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2020/05/16

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | CUANDO SER GAY O LESBIANA ERA UNA ENFERMEDAD

El Periódico / Orgullo en Piccadilly Circus, 1996 //

Cuando ser gay era una enfermedad.

El 17 de mayo de 1990 la OMS eliminó la homosexualidad del listado de dolencias psiquiátricas.
Juan Fernández | El Periódico, 2020-05-16
https://www.elperiodico.com/es/cuaderno/20200516/oms-elimina-1990-homosexualidad-listado-enfermedades-psiquiatricas-7962649

En los años 80, los debates televisivos sobre la homosexualidad solían contar con la presencia de un activista gay que ponía voz y rostro a una realidad por entonces poco visible, un sociólogo que aportaba contexto histórico, un sacerdote que señalaba los límites morales de la iglesia, y un psiquiatra. La participación del experto en salud mental tenía una justificación que en esos años nadie cuestionaba: oficialmente, la homosexualidad se consideraba una enfermedad y abordarla como tal quedaba fuera de toda duda o reproche.

Eugeni Rodríguez recuerda bien aquellos acalorados debates catódicos en los que la realidad LGTBI –acrónimo que en esos años nadie habría sabido identificar– empezaba a salir del armario. «Solían girar sobre dos cuestiones: el pecado y la enfermedad. Así que mi misión consistía en demostrar que no era un pervertido ni un loco. ¡Como para reclamar derechos estábamos nosotros por entonces!», clama el hoy presidente del Observatori contra l’Homofòbia, quien en esos años ya ejercía de aguerrido activista gay en todo tipo de foros y escenarios, incluidos los platós de televisión, y tiene claro cómo era el minuto y resultado de la causa homosexual en aquel momento. «Veníamos de décadas de legislación franquista que nos había identificado como un peligro social, acababa de caernos encima el estigma del sida y el movimiento gay era aún muy precario», rememora.

Fue en este contexto en el que se produjo un hito trascendental en la historia del movimiento LGTBI que en España, sin embargo, pasó sin pena ni gloria: el 17 de mayo de 1990, la asamblea general de la Organización Mundial de la Salud (OMS) eliminó la homosexualidad de su lista de enfermedades psiquiátricas, donde había figurado desde la creación de este organismo internacional.

Ningún diario nacional se hizo eco de la noticia, ni hubo celebraciones entre los colectivos gays del momento. «El sida nos tenía muy tocados y no teníamos aún la fuerza ni la visibilidad que alcanzaríamos más adelante. Los efectos de aquel anuncio los empezamos a notar después», reconoce Rodríguez.

La doble discriminación de las lesbianas
El primero y principal fue de carácter simbólico. «Yo nací en 1945. Haciendo cuentas, he pasado más años siendo considerada una persona enferma, aunque sin serlo, que sana», reflexiona Boti G. Rodrigo, directora general de Diversidad Sexual y Derechos LGTBI. Se convirtió en activista lesbiana a mediados de los años 90, cuando su opción sexual ya no se consideraba una dolencia, pero su memoria está llena de pasajes en los que sentirse diferente implicaba ser señalada como una trastornada. «Las mujeres homosexuales padecíamos un doble rechazo social y crecimos sin referentes. Lo asombroso es que solo llevemos 30 años sin arrastrar ese castigo», destaca.

En la tardía eliminación de la homosexualidad de la lista mundial de enfermedades influyeron factores de geopolítica mundial. «La caída del bloque soviético y la desaparición de varias dictaduras latinoamericanas de perfil homófobo hicieron que cambiara la correlación de fuerzas en la OMS y permitieron que saliera adelante aquella votación», explica Jordi Petit, antiguo secretario general de la Asociación Internacional de Gays y Lesbianas (ILGA, en sus siglas en inglés), el organismo que con más ahínco había reclamado la desaparición de ese estigma después de que la Asociación Americana de Psiquiatría excluyera a la homosexualidad de su manual de trastornos mentales en 1973.

Hormonas y ‘electroshocks’
Atrás quedaban décadas en las que la percepción patológica de las relaciones entre personas del mismo sexo había añadido dolor extra a un colectivo históricamente perseguido. Si la homosexualidad era una enfermedad, significaba que se podía curar.

