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2022/03/06

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | 'YO NO ESA', EL HIMNO FEMINISTA DE MARI TRINI

El País / Mari Trini en 1967 //

‘Yo no soy esa’, el himno feminista de Mari Trini en el que miles de mujeres encontraron consuelo.

La compositora murciana fue la primera mujer en salir al escenario de TVE con pantalones, un atrevimiento que le valió muchas críticas y suspicacias que los periodistas de la época no se callaron.
Amanda Rojo | SModa, El País, 2022-03-06
https://smoda.elpais.com/feminismo/yo-no-soy-esa-el-himno-feminista-de-mari-trini-en-el-que-miles-de-mujeres-encontraron-consuelo/ 

La vida de María Trinidad Pérez de Miravete-Mille y Pascual de Riquelme, más conocida como Mari Trini (Murcia, 1947-2009) no fue fácil, pero la artista supo convertir la necesidad en virtud. El primer contratiempo al que se enfrentó tuvo lugar cuando aún no había cumplido 10 años y supuso el comienzo de su carrera. Porque a aquella muchacha, que procedía de una familia aristocrática, la acechó una nefritis crónica que la mantuvo postrada en cama durante años. “No recuerdo si fueron cinco o seis. Solo sé que entré en aquella habitación como una niña y salí con sostén”, confesó en un programa de televisión en pleno siglo XXI.

Y fue durante aquel periodo de su infancia que pasó tan sola, años de comidas sin sal y frascos de colonia con los que sus padres le lavaban le pelo, cuando Mari Trini empezaría a componer sus primeras canciones. Pero los días eran largos y las distracciones pocas. Por suerte, también encontró consuelo leyendo y escribiendo poesía, demostrando ya entonces una sensibilidad que después estaría presente en las letras de sus canciones.

Yo no soy esa, que tú te imaginas

Para Miguel Ángel Bargueño, periodista y autor de 'Las chicas son rockeras' (Libros Cúpula, 2019), la compositora “supo como nadie diseccionar los sentimientos femeninos, hablando tanto por las que sufrían como por las que no se dejaban avasallar”. Lo hizo en uno de sus temas más conocidos 'Yo no soy esa' (1971), versionado recientemente por La bien querida, un himno que todavía resulta moderno y que sigue apelando a mujeres de todas las edades (y preferencias afectivo-sexuales).

“La canción tiene una historia bastante curiosa”, nos cuenta Bargueño. “El éxito de su álbum ‘Amores’ (1970) la llevó a actuar sin descanso por España, Europa y Latinoamérica, y a la hora de grabar ‘Escúchame’ (1971) ocurrió algo bastante habitual entre los músicos: que no tenía canciones suficientes. Así que, para solventarlo, recurrió a versiones de Brel, Becaud o Edith Piaf, pero seguían sin ser suficientes. Entonces, su productor, Rafael Trabucchelli, desempolvó los dos EP que Mari Trini había grabado para EMI Francia en 1965 y consideró una buena idea volver a grabar 'Ce n’est pas moi', incluida en el segundo de esos EP».

Ese ‘Ce n’est pas moi’ se convertiría en ‘Yo no soy esa’, una adaptación a la española que se grabaría con arreglos de Miguel Ramos en los míticos estudios de Hispavox de la calle Torrelaguna. “Cuando se publicó en 1971, hasta cierto punto ya era una canción antigua. Es de suponer que la compuso durante su estancia en París y claramente estaba muy influida por los grandes de la ‘Chanson’ y el pop de Françoise Hardy”, apunta Bargueño.

Antes, Mari Trini había pasado por Londres, donde encontró trabajo tocando la guitarra en un programa de televisión de la BBC 2. Pero fue París la primera ciudad que la acogería fuera de España y la que más la influyó musicalmente: allí conoció a maestros como Jacques Brel, Gilbert Bécaud o Léo Ferré, influencias que la llevaron a escribir ese himno que aún sigue resonando en nuestras cabezas.

“Este periplo formativo y su propio carácter rebelde forjaron un estilo único e ingobernable que alcanzó su cota más alta en ‘Yo no soy esa’”: una canción feminista que describe a una mujer libre, que se escabulle del dominio masculino, que es autónoma y que exige ser amada por cómo es. Un tema que pasó el filtro de la censura solo porque se consideró demasiado ambiguo”, recuerda Bargueño. El creador y artista Paco Clavel, que tuvo la oportunidad de conocerla, lo considera también un referente. “En esa época ya había surgido la canción protesta, pero esto era más sutil, más personal, más intimista”.

Pero la rebeldía de Mari Trini no solo estaba presente en sus letras: ese estilo ingobernable también se reflejaba en su carácter. La música nunca aceptó las propuestas poco razonables de ejecutivos, casas de discos y representantes. “El sello RCA quiso lanzarla como cantante pop de rostro angelical, con canciones de otros compositores como Aute, Juan Carlos Calderón o Patxi Andión, pero ella ya tenía un repertorio propio”, nos cuenta Bargueño. “El director de la casa de discos dijo que una mujer no era capaz de componer canciones, así que no prestó atención a mis temas”, recordaría también Mari Trini en una entrevista.

Por suerte, aquello no prosperó y en Hispavox pudo desarrollar su talento. “Yo siempre he dejado un margen de imaginación para que la persona que escuche la canción ponga su final. En aquel momento, muy pocas mujeres opinaban de política. Eso sí, tenían que vestirse muy bien y salir muy bien. Aun así, mis canciones no adquirieron la dimensión que adquirieron las de Serrat, las de Patxi...”, lamentaría la música años después.

Porque entonces, las mujeres podían escribir “cartas a sus amigos”, pero no poemas ni canciones. Con todo, ella consiguió hacerlo: su primer álbum, ‘Amores’ (con la canción ‘Ayúdala’ que dio lugar a gran cantidad de especulaciones porque muchos consideraban que podría hacer referencia a un trío), era un trabajo muy intimista y con letras en donde el amor se situaba siempre en el centro. Un sentimiento que Mari Trini colocó en lo más alto de su pirámide vital hasta el final de sus días: “La calidad de vida se centra en el amor”, sentenciaba.

Pantalones, 'smoking' y pajaritas de terciopelo
Mari Trini también fue la primera mujer en aparecer en Televisión Española con pantalones; concretamente, con unos vaqueros. Una decisión que no fue casual: la artista se oponía a la exaltación de la sexualidad a la que todas las cantantes se veían abocadas. “Su música, con ese aire intelectual, tampoco invitaba al escote y la minifalda”, reconoce Bargueño. Durante sus comienzos, tenía un punto más afrancesado, que cambió con el tiempo. “Ella llevaba pantalones cuando entonces lo que se estilaban eran las minifaldas, el ‘minishort’, las maxifaldas...”, recuerda Clavel.

El cantante y pinchadiscos cita a una de sus coetáneas, la poeta Gloria Fuertes, que era amiga de Mari Trini y a la que incluso le dedicó un poema. La madrileña apareció en TVE con pantalón, camisa y corbata. Y aunque Mari Trini tardó algunos años en virar su estilismo hacia uno más arriesgado y fuerte, sus comienzos también fueron interesantes. Lo desarrolla Juan Sánchez, documentalista y colaborador de Clavel en diversos programas musicales. “Me gustaba mucho su imagen porque era diferente. La recuerdo con maxivestidos de flores. Llevaba un estilo como ‘hippy’ sofisticado, pasado por París. Pero la Mari Trini de los ochenta cambió bastante: tenía el pelo más corto y una imagen más ambigua, con chaquetas con hombreras, a veces con 'smoking'...”. Y las pajaritas de terciopelo negras estaban también presentes.

Décadas después, Mari Trini sentenciaría que estaba decidida a triunfar en la canción vestida de negro de la cabeza a los pies. “Me vestí de negro reivindicado a los existencialistas, y para demostrar que sin falda se podía triunfar y trabajar”. Rocío Saiz, cantante y música, reconoce que Mari Trini siempre ha sido una importante referencia para ella; no solo musical, también estética. “Desde el principio de mi carrera, he tenido muy claro que en los conciertos iba a ir con traje. Y lo tengo claro gracias a ella, a Patti Smith, y a otras mujeres que han reventado el género en la moda, que se han adueñado de eso que llaman masculino. Porque no tenemos por qué ir codificadas y sexualizadas solo por ser mujeres”.

Esa imagen, que no buscaba agradar a nadie, se unió a un gesto característico de la cantautora, resultado de la mala praxis de un médico. “A los 17 años, tuve una sinusitis y al cirujano se le fue la tijera y me dejó con la boca mirando hacia Soria”, contó Mari Trini. Sin embargo, y, a pesar de tener una imagen fuerte y las ideas claras, todos los que la conocían coinciden en que era una persona muy sensible, tímida y con principios muy férreos. “Escuchar a Mari Trini cantando esas letras, con su tono de voz un poco tembloroso, tan cálido y con ese toque dramático, me caló muy hondo. En los setenta no dejaba de ser una mujer frágil, que sentía mucho el amor y el desamor, de una gran sensibilidad. Luego en los ochenta asumió una actitud más dura, pero igual de vulnerable”, recuerda Juan Sánchez.

Una vida en el armario

Mari Trini nunca fue completamente libre; fue discreta con respecto a sus sentimientos porque no tenía otra opción. Durante cuarenta años, mantuvo una relación con la que oficialmente ejercía como su secretaria personal, Claudette Loetitia Lanza, a la que conoció en Madrid, y que estuvo con ella hasta el día de su muerte, en 2009. “Mari Trini andaba un poco a caballo entre Madrid y Barcelona. Allí frecuentaba lugares de ambiente de mujeres, porque en la capital catalana había un rollo lésbico muy interesante, [y había] muchos clubes de lectura. A las lesbianas antes las llamaban las libreras”, nos cuenta Rocío Saiz. De hecho, Mari Trini se dejaba caer por el Daniel’s, el primer local de Barcelona para lesbianas, donde además sonaba su música.

