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2021/12/01

DOCUMENTACIÓN | VIH-SIDA | LUCHA CONTRA EL VIH-SIDA: POR UN ACCESO AL TRATAMIENTO GRATUITO, UNIVERSAL Y DE CALIDAD

Manifestación de Act-Up. Eugene Gordon, Nueva York, 1988 //

Lucha contra el VIH-SIDA: Por un acceso al tratamiento gratuito, universal y de calidad.

Se conmemoró por primera vez el 1 de diciembre de 1988. Se eligió esa fecha en una cumbre mundial de ministros de Salud y se declaró a 1988 como el "año de la Comunicación y la Cooperación sobre el Sida". Casi 34 años después, queda mucho por lo qué luchar.
Ivan Vela | Izquierda Diario, 2021-12-01
https://www.izquierdadiario.es/Lucha-contra-el-VIH-SIDA-Por-un-acceso-al-tratamiento-gratuito-universal-y-de-calidad

Hoy en día, donde el Covid ocupa el centro de la lista de las preocupaciones sanitarias, sigue persistiendo un virus que ha causado la muerte de más de 25 millones de personas desde 1981, según estima la Organización Mundial de la Salud (OMS). Hablamos del VIH, del que cada 1 de diciembre se celebra el día mundial.

Un olvido producto de la estigmatización y el olvido al cual ha sido empujado por Gobiernos, multinacionales, Iglesia y medios de comunicación, pero que sigue teniendo consecuencias diarias en millones de personas.

Actualmente se estima que cerca de 40 millones de personas tienen el virus del VIH, según apuntan los datos del 2020 publicados por ONUSIDA, el programa especial de las Naciones Unidas para luchar contra este virus.

Tampoco son pequeñas las cifras en el Estado español. Más de 150.000 personas viven con el virus y se calcula que más de 20.000 están infectadas sin saberlo. A esto se suma que el 48% de los nuevos diagnósticos son tardíos.

Como señalan desde diferentes colectivos activistas que luchan los 365 días contra las consecuencias sanitarias, económicas y sociales del virus, la discriminación es una constante.

Atendiendo a los datos de la encuesta “VIH y Discriminación”, realizada por el Comitè 1r Decembre, “El 56% de les persones con VIH a Catalunya han sufrido discriminación por su estado serológico y hasta un 87% se han sentido discriminados por esta u otras causas (LGTBIfòbia, racismo...)”.

Si nos centramos tan solo en los últimos 365 días, el porcentaje de personas que reconocer haber sufrido discriminación se mantiene cerca del 30%.

Esto no es nada nuevo. El VIH siempre tuvo una carga de discriminación, llegando a conocerse como “la peste rosa”. Desde el principio, el sida se asoció al sexo “desviado” y al uso de drogas por vía intravenosa, adoptando una doble metáfora: como “invasión” del cuerpo, igual que el cáncer, y como “contaminación” a través de fluidos corporales, del mismo modo que la sífilis.

Sin embargo, su metáfora fundamental ha sido la de “plaga”, como castigo a las personas con comportamientos “impuros”. Se señaló a las personas con sida como una amenaza, hasta el punto de ser estigmatizadas y alejadas de toda participación social, que produjo una división entre los “desviados” y la “población general”, como señala Juan Argelina en esta nota publicada en Contrapunto.

Y esto sigue teniendo un impacto terrible en el día a día de las personas con VIH. En la citada encuesta, entre las personas que reconocían algún tipo de discriminación por ser personas con sida, el 16% lo enmarca en el ámbito laboral. La consecuencia de esta discriminación es evidente. El 37% de las personas encuestadas tiene unos ingresos inferiores a 600 euros mensuales, mientras que este porcentaje asciende al 50% en el caso de las mujeres. La brecha se mantiene, y el discurso de “desviados” y “población general” que señala Argelina, sigue presente.

Fin a la estigmatización: por un acceso al tratamiento gratuito, universal y de calidad
De esto tienen responsabilidad los Gobiernos, que con su desidia no han plantado programas serios de prevención, sensibilización e información. Las grandes multinacionales, siguen, como con el resto de tratamientos médicos, haciendo un suculento negocio económico a costa de la salud de la población.

De hecho, a día de hoy en el Estado español, el precio de los antirretrovirales, necesarios para frenar el avance del virus en sangre, alcanza entre los 2,67 y los 20,99 euros por cada día de tratamiento. Esto deja un precio anual de entre 1.000 y 7.700 euros. Una auténtica barbaridad que alcanza aún más gravedad en personas de mayor vulnerabilidad, como las personas migrantes que sufren las leyes racistas de los gobiernos.

No se puede dejar de denunciar tampoco a la Iglesia, que con su doctrina reaccionaria difundió y defendió la idea de rechazo al preservativo, y es responsable de millones de muertes. De hecho, fue Benedicto XVI quién en su primera visita como pontífice a África en 2009, donde el sida mata a más de 6.000 personas al día, afirmó que el preservativo, no solo no sirve para prevenir el sida, sino que añade más problemas.

Y junto a ellos, los grandes medios de comunicación, que se han dedicado a mostrar un perfil de la persona infectada con sida como marginal, “desviado”, ajeno a lo común, colaborando de este modo en su estigmatización y continua invisibilización.

Frente a esta maquinaria atroz, hay que exigir el fin de la estigmatización de las personas con VIH. El Estado debe garantizar el tratamiento efectivo. Y este debe ser accesible de forma universal, gratuita y de calidad.

Hay que acabar con el negocio de las farmacéuticas, conscientes que es un tratamiento que es de por vida y que no puede detenerse. Y este plan de prevención, investigación y seguimiento, debe estar controlado por las y los trabajadores de los centros de investigación y farmacéuticas junto a los pacientes.

2021/08/03

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | SARAH GREEN, NIETA DE ANITA BRYANT, LEGENDARIA ACTIVITA ANTI LGTBI, SE CASA CON SU NOVIA

La nieta de legendaria activista anti LGTB se casa con su novia.
Oveja Rosa, 2021-08-03

https://ovejarosa.com/la-nieta-de-legendaria-activista-anti-lgtb-se-casa-con-su-novia/ 

Tarde o temprano la vida se encarga de darte ciertas lecciones. De mostrarte que tus prejuicios no tienen fundamentos o de traerte a casa aquello que más has odiado en el mundo.

Bien lo sabe ya Anita Bryant. Quizás su nombre no te dice nada, pero ha sido durante décadas una gran piedra en el camino de muchas lesbianas, gays, bisexuales y trans en Estados Unidos. El dolor de miles de activistas por la libertad e igualdad sexual y de género.

Anita Bryant es una ex reina de belleza y cantante pop que se hizo muy famosa por oponerse férreamente a cualquier derecho para la comunidad LGTB. Cuando en 1977 una ordenanza buscaba impedir, por ejemplo, que se discriminara por orientación sexual en el acceso a la vivienda y el trabajo, ahí estaba Anita para protestar.

No solo llevó a cabo una campaña muy mediática llamada «Salvemos a nuestros niños», donde publicaba anuncios en periódicos sobre homosexuales (a los que llamaba basura humana) abusando de niños, sino que también consiguió derogar esta ordenanza que tardaría 22 años en aprobarse otra vez.

«Si a los homosexuales se les otorgan derechos, luego tendremos que dar derechos a las prostitutas y a las personas que se acuestan con San Bernardos y a los que se muerden las uñas...», decía.

Las protestas LGTB se hicieron contra ella. Famosa se hizo también cuando un activista gay le lanzó una tarta en la cara. La imagen dio vuelta por todo el país.

La vida le ha arrojado otro pastel. Su nieta, Sarah Green, hija de su primogénito, es lesbiana y va a casarse con otra mujer. Todo lo cuenta en el podcast One Year de Slate, en un capítulo sobre esa famosa ordenanza y los derechos en LGTB en Miami.

Sarah contó que hace 2 años su abuela la llamó para cantarle el cumpleaños feliz y terminar su saludo diciendo que si tenía fe aparecería el hombre ideal, su futuro marido.

«Espero que no venga porque soy gay y no quiero que venga un hombre», contestó ella. La respuesta de Anita fue decirle que debía fortalecer su fe en Dios para que Él le recordara que realmente era heterosexual. «Es muy difícil discutir con alguien que piensa que una parte integral de su identidad es solo un engaño maligno. Quiere una relación con una persona que no existe porque yo no soy la persona que ella quiere que sea», agregó Sarah.

Sarah va a casarse este año. Dice que aún no sabe si invitar a su abuela. “Creo que probablemente eventualmente la llamaré y le preguntaré si quiere una invitación, porque realmente no sé cómo respondería”, dijo. «No sé si se ofenderá si no la invito. Me siento un poco mal por ella. Y creo que por mucho que ella espera que yo resuelva las cosas y regrese a Dios, espero que ella lo resuelva», concluye.

2019/02/11

ARTÍCULOS | Guijarro-Ojeda, Juan Ramón - Ruiz-Cecilia, Raúl | La representación de personas LGTBI+ en prensa española conservadora y progresista

Guijarro-Ojeda, Juan Ramón [Universidad de Granada], Ruiz-Cecilia, Raúl [Universidad de Granada] (2019). La representación de personas LGTBI+ en prensa española conservadora y progresista. Convergencia: Revista de Ciencias Sociales [ISSN 2448-5799], 80, 1-25. 

Ed. digital: Open Access | Hemeroteca Digital UAEMéx [Universidad Autónoma del Estado de México] | 2019-02-11
https://convergencia.uaemex.mx/article/view/10783

Este artículo investiga cómo las personas LGTBI+ son representadas por la prensa conservadora y progresista españolas en un corpus de noticias, en torno a la ratificación de la constitucionalidad del matrimonio homosexual en España el 06 de noviembre de 2012. La metodología de estudio es propia del Análisis Crítico del Discurso: roles semánticos de los procesos verbales, según el sistema de transitividad de la Lingüística Funcional. Los principales resultados revelan que existe una diferencia sustancial en el modo en que la prensa conservadora representa al colectivo LGTBI+ respecto de la progresista: la conservadora da significativamente menos protagonismo a estas personas en comparación con la progresista; la conservadora les reduce los niveles de conciencia, voz, cognición, deseo, emoción y percepción frente a la progresista que los potencia sustancialmente. Por último, la negatividad de los procesos es utilizada por la prensa progresista para denunciar injusticia social, y la prensa conservadora para potenciar lo negativo de este grupo.

2018/05/27

DOCUMENTACIÓN | ACCIONES | SECTION 28 PROTESTERS 30 YEARS ON: 'WE WERE ARRESTED AND PUT IN A CELL UP BY BIG BEN'

Section 28 protesters 30 years on: ‘We were arrested and put in a cell up by Big Ben’.
Chris Godfrey | The Guardian, 2018-05-27

https://www.theguardian.com/world/2018/mar/27/section-28-protesters-30-years-on-we-were-arrested-and-put-in-a-cell-up-by-big-ben

In May 1988, the reviled law that forbade ‘promoting’ homosexuality came into force. Here, some of those who made headlines fighting back – from invading the BBC News studio to abseiling into the House of Lords – explain why they had to act.

Lesbians stormed the BBC to protest about it. Twenty thousand Mancunians took to the city streets to march against it. Ian McKellen came out as gay to fight it. It inspired songs by Boy George and Chumbawamba, and an apology from David Cameron. You would be hard pressed to find a recent British law more controversial and more reviled than section 28 of the Local Government Act 1988.

In the late 80s, the gay and lesbian people of the UK were loudly demanding equality, much to the chagrin of traditionalists. Section 28 was the Conservative government’s response; Margaret Thatcher’s answer to those who believed “they have an inalienable right to be gay”.

