanto porque padezca de esa hybris que lleva a futbolistas y ex concursantes de realities a hablar de ellos mismos en tercera persona, sino porque es perfectamente consciente de su personaje. Berlin nació en Lódz, Polonia, como Armin Baron von Hoyningen-Huene, un nombre que, él mismo remarcó, “apunta al hecho de que no vengo de la miseria. Escojo la miseria”.

De familia acomodada y con inclinaciones artísticas –uno de sus familiares, George Hoyningen-Huene fue un pionero de la fotografía de moda y amante de Horst P. Horst–, en realidad no llegó a disfrutar de una vida fácil porque su padre murió en la segunda guerra mundial, los bienes de la familia fueron confiscados por los rusos y su madre huyó a Berlín con sus tres hijos y casi ningún capital. A los 13 años empezó a remendar su ropa con la máquina de coser de su abuela para hacer que sus pantalones fuesen más ajustados. Su iniciación sexual vino con envoltorio histórico. Al parecer, un día conoció a un hombre del Este que le invitó a ir a su casa. Cuando regresó, a la mañana siguiente, vio enormes rollos de alambre y un ambiente extraño en las calles.

Era el 13 de agosto de 1961 y estaban levantando el muro de Berlín. Su madre, su padrastro y sus hermanos se preocuparon y él terminó confesando qué había estado haciendo esa noche y con quién. Se plantearon llevarlo a terapia de electroshock pero finalmente los Huene optaron por una solución distinta. Le echaron de casa. El joven Armin se fue a vivir con una señora mayor, empezó a trabajar como técnico de fotografía y a pasar las tardes y las noches seduciendo a chicos en los parques y los bares de Berlín. Ya entonces, cinco décadas antes de la era del ‘selfie’, empezó a tomarse fotos eróticas en blanco y negro, vestido de manera provocadora con ropa que se hacía él mismo.

A mediados de los 60, mientras colgaba un poster en el cine, se le acercó un hombre de mediana edad –“tenemos la misma cámara”, le dijo– que resultó ser Jochen Labriola, un pintor que se convirtió en lo que hoy se llamaría “sugardaddy”, su benefactor, pero que Berlin definía con la palabra “camarada”. Le siguió a Roma y después a París, donde Berlin iba causando sensación por las calles. De allí ambos fueron a Nueva York y finalmente al lugar que les estaba esperando, San Francisco. Es ahí donde adopta el nombre de “Peter Berlin” y donde sorprende en el ambiente gay con una estética muy distinta a los vaqueros y camisas de cuadros que llevaban todos por entonces.

Tras filmar la primera de sus dos únicas películas porno, ‘Nights in Black Leather’, Berlin se convirtió en una figura famosa más allá del ‘underground’ y lanzó un negocio que podría definirse como un proto-Instagram: un servicio de envío por correo de fotos eróticas de sí mismo que tomaba con su Hasselblad y que contribuyen a cimentar su estética de pin up contracultural. También grabó algunos cortos que con el tiempo han adquirido estatus de culto y, en 1975, su segunda película, ‘That Boy’.

La ilustradora y Dj Silvia Prada recuerda en el libro el impacto que le produjo ver esa película, que arranca con una famosa escena de masturbación con el canon de Pachelbel de fondo, cuando era adolescente. “Estaba descubriendo mi sexualidad. Sentía fascinación por todo lo prohibido: el fetichismo ‘leather’, el sexo telefónico, público, en grupo, la vida en los márgenes. Crecer como una chica lesbiana en el ambiente católico del norte de España y escuchar esa voz, ver sus jeans y su bragueta abultada por las calles de San Francisco me interpeló directamente”.

Aunque Berlin no se benefició económicamente de ‘That Boy’, la película, que algunos han calificado de “antiporno”, le propulsó al mundo del arte y los reservados vip. Compartió “la montaña de cocaína más grande que jamás había visto”, a decir de Ted Stansfield, que se encarga de escribir su semblanza en el libro de Damiani, con Calvin Klein; Andy Warhol le felicitó por sus fotografías y le ofreció la ‘Factory’; conoció a Valentino, a Nureyev y a Sal Mineo y pasó una tarde con Dalí y Gala, con la que habló en alemán. En aquella época también estableció sus dos colaboraciones artísticas más fructíferas, con Robert Mapplethorpe y con el ilustrador Tom of Finland.