Era en la época en la que vivía en Sant Pol de Mar. Lo recuerdan en la minibiografía que forma parte de 'Desconocidas y fascinantes'. “Mari Trini nunca hizo declaraciones sobre sí misma, ni sobre su orientación sexual, pero de la manera en la que mostraba su personalidad no era muy difícil intuir que sería gay o bisexual. También por sus canciones y por su actitud, que era totalmente diferente a todo lo que estaba en el candelero en ese momento”, reconoce Clavel. Por su parte, Saiz considera que Mari Trini se protegía para no perderlo todo. “No eres más valiente por salir del armario”, apunta. “Pero no por eso Mari Trini era menos honesta. Ahora la etiqueta de lesbiana sirve para vender discos, pero antes te la tenías que quitar. Para nosotras Mari Trini es un estandarte”, sentencia.

Sobre esto, Isabel Franc, prolífica novelista (con su primera obra, ‘Entre todas las mujeres’, quedó finalista en el XIV Premio La sonrisa vertical) y profesora en el máster en Género y Comunicación en la Universidad Autònoma de Barcelona, reconoce que Mari Trini era una especie de mito para la comunidad lésbica. Y apunta hacia una nueva interpretación de ‘Yo no soy esa’: “Para nosotras, era un himno; ese ‘yo no soy esa’ era una manera de decir que ella no era como el resto de mujeres heterosexuales”.

Porque Mari Trini no renunciaba a sus canciones para expresar cómo se sentía. “Jugaba con una absoluta ambigüedad. Recordemos que en la época aún existía la ley de peligrosidad social, una medida que no fue derogada completamente hasta 1995, y que declaraba “en estado peligroso” a los vagos, los proxenetas y “los que realicen actos de homosexualidad”, entre otros. Dicho de otra manera, declararse lesbiana no era una decisión que una mujer pudiese tomar.

Lo que sí que existían eran las especulaciones. En los medios de comunicación del momento, el tema de su sexualidad se deslizaba con mayor o menor acierto. El periodista José María Íñigo le dijo en una ocasión mientras la presentaba: “Tú tienes un gran secreto que nunca has querido contar, que nunca quieres contar y que seguramente no vas a contarme, naturalmente”. Por suerte, su interlocutora estaba más que acostumbrada a estas preguntas y sabía cómo salir victoriosa. “Sí, sí, yo te lo voy a contar. Yo tengo un secreto que es ser optimista”.

Otros eran menos discretos y andaban más perdidos, como Jorge López Pedrol. “Dime la verdad, ¿en algún momento de tu vida pensaste en que te gustaría ser hombre?”. No contento, insistió segundos después. ¿Por qué cuando veo las revistas del corazón, no veo ningún romance, ningún flirt, con un señor?”. Jesús Hermida tampoco se quedaba corto: “Das la impresión de ser una mujer solitaria”. Pero ella nunca se venía abajo ni dejaba su sonrisa de lado, a pesar de que la acusaban, cómo no, de no sonreír.

En resumen, Mari Trini se enfrentó durante años a preguntas directas que la acusaban de tener algo que ocultar y que la cuestionaban por no haberse casado y por no haber tenido una relación oficial con un hombre. Y aun así, seguía concediendo entrevistas, sin perder los nervios, y continuaba disfrutando de escribir sobre el amor. “Había que insinuar y hacerlo con metáforas”, explicaba ella misma.

Mari Trini protagonizaría en 1984 la portada de la revista Interviú. Tras años de comentarios que aseguraban que tenía una pierna ortopédica, una pierna de palo, quiso demostrar que “era una mujer sin ningún defecto físico”. Rocío Saiz cree que nunca se usan palabras positivas a la hora de calificar a una lesbiana. “Somos antipáticas, feas... entonces y ahora; y dicen que tenemos mal carácter porque no nos da la gana de meternos en los pantalones del patriarcado”.

Lamentablemente, Mari Trini tuvo que enfrentarse al final de su carrera pese a no querer dejarla atrás: durante sus últimos años, la industria no contó con ella. Pero para la artista murciana, componer canciones formaba parte de su día a día, y era trabajando como se sentía más cómoda. “En este país, si no has triunfado antes de los 30, te dejan atrás”, insiste Saiz, que es consciente de que en esta industria, como en todas las demás, la vejez no se contempla.

Un año antes de su muerte, en 2008, la Región de Murcia le otorgó el premio Lucha por la igualdad. Y el pasado diciembre, en el programa Melódico de Movistar+, cantantes como María Rodés o la periodista musical Virginia Díaz recordaron su canción ‘Yo no soy esa’ y su valor como figura feminista, adelantada a su tiempo y con mucho coraje. Sus letras, las de Mari Trini, seguirán con nosotras para siempre.

2021/08/03

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | SARAH GREEN, NIETA DE ANITA BRYANT, LEGENDARIA ACTIVITA ANTI LGTBI, SE CASA CON SU NOVIA

La nieta de legendaria activista anti LGTB se casa con su novia.
Oveja Rosa, 2021-08-03

https://ovejarosa.com/la-nieta-de-legendaria-activista-anti-lgtb-se-casa-con-su-novia/ 

Tarde o temprano la vida se encarga de darte ciertas lecciones. De mostrarte que tus prejuicios no tienen fundamentos o de traerte a casa aquello que más has odiado en el mundo.

Bien lo sabe ya Anita Bryant. Quizás su nombre no te dice nada, pero ha sido durante décadas una gran piedra en el camino de muchas lesbianas, gays, bisexuales y trans en Estados Unidos. El dolor de miles de activistas por la libertad e igualdad sexual y de género.

Anita Bryant es una ex reina de belleza y cantante pop que se hizo muy famosa por oponerse férreamente a cualquier derecho para la comunidad LGTB. Cuando en 1977 una ordenanza buscaba impedir, por ejemplo, que se discriminara por orientación sexual en el acceso a la vivienda y el trabajo, ahí estaba Anita para protestar.

No solo llevó a cabo una campaña muy mediática llamada «Salvemos a nuestros niños», donde publicaba anuncios en periódicos sobre homosexuales (a los que llamaba basura humana) abusando de niños, sino que también consiguió derogar esta ordenanza que tardaría 22 años en aprobarse otra vez.

«Si a los homosexuales se les otorgan derechos, luego tendremos que dar derechos a las prostitutas y a las personas que se acuestan con San Bernardos y a los que se muerden las uñas...», decía.

Las protestas LGTB se hicieron contra ella. Famosa se hizo también cuando un activista gay le lanzó una tarta en la cara. La imagen dio vuelta por todo el país.

La vida le ha arrojado otro pastel. Su nieta, Sarah Green, hija de su primogénito, es lesbiana y va a casarse con otra mujer. Todo lo cuenta en el podcast One Year de Slate, en un capítulo sobre esa famosa ordenanza y los derechos en LGTB en Miami.

Sarah contó que hace 2 años su abuela la llamó para cantarle el cumpleaños feliz y terminar su saludo diciendo que si tenía fe aparecería el hombre ideal, su futuro marido.

«Espero que no venga porque soy gay y no quiero que venga un hombre», contestó ella. La respuesta de Anita fue decirle que debía fortalecer su fe en Dios para que Él le recordara que realmente era heterosexual. «Es muy difícil discutir con alguien que piensa que una parte integral de su identidad es solo un engaño maligno. Quiere una relación con una persona que no existe porque yo no soy la persona que ella quiere que sea», agregó Sarah.

Sarah va a casarse este año. Dice que aún no sabe si invitar a su abuela. “Creo que probablemente eventualmente la llamaré y le preguntaré si quiere una invitación, porque realmente no sé cómo respondería”, dijo. «No sé si se ofenderá si no la invito. Me siento un poco mal por ella. Y creo que por mucho que ella espera que yo resuelva las cosas y regrese a Dios, espero que ella lo resuelva», concluye.

2019/07/06

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | LA REPRESENTACIÓN LGTBI MÁS INFLUYENTE DESDE LA TRINCHERA DE LA CULTURA

Los 25 gays y lesbianas que cambiaron la historia de España desde la trinchera de la cultura.
Desde que Franco muriese en 1975 hasta hoy. Aquí los creadores LGTBIQ más influyentes de la cultura española que lucharon por la libertad desde su obra o desde su vida: de Eloy de la Iglesia a Los Javis pasando por Gloria Fuertes.
Lorena G. Maldonado | El Español, 2019-07-06
https://www.elespanol.com/cultura/20190706/gays-lesbianas-cambiaron-historia-espana-trinchera-cultura/411459788_0.html 

Decía el poeta Luis Antonio de Villena, no sin controversia, que “una cosa es ser homosexual y otra cosa es ser gay”: se refería el autor a que el primero es aquel “que mueve y dice su condición, pero en ámbitos más privados, y piensa de algún modo que las actitudes personales y culturales pueden llegar a tener más incidencia y fuerza social que las multitudinarias”; y que el segundo es un “homosexual que cree deberse a una militancia”.

En el fondo, lo que quiere expresar Villena es que, una vez fuera del armario, uno puede elegir ser activista o no: adquirir una actitud más política y presente en la conversación pública o limitarse a deslizar mensajes, imágenes, sensibilidades sofisticadas desde la propia producción cultural y la propia manera de vivir. Es imposible decidir cuál de las dos legítimas opciones es más útil para la libertad de todos. Lo único seguro es que ambos caminos son necesarios para alcanzar la igualdad real.

En su caso, Villena se revela, sobre todo, como un esteta, como un hedonista incorregible prendado de las bellezas masculinas más bisoñas, como muestra en su hermosísimo poema ‘Un arte de vida’: “Perseguir y anhelar jóvenes cuerpos, llanuras prodigiosas, / todo el mundo que cabe en tanta euritmia. / Dejar de amanecida tan fantásticos lechos, / y olerte las manos mientras buscas taxi, gozando / en la memoria, porque hablan de vellos y delicias / y escondidos lugares, y perfumes sin nombre, / dulces como los cuerpos”. Todo su imaginario orbita en torno al deseo. A la pasión. A la armonía física. Al gozo intelectual. Al homoerotismo. Pero, afortunadamente, no es el único cerebro privilegiado que ha impregnado su producción de su auténtico sentir.

Lo cierto es que desde 1975, cuando Franco agachase por fin la cabeza, han sido decenas los creadores LGTBIQ que han peleado la homofobia patria -sus obstáculos, sus insultos, sus desprecios- con su discurso, con su obra, y, es más, con su propia vida. Eso sí, cada uno a su estilo. Algunos se han mostrado más silentes, más privados, quizá más individualistas, posiblemente por una cuestión generacional. Todos artistas trascendentes y de corte universal, pero a la vez hijos inequívocos de su educación disciplinada y de su época.