The vaguely worded law prohibited local authorities and schools from “promoting” homosexuality and prevented councils from funding much-needed lesbian and gay initiatives. At a time when gay people were struggling to cope with the Aids epidemic, it was a callous attempt to suppress an already marginalised group.

For Conservative politicians, section 28 was an easy, short-term win. It was an obvious populist gambit to solidify support among the 75% of the population who thought that homosexual activity was “always or mostly wrong”. What section 28’s supporters failed to foresee was that it would inspire one of the most rapidly successful civil rights movements in modern British history.

Paul Fairweather
In the days before social media, the Mancunian Paul Fairweather had to spread the word about a protest against section 28. On 20 February 1988, the march took place through Manchester city centre. It was one of the largest LGBT demonstrations ever held in the UK.

At the time that section 28 was being discussed in parliament, I was one of Manchester city council’s gay men’s officers, working on issues such as employment, service delivery and developing community groups. I had also helped to set up the North West Campaign for Lesbian and Gay Equality, the group responsible for orchestrating the Manchester demonstration.

We had a secret office in the town hall attic where more than 100 people would meet every week. We were in a local government office, organising a demonstration against the government to try to stop legislation being presented. What we were doing was completely illegal.

No one in the group had organised such a large event before, but a core group had been very active in the gay movement since the early 1970s. The gay scene was quite small and I knew the owners of the local venues well.

We went to the gay bars and clubs – such as New Union, Rembrandt, the Thompsons Arms and Napoleon – where the owners agreed to stop the music so that we could speak about the march and section 28. We would make a night of it. When we stopped the music, there was some grumbling from people, but once they had heard us speak most were positive.

There was a sense that the whole community was under threat. There were also lots of questions about section 28’s possible impact on gay bars and clubs, as well as concerns about the attitude of the police force.

Under the then chief constable of Greater Manchester, James Anderton, the police were very hostile and were raiding gay bars and clubs. I had experienced some harassment on the street and in the gay village, but no one would report hate crimes because of the attitude of the police. We certainly felt they were becoming more aggressive, encouraged by section 28.

Police hostility didn’t put people off on the day, though. Twenty thousand turned up for the march, and it revitalised the gay movement in the city.

Booan Temple
On 23 May 1988, the evening before section 28 came into force, lesbian activists stormed the BBC News studio where Sue Lawley was midway through the Six O’Clock News. Booan Temple was one of the protesters.

The LGBT community had been getting more vociferous in the 80s. We were starting to demand more rights, not least of which was the right to live in safety.

I, and many of my loved ones, had been attacked in the street. There was an atmosphere that “the other” needed to be eradicated and I think the LGBT community was seen as a threat to the institution of the family. Section 28 was part of that.

I was engaged with a lesbian feminist network, but the campaign against section 28 was not an organised campaign in the traditional sense. Many women and mothers felt duty-bound to protect themselves, their families and their friends. They chained themselves to the railings at Buckingham Palace like the suffragettes did, and there were massive marches in Manchester and in London. Lots of women came up with loads of very innovative protests, but none of it got reported. We couldn’t get our arguments out there. So a small group of us decided to go into the Six O’Clock News studio. By getting on the news, we would be the news.

Once in the BBC building, we waited until the “live” light came on and ran into the studio wearing T-shirts saying “Stop the Clause”. One woman handcuffed herself to a camera, and one to the news desk, where Nicholas Witchell held her down very aggressively. He has since apologised for his heavy-handed behaviour. I was rugby-tackled to the ground and dragged away.

We were held in an office until we were arrested and taken to Shepherd’s Bush police station. I believe the BBC and others had a meeting and decided not to press charges, so we were released without charge and made our way to the Houses of Parliament to join the protesters there, as section 28 passed in to law at midnight.

Michael Cashman
Now a Labour politician, in 1988 Michael Cashman was in his second year on EastEnders, where he played Colin, one of the first gay characters in a national soap. He later helped to form the LGBT rights organisation Stonewall.

I clearly remember reading about section 28 in January 1988 in the weekly paper Capital Gay. I was dumbfounded. It had the date of the London march against it and I knew that, as a gay man playing another on television, I had to be there or I could never look at myself in the mirror again.

I attended on my own. I didn’t consult anyone, and didn’t even tell my late husband. I just knew I had to keep it to myself and get there. June Brown, who played Dot Cotton, helped me get the time off rehearsals. When I told her I was going, she said: “OK, Mike, but don’t get arrested, dear.”

When I got to the march, people pushed me towards the front, then an actor grabbed me and said: “No, you’ve got to be with the arts lobby.” But then a member of the arts lobby sent me back to the front again. Suddenly, there I was at the front of the march, clutching a banner.

As soon as I grabbed the banner, a bevy of television cameras focused in on me and someone was interviewing me. That was the start of helping to lead the campaign against section 28. I linked up with Ian McKellen there, and, along with many others, became a spokesman for the campaign. We went on that amazing march in Manchester, where Ian and I addressed the crowds.

I also lobbied within the Labour party to make sure it opposed section 28 because initially, when the bill was introduced, there was some confusion as to what it meant.

What was so incredible was the political opportunism. Section 28 had been brought in on the back of the stigmatisation and discrimination suffered by gay men; in particular those dealing with Aids and HIV. Some people were facing the most appalling deaths, and this was designed to kick us firmly underground.

Looking back, if we had won the battle of section 28, Stonewall would probably never have been founded. I don’t think we would have progressed to equality as far as we have now. The fact that we lost meant we had to make sure another section 28 didn’t happen again. Maybe if we had won, we would have all sat back, glowed, then lived in inequality for decades after.

Sally Francis
In one of the most memorable protests against section 28, a group of lesbian activists abseiled into the House of Lords after peers voted in favour of the bill. Sally Francis helped orchestrate the action.

We had done lots of actions, lots of blockades and breaking into places. But this was different. The day before, one of my friends was in the chamber of the House of Lords wondering what we could do there. She had the idea of swinging from the microphones hanging from the ceiling. We thought they were probably not strong enough.

In the end, we bought a washing line in Clapham market and knotted it up on the bus on the way up – it was pretty low-tech stuff. I smuggled the rope in under my donkey jacket and didn’t set off any alarms.

Ten of us set off for the action, but only six of us got into the Lords, four as guests of one of the peers. Those of us in the public seats would try to block the security from getting to the other women on the balcony.

We waited till the vote went for the clause. If they had voted against it, we weren’t going to do it. But they voted for it. When the vote finished, we were all looking at each other; the other group was going: “Oh, God, we can’t do it,” and we were going: “Don’t fucking do it.” Then, all of a sudden, two of them went over.

The security panicked. The women who had gone over the balcony with the washing line were thrown out of the House of Lords. The rest of us were arrested and put in a cell up by Big Ben. They didn’t know what to do with us.

After about six hours, we were released and met up with the women who had been thrown out. They had spoken to the press, but the press didn’t believe they had done it because they didn’t understand why they hadn’t been arrested.

When we were all reunited, we went to the pub by the bridge on Whitehall – a real press haunt. There were a lot of journalists there and I remember us telling them: “If you all buy us a drink, we’ll tell you what happened and what we did.” I remember it feeling really special.

Michael Dance
Schools were one of section 28’s main targets, with the bill prohibiting the promotion or “acceptability of homosexuality as a pretended family relationship”. When it was introduced in 1987, Michael Dance was training to be an English teacher.

While I didn’t hide my sexuality from my colleagues, being open with the students was more problematic. I was careful at first because I did not trust the management of my secondary school to support me. I also felt potentially vulnerable to attack by parents.

It didn’t help that where I taught there were few visible out teachers and section 28 made it much more unlikely that would change. The effect was isolating. What was brilliant, though, was that my school turned out to be 100% supportive and that I had the support of straight teachers and the Haringey branch of the National Union of Teachers, which always stood up for gay teachers nationally.

After section 28 came in, there was certainly a difference in school environments. A lot of teachers did not want to deal with the subject out of fear. Bigoted teachers were emboldened. A lot of schools pretended that homosexuality did not exist and it allowed a lot of misinformation, prejudice and abuse to go unchallenged. And, of course, it had a terrible effect on young people: students suffered homophobic abuse in silence and teachers and schools did nothing about it.

While section 28 made me more cautious, however, it didn’t stop me from taking up issues to do with sexual liberation or equality. If students were homophobic, I always challenged them.

I remember a lot of students sitting around my desk talking about how sick and tired they were that no one talked about teenage sexuality and that there was no openness about sexuality in the curriculum. I started to encourage this discussion, about texts, in English lessons, and the students enjoyed it. I remember one student doing a presentation on the difference between HIV and Aids to dispel the myths about the idea it was a “gay plague”, which caused major interest among the students.

I fought against section 28 all the way, undermining it everywhere I could in my teaching and personal life. When it was abolished, it allowed me to do all the things I had wanted to do when I was younger, such as developing LGBT support groups in schools. History has vindicated those who fought against this legislation that enshrined bigotry and prejudice.

Lisa Power
Founded in 1987, the weekly Pink Paper helped to mobilise lesbian and gay readers against section 28. Lisa Power was one of its co-editors, as well as an activist with the Organisation for Lesbian and Gay Action.

A lot of lesbians and gay men in the 80s weren’t political; they just went out to bars and clubs. The politicised group was much smaller. But one of the things section 28 did was bring what we called the scene queens together with the political.

I still find it interesting when people talk about section 28 as if we won because they remember the abseiling and protests. Those didn’t make a blind bit of difference to the passage through parliament: we lost the battle on section 28. But this did make people think much more strategically about how we should go about getting lesbian and gay rights to win the war. What we had at the time was a gay movement that was very good at fighting among itself and very good at debating political points – but with no history of making allies with the wider world and no effective lobbying mechanism.

After section 28 happened, some of us quietly went away and began working on what would become Stonewall. Some people in the gay movement were angry that we had started something that acted like a straight lobby group, but we were convinced it needed doing. And I think it’s the strongest example in the entire world of a successful LGBT lobbying group changing a country’s mind about some of its citizens.

Section 28 was repealed in Scotland in 2000 and in the rest of the UK three years later. In 2009, the then Tory leader, David Cameron, who had previously backed the law, apologised for its introduction and described it as a “mistake” that was “offensive to gay people”.

2018/05/23

DOCUMENTACIÓN | ACCIONES | MAY 33rd, 1988. SECTION 28. LESBIANS INVADE BBC

May 23rd, 1988. Section 28. Lesbians invade BBC.
Colin Clews | Gay in the 80s, 2018-05-23

https://www.gayinthe80s.com/2018/05/may-23rd-1988-section-28-lesbians-invade-bbc/

Section 28 of the Local Government Act passed into law on May 24th 1988. But Margaret Thatcher’s Conservative government had under-estimated our communities’ determination to resist this legislation at every possible opportunity.

And so it was that, at 6 p.m. on May 23rd, four lesbians ran into the BBC News studios just as the Six O’Clock News was getting underway. They didn’t quite make it onto camera but they could clearly be heard shouting ‘Stop Section 28’ as various members of the BBC news crew grabbed them.

Despite presenter Sue Lawley’s snooty dismissal of the protestors, it was clear that the action served to get the message across. Even the BBC’s own Nine O’Clock News ran the story!

There is still some uncertainty as to who these brave women were. At the time of the incident they gave their names as Sarah, Charlotte, Anne and Eleanor.

When two of the women subsequently appeared on a talk show they gave their names as Sarah Ponsonby and Eleanor Butler. In fact these were pseudonyms. The real Sarah Ponsonby and Eleanor Butler actually lived some two centuries earlier. They were the famous ‘Ladies of Llangollen’, who eloped from arranged marriages in Ireland in the 18th century so that they could spend the rest of their lives together!

