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2022/06/25

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | NI OTAN, NI REAGAN, NI PAPA QUE NOS BENDIGA

Ni OTAN, ni Reagan, ni Papa que nos bendiga.
Andrea Momoitio · Periodista en 'Pikara'. Autora de 'Lunática' | Público, 2022-06-25

https://blogs.publico.es/otrasmiradas/61112/ni-otan-ni-reagan-ni-papa-que-nos-bendiga/ 

EHGAM [Euskal Herriko Gay-Les Askapen Mugimendua] lleva dando caña desde los años setenta. Un encuentro casual en la feria Durango fue la semillita para organizarse y el contexto sociopolítico les marcó los primeros objetivos de su agenda. En junio de 1977, en Barcelona, se celebraba la primera manifestación del Orgullo y en noviembre de ese mismo año, en Bilbao, la segunda. EHGAM, el Comité de Prostitutas de Cortes, el Comité de Apoyo a la COPEL, la Asamblea Feminista de Bizkaia y los primeros objetores de conciencia se organizaron en la Coordinadora de Marginados de Bilbao para pedir la abolición de Ley de Peligrosidad tras la muerte en prisión de María Isabel Gútierrez Velasco.

EHGAM sabía ya que la agenda del movimiento LGTBQI+, aunque entonces no lo nombrasen así, iba más allá de aquellas siglas y apostaron por moverse cerca de otras luchas. La diversidad de su agenda se vislumbra en los temas de los que se preocupan en los textos de ‘Gay Hotsa’, la revista que estuvieron publicando entre 1977 y 1995. En su primera portada, por ejemplo, denunciaban la situación de las y los presos sociales en las cárceles españolas. Trabajaron en la clandestinidad hasta 1983, tres años después de que Euskadiko Ezkerra, PCE y PSE-PSOE, gracias al trabajo previo de EHGAM en esa línea, presentasen en el Parlamento Vasco una proposición no de ley solicitando la legalización y reconocimiento de EHGAM y de ESAM [Emakumearen Sexual Askatasunaren Mugimendua]. Ese mismo año, por cierto, se reformó también el Código Penal para la despenalizar la operación de reasignación de sexo.

La revista ‘Gay Hotsa’ es una fuente muy poco explorada hasta ahora para conocer cuáles fueron las primeras demandas y acciones del movimiento LGTBQI+, pero, además, sirve también para entender en qué situación se encontraban las personas del colectivo. La sección de contactos da pistas, por ejemplo, para entender hasta qué punto era complicado entonces estar fuera del armario; a través de la publicidad podemos intuir qué bares de la ciudad eran los más concurridos y cuáles eran las primeras librerías y saunas; decenas de textos evidencia su preocupación por la lucha contra el VIH; sabemos también cuáles eran sus demandas de reconocimiento público, los cambios legislativos que exigían, a qué jornadas acudían o en qué debates andaban enredados y enredadas. En el Dipòsit Digital de Documents de la UAB encontramos muchos de ellos.

Hay tanto para explorar que es muy fácil encontrar joyitas.

El número 27 de la revista se editó entre abril y mayo de 1985. Es el número 27 y es de 20 páginas. En esa época ya ofrecían la posibilidad de suscribirse. Por 500 pesetas podías recibir la revista en cualquier punto de Andorra, España o Portugal y, por 1500 pesetas, en cualquier parte del mundo. Debía de llegar a otros territorios porque es habitual encontrar mensajes internacionales en la sección de contactos. Este, por ejemplo: "Estudiante norteamericano guapo, rubio, ojos azules, buen físico y masculino, quiere conocer a un muchacho español, guapo y no afeminado para establecer amistad". La dirección es de Lousiana (Estados Unidos).

Ese número, el número 27, la portada recoge una protesta.

En mayo de 1985, Ronald Reagan visitó España. El país había entrado en la OTAN en 1982, pero Felipe González, ganador de las elecciones ese mismo año, aseguraba estar en contra de la permanencia en la alianza. En 1984, cambió de postura y las calles protestaron por su engaño. En ese contexto, la visita de Reagan se encontró ante la oposición del pueblo. ‘El País’ publicaba entonces que en Madrid se manifestaron en contra de esa visita "decenas de miles de personas –500.000, según los organizadores, y 75.000, según la cifra dada por la dotación del helicóptero de la Policía Nacional que sobrevoló la zona–". En Bilbao, por supuesto, también se protestó. El 5 de mayo, jueves, estaba convocada una protesta por parte de movimientos sociales, sindicatos, partidos políticos. Eso sí, EHGAM puso a la protesta un aire un poco distinto. Imanol Álvarez, memoria viva del aquel EHGAM, estaba allí. No solo estaba allí sino que era el mismísimo Reagan. ¿Y quién era Nancy Reagan? Antonio Gracia José, conocido como Pierrot, uno de los más famosos transformistas de esa época.

Sí. Sí.

La protesta en Bilbao fue festiva. En un coche descapotable, vestidos para la ocasión, un Ronald Reagan y una Nancy Reagan paseaban por la ciudad. ¿El lema? El titular de este artículo: "Ni OTAN, ni Reagan, ni Papa que nos bendiga". Álvarez se acuerda "más o menos", de los disfraces que llevaba también el resto: "Matones con metralleta, animadoras con falditas y barba, y un Reagan, o sea yo, rejuveneciendo por momentos, ya que la incipiente lluvia me iba borrando las arrugas maquilladas. Nancy, o sea Pierrot, me dijo: "Oh, Ronald, ¡cada vez estás más joven! con un acento que ni Doña Croqueta". Iban en un coche, "un dos caballos descapotable", con la bandera de EEUU. Por su parte, Pierrot, que falleció en 2011, recordaba también la anécdota en su libro ‘Memorias trans: transexuales, travestis, transformistas’. Contaba, además, que a raíz de esa protesta y porque esos días presentaba uno nuevo espectáculo en Bilbao, el periódico ‘Egin’ le dedicó una página completa. El titular: "Pierrot. Espektakulo gay-an sarturiko catalán abertzalea" [Pierrot. El catalán ‘abertzale’ que llega al espectáculo gay].

En ese mismo número, el mismo Imanol Álvarez entrevista al mismo Pierrot. Le preguntaba, para acabar, que si quería decir algo más: "Sí. Que me gustaría que la próxima entrevista se publicara en la misma revista vuestra, pero a todo color y con 80 páginas, y que yo pudiera decirte que estoy haciendo el espectáculo que a mí me gustaría poder hacer ahora". Si esa entrevista se hizo, no la he encontrado. 
 

Y TAMBIÉN…
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Numerosos barrios de Madrid protestaron por el viaje de Reagan haciendo sonar cacerolas.
El País, 1985-05-06

2021/06/16

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | MARIC*NES CONTRA WOJTYLA Y OTRAS AVENTURAS DE NAZARIO

El Periódico / Nazario (d) en el bar Kike //

Maricones contra el papa Wojtyla y otras aventuras de Nazario en la Barcelona de los 80.

El artista recupera en 'El bar Kike y Paca la Tomate' la memoria de la Ciutat Vella homosexual preolímpica.
Ramón Vendrell | El Periódico, 2021-06-16 ***
https://www.elperiodico.com/es/ocio-y-cultura/20210616/nazario-homosexuales-barcelona-anos-80-bar-kike-11830176

Nazario Luque es una de las contadas personas que en los últimos 2021 años han tenido sexo con un papa. No es que menospreciemos a sátiros como Alejandro VI, es que al fin y al cabo ha habido 264 papas y por alegres que hayan sido son 264 y ni uno más, lo cual da para lo que da: contadas personas han tenido sexo con un papa en 2021 años.

Nazario cuenta en 'Sevilla y la Casita de las Pirañas' (Anagrama) que folló en los váteres públicos de la plaza del Duque, Sevilla, con Clemente Domínguez, más adelante el papa Clemente del Palmar de Troya. Un papa hereje, sí, pero un papa.

De modo que tras haber conocido de primera mano estas conductas papales libertinas no es extraño que le fastidiara un pontífice homófobo como Juan Pablo II, Wojtyla. Quizá por hipócrita. El caso es que en 1986 una comitiva se plantó ante la catedral de Barcelona para protestar contra Wojtyla. 'Ens estimen com volem', decía la pancarta desplegada. Pero además circularon estampitas de san Pollardonio de la Sagrada Metida. "Líbranos a todas de la sífilis y el sida", decía la leyenda, para quien tuviera ojos para algo más que la imponente verga de san Pollardonio.

Eran las estampitas obra de Nazario, claro está. Y una parte importante de la procesión había salido del bar Kike, en la calle de Rauric, en el Gòtic. Era el Kike antes de ser el Kike un bar de repostaje de putas, chulos y camellos. Se convirtió al ser el Kike desde 1983 en un bar de fiesta eterna desde que abría por la tarde, no solo para maricones. Las putas, los chulos y sobre todo los camellos seguían pasando por ahí, así como punks y modernos, pero sobre todo era el cuartel general de Nazario y sus desfasados amigos y amigas.

Locos no, loquísimos
'El bar Kike y Paca la Tomate', nuevo libro de Nazario, nos recuerda que si los años 70 en Barcelona fueron locos, los años 80 fueron loquísimos, pasados de vueltas, sin freno. El Kike era un ejemplo: ya no más bares clandestinos para maricones; un bar abierto a la calle donde podía suceder cualquier cosa. A costa quizá de trauma de algún niño que fuera con sus padres a El Ingenio, la tienda de fantasías en papel maché que estaba casi enfrente.

La Paca la Tomate del título es la tragedia del relato. Un transformista (ni travesti ni disfrazado, puntualiza Nazario) que se vino arriba en el Kike tras sus pinitos en el Dickens y que acabó muriendo en el arroyo, tras volver a ser Paco trabajando en bares de mala muerte ya como camarero otra vez. Como reconoce Nazario, su club de fans la convirtió en una estrella y después la dejó caer sin demasiada compasión.

A lomos del tebeo 'El Víbora', Nazario alcanzó tal popularidad con su personaje Anarcoma que en una redada en el Kike el guardia urbano que lo llevó al lavabo para cachearlo e interrogarlo le confesó su admiración y su vergüenza por la tarea.