Desde que el psiquiatra alemán Richard von Krafft Ebing la definiera como «perversión sexual» en su libro 'Psychopathia Sexualis' de 1896, fueron muchas las técnicas que se usaron en todo el mundo para, presuntamente, sanar a gays y lesbianas y librarles de su dolencia, como el psicoanálisis, las terapias hormonales o el empleo de 'electroshock' y de la cirugía cerebral. «Lo nuestro primero fue pecado, luego delito y más tarde enfermedad.Esta última condena fue la que más tardamos en quitarnos de encima», señala Petit, quien recuerda que la homosexualidad sigue siendo hoy ilegal en 69 países, en doce de los cuales está condenado con la pena de muerte.

Día internacional contra la homofobia
Desde el 2004, el día internacional contra la homofobia, la transfobia y la bifobia, que se celebra este domingo, rememora una decisión administrativa que, al menos en España, sirvió para allanar el camino hacia la normalización que alcanzaría el colectivo LGTBI años más tarde.

«Al poco de la declaración de la OMS, me invitaron a una tertulia en la tele y volví a encontrarme a un psiquiatra en la mesa, pero esta vez decidí levantarme y marcharme. Fue la última vez que me pasó. Desde entonces he debatido muchas veces en público sobre derechos de los homosexuales, pero nunca más sobre si lo nuestro es una enfermedad», advierte Eugeni Rodríguez.

2017/06/22

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | EL ACTIVISMO OLVIDADO

Fotografía de Andrés Senra / 'El ministerio tiene las manos manchadas de sangre', 1994-12-01 //

El activismo olvidado que ocupó sin armarios la calle cuando estaba prohibido.

Desde la primera manifestación LGTBI en 1977, la memoria del movimiento ha estado marcada por dos líneas de activismo: los colectivos más institucionalizados y los grupos. La Radical Gai y LSD combatieron a principios de los 90 la pasividad del Gobierno ante la crisis del sida con sus propias campañas de prevención. El sociólogo Javier Sáez ha ideado un metro de Madrid en el que las estaciones son activistas LGTBI para rescatar su memoria: “No nos van a volver a meter en el armario”.
Marta Borraz | El Diario, 2017-06-22
https://www.eldiario.es/sociedad/memoria-olvidada-activismo-lgtbi-movimiento_1_3333918.html 

Cuando el 26 de junio de 1977 un grupo de lesbianas, travestis, trans y gays se echaron a la calle y ocuparon La Rambla de Barcelona, todavía eran consideradas por ley un peligro social. Al calor de los disturbios que unos años antes habían prendido la mecha del Orgullo en el bar neoyorquino de Stonewall Inn, el movimiento comenzaba a organizarse políticamente en España e intentaba dejar atrás los duros tiempos de feroz represión contra la diversidad sexual y de género en el régimen franquista.

Solo el Movimiento Español de Liberación Homosexual, formado por un pequeño grupo, entre ellos Armand de Fluviá, había logrado ponerse en marcha en la clandestinidad llegando incluso a editar una revista que lograba pasar a Francia para ser enviada de nuevo desde allí. Pero la efervescencia política tomó los últimos años de la década de los 70, que se inundó de colectivos agrupados en una Coordinadora de Frentes de Liberación Homosexual y el feminismo lesbiano empezó a irrumpir con fuerza en escena.

Fueron muchas las personas que "se visibilizaron políticamente en un territorio muy hostil. Ya en los 60 había pequeños grupos de travestis que arriesgaban mucho", explica el activista y sociólogo Javier Sáez del Álamo, que en 1982 huyó de la homofobia de su Burgos natal para asentarse en Madrid. "No es tanto un relato de nombres propios, sino una genealogía de experiencias y grupos con mucha necesidad de organizarse", prosigue.

La ley franquista de Peligrosidad y Rehabilitación Social, que perseguía a los homosexuales y que no fue derogada por completo hasta bien entrada la democracia, fue uno de sus principales blancos. La primera manifestación del Orgullo en Madrid estaba encabezada por una pancarta que pedía su retirada. "Fue en 1978 y había bastante gente, vinieron sindicatos y partidos políticos, porque aquella fue una época de mucha movilización. Luego fue una especie de travesía del desierto hasta el renacimiento del activismo con la pandemia del sida", explica Sejo Carrascosa, autor junto a Sáez del libro ‘Por el culo. Políticas Anales’.

