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2021/07/31

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | CASO ARNY, 25 AÑOS DE LA PEOR SEVILLA

Caso Arny, 25 años de la peor Sevilla.
Sevilla tiene cara B. Uno de sus médulas se llama ‘Arny’. El asunto criminal lo centró tugurio donde se prostituían menores. No aprendemos las lecciones de aquel fiasco.
Juan-Carlos Arias | El Correo de Andalucía, 2021-07-31
https://elcorreoweb.es/in-fraganti/caso-arny-25-anos-de-la-peor-sevilla-LX7415836 

El capítulo que rememoraba el Caso Arny en #Infraganti no pasó desapercibido entre los miles de lectores de este periódico decano sevillano, ni en la redes sociales. Algunos comentarios elogiosos se publicaron en internet sobre lo que aquí titulamos doble: Leyenda Negra y Caza de Brujas [en las postrimerías del siglo XX].

Un emotivo y sincero encuentro entre este modesto autor y el hijo de una de las principales víctimas del caso, el inolvidable Juez Manuel Rico Lara, injustamente ninguneado por sus propios compañeros y fiscales, trufó la gratitud. Las verdades afloraron. Nadie las osaba publicar en una Sevilla hipócrita, beata y difamadora. Donde los aplausos son pagados por platos de lentejas y donde la verdad ni cuenta, ni se le espera.

El ‘Caso Arny’ no ha desmentido ni enjuagues urbanísticos del peor perfil especulativo, ni la cortina de humo del último ‘felipismo’ en el poder. Ni disiente de la necesaria actualización del poder judicial, policía y de la prensa más parcial y ‘del corazón’. Tampoco se alejó ese ‘lobby gay’ que no supo diferenciar y aislar la diversidad sexual del Código Penal. Ese silencio ante lo importante se remató con la ‘mejorable’ instrucción judicial, la deficiente investigación policial y el fiasco del caso antes de ser juzgado, por la doblez del patio popular y la peor infamia. Se calló hasta lo más nutritivo socialmente hablando. Aunque hay excepciones.

La censura inquisidora
El prólogo del ‘escándalo’ del ‘Arny’ fue una noticia que informaba sobre la detención de unos policías. Estarían ‘infiltrados’ junto al portero del local, un ex policía. Aquella redada del desaparecido GRUME (Grupo Menores-Policía Nacional) fue aireada por un conocido periódico. Fue difundida en Canal Sur Radio-CSR, durante septiembre de 1995, en el programa de un Carlos Herrera recién llegado de la COPE. Su cronista radiofónico fue despedido tras leer lo publicado. Y no anda lejos, es quien firma este artículo. Por aquel entonces llevaba contratado por CSR años tras cesar como portavoz de un desaparecido colectivo de detectives privados andaluces (AADP). El pecado que causó el despido fulminante fue leer, rebotar, una crónica de El País. Es decir, difundir un texto ajeno a CSR.

El armario del ‘Caso Arny’ se abrió de par en par durante enero de 1996. Fue tras aplazarse la declaración judicial de uno de los Morancos de Triana, Jorge Cadaval, finalmente absuelto como otras 31 personas más sobre los 47 imputados -hoy investigados- iniciales.

Ni el líder almeriense de las ondas, tras la Cadena SER, ni nadie en CSR dio explicaciones a quien suscribe para tan fulminante cese. Pero meses después se destapó que un directivo de Canal Sur, Manuel M. W., estaba encartado en el sumario como habitual del Arny contratando ‘chaperos’. Fue de los pocos condenados por el Tribunal Supremo. Y el silencio ‘corporativo’ persiste.

Otros escritores, periodistas, locutores, abogados, profesionales de la Justicia, policía y fiscalía han sufrido la misma ‘mano negra’ que merodea el ‘Caso Arny’. Es la misma mano que mecía cunas o escribía listas clientelares del Arny para difamar competidores, familiares, colegas, vecinos... Qué decir lo ‘cocinado’ en ambientes ‘kofrades’, eclesiales, de la abogacía o entornos de la policía y Justicia. Hubo de todo: ceses, cambios de destino, calumnias obsesivas... La verdad sería distinta al dossier oficial del Arny.

Mariola Cubells es una veterana periodista que hace un año publicó un artículo donde pedía perdón al televisivo Jesús Vázquez, otro absuelto del caso que nos ocupa. Cubells rememoraba que en programa de productora televisiva para la que trabajaba conoció al testigo protegido nº 1. Entre otras cosas admite que ‘...Sólo cuando estalló el caso Arny se supo que todo lo que dijeron aquella noche era mentira. Abandoné ese programa de mierda poco tiempo después, con claros y rotundos sentimientos de vergüenza y de culpa, tras muchos momentos letales como ése...’. Cubells, tras admitir que ayudó a dicho sujeto a superar abstinencia de la droga evidencia una forma de hacer televisión, la del ‘todo vale’ por la audiencia; no importa ni la verdad, ni el sufrimiento de inocentes. Se ve que la periodista rectificó su pauta al reciclarse en la Cadena SER como experta en temas audiovisuales.

25 años no son nada
Ahora que toca recapitular se caen caretas. Piden prejubilarse los actores del ‘caso’: desde la jueza instructora, a policías o fiscales. El que era jefe de los acusadores, del que pidieron recusación por unanimidad los abogados de las defensas, cambió de acera. Alfredo Flores decidió defender, jubilado, a transgresores: da mucho dinerito más que la nómina de clase pasiva.

La novela ‘Nadie conoce a nadie’ de Juan Bonilla se queda corta en esa Sevilla que parece no existe si nos referimos al triste asunto del Arny. Hay profesionales que preparan libros e historias audiovisuales. La crónica del fiasco da para mucho. Los ajustes de cuentas no son recomendables, pero si es bueno que aprendamos de los errores, aunque algunos se repiten entrado el siglo XXI, sobre todo en materia mediática y el concepto selectivo que se curte de la ‘alarma social’ en la cúpula policial y judicial. La didáctica, el feedback del error o del peor desvarío deben rentabilizarse.

El local donde estuvo el Arny hoy está frente a un estratégico centro comercial que antes alojó la inolvidable estación de Córdoba-Plaza de Armas. Allí hay comercios, tiendas, bares y hasta se celebran memorables 'jam sessions' del mejor jazz local en el Platea Odeón.

El lugar hoy lo ocupa un negocio en un bloque donde los pisos tiene precios que sólo muy pocos pueden pagar. Al lado del antiguo ‘Arny’ se ultima un hotel de lujo. Su zona contigua está muy cotizada sobre el cutrerío que reinaba a finales del pasado siglo. La zona Plaza de Armas fue una de las asignaturas pendientes de la renovación que acometió Sevilla con ocasión de la Expo 1992. Los 25 años del Arny no son nada, aunque afloraron canas en ciertas cabezas donde habría poco remedio de optimizar una nefasta experiencia que situó a Sevilla en el peor escenario. La infamia del Arny es historia, pero palpita en el museo hispalenses de los horrores.

2021/06/25

DOCUMENTACIÓN | 28-J | ORGULLO GAI EN ANDALUCÍA, 1981

Orgullo Gai: Andalucía, 1981.
Pablo Morterero | 1 de cada 10 | 20 Minutos, 2021-06-25

https://blogs.20minutos.es/1-de-cada-10/tag/movimiento-homosexual-de-accion-revolucionaria/ 

Hace 40 años, el Frente de Liberación Homosexual de Andalucía (FLHA) organizó por primera vez en Andalucía una agenda trans-provincial del Orgullo Gai, con actos en Granada, Málaga y Sevilla.

Reconstruir la historia del movimiento homosexual español en general, y andaluz en particular, es extremadamente complicado: la fragilidad de la memoria de los y las protagonistas e incluso la voluntad de olvidar de algunas y algunos, así como la falta de fuentes escritas por las más variadas circunstancias, hacen que a veces pase de ser una tarea titánica a directamente una labor imposible.

Esta incertidumbre se extiende a la celebración en nuestra Comunidad Autónoma de lo que hoy conocemos como Orgullo LGTBIQ.

Barcelona fue la primera ciudad que acogió en junio de 1977 una movilización en favor de los derechos de gais (entre los que entonces se incluían a las mujeres trans) y lesbianas, siguiendo la senda de diferentes capitales europeas que replicaron la primera manifestación del 28 de junio en Nueva York en 1970 para conmemorar los disturbios producidos un año antes en Stonewall.

Aquella primera movilización del activismo barcelonés (que se repitió en diciembre del mismo año en contra de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social) preparó la que sería la primera acción coordinada en todo el territorio nacional a través de la Coordinadora de Frentes de Liberación Homosexual del Estado Español (COFLHEE) en 1978.

La COFLHEE fue la primera organización mixta (de gais y lesbianas) que aspiró a articular el naciente movimiento homosexual español, y que dejó paso a la FELGTB en los años 90.

Una de las reuniones preparatorias para dicha movilización se celebró en Sevilla en la primavera de aquel año y desembocó en la convocatoria de manifestaciones y mítines por varias ciudades españolas para el domingo 25 de junio de 1978 por el “Día Internacional de la Liberación Homosexual” ya que hasta un año más tarde no se adoptó el término “Día del Orgullo Gay” (que se convirtió posteriormente y durante pocos años en “Orgullo Gai”).

Creemos saber que, en Andalucía, solo Sevilla celebró un acto aquel 25 de junio. En concreto un mitin multitudinario (asistieron unas mil personas según distintas fuentes) convocado por el Movimiento Homosexual de Acción Revolucionario (MHAR) en los locales que el Sindicato Comisiones Obreras disponía en la calle Calatrava, muy cerca de la Alameda de Hércules, y que posteriormente continuó con una concentración y finalmente una manifestación que desde la plaza del Triunfo continuó hasta el Prado de San Sebastián, donde terminaron un valiente grupo de unas 30 personas.

Al año siguiente, 1979, el MHAR celebró otro mitin en los mismos locales de CCOO con una afluencia muy inferior, y que supuso el último acto documentado de la primera organización homosexual sevillana, la cuarta organización de la entonces región andaluza.

Porque el movimiento homosexual andaluz nació en Málaga con la Unión Democrática de Homosexuales (UDH) en 1976, contándose para 1977 con al menos tres organizaciones más, además de la UDH: en Granada existía el Movimiento de Liberación Homosexual y el Frente Homosexual de Acción Revolucionaria (FHAR); y en Sevilla el citado MHAR.

Y afirmamos que al menos tres, porque la prensa de 1978 recoge que en junio de aquel año existía en las provincias de Sevilla, Córdoba y Granada el Frente de Liberación Homosexual (FLH) sin que se aportara datos de cuando se constituyeron.

Esta información está en contradicción con lo afirmado posteriormente por fuentes orales y documentales del que luego pasaría a llamarse Frente de Liberación Homosexual de Andalucía (FLHA), según las cuales el Frente de Liberación Homosexual de Granada se creó en 1979, el Frente de Liberación Homosexual de Sevilla en 1980 y el propio Frente de Liberación Homosexual de Andalucía en 1981, en la parroquia de San Idelfonso de Granada.

Nuestra hipótesis es que los Frentes de Liberación Homosexual de Sevilla, Córdoba y Granada de 1978 (tal vez de 1977) no se consolidaron, y que posteriormente fueron refundados por activistas desconectados con el pasado. Según las fuentes orales y documentales a las que hemos tenido acceso (que no necesariamente refleja la realidad de la época) en la primera mitad de la década de los 80 el FLHA fue la única organización homosexual andaluza.

Según un folleto del FLHA de 1984, “Hace cuatro años, con motivo del Día del Orgullo Gai, aparecieron en las calles sevillanas carteles de hombres y mujeres abrazados que convocaban a una reunión – a la que siguieron otras – que puso de manifiesto la existencia de un grupo de personas especialmente interesadas por el tema de represión y discriminación homosexual.”

“Las cosas” continua el folleto “no estaban – no está – bien para los gais y creíamos – creemos – que se podían mejorar. Nos planteamos unos objetivos – inmediatos unos, a largo plazo otros – y unas bases de funcionamiento. Contamos con otros grupos existentes en Granada y Málaga y uniendo esfuerzos organizativos nacía el FLHA en mayo de 1981. Aquel año se celebró en Granada, Málaga y Sevilla el Día del Orgullo Gai con fiestas y alguna charla”.

