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2020/07/06

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | NOSOTRXS SOMOS. CAPÍTULO 3. ROJO. EL REVÉS IMPREVISTO

Nosotrxs somos. Capítulo 3. Rojo. El revés imprevisto.
Mundo Joven LGTBI, 2020-07-06

https://mundojovenlgtbi.wordpress.com/2020/07/06/nosotrxs-somos-capitulo-3-rojo-el-reves-imprevisto/ 

Quizás este es el capítulo más difícil sobre el que escribir, ya que el VIH y el sida, han estado y están muy presentes. Especialmente para personas LGBT+, y más en concreto a hombres que tienen sexo con hombres y mujeres trans. El resto de las orientaciones e identidades, por desgracia, han estado terriblemente invisibilizadas, y por desgracia, esto no te exime de la posibilidad de transmisión, ha eximido del acceso a los posibles recursos.

Este capítulo comienza con Mar Vera, médica del Centro Sandoval (centro de referencia en salud sexual e ITS) y Roy Galán (activista y escritor).

Previo a introducir el tema hay que comentar que se hablará de sida fundamentalmente, aunque en algunos momentos las referencias sean sobre VIH y sida, especialmente en los últimos años donde en menos casos de personas con VIH se llega a desarrollar el sida.

La gestión que hubo sobre el VIH y sida dejó entrever bastantes problemas sociales. El estigma que surgió fue bastante grande, especialmente porque se culpabilizó a las personas seropositivas de forma constante. Los primeros nombres que se acuñaron fueron el “cáncer rosa y cáncer gay”, y las primeras etapas fueron complicadas porque se desconocía de las vías de transmisión.

Se hablaba de grupos de riesgo originalmente. Era denominada enfermedad de las 4H (homosexuales, heroinómanes, hemofíliques y haitianes). El concepto grupo de riesgo en enfermedades causadas por transmisión de virus fue un apoyo pseudomédico a los prejuicios que ya se estaban instaurando. El concepto correcto serían prácticas de riesgo, con independencia la categoría grupal.

Al desconocer la forma de contagio, pedían medidas de protección en distintos puestos de trabajo, lo que incrementó el estigma y el contacto físico (ya no sexual) con personas LGBTI. Esto se observó también en entornos sanitarios, donde el personal, al desconocer o tener mitos al respecto, marcaban las salas donde había pacientes con sida. Uno de los aspectos más llamativos fueron que se escondían a personas con sida que fallecieron y muchas familias no pudieron escoger el tipo de despedida funeraria. Por desgracia, algunas funerarias se negaron a enterrar a personas con sida.

Otro de los nombres que se le dio fue GRID (Inmunodeficiencia relacionada con los gays). Fue un momento complejo, ya que, saliendo de un periodo histórico donde se comenzó a despenalizar la homosexualidad (y transexualidad). Fundamentalistas aprovecharon para sacar sus pancartas, y realizaron manifestaciones en contra de las personas LGBT+, con mensajes tipo “Dios odia a los maricones”, que por desgracia siguen apareciendo.

Bruce Voeller
propone llamarlo SIDA a la enfermedad en 1982, ya que es un término que no atribuía a ningún grupo en concreto, sino que describía la enfermedad causada por VIH. El virus fue aislado en el laboratorio en 1983, casi tres años después de los primeros casos.

Se vio un gran deterioro en las personas, tanto físico como psicológica, que se denominaría muerte social. Esto se debía a que si ya de por sí, personas LGBT+ estaban estigmatizadas, las personas LGBT+ con VIH fueron excluidas y expulsadas a los márgenes.

En 1985 se realizó la primera prueba diagnóstica de VIH de detección de anticuerpos y hasta 1987 no surgió el primer medicamento antirretroviral. 7 años después de los primeros casos. No fue hasta 1988 que se consideró el sida como problema de salud pública en el mundo. La ONU aprueba que el 1 de diciembre sea el día para visibilizar el VIH/ sida intervenir y sensibilizar.