Véanse esos hombres transparentes y paralelos entre identidad y creación, aunque en su discurso no se expongan tanto: ahí Antonio Gala –‘La regla de tres’, obra basada en la bisexualidad-, Eduardo Mendicutti -que fue el primero en incluir una relación leather en una novela- o Álvaro Pombo -ojo a ‘Contra natura’ o ‘Relatos sobre la falta de sustancia’-.

En ellos hay un desvestimiento recatado, si es que no es oxímoron. En ellos hay una sugerencia que no se siente cómoda en la exaltación. Por ejemplo, Pombo contaba en una entrevista a este periódico que él era “pre-gay” porque “lo gay” le parecía “hortera”: “Me llaman homófobo los gays, y no lo soy en absoluto. ¡Es que a veces se pasan unos pueblos…! Sí que me parecen un poco horteras, la verdad, pero eso tiene que ver con mi edad y con que yo he vivido en un mundo muy disciplinado. No soy de grandes fiestas, me gusta estar en pequeños grupos. No me gusta estar en una carroza”.

El de Pombo es un caso interesante porque muestra que hay muchas formas de vivir la homosexualidad: en su experiencia, la relación con sus filias es conflictiva, introspectiva, insatisfactoria y grave en el sentido profundo de la palabra; sin trivialidades. Su postura ante sus afectos es intensa, extrema, culta, severa, sobria, casi dolorosa.

Por su parte, el poeta Jaime Gil de Biedma, siendo él gay mítico, confesaba desconfiar de la poesía homosexual -salvo de la de Cernuda o Cavafis-, porque creía que “el autor, y el lector con él, parecen poner más atención en el sexo de la persona amada o deseada que en el amor y el deseo”. No obstante, se revelaba en piezas como ‘Peeping Tom’, en la que descubría al muchachito atónito al que sorprendió mirándole mientras él se revolcaba junto a otro estudiante en el pinarcillo de la Facultad de Letras: "Así me vuelve a mí desde el pasado / como un grito inconexo / la imagen de tus ojos. Expresión / de mi propio deseo".

Una contradicción similar vivía Juan Goytisolo, Premio Cervantes 2014, padre de ‘Señas de identidad’. De él decía su sobrino, el pintor Gonzalo Goytisolo: "A mi tío Juan nunca lo verás militando en una manifestación gay, no es una persona pública en ese sentido. Lo vive como una experiencia íntima y muy personal. La homosexualidad está tratada con naturalidad, no forzada; es como un comentario sin darle importancia". Por no hablar del emblemático Rafael Chirbes: él comenzó su carrera como escritor en 1988, cuando quedó finalista del Premio Herralde con su novela ‘Minoum’, de temática homosexual. Sin embargo, no volvió a ahondar en la cuestión hasta la impactante París-Austerlitz (Anagrama), publicada póstumamente. Escribió la novela durante 20 años hasta que se atrevió a ‘dejarse ser’.

Nada que ver con Vicente Molina Foix, que además de ser abiertamente gay ha indagado en la temática homosexual en muchos de sus libros: especial mención a ‘La comunión de los atletas’, una obra en dos partes. En primer lugar, ‘Los ladrones de niños’, y, en segundo, ‘El invitado amargo’, escrita conjuntamente con el poeta Luis Cremades, con quien vivió un loco romance décadas atrás.

La experiencia de Gloria Fuertes fue más tenebrosa, dentro de su innegable dulzura: se la infantilizó para siempre, se le arrancó el sexo para convertirla en un producto para todas las edades, se la encerró en sus cuentos como a una mascota torpe, amable e inofensiva. De hecho, sólo desde el año pasado -aprovechando su efeméride- ha salido a la luz su ‘poesía adulta’. No pudo siquiera hacer gala de su lesbianismo, porque temía que los padres de los niños para los que escribía la rechazaran por ello. Su gran amor fue la hispanista estadounidense Phyllis Tumbull.

Sólo muy de vez en cuando hace en su obra un guiño a su homosexualidad, como al escribir “me nombraron patrona de los amores prohibidos”. A la vez, tampoco se disfraza de heterosexual: no se refiere a sus romances en masculino. “No es suficiente, no, soñar contigo / rezar para que vivas / retratarme para darte la foto / escribirte en la noche / con obsesión pensar en tus maneras. / ¡No es suficiente, no, darte la vida / ni decir a la gente que te quiero / ni entregar al mendigo mis ahorros / ni quemar el pasado es suficiente!”. Con sus amigos sí reconocía su inclinación. Como cuando le contó a Vicente Molina Foix una anécdota hilarante: “Fui al metro decidida a matarme. Pero al ir a sacar el billete ligué, y en vez de tirarme al tren me tiré a la taquillera”.

La poeta uruguaya Cristina Peri Rossi se exilió a España en 1972 y desde entonces reside en Barcelona: su gran actividad literaria se ha desarrollado aquí, y, con ella, su aperturismo sexual, su intelectualidad rebelde. En sus versos siempre exploró la temática del erotismo, y, en concreto, la sensualidad lésbica: en este sentido es una pionera, porque en su generación no era tan habitual ese activismo. Véase ‘Once de septiembre’, donde relata cómo fornicaba con una mujer mientras caían las Torres Gemelas: “Y mientras otro avión volaba sobre Washington / con propósitos siniestros / yo hacía el amor en tierra / -cuatro de la tarde, hora de España- / devoraba tus pechos tu pubis tus flancos / hurí que la tierra me ha concedido / sin necesidad de matar a nadie”, escribió.

En su ensayo ‘Fantasías eróticas’ (1991) trató de liberar el placer de la dominación masculina: se refería a que los hombres usan el sexo como poder y humillación y a que debajo de la mirada sexual de las mujeres late siempre siempre humanidad. “El deseo es el motor de la existencia”, aseguró. “Una de las maneras de estar vivo es ser deseante”.

Especial mención a Mar de Griñó y a Mili Hernández, fundadoras de la librería Berkana de Madrid: un local pionero en el que ya en los noventa se acudía a llorar, a hablar, a pedir asesoramiento, a dejar de tener miedo, y, por supuesto, a sentirse avalado por ficciones y ensayos que hablan de la realidad LGTBIQ y que no podían encontrarse en ninguna otra librería. Centro cultural y psicológico donde sus adeptos se han enriquecido intelectualmente pero donde, además, se han evitado suicidios y se ha ayudado gratuitamente a sus clientes a salir del armario. Más sobre su historia y su importancia, aquí.

Una nueva generación (más activista)

Quienes, a diferencia de los brillantes escritores de generaciones anteriores, no han titubeado en incorporar su homosexualidad a su discurso público han sido figuras como Luisgé Martín o Boris Izaguirre.

Del primero es fundamental la lectura de El amor del revés, un testimonio autobiográfico a bocajarro donde desmenuza sus años difíciles: desde su primer amor, Miguel Ángel, en 1977, a Asier, en 1998, su pareja desde entonces. Ahí vive tanto el adolescente silencioso que fue hasta el hombre maduro que hoy es, un intelectual brillante que rompe con el mutismo y grita contra los disfraces. Del segundo, Izaguirre, huelga destacar su trabajo por la visibilidad LGTBIQ desde la televisión, pero también desde la escritura. Ojo a Tiempo de tormentas, una novela autobiográfica donde desgaja “49 años de gran mariconería”, como él mismo contó a este periódico.

Imperdible el filósofo trans -comisario de arte, discípulo de Ágnes Heller y Jacques Derrida y voz lúcida y radical donde las haya- Paul B. Preciado, nacido en Burgos hace 49 años bajo el nombre de Beatriz: “No soy hombre, mujer, heterosexual, homosexual. Soy un disidente del sistema sexo-género. ¡Lo que soy, qué más da, lo importante es cómo puedo ser libre!”. Ninguna de sus obras sobra en ninguna biblioteca: ‘Manifiesto contrasexual’, ‘Testo yonqui’, ‘El deseo homosexual’, ‘Pornotopía’ y ‘Un apartamento en Urano’, su último trabajo, donde recoge sus artículos de ‘Libération’. Sostiene que el sexo es una imposición política.

Desde el 75 hasta hoy, en el mundo musical han destacado nombres como el de Miguel Bosé o Mónica Naranjo. El primero es un caso particular, porque aunque nunca haya hablado de su vida privada -y, de hecho, se ha molestado en más de una entrevista al ser preguntado si era homosexual-, con su faceta artística -su estética, sus formas- mostró en España un nuevo modelo de masculinidad que hasta entonces no se concebía. Ahí su canción ‘Son amigos’, lanzada en pleno 1978, donde habla de la relación de dos colegas enamorados entre sí que esquivan padres, novias y curros para estar juntos, siempre bajo la falsa pátina de la amistad. “Son amigos, mire usted, perdiendo el tiempo, qué insensatez. Es algo que a veces no entiende la gente… tan buenos amigos en el siglo veinte”.

La diva Mónica Naranjo ha sido icono LGTBIQ incluso antes de confesar su bisexualidad -“cuando me acostaba con una mujer, me volvía loca”-, gracias a himnos tan poderosos como ‘Sobreviviré’, con los que el colectivo siempre se sintió identificado. Este año, además, ha triunfado como pregonera del Orgullo. En el mundo del arte, imprescindible el trabajo del gestor cultural Carlos Urroz, quien ha estado casi una década al frente de la feria de arte contemporáneo más importante de España, ARCOmadrid.

Hablemos de la industria del cine y de la interpretación: gracias siempre a Eloy de la Iglesia, que fue el primer director patrio abiertamente homosexual y retrató como nadie la España de heroína y extrarradio. Su cine quinqui hoy es una crónica incómoda e irreverente. De la Iglesia fue un héroe inrreinsertable que quiso airear las cloacas de la Transición y dejó al irse un rosario de esquelas tristes, aunque con él pudo sólo un tumor maligno. Llevaba en la cara los años perros de este país.