I would very much like to find out the names of these brave women and – with their consent – make them known to a wider audience. I know that one of the women who took in the action is called Booan Temple. (At least she recently appeared under that name on a TV programme about Section 28 and the BBC ‘invasion’). I still don’t know who the others are. I believe that they are the same women who abseilled into the House Lords earlier in the year.

These women are true community heroines. They put their liberty at risk in order to show just how hateful Section 28 was. As such they need to be recognised for the brave and inspired actions they undertook on behalf of our communities.

2017/11/27

LIBROS | Martínez, Ramón | Lo nuestro sí que es mundial : una introducción a la historia del movimiento LGTB en España

Martínez, Ramón (2017) [11-27]. Lo nuestro sí que es mundial. Una introducción a la historia del movimiento LGTB en España. Barcelona [etc.]: Egales.

En apenas cuatro décadas el «Movimiento LGTB» ha transformado España. Un país que en 1975 se declaraba mayoritariamente favorable a la eliminación de la homosexualidad a través de leyes represivas es hoy, gracias a la reivindicación política de lesbianas, gais, bisexuales y transexuales, uno de los Estados que más derechos y libertades garantiza a las personas no heterosexuales, y que en 2013 defendía en un 88% que la diversidad sexual y de género debe ser reconocida e integrada en la sociedad.

¿Cómo ha sido posible esta transformación radical? Los partidos políticos de todas las ideologías no siempre se interesaron tanto por los derechos LGTB como ahora lo hacen –o fingen hacerlo–, y durante muchos años lesbianas, gais, transexuales y bisexuales tuvieron que organizarse para conseguir, primero, la eliminación de la legislación represiva y, después, el paulatino reconocimiento de derechos que llevó hasta la consecución del Matrimonio Igualitario. Pero queda mucho trabajo por hacer hasta la erradicación de la homofobia, transfobia y bifobia, y la mejor forma de comprender el presente y elaborar una reivindicación adecuada con vistas al futuro es conocer nuestro pasado: responder a la pregunta ¿de dónde venimos? puede ofrecer las claves necesarias para afrontar otras cuestiones como quiénes somos y hacia dónde nos dirigimos.

Este libro ofrece un análisis del desarrollo histórico del «Movimiento LGTB» en el Estado español a través de numerosa documentación y bibliografía y de los testimonios de sus protagonistas; y recupera la genealogía de la lucha social de lesbianas, gais, bisexuales y transexuales en defensa de sus derechos como herramienta para seguir elaborando un discurso reivindicativo que, más allá de un WorldPride, pueda seguir diciendo con la voz bien alta que lo nuestro sí que es mundial.

«El trabajo de Ramón Martínez traza con encomiable precisión una genealogía compleja de lo que es el movimiento. [...] El inmenso valor de ‘Lo nuestro sí que es mundial’ es entrar en los callejones sin salida, en los atajos y en los terrenos pedregosos, en los errores y en los triunfos, contar cómo se ha llegado hasta aquí y rescatar una historia casi olvidada, dando nombres, resucitando voces.» -- Alberto Mira

2017/06/23

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | LA INFAME ORDENANZA DE RENFE QUE PRETENDÍA "LIMPIAR DE MARICAS" LAS ESTACIONES

Protesta contra la discriminación del 'código 54' de RENFE

25 años de la infame ordenanza de RENFE que pretendía “limpiar de maricas” las estaciones de tren.

Strambotic, Público, 2017-06-23

https://blogs.publico.es/strambotic/2017/06/renfe-maricas/ 

Ha pasado ya un cuarto de siglo desde el fastuoso 1992, año del quinto Centenario, de las Olimpiadas de Barcelona y el AVE a Sevilla, entre otros muchos hitos que nos hicieron creer que vivíamos, ya no en la modernidad, sino directamente en el futuro. Pero cuando vemos las fotos, vemos los programas de la tele o rebuscamos en la hemeroteca nos encontramos con un país rancio y de una moral tercermundista. Un país en el que un alcalde "democrático" se vanagloria de pasar por el túnel de lavado, a la fueza, a los punkis que acudían a la Semana Grande de Bilbao. Un país en el que los "maricas" (lo de "gays" aún no se estilaba y las lesbianas directamente no existían) eran considerados "grupos de riesgo", en el mismo saco que yonkis, insumisos, menesterosos y otros detritus sociales.

La vetusta RENFE estaba en aquel 1992 en pleno proceso de modernización, subiéndose al tren de la alta velocidad, de modo que la empresa pública también decidió darle un lavado de cara a las estaciones. RENFE distribuyó entre el personal de sus estaciones una circular, el infame código 54, en la que se ordenaba identificar y expulsar a "homosexuales, drogadictos, prostitutas, objetores de conciencia y otros grupos de riesgo" de sus estaciones. Nada casualmente los mismos que quería exterminar Travis Bickle en el degenerado Nueva York que muestra 'Taxi Driver' un par de décadas antes. Nos llevan años de ventaja.

¿Por qué esa demonización de los maricas? "Porque en aquella época, y a falta de otro sitio, muchos encuentros sexuales furtivos entre gays tenían lugar en los urinarios de los parques o estaciones de tren o de autobús", me cuenta por teléfono José García, que sufrió, vivió y combatió aquella normativa desde la Radical Gai, una organización de "maricas beligerantes" caracterizada por el compromiso social. El relato de la protesta contra RENFE está narrado en un artículo firmado por el propio García en el blog Cuerpos Periféricos en Red:

"Renfe se decidió a acosar a este tipo de personas asignándoles el código de incidencias número 54. Era una circular interna. Pero se filtró rápida y anónimamente. Primero cayó en manos del Front d’Alliberament Gai de Catalunya (FAGC), luego se discutió en la Coordinadora de Frentes de Liberación Homosexual del Estado Español (COFLHEE), luego con los Colectivos de Feministas de Lesbianas, luego con el Movimiento de Objeción de Conciencia y otras organizaciones antimilitaristas. La llama de un orgullo indignado había comenzado a prender en los estertores de aquel fin de siglo de signo tan mortecino que nos había tocado vivir".

Puede que, de conocerse hoy semejante circular, todo se hubiera despachado con un hashtag #RenfeHomófoba y un tibio llamamiento al boicot. Quién sabe. Pero aquellas maricas (utilizo el mismo término que enarbola García en el artículo y en nuestra conversación) estaban cabreadas y decidieron salir del armario montando bulla.

"A principios de mayo de aquel año, la COFLHEE anunciaba en rueda de prensa que se ocuparían estaciones ferroviarias y trenes por todo el país en protesta por la aparición y aplicación de esta instrucción de seguridad. El movimiento LGBTI se había empezado a diversificar, y en aquellos meses tuvo lugar en Madrid la aparición de la Radical Gai, a la que perteneció quien esto escribe".

"El código 54 se aplicaba en todas las estaciones de RENFE, pero la protesta fue más fuerte en Barcelona, Euskadi y Madrid, que es donde el movimiento gay era más fuerte", me cuenta el gaditano José García desde Huelva, donde trabaja en la actualidad. "Yo coordiné la protesta de Madrid, en la estación de Chamartín. Desplegamos nuestra pancarta -"RENFE empeora nuestro tren de vida"- en el vestíbulo y tratamos de bajar a los andenes para detener el tráfico, pero la policía debía estar enteradísima porque había cinco furgones de antidisturbios. Éramos más de 100 personas, de las que unas 50 fuimos no detenidas pero sí retenidas (...) Se aplicó por primera vez en el estado la entonces polémica ‘Ley Corcuera’ de Seguridad y se interpuso una denuncia contra nosotros por alteración del orden público".

Al éxito de la convocatoria ayudó mucho su difusión en El País, que entonces era un periódico de referencia para la izquierda, nada que ver con el pasquín que es hoy. Fue la presión de la opinión pública la que obligó a RENFE a recular, revocar la ordenanza y disculparse ante el incipiente colectivo gay: "A la semana, la empresa pública anunciaba a bombo y platillo una línea de descuentos en los trenes para parejas homosexuales que quisieran hacer uso de sus servicios".

El desenlace no puede ser más significativo de la deriva que ha tomado el movimiento de derechos LGTB desde entonces hasta el desfile multi-esponsorizado que tendrá lugar este domingo en Madrid. Según concluye el artículo de García en Cuerpos Periféricos:

"Y así comenzó la operación lavado: de perseguir a los maricones que buscaban sexo furtivo en los urinarios de las estaciones, a fomentar las bendiciones de la pareja estable homosexual. Se iniciaba así un nuevo proceso regulatorio del cuerpo y de la sexualidad del que prefiero dejar a cada uno y cada una sacar sus propias conclusiones".

2017/04/24

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | RENFE, EL CÓDIGO DE LA INFAMIA


25 años del código de la infamia.

Érase una vez que yonquis, maricas, prostitutas e insumisos éramos expulsados de las estaciones de tren.
José García Fernández | Cuerpos Periféricos en Red, 2017-04-24
https://cuerposperifericosenred.blogspot.com/2017/04/25-anos-del-codigo-de-la-infamia.html

Corría la primavera de 1992, cuando los maricas no éramos aún objeto de una regulación económica, jurídica, farmacológica, pornográfica tan rigurosa; cuando el sida diezmaba la vida de compañeros, amigos, trabajadoras y trabajadores del sexo, de tantos usuarios de droga por vía intravenosa; cuando el estado todavía no se había deshecho de esa herencia de virilidad castrense que nos había legado el viejo régimen franquista en forma de servicio militar obligatorio para todas aquellas personas a las que el poder médico asignó el sexo ‘biológico’ varón al nacer; cuando las putas, chaperas, yonquis, maricas, insumisas, maricas insumisas fuimos, por virtud del discurso epidemiológico dominante en aquellas décadas tan aciagas, asimiladas a la categoría de ‘grupos de riesgo’; que a la dirección de seguridad de la empresa pública RENFE se le ocurrió distribuir unas instrucciones internas en las que se ordenaba expulsar de las estaciones de trenes a todos los individuos que aparecieran como miembros identificables con los asimismo denominados en la propia circular de seguridad como “grupos de riesgos”.

RENFE se decidió a acosar a este tipo de personas asignándoles el código de incidencias número 54. Era una circular interna. Pero se filtró rápida y anónimamente. Primero cayó en manos del Front d’Alliberament Gai de Catalunya (FAGC), luego se discutió en la Coordinadora de Frentes de Liberación Homosexual del Estado Español (COFLHEE), luego con los Colectivos de Feministas de Lesbianas, luego con el Movimiento de Objeción de Conciencia y otras organizaciones antimilitaristas. La llama de un orgullo indignado había comenzado a prender en los estertores de aquel fin de siglo de signo tan mortecino que nos había tocado vivir.

Aquellos apenas eran tiempos para sentar el culo en los despachos de las administraciones públicas, a platicar amigablemente con los responsables políticos sobre la próxima declaración institucional, la próxima izada de bandera, la próxima subvención para sostener opulentas organizaciones sociales de carácter asistencial. Eran tiempos de acción directa. Los culos apoltronados ya vendrían después. Así lo imaginamos. Y así sucedió.

A principios de mayo de aquel año, la COFLHEE anunciaba en rueda de prensa que se ocuparían estaciones ferroviarias y trenes por todo el país en protesta por la aparición y aplicación de esta instrucción de seguridad. El movimiento LGTBQI se había empezado a diversificar, y en aquellos meses tuvo lugar en Madrid la aparición de La Radical Gai, a la que perteneció quien esto escribe, y que con un discurso rupturista e innovador sostuvo siempre entre sus prioridades estratégicas la ocupación de los espacios públicos, la conjura de la violencia que la norma heteropatriarcal instaura en ellos y la erradicación de las formas de exclusión, real y simbólica, de las que seguíamos siendo víctimas los maricones.