Por el Kike pasaron Keith Haring y Marc Almond. El primero hizo grafitis hasta en la cisterna del váter, por no hablar de la barra, ojalá los hubieran conservado. El segundo le pidió a Nazario una portada para un disco que no prosperó por sobrada. Si Almond frecuentaba Barcelona en los 80 quiere decir que Barcelona en los 80 era una caña. Se alojaba siempre en el hotel Colón, unos skins le robaron las Dr. Martens que llevaba y era el tío más tatuado de una ciudad donde solo existía un estudio de tatuajes, Barna Tatoos, en la calle de Obradors, espontáneos talegueros y profesionales guiris en reboticas de bares al margen.

Es 'El bar Kike y Paca la Tomate' la recreación de Nazario de su arcadia en Ciutat Vella en los 80, cutre, disparatada, grotesca e hipersexual. Más arriba también pasaban cosas. En el club Martins de los Jardinets de Gràcia un neón alertaba antes de entrar en el cuarto oscuro: 'Vigila tu cartera'. Marc Almond también lo frecuentaba.

El Ayuntamiento de Barcelona cerró el bar Kike en 1987. "Una ostentosa capa olímpica, como una vistosa alfombra de oropeles, terminaría cubriendo una parte de la ciudad y su memoria, que quedaría para siempre sepultada, como basura, bajo ella", escribe Nazario.

2020/06/27

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | CUANDO LA HISTORIA SE CUENTA A MEDIAS

Cuando la historia se cuenta a medias.
Imanol Alvarez | Facebook, 2020-06-29


Comentario al enlace a esta noticia:
Quince años de matrimonio igualitario: "Sean del mismo o diferente sexo", la frase que lo cambió todo.
Marisa Kohan | Público, 2020-06-27
https://www.publico.es/politica/quince-anos-matrimonio-igualitario-sean-diferente-sexo-frase-cambio.html


2005 es un hito para la lucha LGBT+ en el estado español. Eso no lo puede poner nadie en tela de juicio, por más anarco que se sea. Y tampoco quiero quitarle méritos en ello a Pedro Zerolo, que es a quien, interesadamente o no, han querido convertir en principal artífice de aquella victorial social y parlamentaria; pues algo movería, digo yo, en el seno de su partido para conseguir que aquello se aprobara.

Lo que sucede, es que no sólo “no fue Zerolo el primero que reivindicó el matrimonio igualitario en el estado, sino que era furibundamente contrario a él tan sólo DIEZ AÑOS ANTES”, al igual que algún otro u otra de quienes salen eufóricos a su lado en la foto.

Sí, en la segunda mitad de 1995, acercándose el final de la cuarta y última legislatura del PSOE de Felipe González, y siendo Ministra de Asuntos Sociales Cristina Alberdi, la mayoría de los grupos LGTB del estado nos coordinamos para organizar una gran manifestación en Madrid y exigir al gobierno que cumpliese sus promesas en el campo legislativo en lo referente a los que hoy llamamos derechos LGBT.

EHGAM, y en general el movimiento LGTB vasco, era muy potente entonces, y el resto de los grupos sabía que aquello sería un fracaso si Euskal Herria no acudía. La última de las reuniones preparatorias tuvo lugar precisamente en Txoko Landan, entonces la sede de EHGAM en Bilbao (hoy el gaztetxe Zazpi Katu). En ella EHGAM puso un ultimátum sobre la mesa: o el derecho al matrimonio igualitario era el primer punto de entre las reivindicaciones, o no íbamos a la manifestación. Ello no significara que fuéramos especialmente proclives a apoyar dicha institución, sino que entendíamos que si pedíamos igualdad de derechos legales, había de ser igualdad con todas las consecuencias, y no nos parecía suficiente pedir descafeinadas "leyes de parejas" (que también apoyábamos, naturalmente).

Pues bien, Zerolo se puso como un basilisco. Decía que estábamos locos, que eso era imposible... y nos llamó de todo menos bonitos. No obstante, ganamos la votación por amplia mayoría, y el matrimonio igualitario pasó a ser el primero de los puntos de aquella larga lista de reivindicaciones que se leyó en la Puerta de Sol al final de la manifestación.

Sin embargo, y como era de esperar, los amigos y amigas madrileños/as, que son quienes principalmente organizaron el evento y monopolizaron la relación con la prensa por cuestiones meramente estratégico-geográficas, nos la jugaron. Traicionaron el acuerdo, o lo trampearon si preferís, y, si bien es cierto que el primer punto del manifiesto fue el acordado, la pancarta -que era lo realmente visible- mostraba un ambiguo "por nuestros derechos", y en todas y cada una de sus declaraciones a la prensa aludían únicamente a la Ley de Parejas*.

Todo el mundo tiene derecho a cambiar de opinión. Pedro Zerolo también la tenía, por supuesto. Pero después de aquel alarde de ruindad, que viniera unos pocos años después el susodicho erigiéndote en adalid del matrimonio igualitario, me tocó un poco los cataplines. Y perdóneseme la expresión un tanto machirula. No es mi estilo, pero ya sabéis que las vísceras a veces se rebelan.

2019/06/29

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | SANT REPRIMONI BENEÏT, L'STONEWALL DE MALLORCA

Ara Balears / Sant Reprimoni beneït //

Sant Reprimoni beneït, l’Stonewall de Mallorca.

Els primers anys de la història del moviment LGTBI estan marcats per accions polítiques, un barri de Gomila convertit en centre neuràlgic gai i l’arribada de la sida.
Maria Fuster | Ara Balears, 2019-06-29
https://www.arabalears.cat/societat/sant-reprimoni-beneit-stonewall-mallorca_1_1122455.html 

La performança-processó lúdica i irreverent de Sant Reprimoni és l’Stonewall del moviment LGTBI de les Illes. L’acció es va fer en contra del llavors batle socialista de Palma, Ramon Aguiló, i va acabar amb la policia forcejant i arrossegant per terra els activistes que feien resistència passiva. “He vist i m’han explicat moltes coses, però una acció com aquesta, mai”, diu Jordi Petit, possiblement un dels qui coneixen més a fons la història LGTBI d’Espanya i del món, perquè ha estat secretari internacional del moviment.

La protesta va tenir lloc davant Cort el 16 de novembre de 1984. Ginés Quiñonero -que ara és la veu veïnal de Son Gotleu més contrària a la immigració i que fa poc demanava el vot per a Vox- era llavors el tinent de batle i regidor de Sanitat d’Aguiló. Dies abans de la protesta, Quiñonero havia decretat el tancament de 32 locals. La majoria eren de prostitució i tres eren bars d’ambient gai ubicats al centre de Palma: el MAX-O, el Bronx i el New Way. “El tancament arbitrari i sense motiu d’aquests bars va fer que s’organitzàs la processó. Era un pas de Setmana Santa amb un ninot que representava el batle Ramon Aguiló, gent disfressada i fins i tot un encenser”, explica. I continua: “També es llançava confeti i serpentines i es cantava una versió adaptada de ‘Sor Tomasseta’: Sant Reprimoni beneït, no et pots amagar, perquè els gais et cerquen i qualque dia cauràs”. L’impulsor d’aquesta acció va ser Juan López, president del FAGI, el Front d’Alliberament Gai de les Illes, “un heroi dins d’una societat conservadora com la mallorquina”, diu Petit.

Aquell dia hi havia molta policia que no deixava que els manifestants entrassin a l’Ajuntament, i això va fer que optassin per fer voltes a l’olivera de la plaça de Cort. A la concentració de Sant Reprimoni, formada per una trentena de persones, comenta López, hi havia feministes, ecologistes, sindicalistes i anarquistes, però no hi havia representat cap partit polític que no fos extraparlamentari.

Finalment, després d’esperar molt varen poder entrar a l’Ajuntament de Palma a lliurar en mà a Ramon Aguiló les signatures que havien recollit en contra del tancamentdels bars d’ambient gai. Però el batle no els va voler atendre i, segons expliquen, els va menyestenir.“‘D’aquí no ens mourem fins a obtenir una resposta satisfactòria’, vàrem dir. Al cap de cinc minuts va venir la policia i ens varen treure, ens varen agafar i, com que ens resistíem, ens varen fer fora a ròssec”, recorda López.

A final del anys 70, el FAGI va començar a funcionar amb persones destacades del món de la cultura com Biel Mesquida. Posteriorment el va liderar, com s’ha assenyalat abans, Juan López, qui l’any 78 va contactar amb Jordi Petit i se’n va fer amic. Des de llavors el Front d’Alliberament Gai de Catalunya (FAGC) i el de les Illes editaven una revista comuna. Juan López també era militant del Partit Comunista, cofundador de la secció d’hostaleria de CCOO, i com a sindicalista va ser detingut en diverses ocasions. Una, durant tres dies per fer una vaga de deu minuts. En la detenció, explica, va patir tortures: mans fermades, galtades, amenaces de cremades amb cigarretes i fins i tot amb una pistola. “Vaig perdre tres quilos en aquells tres dies”, recorda.

Petit aplaudeix la feina que va fer. “Se li ha de reconèixer l’empenta de lluita que va tenir amb una correlació de forces impossible, ni l’esquerra estava al seu costat ni tot el col·lectiu tampoc”. De fet, quan es varen mobilitzar pel tancament dels bars d’ambient, un gai anomenat la Diabla li va pegar una galtada. “Ell tenia un bar a Gomila, i, tot i que només varen tancar els del centre, tenia por que la nostra reivindicació afectàs el seu negoci”, explica López, que després de 14 anys d’activisme al FAGI va partir a Catalunya. “A Barcelona vaig poder respirar. No m’agradava l’etiqueta de ser el marieta oficial de Mallorca”, diu. L’altre daltabaix mediàtic que va protagonitzar abans d’anar-se’n va ser demanar el iot ‘Azor’ de Franco per fer creuers gais a les Illes.