Contaba a este periódico Carlos Aguilar, coautor de ‘Conocer a Eloy de la Iglesia’ (editorial Euskadiko), que el cineasta “estaba enamorado hasta las trancas de José Luis Manzano”: “Era tremendamente celoso. Le borraba los mensajes que le dejaban en el contestador. Le pagó los estudios, le enseñó películas buenas, quiso culturizarle, darle cierto bagaje. Eran dos adictos en una relación intensa y destructiva”, explicó.

Pedro Almodóvar: qué decir. El cineasta patrio que mayor eco ha tenido dentro y fuera de España desde Luis Buñuel. Imaginario propio, mundo cañí, relato inclusivo que sólo excluye la existencia de Franco. Su producción ha contribuido enormemente a la visibilidad del colectivo por su forma natural de abrazar a transexuales, bisexuales, lesbianas y gays en sus cintas, “como parte del día a día”, sin aspavientos. Sin desdeñar al soberbio actor Eusebio Poncela, quien protagonizó en ‘La ley del deseo’ la primera escena de sexo anal entre dos gays que se miraban a los ojos, rompiendo todos los estúpidos estereotipos.

Actriz de cine y teatro, cantante, presentadora y modelo: Bibiana Fernández, antes Bibi Ándersen, quizá una de las caras y los talentos más poderosos para la reivindicación del colectivo LGTBIQ. Lo deja claro: “Soy una mujer, no una mujer transexual, como si fuera un sidecar”, declaró. Lleva 65 años demostrándolo y sellando discursos intolerantes.

Última mención: Los Javis, Javier Calvo y Javier Ambrossi, referentes absolutos de la generación millenial. Alegría, desparpajo, visibilidad LGTBIQ, humor, humanidad, talento liberador. Empezaron a señalarse con ‘La llamada’ -donde, como si no pasara nada, nace una historia de amor lésbico en pleno campamento de monjas-, han seguido triunfando con ‘Paquita Salas’ y ahora preparan una serie sobre La Veneno. Arantxa Echevarría, por su parte, acaba de hacerse con el Goya a la Mejor dirección novel por ‘Carmen y Lola’, un filme exquisito sobre un romance lésbico entre adolescentes gitanas.

La lista completa de creadores LGTBIQ que han cambiado la historia de España: Luis Antonio de Villena, Juan Goytisolo, Chirbes, Álvaro Pombo, Gil de Biedma, Eduardo Mendicutti, Antonio Gala, Vicente Molina Foix, Gloria Fuertes, Cristina Peri Rossi, Paul B. Preciado, Luisgé Martín, Boris Izaguirre, Mar de Griñó y Mili Hernández, Carlos Urroz, Mónica Naranjo, Miguel Bosé, Eloy de la Iglesia, Pedro Almodóvar, Eusebio Poncela, Bibiana Fernández, Los Javis, Arantxa Echevarría.

2019/02/07

DOCUMENTACIÓN | DERECHOS | SUSANA FONT: "LA RELACIÓN ENTRE EL FEMINISMO Y EL MUNDO GAY SIEMPRE HA SIDO COMPLICADA"

MAS / Susana Font //

“La relación entre el feminismo y el mundo gay siempre ha sido complicada”

Entrevista con Susana Font, fundadora de Ambiente G
Marina Dorado | MAS · Mujeres a seguir, 2019-02-07
https://www.mujeresaseguir.com/social/noticia/1120310048615/relacion-feminismo-y-mundo-gay-siempre-sido-complicada.1.html

Susana Font tiene una larga trayectoria como activista LGBTI. En 1995 empezó a trabajar en la Coordinadora Gay Lesbiana y una década después puso en marcha Ambiente G, uno de los principales medios en español dirigidos al colectivo. Desde entonces ha compatibilizado su papel como directora de la publicación con su trabajo en el mundo del marketing online. Recientemente se ha incorporado a The Collider, un programa de innovación de Mobile World Capital Barcelona que conecta el talento empresarial con el investigador para crear ‘startups’ tecnológicas que den respuesta a los retos que plantea la sociedad actual. El mes que viene será una de las ponentes de LB Talks, una jornada promovida por mujeres lesbianas, bisexuales y personas aliadas de la diversidad que tendrá lugar en la Ciudad Condal el próximo 16 de marzo y en el que también participará ‘Mujeres a Seguir’. Font, que forma parte de la junta de LB Talks, hablará sobre la homosexualidad en los videojuegos, un mundo que conoce bien porque durante años ha trabajado en el sector de los esports.

¿Cómo pasa una de estudiar Física al marketing y a dirigir un medio sobre temas LGTBI?
Empecé estudiando Física, pero pronto me pasé a Cine en la ESCAC. Cuando acabé la universidad, comencé a hacer colaboraciones en prensa aparte de mi trabajo de aquella época. Y esto me llevó a trabajar en Weblogs, la gente que hace Xataka. Empecé a colaborar con ellos cuando empezaban, y estuve casi diez años. Ahí cogí experiencia en el lanzamiento de medios.

Ha llovido desde que Ambiente G naciera allá por 2006. En internet eso es una vida. ¿Habéis cambiado mucho en este tiempo?
Sí, nos hemos hecho mayores y el medio también. El núcleo de editores del blog es prácticamente el mismo desde el principio, aunque se ha unido gente más joven. Nosotros nos hemos hecho mayores y eso hace que tus intereses y lo que te apetece publicar evolucione. Efectivamente, doce años en internet es una vida entera y te tienes que adaptar a los cambios en el medio. Creo que lo hemos conseguido, si no, no seguiríamos aquí. Internet es un poco como cualquier otra industria, aunque se mueve más rápido en algunos aspectos. Simplemente es cuestión de adaptarse.

Unos meses antes, en 2005, se había aprobado el matrimonio homosexual. ¿Cómo ha cambiado la visión de la sociedad española sobre el colectivo desde entonces?
En ese momento todos teníamos muy claro que había que seguir luchando. Ya nos podíamos casar, pero eso no era el fin, solo habíamos ganado una batalla. Ahora hay una generación de gente joven, adolecente diría yo, que han crecido con la posibilidad del matrimonio y en familias que les han ayudado a vivir su homosexualidad sin discriminaciones. Teniendo una infancia y adolescencia tan normales como las de la gente heterosexual. No es el caso de todos, pero sí de una buena parte. Nosotros luchamos para que fuera así, y es un éxito. Pero también hemos notado que al haberlo vivido todo con tanta normalidad, no ven la necesidad de seguir luchando. Y hay que hacerlo. En España estamos en torno al 70% de aceptación, es uno de los países con los porcentajes más altos, pero hasta que no consigamos el 100% queda mucho por hacer. Solo hay que fijarse en los ataques homófobos que hay continuamente.

Además de cubrir la actualidad, uno de vuestros objetivos es dar visibilidad a referentes LGTBI. ¿Es más fácil ahora que la gente hable claramente sobre su identidad o su orientación sexual?
Es algo que también hemos notado, hay varias cosas que lo incentivan. Sobre todo, que cada vez hay más representación en la ficción y más famosos que se atreven a decirlo públicamente. Esto anima a que la gente también se sienta más cómoda al hablar en sus círculos, y esta gente también se lo pone más fácil a los demás. Funciona como una onda expansiva. Pero aún quedan ámbitos en los que es más complicado. Uno de los más problemáticos sigue siendo el laboral. Hay mucha gente que todavía no se atreve a decirlo abiertamente y mide sus palabras al máximo. Hasta que todos nos sintamos libres de comentar como hacen los heterosexuales que, por ejemplo, hemos pasado el fin de semana con nuestra pareja o hijos, no habrá igualdad.

¿De qué estereotipo, comentario o prejuicio que sigues escuchando estás más harta?
Los bisexuales son los que se llevan la peor parte. Muchas veces son tratados de ‘traidores’ por ambas partes, tanto heterosexuales como homosexuales. Se quejan de que si están en una relación homosexual se les ve como homosexuales y si están en una relación heterosexual se les ve como heterosexuales, cuando ellos son siempre bisexuales, independientemente de su relación. Luego está el Orgullo, que cada año supone un dolor de cabeza importante. Hay gente que se queja de que no les representa porque le falta seriedad. Y sí, la imagen que dan los medios es siempre lo más escandaloso, lo más estrafalario. Pero mi punto de vista es que si no te representa es porque no vas ni tú ni los que son como tú. Tienes que ir y hacer que te represente. Lo interesante del Orgullo es que reúne gente muy diferente con intereses muy diferentes y vidas muy diferentes, pero todos unidos luchando por una causa común: por la libertad para ser uno mismo.

¿Cómo ves la relación entre el feminismo y el mundo gay? Son movimientos que han ido históricamente de la mano, pero parece que en los últimos tiempos han surgido algunas discrepancias por cuestiones como los vientres de alquiler.
Creo que estas discrepancias han existido siempre. A lo mejor no tan evidentes como ahora, pero siempre ha sido una relación complicada. Recuerdo que hace veinte años también existían tiranteces entre gays y lesbianas y feministas. Pero siempre había un punto en común, una lucha que era igual para todos, y todos empujaban en esa dirección. Creo que ahora pasa lo mismo. Hay diferencias sobre un tema, la gestación subrogada, y es normal que las haya. Si es complicado que dos personas se pongan de acuerdo sobre él, imagina dos colectivos con los millones de opiniones que representan. Es sano que exista el debate, incluso cuando escucho a gente con opiniones que me estremecen. Pero creo que en ese debate se está obviando algo importante. Hay gente que da por hecho que tiene derecho a tener hijos. Yo no lo tengo tan claro. Creo que más bien son los niños los que tienen derecho a tener un progenitor que les quiera. En cualquier caso, estoy segura de que tarde o temprano la ciencia nos dará la posibilidad de gestar bebés fuera del útero y entonces el debate será otro.

Siempre has compatibilizado Ambiente G con otros trabajos. Háblanos de tu último proyecto, The Collider.
Es un programa de transferencia tecnológica del Mobile World Capital. Lo que hacen es coger estudios científicos universitarios y unen al equipo que está detrás con un equipo emprendedor para comprobar su viabilidad empresarial, si sería rentable comercialmente hacer algo con él. Y en caso de que así sea, llevarlo al mercado. Yo me estoy dedicando a analizar la viabilidad de estos proyectos.