En las primeras semanas de mayo se fueron ejecutando los actos de ocupación de las estaciones ferroviarias que se habían anunciado en los principales puntos del país contra la instrucción que tan explícitamente señalaba a drogadictos, homosexuales, objetores y prostitutas como seres indeseables que, decía la empresa pública, perturbaban el viaje de los usuarios de los servicios ferroviarios. Primero se produjeron en Euskadi y Navarra, luego en Barcelona. La última fue en Madrid. En la estación de Chamartín. Varias decenas de esos ‘apestados sociales’ surgimos desde todos los rincones de la estación y extendimos nuestra pancarta: “Renfe empeora nuestro tren de vida”. Recorrimos toda la estación ante el estupor de personal y pasajeros. Llegamos a bajar hasta el andén. Estuvimos en un tris de subir a los trenes para impedir su salida.

Pero aquella era la crónica de una protesta anunciada y vociferada por todos los medios posibles de aquella época pre-2.0. Y no tardaron en llegar varios furgones de la policía antidisturbios. El dispositivo estaba completamente planificado. Sabían lo que iba a ocurrir y en qué momento exacto. Cincuenta personas fuimos retenidas para nuestra identificación. Se aplicó por primera vez en el estado la entonces polémica ‘Ley Corcuera’ de Seguridad y se interpuso una denuncia contra nosotros por alteración del orden público. Pero la batalla de la opinión pública ya estaba ganada. La dirección de la empresa pública se vio acorralada. Y terminó citándonos para llegar a un acuerdo y deshacer el agravio. Así que nos permitimos por un par de horas sentar nuestro culito en los sillones de polipiel tan propios de estos despachos que a la postre terminarían resultándonos tan familiares.

Recuerdo que por parte de los manifestantes acudimos quien todo esto rememora y Empar Pineda, representante de los colectivos de feministas lesbianas. La dirección de RENFE no ofrecía más que sonrojantes disculpas y, desde luego, la paralización de una circular que, según argumentaron, fue producto de un desajuste organizativo. A la semana, la empresa pública anunciaba a bombo y platillo una línea de descuentos en los trenes para parejas homosexuales que quisieran hacer uso de sus servicios.

Y así comenzó la operación lavado: de perseguir a los maricones que buscaban sexo furtivo en los urinarios de las estaciones, a fomentar las bendiciones de la pareja estable homosexual. Se iniciaba así un nuevo proceso regulatorio del cuerpo y de la sexualidad del que prefiero dejar a cada uno y cada una sacar sus propias conclusiones.

2015/10/11

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | DÍA INTERNACIONAL DE LA 'SALIDA DEL ARMARIO'

Día Internacional de la "salida del armario".
Susana Domínguez | La Voz del Sur, 2015-10-11

[Enlace original cambiado, de modo que ahora no aparece como artículo de esta autora. Recogido en su momento por IGLU]

Hoy 11 de octubre, aunque pocos los saben, se celebra el Día Internacional para Salir del Armario. Y se celebra en esta fecha en honor a la segunda marcha nacional realizada en 1988 [i.e. 1987, la 'gran marcha' fue el año anterior y el Día se constituyó en 1988 precisamente en su memoria] en la ciudad de Washington, Pro-Derechos de la comunidad LGTB (Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales) y liderada por Jean O'Leary, una famosa activista lesbiana norteamericana, política y ex-monja del Convento de las Hermanas de la Humildad de María, junto con otros activistas, con el fin de concienciar a la sociedad en general sobre la realidad LGTB.

Salir del armario, aunque a mí particularmente no me gusta mucho la expresión, prefiero visible, es la expresión popular y conocida, que significa hacer pública voluntariamente la orientación sexual (gay, lesbiana o bisexual) o la identidad de género (transexual). Y hoy, 11 de octubre, es un día para tomar conciencia de la importancia de salir del armario, de hacernos visibles. Es un día para atreverse a revelar y visibilizar nuestra orientación sexual y/o identidad de género. Pues cuando salimos del armario y nos visibilizamos, le estamos diciendo alto y claro a la sociedad, que las personas LGTB... ¡Existimos!

Y con ello no estamos haciendo apología de nuestra sexualidad, como nos han reprochado miles de veces. Ya estoy muy harta de tener que escuchar una y otra vez que "los heterosexuales no vamos diciendo por ahí lo que somos, no tenemos día del Orgullo heterosexual, no llevamos banderas ni pancartas sobre nuestra sexualidad" y otras muchas, con perdón, estupideces. Pues claro que no lo van diciendo. Pero no lo hacen, porque no lo necesitan.

En el mundo y la sociedad en la que vivimos, existe lo que yo denomino "presunción de heterosexualidad", es decir, todos somos heterosexuales hasta que demuestres lo contrario. Por lo tanto, salir del armario no es decir lo que soy, sino precisamente lo contrario, lo que no soy. Pues yo no soy heterosexual y si no quiero que me traten como tal, no me queda otra forma que decir que soy lesbiana. Así que por favor, intenten entenderlo ya de una vez y no nos critiquen por querer ser honestos/as y vivir como somos sin escondernos.

Pero hoy también es un día para reivindicar y luchar. Un día para ayudar a todas las personas que aún viven encerradas en el armario y animarlas a ser valientes, a superar el miedo, a que den un paso al frente y que dejen atrás los armarios de una vez y para siempre. Un día para comprender que la invisibilidad es la peor de las discriminaciones, una forma de maltrato que nos impide vivir y mostrarnos tal como somos. Un día para que entiendan que la visibilidad es nuestra mejor arma contra la discriminación que sufrimos las personas LGTB. Por ello debemos ser visibles y salir del armario. Ya no caben excusas, es el momento de dar un paso al frente y de visibilizarnos, pues de no ser así, pocas cosas cambiarán para las personas LGTB, si no nos atrevemos a decir alto, claro y con orgullo... "Yo no soy heterosexual, Yo Soy LGTB".

Y si tenemos claro nuestro objetivo y verdaderamente queremos lograr la igualdad y acabar con la discriminación que sufrimos las personas LGTB, sabemos que la visibilidad es nuestra mejor arma. Pero para que sea realmente efectiva, necesitamos la visibilidad de "todas" las personas LGTB. Por lo tanto, debemos luchar para acabar con la invisibilidad en la que viven muchas de ellas. Personas invisibles y que pueden ser nuestros amigos/as, hermanos/as, compañeros/as de trabajo e incluso personas famosas, pero que el miedo, la discriminación y la LGTBfobia las lleva a renunciar a su propia identidad, a ser libres y visibles, condenándolas a vivir en el armario y la invisibilidad. Y por ello hoy, 11 de octubre, Día Internacional de la Salida del Armario, yo os animo a todas las personas LGTB a ser visibles y a... "salir del armario".

2015/08/21

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | STONEWALL, LA REDADA POLICIAL QUE DESPERTÓ EL ORGULLO GAY

La redada policial que despertó el Orgullo Gay.
Las revueltas en el pub Stonewall Inn en 1969, conmemoradas anualmente, iniciaron la lucha del movimiento LGTB en Estados Unidos. En agosto, infoLibre hace un repaso de los veranos que, lejos de la placidez estival, cambiaron el curso de la historia.
Álvaro Sánchez Castrillo | InfoLibre, 2015-08-21
https://www.infolibre.es/veranolibre/redada-policial-desperto-orgullo-gay_1_1116400.html 

¿Qué pasó?
“La multitud comenzó a agarrarse de la mano, según dijeron testigos oculares. Entonces, sin previo aviso, Queen Power explotó con toda la furia de una bomba atómica gay”. Con estas palabras relató en su crónica el periodista Jerry Lisker, del diario ‘The New York Daily News’, los disturbios ocurridos en el pub Stonewall Inn, situado en el barrio neoyorquino de Greenwich Village, aquella noche del mes de junio de 1969. Entre una lluvia de ladrillos y monedas, lanzadas contra los agentes de policía, esta revuelta marcó el inicio de la lucha del movimiento LGTB en Estados Unidos. Empezaba en el país una dura batalla por la igualdad de lesbianas, gais, transexuales y bisexuales.

¿Cuándo pasó?
Sobre la 1.20 horas del 28 de junio de 1969, varios policías accedieron al bar Stonewall Inn, un pub situado en el número 53 de la calle Christopher Street en el que se reunía parte de la comunidad homosexual neoyorquina. Una vez dentro encendieron las luces, pararon la música y ordenaron a los clientes a ponerse en fila para ir identificándoles. Parecía que la redada —constantes en los lugares donde se reunía la comunidad LGTB— iba a transcurrir con normalidad, que entregarían su documentación a los agentes y se irían del bar sin resistencia, como hasta entonces. Pero aquella vez no. La gente se negó a identificarse y rechazó categóricamente irse de la zona en la que se encontraba el local.

Así, en poco tiempo se fue concentrando frente al pub más de un centenar de personas, algunos de ellos viandantes que se acercaron a la puerta del bar impresionados por despliegue policial. La tensión fue aumentando por segundos. El trato a una muchacha por parte de los agentes, que la acababan de sacar del Stonewall Inn y se la llevaban detenida, desató la ira de la muchedumbre, que lanzó ladrillos y trató de volcar el furgón policial.

De pronto, la masa enfurecida empezó a quemar contenedores y a intentar entrar en el local donde continuaba la redada. Cuarenta y cinco minutos después de la entrada de la policía en el pub, la muchedumbre accedió al Stonewall Inn y rodeó entre gritos a unos agentes que se encontraban en clara minoría y algo asustados por los tintes que había adquirido la revuelta.

Finalmente, tuvo que intervenir la Tactical Police Force (TPF) –fuerzas antidisturbios– para conseguir liberar a los policías, algunos de ellos heridos. Sin embargo, los enfrentamientos en las calles aledañas se repitieron hasta bien entrada la madrugada. El enfrentamiento se saldó con más de una decena de detenidos y algunos manifestantes hospitalizados. “De pronto la policía se enfrentaba a algo que no había visto jamás. Los homosexuales no debían ser una amenaza para los agentes de la ley porque se suponía que eran débiles y sin coraje, incapaces de hacer nada”, apuntó uno de los manifestantes durante un reportaje emitido en el programa 'La noche temática'.

Los enfrentamientos continuaron hasta el miércoles 2 de julio, cuando se produjo la última y violenta concentración. El ambiente estaba caldeado debido a la publicación en The Village Voice de reportajes sobre la revuelta del sábado en el Stonewall que incluían expresiones ofensivas contra la comunidad LGTB –“locas domingueras”, por ejemplo–. Así, algo más de medio millar de personas recorrieron de nuevo Christopher Street, enfrentándose a la policía durante más de una hora.

¿Quiénes fueron los protagonistas?
Los principales protagonistas de las revueltas de Stonewall fueron transexuales negras y latinas, como Marsha P. Johnson o Sylvia Rivera, que más tarde fueron muy activas en la fundación de las primeras asociaciones LGTB. Las primeras crónicas del suceso apenas reconocían la presencia de hombres homosexuales, y estaban plagadas de burlas o juegos de palabras en torno a la transexualidad de esas primeras rebeldes.

La década de 1950 y 1960 fue realmente dura para el colectivo LGTB en Estados Unidos. Tenían que ocultar sus preferencias sexuales ante la constante posibilidad de ser humillados públicamente, acosados físicamente, detenidos o incluso despedidos de sus puestos de trabajo. La homosexualidad era considerada una enfermedad mental que necesitaba tratamiento a base de descargas eléctricas, lobotomías o castraciones. Era lo que se conocía como "terapias de reorientación sexual".

En 1952, la Asociación Americana de Psiquiatría (APA, por sus siglas en inglés) la catalogó en su Diagnostic and Statistical Manual como un “trastorno sociopático de la personalidad”. Por ello, un gran número de homosexuales acabaron internados en hospitales psiquiátricos donde eran sometidos a duros procedimientos para tratar de curar su “desviación sexual”, tal y como la calificaba la APA.