Gomila, barri gai
A final dels anys 80 i principi dels 90, el FAGI es va anar diluint, en part pel desgast dels voluntaris. En aquella època, Gomila era el barri gai per excel·lència. Va arribar a tenir més de 12 locals d’ambient, dos hotels i diferents saunes. “Hi havia qui al seu poble quedava dins l’armari , però després baixava al Black Cat i es posava la perruca. A Gomila es creaven espais segurs i de llibertat i altres tipus de vincles com de família. Per exemple, qualsevol ‘drag queen’ que començava tenia la seva padrina: una ‘drag’ amb experiència”, explica l’activista LGTBI Marcos Augusto.

“A l’ambient de Gomila hi havia molts gais dels pobles i també n’hi havia que venien a fer feina de la Península, als hotels, per fugir de la família”, recorda Jaume Horrach, més conegut com a Jimmy, que va ser el primer que va sortir vestit de dona a un espectacle en temps de Franco i qui ha representat més vegades el personatge de Divine, immortalitzat per John Waters a la pel·lícula ‘Pink Flamingos’. Ell es reividica com a ‘showman’. “Transvestit, per a mi, és una persona que s’hormona i duu pits, jo som un transformista, com quan a l’època de Shaskespeare els homes es vestien de dones”, explica. De fet, damunt l’escenari sempre ha sortit amb unes perruques desafiants, tot el maquillatge necessari, unes pipelles infinites i, tot això, sense afaitar ni amagar els pèls al pit. Comenta que tant a la seva perruqueria com al Desván, un local que tenia el centre de reunió d’artistes al Jonquet, ell personalment mai no havia tingut “cap problema amb ningú” perquè sempre ha basat tot el que fa “en el respecte”.

“Als inicis del moviment les dones lesbianes lluitaven més des del feminisme. De fet, el discurs LGTBI en beu molt”, assegura l’activista feminista lesbiana Lena Castells. “Les lesbianes moltes vegades no ens hem sentit representades dins el col·lectiu”, afegeix. “En moltes llluites comunes se sobrerepresenta la part masculina. I com hi ha homes gais feministes, també n’hi ha de misògins”, afirma. Castells també manté que precisament la reivindicació de les dones va fer que, a les sigles LGTBI, la lletra ‘L’ es posàs abans que cap altra lletra, justament per reividicar la visibiltiat de les lesbianes. Actualment Castells també creu que encara són necessàries “accions no mixtes -sense homes- per visibilitzar que existeix aquesta desigualtat”, i alhora entén que, com a col·lectiu, tenen més força si estan units.

Arrels, Ben Amics i la sida
Als anys 80 va néixer Arrels, la primera organització antisida de les Illes Balears. “En aquell moment hi havia pocs recursos i molta desinformació. Es començà a parlar del càncer rosa”, recorda l’activista Marcos Augusto, que creu que a causa del context d’estigmatització de les persones homosexuals el discurs del col·lectiu és més de caire social que polític. L’any 1991 es posar en marxa Ben Amics. “Fèiem una revista que repartíem i et podia arribar gratuïtament a ca teva o la podies trobar a locals d’ambient. La maquetava Toni Socies, de Diabéticas Aceleradas, i fèiem tirades de 2.000 exemplars”, recorda Pere Morey president de l’entitat l’any 1994.

A final del 1999 es va posar en marxa el telèfon rosa, que funcionva dues hores al dia i donava assessorament sobre temes relacionats amb el VIH. En aquella època també es va obrir una delegació a Manacor i una altra a Menorca. “Hi havia un grup de joves i un de tercera edat i el nostre local era molt gran, fins i tot teníem un bar on organitzàvem actes”, recorda Morey. En aquell moment Ben Amics va arribar a tenir sis persones fent feina -una part a temps parcial- i sumaven més de 200 socis. Ara hi ha la meitat del personal i la tercera part dels socis, i això malgrat que “no deixa de ser difícil ser gai en un poble petit i la demanda d’atenció i de formació LGTBI augmenta cada dia”, lamenta Morey.

Ben Amics està desbordada de feina i necessitada de personal
Fa deu anys, Ben Amics tenia personal tècnic de salut, d’educació, de joventut, d’activitats i del telèfon rosa. En total hi havia nou persones treballant. “Actualment fa falta més gent, perquè llavors s’encarregaven de l’àrea de l’entitat i avui no donam l’abast, perquè les administracions públiques de totes bandes ens demanen més del que podem assolir les tres persones que som”, assegura Jan Gómez, portaveu de l’entitat. Després de tres anys de llei contra la LGTBIfòbia es lamenten que es troben sols davant una augment constant de la demanda. “Enguany tenim 50 nous casos, i és que com més difusió es fa de la llei més peticions arriben”, diu. Però les subvencions de les administracions, que permetrien tenir més gent, no s’incrementen d’acord amb la necessitat.

DOCUMENTACIÓN
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40 años de lucha LGTBI

https://web.conselldemallorca.cat/es/40-anys-lluita-lgtbi
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TRADUCCIÓN [automática de Google]
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San Reprimoni bendito, el Stonewall de Mallorca.
Los primeros años de la historia del movimiento LGTBI están marcados por acciones políticas, un barrio de Gomila convertido en centro neurálgico gay y la llegada del sida.
Maria Fuster | Ara Balears, 2019-06-29

La performance-procesión lúdica e irreverente de Sant Reprimoni es el Stonewall del movimiento LGTBI de las Islas. La acción se hizo en contra del entonces alcalde socialista de Palma, Ramon Aguiló, y acabó con la policía forcejeando y arrastrando por tierra a los activistas que hacían resistencia pasiva. "He visto y me han explicado muchas cosas, pero una acción como ésta, nunca", dice Jordi Petit, posiblemente uno de los que conocen más a fondo la historia LGTBI de España y del mundo, porque ha sido secretario internacional del movimiento.

La protesta tuvo lugar ante Cort el 16 de noviembre de 1984. Ginés Quiñonero -que ahora es la voz vecinal de Son Gotleu más contraria a la inmigración y que hace poco pedía el voto para Vox- era entonces el teniente de alcalde y concejal de Sanidad de Aguiló. Días antes de la protesta, Quiñonero había decretado el cierre de 32 locales. La mayoría eran de prostitución y tres eran bares de ambiente gay ubicados en el centro de Palma: el MAX-O, el Bronx y el New Way. “El cierre arbitrario y sin motivo de estos bares hizo que se organizara la procesión. Era un paso de Semana Santa con un muñeco que representaba al alcalde Ramon Aguiló, gente disfrazada e incluso un incensario”, explica. Y continúa: “También se lanzaba confeti y serpentinas y se cantaba una versión adaptada de 'Sor Tomasseta': Sant Reprimoni bendito, no te puedes esconder, porque los gays te buscan y algún día caerás”. El impulsor de esta acción fue Juan López, presidente del FAGI, el Front d’Alliberament Gai de les Illes, "un héroe dentro de una sociedad conservadora como la mallorquina", dice Petit.

Aquel día había mucha policía que no dejaba que los manifestantes entraran en el Ayuntamiento, y eso hizo que optaran por dar vueltas al olivo de la plaza de Cort. En la concentración de Sant Reprimoni, formada por una treintena de personas, comenta López, había feministas, ecologistas, sindicalistas y anarquistas, pero no había representado ningún partido político que no fuera extraparlamentario.

Finalmente, después de esperar mucho pudieron entrar en el Ayuntamiento de Palma a entregar en mano a Ramon Aguiló las firmas que habían recogido en contra del cierre de los bares de ambiente gay. Pero el alcalde no quiso atenderles y, según explican, les despidió. “De aquí no nos moveremos hasta obtener una respuesta satisfactoria”, dijimos. Al cabo de cinco minutos vino la policía y nos sacaron, nos cogieron y, como nos resistíamos, nos echaron a rastras”, recuerda López.

A finales de los 70, el FAGI empezó a funcionar con personas destacadas del mundo de la cultura como Biel Mesquida. Posteriormente lo lideró, como se ha señalado antes, Juan López, quien en el 78 contactó con Jordi Petit y se hizo amigo. Desde entonces el Front d’Alliberament Gai de Catalunya (FAGC) y el de las Islas editaban una revista común. Juan López era también militante del Partido Comunista, cofundador de la sección de hostelería de CCOO, y como sindicalista fue detenido en varias ocasiones. Una, durante tres días por realizar una huelga de diez minutos. En la detención, explica, sufrió torturas: manos firmes, mejillas, amenazas de quemaduras con cigarrillos e incluso con una pistola. “Perdí tres kilos en esos tres días”, recuerda.

Petit aplaude su trabajo. "Hay que reconocerle el empuje de lucha que tuvo con una correlación de fuerzas imposible, ni la izquierda estaba a su lado ni todo el colectivo tampoco". De hecho, cuando se movilizaron por el cierre de los bares de ambiente, un gay llamado la Diabla le pegó una mejilla. "Él tenía un bar en Gomila, y, aunque sólo cerraron los del centro, temía que nuestra reivindicación afectara a su negocio", explica López, que después de 14 años de activismo en el FAGI partió a Catalunya. “En Barcelona pude respirar. No me gustaba la etiqueta de ser el mariquita oficial de Mallorca”, dice. El otro descalabro mediático que protagonizó antes de marcharse fue pedir el yate Azor de Franco para hacer cruceros gays en las Islas.

Gomila, barrio gay
A finales de los 80 y principios de los 90, el FAGI se fue diluyendo, en parte por el desgaste de los voluntarios. En esa época, Gomila era el barrio gay por excelencia. Llegó a tener más de 12 locales de ambiente, dos hoteles y distintas saunas. “Había quien en su pueblo estaba en el armario, pero después bajaba al Black Cat y se ponía la peluca. En Gomila se creaban espacios seguros y de libertad y otro tipo de vínculos como de familia. Por ejemplo, cualquier 'drag queen' que empezaba tenía su madrina: una 'drag' con experiencia”, explica la activista LGTBI Marcos Augusto.