2018/05/23

DOCUMENTACIÓN | ACCIONES | MAY 33rd, 1988. SECTION 28. LESBIANS INVADE BBC

May 23rd, 1988. Section 28. Lesbians invade BBC.
Colin Clews | Gay in the 80s, 2018-05-23

https://www.gayinthe80s.com/2018/05/may-23rd-1988-section-28-lesbians-invade-bbc/

Section 28 of the Local Government Act passed into law on May 24th 1988. But Margaret Thatcher’s Conservative government had under-estimated our communities’ determination to resist this legislation at every possible opportunity.

And so it was that, at 6 p.m. on May 23rd, four lesbians ran into the BBC News studios just as the Six O’Clock News was getting underway. They didn’t quite make it onto camera but they could clearly be heard shouting ‘Stop Section 28’ as various members of the BBC news crew grabbed them.

Despite presenter Sue Lawley’s snooty dismissal of the protestors, it was clear that the action served to get the message across. Even the BBC’s own Nine O’Clock News ran the story!

There is still some uncertainty as to who these brave women were. At the time of the incident they gave their names as Sarah, Charlotte, Anne and Eleanor.

When two of the women subsequently appeared on a talk show they gave their names as Sarah Ponsonby and Eleanor Butler. In fact these were pseudonyms. The real Sarah Ponsonby and Eleanor Butler actually lived some two centuries earlier. They were the famous ‘Ladies of Llangollen’, who eloped from arranged marriages in Ireland in the 18th century so that they could spend the rest of their lives together!

I would very much like to find out the names of these brave women and – with their consent – make them known to a wider audience. I know that one of the women who took in the action is called Booan Temple. (At least she recently appeared under that name on a TV programme about Section 28 and the BBC ‘invasion’). I still don’t know who the others are. I believe that they are the same women who abseilled into the House Lords earlier in the year.

These women are true community heroines. They put their liberty at risk in order to show just how hateful Section 28 was. As such they need to be recognised for the brave and inspired actions they undertook on behalf of our communities.

2017/06/27

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | SER LESBIANA EN 1977: "DETRÁS DE LAS VENTANAS HAY LESBIANAS"

Instalación 'Molt amor per fer', de Ricard Martinez - Arqueologia del punt de vista //

Ser lesbiana en 1977.

Dos de las protagonistas de la primera manifestación homosexual en la ciudad reivindican el papel del feminismo en su lucha. Coinciden en el mucho trabajo que queda por hacer, pese a las victorias legislativas logradas tras batallar durante cuatro décadas.
Helena Pérez | El Periódico, 2017-06-27
https://www.elperiodico.com/es/barcelona/20170627/ser-lesbiana-en-barcelona-en-1977-dia-orgullo-gay-6131824 

Una de las grandes fotos, en blanco y negro, muestra un elegante, apasionado y, quién sabe, quizá algo teatralizado beso entre dos hombres, de pie, en el centro de una cafetería. Se tomó en 1977 y hoy sirve, sobre todo, de 'photocall' para las decenas de turistas que, cada hora, la usan de fondo para sus 'selfis', muchos sin reparar en el significado de la imagen. Otros sí, por supuesto, e incluso imitan su gesto. Ese era uno de los riesgos de colocar la muestra en tan céntrico lugar de la turistificada Barcelona, la plaza Reial, pero era donde debía a estar. A un paso de la Rambla, lugar en el que se vivió el episodio que recuerda la instalación 'Molt amor per fer', obra de Ricard Martínez. La exposición, que conmemora el 40º aniversario, el pasado lunes, de la primera manifestación LGTBI en la ciudad, es el primero de una serie de actos organizados por el Ayuntamiento de Barcelona junto a entidades y colectivos de la ciudad durante todo el año, que incluye una web de testimonios de la mítica manifestación.

Dos de las personas que participaron en la marcha y que además de en la citada web han brindado también su testimonio en un documental sobre las cuatro décadas de lucha del colectivo, que se presentará también en el marco del aniversario, son Maria Giralt y Empar Pineda. Ambas coinciden en que aquella manifestación significó un punto de inflexión: no estaban solas y había llegado el momento de salir a la calle. Coinciden también en la necesidad, aún hoy, de reivindicar el papel de las lesbianas, como mujeres, siempre a la sombra de los hombres, también de los gais, y el papel, a su vez, del feminismo, en esa lucha. "Pese a que, sobre el papel, la igualdad hoy es real, no hay que bajar la guardia. Por un lado porque las leyes pueden cambiar, y hay que defenderlas, y por el otro, porque, por mucho que digan las leyes, seguimos viviendo en una sociedad machista y patriarcal", resume Giralt.

Pineda comparte el diagnóstico e insiste en la necesidad de trabajar desde los colegios. "Pese a que somos muchos los que llevamos décadas luchando y hemos sumado muchas victorias, los niños y niñas gais, lesbianas y trans siguen sufriendo acoso escolar en las escuelas", insisten.

Para trabajar en esa línea, el ayuntamiento ha anunciado este martes la creación de un Centro Municipal de Recursos LGTBI, el primero de España, que gestionarán entidades del colectivo. Se trata de un espacio de 1.200 metros cuadrados destinados a servicios especializados de atención directa al colectivo, que prevén inaugurar el próximo verano.

El Periódico / Maria Giralt //

"Subíamos la Rambla gritando: 'Detrás de las ventanas hay lesbianas'"

Maria Giralt fue una de las cuatro mil personas que participaron en la primera manifestación LGTBI en Barcelona en junio de 1977. Tenía 18 años y fue una de las impulsoras de la primera coordinadora de lesbianas de la ciudad, reivindicando un feminismo radical.
Helena Pérez | El Periódico, 2017-06-27
https://www.elperiodico.com/es/barcelona/20170627/subiamos-la-rambla-gritando-detras-de-las-ventanas-hay-lesbianas-6131050

En el paraninfo de la facultad de Psicología de la Universitat de Barcelona, una pancarta enorme -Maria la recuerda así, muy grande- anunciaba la presentación del Front d’Alliberament Gai de Catalunya (FAGC). Ella tenía 18 años y se había matriculado en Psicología para ver si le daban "alguna pauta". Se paseó arriba y abajo por delante de aquel cartel varias veces. No quería pararse justo enfrente para que no pareciera que le interesaba. Pero le interesaba, por supuesto que le interesaba. Y pasó por delante todas las veces que necesitó hasta tener claros el lugar y la hora de la presentación, que era en aquel lugar y a aquella hora, así que entró. "Si no hubiera sido por esa casualidad, seguramente no estaría aquí, ahora", recuerda, 40 años después, Maria Giralt, directora general de Gayles TV.

Ese aquí y ahora es la plaza Reial, este lunes, día en que se cumplían cuatro décadas de aquel 26 de junio de 1977 en el que más de 4.000 personas recorrieron con orgullo -no es ningún chascarrillo, es el sentir con el que lo hicieron- la Rambla, en la primera manifestación LGTBI de la ciudad, una manifestación convocada todavía al margen de la ley, pese a celebrarse casi dos años después de la muerte del dictador.

Al terminar la presentación, Maria se acercó a la mesa y preguntó a los ponentes, hombres, si tenían algún grupo de mujeres. Le respondieron que lo sentían, pero que no, aunque le abrieron una ventana. Le dieron una hoja mecanografiada en papel carbón con 30 nombres y 30 números de teléfono. Eran mujeres que, de una forma u otra, habían contactado con ellos. Maria se marchó a casa sujetando fuerte aquel papel entre las manos y empezó a llamar. ¿Qué podía perder? De las 30, logró que 10 le hicieran caso. Quedaron frente al Cine Catalunya -donde ahora está la FNAC- un sábado. Entraron en el bar Núria -que, como casi todo, entonces no era como ahora-, y allí y así nació el primer colectivo de lesbianas dentro de una organización gay.

Explosión de libertad

Aquella cita en el Núria, también en la Rambla, días antes de la manifestación, en la que por supuesto también participaron, supuso para Maria, y obviamente no solo para Maria, un punto de inflexión. "Ya no estaba sola. Éramos muchas. Aquello fue una explosión de libertad. Subíamos la Rambla gritando 'detrás de las ventanas, hay lesbianas'; 'detrás de los balcones, hay maricones'", rememora Giralt, quien odia la expresión "normalizar" desde que a los 17 la novia que, sin ponerle nombre, tuvo desde los 14, la dejó porque "quería ser normal".

Lo importante de aquella protesta -que la ciudad recuerda estos días en la exposición fotográfica 'Molt amor per fer'- es que la gente perdió el miedo. "El miedo lleva a la inacción y en aquel momento la gente decidió actuar. Ver, en la calle, a más de 4.000 personas gritando contra la ley de peligrosidad social y por el derecho al propio cuerpo nos sorprendió a muchos. Nos sirvió para decir, queremos esto. Queremos ir por la calle y ser como somos. Vivir con libertad", explica la mujer. Además, poco después, el gobierno sacó la homosexualidad de la ley de peligrosidad social. "Algo tendría que ver en ello que fuéramos tantos en la calle", añade esta pionera del activismo por los derechos de las mujeres.

Con el tiempo, poco, esta coordinadora -gran parte de ella- nacida en el Núria abandonó el FAGC y se acercó al feminismo radical. "Nos encontramos dentro del FAGC con una misoginia latente y patente por parte de algunos de sus miembros con la que se hacía difícil convivir. Ellos eran 100 y nosotras, 10. Éramos la minoría de la minoría. Nos peleábamos por cosas como el diseño los carteles de las fiestas que organizábamos, que no nos representaban. Pedíamos que dejaran de ser tan falócratas. Para ellos todo eran falos y nosotras entendíamos el falo como la representación del poder", ejemplifica Giralt, quien reivindica el papel histórico del feminismo en la lucha por la liberación sexual.