Además, la comunidad LGTB también era controlada, perseguida y estigmatizada por las propias instituciones y autoridades estadounidenses. Los homosexuales incluso fueron incluidos como “elementos subversivos” en la cruzada que el senador conservador Joseph McCarthy instigó contra el comunismo en la década de 1950. El temor a que hubiese “un movimiento clandestino homosexual” en el Departamento de Estado, en palabras del entonces subsecretario de Estado, John Puerifory, provocó el despido de 91 empleados homosexuales.

La policía, por su parte, también permanecía muy atenta a los pasos del movimiento LGTB. Así, en algunos condados, tenían incluso su propia Unidad Juvenil y de Moral, que daba charlas en los colegios y grababa cortos para “prevenir a los niños de la homosexualidad”. “Es algo grave, no os engañéis. Pueden estar en cualquier parte. Pueden ser jueces o abogados, lo sabemos bien porque hemos arrestado a muchos. Si alguno de vosotros se ha permitido relaciones con algún homosexual (...), más vale que lo dejéis enseguida porque uno de cada tres de vosotros se volverá marica”, es un ejemplo de las intervenciones que se realizaban en colegios ante la atenta mirada de alumnos que apenas llegaban a los 12 años de edad.

Antes de la explosión en el Stonewall Inn, la comunidad LGTB estadounidense ya se encontraba ligeramente organizada. En 1950 se creó Mattachine Society, una importante organización que luchó durante años por los derechos de los homosexuales en el país anglosajón. Sin embargo, algunos de sus fundadores discreparon de la violencia empleada por los manifestantes aquel histórico 28 de junio.

¿Qué fue de sus protagonistas?
El movimiento LGTB en Estados Unidos fue ganando terreno y fuerza tras los acontecimientos en Christopher Street. Se crearon nuevas asociaciones como el Frente de Liberación Gay (GLF, por sus siglas en inglés) –primera organización que incluía en su nombre el término “gay”– o Alianza de Activistas Gays (GAA) y se empezaron a imprimir periódicos alternativos.

Actualmente la homosexualidad no es considerada una enfermedad —al menos en la mayor parte de países occidentales—. La Organización Mundial de la Salud (OMS) la excluyó en 1990 de su lista de trastornos mentales, casi dos décadas después de que la Asociación Americana de Psiquiatría retirase esta consideración tras una nueva investigación sobre el tema. La transexualidad, sin embargo, sigue siendo considerada como una patología para la Organización Mundial de la Salud, aunque el manual de referencia de psiquiatría (el DSM-5, editado por la APA), la sacó de la lista de enfermedades en 2012. Sí se conserva la categoría de "disforia de género", la angustia que sufre el paciente que no se identifica con el sexo que le asignaron al nacer. Es eso lo que permite, por ahora, acceder al tratamiento necesario.

Hoy en día, la comunidad LGTB goza de un amplio abanico de derechos y libertades en la mayoría de los países europeos y americanos. Sin ir más lejos, el pasado 27 de junio el Tribunal Supremo de Estados Unidos declaró constitucional el matrimonio homosexual en todo el país. Sin embargo, en gran cantidad de Estados africanos, de Oriente Medio y algunos países asiáticos, la homosexualidad está castigada con penas de prisión y, en algunos casos, de muerte —Sudán, Arabia Saudí, Irak, Irán, por poner algunos ejemplos—, según los datos de la Asociación Internacional de Gays, Lesbianas, Bisexuales, Transexuales e Intersexuales (ILGA, por sus siglas en inglés).

¿Por qué fue importante?
Las revueltas en Stonewall fueron el germen de las manifestaciones reivindicativas del movimiento. Un año después de lo acontecido en las calles de Nueva York, el 28 de junio de 1970, “miles de personas”, tal y como recogió The New York Times, marcharon desde Christopher Street hasta Central Park en lo que se consideró la primera marcha del Orgullo Gay de la historia. El colectivo LGTB también recorrió las calles en ciudades como Los Ángeles y Chicago.

Durante los dos años siguientes se sumaron a la fiesta Boston, Dallas, Londres, París, Berlín Oeste, Estocolmo, Miami, Filadelfia o Atlanta, entre otras. Además, en 1972 había grupos LGTB en cada ciudad importante estadounidense, según cuenta el historiador Barry Adam en su libro ‘The Rise of a Gay and Lesbian Movement’. Desde entonces, la comunidad homosexual ha continuado escribiendo su historia, peleando por unos derechos y libertades todavía en disputa. Aún queda mucho camino por recorrer. 

2014/09/09

DOCUMENTACIÓN | POLÍTICA | UPyD DEFIENDE EL RESPETO A LAS PERSONAS HOMOSEXUALES Y SUS DERECHOS, INCLUIDO EL MATRIMONIO Y LA ADOPCIÓN

¿Defiende usted el respeto a las personas de la comunidad gay (homosexual) y el derecho al matrimonio del mismo colectivo?
Carlos Martínez Gorriarán · UPyD | Osoigo.com, 2014-09-09

https://www.osoigo.com/es/carlos-martinez-gorriaran-defiende-usted-el-respeto-a-las-personas-de-la-comunidad-gay-homosexual-y-el-derecho-al-matrimonio-del-mismo-colectivo.html 

Sí, apoyo la igualdad de trato en todos los sentidos a personas homosexuales, incluyendo el matrimonio a todos los efectos, y la adopción de niños por parejas gays, es decir, sin discriminación por la orientación sexual (o sea, en condiciones idénticas a las exigidas a las parejas heterosexuales adoptantes y siempre pensando, en ambos casos, en el interés del niño). La Ley del matrimonio homosexual está muy bien como está.

Sobre apoyar campañas para el respeto social, UPyD apoya todas las que se proponen y nos parecen bien orientadas, desde la fiesta del Orgullo Gay a campañas contra el acoso en la escuela a adolescentes homosexuales. También hemos propuesto y defendido en el Congreso y en las demás instituciones donde estamos esta clase de medidas de concienciación, nos parecen muy importantes. Y hemos llevado al Congreso y al Parlamento Europeo que se exija a los países donde hay políticas homófobas oficiales, como Rusia, el fin de tales políticas para establecer acuerdos de cualquier tipo con la Unión Europea.

Nos parece que son políticas elementales de mejora de la democracia, porque es evidente que la naturaleza y orientación sexual de las personas no puede justificar de ningún modo la discriminación más mínima a sus derechos civiles y políticos. Al revés, es vital explicar, sobre todo en la escuela, que la homosexualidad o la bisexualidad no solo son algo natural que debe aceptarse con la misma naturalidad que la heterosexualidad (al fin y al cabo, lo específico de la sexualidad humana es que hace 100.000 años que se separó de la mera reproducción para atender otras necesidades psicológicas y sociales), sino que el hacerlo enriquece extraordinariamente a la persona y a la sociedad que lo hace, pues potencia las imprescindibles virtudes cívicas de la tolerancia, la comprensión de la diversidad, y la apertura al otro y a otros mundos, mundos que podemos compartir o no pero sí ver con simpatía y comprensión. Por no olvidar que apoyar a las personas discriminadas y perseguidas por ser como son, o por vivir libremente sin hacer daño a nadie, es deber moral de toda persona libre.

Es decir, no solo hay que "aceptar" la homosexualidad sino que, digamos -este es mi punto de vista-, hay que alegrarse de que exista, porque eso amplía la diversidad y pluralidad de la naturaleza humana y, por tanto, nos hace más humanos libres y menos "animales programados". Debemos cultivar la amistad y el trabajo con personas homosexuales (y viceversa), exactamente igual que con heterosexuales (y viceversa). Como decía Bakunin, con quien no suelo coincidir mucho, "la libertad del otro amplía la mía hasta el infinito". De manera que cuanta más libertad sexual responsable consigamos en la sociedad y en cada cual, como libertad de cualquier otra clase, más libres seremos todos, e incluso más felices. Como decía Spinoza, la felicidad propia y ajena nos hace mejores personas, no peores. Creo que este es el modo de enfocar la cuestión desde una ética de la libertad, que es la que me interesa.

Además, en España hemos conseguido una revolución de las costumbres con escasos precedentes, si los hay, en lo que se refiere a asunción de la libertad sexual. Cuando yo era un niño, hace más de 40 años en la España del último franquismo, "maricón" era todavía un insulto grave, un estigma infamante de un vicio depravado o, en el mejor de los casos, una enfermedad mental (incluso servía para la exención de la mili). Comenzaba a haber activistas de los derechos homosexuales, pero eran una minoría poco reconocida. Incluso la izquierda radical rechazaba la homosexualidad como una tara vergonzosa: el poeta Pere Gimferrer fue rechazado por el PCE por homosexual [parece que se trata de un error, ¿podría querer referirse a Jaime Gil de Biedma?], y cuando visité Cuba en 1978 me explicaron que el castrismo no perseguía a los gays, "sólo" les encarcelaba si "pervertían a los jóvenes" o tenían SIDA...

Sin embargo, y a pesar de la tradición anterior, en pocos años -es un fenómeno que reclama un estudio de cómo pasó- España pasó de ser una sociedad homófoba a tolerante, y pronto solidaria y predispuesta a instituir la igualdad y erradicar la discriminación legal de la homosexualidad. Según las estadísticas, hoy somos el país menos homófobo de Europa y uno de los menos del mundo. No importa tanto hasta qué punto la gente sea sincera en esas encuestas o "políticamente correcta": es una gran cosa que la homofobia "no se lleve" fuera de reductos ultras y fundamentalistas. Un gran progreso democrático (¡ojalá fuera igual con la corrupción!). En definitiva: la homosexualidad es tan propia de la naturaleza humana como la heterosexualidad, así que atacarla por lo que es, es atacar a la humanidad. Así lo veo yo.

Mi partido, UPyD, ya nació en esa España contraria a la homofobia, y se nota mucho en la gran proporción de gays afiliados activos que tenemos a todos los niveles; muchos son también activistas gays, como es natural. Eso ha conducido a que UPyD ni siquiera haya tenido que discutir si tener un "programa gay": la igualdad la vivimos naturalmente, y los numerosos gays upeyderos ni son un loby interno, ni una cuota para quedar bien con la "progresía", sino una parte natural e imprescindible de nuestro partido, como todo el mundo. Creo que es algo a reseñar porque es un adelanto de lo que pasará en el futuro en todas partes, si la democracia resiste los ataques cada vez mayores que recibe desde el fundamentalismo, el populismo y la corrupción.

2014/07/27

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | ERRENTERIA RECUERDA A FRANCIS CON UN PASO DE CEBRA ARCOÍRIS

Paso de cebra arcoíris a los 35 años del asesinato de Francis.
L. R. | El Diario Vasco, 2014-07-27

https://www.diariovasco.com/oarsoaldea/201407/27/paso-cebra-arcoiris-anos-20140727001343-v.html 

Saretuz, dentro de sus actividades reivindicativa y con la colaboración del Ayuntamiento de Errenteria, que estuvo representado por ediles de varios grupos políticos, la Asociación de Vecinos Gurekin de Iztieta y EHGAM tuvo lugar recientemente un acto simbólico en homenaje al travesti Vicente Badillo [Vadillo] 'Francis', con motivo de cumplirse los 35 años de su asesinato en Errenteria.

El acto consistió en el pintado por numerosos voluntarios de un paso de cebra de la Avenida de Navarra, el más cercano a la discoteca en la que se produjo el suceso en el barrio de Iztieta, con los colores de la bandera del arco iris, que representa los derechos de los homosexuales, lesbianas, transexuales y bisexuales en todo el mundo.