“En el ambiente de Gomila había muchos gays de los pueblos y también había quienes venían a trabajar de la Península, en los hoteles, para huir de la familia”, recuerda Jaume Horrach, más conocido como Jimmy, que va ser el primero en salir vestido de mujer a un espectáculo en tiempos de Franco y quien ha representado más veces al personaje de Divine, inmortalizado por John Waters en la película 'Pink Flamingos'. Él se reividica como showman. "Travesti(do), para mí, es una persona que se hormona y lleva pechos, yo soy un transformista, como cuando en la época de Shaskespeare los hombres se vestían de mujeres", explica. De hecho, sobre el escenario siempre ha salido con unas pelucas desafiantes, todo el maquillaje necesario, unas pestañas infinitas y, todo ello, sin afeitar ni esconder los pelos en el pecho. Comenta que tanto en su peluquería como en el Desván, un local que tenía el centro de reunión de artistas en el Jonquet, él personalmente nunca había tenido "ningún problema con nadie" porque siempre ha basado todo lo que hace "en el respeto" .

“En los inicios del movimiento las mujeres lesbianas luchaban más desde el feminismo. De hecho, el discurso LGTBI bebe mucho”, asegura la activista feminista lesbiana Lena Castells. "Las lesbianas muchas veces no nos hemos sentido representadas dentro del colectivo", añade. “En muchas luchas comunes se sobrerrepresenta la parte masculina. Y como hay hombres gays feministas, también hay misóginos”, afirma. Castells también mantiene que precisamente la reivindicación de las mujeres hizo que, en sus siglas LGTBI, la letra 'L' se pusiera antes que ninguna otra letra, justamente para reividicar la visibilidad de las lesbianas. Actualmente Castells también cree que todavía son necesarias "acciones no mixtas -sin hombres- para visibilizar que existe esta desigualdad", al tiempo que entiende que, como colectivo, tienen más fuerza si están unidos.

Raíces, Ben Amics y el sida
En los años 80 nació Arrels, la primera organización antisida de las Islas Baleares. “En ese momento había pocos recursos y mucha desinformación. Se empezó a hablar del cáncer rosa”, recuerda el activista Marcos Augusto, quien cree que debido al contexto de estigmatización de las personas homosexuales el discurso del colectivo es más de índole social que político. En 1991 se puso en marcha Ben Amics. “Hacíamos una revista que repartíamos y podía llegar gratuitamente a tu casa o la podías encontrar en locales de ambiente. La maquetaba Toni Socies, de Diabéticas Aceleradas, y hacíamos tiradas de 2.000 ejemplares”, recuerda Pere Morey presidente de la entidad en 1994.

A finales de 1999 se puso en marcha el teléfono rosa, que funcionaba dos horas al día y daba asesoramiento sobre temas relacionados con el VIH. En esa época también se abrió una delegación en Manacor y otra en Menorca. "Había un grupo de jóvenes y uno de tercera edad y nuestro local era muy grande, incluso teníamos un bar donde organizábamos actos", recuerda Morey. En ese momento Ben Amics llegó a tener seis personas trabajando -una parte a tiempo parcial- y sumaban más de 200 socios. Ahora está la mitad del personal y la tercera parte de los socios, y eso a pesar de que "no deja de ser difícil ser gay en un pueblo pequeño y la demanda de atención y formación LGTBI aumenta cada día", lamenta Morey.

Ben Amics está desbordada de trabajo y necesitada de personal
Hace diez años, Ben Amics tenía personal técnico de salud, educación, juventud, actividades y teléfono rosa. En total había nueve personas trabajando. "Actualmente hace falta más gente, porque entonces se encargaban del área de la entidad y hoy no damos abasto, porque las administraciones públicas de todos lados nos piden más de lo que podemos alcanzar las tres personas que somos", asegura Jan Gómez, portavoz de la entidad. Después de tres años de ley contra la LGTBIfobia se lamentan de que se encuentran solos ante un aumento constante de la demanda. “Este año tenemos 50 nuevos casos, y es que a mayor difusión de la ley más peticiones llegan”, dice. Pero las subvenciones de las administraciones, que permitirían tener a más gente, no se incrementan de acuerdo con la necesidad.
 
NOTA: La separación de gays y lesbianas es un tema recurrente y debe ser replanteado. Parece que estamos de acuerdo en que al incio la mayoría de los grupos eran mixtos, pero que la separación llegó con rapidez. Las mujeres prefirieron tener su espacio propio (o no, porque acabaron ocultándose en el feminismo). Que los colectivos antepusieran el término feminista, "feministas lesbianas", es más que un síntoma. Si es muy cierto, como dice Lena Castells, que había mucho gay machista y, sobre todo, misógino, no podemos obviar que había mucha gayfobia entre las lesbianas (no soportaban la pluma, el afeminamiento, el que habláramos en femenino y una mayoría, podríamos afirmar, odiaba a las travestis e, incluso, ni las querían considerar mujeres. También hay que mencionar la pluma lesbiana y cuanto había de "marimacho" y de miedo a lo "transboy". En cuanto al cambio en las siglas, dando la preferencia a la L, señalar que en la Federación no se dio hasta el año 2000, en su I Congreso pasando a ser FLG. En el segundo, dos años después, se incorporó la T, convirtiéndose en la FELGT (desde fuera del reformismo asociativo la considerábamos, sin más, "la flagélate"). No deja de ser curioso que ese cambio de siglas se debe a una visibilidad a la que renunciaron y que se solicitara con su vuelta a los grupos que ya se consideraban "mixtos". Y no olvidar la trayectoria de las colectivos de lesbianas, por ejemplo, el congreso de 1988.

2019/03/26

IMÁGENES | ACCIONES | NO VUELES CON LA HOMOFOBIA

El 26 de marzo de 2019 Yáhia Kastro Skobar publica en su Facebook esta imagen con el siguiente texto: 1994, 5 y 6 Mz. Barcelona: Yáhia y otros camaradas de LIGAN asisten a un nuevo encuentro de la COFLHEE organizado por el FAGC. Acción sorpresa contra las discriminaciones de Iberia.

DOCUMENTACIÓN 
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RENFE amplía sus ofertas de viaje a las parejas homosexuales.
Ramon Zuñiga | El País, 1992-07-05
https://elpais.com/diario/1992/07/06/sociedad/710373608_850215.html 
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Los homosexuales españoles exigen la igualdad legal rubricada en Estrasburgo.
La denuncia contra Iberia por discriminar a una pareja 'gay' dispara la movilización.
Ana Camacho | El País, 1994-02-28
https://elpais.com/diario/1994/02/28/sociedad/762390009_850215.html
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Un homosexual reclama en Estrasburgo los derechos que Iberia niega a su pareja.
La empresa no dio al auxiliar tres billetes gratis para su compañero.
Bonifacio de la Cuadra | El País, 1996-06-11
https://elpais.com/diario/1996/06/12/sociedad/834530429_850215.html 
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Dos homosexuales demandan a Iberia ante tribunales europeos.
Denegados 15 días de permiso por boda tras inscribirse en el Registro de Parejas.
Bonifacio de la Cuadra | El País, 1997-07-14
https://elpais.com/diario/1997/07/14/sociedad/868831206_850215.html
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«No vueles con la homofobia. Iberia discrimina a gais»
Una exposición del Ayuntamiento incluye un cartel contra la empresa española, a pesar de que es la aerolínea oficial del World Pride.
Pablo Gómez | La Razón, 2017-05-28
https://www.larazon.es/local/madrid/no-vueles-con-la-homofobia-iberia-discrimina-a-gais-OD15255139/

2018/07/02

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | LOS PIONEROS DEL MATRIMONIO GAY EN ESPAÑA

Los pioneros del matrimonio gay en España.
Dos décadas antes de la aprobación de las uniones homosexuales, dos hombres de Vic (Barcelona) solicitaron casarse y su reivindicación recorrió periódicos y televisiones. Así lo recuerda uno de ellos.
José Luis Aranda / Gianluca Battista | El País, 2018-07-02
https://elpais.com/elpais/2018/06/28/videos/1530210252_624991.html 

Ni siquiera se le llamó matrimonio gay. Para aquella conquista todavía quedaba mucho, pero la reivindicación estaba latente. “Un homosexual y un bisexual piden permiso al juez de Vic para casarse”, tituló El País el 6 de junio de 1987. La información ocupaba media columna de la página 33 y hacía referencia a Jesús Lozano, entonces de 19 años y actualmente fallecido, y a Josep Teixidor, que tenía 39 años y ahora tiene 70. Tres décadas después de aquellos hechos, Teixidor todavía vive en Vic (Barcelona), donde es más conocido por el apelativo de ‘Richard’. Sus años como empresario nocturno y sus colaboraciones en periódicos y radios locales lo han convertido en un personaje bastante popular en la comarca de Osona. También aquel episodio de su vida que le llevó a aparecer en medios de comunicación de toda España [...].

Todo comenzó durante una comida en la casa que Teixidor compartía con Lozano en Taradell, a unos kilómetros de Vic. El periodista Albert Om, que era su vecino, les preguntó por qué no intentaban casarse. “Pensamos que era una broma, pero él nos lo dijo bastante en serio”, recuerda Teixidor 31 años después. La idea tomó forma y poco a poco la bola fue creciendo. El sábado 13 de junio de 1987, El País dedicaba su contraportada a la pareja, que llegaría a aparecer incluso en el ‘prime time’ de TVE para exponer su caso en el programa ‘En familia’, dirigido por Iñaki Gabilondo. En todo momento contaron con el apoyo del Front d’Alliberament Gai de Barcelona [Catalunya], aunque Teixidor quiere dejar claro que “al principio era puro enamoramiento y ganas de conseguirlo” y luego ya llegó el activismo. También que nunca obtuvieron ningún beneficio económico de todo aquello.