El Periódico / Empar Pineda //

"Para Franco las lesbianas no existíamos"

Empar Pineda fue una de las asistentes a la primera manfiestación LGTBI en Barcelona, hace cuatro décadas. "La protesta marcó un punto de inflexión, las lesbianas necesitábamos referentes, saber que no estábamos solas".
Helena Pérez | El Periódico, 2017-06-27
https://www.elperiodico.com/es/barcelona/20170627/para-franco-las-lesbianas-no-existiamos-6131320

Empar Pineda, (re)conocida militante feminista e izquierdista, referente en las luchas antifranquistas y por las libertades desde bien joven, tardó mucho en salir del armario. Recuerda que una vez, en Madrid, ya con treintaytantos, tras una charla a la que fue invitada para hablar como feminista sobre el encaje entre el lesbianismo y el feminismo, se le acercaron dos mujeres. "Oye, a ti qué te pasa, con ese plumón que tienes de lesbiana, y hablando del tema cómo si no tuvieras nada que ver...", explica que le dijeron. "Y me quedé pensando: ¡Cuánta razón tenéis", prosigue. Hace 40 años -la conversación con Pineda se produce con motivo del aniversario de la primera manifestación LGTBI que la ciudad celebra con multitud de actos- ser lesbiana ni siquiera se planteaba como una posibilidad remota.

"Para las autoridades franquistas las lesbianas simplemente no existíamos. No concebían que pudiera haber sexo entre dos mujeres sin ningún hombre de por medio. Y esa negación, para las lesbianas, tuvo consecuencias muy negativas. Porque no había referentes. No sabíamos cómo organizar nuestros sentimientos, nuestra forma de vivir nuestra sexualidad. Esto puede parecer una tontería, pero es muy importante", reflexiona la veterana activista, quien agradece enormemente a aquellas dos mujeres aquel comentario sincero. "Al cabo de un tiempo, -continúa- me las volví a encontrar y, con ellas, y con otras, creamos la coordinadora de gais y lesbianas de Madrid".

"Déjate de tonterías, tú eres una lesbiana de tomo y lomo", recuerda también que le dijo otra compañera al reflexionar ella sobre sus relaciones de amistad íntima con las mujeres. "Cuando una compañera me dijo eso, sentí un gran alivio. Ponerle nombre a eso que sentía me produjo una satisfacción", relata.

La primavera de las mujeres
Nacida en Hernani en 1944, Pineda llegó a Barcelona con la muerte de Franco. Venía de haber empezado la carrera en Madrid, de cuya universidad la expulsaron por su activismo político. De allí pasó a Salamanca, y a Oviedo, donde pudo acabar Filología Románica. El primer gran momento que recuerda en Barcelona fue la celebración, en mayo de 1976, de las Jornadas Catalanas de las Mujeres. "Aquello fue un éxito tremendo. Piensa que en aquel momento estaba penalizado no solo el aborto, sino también el adulterio. Había muchísimo trabajo por hacer y teníamos ganas de hacerlo".

De allí nació la coordinadora feminista de Catalunya, y uno de los acuerdos de la coordinadora fue dar apoyo a la FAGC en la organización de la manifestación de 1977 contra la ley de peligrosidad social, explica la activista, quien recuerda a muchísimas mujeres, no solo lesbianas, tras la pancarta de la coordinadora feminista.

La asignatura pendiente
Pese a que, obviamente, la situación en estos 40 años ha mejorado para las lesbianas, a ojos de Pineda, la visibilización del colectivo sigue siendo una de las grandes asignaturas pendientes. "A las mujeres aún nos falta visibilidad. Las lesbianas tenemos que lograr situarnos. Ellos son muy visibles. Nosotras, aún no. Ya es fácil ver a hombres gais en cualquier ámbito, pero mujeres lesbianas cuesta más. Eso para el imaginario colectivo es un desastre", añade, optimista pese a todo por los en aquel momento impensables avances legislativos, "sobre todo en Catalunya". "Aunque, como dice una amiga, una cosa es la ley y otra cosa es la vida, andar cada día por la calle", concluye. Por ello siguen, con orgullo, trabajando.

2015/06/09

DOCUMENTACIÓN | POLÍTICA | ZEROLO Y MAROTO. ARMARIOS , LUCHAS Y PRIVILEGIOS

Zerolo y Maroto. Armarios, luchas y privilegios
El político socialista se va cuando se cumple una década de la aprobación del matrimonio gay y una semana después del anuncio de la boda del político del PP Javier Maroto con su novio. La proliferación de políticos abiertamente homosexuales puede invitar a una complacencia que obvia las exclusiones que persisten para las lesbianas y para los gays no privilegiados.
June Fernández | +Pikara, El Diario, 2015-06-09
https://www.eldiario.es/pikara/zerolo-maroto-identidades-armarios_132_2630379.html 

Nos hemos despertado con la noticia de la muerte de Pedro Zerolo. No lo conocía más que a través de los medios de comunicación, pero era de los pocos políticos que me inspiraban un mínimo de confianza y simpatía, porque me transmitía vitalidad y compromiso en vez de cinismo.

Zerolo se va cuando se cumple una década de la aprobación de la ley del matrimonio igualitario. Y una semana después de que el alcalde en funciones de Vitoria Gasteiz Javier Maroto, un destacado miembro del Partido Popular, formación que se volcó contra esta ley, anunciase que se casa con su novio.

“Los políticos homosexuales, al menos muchos de ellos, hace tiempo que han salido del armario en este país”, celebraba el pasado domingo Aitor Guenaga en un análisis sobre la boda de Maroto y los pactos que se están fraguando para que no gobierne la capital vasca otros cuatro años. En el artículo cita a otros dirigentes abiertamente homosexuales, como Iñaki Oyarzábal (PP Vasco) e Iñigo Iturrate (PNV).

A menudo hemos explicado que el uso androcéntrico del lenguaje crea imaginarios igualmente androcéntricos. Que cuando las mujeres no somos nombradas, tampoco somos visualizadas. Guenaga habla de “los políticos homosexuales”. Se supone que en el castellano, el masculino incluye a ambos sexos, por lo que una podría pensar que el enunciado incluye a “las políticas homosexuales”. Lo que ocurre es que, en este y otros tantos temas, la realidad de los hombres y de las mujeres es tan dispar que cuando se utiliza el masculino universal, se está obviando la mitad de la película. No se está dando una proliferación de políticas abiertamente lesbianas que anuncian enlaces con sus novias de toda la vida. No está ocurriendo, ni en el Partido Popular ni en los de izquierda.

¿A qué se debe? La respuesta rápida y trillada es que las lesbianas vivimos una doble discriminación: por ser mujeres y por ser lesbianas. Frente al enfoque aritmético de las dobles discriminaciones, en las ciencias sociales está primado el enfoque complejo de la interseccionalidad: el grado de exclusión que implica ser gay o lesbiana vendrá determinado por un montón de factores. No es lo mismo ser lesbiana en la ciudad que en el campo; siendo una empleada doméstica inmigrante sin papeles o una empresaria hostelera de Chueca; no es lo mismo ser una lesbiana camionera (literal y figuradamente hablando) que una lesbiana top-model; no es lo mismo trabajar en un colegio religioso que en una revista feminista. Cada circunstancia implica tanto discriminaciones específicas como posibilidades diferentes para resistirlas. Y lo mismo ocurre con los gays. Decir que una lesbiana siempre estará más discriminada que un gay es tan simplista como decir que una mujer siempre va a estar más oprimida que un hombre. Sin embargo, está claro que algo tiene que ver la socialización sexista con la casi nula presencia de lesbianas declaradas en la política española.

También se suele decir que las lesbianas somos invisibles. Mientras que ser gay ha estado marcado por el estigma (ser el maricón de la clase, del pueblo...), las lesbianas han tendido a pasar inadvertidas (a ser, por ejemplo, la tía que se mete a monja o la que se queda solterona y se dedica a cuidar a familiares dependientes o vive con una amiga). El movimiento LGTB ha estado liderado, en la mayoría de los casos, por los gays, debido a que el liderazgo es un valor más presente en la socialización de los hombres que de las mujeres. Esto se refleja bien en la taquillera película Pride: el joven activista es el líder de un colectivo en el que solo hay una lesbiana (irrelevante en la trama). Había otras dos, pero se fueron: en vez de explicar sus legítimas incomodidades con el liderazgo del protagonista, quedan retratadas como locas separatistas, al estilo 'Frente Popular de Judea'.

Otra respuesta es la misoginia. Y aquí me acuerdo de Beatriz Gimeno, gran amiga de Zerolo. Gimeno escribió, también en eldiario.es, un artículo en el que explicaba por qué el rey recibía a la FELGTB mientras el PP seguía intentando legislar contra el derecho al aborto; por qué en muchos países avanza el reconocimiento institucional a la diversidad sexual mientras se legisla contra el derecho de las mujeres a decidir sobre nuestro cuerpo y nuestra maternidad. Gimeno afirma que “la homofilia histórica tiene un poso misógino muy grande” (evoco la testosterona que destilaba ese diálogo sobre caracoles y ostras censurado de Espartaco) y señala a esos gays privilegiados que disfrutan de la libertad conquistada por maricas, bolleras y travestis en las calles, mientras defienden que los Estados y las Iglesias sigan colonizando nuestros úteros. En el caso de Maroto, añado, gays privilegiados que utilizan su condición para dar una imagen moderna y liberal a la vez que arremeten contra los derechos de otros sujetos excluidos, por su origen, color de piel o situación administrativa (a esto se le llama pink-washing o lavado rosa).

La homofobia es el principal instrumento de marcaje de género entre hombres (“marica” sigue siendo el insulto más empleado contra niños en los patios del colegio, y de lo más habitual en grupos de amigos, en campos de fútbol...), mientras que entre mujeres “puta” va antes que “bollera”. Sin embargo, parece que hay una vía de escape: ser homosexual pero no marica.

Si no tienes pluma o la escondes, si reproduces la masculinidad hegemónica, que se relaciona con valores como el liderazgo, la ambición y el poder, pues podrás ser respetado y la gente se esforzará en olvidar lo que ocurre en tu cama. Un hombre de mi familia lo dijo una vez: “Yo no tengo nada en contra de los homosexuales, pero detesto a los maricones”. Aclaró que usaba maricón como sinónimo de hombre que no es tal, no por sus preferencias sexuales sino por cobarde o pusilánime.

La homosexualidad respetable se asocia a masculinidad al cuadrado, sin mariconadas. De ahí que los círculos de poder sean accesibles para hombres homosexuales. ¿Quién va a acusar de ser poco hombre a un juez como Grande Marlaska o a un político como Maroto? Por eso el sociólogo Oscar Guasch -quien habla de la homofobia compleja, esa por la que los hombres que se definen como heterosexuales temen ser acusados de maricas- propone la siguiente receta contra la homofobia y la misoginia: “De la misma forma que hay mujeres que se definen políticamente como putas, podríamos reivindicar ser maricas, cobardes, renunciar a la masculinidad”.