En el comienzo de esta crisis, algunas personas LGBT no querían trabajar el tema VIH, para evitar la vinculación de la homosexualidad y transexualidad al VIH, y fundamentalmente por la parte sanitaria. Otra parte del activismo, como Jordi Samsó, controlaba la información para que se diera información veraz y no surgieran bulos como “el sida fue fabricado por el FBI”. Que por cierto, no es infrecuente ver este tipo de teorías con otras pandemias.

El impacto mediático no era significativo siempre y cuando la persona que revelara tener sida fuera el estereotipo de hombre gay o mujer trans.

Rock Hudson, actor, desveló ser homosexual y también, previo a su fallecimiento en 1985, que tenía sida. Esto ayudó a que se comenzara con la investigación, ya que consiguió generar una mayor empatía social.

En España, una de las primeras personas en poner cara al VIH fue Manolo Trillo fundando el Comité Ciudadano Anti-Sida dos años antes de conocer su estado serológico (1986).

Lo importante es que al final se acabó trabajando conjuntamente con la lucha global como parte de la ciudadanía. Se activaron de nuevo las alianzas, como la LSD y Radical Gay que colaboraron por el tema SIDA.

Mili comenta que la librería Berkana sirvió de apoyo para la información sobre el sida. Al final, el acceso a internet no era ni mucho menos similar y la información en bibliotecas o incluso centros universitarios era reducida y no permitía el acceso a todo el mundo.

Magic Johnson en 1991 comentó en los medios que tenía VIH y esto también sirvió como referente para algunas personas. Sin embargo, incluso en esta situación, se le acusó de haber fingido tener el virus. Consideremos que fue en 1991 con las repercusiones sociales y culturales, especialmente siendo hombre negro, lo que es menos probable que fuera falso.

Muchas personas decidieron pasar por no revelar su estado serológico. Y para ocultar los efectos de la enfermedad del sida, se decía que tenían otras enfermedades. Al final, el pasar por tratamientos (que no te aseguran curarte) sin poder contarlo lo hace especialmente duro y devastador para la persona. Otra de las tantas muestras de la serofobia. Que, por cierto, sigue imperando y campando a sus anchas por las sociedades.

No fue hasta 1993 cuando comenzó a visibilizarse el VIH. El tabú de la sexualidad ha contribuido (y contribuye) a la limitación de información y el acceso a información incorrecta.

El lazo rojo se convirtió en el símbolo del VIH/sida en 1991. Es interesante mencionar que los lazos son símbolos recurrentes en distintos apoyos de luchas y concienciación/sensibilización, como el lazo morado en las violencias machistas, el lazo negro de luto o el lazo rosa del cáncer de mama.

En la Plaza Pedro Zerolo, situada en la zona de Chueca, barrio de Justicia, existe un monumento permanente de un lazo rojo, para recordar a todas las personas que fallecieron y por todas las personas que viven con el VIH.

Es importante recordar que, en los años 90 del siglo XX, muches niñes vivieron la muerte de algune de sus padres, madres, tíes, abueles, etc. Surgieron muchos tipos de familias por las situaciones y mucha gente tuvo que vivir el duelo y el estigma simultáneamente. Es relevante recordar que, tras las muertes por consecuencias del sida, algunas personas no pudieran estar con sus parejas no heterosexuales en sus últimos momentos, por lo que también se empezó a luchar por los derechos de las parejas de hecho y el matrimonio, con el fin de poder acceder y tener duelos sin tener que ocultarte a tu entorno.

El memorial del VIH/sida surgió en EEUU y en otros países para apoyarse y reivindicar y no avergonzarse de las personas que nos dejaron. Parte del tapiz que se hizo en Cataluña, sigue en el museo de Historia de Cataluña. Porque esto nos sirve para recordar la historia colectiva.

Al ver que no había acciones de prevención, la LSD y la Radical Gay comenzaron la visibilidad de la lesbofobia y homofobia existente. Comenzaron a hacerse campañas de apoyo. Una de las primeras que vimos fue el curioso anuncio de “Si Da, No Da” en 1988.