Tres meses y medio tardó la Justicia en darles respuesta. El juez denegó la solicitud en la que alegaban que ni la Constitución ni el Código Civil limitaban el derecho a casarse a parejas heterosexuales. “Es tan obvio que el matrimonio lo componen un hombre y una mujer que [los legisladores] no se han ocupado de concretar que los matrimonios deben celebrarse entre personas de distinto sexo”, señalaba el auto. Aquella lógica cambiaría con el tiempo y la acción de la pareja de Vic puso una de las primeras piedras para conseguirlo; pero cuando en 2005 España aprobó el matrimonio gay, la relación sentimental ya se había acabado. Mantenían la amistad y Lozano, quien siempre se declaró bisexual, estaba entonces con una mujer. “Comentamos el tema y nos dolió muchísimo no haber podido ser nosotros los primeros”, relata Teixidor. En sus contactos frecuentes, a menudo surgía la idea de celebrar el 25 aniversario de su iniciativa pionera. La muerte de Lozano, que arrastraba problemas de salud desde los 80, lo impidió. A su expareja se le tuerce el gesto al recordarlo. En su memoria quedan buenos momentos, y también alguno malo, pero no duda ni un segundo cuando se le pregunta: "Claro que me hubiera gustado muchísimo casarme con Jesús”.

2018/05/27

DOCUMENTACIÓN | ACCIONES | SECTION 28 PROTESTERS 30 YEARS ON: 'WE WERE ARRESTED AND PUT IN A CELL UP BY BIG BEN'

Section 28 protesters 30 years on: ‘We were arrested and put in a cell up by Big Ben’.
Chris Godfrey | The Guardian, 2018-05-27

https://www.theguardian.com/world/2018/mar/27/section-28-protesters-30-years-on-we-were-arrested-and-put-in-a-cell-up-by-big-ben

In May 1988, the reviled law that forbade ‘promoting’ homosexuality came into force. Here, some of those who made headlines fighting back – from invading the BBC News studio to abseiling into the House of Lords – explain why they had to act.

Lesbians stormed the BBC to protest about it. Twenty thousand Mancunians took to the city streets to march against it. Ian McKellen came out as gay to fight it. It inspired songs by Boy George and Chumbawamba, and an apology from David Cameron. You would be hard pressed to find a recent British law more controversial and more reviled than section 28 of the Local Government Act 1988.

In the late 80s, the gay and lesbian people of the UK were loudly demanding equality, much to the chagrin of traditionalists. Section 28 was the Conservative government’s response; Margaret Thatcher’s answer to those who believed “they have an inalienable right to be gay”.

The vaguely worded law prohibited local authorities and schools from “promoting” homosexuality and prevented councils from funding much-needed lesbian and gay initiatives. At a time when gay people were struggling to cope with the Aids epidemic, it was a callous attempt to suppress an already marginalised group.

For Conservative politicians, section 28 was an easy, short-term win. It was an obvious populist gambit to solidify support among the 75% of the population who thought that homosexual activity was “always or mostly wrong”. What section 28’s supporters failed to foresee was that it would inspire one of the most rapidly successful civil rights movements in modern British history.

Paul Fairweather
In the days before social media, the Mancunian Paul Fairweather had to spread the word about a protest against section 28. On 20 February 1988, the march took place through Manchester city centre. It was one of the largest LGBT demonstrations ever held in the UK.

At the time that section 28 was being discussed in parliament, I was one of Manchester city council’s gay men’s officers, working on issues such as employment, service delivery and developing community groups. I had also helped to set up the North West Campaign for Lesbian and Gay Equality, the group responsible for orchestrating the Manchester demonstration.

We had a secret office in the town hall attic where more than 100 people would meet every week. We were in a local government office, organising a demonstration against the government to try to stop legislation being presented. What we were doing was completely illegal.

No one in the group had organised such a large event before, but a core group had been very active in the gay movement since the early 1970s. The gay scene was quite small and I knew the owners of the local venues well.

We went to the gay bars and clubs – such as New Union, Rembrandt, the Thompsons Arms and Napoleon – where the owners agreed to stop the music so that we could speak about the march and section 28. We would make a night of it. When we stopped the music, there was some grumbling from people, but once they had heard us speak most were positive.

There was a sense that the whole community was under threat. There were also lots of questions about section 28’s possible impact on gay bars and clubs, as well as concerns about the attitude of the police force.

Under the then chief constable of Greater Manchester, James Anderton, the police were very hostile and were raiding gay bars and clubs. I had experienced some harassment on the street and in the gay village, but no one would report hate crimes because of the attitude of the police. We certainly felt they were becoming more aggressive, encouraged by section 28.

Police hostility didn’t put people off on the day, though. Twenty thousand turned up for the march, and it revitalised the gay movement in the city.

Booan Temple
On 23 May 1988, the evening before section 28 came into force, lesbian activists stormed the BBC News studio where Sue Lawley was midway through the Six O’Clock News. Booan Temple was one of the protesters.

The LGBT community had been getting more vociferous in the 80s. We were starting to demand more rights, not least of which was the right to live in safety.

I, and many of my loved ones, had been attacked in the street. There was an atmosphere that “the other” needed to be eradicated and I think the LGBT community was seen as a threat to the institution of the family. Section 28 was part of that.

I was engaged with a lesbian feminist network, but the campaign against section 28 was not an organised campaign in the traditional sense. Many women and mothers felt duty-bound to protect themselves, their families and their friends. They chained themselves to the railings at Buckingham Palace like the suffragettes did, and there were massive marches in Manchester and in London. Lots of women came up with loads of very innovative protests, but none of it got reported. We couldn’t get our arguments out there. So a small group of us decided to go into the Six O’Clock News studio. By getting on the news, we would be the news.

Once in the BBC building, we waited until the “live” light came on and ran into the studio wearing T-shirts saying “Stop the Clause”. One woman handcuffed herself to a camera, and one to the news desk, where Nicholas Witchell held her down very aggressively. He has since apologised for his heavy-handed behaviour. I was rugby-tackled to the ground and dragged away.

We were held in an office until we were arrested and taken to Shepherd’s Bush police station. I believe the BBC and others had a meeting and decided not to press charges, so we were released without charge and made our way to the Houses of Parliament to join the protesters there, as section 28 passed in to law at midnight.

Michael Cashman
Now a Labour politician, in 1988 Michael Cashman was in his second year on EastEnders, where he played Colin, one of the first gay characters in a national soap. He later helped to form the LGBT rights organisation Stonewall.

I clearly remember reading about section 28 in January 1988 in the weekly paper Capital Gay. I was dumbfounded. It had the date of the London march against it and I knew that, as a gay man playing another on television, I had to be there or I could never look at myself in the mirror again.

I attended on my own. I didn’t consult anyone, and didn’t even tell my late husband. I just knew I had to keep it to myself and get there. June Brown, who played Dot Cotton, helped me get the time off rehearsals. When I told her I was going, she said: “OK, Mike, but don’t get arrested, dear.”

When I got to the march, people pushed me towards the front, then an actor grabbed me and said: “No, you’ve got to be with the arts lobby.” But then a member of the arts lobby sent me back to the front again. Suddenly, there I was at the front of the march, clutching a banner.

As soon as I grabbed the banner, a bevy of television cameras focused in on me and someone was interviewing me. That was the start of helping to lead the campaign against section 28. I linked up with Ian McKellen there, and, along with many others, became a spokesman for the campaign. We went on that amazing march in Manchester, where Ian and I addressed the crowds.

I also lobbied within the Labour party to make sure it opposed section 28 because initially, when the bill was introduced, there was some confusion as to what it meant.

What was so incredible was the political opportunism. Section 28 had been brought in on the back of the stigmatisation and discrimination suffered by gay men; in particular those dealing with Aids and HIV. Some people were facing the most appalling deaths, and this was designed to kick us firmly underground.

Looking back, if we had won the battle of section 28, Stonewall would probably never have been founded. I don’t think we would have progressed to equality as far as we have now. The fact that we lost meant we had to make sure another section 28 didn’t happen again. Maybe if we had won, we would have all sat back, glowed, then lived in inequality for decades after.

Sally Francis
In one of the most memorable protests against section 28, a group of lesbian activists abseiled into the House of Lords after peers voted in favour of the bill. Sally Francis helped orchestrate the action.

We had done lots of actions, lots of blockades and breaking into places. But this was different. The day before, one of my friends was in the chamber of the House of Lords wondering what we could do there. She had the idea of swinging from the microphones hanging from the ceiling. We thought they were probably not strong enough.

In the end, we bought a washing line in Clapham market and knotted it up on the bus on the way up – it was pretty low-tech stuff. I smuggled the rope in under my donkey jacket and didn’t set off any alarms.

Ten of us set off for the action, but only six of us got into the Lords, four as guests of one of the peers. Those of us in the public seats would try to block the security from getting to the other women on the balcony.

We waited till the vote went for the clause. If they had voted against it, we weren’t going to do it. But they voted for it. When the vote finished, we were all looking at each other; the other group was going: “Oh, God, we can’t do it,” and we were going: “Don’t fucking do it.” Then, all of a sudden, two of them went over.

The security panicked. The women who had gone over the balcony with the washing line were thrown out of the House of Lords. The rest of us were arrested and put in a cell up by Big Ben. They didn’t know what to do with us.

After about six hours, we were released and met up with the women who had been thrown out. They had spoken to the press, but the press didn’t believe they had done it because they didn’t understand why they hadn’t been arrested.

When we were all reunited, we went to the pub by the bridge on Whitehall – a real press haunt. There were a lot of journalists there and I remember us telling them: “If you all buy us a drink, we’ll tell you what happened and what we did.” I remember it feeling really special.

Michael Dance
Schools were one of section 28’s main targets, with the bill prohibiting the promotion or “acceptability of homosexuality as a pretended family relationship”. When it was introduced in 1987, Michael Dance was training to be an English teacher.

While I didn’t hide my sexuality from my colleagues, being open with the students was more problematic. I was careful at first because I did not trust the management of my secondary school to support me. I also felt potentially vulnerable to attack by parents.

It didn’t help that where I taught there were few visible out teachers and section 28 made it much more unlikely that would change. The effect was isolating. What was brilliant, though, was that my school turned out to be 100% supportive and that I had the support of straight teachers and the Haringey branch of the National Union of Teachers, which always stood up for gay teachers nationally.

After section 28 came in, there was certainly a difference in school environments. A lot of teachers did not want to deal with the subject out of fear. Bigoted teachers were emboldened. A lot of schools pretended that homosexuality did not exist and it allowed a lot of misinformation, prejudice and abuse to go unchallenged. And, of course, it had a terrible effect on young people: students suffered homophobic abuse in silence and teachers and schools did nothing about it.