Y sí, como dice Beatriz Gimeno, estos políticos conservadores homosexuales pueden dejar de esconder a sus novios, pueden tener maridos, gracias a los maricas, las bolleras y lxs trans que han dado la batalla en las calles. Gracias también a políticos como Zerolo, que izaron la bandera arcoiris cuando eso no daba votos precisamente. Pero si pueden hacerlo es porque el poder les hace inmunes a muchas cosas, incluida la discriminación.

Zerolo luchó por una ley criticada tanto por los homófobos como por la gente que, desde la izquierda, cuestiona la institución del matrimonio, incluidos los gays y lesbianas que alertan el riesgo de “heteronormativizar” las disidencias sexuales. Recordemos la célebre cita del primer ministro británico David Cameron: “No apoyo el matrimonio gay pese a ser conservador; apoyo el matrimonio gay porque soy conservador”. Como dice nuestra compañera Andrea Momoitio, los conservadores prefieren las bodas gay a los cuartos oscuros. No me quiero extender más: lean este imprescindible artículo de Lucas Platero en el que señala a quién beneficia y a quién no tanto esta conquista social, y qué otras discriminaciones siguen estando mucho más desatendidas.

Así pues, de la misma forma que no podemos pensar que el racismo está superado porque el país más poderoso del mundo esté presidido por un político negro, debemos evitar que la presencia de varones homosexuales entre los representantes del poder político, económico, judicial y religioso de este país nos lleve a lecturas complacientes.

Doy las gracias a Pedro Zerolo y a todas las personas que han hecho posible que las nuevas generaciones crezcan sabiendo que pueden emparejarse y formar familias con personas de su mismo sexo, que sus entornos reaccionarán mejor o peor, pero que el Estado reconoce ese derecho. Pero sirva también el adiós a Zerolo para pensar cómo seguir avanzando hacia un respeto pleno a la diversidad sexual en el que la vergüenza, la culpa, el estigma, la exclusión y la agresión directa desaparezcan de la vida de todas las personas.

2013/07/18

DOCUMENTACIÓN | OFENSIVAS | EXCLUIDAS LESBIANAS Y MUJERES SOLAS DE LA REPRODUCCIÓN ASISTIDA PÚBLICA

Excluidas lesbianas y mujeres solas de la reproducción asistida pública.
Sanidad propone a las autonomías que el único criterio sea el de la infertilidad.
María R. Sahuquillo | El País, 2013-07-18
https://elpais.com/sociedad/2013/07/18/actualidad/1374178125_262676.html 

Los tratamientos de reproducción asistida (inseminación artificial, fecundación in vitro...) estarán vetados a parejas de lesbianas y a mujeres solas en la sanidad pública. La cartera común básica de servicios que está definiendo el Ministerio de Sanidad los reserva solo para "parejas integradas por un hombre y una mujer" y siempre que haya problemas de fertilidad. Así lo recoge la propuesta que ha enviado el departamento de Ana Mato a las comunidades autónomas, aunque después, de palabra, fuentes del ministerio aseguraron que cualquiera que sea estéril podrá acceder a estos tratamientos. En Sanidad aseguran que detrás de esta acotación no hay motivos ideológicos y que la medida se toma para “priorizar”. “Se atenderá estrictamente a criterios terapéuticos y preventivos”.

La normativa actual establece —a través de un Real Decreto de 2006— que la sanidad pública solo financia esta prestación cuando haya un diagnóstico de esterilidad o una “indicación clínica establecida”. Es por esta vía por la que algunas comunidades como Andalucía y Madrid (en determinados centros hospitalarios), Baleares o País Vasco cubrían a las mujeres solas o a las lesbianas; que quizá no fueran estériles pero que no podían engendrar una el hijo de la otra. En otras regiones, donde la Administración se aferraba textualmente a la necesidad de que hubiera ese diagnóstico de esterilidad, lo tenían difícil para someterse a estos tratamientos.

Las comunidades que quieran ofrecer esta prestación a mujeres solas o lesbianas —fuera de los criterios establecidos por la nueva cartera básica de servicios— podrán seguir haciéndolo; pero solo si demuestran que tendrán presupuesto suficiente para hacerlo. Algo que con la coyuntura económica actual es cuando menos complicado.

La propuesta para la prestación de reproducción asistida a la que ha tenido acceso El País, que se presentará en el Consejo Interterritorial de Sanidad del martes, establece que los tratamientos de reproducción asistida se aplicarán “a las parejas” que cumplan, además, otros criterios: la mujer no puede ser mayor de 40 años (para inseminación artificial con semen de la pareja, 38) y el hombre de 50; y no pueden tener en común ningún hijo sano. Además, si algún miembro de la pareja se esterilizó voluntariamente o tiene problemas para cumplir el tratamiento por razones de salud o debido a su entorno social serán excluidos.

Esto, tal y como figura en el documento enviado a las comunidades autónomas, dejaría fuera también a las mujeres solas y a las lesbianas con problemas de fertilidad, aunque el ministerio aseguran lo contrario. Esta afirmación aparentemente contradice al último documento enviado a las autonomías. El texto remitido por Sanidad a las regiones —y elaborado por el grupo de trabajo que define la cartera básica de servicios— también define la esterilidad como la “ausencia de consecución de embarazo tras 12 meses de relaciones sexuales con coito vaginal sin empleo de métodos anticonceptivos”. Este requisito obligaría a las lesbianas a mantener relaciones sexuales con hombres. O a las que no tienen pareja, a buscar una para concebir.

Atendiendo a criterios estrictamente de fertilidad o no, Isabel Gómez, vocal de Igualdad de la Federación Estatal de Lesbianas Gais Bisexuales y Transexuales (FELGTB), cree que se trata de una medida ideológica. “El Gobierno se está amparando en una visión monolítica de lo que es una familia. Si Sanidad revisa los criterios para la financiación de este servicio debería hacerlo para acotar diferencias y limar discriminaciones. Parece que se está haciendo todo lo contrario”, dice. Gómez está convencida de que la exclusión de las parejas de lesbianas o de las mujeres solas obedece a la idea “que tiene el Gobierno de la familia: la formada por un hombre y una mujer”.

La vocal de la FELGTB cree, además, que el argumento de la infertilidad es una mera excusa. “Efectivamente, podemos ser fértiles, pero nuestra forma de vida no nos permite hacer un apareamiento en pareja. Nosotros queremos tener hijos para quererlos, amarlos, cuidarlos y hacerlos personas competentes; no podemos atender a ese sesgo que no contempla todos los tipos de familias que hay”, expone.

El catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Jaén Gerardo Ruiz Rico cree que los criterios de inclusión en la prestación pública recogidos en el texto son discriminatorios. “Se está haciendo una interpretación restringida de la legislación. Establece una serie de condicionamientos que vuelven a la definición de pareja como la formada por hombre y mujer; y eso no sería conforme con la doctrina del Tribunal Constitucional, que ha avalado el matrimonio entre personas del mismo sexo”, incide. Ruiz Rico también tiene dudas sobre la constitucionalidad de establecer como criterio de acceso solo la infertilidad. “Es un obstáculo cuyo resultado puede ser discriminatorio al final para las mujeres solas o las lesbianas y supone un veto insalvable que impedirá que se beneficien de los tratamientos”, apunta.

Mariluz Vázquez, miembro de la Asociación de Madres Solteras por Elección, también cree que la propuesta de Sanidad es injusta. “Lo nuestro, como mujeres solas, desde fuera se ve como un capricho; en cambio, para el resto formar una familia se contempla como una necesidad. Y todo pivota sobre esa idea”, reclama. Vázquez explica que actualmente la mayoría de las mujeres en su situación deciden acudir a las clínicas privadas —centros que hacen gran parte de los más de 54.000 tratamientos de fertilidad que se realizan al año en España— por las trabas que en muchas regiones les ponen en la sanidad pública. Los criterios son tan dispares que dentro de una misma región algunos centros atienden a mujeres solas y otros no. “Depende del equipo médico”, aclara.

La reproducción asistida siempre ha sido una de las prestaciones más desiguales del sistema nacional de salud. Las larguísimas listas de espera —en algunos casos más de dos años para acceder a la primera consulta— y las diferencias de tiempo de atención y de criterios de acceso entre Administraciones han sido constantes durante años. Tanto que el Defensor del Pueblo y el Consejo Económico y Social han pedido explicaciones varias veces a las autonomías. La propuesta de Sanidad, que debe terminar con estas inequidades, había sido largamente esperada. Sin embargo, sostiene el embriólogo José Antonio Castilla, secretario general de la Sociedad Española de Fertilidad, se está unificando a la baja. “Excluir del servicio a las mujeres solas o a las parejas de lesbianas es una acotación. Entiendo que haya que acotar, pero estamos excluyendo a un colectivo sin ninguna razón médica para ello. Un colectivo, además que da resultados de alto rendimiento en estos tratamientos”, expone.

Y TAMBIÉN...
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Sin varón no eres madre.

Silvia García es la segunda lesbiana a la que Asturias niega la inseminación por carecer de pareja masculina estéril.
Carolina García | El País, 2011-04-26
https://elpais.com/diario/2011/04/26/sociedad/1303768805_850215.html
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Tres comunidades se niegan a pagar la fecundación a lesbianas.

Sanidad apoya el veto y niega que haya discriminación por la orientación sexual.
Carolina García / Emilio de Benito | El País, 2011-04-27
https://elpais.com/diario/2011/04/27/sociedad/1303855204_850215.html
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¿Tengo derecho al tratamiento de fertilidad?

La mayoría de las autonomías no asumen la terapia para solteras o parejas homoparentales La revisión de la cartera de servicios amenaza con eliminar esta posibilidad donde aún se permite.
Jaime Prats | El País, 2012-10-20
https://elpais.com/sociedad/2012/10/19/actualidad/1350675283_805811.html
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Las lesbianas aún no podrán ser madres por fecundación asistida.