El fotógrafo, que empezaba entonces su carrera, lo utilizó como modelo para varias imágenes y se lo llevó a cenas con gente influyente. Aunque, según su biógrafo, les diferenciaba el nivel de ambición. “Ambos pertenecían al ‘underground’, los dos tenían compañeros ricos. Peter a Jochen Labriola y Robert a Sam Wagstaff, que les financiaban su estilo de vida, aplicaban técnicas rigurosas de estudio a su trabajo y creador fotos que siempre estarán en los anales de la imaginería gay, pero sus instintos eran diferentes. A Robert le impulsaba el dinero y la fama, a Peter no”. Él se lo corrobora: “nunca me importó ser rico y famoso como Robert, solo quería vestirme y follar”. Su fotografía era el efecto secundario de su vida, no al revés.

Cuando estalló el sida, su vida se fundió. “Todos mis amigos murieron. Todos y cada uno de ellos. Cuando falleció Jochen en 1988 mi mundo pasó del color al blanco y negro. Sin él y los otros amigos que me animaban, no veía la razón de seguir trabajando como Peter Berlin”, explica en el libro. Se retiró a California y vivió con un compañero más joven al que fotografiaba. En 2006, un documental, ‘That Man’, de Jim Tushinksi, exploró la mitología en torno a este Greta Garbo de la cultura gay. Ahora Armin, que ya no es Peter, tiene setentaytantos y vuelve a vivir en San Francisco.

En su momento no quiso fama y dinero pero ahora lamenta no haber llegado a tener “villas en París, Roma y Moscú llenas de hombres guapos”. “Hugh Hefner –dice– es la única persona que tuvo lo que yo hubiera querido. Me choca que ningún gay lo consiguiera”. Le gustaría hacer su tercera película, un biopic que explicase su viaje y lo que el “proyecto Peter Berlin” le enseñó sobre el deseo, la estética y la sexualidad. “Echo mucho de menos a Peter”, dice. “He perdido esa energía sexual. No me siento femenino ni masculino. Vivo como una anciana, cuidando a mi gato y a mis plantas”.

1993/08/30

DOCUMENTACIÓN | OFENSIVAS | MARTÍN PRIETO Y LOS MARIC*NES DE SANGRE

Madrid, Virgen María 5, 6ºA.
Martín Prieto | Diario16, 1993-08-30


Se han terminado los toques de atención. Por lo menos a muchos no nos tocan los cojones dos jóvenes mariachis de ETA que dan una rueda de prensa para amenazar a los seres humanos, protegidos bajo la legislación que nos cobija a los españoles. Salvo cuando acontecimientos ominosos atropellan mi amplia y comprensiva conciencia civil, carezco del menor interés por usar ‘malas palabras’, que no lo serán tanto cuando todas vienen en el diccionario y la buena gente común las usa a diario. ¡Señores: dos maricones de sangre, que no de mierda, los tales Kamio y Zubimendi, portavoces de los dobermann de Jarrai! Lamento mi escritura y derramo lágrimas sobre ella, pero, ¿cómo coño quieren ustedes que defina a una banda de veinteañeros que en cuadrilla organizada y prepotente trocan el tiro en el occipital por la patada en la nuca? Puedo escribir y no escribo, que en una gavilla de jóvenes héroes abertzales pelearon denodadamente y con gran coraje físico por defender a su pueblo de la espantosa agresión de un ertzaina tan fuerte de servicio que circulaba, prudentemente, desarmado. Puedo, pero no me da la gana ni es mi oficio el de mentir.