While section 28 made me more cautious, however, it didn’t stop me from taking up issues to do with sexual liberation or equality. If students were homophobic, I always challenged them.

I remember a lot of students sitting around my desk talking about how sick and tired they were that no one talked about teenage sexuality and that there was no openness about sexuality in the curriculum. I started to encourage this discussion, about texts, in English lessons, and the students enjoyed it. I remember one student doing a presentation on the difference between HIV and Aids to dispel the myths about the idea it was a “gay plague”, which caused major interest among the students.

I fought against section 28 all the way, undermining it everywhere I could in my teaching and personal life. When it was abolished, it allowed me to do all the things I had wanted to do when I was younger, such as developing LGBT support groups in schools. History has vindicated those who fought against this legislation that enshrined bigotry and prejudice.

Lisa Power
Founded in 1987, the weekly Pink Paper helped to mobilise lesbian and gay readers against section 28. Lisa Power was one of its co-editors, as well as an activist with the Organisation for Lesbian and Gay Action.

A lot of lesbians and gay men in the 80s weren’t political; they just went out to bars and clubs. The politicised group was much smaller. But one of the things section 28 did was bring what we called the scene queens together with the political.

I still find it interesting when people talk about section 28 as if we won because they remember the abseiling and protests. Those didn’t make a blind bit of difference to the passage through parliament: we lost the battle on section 28. But this did make people think much more strategically about how we should go about getting lesbian and gay rights to win the war. What we had at the time was a gay movement that was very good at fighting among itself and very good at debating political points – but with no history of making allies with the wider world and no effective lobbying mechanism.

After section 28 happened, some of us quietly went away and began working on what would become Stonewall. Some people in the gay movement were angry that we had started something that acted like a straight lobby group, but we were convinced it needed doing. And I think it’s the strongest example in the entire world of a successful LGBT lobbying group changing a country’s mind about some of its citizens.

Section 28 was repealed in Scotland in 2000 and in the rest of the UK three years later. In 2009, the then Tory leader, David Cameron, who had previously backed the law, apologised for its introduction and described it as a “mistake” that was “offensive to gay people”.

2018/05/23

DOCUMENTACIÓN | ACCIONES | MAY 33rd, 1988. SECTION 28. LESBIANS INVADE BBC

May 23rd, 1988. Section 28. Lesbians invade BBC.
Colin Clews | Gay in the 80s, 2018-05-23

https://www.gayinthe80s.com/2018/05/may-23rd-1988-section-28-lesbians-invade-bbc/

Section 28 of the Local Government Act passed into law on May 24th 1988. But Margaret Thatcher’s Conservative government had under-estimated our communities’ determination to resist this legislation at every possible opportunity.

And so it was that, at 6 p.m. on May 23rd, four lesbians ran into the BBC News studios just as the Six O’Clock News was getting underway. They didn’t quite make it onto camera but they could clearly be heard shouting ‘Stop Section 28’ as various members of the BBC news crew grabbed them.

Despite presenter Sue Lawley’s snooty dismissal of the protestors, it was clear that the action served to get the message across. Even the BBC’s own Nine O’Clock News ran the story!

There is still some uncertainty as to who these brave women were. At the time of the incident they gave their names as Sarah, Charlotte, Anne and Eleanor.

When two of the women subsequently appeared on a talk show they gave their names as Sarah Ponsonby and Eleanor Butler. In fact these were pseudonyms. The real Sarah Ponsonby and Eleanor Butler actually lived some two centuries earlier. They were the famous ‘Ladies of Llangollen’, who eloped from arranged marriages in Ireland in the 18th century so that they could spend the rest of their lives together!

I would very much like to find out the names of these brave women and – with their consent – make them known to a wider audience. I know that one of the women who took in the action is called Booan Temple. (At least she recently appeared under that name on a TV programme about Section 28 and the BBC ‘invasion’). I still don’t know who the others are. I believe that they are the same women who abseilled into the House Lords earlier in the year.

These women are true community heroines. They put their liberty at risk in order to show just how hateful Section 28 was. As such they need to be recognised for the brave and inspired actions they undertook on behalf of our communities.

2017/08/01

IMÁGENES | ACCIONES | MANI EN MADRID, POR NUESTROS DERECHOS Y CONTRA LA HOMOFOBIA


El 1 de agosto de 2017 LIGAN Liberazión GLBTQueer publica en su Facebook esta imagen con este texto: 1997, 22 F. Madrid: “Tolerantzia = Homofobia”, pancarta de la Euskal Herria marika en la gran Marcha Estatal Gay-Les-Bi-Trans “Por nuestros derechos” convocada por todos los grupos del Estado español, incluida la COFLHEE.

Se trata de la pancarta de EHGAM-Nafarroa en la manifestación LGTBI que tuvo lugar el 22 de febrero de 1997 en Madrid bajo el lema “Por nuestros derechos y contra la homofobia”. Únicamente se localiza que queda documentada en una reseña publicada el día anterior en El Mundo.

DOCUMENTACIÓN
«Por nuestros derechos y contra la homofobia»

«Gays», lesbianas y transexuales de toda España se manifestarán mañana en Madrid.
El Mundo, 1997-02-21 ***
https://www.elmundo.es/papel/hemeroteca/1997/02/21/

2017/06/27

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | SER LESBIANA EN 1977: "DETRÁS DE LAS VENTANAS HAY LESBIANAS"

Instalación 'Molt amor per fer', de Ricard Martinez - Arqueologia del punt de vista //

Ser lesbiana en 1977.

Dos de las protagonistas de la primera manifestación homosexual en la ciudad reivindican el papel del feminismo en su lucha. Coinciden en el mucho trabajo que queda por hacer, pese a las victorias legislativas logradas tras batallar durante cuatro décadas.
Helena Pérez | El Periódico, 2017-06-27
https://www.elperiodico.com/es/barcelona/20170627/ser-lesbiana-en-barcelona-en-1977-dia-orgullo-gay-6131824 

Una de las grandes fotos, en blanco y negro, muestra un elegante, apasionado y, quién sabe, quizá algo teatralizado beso entre dos hombres, de pie, en el centro de una cafetería. Se tomó en 1977 y hoy sirve, sobre todo, de 'photocall' para las decenas de turistas que, cada hora, la usan de fondo para sus 'selfis', muchos sin reparar en el significado de la imagen. Otros sí, por supuesto, e incluso imitan su gesto. Ese era uno de los riesgos de colocar la muestra en tan céntrico lugar de la turistificada Barcelona, la plaza Reial, pero era donde debía a estar. A un paso de la Rambla, lugar en el que se vivió el episodio que recuerda la instalación 'Molt amor per fer', obra de Ricard Martínez. La exposición, que conmemora el 40º aniversario, el pasado lunes, de la primera manifestación LGTBI en la ciudad, es el primero de una serie de actos organizados por el Ayuntamiento de Barcelona junto a entidades y colectivos de la ciudad durante todo el año, que incluye una web de testimonios de la mítica manifestación.

Dos de las personas que participaron en la marcha y que además de en la citada web han brindado también su testimonio en un documental sobre las cuatro décadas de lucha del colectivo, que se presentará también en el marco del aniversario, son Maria Giralt y Empar Pineda. Ambas coinciden en que aquella manifestación significó un punto de inflexión: no estaban solas y había llegado el momento de salir a la calle. Coinciden también en la necesidad, aún hoy, de reivindicar el papel de las lesbianas, como mujeres, siempre a la sombra de los hombres, también de los gais, y el papel, a su vez, del feminismo, en esa lucha. "Pese a que, sobre el papel, la igualdad hoy es real, no hay que bajar la guardia. Por un lado porque las leyes pueden cambiar, y hay que defenderlas, y por el otro, porque, por mucho que digan las leyes, seguimos viviendo en una sociedad machista y patriarcal", resume Giralt.

Pineda comparte el diagnóstico e insiste en la necesidad de trabajar desde los colegios. "Pese a que somos muchos los que llevamos décadas luchando y hemos sumado muchas victorias, los niños y niñas gais, lesbianas y trans siguen sufriendo acoso escolar en las escuelas", insisten.

Para trabajar en esa línea, el ayuntamiento ha anunciado este martes la creación de un Centro Municipal de Recursos LGTBI, el primero de España, que gestionarán entidades del colectivo. Se trata de un espacio de 1.200 metros cuadrados destinados a servicios especializados de atención directa al colectivo, que prevén inaugurar el próximo verano.

El Periódico / Maria Giralt //

"Subíamos la Rambla gritando: 'Detrás de las ventanas hay lesbianas'"

Maria Giralt fue una de las cuatro mil personas que participaron en la primera manifestación LGTBI en Barcelona en junio de 1977. Tenía 18 años y fue una de las impulsoras de la primera coordinadora de lesbianas de la ciudad, reivindicando un feminismo radical.
Helena Pérez | El Periódico, 2017-06-27
https://www.elperiodico.com/es/barcelona/20170627/subiamos-la-rambla-gritando-detras-de-las-ventanas-hay-lesbianas-6131050

En el paraninfo de la facultad de Psicología de la Universitat de Barcelona, una pancarta enorme -Maria la recuerda así, muy grande- anunciaba la presentación del Front d’Alliberament Gai de Catalunya (FAGC). Ella tenía 18 años y se había matriculado en Psicología para ver si le daban "alguna pauta". Se paseó arriba y abajo por delante de aquel cartel varias veces. No quería pararse justo enfrente para que no pareciera que le interesaba. Pero le interesaba, por supuesto que le interesaba. Y pasó por delante todas las veces que necesitó hasta tener claros el lugar y la hora de la presentación, que era en aquel lugar y a aquella hora, así que entró. "Si no hubiera sido por esa casualidad, seguramente no estaría aquí, ahora", recuerda, 40 años después, Maria Giralt, directora general de Gayles TV.