La pasividad del Gobierno ante el sida
Además de la movida y una atmósfera de liberación sin precedentes, los años 80 trajeron consigo la crisis del sida y la pasividad de un Gobierno que silenciaba el problema y favorecía un discurso homófobo muy presente. "Todos teníamos amigos con VIH, así que comenzaron a crearse redes de afecto porque la falta de reacción institucional condenaba a la gente a la muerte simbólica y física", explica Fefa Vila, directora de 'El Porvenir de la Revuelta', un proyecto que conjuga arte y política para rescatar la memoria del movimiento y que puede visitarse en Madrid.

Ya existía el colectivo COGAM en un intento por agrupar a las principales organizaciones gays bajo una misma voz. Allí comenzó su activismo Boti García Rodrigo, expresidenta de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Bisexuales y Transexuales (FELGTB), que ha organizado la exposición 'Subversivas' sobre la historia del movimiento. "Abrí la puerta de la mítica librería LGTBI Berkana con muchísima vergüenza para decirle a Mili, la librera, que era lesbiana y que a dónde podía ir. Ella me dio las señas de COGAM", recuerda.

Pronto comenzaron a convivir dos estrategias para enfrentar la crisis del sida que derivaron en dos líneas de activismo: una más propensa a colaborar con las instituciones y otra radical que apostaba por la autogestión. En ese escenario irrumpieron dos colectivos que revolucionaron la escena activista madrileña a través de la acción directa y la provocación inspirados por el estadounidense Act Up: La Radical Gai y LSD.

Irrumpe el activismo ‘queer’
"No nos sentíamos cómodos en los grupos más asistencialistas. Queríamos romper con la invisibilidad en la representación porque andar con remilgos hacía que la gente se muriera", explica Vila, una de las impulsoras del colectivo de lesbianas LSD.

"La primera revolución era la supervivencia", apunta Carrascosa, que fue activista en La Radical Gai, surgida en 1993 [i.e. 1991] como escisión de COGAM. Ambos grupos volcaron gran parte de su fuerza en hacer prevención del VIH y denunciar el silencio del Gobierno a través de acciones y campañas explícitas. "Alguien tiene que hacer la prevención", escribían en los ‘flyers’, posters y pegatinas que imprimían.

Fueron años de mucha intensidad en los que "intentábamos mariconizarlo todo, cuestionar la heterosexualidad, reapropiarnos del insulto, salirnos de las buenas formas. Era una manera de hacer política subversiva", prosigue Carrascosa. También LSD pretendía impactar en el imaginario colectivo porque "las lesbianas aparecían como sujetos invisibles" así que "lo que hicimos fue demandar un espacio público y político", esgrime Vila.

Esta fue época de traducciones de lo que se estaba produciendo en el pensamiento queer de puertas para fuera, lo que introdujo en España nuevos debates, y también de fanzines publicados por los propios colectivos. Tanto LSD como la Radical Gai tenían el suyo ('Non Grata' y 'De un Plumazo'), a los que más tarde se unió 'Bollus Vivendi', del grupo Las Goudous, que nació a mediados de los 90 en la recién okupada Eskalera Karakola, que todavía pervive en Madrid, con la idea de crear colectivos de lesbianas en el feminismo.

Rescatar la memoria
También la FELGTB, que en 2017 cumple 25 años, se había constituido ya porque un gran número de asociaciones se habían ido formando en diferentes comunidades autónomas. La universidad comenzaba a ser un espacio en el que articular el activismo LGTBI con la primera asociación, creada en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) en 1994, llamada RQTR.

Las organizaciones se dedicaban fundamentalmente a la prestación de servicios desatendidos por las administraciones, como la educación en salud sexual y "pronto comenzamos a reivindicar una ley de parejas de hecho, que luego se convirtió en la del matrimonio porque nos dimos cuenta de que pedir una ley menor era consagrar nuestra desigualdad", insiste Boti.

En la agenda de los grupos ‘queer’ minoritarios, explica el también activista de la Radical Gai Javier Sáez, no estaba esta demanda: "Nuestro discurso no se basaba en pedir leyes al Estado. Nos interesaba la autogestión y estábamos preocupados por la precariedad, el feminismo o la insumisión al servicio militar". Carrascosa coincide al hablar de las alianzas con otros movimientos, como el okupa, y la presencia en otras luchas. "Si había una huelga allí estábamos nosotros para gritar 'la patronal es heterosexual'", ejemplifica.