Y es que el impulso inicial del movimiento homosexual español a finales de los años 70 (cuando las manifestaciones de Barcelona y Madrid convocaban a miles de personas) desapareció tras la exclusión del estado de homosexualidad de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social en diciembre de 1978. En Madrid, por ejemplo, de las 7.000 a 10.000 personas que convocó la manifestación madrileña de 1978, se pasó a unas 600 en la manifestación de 1980.

Pero el FLHA (que era miembro de la COFLHEE), a pesar de no tener fuerzas suficientes ni apoyo social para convocar manifestaciones en aquella década, sí tuvo la capacidad de organizar por primera vez una agenda regional del Orgullo Gai con fiestas y charlas en las distintas provincias andaluzas donde tenía presencia.

Cuarenta años después, debemos seguir homenajeando a aquellos valientes activistas que abrieron paso a los avances legales y sociales de los que hoy, a pesar de todas las dificultades, disfrutamos las personas homosexuales (lesbianas y gais), bisexuales, trans e intersex.

2020/09/15

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | JESÚS VÁZQUEZ RESPONDE A LAS DISCULPAS DE MARIOLA CUBELLS 25 AÑOS DESPUÉS DEL CASO ARNY

Jesús Vázquez responde a las disculpas de Mariola Cubells 25 años después del Caso Arny.
La periodista ha escrito una carta pidiendo perdón por su papel en la cobertura del caso sobre prostitución de menores en el que el presentador se vio involucrado erróneamente.
La Vanguardia, 2020-09-15
https://www.lavanguardia.com/gente/20200915/483507370751/jesus-vazquez-mariola-cubells-responde-disculpas-caso-arny-bertin-osborne.html 

Ya hace algunos días de su comentada participación en el programa de Bertín Osborne ‘Mi casa es la tuya’, que dejó algunos momentos muy emotivos, pero Jesús Vázquez sigue acaparando titulares por lo que contó sobre los duros momentos vividos a raíz de su vinculación errónea en el Caso Arny.

Como muchos saben, el escándalo conocido por ese nombre que se produjo en 1995 y tuvo que ver con el sumario del juicio por las actividades de prostitución de menores que tuvieron lugar ilegalmente en un bar gay de Sevilla llamado Arny. En aquel momento, se relacionó con la trama a muchas figuras públicas como Vázquez.

“Hicieron sangre de gente inocente. Yo ni conocía el bar. Nunca estuve (...) Es una de las manchas negras de la justicia. (...) No se puede montar algo así si no estaba todo el mundo implicado: la policia, la fiscalía... (...) En el juicio salían cosas que yo alucinaba. Unas cosas que daban mucho miedo. En el juicio salió todo (...) Salimos inocentes porque se demostró que todo era un montaje”, le explicó a Bertín Osborne el propio Jesús Vázquez.

Ahora, a raíz del dolor (tanto suyo como de su madre y sus familiares) que hizo público el presentador por ser relacionado con el caso, la periodista Mariola Cubells, una de las encargadas de dar voz a las víctimas de la trama hace 25 años (que se supo a posteriori que habían mentido), ha pedido disculpas a Vázquez en un blog publicado en el medio digital ‘HuffingtonPost’.

“Nunca le he contado esto que acabo de escribir, claro. Pero el otro día, cuando lo vi al borde de las lágrimas con Bertín Osborne recordando la tragedia que supuso para él y para su familia todo aquello, pensé que se lo debía”, ha escrito la periodista en el texto.

“Sólo cuando estalló el caso Arny se supo que todo lo que dijeron aquella noche era mentira. Abandoné ese programa de mierda poco tiempo después, con claros y rotundos sentimientos de vergüenza y de culpa, tras muchos momentos letales como ése”, ha añadido la comunicadora también sobre aquella época en el mensaje, que ha desencadenado una respuesta de Jesús Vázquez.

El presentador ha querido contestar a Cubells con un mensaje en su perfil personal de Twitter en el que asegura no guardar rencor por lo sucedido en aquella época. “Querida Mariola acepto agradecido tus disculpas. No siento rencor en mi corazón. Es lo que me ha permitido seguir viviendo en paz”, ha zanjado Vázquez, que parece haber conseguido dejar atrás aquella mala época en su vida.

2020/03/21

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | CANDELA GARCÍA LÓPEZ: EL LARGO Y TORTUOSO CAMINO

Candela García López: el largo y tortuoso camino.
Nació como José Antonio y luego Candela llegó a ser una de las artistas de la corte de la transgresora Esmeralda.
Félix Machuca | ABC Sevilla, 2020-03-21
https://sevilla.abc.es/sevilla/sevi-candela-garcia-lopez-largo-y-tortuoso-camino-202003210816_noticia.html 

Es muy probable que Candela no sepa quién fue Tiresias. Ni falta que le hace. Pero Tiresias, el advino mitológico griego que fue hombre y mujer, sí pudo saber cómo sería el largo y tortuoso camino de José Antonio García López, un chico con alma de chica que hoy, como se lee en sus papeles, es Candela García López. Conseguir ser lo que sentía, pasar de José Antonio a Candela, fue un infierno. Un largo y tortuoso camino que arrancó en las calles de su infancia, donde jugaba más con las muñequitas de las niñas del vecindario que con el balón de los muchachos. Ahí empezó a comprender, por las chanzas hirientes que soportó, que ser Candela lo iba a dejar helado más de una vez, para sentirse como cantaba la estrofa de aquella canción de los Beatles: «Muchas veces he estado solo y muchas veces he llorado». Hasta que llegó a ser una de las más floreadas artistas de la corte transgresora de La Esmeralda, Candela conoció el lado oscuro de ser diferente.

Y eso tenía un precio. Muy alto y a pagar en el instante. Como aquella vez que fue a tallarse en la calle Baños para hacer la mili y le dijeron que era más aconsejable, dada su pinta efébica, que se acogiera a una ley que lo eximía de hacerla, dado que era el único hijo de un matrimonio mayor de sesenta y cinco años. O aquella noche tristísima, trabajando en la limpieza de barcos en el puerto de Barcelona, de regreso a su casa, cuando inopinadamente la secreta de la época se lo llevó sin cargo alguno, pese a que le recriminaban que fuera maricón. Le cayeron, por ley tan abusiva, cinco meses y medio de cárcel en la Modelo. Toda su vida ha sido el pago desmedido de la hipoteca de ser distinto. Para colmo no pudo estudiar, trabajó siendo adolescente y desde Suiza a Cataluña pasando por Francia, sus manos y sus rodillas se descarnaron en los trabajos que la emigración menos preparada asumía para sobrevivir. Fue trapero, pinche, fregasuelos y todo aquello que le permitiera un salario para sobrevivir y enviarlo a casa de los padres. Qué buen nombre escogió para hacerlo leyenda de su vida: Candela.

La vida la marcó. Pero no se dejó abrasar por tanto infierno. Le hizo hueco en un corazón tan exigido a la parte más frívola y alegre de la noche. Antes de entrar a trabajar, como solista, cantando cuplés y canción española en el «Califa» sevillano echó sus horas en las güisquerías del ramo. Tuvo muy buena planta, jaquetona y risueña, rubia aleonada como una fiera de la selva de las barras de lucecitas de colores. La buscaban porque daba palique, te hacía el vaso largo chispeante y no faltaba en los labios del combinado la guinda verde. Los que le pidieron un servicio más completo siempre se llevaron el mismo chasco: imposible, cariño, hoy hay tomate... Un recurso que Candela hacía verosímil impregnando en mercromina sus prendas más íntimas. Una noche coincidió su actuación con el despliegue arrebatado y jaranero de las niñas de La Esmeralda en la sala Califa. Y allí mismo llegaron a un acuerdo para que pasara a formar parte del elenco más desvergonzado, insolente y descocado de los travestis y transexuales sevillanos. La Candela empezaba a prender en la chimenea del éxito para darse calor tras una vida tan glacial. Pillando calentones como el de aquella tarde en Alcalá por culpa de un GPS. Estaba loquita por ver a Pastora Soler. Pidió que la llevaran. Y la llevaron hasta Alcalá. Pero no daban con el sitio donde actuaba la Soler. El amigo encendió el GPS y, aún así, el coche daba más vueltas que el de Carlos Sainz en el Dakar. Y la Candela, escamadita perdía, le dijo: «Oye, Pepe, tú tendrás mucha amistad con la mujer esa del GPS, pero mejor paras el coche y le preguntas al primero que pase dónde actúa Amparo Soler. No me fío de esa tía...» Tampoco confió mucho en un naturista que fue a ver. Se lo había recomendado una sobrina suya que decía era un tipo muy profesional. Candela fue a verlo y se dejó inspeccionar con una lupa. Le vio los ojos y le dijo: «Usted tiene anemia». Prosiguió el doctor la exploración y le avanzó otro diagnóstico: «La regla también la tiene desajustada». Candela esbozó una sonrisa irónica que, inmediatamente, le reprochó el especialista. «¿Va a saber usted más que yo?», le preguntó el naturista. Y Candela le dijo: «Más que usted seguro que no. Pero de mí lo sé todo y le garantizo que no puedo tener la regla porque soy un hombre». Un hombre del que quiso desprenderse a lo largo de una vida. Para convertir tan duro y espinoso tránsito personal en un largo y tortuoso camino por ser Candela en vez de José Antonio...

2020/02/16

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | ARNY, 25 AÑOS DEL CASO EN EL QUE ARDIERON FAMOSOS GAIS INOCENTES

El Español / El pub Arny en Sevilla //

Arny, 25 años del caso en el que ardieron famosos gays inocentes: “Solo quiero olvidar”, dice el dueño.

El Español localiza al culpable de la explotación sexual de menores en el pub de Sevilla. El escándalo se usó para señalar a gente por su condición.
Andros Lozano | El Español, 2020-02-16
https://www.elespanol.com/reportajes/20200216/arny-ardieron-famosos-inocentes-solo-quiero-olvidar/467703639_0.html 

Cuando una voz de hombre responde al otro lado del telefonillo del portal, el reportero pregunta. Son las 10 horas de una tibia mañana de esta semana pasada en el centro de Sevilla.

-¿Es usted Carlos Saldaña? Me dicen que vive en este edificio, pero no sé en qué puerta exactamente.
-Sí, ¿qué quiere?
-Soy periodista.
-¿Y qué?
-En unos meses se cumplen 25 años del ‘caso Arny’. Usted era dueño de aquel pub y el que recibió la condena más alta de todos los implicados. Me gustaría hablar unos minutos con usted.
-No tengo ningún interés en hablar de aquello, lo siento.
-No le quitaría más de cinco o diez min… [Aquella voz todavía sin rostro interrumpe de forma brusca sin dejar terminar la frase]
-No me interesa. Sólo quiero olvidar aquello. Lo siento.

Carlos Saldaña, educado, da por acabada la conversación. No quiere remover el pasado para volver atrás un cuarto de siglo, cuando, tras romper con su vida anterior, dejar a su mujer y a su hija, regentaba un pub de ambiente gay en la calle Trastamara de Sevilla. En febrero de 1995, hace ahora 25 años, José Antonio Sánchez Barriga, un adolescente de 16 años, denunció ante la Policía que en aquel local se le indujo a prostituirse entre los clientes. A él y a otros menores.

Aquella denuncia destapó un escándalo que era real pero, a su vez, generó otro: a determinados personajes reconocidos y famosos de la sociedad pública española de aquel momento se les señaló injustamente para manchar su imagen, como se demostraría meses después durante un juicio que llenó horas y horas de televisión, ocupó titulares de periódicos y se coló en las tertulias de las radios.

En una España aún con los prejuicios de una época pasada y homófoba, se acusó directamente al presentador Jesús Vázquez, al humorista Jorge Cadaval, de Los Morancos, al cantante Javier Gurruchaga, a Antonio Tejado (hermano de María del Monte) o al juez de menores Manuel Rico Lara. Su culpa era ser homosexuales. Nada más. Por la calle alguna gente les llamaba pederastas.