Ese aquí y ahora es la plaza Reial, este lunes, día en que se cumplían cuatro décadas de aquel 26 de junio de 1977 en el que más de 4.000 personas recorrieron con orgullo -no es ningún chascarrillo, es el sentir con el que lo hicieron- la Rambla, en la primera manifestación LGTBI de la ciudad, una manifestación convocada todavía al margen de la ley, pese a celebrarse casi dos años después de la muerte del dictador.

Al terminar la presentación, Maria se acercó a la mesa y preguntó a los ponentes, hombres, si tenían algún grupo de mujeres. Le respondieron que lo sentían, pero que no, aunque le abrieron una ventana. Le dieron una hoja mecanografiada en papel carbón con 30 nombres y 30 números de teléfono. Eran mujeres que, de una forma u otra, habían contactado con ellos. Maria se marchó a casa sujetando fuerte aquel papel entre las manos y empezó a llamar. ¿Qué podía perder? De las 30, logró que 10 le hicieran caso. Quedaron frente al Cine Catalunya -donde ahora está la FNAC- un sábado. Entraron en el bar Núria -que, como casi todo, entonces no era como ahora-, y allí y así nació el primer colectivo de lesbianas dentro de una organización gay.

Explosión de libertad

Aquella cita en el Núria, también en la Rambla, días antes de la manifestación, en la que por supuesto también participaron, supuso para Maria, y obviamente no solo para Maria, un punto de inflexión. "Ya no estaba sola. Éramos muchas. Aquello fue una explosión de libertad. Subíamos la Rambla gritando 'detrás de las ventanas, hay lesbianas'; 'detrás de los balcones, hay maricones'", rememora Giralt, quien odia la expresión "normalizar" desde que a los 17 la novia que, sin ponerle nombre, tuvo desde los 14, la dejó porque "quería ser normal".

Lo importante de aquella protesta -que la ciudad recuerda estos días en la exposición fotográfica 'Molt amor per fer'- es que la gente perdió el miedo. "El miedo lleva a la inacción y en aquel momento la gente decidió actuar. Ver, en la calle, a más de 4.000 personas gritando contra la ley de peligrosidad social y por el derecho al propio cuerpo nos sorprendió a muchos. Nos sirvió para decir, queremos esto. Queremos ir por la calle y ser como somos. Vivir con libertad", explica la mujer. Además, poco después, el gobierno sacó la homosexualidad de la ley de peligrosidad social. "Algo tendría que ver en ello que fuéramos tantos en la calle", añade esta pionera del activismo por los derechos de las mujeres.

Con el tiempo, poco, esta coordinadora -gran parte de ella- nacida en el Núria abandonó el FAGC y se acercó al feminismo radical. "Nos encontramos dentro del FAGC con una misoginia latente y patente por parte de algunos de sus miembros con la que se hacía difícil convivir. Ellos eran 100 y nosotras, 10. Éramos la minoría de la minoría. Nos peleábamos por cosas como el diseño los carteles de las fiestas que organizábamos, que no nos representaban. Pedíamos que dejaran de ser tan falócratas. Para ellos todo eran falos y nosotras entendíamos el falo como la representación del poder", ejemplifica Giralt, quien reivindica el papel histórico del feminismo en la lucha por la liberación sexual.

El Periódico / Empar Pineda //

"Para Franco las lesbianas no existíamos"

Empar Pineda fue una de las asistentes a la primera manfiestación LGTBI en Barcelona, hace cuatro décadas. "La protesta marcó un punto de inflexión, las lesbianas necesitábamos referentes, saber que no estábamos solas".
Helena Pérez | El Periódico, 2017-06-27
https://www.elperiodico.com/es/barcelona/20170627/para-franco-las-lesbianas-no-existiamos-6131320

Empar Pineda, (re)conocida militante feminista e izquierdista, referente en las luchas antifranquistas y por las libertades desde bien joven, tardó mucho en salir del armario. Recuerda que una vez, en Madrid, ya con treintaytantos, tras una charla a la que fue invitada para hablar como feminista sobre el encaje entre el lesbianismo y el feminismo, se le acercaron dos mujeres. "Oye, a ti qué te pasa, con ese plumón que tienes de lesbiana, y hablando del tema cómo si no tuvieras nada que ver...", explica que le dijeron. "Y me quedé pensando: ¡Cuánta razón tenéis", prosigue. Hace 40 años -la conversación con Pineda se produce con motivo del aniversario de la primera manifestación LGTBI que la ciudad celebra con multitud de actos- ser lesbiana ni siquiera se planteaba como una posibilidad remota.

"Para las autoridades franquistas las lesbianas simplemente no existíamos. No concebían que pudiera haber sexo entre dos mujeres sin ningún hombre de por medio. Y esa negación, para las lesbianas, tuvo consecuencias muy negativas. Porque no había referentes. No sabíamos cómo organizar nuestros sentimientos, nuestra forma de vivir nuestra sexualidad. Esto puede parecer una tontería, pero es muy importante", reflexiona la veterana activista, quien agradece enormemente a aquellas dos mujeres aquel comentario sincero. "Al cabo de un tiempo, -continúa- me las volví a encontrar y, con ellas, y con otras, creamos la coordinadora de gais y lesbianas de Madrid".

"Déjate de tonterías, tú eres una lesbiana de tomo y lomo", recuerda también que le dijo otra compañera al reflexionar ella sobre sus relaciones de amistad íntima con las mujeres. "Cuando una compañera me dijo eso, sentí un gran alivio. Ponerle nombre a eso que sentía me produjo una satisfacción", relata.

La primavera de las mujeres
Nacida en Hernani en 1944, Pineda llegó a Barcelona con la muerte de Franco. Venía de haber empezado la carrera en Madrid, de cuya universidad la expulsaron por su activismo político. De allí pasó a Salamanca, y a Oviedo, donde pudo acabar Filología Románica. El primer gran momento que recuerda en Barcelona fue la celebración, en mayo de 1976, de las Jornadas Catalanas de las Mujeres. "Aquello fue un éxito tremendo. Piensa que en aquel momento estaba penalizado no solo el aborto, sino también el adulterio. Había muchísimo trabajo por hacer y teníamos ganas de hacerlo".

De allí nació la coordinadora feminista de Catalunya, y uno de los acuerdos de la coordinadora fue dar apoyo a la FAGC en la organización de la manifestación de 1977 contra la ley de peligrosidad social, explica la activista, quien recuerda a muchísimas mujeres, no solo lesbianas, tras la pancarta de la coordinadora feminista.

La asignatura pendiente
Pese a que, obviamente, la situación en estos 40 años ha mejorado para las lesbianas, a ojos de Pineda, la visibilización del colectivo sigue siendo una de las grandes asignaturas pendientes. "A las mujeres aún nos falta visibilidad. Las lesbianas tenemos que lograr situarnos. Ellos son muy visibles. Nosotras, aún no. Ya es fácil ver a hombres gais en cualquier ámbito, pero mujeres lesbianas cuesta más. Eso para el imaginario colectivo es un desastre", añade, optimista pese a todo por los en aquel momento impensables avances legislativos, "sobre todo en Catalunya". "Aunque, como dice una amiga, una cosa es la ley y otra cosa es la vida, andar cada día por la calle", concluye. Por ello siguen, con orgullo, trabajando.

2017/05/28

DOCUMENTACIÓN | EXPOSICIONES | NO VUELVES CON LA HOMOFOBIA. IBERIA DISCRIMINA


«No vueles con la homofobia. Iberia discrimina a gais»

Una exposición del Ayuntamiento incluye un cartel contra la empresa española, a pesar de que es la aerolínea oficial del World Pride.
Pablo Gómez | La Razón, 2017-05-28
https://www.larazon.es/local/madrid/no-vueles-con-la-homofobia-iberia-discrimina-a-gais-OD15255139/

Una exposición del Ayuntamiento incluye un cartel contra la empresa española, a pesar de que es la aerolínea oficial del World Pride.

La cuenta atrás para que la ciudad de Madrid acoja la celebración mundial del Orgullo LGBT –el World Pride 2017– afronta su recta final. Quedan apenas 25 días para un evento que espera reunir a más de tres millones de personas en la capital. Este mes, la alcaldesa, Manuela Carmena, dio el pistoletazo de salida a los preparativos de esta cita poniendo el primer lazo en una bandera arcoíris gigante que decorará la fachada del Palacio de Cibeles. A ello se sumó la semana pasada la inauguración de la exposición «El Porvenir de la Revuelta. Memoria y deseo LGTBIQ». Se trata de una muestra que acoge la Sala de Bóvedas del Conde Duque y cuya actividad se verá complementada con talleres, seminarios y encuentros. El objetivo, según la comisaria de la exposición, Fefa Vila Núñez, es «configurar un lugar de encuentro y un espacio para la reflexión colectiva sobre las formas y el significado de los movimientos que surgieron en torno a la diversidad sexual».

Una de las secciones de la exposición, bajo el nombre «¿Archivo Queer?», reúne carteles, campañas y documentos de diferentes acciones que, tal y como señala uno de los paneles informativos, fueron «llevados a cabo por los movimientos queer en el Madrid de inicio de los años 90». Entre el material y los documentos procedentes del activismo político y cultural de aquella época, llama la atención uno de los carteles reproducidos. En concreto, uno que incluye el logotipo de Iberia con una esvástica superpuesta y una leyenda en la que se lanza una invitación a boicotear a la aerolínea española: «No vueles con la homofobia. Iberia discrimina a gais y lesbianas». El póster acusa a Iberia de ser una empresa homófoba y en el simbolismo empleado se la asemeja con el régimen nazi por discriminar a las personas homexuales.

El cartel, como el resto de los documentos que integran «¿Archivo Queer?», son el resultado de un seminario de investigación desarrollado en enero de 2015 en el Museo Reina Sofía de la capital. En concreto, la obra sobre Iberia fue elaborada a principios de los años 90, década en la que se realizaron varias campañas de denuncia contra la homofobia en las aerolíneas y otros medios de transporte.