Los gobiernos lo tenían como prioritario, como se observó en el spot ‘Póntelo, Pónselo’ (1990) aunque fundamentalmente el preservativo se planteó con personas cis heterosexuales para prevención de embarazos no planificados (y también, claramente infecciones de transmisión sexual, especialmente VIH). Fue interesante porque fue de las primeras campañas más recordadas en los años 90 en España.

Un anuncio particular que merece la pena recordar es el de “Solo con condón, solo con coco” aunque este es de 2008. Los anuncios no cambiaron demasiado en su intención y contenido, y lo único que hicieron fue adaptar el lenguaje, para fomentar su uso. Incluso ahora vemos que son necesarios. Los últimos planteamientos de anuncios para prevención de uso de preservativos van por otras líneas, más basadas en eliminar mitos como “parece limpie” y similares y favorecer la prevención y realización de pruebas. Recordemos como si tener una ITS siempre diera síntomas visibles y reconocibles (existiendo asintomáticas en algunos casos, como VPH).

Un hecho innegable es que la investigación del VIH tenía (y a veces, sigue teniendo) bastante estigma. ya que las primeras personas que se vieron afectadas fueron HSH y mujeres trans. No fue hasta 1996, cuando comienzan las terapias más asequibles y cuando comienzan a usarse pruebas de carga viral.

El problema principal es el desconocimiento del estado serológico, ya que en general, las personas no se suelen realizar pruebas de ITS. Se estima en el programa en torno a un 18% de las personas con VIH. Esto es especialmente peligroso, ya que la transmisión es más probable en las primeras fases donde la carga viral es mayor y explica el último tipo de anuncios de prevención que hemos mencionado.

Además, las campañas de educación sexual se planteaban tradicionalmente desde modelos morales o médicos y aunque sí que se han incluido a HSH, no incluía ni casi incluye a mujeres no heterosexuales. Esto era debido a dar por hecho que las prácticas sin penetración (como si las mujeres no hetero fueran una única entidad que realiza un tipo de prácticas sexuales) están exentas de cualquier riesgo, porque asumen que no mantienen relaciones sexuales. Esto es peligroso por varios aspectos, por negar el riesgo desde servicios de salud y por no investigar al respecto, fomentando los prejuicios ya imperantes. Esto es recogido en la Guía de Mujeres no Heterosexuales y en la Guía para la salud sexual de mujeres que tienen sexo con mujeres.

Aunque estemos en un contexto de acceso (aunque no para todo el mundo) a la información, existen riesgos por no poder ejercer filtros tan fácilmente sobre la información correcta. Y sí que existe una diferencia por edades, donde el uso de aplicaciones para mantener relaciones sexuales y la pérdida de miedo a la enfermedad crónica son un caldo de cultivo.

Las reivindicaciones no deberían tener que surgir desde el principio en estos temas de salud pública. Al final son las asociaciones quienes comienzan a revelar la importancia de algunos temas que tienen un mayor consumo en HSH como chemsex (relaciones sexuales con drogas) o slamsex (relaciones sexuales con drogas inyectables). Hay varios factores psicológicos relevantes, como la búsqueda de un grupo de iguales, impulsividad y búsqueda de sensaciones. Sin embargo, debido a la homofobia imperante, sigue interviniéndose más tarde al no percibirlo como riesgo de salud pública.

Entre otros tratamientos preventivos, aparte del preservativo, se encuentra la PrEP o profilaxis preexposición, donde el consumo previo de medicación antirretroviral vía oral reduce el riesgo de transmisión de VIH (y ojo, solo VIH, por lo que para prevención de otras ITS seguirían siendo necesarios métodos de barrera). Actualmente, a finales de 2019, está disponible en España, bajo unos requisitos concretos.