Estos cobardes, exentos de la más mínima testosterona, en su intolerable chulería se permiten entre otros descerebramientos darle ‘un toque de atención’ a diario tan liberal como Diario16 o a cualquier otro de los que se editan en España, que tanto me da. ¡A ver cómo lo explicamos: los toques de atención los daba Franco, para todos, eh, para todos; que aquí la dictadura del gallego las padecimos también los demás, y la combatimos algunos, aunque no fuéramos masivamente de Albacete! Por defender las libertades de quienes me rodean hasta he defendido, desde el adolfato, la libertad de expresarse de Egin, ese diario que no se imprime con tinta, sino con sangre. El sector está en crisis, pero antes prefiero morirme de hambre que corregir las galeradas de ese heraldo de muerte. Un sicario me ha citado en sus páginas y, como no podía ser de otra manera, lo ha hecho con la capucha negra de un seudónimo y equivocándose de cabo a rabo hasta en las calificaciones, y amenazante desde su impunidad, como siempre. Es un honor ser malamente señalado por Egin por otro maricón de los que ya sólo se atreven a la patada en la nuca. ¡Que digo! Este puto no es más que otro campana, los que la guerrilla sudamericana, por chisgarabís y cagapoquito, destinaban a la designación de sus víctimas. Curiosamente también eran todos de los maricones y ustedes me entienden. Yo ya me he hartado de intentar razonar con esta jauría de tomadores por el culo. Ni en el Matto Grosso, donde es imprescindible circular ‘calzado’ (al menos con un colt en la cadera), he portado un arma ni la portaré. Se terminó esa historia de tocarnos la atención. Si no les importa, tóquenles la atención ustedes a ese miserable segmento de la voluntad del admirable pueblo vasco, que se merece cualquier cosa menos su vileza criminal.

Pero los toques de atención ya sabemos todos por experiencia en qué consisten, vayánselos metiendo por donde sin la menor de las dudas les cabe: por el culo. Estoy donde titulo. Casado con una infame extranjera que cura los cánceres de los niños vascos. Ya he escrito que no porto armas. El portero está de vacaciones. Me acabo de duchar y entre las piernas me cuelga lo que no tienen ustedes.

Se terminó el miedo. Me importa un carajo la vela que no vengan de uno en uno, como acostumbran, y ya que tanto pretenden inútilmente serlo, librar de macho a macho. Como maricones de mierda y de sangre tal les espero. Pero el miedo se terminó. ¡Ya está bien de ‘toques chorreantes de atención’, que hemos tenido demasiados! La consigna de los pilotos que defendieron Inglaterra durante el avance hitleriano: ‘Hay que tenerle miedo al miedo’. ¿Qué necesita Egin, mi foto? Ahí va con el artículo. ¿A ver si hay cojones para sacarme el pecho? A estos bujarrones, e inculados, hasta les pago el viaje a Madrid para que me vengan a visitar y van a acabar regresando corriendo por la carretera hasta Bilbao: seguro que no les gusto.


Martín Prieto y el ex de Diario16.
Diario16 | 1993-09-02


Siguen llegando, cuando aún no se han apagado los ecos de sus escritos, cientos de testimonios de solidaridad con Martín Prieto y los carteros no dan abasto acarreando sacas. Hay una especialmente reseñable: la de la Asociación de la Prensa de Madrid, que en un comunicado difundido ayer, apoya públicamente a nuestro columnista. Y, mientras tanto, el articulista de Egin que escribe bajo seudónimo, ha continuado con sus injustos dicterios contra nuestro columnista. Este anónimo articulista resultando que no lo es tanto y, aunque a veces critica a este periódico, seguramente no olvida sus muchos años de corresponsal del mismo, en el que aprendió bastante y al que aportó en su momento algunas historias de gran impacto periodístico, que todo hay que decirlo. A este ex de Diario16 sin embargo, no le gustan las columnas de Martín Prieto y seguramente las de muchos otros. 

1993/08/26

DOCUMENTACIÓN | OFENSIVAS | EN MADRID, CARRERA DE CERDOS

En Madrid, carrera de cerdos.
Mikel Oiz | Egin, 1993-08-26


El titular, recogido de una célebre bilbainada, se justifica ahora con el comentario del monaguillo sociata de última hora, Martín Prieto, en Diario16. Tras el titular incontenido de machista hispánico del régimen precedente, ‘Maricones en Bilbao’, el articulista descarga sus atavismos en un comentario sobre los agresores contra el ertzaina de Bilbo, identificándolos como ‘delincuentes juveniles de KAS, las Juventudes Hitlerianas de HB, a su vez Gestapo y SS de la central nacional socialista que es ETA’. ‘Haces el amor o acabas matando, no aceptándote a ti mismo en una sociedad tan hombruna como la vasca’, matiza el tópico el mentecato.