«El orgullo es llevarte»
El cartel podrá ser contemplado por los millones de turistas que en las próximas semanas llegarán hasta la capital. Y se da la paradoja de que precisamente Iberia es la aerolínea oficial del World Pride 2017, tal y como anunciaron los propios organizadores de este evento el pasado mes de febrero. En la exposición municipal, Iberia es la única empresa a la que se dedica un cartel reivindicativo en la exposición ya que el resto de pósteres y folletos critican el papel de instituciones públicas, fundamentalmente el Ministerio de Sanidad y su inacción frente al Sida. En la propia web oficial del World Pride 2017 –en su sección «Prepara tu viaje»– figura Iberia como la aerolínea oficial del evento, Trapsatur como el teleoperador oficial y la empresa NH Hotel Group como la cadena hotelera colaboradora.

De hecho, buena parte de las personas que lleguen a Madrid con motivo de los actos del World Pride lo harán a bordo de aviones de Iberia, ya que la compañía ha venido realizando desde hace meses descuentos en sus vuelos con destino Madrid para estas fechas. «El orgullo es llevarte. Te llevamos al World Pride de Madrid para celebrar el amor», reza uno de los numerosos anuncios que Iberia ha realizado en estos meses en varias lenguas para acercar a sus clientes los descuentos de un 10% para volar a Madrid.

2015/07/02

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | "LAS LESBIANAS TENÍAN MÁS VISIBILIDAD EN LOS NOVENTA"

Público / RQTR en el Orgullo de 1995 //

Cuando la bandera arcoíris conquistó por primera vez el corazón de Madrid.

En 1995, Pedro Zerolo encabezó la primera manifestación en la capital por el matrimonio homosexual y la unión de hecho entre personas del mismo sexo, a la que acudieron 3.000 personas.
Alicia Ibarra | Público, 2015-07-02
https://www.publico.es/sociedad/bandera-arcoiris-conquisto-primera-vez.html 

Corría el año 1995, llovía y hacía frío. Era el mes de noviembre y una bandera arcoíris ondeaba en la primera manifestación que se realizaba en Madrid por el matrimonio homosexual y la unión de hecho entre personas del mismo sexo. También fue la primera ocasión en la que las organizaciones LGTB dejaron de protestar en la calle Carretas de la capital para, como ellos mismos recuerdan, "conquistar el corazón simbólico de Madrid".

"Aproximadamente unas 3.000 personas recorrieron el trayecto entre la Puerta de Alcalá y la Puerta del Sol en 1995. Encabezando aquella protesta y sujetando la pancarta se encontraba Pedro Zerolo". Así habla Fernando Villaamil, profesor de Antropología de la Universidad Complutense de Madrid y por entonces ya activista de organizaciones LGTB, sobre aquel día para el diario ‘Público’. Como él, miles de jóvenes dieron el paso de salir a la calle pese "al miedo a ser descubierto por amigos o familiares".

"Esa apuesta por cambiar el recorrido y hacernos visibles fue una apuesta personal y bastante fuerte de Zerolo", cuenta el profesor. "Nos convenció de que había que conquistar el centro de la ciudad. Ha estado presente en todos los grandes pasos que hemos dado".

Los primeros políticos en reaccionar ante aquello y "en apoyarnos fueron los de Izquierda Unida, sobre todo Inés Sabanés". "Luego entró el PSOE, pero no fue inmediato y les costó", rememora Villaamil. "A los medios también les costó tomarnos en serio, hasta 1998 o 1999 no nos tenían en cuenta como ahora".

Alberto Martín Pérez, trabajador de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB) y antiguo activista COGAM, recuerda cómo "la de 1995 fue la primera vez" que salió a la calle a protestar y cómo, "con apenas veinte años, estaba muerto de miedo".

Público / Acción en la Puerta del Sol, 1 de diciembre de 1995 //

Cuando las protestas sólo eran políticas

"Siempre se podía ver a Zerolo rodeado de gente: con su pareja, con los compañeros de las asociaciones... hasta con políticos", dice Alberto. "Recuerdo que en el año 2003 vino del brazo de Felipe González y Trinidad Jiménez". Según el antes activista, "Zerolo jamás se perdía actos como el del 1 de diciembre, Día Mundial de la Lucha Contra el SIDA".

"En las aceras también hay bolleras". "Igualdad de derechos ya". Así eran algunos de los lemas más coreados en los años noventa durante la protesta. "Antes las manifestaciones eran más políticas y reivindicativas, pero menos lúdicas", inciden. La gente iba con "gafas de sol y no querían ser fotografiados bajo ningún concepto". "Nadie pensó que pudiéramos llegar a ser tantos aquel día".

"La primera carroza salió al año siguiente, en 1996", señala Fernando Villaamil. Fue entonces cuando comenzó la participación de los locales de Chueca en el Orgullo y cuando "lo reivindicativo perdió protagonismo" para dar visibilidad al colectivo: "Decidimos sacrificar una cosa por la otra".

El papel de las mujeres
Sin embargo, en lo que los protagonistas de 1995 están de acuerdo es en que "Chueca siempre ha tenido un sesgo masculino y, por ello, las mujeres siempre han sido menos visibles en las carrozas". Según cuenta Villaamil, "en las manifestaciones de Carretas todo era mucho más pequeño y familiar, y las lesbianas tenían más protagonismo que ahora".

Para Alberto Martín Pérez, "las mujeres tenían más visibilidad en los noventa". "Entonces había más que ahora en las manifestaciones, quizás por la fuerza del feminismo de aquellos años". No obstante, para el profesor también ha influido la prensa: "Los fotógrafos y todos aquellos que han dado a conocer lo que pasaba han preferido sacar a la luz casos de hombres".

2015/05/17

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | "HOMOFOBIA BADAGO"

Homofobia badago.
Imanol Alvarez Gartzia, EHGAM | Uriola, 2015-05-17

https://uriola.eus/bilbo/1431846833515-homofobia-badago 

Orain ez asko, Argia aldizkarian kontatu nuen lehen aldiz 1995eko amaiera aldera gertaturiko anekdota bat. Estatuko talde gay-lesbiano guztiok Madrilen egin behar genuen manifestaziorako deialdiaren nondik norakoak erabakitzeko azken batzarra Bilboko EHGAMen egoitzan izan zen. Bertan, besteak beste, Pedro Zerolo (egun PSOEko Gizarte-Mugimendu eta GKEekiko Harremanetarako Idazkaria) egon zen, garai hartan elkarte bateko presidentea zen heinean.

Bileran, EHGAMek proposatuta, agiriaren izenburua “Homofobiaren aurka” izan behar zela, eta lehen puntuan bikote-legearen ordez, ezkontzeko eskubidea exijitu behar genuela ebatzi zen. Zerolo ezaguna da, dituen karguengatik ez ezik, bere burua aurkezten duelako sexu berekoen ezkontzen aitzindari. Inor gutxik daki, ordea, bilkura hartan sutsu jo zuela ezkontza aldarrikatzearen kontra, hala nola “Homofobiaren aurka” leloaren beraren kontra ere, Espainian (sic) ez omen zegoelako homofobiarik. Errealitatea tematia da; eta suposatzen dut Zerolo jaunak egun aitortuko zuela berak esaniko hura falazia hutsa baino ez zela. Homofobia egon badagoelako Espainian, Euskal Herrian eta, zoritxarrez, nonahi. Horrexegatik da hain inportantea erne eta lanean jarraitzea.

Gaurko egoera gure taldea sortu zen garaikoarekin alderatuz gero, ukaezina da gauzak askotxo aldatu direla onerako sexu-askatasunari dagokionean. Hainbat lege desagertu edo aldatu egin dira, eta beste berri batzuk sortu; erakunde batzuek homofobiaren aurkako kanpainak egiten dituzte... Hori guztia ondo dago. Egin behar zen eta egin behar da. Baina, kontuz! Egiten dute/da/dugu benetan geureganatuta dutelako/dugulako sexualitatearen arloan ere askatasuna izan behar dela nagusi, edo politikoki zuzena omen delakoan ondo gelditzeko?

Joan den hilean, gure taldean urtetan ibilitako mutil bat erasotua izan zen Algortan. Horren kontra deituriko kontzentraziora udaleko alderdi guztietako ordezkariak joan ziren, PPkoak barne. Ongi deritzot horri: hor egon behar zuten eta hor egon ziren. Zalantza bat dut ordea. Nola da posible horiek beroriek (PPk aurkeztu eta PNVk alde), egun batzuen bueltan Bilboko udalbatzan inguruetako mendixka batean “cruising” delakoa (gizonek gizonekin ligatzea alegia, sexua egiteko asmoz) debekatzea. Gainera, PPren kasuan behintzat, ezaguna da zentzu guztietan eraman duen eta daraman ibilbide homofoboa, edo, hobeto esanda, sexofoboa. Horri inkoherentzia dei diezaiokegu, edo kontraesana; nire ustez, ordea, zerbait gehiago dago: batzuen kasuan hipokresia, eta besteen kasuan benetako eurenganatze-falta. Hausnarketa sakona behar dugu, ea egiazki zer pentsatzen dugun, zeren alde egin nahi dugun, zelako bitartekoak erabiltzeko prest gauden… Osterantzean, dena makilajean gera liteke.

Amaitzeko, Uriolako lagunek eman didaten aukera aprobetxatu nahi dut medioek egin ohi duten zentsura salatzeko ere, are larriagoa dena medio publikoen kasuan. Izan ere, Algortako erasoaren harira, hainbat taldetako ordezkariak izan ginen elkarrizketatuak. Nire kasuan, eta besteak beste, ETB2ko “Sin ir más lejos” programarako grabatu ninduten. Nik aurreko lerroetan aipatu dudan zentzugabekeriazko kontraesana ere salatu nahi izan nuen, eta espresuki eskatu nien kazetariei ez mozteko. Bada, imajinatzen duzue zer gertatu zen, ez da? Bai, asmatzea erraza: beste guztia emititu zuten, baina PNV ere agerian uzten zuen esaldia moztu egin zuten.

MIKEL/A, AQUÍ ESTAMOS Y NO NOS OCULTAMOS

Mikel/a enseña cacho en la 2ª Gayakanpada de EHGAM, 27-29 agosto 1993, Muxika // STARS COFLHEE es un trabajo realizado por Julen Zabala Alon...