También mencionan la serofobia, donde se discrimina a la persona por tener VIH. Esto es interesante, porque surgen formas de discriminación como revelación del estado serológico, culpabilización (como si la gente habitualmente buscara que se le transmita un virus; y no, el bugchasing es anecdótico), discriminación explícita (insultos, agresiones, etc.) o limitación de acceso a otros países. Y evidentemente, la serofobia interiorizada, donde la propia persona discrimina a otras personas con VIH con mayor carga viral o no se acepta, por ejemplo. Al final, todas las personas tenemos un contexto donde nos educan en la serofobia.

A esto se añade que hay pocos referentes seropositivos visibles y, por ende, poca normalización. El hecho de que haya poca gente visible deja claro que seguimos arrastrando un gran estigma y que todavía queda mucho por hacer.

ONUSIDA tenía como objetivo en 2020 el 90/90/90 (que consistía en que el 90% de personas con VIH fueran detectadas, el 90% de estas estuviera con tratamiento antirretroviral y el 90% de estas segundas estuviera con carga viral indetectable). Pero, ¿en 2020, se ha logrado alcanzar este objetivo?

Varios países como Suecia lo alcanzaron en 2018 y hay indicadores positivos al respecto en muchos países, aunque queda mucho por hacer, ya que seguimos viendo diferencias entre países de alto nivel, medio nivel y bajo nivel de ingresos. En España, en 2016, las estimaciones también eran bastante próximas al objetivo, aunque siguen siendo estimaciones. En 2030, se espera que el objetivo sea 95/95/95.

Para concluir, con la situación de COVID-19 en todo el mundo, muchas personas con VIH han estado especialmente vulnerables, como ha mostrado el estudio de ONUSIDA (2020).

2020/06/30

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | NOSOTRXS SOMOS. CAPÍTULO 2. VERDE. EL CAMINO A LA IGUALDAD

Nosotrxs somos. Capítulo 2. Verde. El camino a la igualdad.
Mundo Joven LGTBI, 2020-06-30

https://mundojovenlgtbi.wordpress.com/2020/06/30/nosotrxs-somos-capitulo-2-verde-el-camino-a-la-igualdad/ 

Seguimos desgranando la serie de Nosotrxs Somos. Volvemos al camino de la igualdad.

En este capítulo se reúnen Jordi Petit, uno de los primeros activistas por los derechos de personas LGBT+ y de las primeras personas en salir del armario en Barcelona, y Jedet, actriz, cantante y activista trans.

Poca gente daba la cara en los temas de visibilizarse y desde los medios de comunicación siempre contactaban con Empar Pineda y Jordi Petit. Recordemos el concepto del contagio del estigma, por lo que, las primeras personas que hablaban de temática LGBT fueron las propias personas LGBT y desde ramas tipo Medicina, especialmente sobre personas trans.

Comienzan a aparecer colectivos tras el 1976, tras el franquismo. La Coordinadora para luchar por derechos de la homosexualidad (COFLHEE) buscaba la abolición de la ley de Peligrosidad Social.

En 1977, se hizo el primer Orgullo en Barcelona y ya había tres asociaciones en Madrid en 1977.

Tras conseguir la eliminación de la ley de peligrosidad social se produjo una decadencia en movimientos activistas en Madrid, aunque en Barcelona hubo cierta continuidad.

Es importante este aspecto, ya que cuando la reclamación principal era resuelta (en este caso, la abolición de la ley de peligrosidad que dejó de aplicarse en 1979), y se reconocieron legalmente las entidades LGBT, se produjo un espejo de igualdad. Este espejo fue efímero, ya que cuando se siguió encerrando a gente por otras leyes como la de escándalo público, el maltrato, la falta de reconocimiento de parejas, el no reconocimiento de la identidad, la invisibilización, el activismo debía (y debe seguir).

La búsqueda de la normalización del colectivo gay causó que algunas personas aprovecharan la situación para crear categorías, la del gay bueno y del gay malo. Este primero sería aquel que encajara en las normas de género y el segundo sería aquel que tiene pluma (el cual era representado como un payaso, solo para divertimento del público heterosexual, y homosexual normativo). Que recordemos, la plumofobia, entendida como rechazo a la pluma (asociada a comportamientos asignados tradicionalmente a mujeres), es machismo.