Aunque el testimonio de aquel joven aireó una realidad que sí existía, en su declaración había gran parte de mentira. Finalmente, se llegó a juicio dos años después. Todos esos rostros conocidos de la televisión resultaron absueltos. Pero pagaron una factura demasiada cara ante la sociedad. Jesús Vázquez estuvo dos años sin trabajar. “Fue una muerte social y laboral atroz”, reconoció el artista en enero del año pasado en el programa ‘Chester’, de Risto Mejide.

De los 49 procesados, 33 resultaron absueltos. El principal condenado, al que se le impuso una pena de 33 años de prisión, fue ese hombre de pelo canoso que se lo recoge en un coletilla en la nuca y al que esta semana encontró El Español caminando por el centro de Sevilla cuando se disponía a tirar la basura.

El hombre, ya mayor, ha salido de una edificio próximo a la Alameda de Hércules, probablemente la zona más alternativa y moderna de la capital andaluza. Su casa no está muy lejos de donde estaba el pub que acabaría cambiando su vida. A pie no tardaría más de 15 o 20 minutos en llegar.

Tras el no dado a través del telefonillo de su casa, probamos de nuevo en la calle. Pero Carlos Saldaña, visiblemente enfadado por la llegada de un periodista y un fotógrafo, rechaza hablar del caso y de cómo ha vivido estos últimos 25 años.

“Ni un café ni leches. Aquello es pasado y no tengo nada de qué hablar. Déjeme en paz”.

El escándalo

Febrero de 1995. Sevilla, moderna pero antigua, bonita pero cruel, todavía se relamía por el buen sabor de boca que le dejó la feria internacional de la Expo del 92. Tras aquel acontecimiento, volvía a estar en boca de todo el mundo, fuera y dentro de España.

Pero la confesión del adolescente tres años más tarde iba a provocar un seísmo social en la capital andaluza. José Antonio Sánchez Barriga contó que en varios pubs de Sevilla, entre ellos el Arny, Valentino y 27, todos muy cerca uno del otro, se prostituían menores con clientes adultos. El pub Arny era una expresión vital de Carlos Saldaña, su dueño: lo había montado después de confesarle a su mujer que era gay, abandonar la casa y dejar en ella a su esposa y a una hija.

A la declaración de aquel menor, al que se le empezó a conocer como Testigo 1, se sumaron las de otros adolescentes sevillanos. José Antonio Sánchez Barriga señaló, entre otros clientes, al juez de Menores Rico Lara, el mismo que le había retirado la guarda y custodia a la madre de éste y que lo había internado en un centro.

Poco a poco, según iba avanzando la investigación policial y se tomaba declaración a otros testigos, la prensa fue aireando los nombres que daban los adolescentes. La sociedad española quedó atrapada con aquel escándalo.

La historia de ese pub se remonta a los primeros años de la década de los 90, cuando Carlos Saldaña y su amigo Domingo Arnaldo, argentino, decidieron abrir un local de ambiente gay frente a la estación de autobuses de Sevilla. El diminutivo de Arnaldo dio nombre al bar Arny, que pronto extendió su fama en la capital andaluza gracias, entre otras razones, a su llamado bingo loco musical. Se trataba de una especie de sorteo de chicos para mantener relaciones sexuales entre sí. Tuvo un gran éxito entre la clientela del local.

“Los chicos hacían unos seis o siete servicios cada noche, por los que cobraban entre 5.000 y 8.000 pesetas. Allí había colas", declaró un camarero del pub ante la Policía, que llevó a cabo un operativo dentro del establecimiento en octubre de 1995, ocho meses después de aquella primera denuncia.

El germen del caso está en el testimonio de José Antonio Sánchez Barriga, que denunció a un antiguo amante al que había conocido en La Algaba, un pueblo sevillano. El menor, por aquel entonces, tenía 13 años.

La fiscal Marta Valcárcel dijo en su escrito de acusación que el Testigo 1 mantuvo relaciones sexuales con él “a cambio de regalos y dinero". Con sus declaraciones puso en marcha el caso que más morbo levantó en aquella España.

Cuando la Policía comenzó a investigar, Jesús Vázquez recibió una llamada a su casa. Se puso su madre. Alguien de un juzgado de Sevilla le dijo que su hijo debía presentarse al día siguiente si no quería que se dictara una orden de ingreso en prisión contra él de manera inmediata. “Pero hijo mío, ¿qué has hecho?", preguntó la señora. El escarnio público empezó en ese momento. Vázquez nunca había puesto un pie en aquel local.

El juicio
El juicio arrancó en septiembre de 1997 en la Audiencia Provincial de Sevilla. Hubo 49 acusados. 29 de ellos eran clientes. Las vistas se celebraron a puerta cerrada. Sin público ni prensa. Los tres nombres que más impacto habían generado eran los de Jesús Vázquez, Jorge Cadaval y Javier Gurruchaga, que se sentaron en el banquillo de los acusados por supuesta corrupción de menores. Pero hubo otros que también generaban interés, como el de Ramón de Carranza y Villalonga, marqués de Sotohermoso, o el catedrático de Derecho Santiago Oliveros Lapuerta.

Aquel tiempo de martilleo social y mediático por parte de una parte de la prensa española sirvió para que Vázquez y Cadaval tejieran una amistad que todavía hoy perdura. “Jorge me salvó la vida en ese momento porque estuve viviendo en su casa", explicó el presentador ante Risto Mejide. “Nunca supe por qué me imputaron, por qué yo. Al final he querido pensar que fue el último coletazo de la España de la caverna para asestarle un golpe a la homosexualidad".

El caso levantó tanto interés que se mercadeó con la información. Hasta cinco periódicos, entre ellos ‘El País’ o ‘El Mundo’, recibieron llamadas de presuntos representantes de testigos y acusados. Llegaban a pedir 600.000 pesetas por hablar. Los directores de programas televisivos competían por hacerse con el testimonio de algún implicado y se lamentaban cuando aparecía en un canal de la competencia.

Durante el juicio, se constató que era cierto que en aquellos tres pubs, entre ellos el Arny, se prostituían menores de edad a cambio de dinero. Pero también se evidenció que muchas de las acusaciones estaban basadas en mentiras y en una cierta gana de inflar el caso. Algunos de los testigos se retractaron y otros entraron en evidentes contradicciones.

Uno de los testimonios más reveladores fue el del Testigo 10. Cuando llegó el juicio ya tenía 18 años. Le apodaban ‘el Caqui’. Era un ladrón y un consumidor habitual de cocaína. Acusó a 12 clientes. Dijo que se había acostado en un hotel con el cantante y actor Javier Gurruchaga. También reconoció en una foto al juez de Menores Manuel Rico Lara. Aseguró que era "ese médico bajito con barba que salía en la tele" y que iba por el Arny.

Los letrados de la defensa se agarraron a la propia declaración de ‘el Caqui’ ante la Policía. En ella admitió que durante los reconocimientos iba "puesto de coca hasta los ojos". También reconoció que cuando iba al Arny consumía constantemente cocaína y heroína. ‘El Caqui’ era conocido como jefe de una banda de atracadores de repartidores de pizzas. Admitió que en sus “mejores noches” ganaba hasta 40.000 pesetas y que cobraba el servicio a 5.000.

Francisco Baena, letrado del juez Rico Lara, le preguntó si conocía a Jorge Cadaval. El joven ratificó que estuvo a punto de mantener relaciones sexuales con él. “Llegué a bajarme los pantalones", dijo. Pero agregó que Cadaval desistió justo cuando el menor le dijo su edad: “Tengo 16 años". Aquel juicio duró 5 meses. La expectación mediática fue máxima.

La sentencia

El 19 de marzo de 1998, tres años después de aquella denuncia que destapó un escándalo de prostitución de menores, se conoció la sentencia del ‘caso Arny’, de 72 páginas. En ella se reconoció la absolución de los acusados más famosos. La Audiencia de Sevilla no halló pruebas contra 32 de los procesados.

Consideró que las contradicciones y, en algunos casos, la “animadversión" de los testigos hacia varios de ellos obligaba a dejar libre a la mayoría de los trabajadores del Arny y a casi todos los clientes, entre ellos Jesús Vázquez, Javier Gurruchaga, Jorge Cadaval, el juez de menores Manuel Rico Lara y Antonio Tejado.

Sin embargo, en el caso del marqués de Sotohermoso y Villalonga, el tribunal estimó que la “mantenida y sincera declaración" del Testigo 48 “transmitió la convicción necesaria" de que mantuvo un encuentro sexual con el acusado. Ramón de Carranza fue condenado a un año de prisión.

El fallo explicaba por qué se condenó a los seis clientes que se pudo demostrar que mantuvieron relaciones sexuales con menores en el Arny. Uno de ellos, Manuel Mora Waflar, ni siquiera llegó a mantenerlas debido a un incidente con dos chicos sobre quién debía realizar a quién el coito. El tribunal consideró que la mera negociación del precio del acto sexual era en sí misma la incitación a la prostitución.

El Testigo 1, el chico que había dado origen al caso con su denuncia a un antiguo amante, fue castigado en aquella sentencia. El tribunal dijo que no merecía "absolutamente ninguna credibilidad” por las “múltiples declaraciones prestadas y contradicciones en que ha incurrido, ignorándose cuándo ha dicho la verdad, si es que alguna vez la ha dicho".

En la actualidad, a José Antonio Sánchez Barriga se le ha perdido la pista. En noviembre de 2005 admitió una pena de 15 años de prisión por matar a un cliente de 72 años tras golpearle y robarle el coche en el que se vieron.

La condena más dura recayó sobre el dueño del Arny, Carlos Saldaña. Le fijaron 33 años de cárcel. 18 de ellos por haber facilitado en su negocio seis relaciones sexuales entre clientes y menores. Los 15 años restantes, por los cinco actos mantenidos por él mismo con chicos que no tenían la mayoría de edad.

Sin embargo, ese hombre que ahora separa la basura entre los distintos contenedores en el centro de Sevilla sólo cumplió ocho años de prisión. La sentencia fijó el máximo de pena en el triple de la condena por el delito de mayor gravedad. Ahora vive solo en su piso del centro de la capital andaluza y no quiere hablar del caso. Su amigo Domingo Arnaldo Concha, el bailarín argentino que dio nombre al pub Arny, murió de un infarto el 19 de febrero de 2008. Nunca el diminutivo de un nombre levantó un escándalo similar en España.

2019/02/02

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | LA LEYENDA NEGRA Y LA 'CAZA DE BRUJAS' DEL CASO ARNY

El Correo de Andalucía / Club Arny, Sevilla //

La leyenda negra y la «caza de brujas» del Caso Arny.

La peor Sevilla, la intolerante, sustanció un ‘juicio paralelo’ aprovechando su relevancia mediática y personajes ligados al caso. 32 fueron absueltos sobre un total de 47 imputados.
Juan-Carlos Arias | El Correo de Andalucía, 2019-02-09
https://elcorreoweb.es/in-fraganti/la-leyenda-negra-y-la-caza-de-brujas-del-caso-arny-HA5002238 

Como ‘Caso Arny’ se conoció una trama de prostitución de menores centrado en Sevilla entre 1995 y 1998 en los alrededores de Plaza de Armas. Un garito, ya cerrado, de ambiente homosexual fue el epicentro. La peor Sevilla, la intolerante, rancia y que causa vergüenza ajena sustanció un ‘juicio paralelo’ aprovechando su relevancia mediática y personajes ligados al caso. 32 fueron absueltos sobre un total de 47 imputados.

La verdad judicial, dictada por la Audiencia Provincial sobre una cuestionada instrucción, sólo encarceló a dos de los principales encartados, ambos ligados al local y ‘negocio’ del ‘Arny’. El resto fue condenado a penas mínimas que les permitió no pisar la cárcel, pues 13 de los 59 menores prostituidos se retractaron sobre sus testimonios iniciales.

Pocos saben que este penoso asunto criminal desató una silente ‘caza de brujas’ en la que entraron al trapo influyentes ‘almas’ y supuestos VIPs de esa Sevilla ‘de toda la vida’, esa que tira la piedra y esconde la mano con el exclusivo propósito de hacer daño. Por ese tormentoso camino iban otras mentes de peor factura y que sedimentaron venganzas, rencores e iras en golpes de mesa o de pecho claramente inquisitoriales.