Aún así, para Sáez, "las peticiones al Estado del movimiento más oficial tienen sentido", pero "no era nuestra forma de hacer política". Para Boti, la luz verde al matrimonio igualitario tuvo mucho que ver con que "la clase política nos escuchó porque eramos una sola voz", dice la activista, que recuerda "haberse aprobado con una sociedad convencida de que lo merecíamos. Allí estábamos, con un alto responsable del Gobierno de Aznar ofreciéndonos una ley de parejas de hecho lo más amplia posible a cambio de renunciar al matrimonio. Y nos negamos".

40 años después de la primera manifestación LGTBI, los cuatro activistas reclaman la necesidad de hacer memoria y rescatar la experiencia colectiva de la disidencia sexual y de género, que pocas veces es nombrada y no suele aparecer en las páginas de Historia. Con esta intención ha imaginado Sáez un metro en el que las paradas son activistas o colectivos trans, gays, lesbianas o bisexuales: "Aquí tienes a 300 personas LGTBI y ‘queer’, pero podríamos llenar todos los metros del mundo. Estamos por todas partes. No nos van a volver a meter en el armario. Hemos ocupado el metro. Somos muchas, estamos organizadas, tenemos fuerza y dignidad. Hemos ocupado Madrid".

2003/11/22

DOCUMENTACIÓN | ACCIONES | TRES PAREJAS DE HOMOSEXUALES INICIAN EN EL REGISTRO CIVIL LA BATALLA LEGAL PARA CASARSE

Tres parejas de homosexuales inician en el Registro Civil la batalla legal para casarse.
La iniciativa, apoyada por PSOE e IU, plantea llevar la reivindicación hasta el Constitucional.
Emilio de Benito / Jaime Prats | El País, 2003-11-22
https://elpais.com/diario/2003/10/23/sociedad/1066860006_850215.html 

"El amor ya lo tenemos; se trata de un acto de militancia". Dos parejas de gays (una de Madrid y otra de Valencia) y una madrileña de lesbianas apelaron ayer a su compromiso con la lucha de los derechos de los homosexuales para explicar su decisión de acudir a los registros civiles para inscribirse para casarse. El primer paso, la presentación de la solicitud, se saldó con éxito y fue aceptada. Pero el juez aún tiene que permitir la boda. Si la rechaza, como es presumible, los novios y la Federación Estatal de Lesbianas, Gays y Transexuales (FELGT) están dispuestos a llevar su reivindicación hasta el Tribunal Constitucional.

Las tres parejas acudieron ayer coordinadamente a las 13.00 para reclamar su derecho a casarse. En Madrid lo hicieron Beatriz Gimeno, presidenta de la FELGT, y su novia, Boti García, presidenta del Colectivo de Lesbianas y Gays de Madrid (COGAM), y el concejal socialista del Ayuntamiento de Madrid y ex presidente de la FELGT, Pedro Zerolo, y su novio, Jesús Santos, militante del COGAM. En Valencia lo hicieron Miguel Ángel Fernández, secretario de la FELGT, y Antonio Poveda, secretario de organización del Col.lectiu Lambda.

Los testigos de las parejas de Madrid fueron las portavoces del PSOE e IU en el Ayuntamiento de la capital, Trinidad Jiménez e Inés Sabanés. En Valencia también hubo representación política: la secretaria de Movimientos Sociales y del PSPV-PSOE, Carmen Montón, y el portavoz adjunto de L'Entesa en las Cortes Valencianas, Ramón Cardona. "Se trata de una demostración del apoyo de la izquierda a su petición", declaró "emocionada", al final del trámite, Jiménez. "A ver cómo hacemos para casarles las dos juntas", bromeó con Sabanés.

Pocas posibilidades
La petición tiene "pocas posibilidades" de prosperar, según reconocieron los protagonistas. "Ante la continua negativa del PP a reconocer nuestras parejas [el partido del Gobierno fue el único que votó en contra de legalizar el matrimonio de parejas homosexuales por última vez el pasado febrero] vamos a intentar que los tribunales nos den la razón, como ha pasado en Canadá, donde el Supremo ha tenido que admitirlo", afirmó Gimeno, quien animó a otras parejas de homosexuales a seguir su ejemplo y les ofreció el apoyo de la FELGT. "Con las leyes de pareja autonómicas actuales no vamos a ninguna parte", añadió.