Un 57% de los franceses está a favor de las bodas homosexuales Un 63% se opone a que las lesbianas tengan hijos con ayuda médica.
Susana González Vejo / Gerard Martínez García | El País, 2013-02-12
https://elpais.com/sociedad/2013/02/04/actualidad/1360003660_434445.html

2012/10/19

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | M.C.D., LA PRIMERA LESBIANA REPRESALIADA POR FRANCO QUE PIDE SER INDEMNIZADA

M.C.D, la primera lesbiana represaliada por Franco que pide ser indemnizada.
La primera mujer que solicita una indemnización por su tiempo en prisión durante la dictadura recuerda a los compañeros que se suicidaron y a quienes sufrieron tratamientos psiquiátricos.
Patricia Campelo | Público, 2012-10-19
https://www.publico.es/espana/m-c-d-primera-lesbiana.html 

'Cuando tienes 17 años es perturbador que te acosen con interminables interrogatorios incomprensibles'. Así comienza su relato M. C. D., la primera lesbiana que ha solicitado una indemnización por el tiempo que estuvo encarcelada en virtud de su opción sexual.

Temblorosa lee despacio su relato, escrito momentos antes de la entrevista para ser capaz de recordar el mensaje a trasladar. Es la primera conversación que tiene con un medio de comunicación. Nunca antes ha querido hacer pública su experiencia y, ahora, esta mujer ha decido compartir su historia.

Su objetivo: 'Recordar a los que quedaron por el camino y, si es posible, ayudar a otras personas'. También, contar a la juventud que, hace 35 años, un homosexual podía ser encarcelado acusado de ser un 'peligro social'.

'Durante meses me sometieron a una pantomima persecutoria que no comprendía en absoluto y que terminó en una paranoia de efectos perdurables de por vida', cuenta entre pausa y pausa, abrumada por los recuerdos. M. C. D. fue encarcelada en un penal para mujeres en Ciudad Real durante cuatro meses acusada de ser 'una homosexual rebelde con su familia que se encuentra en estado peligroso'. La finalidad de la condena era la 'reeducación'. Se le aplicó el artículo 2 de la Ley 4 de agosto de 1970 de peligrosidad social, así como las medidas de seguridad incluidas en el artículo 6 de la misma norma, y fue condenada a una pena de reclusión 'no inferior a cuatro meses ni superior a tres años'. También, el magistrado del juzgado de peligrosidad social le prohibió visitar durante dos años salas de fiesta y otros establecimientos donde se ingiriesen bebidas alcohólicas.

Tenía 16 años cuando empezó su calvario y 17 cuando finalmente cumplió la condena. 'A esa edad no te has definido como adulto, aún te estás formando', subraya M. C. D. que, por aquel entonces estudiaba en una academia y llevaba una vida rutinaria, entregada a la lectura y a las preguntas, 'era muy inquieta, siempre quería saber'.

Dado que las autoridades de la dictadura concebían la homosexualidad como una enfermedad que podía curarse, a menudo se recetaban remedios como los electroshock y el tratamiento psiquiátrico. 'Algunos se quedaron por el camino por los recomendados electroshock, que les dejaban minusválidos en su corta vida y acababan muriendo a los pocos años', denuncia M. C. D.. 'No estamos todos los que éramos', lamenta. 'Muchos se rindieron y se casaron, otros se suicidaron'.

'Conozco dos casos de personas que recibieron electroshock y murieron a los cinco años'
El apartado para el recuerdo de sus amigos ocupa un lugar importante en su relato. A esta mujer se le quiebra la voz cuando nombra a aquel estudiante de instituto, compañero de su hermana, que se suicidó por no soportar la presión. También cuando recuerda al profesor de universidad que se quitó la vida con 27 años y al bombero que tomó la misma decisión a los 25. 'Conozco dos casos de personas que recibieron electroshock, dejándoles con la baba cayendo, y que murieron a los cinco años', añade.

'Somos muchos menos los que quedamos que los que se fueron; los más débiles cayeron por el camino; ahora quiero que la gente piense en esas personas y abrir un recuerdo para ellos, que ya nunca lo podrán contar'. 'Los que quedamos tenemos memoria', advierte M. C. D..

La indemnización que acaba de solicitar la víctima no va a reparar su dolor ni aliviar las consecuencias de aquella experiencia, pero de algún modo le ayuda a cerrar un ciclo. 'Lo importante es que se recuerde para que no se repita, ya que a veces parece que vamos hacia atrás'.

Los esfuerzos del régimen dictatorial por presentar a las personas homosexuales como rebeldes, dominantes, violentos y vagos quedan probados en los textos de algunas sentencias condenatorias fruto de procesos judiciales sin ningún tipo de garantías para el acusado. 'La defensa nada alegó en el momento procesal correspondiente', suele figurar en este tipo de textos.

'A los presos políticos les indultaron en 1977; algo que no sucedió con nosotros'
En el caso de la sentencia a la que este medio ha tenido acceso, se pueden leer valoraciones y opiniones personales del juez, que no relaciona con ningún tipo de documento: 'Probado y así se declara expresamente; de carácter violento; tiende a la huida y al vagabundeo, y es dominante a la hora de buscar personas de su mismo sexo'.

'Los jueces de peligrosidad social eran unos fanáticos de la ley', arguye Antonio Ruiz, presidente de la asociación de Ex presos sociales. 'Otro reproche que hacemos es hacia la abogacía, porque, aunque estos casos tenían difícil defensa -ya que siempre se presuponía la peligrosidad social- la mayoría de los abogados se lavaba las manos, no apelaban', añade.

Ni la transición ni la democracia rompieron el cordón umbilical que les conectaba con la arquitectura jurídica del franquismo. 'Los artículos de la Ley de peligrosidad social que se aplicaban a las personas homosexuales se eliminaron en 1979, pero siguieron entrando en prisión hasta mediados de los 80', denuncia Ruiz, que estuvo tres meses encarcelado en 1976, un año después de morir el dictador.

'En los últimos años de aplicación de la Ley de peligrosidad social entraron en la cárcel muchos más homosexuales que al principio'. Además, remarca Ruiz, 'a los presos políticos les indultaron en 1977; algo que no sucedió con nosotros'. Los preceptos jurídicos que les aplicaban para ir a prisión, ya en democracia y gobernando el PSOE, eran los referidos al escándalo público.

Las indemnizaciones previstas para los ex presos sociales se han vuelto a recoger en los Presupuestos Generales del Estado para 2013, pero con un plazo concreto para solicitarlas que finaliza el 31 de diciembre del año que viene. La asociación que preside Ruiz lamenta el próximo fin de estas compensaciones que no se hicieron efectivas hasta 2009 y que, para poder cobrarlas, es necesario reunir una documentación de difícil acceso.

2010/02/15

LIBROS | Monferrer Tomàs, Jordi M. | Identidad y cambio social: transformaciones promovidas por el movimiento gay/lesbiano español

Monferrer Tomàs, Jordi M. (2010) [02-15]. Identidad y cambio social: transformaciones promovidas por el movimiento gay/lesbiano español. Barcelona [etc.]: Egales.

[.es] Transformaciones promovidas por el movimiento gay/lesbiano en España. Este trabajo es el resultado de una amplia investigación alrededor del movimiento gay/lesbiano, uno de los movimientos sociales que más impacto ha tenido en la sociedad española de las últimas décadas y que, paradójicamente, menos atención ha recibido por parte de los investigadores sociales. En él se recogen los procesos y transformaciones promovidas en su 'lucha por el reconocimiento identitatio' y las principales consecuencias. Las ideas-fuerza que han impulsado estos cambios no se han generado de forma espontánea y anónima por el proceso civilizatorio: han sido planteadas, básicamente, a través de propuestas éticas y políticas impulsadas por el movimiento gay/lesbiano español y por aquellas personas y organizaciones que han formado parte de su sistema de alianzas. La repercusión del movimiento en sus cuarenta años de existencia en nuestro país se ha dejado sentir intensamente en el cambio que han experimentado las actitudes y percepciones de la opinión pública hacia gays y lesbianas, en el tratamiento de esta realidad en prensa y televisión y en los cambios legislativos que tanto debate han suscitado. La investigación recoge, en suma, la aportación de este movimiento a la transformación social, cultural y política de la España del siglo XXI.
Este trabajo es el resultado de una amplia investigación alrededor del movimiento gay/lesbiano, uno de los movimientos sociales que más impacto ha tenido en la sociedad española de las últimas décadas y que, paradójicamente, menos atención ha recibido por parte de los investigadores sociales. En él se recogen los procesos y transformaciones promovidas en su "lucha por el reconocimiento identitario" y las principales consecuencias. Las ideas-fuerza que han impulsado estos cambios no se han generado de forma espontánea y anónima por el proceso civilizatorio: han sido planteadas, básicamente, a través de propuestas éticas y políticas impulsadas por el movimiento gay/lesbiano español y por aquellas personas y organizaciones que han formado parte de su sistema de alianzas.

El movimiento ha venido exigiendo, con su continua movilización, el reconocimiento de la identidad sexual de las personas homosexuales y sus derechos humanos básicos de poder elegir a quién amar y cómo organizar su vida. También ha contribuido a erosionar algunos de los cimientos milenarios sobre los que se han construido las sociedades a lo largo de la Historia, como la represión sexual o la heterosexualidad obligatoria.

La repercusión del movimiento en sus cuarenta años de existencia en nuestro país se ha dejado sentir intensamente en el cambio que han experimentado las actitudes y percepciones de la opinión pública hacia gays y lesbianas, en el tratamiento de esta realidad en prensa y televisión y en los cambios legislativos que tanto debate han suscitado.

La investigación recoge, en suma, la aportación de este movimiento a la transformación social, cultural y política de la España del siglo XXI. Muestra la atención que dispensan las sociedades democráticas a las cuestiones planteadas por los movimientos sociales, su sensibilidad hacia la diversidad de la experiencia humana al reconocer la posibilidad de que en lo personal —como en lo global— otro mundo es posible.

MIKEL/A, AQUÍ ESTAMOS Y NO NOS OCULTAMOS

Mikel/a enseña cacho en la 2ª Gayakanpada de EHGAM, 27-29 agosto 1993, Muxika // STARS COFLHEE es un trabajo realizado por Julen Zabala Alon...