Señal
Durante la misma cita reivindicativa, también se descubrió una señal, que permaneció cubierta hasta el final con una bandera arcoíris, en la que se recuerda a 'Francis' y se glosa la importancia que tuvieron las movilizaciones que se llevaron a cabo en la villa hace 35 años y que fueron un despertar de la conciencia antihomofóbica.

El alcalde Julen Mendoza, la presidenta de la Asociación de Vecinos Gurekin Maite Gartzia y Mikel Martín Conde, en nombre de EHGAM, agradecieron la presencia de los-as errenteriarras que se sumaron al acto y coincidieron en destacar que el asesinato de Francis fue un aldabonazo en las conciencias, que ha permitido que poco a poco se vayan dando pasos para erradicar las conductas homofóbicas en la sociedad actual.

2013/04/09

DOCUMENTACIÓN | ACTIVISMO | MARC GARRIGA: "HEM GUANYAT ESPAIS, DRETS I LLIBERTATS, PERÒ TAMBÉ HEM PAGAT EL PREU DE L'ASSIMILACIÓ AL SISTEMA"

Entrevista a Marc Garriga, activista per l’alliberament sexual: “Hem guanyat espais, drets i llibertats, però també hem pagat el preu de l’assimilació al sistema”.
“Abans que una llei del matrimoni calia parlar de drets individuals”. “Els binomis home-dona, homosexual-heterosexual, són construccions socials i culturals”. “Cal una llei contra l'homofòbia i la transfòbia”.
Josep Estivill | CGT Catalunya, 2013-04-09
https://cgtcatalunya.cat/entrevista-a-marc-garriga-activista-per-lalliberament-sexual-hem-guanyat-espais-drets-i-llibertats-pero-tambe-hem-pagat-el-preu-de-lassimilacio-al-sistema/

Entrevista realitzada per Josep Estivill publicada al núm. 148 [2013-03-00] de la revista Catalunya.

https://rojoynegro.info/publicacion/catalunya-papers-148-marzo-2013/

Va néixer la primavera de 1984 a Arbúcies (La Selva). Als 18 anys va marxar a viure a Barcelona pels estudis. Llicenciat en Filologia Clàssica (UAB), actualment és professor de secundària d'un institut públic. Va formar part de l'assemblea Joves per l'Alliberament Lèsbic i Gai (JALG, dissolta actualment) a la UAB, després va militar al Front d'Alliberament Gai de Catalunya (FAGC) i alhora també al JAG (Joves per l'Alliberament Gai) i actualment és membre de l'assemblea del Brot Bord a Barcelona i rodalia.

- Com vas entrar en l'activisme per l'alliberament sexual?

A 1r de carrera vaig veure que s'organitzava un festival de cinema LGT al mateix cinema de la UAB. Era la tardor de l'any 2002. Un dia em vaig decidir a anar a una de les sessions i va ser l'ocasió de conèixer la gent del JALG. Allà vaig tenir l'oportunitat de formar-me políticament en el tema de l'alliberament LGT i de viure tot el que no havia pogut viure al poble, coneixent gent molt important per mi. Llavors, assistint a les reunions de la Comissió Unitària 28 de juny vaig conèixer altres grups i, amb el temps i una mica més de maduresa, vaig acabar anant a les assemblees del FAGC.

- Que són les “bordes”? Què les diferencia dels grups GLBTI?

És la proposta de traducció i alhora apropiació que des del Brot Bord hem fet de la Teoria Queer. És un proposta, no la traducció exacta. Queer en anglès vol dir desviat en un sentit general però és clarament un insult en temes d'opció sexual i de gènere. És una mica el que pretenem recollir amb el mot bord català: fals, de mala qualitat, bastard, estrany, estèril, etc. És una paraula més de l'àmbit rural que no pas urbà, cosa que explica una mica l'apropiació que fem de la Teoria Queer. Volem poder parlar-ne més enllà d'àmbits acadèmics, de gent formada en el tema i poder-ho fer fora de la ciutat. Si bé que els binomis home-dona, homosexual-heterosexual són construccions socials, culturals, i que l'objectiu és destruir aquestes etiquetes, totes, multiplicant-les fins a fer-les inofensives, això no es pot explicar així en determinats llocs. Seria contraproduent. Es tracta de buscar complicitats amb un discurs més gradual, amb conceptes més planers, parlant d'etiquetes que coneix tothom però emfasitzant que han de ser provisionals, etc.

La diferència amb els grups GLBTI és justament aquesta: aquests grups parlen d'unes etiquetes immutables, històricament iguals, una mena d'essencialisme. I volen alliberar les persones que s'hi identifiquen. Alguns grups qüestionen el sistema des de la base, d'altres volen simplement pujar el carro del sistema (matrimoni i demés), però a diferència de la Teoria Queer, cap d'aquests grups no admet que aquestes dicotomies són alhora fronteres, mecanismes de control, classificacions, etc., i no té com a objectiu últim la renúncia o l'autodestrucció d'aquesta etiqueta. Queer és una etiqueta feta a la contra, gairebé indefinible.

- Quina feina destacaries de la teva experiència de tots aquests anys de lluita en l'àmbit sexual?


Potser destacaria això que deia d'anar fora de ciutat. Quan hem fet algun acte en algun poble i hem tingut ocasió de parlar amb la gent del carrer, petits i grans, i fer visibilitat. Estic pensant en quan vam anar a Solsona a muntar una campanya a favor de l'apostasia a propòsit de les declaracions del bisbe. A vegades penso que fan més feina les trenta converses i discussions que vam tenir en aquella plaça de Solsona aquell matí que qualsevol manifestació del 28 de juny a Barcelona.

- En quina situació es troba el moviment per l'alliberament sexual? Quins són els seus reptes de futur?

Hem guanyat espais, drets i llibertats, però segurament no tantes com ens pensem. El mèrit és tot nostre, del moviment, això sí. I hi hem d'afegir l'aquí i l'ara. El que hem aconseguit és fràgil. La resta del món és un altre tema. Convé no perdre-ho de vista. A Catalunya hem avançat, però també hem pagat el preu de l'assimilació al sistema, amb més o menys consciència. I no parlo tant del matrimoni, que també, sinó de les pautes de consum que ja creiem que ens són pròpies (especialment en el cas dels gais). Tipus de música, marques de roba, llocs on sortir de festa, etc., són ja rituals capitalistes que representen un gran negoci per a uns pocs i que ens fan creure que gaudim de llibertat consumint-los.

De reptes de futur, n'hi ha molts. Els lemes del 28 de juny són un bon termòmetre per mesurar-los. Si l'any passat advertíem que els drets i llibertats que hem aconseguit poden desaparèixer en un context de retallades i governs de dretes, enguany reclamarem una llei contra l'homofòbia i la transfòbia. Això és un pas molt important, perquè per fi parlem de drets individuals i de maneres per començar a canviar societat. Personalment ho veig molt i molt més important que la llei del matrimoni.

- Què penses de la legalització a molts països dels matrimonis entre persones del mateix sexe? És un avanç en la normalització del fet homosexual o la consolidació d'un model burgès de família?

Abans que una llei del matrimoni calia parlar de drets individuals. Situem les coses: el matrimoni representa igualtat de drets només per a aquelles lesbianes o aquells gais que aspiren a tenir parella estable, la troben i decideixen regular legalment aquella relació. Si no, no. I ni tan sols així, perquè aquestes persones poden continuar patint discriminació, agressions, etc. El que vull dir és que s'ha venut el matrimoni com la gran fita de la nostra lluita i no ho és. Alerta: amb això no em vull alinear amb la dreta i fer un discurs antimatrimoni. No. El matrimoni serveix, és cert, ens fa visibles, ens dóna arguments per desactivar la dreta i volem exercir el nostre dret a no voler-nos casar. Cal defensar-lo. Però no hem de perdre de vista l'anàlisi de fons: legalitzar només una relació de parella a unes persones que aportaven moltes altres formes de relació és una manera d'assimilar-les, de neutralitzar les seves reivindicacions i de fer-les passar pel mateix sedàs capitalista. Per això era tan important parlar abans que res de drets individuals.

- Què s'ha de fer amb el patriarcat i el sexisme?


Combatre'ls, és clar. El terme patriarcat pot semblar un punt massa abstracte però jo penso que és ben vigent. Sexisme, heternormativitat, masclisme, homofòbia i transfòbia són derivades d'aquesta estructura de relacions econòmiques anomenada família, presentada com a model únic, heterosexual, amb una visió exclusivament reproductiva de la sexualitat, que divideix el treball en funció del sexe, que condemna la dona a la submissió a l'home, que exigeix a l'home exercir el control de les desviacions de la família, i un llarg etcètera de dinàmiques que cal combatre. La ironia de tot plegat és que si alguna d'aquestes discriminacions comença a esquerdar-e és perquè justament s'ha vist que es pot fer més negoci així, acceptant només una mica les reivindicacions de determinats grups. Dit d'una altra manera, el capitalisme està jugant ara el seu paper essent l'altra cara de la moneda.

2012/11/06

DOCUMENTACIÓN | ACTIVISMO | BROT BORD: "L'ALLIBERAMENT SEXUAL CAL FER-LO A TOTS ELS POBLES, VILES I CIUTATS"

Octubre Trans en Barcelona, 2012-10-27 //

Brot Bord: “L’alliberament sexual cal fer-lo a tots els pobles, viles i ciutats”.

L’Accent, 2012-11-06

https://laccent.cat/brot-bord-lalliberament-sexual-cal-fer-lo-a-tots-els-pobles-viles-i-ciutats/ 

Entrevista a Àlex Suarez, membre del col·lectiu Brot Bord. Brot Bord és un col·lectiu antipatriarcal que centra la seua tasca en la lluita contra l’homofòbia i la transfóbia. El passat dissabte 27 es manifestaren, junt a d’altres col·lectius, pels carrers de Barcelona, per visaulitzar la seua reivindicació. En parlem amb Àlex Suárez, un dels seus membres, perquè ens explique la seua lluita i també alguns dels conceptes clau.

Ens pots resumir què és Brot Bord? 
 
El Brot Bord som una assemblea de lluita contra l’homofòbia, la transfòbia i el patriarcat. Hi ha assemblees a Barcelona (i rodalia), Camp de Tarragona i Girona. El nostre objectiu és clar: la construcció d’una societat no patriarcal. Però per aconseguir-ho no volem repetir consignes ni fer grans campanyes sense una bona feina de base. Ens hem volgut centrar en treballar amb els moviments populars i polítics per unir esforços. Ara com ara, treballem sobretot amb col·lectius de l’esquerra independentista perquè moltes de nosaltres hi militem i així ens ha estat més fàcil apropar-nos-hi. Però no som una sectorial LGTI de l’esquerra independentista, ni ho volem ser. El que sí volem és treballar amb aquest moviment i altres per tal que treballin (treballem) aquesta lluita que ha estat menystinguda durant molts anys. Hem de ser capaces de dir sense embuts que l’esquerra independentista i els moviments socials encara no aborden d’una forma decidida la lluita contra l’homofòbia, la transfòbia i el patriarcat. Ara, la intenció hi és, però per impulsar-ho cal tenir clares les mancances i treballar-les per crear una base a partir de la qual passar a l’acció.

A banda, traiem al carrer un periòdic molt humil en el seu format però creiem que força interessant en el seu contingut, com és l’Accent Bord. Precisament vam servir-nos del nom del vostre periòdic per esdevenir el ‘periòdic desviat dels Països Catalans’.

També és important dir que ens hem ‘especialitzat’ en fer tallers de socialització de pràctiques sexuals no convencionals o per qüestionar la cultura de la monogàmia. I és que creiem que és molt important fer que les nostres relacions i les nostres sexualitats siguin més lliures.

Us vau constituir fa escassament quatre anys. Sou hereus d’alguna lluita o en sou una de nova? 
 