Tampoco se divulgaron en su día los ceses, traslados, despidos y ‘censura’ que recayó sobre este bochornoso caso. Toda clase de intimidaciones la sufrieron –fundamentalmente- periodistas y policías implicados en el seguimiento informativo y judicial del ‘caso Arny’. La razón de todo ello fue divulgar o esconder la verdad. Tanto da, se visibilizó lo que interesó.

La sede judicial donde se instruyó el sumario fue la meca de presiones, recursos dramáticos de imputados y sus letrados. Hasta allí llegaron falsos listados de clientes del ‘Arny’ que corrían –injuriosamente- dentro y fuera de los juzgados entre manos inocentes y sujetos homófobos.

Todo sucedió, y debe decirse, en la agonía de Felipe González al frente del gobierno (1982-1996) cuando se le multiplicaban al PSOE incontables casos de corrupción. Hay voces creíbles que abogaron entonces por ‘desviar la atención mediática’ hacia un asunto morboso, difamante y miserable. La bazofia entretiene al personal mientras los corruptos siguen a lo suyo: impunes y viviendo del dinero ajeno.

Todo hizo que el ‘Caso Arny’ se ubicara en los bajos fondos del corral más cruel de infamias. Según las mismas la clientela del tugurio no cabía en varios campos de fútbol. Según la maledicencia se integraba por prestigiosos abogados, canónigos, catedráticos universitarios, jefes militares, políticos, sindicalistas, millonarios, aristócratas, directivos cofrades, escritores y un etcétera infinito que desató los peores instintos.

¿Especulación inmobiliaria?
Una de las grandes incógnitas del ‘Caso Arny’ no se despejó debidamente. Sobre la estación término Plaza de Armas, construida en 1901 y cerrada al tráfico ferroviario en 1991 hay más verdades. De magnífica arquitectura Neomudéjar, está inspirada en la mezquita de Tánger y Alhambra. Acumulaba propuestas de reutilización que el Ayuntamiento analizaba lentamente.

El Grupo Riofisa, hoy en concurso de acreedores, finalmente ganó el proyecto de transformar la vieja estación en vanguardista centro comercial. El tiempo, no obstante, regaló altibajos en su gestión e incontables incidencias. Algunas de ellas retrasaban su apertura, justo cuando el ‘Caso Arny’ palpitaba más crudamente.

La ‘casualidad’ obró que la degradada zona colindante a Plaza de Armas estuviera repleta de pisos y bloques de renta antigua con mantenimiento mejorable. También, edificios vetustos a los que no alcanzó la renovación urbanística que trajo de la mano la Expo de 1992. A todo ello ha de sumarse el lumpen que se iba concentrando en la zona a toda hora del día.

Los intereses especulativos entraron a saco, seguramente tras cenas en restaurantes de postín, para maximizar la inversión abaratando la compra. El tiempo subirá lo pagado como la espuma. Al cabo, hablamos de una zona céntrica, excelentemente comunicada, dotada con infraestructuras y con escasa protección urbanística. Esta realidad permitió ‘regenerar’ oferta al alza de lofts, áticos, locales, etc. una vez que ‘Arny’ hiciera su trabajo..

El ‘Caso Arny’ formaría parte de la estrategia especuladora que sirvió para vaciar locales, espantar negocios y pisos ya abaratados de por sí ínfimos por el abandono y nulo ornato que sufrían. Los peores especuladores hicieron su agosto mientras el Centro Comercial plaza de Armas pendía su apertura sobre continuos retrasos.

Algo más desconocido fue que, ante la desbandada residencial (algunos propietarios vendieron sus inmuebles a precios de ganga) y de inquilinos, de la zona Plaza de Armas a mediados/finales de los noventa, coincidiendo con la depresión inmobiliaria post Expo 1992, hubo pisos y locales que fueron ‘okupados’ por inmigrantes ilegales.

Algunos de ellos fueron ‘conducidos’ hasta allí por esas manos que jamás visualizan la cara que las mueve. Ubicuos abogados defendían, después, pactos firmados a precio de platino donde el ‘okupa’ era quien cobraba menos. Hablamos de posible negocio ‘extorsivo’ sumado a la especulación.

El siglo XXI nos presenta a los ojos sevillanos una zona -Plaza de Armas- rescatada con precios inmobiliarios ‘de mercado’, es decir muy altos y pagaderos por una minoría. Su Centro Comercial sigue con los altibajos que presenta desde un principio. Los más listos que dieron hace lustros ‘pases’, compraron a precio de saldo con alianzas inconfesables. Vendieron alto ganaron una batalla no librada en los juzgados. El ‘Arny’ del ladrillo no conoció el banquillo, sí fajos del dinero fácil logrado con trampas.

El ‘Caso Rico Lara’
Lo más vergonzante, y sobre lo que nadie pidió siquiera perdón, fue lo que sufrió en vida el malogrado Juez Manuel Rico Lara (1931-2013), amén de otras personas relevantes –finalmente- absueltas del ‘Caso Arny’. El prestigioso jurista centró gran parte de las informaciones publicadas. De ser ciertas las imputaciones que sobre el mismo pesaban ponían el mundo al revés: Un Magistrado de Menores frecuentaba local donde se prostituían chicos que debía recluir. La verdad sería muy otra para un Juez que repetía en público y en privado que ‘la vida no vale la pena vivirla sin honra’.

Un testigo protegido, el número 1 del ‘Caso Arny’, se desdijo finalmente de haber visto al Magistrado en el local donde se prostituía. Fuentes bien informadas corroborarían que el desaparecido juzgador jamás pisó el ‘Arny’. Sería objeto de una venganza sobre la que muy poco se supo.

Una de las claves del ‘caso’ estaría en testimonios de menores ‘teledirigidos’ hacia ciertas personas. Una fue el Sr. Rico. Se aprovechó que alguien de sus mismas características físicas era adicto al sexo con menores. A la malvada mente que idearía aquel irreparable fiasco se le escapó el monstruo de la jaula. Aquello de ‘calumnia que algo queda’ se hizo patente en una persona apreciada por cuantos le conocieron en vida. El libro del laureado periodista Francisco Correal ‘El Juez Justo (Memorias de un defensor indefenso)’ –RD Editores 2006- da amplia fe de ello.

Una leyenda que circula sobre por qué unieron al ‘Caso Arny’ al Magistrado Rico Lara estaría en policía de ideas muy conservadoras que chocó con las progresistas del Magistrado cuando era Juez de Instrucción en su primer destino judicial. Lo fue en la Sevilla de finales de los setenta del pasado siglo. Esa ciudad que se no olvidaba el franquismo.

Al policía en cuestión le aconsejaron, compañeros y superiores -la batalla degeneraría en lo personal al no soportar a un juez ‘rojo’- un traslado que oxigenaría su ‘carrera’ policial. Lustros después, aquel policía regresó a Sevilla ascendido y materializó su venganza. Lo siguiente podría ser parte de la trama en la novela ‘Nadie conoce a nadie’ del genial Juan Bonilla.

Los flecos
El pasado Enero de 2016 la Sección Tercera de la Audiencia sevillana cerró judicialmente el ‘Caso Arny’ al declarar prescrita la responsabilidad civil de uno de los acusados. Antes, en 2004, el ‘testigo número 1’ fue condenado por asesinar a un hombre en Brenes (Sevilla).

El televisivo Jesús Vázquez, junto a Jorge Cadaval y Javier Gurruchaga, entre otros, fue absuelto del ‘caso Arny. En 2017 declaró tras un silencio de lustros ‘... Es una de las historias más negras y sórdidas de la historia de la sociedad y justicia españolas. Nos acusaron de abusos sexuales a menores cuando yo jamás había estado en el Arny, ni en ningún otro local de chaperos... Tuve que dejar de trabajar; estuvieron a punto de lincharme...’.

Confiemos que esa Sevilla del ‘Arny’ haya desaparecido definitivamente. Es preferible la fenicia que tributaba a Astarté y Baal regalos tras hacer negocios, la de Itálica que parió dos emperadores romanos, la Al Ándalus de tres religiones conviviendo armónicamente, la que palpitaba con el Renacimiento y la capital de Indias o la de dos Expos que modernizaron una ciudad que a veces se mira demasiado el ombligo.

2018/06/28

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | EL DÍA DE JUNIO DE 1978 EN EL QUE EL MHAR ANDALUZ CAMBIÓ EL MUNDO (TAMBIÉN) EN SEVILLA

Supervivientes del MHAR recuerdan la primera marcha en Sevilla //

El día de junio de 1978 en el que los homosexuales y transexuales andaluces cambiaron el mundo.

Raúl Solís | La Voz del Sur, 2018-06-28

https://www.lavozdelsur.es/actualidad/el-dia-junio-de-1978-en-el-que-los-homosexuales-y-transexuales-andaluces-cambiaron-el-mundo_75824_102.html 

El domingo 25 de junio de 1978 nada hacía presagiar que los homosexuales y transexuales andaluces escribirían una página en la historia de las que no se borran. Paquito Cambrollé, un mariquita de La Tres Mil Viviendas, el barrio más pobre de España, que dormía con un cuchillo debajo de la almohada porque tenía pavor a que su padre entrara a darle una paliza de noche; Miguel, muy macho él pero tan gai como la más loca de las mariquitas, hijo de un obrero de la Cruzcampo; Javier, un niño afeminado de 18 años que terminaría siendo una mujer transexual, hija de una madre soltera pobre de solemnidad; una librera feminista, María Fulmen, que cedió la planta alta de su librería para que el Movimiento Homosexual de Acción Revolucionaria de Andalucía se reuniese sin peligro de que llegara la ultraderecha a hacer de las suyas; Paco Pepe, un joven del barrio obrero de San Pablo donde llegó la emigración extremeña y del resto de provincias andaluzas a vivir en los pisos construidos por el sindicato vertical.

Antonio Morillo, La Pelli, Eugenio, María, una valiente que se decía lesbiana en tiempos donde no existían nada más que amigas que vivían juntas; Soraya, una folclórica casi analfabeta de Triana que llegó a ser detenida 14 veces en un solo día por cruzar el Puente de Triana con sus andares delicados; Vianca, de Gerena, que se iría a Bruselas para ser la mujer que siempre soñó ser. Y Carlitos, María José, Alberto, Eugenio... todos ellos, insultantemente jóvenes, salieron a la calle aquel domingo glorioso a gritar que salieran de la cárcel los homosexuales a los que el franquismo metió entre rejas por ser más libres de lo permitido por una dictadura atroz.

Un año antes, en 1977, había sido la manifestación en Barcelona, con violencia policial incluida, y nada decía que fuera a ser fácil, pero allí estuvieron. A las 11:30 horas se citaron para un mitin en un local propiedad de Comisiones Obreras, en la calle Calatrava de la capital andaluza. Pensaban que irían unas 100 personas y se encontraron con más de 1.000 fervientes defensores de la democracia y de la libertad de los peligrosos sociales del franquismo. No se cabía.

Muchos y muchas de quienes allí estuvieron ya no viven, el Sida se los llevó por delante en los 80 y 90, pero los que todavía viven recuerdan la épica. El Front d’Alliberament Gai de Catalunya les financió los carteles que pegaron las noches anteriores por los lugares más estratégicos de la ciudad hispalense. Se los mandaban por correo a casa de Paquito Cambrollé, en Las Tres Mil Viviendas: “Niña, nos van a meter presos por comunistas”, le decía la madre a Mar Cambrollé, ahora toda una mujer. También pintaron las paredes, las redes sociales de la época, con pintadas que aún están vivas para refrescar la memoria de quienes sufren de amnesia o de cinismo. O de ambos males.

Del mitin, se fueron hasta la sede de la Diputación Provincial de Sevilla, en la Plaza del Triunfo, entre la Catedral y el Alcázar. Allí sacaron una pancarta pintada a mano por Miguel, el hijo del obrero de la Cruzcampo, muy macho él, que años más tarde sería profesor de Dibujo. Un mapa de Andalucía en blanco y verde con un triángulo rosa en medio, un puño cerrado y el acrónimo del Movimiento Homosexual de Acción Revolucionaria (MHAR).