Más optimistas, Sabanés y Zerolo coincidían en que "es posible que un juez progresista nos dé una sorpresa". "Tenemos confianza en que el juez resuelva afirmativamente porque las leyes deben ser aplicadas teniendo en cuenta la realidad social del momento, y la última encuesta del CIS indica que hay más de un 60% de españoles a favor de la igualdad de nuestros derechos", recalcó Zerolo.

Sonriente, García enseñaba ante sus compañeras (trabaja en el mismo registro al que ayer acudió como usuaria) el papel de inscripción. "De momento, ya tenemos un número de registro [el 5.186 y el 5.187] como cualquier otra pareja", manifestó después de los 20 minutos de trámite.

El carácter reivindicativo del acto no ocultó la implicación personal de las parejas, las tres con un mínimo de siete años de convivencia (García y Gimeno celebraban ayer su octavo aniversario juntas). Los seis novios recalcaron que su objetivo es conseguir unos derechos y un reconocimiento legal. "A lo largo de más de 13 años, hemos conseguido el respeto de nuestras familias, nuestros compañeros de trabajo y nuestros vecinos. Ahora es el momento de que el Estado muestre el suyo", afirmó Fernández.

2003/11/10

DOCUMENTACIÓN | OFENSIVAS | EL REGISTRO CIVIL DE MADRID RECHAZA LA SOLICITUD DE BODA DE ACTIVISTAS HOMOSEXUALES

El Registro Civil de Madrid rechaza la solicitud de boda de los activistas homosexuales.
Emilio de Benito | El País, 2003-11-10

https://elpais.com/diario/2003/11/11/sociedad/1068505206_850215.html 

Beatriz Gimeno, presidenta de la Federación Estatal de Lesbianas, gays y Transexuales (FELGT) no podrá casarse de momento con la que es su novia desde hace ocho años, Boti García, presidenta del Colectivo de Lesbianas y Gays de Madrid [COGAM]. Tampoco podrán contraer matrimonio el concejal socialista del Ayuntamiento de Madrid Pedro Zerolo y su pareja de los últimos siete años, Jesús Santos. El magistrado del Registro Civil de Madrid Luis de la Haza Ruano justificó ayer en la "tradición" su decisión, y no autorizó la celebración de las bodas, que fueron solicitadas el 22 de octubre.

"No existe en los textos legales definición explícita del concepto de matrimonio, pero, sin duda alguna, se trata tradicionalmente de una institución en la que la diferenciación de sexo es esencial", razona el magistrado. En los cinco folios del auto, De la Haza recuerda que la Constitución se refiere a "todos", "toda persona" o "cualquier ciudadano" cuando enumera los derechos, mientras que hace "excepción" y realiza "diferenciación por el sexo al establecerse que 'el hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio".

Decepción y rabia
La decisión ha sido recibida con decepción y rabia por las parejas. "Esperábamos una negativa con más calado jurídico, y no una basada en decisiones y sentencias de los años setenta y ochenta, muy restrictivas y ancladas en un tiempo social y políticamente superado", dijo Gimeno. La presidenta de la Federación de Gays y Lesbianas recordó que, según el CIS, más de un 60% de los españoles aprueba ya que gays y lesbianas puedan casarse.

Por su parte, Miguel Ángel Fernández, secretario de la FELGT, manifestó que ni él ni su novio, Antonio Poveda, habían recibido todavía respuesta a la solicitud que presentaron el mes pasado en Valencia. "Esperamos que, aunque nos nieguen la posibilidad de casarnos, las argumentaciones vayan por otro camino y hagan una interpretación desde lo que son las realidades actuales y conforme a este tiempo", declaró.

El ejemplo de las tres parejas ha sido seguido por otras en Cantabria, País Vasco, Canarias y Madrid, que han planteado ya o están preparando el trámite para contraer matrimonio. El objetivo de esta movilización de la Federación es insistir en la demanda "hasta que un juez admita el matrimonio", o continuar con el proceso judicial hasta llegar al Tribunal Supremo o al Constitucional.

"Al final tendrán que darnos la razón, porque ya tenemos la mayoría social y política. Hay que recordar que, en los últimos debates en el Congreso, todos los partidos menos el PP y Unió Democràtica de Catalunya (una de las formaciones que integran CiU) votaron a favor de modificar el Código Civil para regular el matrimonio de las parejas homosexuales", afirmó Gimeno.