Les persones que vam impulsar el Brot Bord veníem del JAG (Joves per l’Alliberament Gai), una refundació de l’antic JAG que feia anys que restava inactiu i que nosaltres vam rellençar la primavera del 2006 i fins el 2009. El Brot Bord neix a partir de reflexionar sobre les limitacions d’unes sigles que ens tancaven a una determinada franja d’edat i a una opció sexual concreta. El JAG era una mena d’assemblea de joves gais que va evolucionar a un col·lectiu més ampli a partir de les persones que ens hi anàrem incorporant: lesbianes, gent més gran, heteros... Per tant, vam decidir canviar en la forma i en el contingut.

Així, puc dir que la nosta herència és la dels col·lectius d’alliberament gai i lèsbic de sempre però amb la incorporació de noves estratègies més enmarcades en la lluita contra l’heteropatriarcat que pretén superar la idea de definir-nos i organitzar-nos en base a l’opressió comuna que patim. Ja no som joves gais que lluitem contra l’homofòbia. Ara som persones que lluitem contra l’homofòbia, la transsfòbia i el patriarcat.

Bord és l’adaptació al català del concepte 'queer'. Com s’adapta aquest concepte a la lluita antipatriarcal clàssica centrada en el feminisme i en l’alliberament lèsbic, gai i trans? 
 
Nosaltres som una assemblea antipatriarcal i apostem per la lluita feminista i la d’alliberament lèsbic, gai i trans que algú podria definir com a ‘clàssica’. Que sigui clàssica no vol dir que no serveixi, tot el contrari! Nosaltres no pretenem substituir aquestes lluites per la teoria queer, sinó ampliar les estratègies per construir una societat no patriarcal. I això passa per introduir en la nostra activitat algunes estratègies de la teoria queer. Però ho fem qüestionant-la, readaptant-la... per això, si preferim parlar del terme bord és pel fet que no ens interessa una teoria desconnectada de la realitat quotidiana que es tanca en si mateixa, sinó que la reinterpretem per fer-la més nostra i més aplicable.

Per això quan fem xerrades no diem per exemple que ‘els homes i les dones no existeixen’ sinó que ens interessa més explicar que cal trencar amb la dicotomia home/dona que ens plantifiquen de forma opressiva o que no hem de tenir actituds de rebuig cap a la ploma d’algú, perquè associar de forma exclusiva la masculinitat als homes i la feminitat a les dones és patriarcat pur i dur.

El dissabte 27 us manifestareu a Barcelona contra la transfòbia. Quina acollida tenen aquestes mobilitzacions? N’esteu satisfets?


Aquesta manifestació estava organitzada per la plataforma Octubre Trans BCN i nosaltres donem suport a la convocatòria difonent-la i assistint-hi. El que veiem és que l’activisme trans ha lluitat molt per fer-se un lloc.Els primers anys d’aquesta mobilització hi acudien només persones transsexuals i ara moltes persones que no som transsexuals ens hi hem incorporat. I no ho fem per empatia solidària sinó que hem pres consciència de l’asfíxia que ens provoquen les normes del sistema sexe-gènere. Per tant estem satisfetes pel fet que cada cop s’incorpora més gent en aquesta mobilització. Però això és només l’inici. Cal posar la lluita contra la transfòbia al capdavant de les lluites antipatriarcals, fer-nos-la més nostra i estendre-la arreu.

Una part important de la vostra activitat se centra en l’oci i la festa. És un àmbit important per a la difusió del vostre missatge? 
 
Més que un àmbit on difondre el nostre missatge diria que és l’aplicació del nostre missatge. Quan fem Festes o Kafetes Bordes estem plantejant la necessitat de crear alternatives a l’ ‘ambient’ (entenem per ‘ambient’ els bars, discoteques…destinats a un públic gai i lèsbic) perquè no volem pagar peatges per lligar.

La socialització és molt important. Tenim ganes de sortir, fer noves amistats, lligar... i no volem haver d’anar a l’ambient per fer-ho. Com cridem a cada mani del 28J, ‘no volem un barri volem tot el planeta!’. Amb això no estem condemnant la gent que va a les discoteques d’ambient. Nosaltres som les primeres que hi anem! Sinó que volem tenir espais on desenvolupar-nos sense que cap empresari ens escuri les butxaques i ens creï falses necessitats de consum.

Heu parlat de l’exili sexual a les grans ciutats. Què significa això? 
 
Això ho diem perquè la majoria de persones que conformem el Brot Bord som de pobles i viles. I ens hem trobat a Barcelona, ja sigui perquè hi hem anat a viure o perquè hi anem sovint, com és el meu cas. El fet d’haver escollit Barcelona no és casualitat. Hi hem anat a parar perquè som ‘exiliades sexuals’. El terme pot sonar exegerat però no ho és tant. Quan s’és adolescent es busquen uns referents, i si ets gai o lesbiana al poble no els tens. I a Barcelona els trobes, molt homogeneïtzats, però els trobes. Alguns passàvem de creure’ns l’únic gai del món a trobar-nos envoltats de centenars de gais ballant i lligant en un trajecte de menys d’una hora de tren o mitja hora de cotxe. La descoberta del Gaixample i de l’anonimat propiciaven i segueixen propiciant un exili massiu de gais i lesbianes cap a les grans ciutats. I això cal canviar-ho. Volem gaudir les nostres sexualitats a tot arreu. A totes les comarques.

Sent de Vilafranca del Penedes, com ha sigut la teua experiència? 
 
Doncs una mica com explicava. Tot i que no només fugia cap a Barcelona. També vaig tenir la sort de viure i implicar-me en els anys en què va existir JAHVA, un col·lectiu per l’alliberament gai i lèsbic local que va fer una feinada increïble per combatre l’homofòbia en una ciutat petita com Vilafranca. Recordo com m’ ‘escapava’ a mig d’un concert del casal okupat El Cellerot per arribar a l’’hora bona’ de la discoteca gai Metro de Barcelona conduint amb nervis i emoció en un cotxe de segona mà amb la ‘L’. Dos sentiments entraven en conflicte i acabaven barrejant-se. El de quedar-me al meu poble i participar en tot el que s´hi feia i el de fugir a lligar a Barcelona. Suposo que no em trobava bé enlloc. Al poble em mancava poder lligar i a la ciutat m’agobiava tanta superficilitat. Amb els anys aprens a moure’t millor per totes dues realitats però la necessitat d’alliberament sexual arreu de les comarques segueix sent l’horitzó per abastar.

Com es pot combatre l’homofòbia o la transfòbia als xicotets pobles?

Doncs deixant enrere la idea que l’activisme LGTI és una cosa de les grans ciutats com Barcelona o València. L’alliberament sexual cal fer-lo a tots els pobles, viles i ciutats. Es poden organitzar xerrades, tallers, festes... La visibilitat també és molt important. Ens hem de fer veure a tot arreu, als nostres pobles també. Fent-ne bandera? doncs sí! Considero que hem d’ajudar a sortir de l’armari a moltes lesbianes, gais, trans... Però crec que moltes vegades s’opta pel camí equivocat: el de la tolerància. No hem de cercar que ens tolerin. Hem d’alliberar-nos sense demanar permís.

Com vinculeu la vostra lluita a la resta de lluites socials i nacionals? 
 
El Brot Bord entenem la nostra lluita enllaçada amb totes les lluites encaminades a una transformació total de la societat. Tenim clar que l’alliberament sexual, el nacional i el social són indestriables. Per entendre’ns. No només fem activisme LGTI. Ens trobareu també a les manifestacions independentistes, implicant-nos en las vagues, participant en una manifestació contra el racisme o donant suport a Can Vies.

2007/01/04

DOCUMENTACIÓN | RcH DENUNCIA EL AUMENTO DE LAS AGRESIONES

Grupos LGTBQ denuncian el aumento de las agresiones.
Diversos colectivos coordinados en la Red contra la Homofobia (RcH), fundada hace un año en Barcelona [ver Diagonal n° 16], se reunieron en Madrid el 16 de diciembre “para concretar estrategias ante un inquietante recrudecimiento de la violencia contra la diversidad sexual en el Estado español”.
Pedro Carmona | Diagonal, 2007-01-04
https://www.diagonalperiodico.net/libertades/grupos-lgtbq-denuncian-aumento-agresiones.html 

Diversos colectivos coordinados en la Red contra la Homofobia (RcH), fundada hace un año en Barcelona [ver Diagonal n° 16], se reunieron en Madrid el 16 de diciembre “para concretar estrategias ante un inquietante recrudecimiento de la violencia contra la diversidad sexual en el Estado español”.

A las jornadas acudieron representantes de Maribolheras Precarias (Galiza), Queer Ekintza (Euskadi), Tragasables (Andalucía), Col.lectiu Gai de Barcelona, Front d’Alliberament Gai de Catalunya, y los madrileños RQTR y LiberAcción. Este último, con ocasión de su segundo aniversario, fue el grupo organizador de este nuevo encuentro de la RcH. En las asambleas y grupos de trabajo estos colectivos pusieron en común datos sobre discriminaciones sufridas por lesbianas, gays, transexuales, bisexuales y queers (LGTBQ) en diversas ciudades: expulsiones de locales públicos, vejaciones y agresiones por parte de grupos fascistas y de la policía, o la negación a una pareja de presos gays del derecho a un vis-a-vis en las cárceles de Tarragona y Lleida. Según los grupos participantes, “se constata un aumento de la homofobia: sólo en Cataluña ha habido 283 denuncias en 2005, lo que significa un incremento de un 5% respecto al año anterior. Estas cifras en cualquier caso suponen sólo la punta del iceberg, ya que otras muchas agresiones permanecen en la invisibilidad”.

La RcH alerta también sobre agresiones homofóbicas en los centros educativos, donde tienen lugar numerosos casos de bullying que públicamente se enmascaran como mera violencia escolar: “Se prefiere guardar silencio sobre la homosexualidad de los menores de edad, lo que condena a las víctimas de estas agresiones a sufrirlas sin respaldo social”, denunciaba uno de los participantes catalanes. La RcH solicitó una ley integral contra la homofobia que haga frente a un problema para el cual “leyes como la del matrimonio homosexual son insuficientes”. Las jornadas se completaron con actos abiertos en el CSO La Alarma, donde se celebró una fiesta y una charla-debate.

La Red contra la Homofobia
En las jornadas, los siete grupos asistentes recibieron la adhesión de otras cinco asociaciones LGTBQ de Euskal Herria, Madrid y Portugal. “En un año la cifra de grupos adscritos a la RcH se ha triplicado”, comentaba uno de los asistentes andaluces, “porque la trayectoria de otras coordinadoras LGTB moderadas no es representativa del activismo más crítico y reivindicativo”. Según Curro Corrales, de LiberAcción, “si hace un año en Barcelona pudimos conocernos y establecer vínculos entre colectivos alternativos de diversas ciudades, ahora hemos llenado de contenido el trabajo de la RcH, constatando la pluralidad del movimiento”.

1977/10/10

DOCUMENTACIÓN | DERECHOS | AMNISTÍA INTERNACIONAL, PREMIO NOBEL DE LA PAZ 1977

Amnesty Internacional, premio Nobel de la Paz 1977.
Juan Cruz | El País, 1977-10-10

https://elpais.com/diario/1977/10/11/sociedad/245372409_850215.html

Amnistía Internacional ganó ayer el Premio Nobel de la Paz, quince años después de su fundación. Las Mujeres de la Paz del Ulster obtuvieron también el suyo, con efecto retroactivo, correspondiente a 1976. Este segundo organismo pacificador comenzó a funcionar hace poco más de un año. El reconocimiento del Nobel le ayudará a seguir su tarea en la provincia británica. El número de sus miembros ha disminuido en los últimos meses y su reciente asamblea, celebrada hace dos días, sólo contó con doscientos delegados. La primera reacción de Amnistía al conocer la noticia de que le había correspondido el premio, fue la de recordar que 1977 es el año de los «Prisioneros de conciencia» y de que el próximo será el de la «Lucha contra la pena de muerte». En ambos casos, España les merece especial atención.