Más de un año estuvieron preparándose para desafiar al franquismo, que seguía estando vivo aunque Franco ya estuviera bajo tierra: pidiendo firmas a los partidos políticos de izquierdas a favor de la libertad sexual, colocando mesas de recogida de firmas en las calles más céntricas de la ciudad, en las facultades y también donde se reunía el movimiento obrero. Practicaron la transversalidad sin saber siquiera que ese palabro existía.

De alguna mesa tuvieron que salir huyendo para salvarse de la brutalidad de la extrema-derecha que todavía andaba con brío en aquella Andalucía en blanco y negro, donde ser homosexual o travesti, que era como se les llamaba entonces las transexuales, era lo peor de lo peor, muy lejos del glamour de ahora: “Cualquier tirado te podía dar una hostia y tú no le podías hacer nada porque eras más tirado todavía que él”, relata Miguel, el hijo del obrero de la Cruzcampo, que se enamoró de Paco Pepe y éste lo introdujo en los salones del Palacio Arzobispal donde preparaban las reuniones del MHAR gracias al salvoconducto de Cambrollé, que militaba en las Juventudes Obreras Cristianas en las Tres Mil Viviendas, cuando la Iglesia española tenía curas rojos y más doctrina social que moral.

“Sólo íbamos unos 30, sabemos quiénes éramos porque teníamos una lista y si no estabas no podías pasar, para evitar que se infiltraran los fascistas. Ahora todo el mundo dice que era del MHAR, incluso gente que nos miraba por encima del hombro, porque entonces, entre los mismos gais, nos llamaban las locas comunistas”, quien dice esto es Mar Cambrollé, entonces Paca La Borde o Paca La Brava, como más guste. Una mujer poderosa sin la cual no podría entenderse la historia del movimiento LGTB andaluz y español.

La Giralda rosa

Entre el camino del mitin a la manifestación, varios miembros del MHAR, entre ellos María, una lesbiana feminista, valiente como ella sola, del colectivo feminista Prímula, y África, entonces un niño mariquita de afeminadas maneras, ahora una señora maravillosa que no ha perdido la ternura ni la inocencia de los veinte años, se hicieron pasar por turistas. Subieron todos los escalones de La Giralda y desde lo más alto de Sevilla desplegaron una pancarta rosa: “Libertad sexual”, ponía en el trapo lanzado al aire. Duró en el aire el tiempo que se tardaba en tirar varias fotografías con aquellas cámaras analógicas. Había que tirar más de una foto por si no salían. Era la época analógica que aquel domingo de junio de 1978 se vistió de digital en un paisaje en blanco y negro lleno de fascistas que años más tarde se transformarían en demócratas de toda la vida.

María y África salieron corriendo de La Giralda para que no las detuviesen y se juntaron con sus compañeros en la manifestación, que ya había pasado por delante del Rectorado de la Universidad de Sevilla tras bajar desde la Plaza del Triunfo hasta la Avenida de la Constitución y continuar por la calle San Fernando. Unos metros más adelante, a unos 100 metros del Palacio de Justicia donde estaba previsto finalizar la manifestación, una lechera se interpuso en horizontal delante de los 400 valientes que, después del mitin, habían decidido marchar por la libertad: “Tienen ustedes que disolver esto”, le dijo la policía franquista a Cambrollé. “Ustedes tienen dos salidas: o nos dejan llegar hasta los juzgados o me llevan presa”, le espetó Paca La Borde.

A todos le temblaron las piernas en ese momento a una velocidad desconocida. En el recuerdo, las imágenes de la violencia policial del pasado año en la manifestación de Barcelona. “Sigan”, dijo en seco el agente. Y siguieron, vaya que si siguieron. Llegaron al Palacio de Justicia, lo celebraron, se fueron a casa de Alberto a festejarlo y unos meses más tarde obligaron al Gobierno postfranquista de Adolfo Suárez a sacar los actos de homosexualidad del Código Penal.

Al día siguiente, los periódicos hablaban de ellos y y de las manifestaciones de Madrid, Valencia, Galicia, Barcelona y Bilbao. "La gente nos decía: te hemos visto en la prensa. Fue una salida del armario a lo bonzo", dice Miguel, el hijo del obrero de la Cruzcampo que ahora tiene 62 años y que anuló una boda con su novia dos meses antes de meterse en el armario para toda la vida. Aquellas “locas comunistas” andaluzas cambiaron el mundo en una mañana de domingo, con la ultraderecha detrás y la policía franquista delante.

2018/06/24

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | LA MAR DE MENTIRA(S)

La Mar de mentira(s).
El blog de Pablo Morterero, 2018-06-24

https://pablomorterero.blogspot.com/2018/06/la-mar-de-mentiras.html

La decisión de conmemorar el 40 aniversario de la exclusión de la homosexualidad de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social el próximo 26 de diciembre de 2018, mediante la investigación histórica y la celebración de distintos actos conmemorativos, ha promovido la publicación de diferentes artículos de opinión en relación a las acciones reivindicativas que los movimientos homosexuales entre 1976 y 1987, que han recogido medios como elplural.com y togayther.es.

Se ha tratado de un trabajo minucioso de investigación histórica que más allá de los errores puntuales que se hayan podido producir, radiografían cabalmente aquellos años de grandes tensiones políticas y sociales, así como de un activismo militante en todos los campos, incluido en la igualdad de género y de la diversidad sexual.

Sorprendentemente, la reacción a dichos análisis ha sido virulenta por parte de algunas entidades y personas, que en los últimos días han arreciado sus críticas hasta niveles inaceptables.

Como prueba, dos botones.

Hace unos días, desde el perfil de twitter de la Plataforma 40 aniversario, creada por alguno de los asistentes a la manifestación que el 25 de junio de 1978 recorrió Sevilla desde la plaza del Triunfo hasta el Prado de San Sebastián, y liderada por Mar Cambrollé y posible autora del tuit, se afirmaba:

“Aprendiz torticero de la historia. Tuviste que reescribir tu nefasto y odioso artículo, que era de juzgado de guardia por mentir desde la primera afirmación hasta la última. RetiraT haz un favor a colectivo LGTBI” (sic)

Por otro lado, Gonzalo de las Heras, responsable institucional de la Federación Arcoiris, y una de las caras más visible de la Plataforma 40 aniversario junto a Mar Cambrollé, afirmó en Facebook:

“Pero vale, no me parece serio a estás (sic) alturas volver a publicar artículo tiene gravísimos errores. Tendrías que pedirle una rectificación en serio y en gordo de dicho artículo. De verdad adriano antinoo estáis comodos con el relato de este artículo?. Afirmais a pies puntillas todo lo que se dice en ese articulo?.” (sic)


Se tratan tan solo de dos ejemplos de lo que se ha venido diciendo por redes sociales en relación a las publicaciones que hemos firmado miembros de la asociación Adriano Antinoo.

Puesto que se ha atacado la credibilidad y veracidad de nuestro análisis y difusión sobre lo que pasó en Sevilla en 1978, vamos a analizar, paso a paso, las verdades y mentiras de lo que se dice que ocurrió hace cuarenta años.

MEMORIA E HISTORIA:

La Asociación Adriano Antinoo nació en 2012, teniendo entre sus objetivos:

Recuperar el valor social y la figura de aquellas personas que por pertenecer al colectivo Gay y siendo importante su trabajo por la igualdad de derechos en este ámbito, la sociedad y la historia les ha silenciado.

En 2016, se aprobó la modificación de los Estatutos de la asociación incluyéndose entre sus objetivos:

El desarrollo de acciones en materia de Memoria Histórica de las personas homosexuales, bisexuales y transexuales, así como de sus organizaciones, mediante la realización, participación e impulso de estudios específicos, reconocimientos públicos y defensa de sus derechos.

Cuando Juan-Ramón Barbancho, doctor en Historia del Arte y vocal de cultura y memoria de Adriano Antinoo, y yo mismo comenzamos en 2017 a planificar el trabajo de investigación sobre la historia del movimiento homosexual andaluz, teníamos claro que nuestro objetivo, más allá de la memoria, era la historia de ese periodo.

Porque el debate sobre Memoria e Historia está resuelto metodológicamente desde hace tiempo.

Como nos advierte Santos Juliá [1] “memoria e historia, como recuerdo y conocimiento, no son la misma cosa ni crecen en idéntica dirección y con el mismo ritmo” ya que “Donde la historia pretende una reconstrucción del pasado y mantiene su pretensión sin aceptar que se le vede ningún terreno – por describirlo con las palabras de Henry Rousso –, la memoria está sometida a un cambio permanente, inducido por las exigencias del presente, por la biografía de quien quiere recordar, por lo que se decide olvidar, por las políticas de la historia elaboradas desde los poderes públicos o por meras oportunidades e incitaciones del mercado, que se lanza tras un aspecto del pasado si cree que ha dado con algún filón poro explorado o potencialmente inagotable”.

También afirma Juliá que “saber es una cuestión de estudio, de documentación, de lectura y aspira a la universalidad en un doble sentido: no dejar fuera de foco y ser compartido por todos.” En cambio “recordar, sin embargo, es una cuestión de política, de celebración, de voluntad y tiene que ver con la relación del sujeto con su propio pasado y con lo que, al traerlo al presente, quiere hacer su futuro”.

Al pretender un análisis científico de la “verdad” histórica y no solo la confección de un relato más o menos interesado, cada una de las afirmaciones debía cotejarse por varias fuentes, sometiéndolas a contradicción, y realizando hipótesis ante cuestiones no resueltas, con la confianza que nuevos estudios establezcan esa verdad histórica.

Al comenzar la búsqueda de información, comprobamos la escasez de las fuentes textuales, así como la inexistencia de archivos catalogados y accesibles, estando la mayoría de la documentación original dispersa en manos de militantes que habían participado en las distintas organizaciones.

Y en cuanto a las fuentes orales, comprobamos dificultad de localizar a protagonistas de algunos de los movimientos (como los granadinos Movimiento de Liberación Homosexual y el Frente Homosexual de Acción Revolucionaria) y la fragilidad de sus recuerdos.

En el caso de Sevilla, la primera organización homosexual (cuarta en el ámbito autonómico) fue el Movimiento Homosexual de Acción Revolucionaria conocida por sus siglas como MHAR. Su principal promotor fue Francisco (Paco) Cambrollé Jurado, conocido en aquellos años como “Paca la borde” y también como “Paca la brava”, actualmente Mar Cambrollé.

En 2017, la documentación de esa asociación estaba en poder Mar Cambrollé, que pude ojear en septiembre. Se trataba la mayoría de recortes de prensa, y no más de media docena aproximadamente de documentos originales, entre ellos la carta de apoyo a las movilizaciones del 25 de junio de 1978 por parte de un número importante de organizaciones políticas, sindicales, vecinales y de mujeres.

En cuanto a monografías, solo la biografía “autorizada” de Mar Cambrollé titulada “Mar Cambrollé, Una Mujer de Verdad” [2], escrita por el periodista Francisco Artacho [3], actual jefe de prensa de PODEMOS Andalucía [4], trataba ampliamente de ese periodo. El término de biografía autorizada con el que se vendió a la prensa es realmente importante, ya que confiere que lo publicado era exactamente la versión de Cambrollé sobre lo sucedido en aquellos años setenta.

Se trata de una obra que se inserta en el campo de la memoria, no de la historia, con tintes hagiográficos, y poco rigurosa en lo relacionado al nacimiento, desarrollo y desaparición del MHAR (que es lo que nos ocupa, aunque debería ponerse en duda el resto de dicha biografía), que lo convierte en una fuente textual muy poco creíble, tal y como demostraremos más adelante.

También encontramos una referencia a la manifestación sevillana de 1977 en la obra del autor anarquista C. Piro, “Invertidos y rompepatrias Socialismo y homosexualidad en el Estado Español” [5], que comete el error de confiar en unas declaraciones de Mar Cambrollé publicadas por El País en 2008.

En cuanto a la prensa, encontramos referencias en las Hemerotecas digital del Ministerio de Cultura, de ABC, El Correo de Andalucía, de El País, así como el archivo de CCOO Andalucía.