Unanimidad sin diferenciación de colores. El País editorializa pidiendo más caña para los jóvenes desestabilizadores. También ABC solicita mayor rigor, argumentando que la claridad de Martiarena no es más que el reflejo de un sentir generalizado en la sociedad vascongada. Y el Diario16 rompe una lanza por Martiarena porque ‘El ejecutivo vasco ha dado muestras de cómo se dirige una Policía Autónoma, que no se amedrenta ante las dificultades y día a día se apunta significativos éxitos en la lucha antiterrorista.

Únicamente El Mundo, sin dejar de apoyar a Martiarena, se desmarca un tanto de sus posiciones con un comentario de que ‘la justicia en Euskadi hace precisiones justas’. Para el periódico de Pedro Jota la respuesta del juez Pardo a Martiarena ‘dejan las cosas perfectamente en sus sitio”.


Jarrai considera "lógica proporcional" la paliza a un 'ertzaina' en Bilbao.
Aurora Intxausti | El País, 1993-08-27

https://elpais.com/diario/1993/08/28/espana/746488803_850215.html

La organización Jarrai (juventudes de KAS) estima que la paliza que el pasado 20 de agosto propinaron en Bilbao 26 jóvenes radicales a un ertzaina fuera de servicio, escolta del ‘lehendakari’, José Antonio Ardanza, es "una reacción lógica y se inscribe dentro de las pautas de proporcionalidad".Los portavoces de Jarrai, Joseba Kamio y Mikel Zubimendi, calificaron de "ejemplar" el comportamiento de los jóvenes que en los últimos días han hecho frente a la Ertzaintza [policía autónoma vasca]. Precisamente en la madrugada de ayer fue incendiado intencionadamente el vehículo particular de un ‘ertzaina’ en San Sebastián, en el cuarto ataque contra efectivos de la policía vasca en la última semana.

El incidente se produjo a las 2.30, cuando unos desconocidos rociaron el coche con material inflamable y colocaron en la parte inferior dos bombonas de cámping gas.

Los portavoces de KAS creen que la "provocación" a los jóvenes vascos durante este verano partió "del Ayuntamiento de San Sebastián cuando se hizo eco de la iniciativa del lazo azul", promovida por los trabajadores de lkusi, empresa a la que pertenece Julio Iglesias Zamora, secuestrado por ETA hace 55 días.

Karnio y Zubimendi acusaron a la prensa de "manipular, intoxicar y provocar el linchamiento de la juventud", y formularon una advertencia, al señalar que, en estos momentos, la prensa es "el principal objeto de crítica por parte de la juventud, en la que se está acumulando un odio importante".

Por otro lado, un artefacto de fabricación casera produjo la madrugada de ayer escasos daños en una fachada del Banco Exterior de España de Vitoria, informa Pedro Gorospe.

1993/08/25

DOCUMENTACIÓN | OFENSIVAS | MARTÍN PRIETO Y LOS MARIC*NES EN BILBAO

Maricones en Bilbao.
Martín Prieto | Diario16, 1993-08-25


El vídeo grabado el pasado viernes por la Policía Autónoma vasca sobre la agresión sufrida por un ertzaina desarmado en el casco viejo bilbaíno a manos de al menos veintiséis machos abertzales es providencial, demostrativo, definitivo y hasta gratificante. Por eso de que Dios es grande, en el Sinaí no murió el agente en su linchamiento, y bien librado ha salido de ésta con el peroné en la mano. Me voy a atrever a estimar que tanto odio no se habría volcado sobre un policía nacional de Badajoz o un guardia civil jienense, atrapados por la misma jauría humana. El enemigo de lo que queda de ETA no es el miserable Gobierno centralista español, sino la autonomía vasca. No es la cara de José Luis Corcuera la que aparece en las calles de Bilbao o San Sebastián enfilada por la cruz de una mira telescópica, sino la de Atutxa, su homólogo en el Gobierno vasco. El nacionalismo reclamado de la inteligencia, desde el PNV de Arzalluz hasta el Eusko Alkartasuna de Garaicoechea, no es precisamente liquidacionista de lo suyo, ni pierde ocasión de plantear la independencia de Euskadi, el hecho diferencial, el RH negativo y hasta el bacalao al pil-pi; pero haciéndolo con todos los datos encima de la mesa y desde la racionalidad se erige en el principal enemigo de estos lobos de Jarrai, la rama de los delincuentes juveniles de KAS (Koordinadora Abertzale Socialista), las Juventudes Hitlerianas de Herri Batasuna, a su vez Gestapo y SS de la central nacional-socialista que es ETA. La historia se repite con la diferencia de que los españoels somos los judíos de esta residual banda delirante ahíta ya de sangre.