«En realidad -dijo a El País Martin Enrials, secretario general de AI- este premio nos anima tanto a los que trabajamos en Londres como a aquellos que colaboran con nosotros desde todo el mundo. Pero sobre todo, conforta a los prisioneros de conciencia, que con este reconocimiento podrían considerar que han ganado una nueva batalla contra su encarcelamiento»

Martín Ennalg lleva una decena de años al frente de AI. Nos señaló que el triunfo de Amnistía era una victoria de los derechos humanos y de quienes luchan por su respeto.

Pero, sobre todo, dijo: «Es un reconocimiento para nuestros miles de miembros que trabajan en el anonimato en 35 países, entre ellos España, para lograr la liberación de quienes sufren prisión por defender pacíficamente sus ideales»

El Premio Nobel no va a institucionalizar a Amnistía -nos dijo Ennals-. Seguiremos trabajando como siempre, con el único deseo de que en un futuro inmediato nuestra dedicación ya no sea necesaria. Más que la del Premio Nobel, la mejor noticia que podría tener esta organización sería la de que ya no hay más prisioneros de conciencia en el mundo. Ahora bien, es obvio que con las 70.000 libras (unos doce millones de pesetas) que nos van a dar podremos seguir haciendo mucho por esas personas.»

Preocupación por España

Amnistía Internacional sigue preocupada por la situación en España, a pesar de que, nuestro país ha sido motivo de satisfacción en algunas ocasiones recientes. Hace una semana, AI se dirigió a las autoridades españolas para que considerasen la cuestión de los objetores de conciencia que hay en prisión sobre todo, en Figueras, por negarse a la práctica militar. En este momento, hay dieciocho presidiarios en esas condiciones adoptados por Amnistía, que sigue considerando denuncias por malos tratos de detenidos contra policías.

«Por supuesto -dice Ennals- cualquier noticia de que va a haber movimientos favorecedores de la amnistía en España son recibidos calurosamente por nuestra organización. Lo que nos gustaría ver en el caso de los objetores de conciencia, es que el Gobierno Español encuentre fórmulas que impidan que esas personas, tengan que ir a prisión por defender sus convicciones. En ese problema, su país no está solo. Naciones como Suecia, Suiza y Francia, tienen prisioneros de conciencia que nosotros quisiéramos ver liberados este mismo año. Cualquier sociedad debe ser lo suficientemente fuerte como para permitir que coexistan en ella personas que no comparten las creencias de las mayorías. Las minorías tienen derecho a tener a su propia expresión religiosa o cívica.»

El recibimiento del Premio Nobel de la Paz quizá coincida en Estocolmo en diciembre con una conferencia internacional que AI ya ha organizado para proclamar su campaña del año próximo contra la pena de muerte. Habrá españoles entre los asistentes a esa asamblea. España será uno de los países a los que se les va a pedir que revisen con urgencia su Código Penal; en este aspecto, Francia es otro país que lo necesita. Amnistía sigue «sin filosofía y sin Biblia. Defendemos los derechos humanos donde quiera que se violen. Ese es nuestro objetivo», según afirma Martin Ennals. En ese sentido, es obligación de la entidad que ha ganado este año el Premio Nobel de la Paz recordarle a España, como reciente signatario del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que en esa carta se garantiza que los que sufren juicios militares pueden ser defendidos y aconsejados por letrados civiles. AI considera que esa debe ser la práctica común en nuestro país.

Para Amnistía, el Premio Nobel no es sólo la recompensa a una idea, sino a una constancia casi titánica. Grupos que pertenecen a la organización tienen que superar la reticencia de dictaduras para investigar casos de tortura, desaparición de prisioneros y acusaciones generales contra regímenes que reprimen los derechos humanos principales.

No hay un país concreto que Martin Ennals quiera señalar como ejemplo de ser el que olvida más gravemente su compromiso con el respeto a los derechos humanos: «Esta es una cuestión internacional, cuya importancia está reconocida por el Este y el Oeste. El hecho de que este premio se nos haya dado en Occidente no significa que sea Occidente el que más aprecia nuestra labor. El Lenin de la Paz lo ganó este año Sean Machride, que había obtenido el Nobel previamente. Es una cuestión sin frontera la de los derechos humanos y hay que evitar que un bloqueo a un país se identifique a sí mismo como el único guardián de tales derechos.»

El reconocimiento que Ennais y sus 100.000 colaboradores anónimos de todo el mundo recibieron ayer certifica el carácter neutral que Peter Benenson le quiso dar a la organización cuando lanzó la idea de su creación en un periódico inglés, el ‘Observer’. Desde que, en 1961, lanzó la idea, hasta la fecha de la fundación oficial, en ese mismo año, que fue el idealismo de ayudar a los ‘prisioneros olvidados’, se ha convertido en la entidad en la que ponen sus esperanzas torturados, encarcelados y reprimidos políticos y sociales que sufren por pensar libremente.

Mujeres para la paz
Betty Willianis y Mairead Corrigan son las mujeres que iniciaron, el verano pasado, el movimiento ‘Gente para la Paz’, que ahora ha merecido el Premio Nobel de la Paz. Tras una euforia que llenó de manifestaciones pacifistas los pueblos de Inglaterra y de Irlanda, y encontró el apoyo de organizaciones internacionales, incluido el Senado estadounidense, los propios irlandeses se han olvidado de este movimiento y se temía que sus objetivos cayeran definitivamente en el vacío. Quizá el Premio Nobel de la Paz sirva para que aquellas dos mujeres recuperen la esperanza y el coraje con que comenzaron el año pasado. El movimiento nació con la muerte de tres niños, víctimas de un accidente típico del Ulster, un accidente provocado por la lucha entre soldados y terroristas. Desde entonces el esfuerzo de las señoras Williams y Corrigan fue de acabar con la lucha sectaria que hace posible esa guerra. Ayer, cuando ellas recibían la noticia del premio se velaba en el Ulster a una nueva víctima de esta confrontación. Quizá la recompensa que han recibido por otro lado les ayude a resistir, como Amnistía, muchos años en la lucha por la paz.

Los dos Premios Nobel de la Paz.
Editorial | El País, 1977-10-12

https://elpais.com/diario/1977/10/13/opinion/245545202_850215.html

Hay algo de sarcástico en que la fundación que allega los fondos de los que se nutre el Premio Nobel de la Paz tenga su origen en el descubrimiento y comercialización de un poderoso explosivo, que ha sido utilizado también como eficaz arma mortífera contra la vida humana; y también que en las lista de los galardonados con dicho premio figure un maestro tan destacado, en la teoría y en la práctica, de la ‘real politik’ y del uso ilimitado de los medios bélicos al servicio de una gran potencia como es Henri Kissinger. Y resulta muy comprensible que ese premio haya quedado vacante durante buen número de años, a partir del momento en que el Viejo Continente fue asolado por la Gran Guerra. Se diría, sin embargo, que la concesión, prácticamente en el mismo acto, de los Premios Nobel de la Paz de 1976 y 1977 a las fundadoras del Movimiento para la Paz en el Ulster y a la organización Amnistía Internacional marcan el camino para que esa recompensa -honorífica y material- adquiera definitivamente perfiles claros e indiscutibles.

Amnistía Internacional, creada en 1961, es una organización que ha crecido de manera espectacular en sus escasos años de existencia. Dispone de secciones en más de 35 países -la española espera todavía el reconocimiento de la Administración-, cuenta con cerca de 200.000 miembros, y su popularidad aumenta a medida que se conocen su ideario y sus gestiones para defender la dignidad humana en los cinco continentes. Amnistía Internacional es un molesto testigo para quienes ejercen el poder en el mundo entero. Su sistemático no alineamiento con los bloques de poder, las ideologías políticas y los Gobiernos la sitúan éticamente por encima de la sospecha de que sus continuas y fundadas denuncias de las violaciones de los derechos humanos por los Estados persiguen el descrédito de unos sistemas políticos en beneficio de otros. Naturalmente, el Poder siempre tiene la piel lo suficientemente encallecida como para atribuir, con todo descaro, esos aguijonazos a maniobras del enemigo. Las denuncias hechas por Amnistía Internacional de las torturas y persecuciones en los países llamados socialistas son atribuidas a los malvados designios de los servicios de inteligencia del mundo capitalista. Y a la inversa, las indagaciones realizadas sobre las desapariciones y las violaciones de los derechos humanos en el Cono Sur o en el África Austral son desautorizadas como maniobras comunistas.

Pero Amnistía Internacional sigue adelante con sus trabajos, que no hacen sino verificar los temores de sus fundadores. Efectivamente, la tortura se extiende con rapidez acelerada como medio habitual para tratar a los disidentes. Existen escuelas de torturadores; e incluso cooperación intergubernamental para la aplicación de métodos violentos de represión. Son decenas de miles los encarcelados por oponerse a sus Gobiernos, discrepar de la ideología o la religión oficiales, ejercer la libertad de expresión, negarse a aceptar la discriminación racial, y mientras, la pena de muerte sigue vigente en la inmensa mayoría de los Estados del planeta. Tal vez el Premio Nobel de la Paz de 1977 sirva, al menos en los países libres, para que nuevos sectores de la opinión pública conozcan la existencia no sólo de la organización, sino de los terribles hechos que justifican su nacimiento y crecimiento. Asimismo, puede potenciar la autoridad de Amnistía Internacional ante los Gobiernos que practican o toleran la violación de los derechos humanos, aumentar el número de sus socios y colaboradores y dar mayor eficacia a su estructura administrativa.

El Premio Nobel de 1976, por su lado, tiene aleccionadoras enseñanzas para países en los que el desbordamiento de las pasiones, los vínculos emocionales forjados por el recuerdo de los compañeros muertos, la visión deformada y enconada de la historia y la desesperación de los condenados a convertirse en profesionales de la violencia puede mantener viva una irracional guerra a muerte entre dos comunidades dentro del mismo Estado. Betty Williams y Mairead Corrigan crearon, hace poco más de un año, un movimiento contra la violencia y en favor de la reconciliación y la paz en el Ulster, que cuenta ya con miles de seguidores. En más de una ocasión, El País ha mantenido la tesis de que la situación en Euskadi no es comparable con la de Irlanda del Norte. Y es seguro que las posibilidades de que ese fatal parecido llegara a producirse algún día -el crimen de Guernica y la falta de valor cívico de algunos partidos y sectores de opinión vascos para denunciarlo constituyen un mal augurio- desaparecerían si un movimiento como el iniciado por esas dos valerosas mujeres surgiera también en el País Vasco.

Y TAMBIÉN...
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De la amnistía a la retirada de ETA.

Las claves que condujeron a un final no negociado del terrorismo.
Patxo Unzueta | El País, 2015-11-20
https://elpais.com/politica/2015/10/29/actualidad/1446133240_406370.html
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40 años del 'sábado negro' en Guernica.

El autor recuerda el asesinato de Unceta y sus dos escoltas en 1977, que provocó la primera gran huida del País Vasco de ciudadanos atemorizados por el pistolerismo de ETA.
Gorka Angulo Altube | El Español, 2017-10-12
https://www.elespanol.com/opinion/tribunas/20171011/253594639_12.html

MIKEL/A, AQUÍ ESTAMOS Y NO NOS OCULTAMOS

Mikel/a enseña cacho en la 2ª Gayakanpada de EHGAM, 27-29 agosto 1993, Muxika // STARS COFLHEE es un trabajo realizado por Julen Zabala Alon...