En cuanto a fuentes orales, entrevistamos a Antonio Morillo, uno de los que acompañó a Mar Cambrollé en el nacimiento y desarrollo del MHAR y que luego continuó participando en el Frente de Liberación Homosexual de Andalucía (FHLA) asistiendo en representación del mismo en el encuentro de la Coordinadora de Frentes de Liberación Homosexual del Estado Español (COFLHEE) en Madrid en 1981; a Antonio Campillo, secretario de organización del metal de la CNT entre 1976 y 1977, de cuya responsabilidad dimitió en 1977 tras la negativa del Sindicato anarquista a facilitar sus locales para las reuniones del MHAR; Joaquín Vázquez, abogado, activista del FLHA; y Manolo Cortés, muy activo en 1978 y amigo en aquella época de Mar Cambrollé.

VERDADES Y MENTIRAS:


A continuación, iremos estableciendo la veracidad de muchas de las afirmaciones de Mar Cambrollé, bien en entrevistas periodísticas, bien en su biografía autorizada.
La lucha homosexual de Mar Cambrollé comenzó en 1976. Falso.
En junio de 2018 se inauguraba la exposición “Surversión”, financiada por la Dirección General de Memoria Democrática de la Junta de Andalucía, que según la Plataforma 40 aniversario (en su Facebook) se trataba de:

“una muestra del fondo documental del MHAR.

A través de ella conoceremos las acciones y actividades de un movimiento pionero que desde Andalucía y en la clandestinidad, reivindicó libertad sexual y la abolición de las leyes que penalizaban los actos homosexuales (trans y lesbos), para que hoy estemos más cerca de la equidad y respeto hacia las disidencias sexuales y de género¡¡¡”


Una vez inaugurada, pudimos leer en unos de sus paneles la siguiente afirmación:

“En Andalucía, durante la primavera de 1976, por iniciativa de Mar Cambrollé Jurado, se empiezan a promover reuniones para afrontar la despenalización-despatologización de la homosexualidad...”


Esta afirmación, en 2018, choca de lleno con lo afirmado en la biografía autorizada de Mar Cambrollé, en 2014, cuando explica su epifanía y toma de conciencia.

Artacho lo relataba así:

“En mayo de 1977, la publicación El Viejo Topo, la revista intelectual y antifranquista más importante y prestigiosa de la época, que comenzó a editarse en 1976, dedicó un suplemento, de manera monográfica, a la homosexualidad. […] Esta Topoteca, nombre genérico del suplemento, llega a manos de Cambrollé que leyó de cabo a rabo cada una de las 16 páginas, todas en blanco y negro, y cuyo título en portada era Homosexualidad”.


“A cada línea que leía” escribe Artacho “el estómago se le llenaba de nervios, esa misma sensación de mariposas que se siente cuando uno se enamora. Imágenes del manifestaciones del orgullo homosexual de Nueva York y París acompañaban al texto […] A cada hoja que pasaba se le llenaba la cabeza de ideas y pensamientos. Otra lucha era posible, otra lucha se estaba realizando. Y esa era su lucha, su próxima lucha. La defensa de una sexualidad libre” [6].

Esta toma de conciencia, llevó a la fundación del MHAR en el otoño de 1977, según declaraba Cambrollé a Artacho.

¿Cuál es la razón por la que entre 2014 y 2018, la “realidad” histórica recreada de Mar Cambrollé ha dado una patada para atrás en la toma de conciencia?

La razón es sencilla. Entre 2014 y 2018 han aparecido varios artículos en los que hemos demostrado que el primer movimiento homosexual de Andalucía fue el de la Unión Democrática de Homosexuales de Málaga en el verano/otoño de 1976, habiendo existido en el invierno de 1976 y la primavera de 1977 las organizaciones granadinas MLH y FHAR.

La necesidad de Mar Cambrollé de ser la primera lideresa homosexual andaluza, le ha obligado a esta “pequeña” operación cosmética.
Ya en 1976, Cambrollé lideraba a un grupo de homosexuales sevillano. Falso.
No sólo se trata de que, según la Mar Cambrollé de 2014 claro está, en 1976 aún no había tomado conciencia de la lucha homosexual (como hemos dicho su epifanía es de mayo de 1977) es que además, según la carta dirigida a Armand de Fluvia [7] el 24 de mayo de 1977, decía:

Me dirijo a ti con el propósito de decirte que estoy interesado por la cuestión de organización y lucha de los homosexuales.

Yo soy Paco, el chico de Sevilla que habló contigo por teléfono. Quisiera me mandaras algún nombre y domicilio de gente de Sevilla, con la que pudiera ponerme en contacto, a ser posible, sino haber la forma en que podríamos hacerlo.

Mándame materiales de cómo empezar esto, de los objetivos del FAGC, la forma de organización que existe, etc., así como quisiera me mandaras un ejemplar de los “Trabajo de Sexología” de que hablamos, con la intención de mostrárselo a las librerías.


Esta carta sí es coherente con lo recogido por Artacho. En mayo de 1977 toma “conciencia”, y busca información contactando con Fluviá preguntándole cuestiones básicas como contactos de personas homosexuales en Sevilla y cómo funcionaba el FAGC para copiar su estructura (cosa que se puede ver en el manifiesto aprobado por el MHAR en su momento).

¿Cómo puede afirmar en esa exposición de haber empezado su lucha un año antes? Y no lo olvidemos, se realiza afirmaciones inverosímiles en una exposición financiada con fondos públicos.
El MHAR, la primera organización homosexual andaluza. Falso.
Porque sin rubor, Cambrollé afirmaba en 2014, y Artacho, el fiel amanuense, apuntaba, que “Allí, en otoño de 1977, se realizó la asamblea que constituyó el Movimiento Homosexual de Acción Revolucionaria, el MHAR, la primera organización que en Andalucía luchó por los derechos del colectivo homosexual”.

Pero no. La prensa de la época demuestra que el MHAR fue la cuarta organización homosexual de Andalucía, tras la UDH de Málaga, y las granadinas MLH y FHAR.
La manifestación “fantasma” de 1977.
El 29 de noviembre de 2008, El País publicó una entrevista de Román Orozco a Mar Cambrollé, titulada “Una mujer muy brava” [8], en la que se recogió:

Corría 1977. Sevilla presenciaba atónita la primera marcha del orgullo gay que se organizaba en Andalucía. Su promotor era Francisco Cambrollé Jurado, un joven de 20 años, líder del Movimiento Homosexual de Acción Revolucionaria (MHAR).

Este dato publicado, llevó a C. Piro, imaginamos confiando en la solvencia de la fuente, a incluirlo en su obra citada, cuando afirmó:

“En 1977 tiene lugar la primera manifestación del Orgullo Gay del Estado español, acaecida en las Ramblas de Barcelona el 26 de junio convocada por el FAGC, que el por entonces Ministro de Gobernación de la Unión de Centro Democrático (UCD*), Rodolfo Martín Villa, se negó a permitir. [...]  Paralelamente, el mismo día Sevilla contempla incrédula su primera marcha del Orgullo Gay, convocada por el filo-marxista Movimiento Homosexual de Acción Revolucionaria de Andalucía (MHARA*, creado el mismo año), que, sin estar legalizada, probablemente por la poca experiencia policial en reprimir manifestaciones en Andalucía, se lleva a cabo hasta llegar a los juzgados, imbuida por banderas comunistas, socialistas y anarquistas” [9].

Un error de Piro, bastante comprensible, que me llevó a mí al error, cuando afirmé en una entrevista realizada en el Parlamento de Andalucía que Sevilla había sido junto a Barcelona la ciudad donde se había celebrado la primera manifestación homosexual. Dato que me cuestionó el jefe de prensa de PODEMOS y autor de la biografía autorizada de Mar Cambrollé, Paco Artacho, presente en la misma, interrogándome de donde había sacado dicho dato. Curiosamente, era un dato de su biografiada. Claro que era un dato que la Mar Cambrollé de 2014 ocultó a su biógrafo.

Un hecho relevante en el texto de C. Piro es su hipótesis en relación a la falta de reacción de las autoridades franquistas ante la manifestación de Sevilla, ya que mientras en Barcelona en 1977 y 1978 ante las manifestaciones no autorizadas, la policía actuó con contundencia, en Sevilla no ocurrió nada. Pero esto lo analizaremos más adelante.
Paco Cambrollé fue el primer gay andaluz en dar la cara políticamente en un medio de comunicación. Falso.
En la biografía autorizada de Mar Cambrollé, Artacho afirma:

“Si Armand de Fluviá se convirtió en el primer gay de España en salir del armario públicamente en una televisión, Cambrollé fue el primer sevillano y andaluz que se prestó a ser fotografiado para un reportaje en prensa. [...] En la revista Tema Vivo, con fotografía con fotografías de Pablo Juliá, Camrbollé es el primer “gay” en dar la cara de forma política. Aunque prefiere no dar su apellido por medio a ser detenido, su imagen, en primer plano, ocupa las fotografías principales de la información” [10].

Sin dar fechas, Artacho sitúa esa publicación entorno a abril/mayo de 1978.

Pero esto, una vez más, es una mentira de Mar Cambrollé en su obsesión por reconstruir un pasado mítico. Los primeros homosexuales en dar la cara fue la dirección de la Unión Democrática de Homosexuales de Málaga, más de un año antes, durante la rueda de prensa en enero de 1977. La edición de Blanco y Negro del 26 de enero de 1977 publicó la foto donde se veía a los miembros de la misma, aunque no se dieron nombres. Pero días después, la edición de “La Gaceta Ilustrada” el 20 de febrero, se publicó una entrevista titulara “Los homosexuales dan la cara” donde se facilitaban los nombres de los dos activistas, Antonio y José Manuel, que eran fotografiados a gran tamaño.
La manifestación del 25 de junio de 1978 fue el primer Orgullo LGTBI andaluz. Falso.
En la biografía autorizada de Mar Cambrollé se afirma:

“La primera manifestación del orgullo LGTBI de la historia de Andalucía” [11].

En 1978 las organizaciones homosexuales españolas aún no habían importado la simbología y términos del activismo gay norteamericano, entre ellos el término Pride, traducido al castellano como Orgullo.

De hecho, el cartel de la convocatoria del 25 de junio de 1978 publicado por la COFLHEE definía ese día como “Día Internacional de la Liberación Homosexual” y “Jornada de Lucha contra la Represión” y utilizaba el triángulo rosa invertido (que fue impuesto por el régimen nazi a los prisioneros homosexuales de los campos de exterminios) usado por los movimientos homosexuales europeos.

Ni lesbianas ni bisexuales tuvieron ningún protagonismo en las manifestaciones hasta bien entrada la década de los ochenta, y en aquella época, las personas trans aún eran vistas y se veían como travestis, una expresión más de una homosexualidad extrema.

Las lesbianas que apoyaban al MHAR como antes a la UDH lo hacían como feministas y en solidaridad con otros excluidos, no como parte esencial del movimiento.

Porque hubo que esperar al mitin del MHAR de 1979 para que se usara el término Orgullo Gay en Sevilla, y a 1981 para que la COFHLEE utilizara la expresión Orgullo Gay en relación al 28 de junio (en el cartel de 1982 se usó la expresión Orgullo Gai). Y muchos más para que se transformara en el Orgullo LGTBI.

Es decir, la manifestación de 1978 fue la primera manifestación homosexual, pero en absoluto LGTBI. Por rigor histórico, sobre todo. 
A la manifestación de 1978 asistieron 3.000 participantes. Falso.
En el citado artículo de El País de 2008, Mar Cambrollé declaraba que la manifestación de 1978 había congregado a 3.000 personas. ¿Es creíble esta cifra?

El Correo de Andalucía del 27 de junio de 1978 no da cifras de asistencia, mientras el ABC del día 27 de junio de 1978 apuntaba que asistieron a la manifestación “unas doscientas personas”.

Y si bien en la biografía autorizada de Cambrollé no se dan cifras, el pasado día 8 de junio de 2018, en una reunión con asociaciones de mujeres, ésta redujo la participación a 1.000 personas de las cuales, según declaró, sólo quedan 18 personas vivas. En 10 años (de 2008 a 2018) se han evaporado 2.000 personas.