Me parece que me paso en amabilidades sobre su calificación. Son las SA de Röhm, gentuza de tropas irregulares de choque embroncadores profesionales, pateadores propotentes, desecho social. Mucho limpenproletariat juvenil, endogamia y circuito cerrado, casi todos maricones, alucinados y, ¿por qué no?, desesperados. En la noche de los cuchillos largos, Hitler en persona sacó a Röhm de la cama en la que yacía con un mocetón ario. Los más violentos, los más revolucionarios, tenían a la postre más interés en tomar o dar por el culo que en levantar Alemania. Mucho poteo, pocas chicas, bastante machismo homosexual, incultura, también droga, y la fácil promesa de que si no se eleva el pene ni el coeficiente intelectual, ahí tienes a tu alcance la posibilidad de tener una erección en el puño o en la pata para intentar destruir a alguien. Ya se sabe: o haces el amor o acabas matando, no aceptándote a ti mismo en una sociedad tan hombruna como la vasca. A la postre, lo que necesitan estos chicos, tan masculinos, es sólo a la doctora Ochoa.

1980/06/23

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | LA PROSTITUCIÓN MASCULINA OCUPA LAS CALLES MÁS CÉNTRICAS DE MADRID

La prostitución masculina ocupa las calles más céntricas de Madrid.
Esther García | El País, 1980-06-23

https://elpais.com/diario/1980/06/24/madrid/330693864_850215.html 

El oficio más antiguo del mundo ya no es sólo cosa de mujeres. Cada día es más frecuente encontrarse en el centro de Madrid -Castellana, Fuencarral, Atocha, Sol- con hombres dedicados a la prostitución. La mayoría frecuenta la noche, pero algunos se aventuran incluso de día. Muchos no son homosexuales y los hay que reconocen abiertamente que se dedican a esto para poder comer. A veces, este mundo de la prostitución de hombres está muy próximo al delito contra la propiedad y más de uno utiliza este viejo oficio para poder relacionarse con personas de cierta posición social a las que poder atracar impunemente.

Un hombre apoyado en una farola. Bordea el carril de ida de la Castellana hacia Cibeles. Casi enfrente, el café Gijón. Pantalón ceñido y cazadora corta. Un silencioso coche se detiene. Segundos de charla. Frases ambiguas, cortadas. «Necesito pasta, si quieres, ya sabes». La llama del mechero perfila la cara del conductor. Corbata, buen traje, cuarenta y pico años. «Sube».«Yo hago esto por dinero, 2.000 y por adelantado», dice Paco, veintidós años, parado en la subida de la calle de Almirante y atento a cada coche que sube despacio. Vive o malvive de la prostitución masculina con homosexuales. «Se vive muy mal, porque todos los días no comes; tres días te tiras sin nada y le pides a un colega cinco duros para dormir en una pensión de Sol a doscientas. Otro día te sale un rollo bueno de que le gustas a uno y quedas, y a lo mejor tiene pasta y te hace regalos o te coge un apartamento. Va por rachas, pero, en general, se vive fatal». Esta noche, en Recoletos, pero sin sitio fijo. La zona es la calle «Casas no hay». Y el Metro, las calles céntricas, Fuencarral, Atocha o Sol, incluso por la mañana; los bares de ambiente ‘gay’, por la noche.