DOCUMENTACIÓN | OFENSIVAS | EL REGISTRO CIVIL DENIEGA LA SOLICITUD DE MATRIMONIO DE GAIS O LESBIANAS

El Registro Civil deniega la solicitud de matrimonio a un concejal 'gay' de Madrid.
La Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y bisexuales recurrirá la decisión por ser "discriminatoria".
El País, 2003-11-10
https://elpais.com/sociedad/2003/11/10/actualidad/1068418802_850215.html 

El juez del Registro Civil de Madrid ha dictado auto denegatorio de las solicitudes de matrimonio civil formuladas el pasado 22 de octubre por Pedro Zerolo, concejal socialista de Madrid, y su pareja, Jesús Santos; y por Beatriz Gimeno y Boti García Rodrigo, ambas presidentas de organizaciones de lesbianas. La Federación Estatal de Lesbianas, Gays y Transexuales (FELGT) ya ha anunciado que recurrirá esta decisión, que consideran discriminatoria con las parejas homosexuales, hasta llegar, si es necesario, al Tribunal Constitucional y al de Derechos Humanos de Estrasburgo.

La FELGT ha informado de que el Juez ha dictado un auto denegatorio contra el que cabe recurso ante la Dirección General de los Registros y del Notariado. En el auto, el juez alude en primer lugar "a la necesidad de acudir" al artículo 44 del Código Civil que dispone que "el hombre y la mujer tiene derecho a contraer matrimonio conforme con las disposiciones de este código". Agrega que no existe en los textos legales definición explícita del concepto de matrimonio "pero, sin duda alguna, se trata tradicionalmente de una institución en la que la diferenciación de sexo es esencial, lo que podemos constatar históricamente de muy numerosas formas...".

Alude asimismo el auto a la Constitución en su artículo 10.2, que dispone que "las normas relativas a los derechos fundamentales y a las libertades que la Constitución reconoce, se interpretarán de conformidad con la declaración Universal de Derechos Humanos y los Tratados y Acuerdos Internacionales sobre las mismas materias ratificadas por España". Por lo tanto, agrega, se debe determinar cuál es la regulación que del derecho al matrimonio se realiza en ellos e indica que tanto en la Declaración Universal como el Convenio de Roma y el Pacto Internacional de Nueva York se reconoce el derecho del hombre y mujer a contraer matrimonio.

Las razones del juez
Argumenta asimismo que la jurisprudencia de los Tribunales Internacionales "es clara" al interpretar las citadas normas y en la sentencia del Tribunal de Justicia de la Comunidad Europea se señala en su fundamentación que el término matrimonio, según la definición admitida en general por los Estados miembros, "designa una unión entre dos personas de distinto sexo". Alude también el auto a dos sentencias del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de 1986 y 1990 que declaran que no permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo "no implica vinculación del articulo 12 del Convenio de Roma, que al garantizar el derecho a casarse se refiere al concepto tradicional de matrimonio entre dos personas de distinto sexo".

Finalmente indica que en una sentencia del Tribunal Constitucional se señala que es una opción del legislador dar tratamiento diferenciado cuando tenga que resolver situaciones diferenciadas a la hora de apreciar el principio de igualdad del artículo 14 de la Constitución. La FELGT ya ha anunciado que interpondrá recurso y, en caso de que fuera también denegatorio, iniciará entonces la vía jurisdiccional con la que pretende llegar, caso de que fuera necesario, al Tribunal Constitucional y al Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo. "Esperábamos este auto. Nuestra intención es recurrirlo y llevar la discriminación a los tribunales", ha declarado Gimeno.

En su calidad de presidenta de la FELGT, ha considerado que "no es de recibo" que, justo cuando se celebran 25 años de la Constitución española, un sector de los ciudadanos y ciudadanas de este país no tenga garantizada todavía la igualdad ante al ley. "Nosotros también vamos a celebrar el aniversario de la Constitución, pero diciendo que sin igualdad no hay democracia", ha explicado.

MIKEL/A, AQUÍ ESTAMOS Y NO NOS OCULTAMOS

Mikel/a enseña cacho en la 2ª Gayakanpada de EHGAM, 27-29 agosto 1993, Muxika // STARS COFLHEE es un trabajo realizado por Julen Zabala Alon...