Por las fotografías conocidas de aquella manifestación y la deducción lógica, podemos concluir que la cifra de 3.000 personas es desorbitada. Si el salón de CCOO donde se celebró ese día el mitin previo tenía un aforo de unas mil personas, y sabiendo que la manifestación no se había convocado ni solicitado permisos con anterioridad, en el mejor de los casos habría acudido esas mil personas. Pero es que, además, el propio riesgo de la existencia de grupos ultraderechistas incontrolados en el entorno de la calle Calatrava, desanimaría a la mayoría de los asistentes a unirse a la manifestación.

¿Es creíble que fuesen 200 los participantes? No. Nosotros habíamos hecho un cálculo aproximado de 500 personas.

Pero resulta que nuestra hipótesis era extremadamente generosa. Una información del miembro del MHAR que realizó las fotografías de la manifestación de 1978 me confirmó que serían unas 300 personas entre la Plaza del Triunfo y la avenida de la Constitución (actual denominación). Pero que al llega a la altura de Correos, hubo dudas de la cabecera, la gente se dispersó y se quedaron aproximadamente 20 personas. De 3.000 a 20 personas hay un trecho enorme. Como la enorme mentira de Mar Cambrollé.

Una vez más, Cambrollé recrea la realidad a su gusto.
Mar Cambrollé desafió a la policía y finalizó la manifestación el 23 de junio de 1978. Sí pero no como se ha contado.
Vaya por delante el enorme reconocimiento que desde Adriano Antinoo hacemos a todos y cada uno de los participantes de la manifestación de 1978. Si actualmente, cuarenta años después, en un régimen democrático consolidado, aún hay personas que tienen miedo de expresarse como gais y lesbianas, la valentía de esos muchachos está fuera de toda duda.

Pero lo que aquí se cuestiona no es la valentía de nadie, sino el relato histórico reconstruido.

En algunos escritos, he calificado la manifestación de 1978 de espontánea, cosa que me han afeado no pocos de los miembros del MHAR de esa época. Intentaré aclarar aquí dicha expresión.

En la biografía autorizada de Mar Cambrollé, escrita por Artacho, se afirma [12]:

De nuevo, uno de sus impulsos, esos que jamás pudo controlar, le hizo cambiar el curso de los acontecimientos. Tras consultarlo con su gente más cercana del MHAR, anunció un cambio de planes. Lo que en principio debía ser una concentración se convertiría en una manifestación. Una manifestación que no había sido comunicada al Gobierno Civil.


Por lo tanto, partiendo del único relato al que tuvimos acceso más allá de las informaciones publicadas por la prensa el 27 de junio de 1978, la manifestación, porque inicialmente sí nos creímos a la Mar Cambrollé de 2014, no estaba planificada con anterioridad, por eso fue espontánea.

En la jornada realizada por el Ayuntamiento de Sevilla el pasado 22 de junio de 2018, el miembro del MHAR antes citado, afirmó que la manifestación se había preparado durante meses. Así que la versión de este miembro del MHAR entra en contradicción absoluta con lo dicho por Cambrollé a Artacho en 2014.

Tal vez sea una confusión lógica por los años transcurridos. Sí hubo un trabajo previo para realizar una concentración (¿tal vez no en la plaza del Triunfo sino delante del Palacio Episcopal que ocupaba en ese momento el cardenal Bueno Monreal?) y que sobre la marcha se decidiera transformar en manifestación. En todo caso, han sido tan contradictorias las informaciones dadas por sus protagonistas hasta la fecha que ya difícilmente podremos creer alguna, a menos que se base en datos verificables y no en recuerdos que han demostrado su volubilidad.

Esto nos explica el asombro de C. Piro cuando afirmaba al hablar de la manifestación sevillana, supuestamente de 1977:

“probablemente por la poca experiencia policial en reprimir manifestaciones en Andalucía, se lleva a cabo hasta llegar a los juzgados, imbuida por banderas comunistas, socialistas y anarquistas”.

La mirada de C. Piro sobre Andalucía demuestra cierto desdén hacia la represión que hubo en Andalucía durante la dictadura , tan brutal o más que en el resto del Estado.

Pero en lo que nos ocupa, la falta de respuesta de la policía se explica en que el Gobierno Civil, en sintonía con lo declarado por Mar Cambrollé a Artacho, no tenía ni idea de la celebración ni de una concentración ni de una manifestación; que la concentración devenida en manifestación una calurosa tarde del 25 de junio más allá de las 15:00 h (hay que recordar que el largo mitin empezó a las 12:00 h en Calatrava y hubo que llegar hasta la Catedral) se encontró con poquísima fuerza policial en la calle, un solo coche patrulla si creemos a Mar Cambrollé; que los policías que se encontraron con veinte chavales y dos pancartas en medio de la calle San Fernando se quedarían sorprendidos ya que posiblemente ignoraran siquiera que significaba aquello del MHAR, una organización que llevaba apenas siete meses de existencia y que no había protagonizado hasta ese momento ningún acto público, más allá de algunas pintadas, muy numerosas en aquellos años; que el desconocimiento de la policía, la fecha (un domingo de junio) y la hora (de comer), el número de personas (20) y la promesa de disolverse en cuanto llegaran al Prado de San Sebastián, llevaría al perplejo policía a optar por la salida más prudente: dejar continuar al grupo y confirmar que se disolvían sin problemas.

Esta explicación, que no deja de ser una hipótesis, creemos la más plausible, lo que desmonta el mito que ha pretendido reconstruir la señora Cambrollé sobre su heroica resistencia ante la policía nacional.
El MHAR duró hasta agosto de 1978. Falso.
En la biografía autorizada de Cambrollé, Artacho afirma:

“Desde aquel verano revolucionario de 1978, no existe constancia documental de actividad del M.H.A.R., ni tampoco en la memoria de Cambrollé [...] Y el fin del M.H.A.R. llegó cuando otra evolución llenó la vida de Cambrollé, el amor” [13].

Es decir, que según Mar, el MHAR desaparece cuando Cambrollé dejo de tener interés en el MHAR. Pero la realidad, que la pluma descuidada de Artacho no comprobó, es que en 1979 el MHAR celebró un nuevo mitin en los locales de CCOO de calle Calatrava. Un trabajo de investigación tan duro como consultar la hemeroteca digital de ABC por internet le hubiera evitado el bochorno.
El MHAR y la manifestación del 25 de junio de 1978 en Sevilla fue determinante para la eliminación de la homosexualidad de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social. Falso.
Esta es en el fondo la cuestión que dilucida en todo el proyecto de la Plataforma del 40 aniversario.

¿Fue el MHAR un instrumento fundamental para excluir la homosexualidad de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social? No.

Cuando nace el MHAR organizaciones homosexuales en Cataluña, Madrid, Valencia, Euskadi y del resto de Andalucía, venían movilizándose desde 1976 contra la LPRS, consiguiendo éxitos mediáticos y políticos.

El suplemento del Viejo Topo sobre homosexualidad y que permitió a Mar Cambrollé su epifanía en mayo de 1977 era parte del éxito de organizaciones y personas para imponer la cuestión homosexual en el debate público.

Ese mismo mayo de 1977, las organizaciones homosexuales del Estado Español entregaron al ministro miles de firmas contra la LPRS, consiguiendo el apoyo de intelectuales y personajes de la cultura a favor de la causa homosexual. La edición de El País del 22 de mayo de 1977 lo contó así:

Se pide la derogación de la ley de Peligrosidad social

Unas 6.000 personas se han dirigido al ministro de Justicia en una carta en la que se solicita la derogación de la ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social. El hecho fue anunciado en una rueda de prensa celebrada en la sede del Club de Amigos de la Unesco. En la carta se afirma que «siguen vigentes leyes del régimen anterior destinadas a mantener unas estructuras sociales dictatoriales vejatorias para muchos ciudadanos a los que se discrimina y se hace objeto de arbitraria represión en razón de sus peculiaridades culturales, ideológicas y sexuales y por sus específicas formas de relación humana. Por ello, solicitamos la inmediata derogación de la ley de Peligrosidad Social y Rehabilitación, la disolución de los tribunales especiales que la aplican la amnistía para todos los condenados o declarados peligrosos por esta ley con la consiguiente cancelación de antecedentes y destrucción de los registros previstos en la misma».


La carta ha sido firmada entre otras personas. por el presidente de la Asociación de Derechos Humanos, Joaquín Ruiz-Giménez; el secretario de la Comisión Justicia y Paz, Juan J. Rodríguez; Francisco Hernández, secretario general del Club de Amigos de la Unesco; Rafael Alberti, Pablo Castellano, Juan Antonio Bardem, Antonio Gala, Rafael Fernández, Alfonso García Pérez, Eloy de la Iglesia, Pedro Olea, Ana Belén, Víctor Manuel. Pí de la Serra (sic)... En el acto de presentación a la opinión pública de la carta presentaron reivindicaciones coordinadas los grupos homosexuales: Agrupación Mercurio, Movimiento Democrático de Homosexuales (MDH), Frente Homosexual de Acción Revolucionaria (FHAR), Front d´Alliberament de Catalunya (FAGC), Front d'Alliberament Gai de les Illes (FAGI). Front d'Alliberament Homosexual del País Valenciá (FAHPV), Euskal Herrico Gai Askaten Mugimendua (EHGAM), Movimiento de Liberación Homosexual de Granada, Movimiento Homosexual Aragonés, Unión Democrática de Homosexuales de Málaga y otros.


En junio y diciembre de 1977, en Barcelona se celebran dos manifestaciones donde se produce una reacción virulenta de la policía, que carga contra los manifestantes.

Si hacemos caso a Mar Cambrollé, el MHAR duró apenas 10 meses, entre el otoño de 1977 y agosto de 1978. Si se incluyen los meses que duró el MHAR y que fueron ignorados por Cambrollé y Artacho, de agosto de 1978 hasta junio de 1979, se trataría de una organización que duró apenas 20 meses.

Un historiador tan poco sospechoso como C. Piro, anarquista que es muy crítico con los partidos parlamentarios, afirma:

La otra cara de la moneda en este caso tiene nombre y una inmerecida poca fama: Josep Maria Riera i Mercader, diputado a Cortes por el PSUC (aunque en los 80’ se pasó al PSOE), que durante la “Transición” desde su escaño hizo presión en el Congreso para la derogación de la LPRS y la legalización de los colectivos políticos homosexuales. En su lucha por los derechos LGTB (en la que participó en sus manifestaciones de los años 1979 y 1980) sólo recibió el apoyo político de Rudolf Guerra (Partit dels Socialistes de Catalunya, PSC*) y Juan María Bandrés (Euskadiko Ezkerra, EE*), y la enemistad o falta de apoyos del resto, muchos de ellos militantes de su propio partido. Junto a él también cabría destacar a José María Mendiluce, por entonces dirigente juvenil (no secretario general, pues ésta carecía del mismo) de la Liga Comunista Revolucionaria (LCR*, trotskista), cuyas declaraciones en el mencionado libro fueron claramente homófilas: “La homosexualidad es una forma de entender las relaciones sexuales absolutamente lícita” [14].


Nada dice de Cambrollé porque nada de lo que ocurrió en Sevilla tuvo repercusión más allá de nuestra ciudad. Ni la manifestación del 78 de Sevilla tuvo repercusión en la prensa de la capital del Estado (donde se debatían los temas de amnistía para las víctimas de la LPRS, la derogación de la misma o la inclusión en la Constitución de la protección de la homosexualidad), ni la figura de Cambrollé era siquiera conocida.

CONCLUSIÓN:

A través de todo este recorrido hemos demostrado que Mar Cambrollé ha mentido sobre la creación y el desarrollo del MHAR, cambia su relato con los años, añadiendo o quitando a voluntad, y recreando una realidad de acuerdo con sus necesidades personales y políticas.

En el mejor de los casos, hay que abordar las declaraciones de Cambrollé como parte de una “memoria” reconstruida por intereses personales, nunca como fuente histórica.

Cualquier lucha requiere su épica, y muchas personas han podido creer que la vida de Mar Cambrollé contada por ella misma, era el relato necesario para cimentar la épica LGTBI andaluza.

La lucha homosexual, como todas las luchas por los derechos humanos, tienen muchos protagonistas, la mayoría anónimos pero que son fundamentales. Por eso, el reconocimiento de las personas LGTBI debe ir a todos y todas ellas, no sólo a los que el destino, la suerte o la investigación ponen como referentes. Poner en valor esas vidas más o menos anónimas es un objetivo de nuestra Asociación. Pero retorcer la realidad, manipularla, y crear un relato torticero para autopromoción y narcisismo nos produce la mayor de las repugnancias.