Jóvenes sin trabajo
De ‘chapero’ -nosotros decimos me voy a hacer una ‘chapa’, en vez de hacer la carrera, como dicen las mujeres»- lleva nueve meses sobreviviendo en Madrid. En general, unas mil pesetas la ‘chapa’. Los veinte minutos o pocos más pasados en la oscuridad del coche o en algún portal, o entre los túneles vacíos de peatones acelerados. Unas mil pesetas o simplemente lo que les quieran dar. «Hay muchos chicos», sigue Paco, «que con cualquier cosa que les den se van, porque están muertos de hambre, y les invitan a un pincho y a una copa y se van sin que les paguen, simplemente por dormir en un sitio que no tenga frío». Sobre todo, ‘chaperos’ eventuales, recién licenciados de la mili y sin dinero, o jóvenes sin trabajo, o que llegan a una ciudad nueva y recurren a la ‘chapa’ para llegar al día siguiente. «Esto para mí es la forma de ganarme la vida. Y como trabajo no hay, lo lógico es que cada uno cobre por su físico, y quien quiera tener un cuerpo joven que pague, yo no necesito un sueldo, pero algo», dice Paco, ahora esperando en la calle, pero hace unos días con apartamento, su corbatita, el paquete de Winston, y sus 2.000 ó 3.000 en el bolsillo, trajeado de una relación que no duró apenas el mes. «Era una carroza con dinero, que presumía conmigo delante de sus amiguitas. Me presentaba como su marido. Exhibiéndome y llevándome como un corderillo donde él quería y sin quitarme la vista de encima. Me tenía en un puño, hasta que un día estallé, porque estaba harto de sus celos. Me echó del apartamento y me quería quitar todo lo que me había regalado, pero no se lo di, se lo había pagado suficientemente. Y si no, que te cuente éste».

Es Alberto, un amigo de Paco. Antes con clientes de calle y desde hace cinco meses con una relación estable. De dinero y clase alta. «Él, ante su vida social, es un señor de negocios y me tiene a mí como querido y la discreción». Una relación de un nivel superior, de la burguesía, de no ser el callejero, aunque antes pasase por la calle. «Yo con él podría tener millones, pero me quiere siempre pendiente de él y siempre atado y no entiende que de cuando en cuando haga una escapada con una mujer o que me vaya por mi cuenta. Y vienen los celos, y si con una mujer se enfada, con un tío, peor, no me miraría a la cara nunca».

Pocos establecidos
Y si difícil es aguantar la relación de compra-posesión, tampoco es fácil encontrar la persona rica y que «establezca». «Es coger un viejo con pasta y hacértelo como muy bueno, en un plan de ir con él, de pareja, pero hay muy pocos de montar un piso y todo eso», dice Paco, y mientras, sigue en la calle con sus relaciones de coche y pedir fuego, de miradas encontradas entre lunas de escaparate. De teléfonos de oficinistas y empleados de banco, o de casados, de alguna relación de fin de semana, que sólo a veces aparece, porque hay que pagar. «Si algún día encuentro trabajo y un chico atractivo, esto para mí se ha terminado».-Mira, el mariquita.

Y tú, qué. Mucha novia y por las noches te las tragas dobladas.

Las frases saltan entre Paco y MRF, devuelto a la calle después del paseo en R-5. Ásperas por parte de los ‘chaperos’ que no son homosexuales -la mayoría- a los que lo son, empeñados en resaltarlo con gestos y actitudes excesivamente varoniles. «Yo estoy a disgusto, y si me voy con una ‘carroza’ es por las ‘pelas’, y paso de la marica porque no cotiza».

«Paga el tío más normalito, el ejecutivo de cuarenta años. Que igual está casado, o por el trabajo o razones sociales no se quiere dejar ver ni meterse mucho en el tomate, y teniendo a uno más o menos fijo», dice Paco, «no se tiene que mover». Otro coche sube lento, los ojos insistentes le vienen siguiendo desde hace metros. Y pasa. «Aunque la mayoría son ‘carrozas’, no todas pagan. Si no ligan, se van al cine Carretas y allí hay chavales de diecisiete años, que se meten a dormir por un bocadillo».

«Aunque no todos llevan navaja, algunos sí. Y a las pocas esquinas recorridas aparece. La navaja. Y la exigencia apremiando contra el coche. El dinero, el reloj. El atraco inmediato o en reserva. Para cuando haya confianza. Y tal vez quedar otra noche con el cliente para ir a su casa y dar antes la dirección a otros colegas, porque todos se suelen conocer, y una vez que uno está dentro, ya es sólo llamar, abrir y empezar a vaciar.

Y raras son las denuncias, porque siempre queda eso de que «este viejo me llevó a su casa y me quiso violar».

MIKEL/A, AQUÍ ESTAMOS Y NO NOS OCULTAMOS

Mikel/a enseña cacho en la 2ª Gayakanpada de EHGAM, 27-29 agosto 1993, Muxika // STARS COFLHEE es un trabajo realizado por Julen Zabala Alon...