Porque solo la verdad nos hace libres.

NOTAS

[1] Juliá, Santos (dir). Memoria de la Guerra y del Franquismo. pág. 16 y ss. Fundación Pablo Iglesias. Editorial Taurus. Madrid. ISBN 84-306-0622-X
[2] Artacho, F. Mar Cambrollé, Una Mujer de Verdad. Editoral La Calle. Antequera (2011). ISBN 978-84-16164-22-6
[3] http://elcorreoweb.es/historico/nos-volvemos-locos-si-alguien-no-encaja-como-hombre-ni-como-mujer-MBEC709353 (consultado el 08/06/2018)
[4] http://www.juntadeandalucia.es/agenda/pages/detalleOrganismo.and;jsessionid=92CB694AB8D2311379F0E61A757ABA59?parametro=3139 (consultado el 08/06/2018)
[5] Piro, C. Invertidos y rompepatrias: Socialismo y homosexualidad en el Estado Español. Distri Maligna (2011) Algorta (Bizkaia).
[6] Artacho, F. Mar Cambrollé, Una Mujer de Verdad. Pág. 41-43
[7] Martínez, R. Lo nuestro sí que es mundial. De la tribuna a las calles: la revolución sexual. Editorial Egales. Madrid-Barcelona (2017 – 2ª edición) Pág. 115-116.
[8] https://elpais.com/diario/2008/11/29/andalucia/1227914535_850215.html (consultado el 08/06/2018)
[9] Piro, C. Invertidos y rompepatrias: Socialismo y homosexualidad en el Estado Español. Pág. 116-117.
[10] Artacho, F. Mar Cambrollé, Una Mujer de Verdad. Pág. 55-56
[11] Artacho, F. Mar Cambrollé, Una Mujer de Verdad. Pág. 72
[12] Artacho, F. Mar Cambrollé, Una Mujer de Verdad. Pág. 72
[13] Artacho, F. Mar Cambrollé, Una Mujer de Verdad. Pág. 85
[14] Piro, C. Invertidos y rompepatrias: Socialismo y homosexualidad en el Estado Español. Pág. 53-54.

2018/06/22

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | "IBAN CORTADILLOS; PERO LE ECHARON VALOR"

El Correo de Andalucía / Primer Orgullo en Sevilla, 1978-06-25 //

«Iban cortadillos, pero le echaron valor»

El reportero Pepe Guzmán relató las vicisitudes de la primera manifestación de homosexuales en Sevilla, el 25 de junio de 1978
Francisco Veiga | El Correo de Andalucía, 2018-06-22
https://elcorreoweb.es/temas-de-portada/iban-cortadillos-pero-le-echaron-valor-AK4297406

Hay manifestaciones que logran sus objetivos por lo abultado de sus asistentes (ahí están las del 8 de marzo de este año). Y hay otras que lo logran pese a que apenas asistieron unas cien, o tal vez menos, pero estuvieron en el momento justo de la Historia. Eso es lo que pasó con el puñado de activistas del efímero Movimiento Homosexual de Acción Revolucionaria (MHAR), que con una pancarta con el contorno de Andalucía y sus colores blanquiverdes, más un triángulo rosa –la bandera arcoíris no se había popularizado, y el triángulo rosa era la identificación de los homosexuales en los campos nazis–, superaron un cordón policial –de los temidos grises, la Policía Armada– y se plantaron ante los juzgados. Era el 25 de junio de 1978 y cualquier acto homosexual estaba penado con hasta seis años de cárcel. Reivindicaban la despenalización. Seis meses después la homosexualidad era retirada de la Ley de Peligrosidad Social.

El Correo de Andalucía estuvo allí para contarlo, nada menos que con la pluma de Pepe Guzmán, posiblemente y con permiso del poeta Juan Ramón Jiménez, la firma más genial que se ha posado en las páginas de este diario. Como fotógrafo trabajó Ángel Moreno, autor del reportaje gráfico. Tanto Guzmán como Moreno fallecieron los primeros años de este siglo, a una edad prematura ambos.

La crónica toma unas palabras de Francisco Cambrollé, un joven de 19 años hasta entonces desconocido: «Peligrosos son los que evaden capitales y provocan el paro». De hecho, la crónica, contagiada del ambiente politizado de la Transición, dedica más espacio al mitin previo a la manifestación no autorizada que a la movilización. Eso sí, el remate, ante una ciudad que miraba entre la perplejidad y la risa cómo un centenar de críos celebraba su primer Orgullo (ni siquiera se conocía la palbra gay), fue propio de la genialidad de Guzmán: «Iban cortadillos, pero le echaron valor». Se jugaban condena, malos tratos...

Del relato de Guzmán se desprende que la manifestación, además de poco numerosa –frente al mitin, de la calle Calatrava, en un local de CCOO, donde sí había mucha más gente–, se desarrolló con el miedo a que los ultras, que no reventaron el mitin, se liaran a mamporros en la calle. No pasó. La comitiva se dirigió desde la Catedral a la plaza del Triunfo y de allí a la calle San Fernando y la Audiencia provincial, ya con las pancartas –la del MHAR, la de las feministas de Prímula–. A la hora de inicio del mitin, durante unos minutos (de 12.00 a 12.20) se desplegó en la Giralda una pancarta rosa de 25 metros con el lema ‘Libertad sexual. MHAR’.

«Ante la indiferencia de algunos, la curiosidad de otros y la risa de la mayoría de los paseantes, los manifestantes, a la altura de la Pasarela, se detuvieron ante la presencia de un coche patrulla, que les cortaba el paso».

Es el momento más tenso. Guzmán no oye el diálogo entre Cambrollé y dos agentes, uno de paisano y el otro un cabo primero de la Policía Armada. 40 años después, el coordinador de la Asociación Arcoiris, Gonzalo de las Heras, asegura que lo que les dijo Cambrollé a los policías es que o les dejaban acabar en los juzgados o se los llevaban presos a todos.

En todo caso, la crónica recoge cómo Cambrollé se dirigió al colectivo después: «Compañeros, nos hemos propuesto llegar al palacio de Justicia. Vamos hacia allá y nos dispersamos». Cuando los policías se quisieron dar cuenta, los manifestantes habían cruzado por un semáforo y se plantaron ante la Audiencia. Efectivamente, cantaron sevillanas y letrillas contra la Ley de Peligrosidad, se «dieron de cara con la pasma» y desaparecieron en pequeños grupos por los jardines de Murillo. La primera manifestación gay en Sevilla había ocurrido.

Además de la derogación de la Ley de Peligrosidad, incluían en sus demandas el cese del director del psiquiátrico de Miraflores por el mal trato a los homosexuales, que entonces se consideraban, al hilo de esa ley, enfermos mentales. Uno de las consignas del mitin fue «presos a la calle, maricones también».

En el ambiente de la Transición, el Colectivo de Lesbianas reivindicaba a la clase obrera mientras que la organización del mitin –Cambrollé– regañaba a dos partidos de extrema izquierda: el PTE, por colocar sus pancartas por encima de la del MHAR y la ORT, por descolgarse del acto con el argumento de que la homosexualidad «es fruto de la decadencia del capitalismo». También pronunció las palabras por las que optó titular el director del periódico de entonces: «Somos peligrosos porque subvertimos al poder establecido. Subversivos son aquellos que evaden capitales y provocan el paro».


Dos Orgullos incompatibles.
Sevilla celebra hoy dos movilizaciones gays mientras sus organizadores se critican mutuamente.
Francisco Veiga | El Correo de Andalucía, 2018-06-22
https://elcorreoweb.es/sevilla/dos-orgullos-incompatibles-ML4296428

Los LGTBI de Sevilla podrán escoger entre dos eventos para reivindicar el Día del Orgullo. La conmemoración oficial, que se desarrollará entre la Diputación y la Alameda, y el Orgullo Crítico –contra el pretendido carácter mercantil del oficial– en sentido contrario: del Parlamento a los jardines del Valle. Los organizadores de cada marcha reivindican que su movilización es más representativa, menos comercial y menos politizada que la rival.

Por un lado, defendiendo el Orgullo oficial, el presidente de la asociación Adriano Antinoo, Pablo Morterero, explica que el recorrido de su marcha –«No la llame fiesta, es una reivindicación»– acabará en la Alameda de Hércules, «epicentro» del mundo y del movimiento primero denominado simplemente gay y más modernamente LGTBI (para incluir a todas las identidades y orientaciones dejadas al margen por la moral dominante) de Sevilla.

Después explicó que son las asociaciones de este movimiento «quienes decidimos su contenido» y considera una «intromisión» que grupos políticos como Participa Sevilla o IU hayan marcado directrices en ese sentido. Pero para acabar, alude a que este Orgullo «no acaba en una barra y si hay fiesta después, bienvenida», aunque entre los organizadores del hoy Orgullo Crítico y antimercantilista critica que esté «la introductora, en 2008, del modelo de carrozas de Madrid», en un dardo directo a Mar Cambrollé, figura histórica y pionera de la reivindicación LGTBI en Sevilla y factótum del Orgullo Crítico.

Los dardos de Morterero también se dirigen a las subvenciones que asegura que percibe la organización de Cambrollé, la Asociación de Transexuales de Andalucía.

Y un detalle simbólico no menor: el eje de la conmemoración se centra en los 40 años de la retirada de las referencias a la homosexualidad de la franquista Ley de Peligrosidad Social, entre diciembre de 1978 y enero de 1979. La propia ley, una vuelta de tuerca a la de Vagos y Maleantes, no fue derogada hasta 1995.

Por contra, los promotores del Orgullo Crítico ponen el énfasis –y el cartel– en la primera manifestación gay que hubo en Sevilla, organizada el 25 de junio de 1978 y que, consideran, fue la palanca para la derogación legal ocurrida cinco meses después.

Gonzalo de las Heras, coordinador de la Asociación Arcoíris, integrante del Orgullo Crítico, hace prácticamente las mismas acusaciones, pero en sentido contrario: esta marcha reivindica a los «14 supervivientes» de la manifestación de 1978, y cualquier cartel y pancarta que no los recuerde es una «desfachatez»: «En esos momentos manifestarse como homosexual era ilegal. Podrían haberlos llevado a todos a la Gavidia, haberlos torturado y después haber cumplido condena en una cárcel donde con electroshocks para curarlos». Ahí destaca De las Heras el valor y compromiso de la entonces adolescente (19 años) Cambrollé.

Y por supuesto, como si fuera un espejo de críticas y reproches entre las dos marchas por los derechos de las personas LGTBI, los promotores del Orgullo Crítico, con «barra a precios populares para que nadie se enriquezca con los gais» condenan el «espíritu comercial» del orgullo oficial y su «incapacidad» por cercanía política «al PSOE» de criticar repuntes homófobos en Sevilla o de apretar en la tramitación parlamentaria de leyes como la que persigue la LGTBIfobia en Andalucía a cambio de «subvenciones».

También reivindican que los más representativos son ellos, «con 40 asociaciones que nos respaldan», apostilla De las Heras. Pese a ello, lamenta, el Ayuntamiento ha «retrasado» los permisos para celebrar la concentración y el escenario, queja de la que se han hecho eco IU y Participa.

El punto crítico entre las dos maneras de entender la reivindicación LGTBI se produjo en el Orgullo de 2012. El entorno del Orgullo oficial siente que entonces Cambrollé tuvo un gesto con el PP –que gobernaba Sevilla– en un momento inadecuado: estaba vivo el recurso conservador al Constitucional al matrimonio igualitario de Zapatero.

Sea la política, la lucha por las subvenciones o incluso egos, la reivindicación gay en la ciudad está dividida y eso no va a jugar a favor de los LGTBI, que todavía se enfrentan a episodios de rechazo e incluso violencia.

MIKEL/A, AQUÍ ESTAMOS Y NO NOS OCULTAMOS

Mikel/a enseña cacho en la 2ª Gayakanpada de EHGAM, 27-29 agosto 1993, Muxika // STARS COFLHEE es un trabajo realizado por Julen Zabala Alon...