Estas categorías las hemos visto claras en el asentamiento de los modelos hegemónicos y que, obviamente, no afecta solo a hombres. Los modelos de belleza son aquellos (incluso en personas LGBT+) que se han asentado en los modelos hegemónicos de lo correcto, que son quienes se ajustan más a la norma de género (binario). Y por desgracia, nadie está exento de ello.

Retomando las alteraciones del orden público. Las personas eran enviadas a la Dirección General de Seguridad o DGS. La DGS estaba situada en la puerta del Sol en Madrid, se encerraba en calabozos a personas por “alterar el orden público”. Simbólicamente esto es muy potente, ya que cuando las cárceles tienden a aparecer en sitios de extrarradio, la exposición pública en estos casos era masiva, ya que se sitúa en el centro de Madrid.

Arantxa Serrano, mujer activista lesbiana, fue encerrada en 1986 por besar a una amiga Esther, en la calle. Durante la detención, la pegaron patadas en las piernas para poder meterse en el coche. Después las llevaron a una comisaría y les realizaron un cacheo general con registro vaginal. Esto fue agresión sexual por parte de la policía. Por suerte, dos años después llegó el caso a los tribunales y ganaron. Fue la primera rueda de reconocimiento a policías nacionales en 1989. Este hecho fue clave para los activismos de feministas lesbianas. Al final se muestra que, aunque la invisibilización las “protegiera” (como si ser invisible o negarte fuera algo agradable), en el momento en el que se mostraban estaban expuestas a las mismas agresiones. Porque la lesbofobia sigue sin ser algo anecdótico. AC: hay imágenes de agresión física a dos mujeres.

Al final las reminiscencias de todo el franquismo, se vieron y se ven durante muchos años después.

Después vino la pandemia (y no epidemia) del sida en España. Respecto a las asociaciones, no sabían si debían apoyar o intervenir con el tema del sida. Porque, fundamentalmente, era y es un tema médico. Respecto a esto, hay que contextualizar que tras la salida de la ley de peligrosidad social y la del escándalo público, se entiende que volver al punto de mira con esta crisis pudo dividir a los distintos activismos.

Comenzaron nuevos colectivos para trabajar la crisis, haciendo especial hincapié en la parte asistencialista. En 1986, FAGC se dividió y aparecieron COGAM Madrid y el Colectivo Lambda en Valencia.

Se decidió hacer un centro asociativo, pero no se les dio el permiso de apertura. Y llegó la policía municipal que puso una orden de clausura. La velocidad en este trámite administrativo fue bastante pasmosa, pero siguieron intentándolo.

Mili Hernández, dueña de la famosa librería Berkana, se fue a Madrid para ver COGAM. Berkana fue la primera librería LGBT+ en Madrid, en 1993, inspirada por las librerías LGBT+ en Nueva York (Oscar Wild Bookshop, 1967).

Y fue la primera mujer en colectivo gay, lo que causó que COGAM fuera mixto. Otras activistas lesbianas, como Boti también fue a COGAM. Vinieron con dos corrientes: asistencialismo y políticas. Surgió una primera ruptura por Manolo Trillo, con el tema VIH.

Podríamos distinguir dos tipos de corrientes.
  • Comunitarista: Una única comunidad constituida fuerte. En esta línea Mili y Pedro Zerolo apoyaban estas corrientes.
  • Igualitarista: No creen que haya una comunidad única, ni una identidad única y que deben organizarse para luchar contra la discriminación. En esta línea se encontraban Miguel Ángel Sánchez y fundadores de COGAM.
En el manual de diagnóstico de manuales y trastornos mentales (DSM) se eliminó la homosexualidad de los diagnósticos en los años 70. Y no fue hasta 1987 que se eliminó por parte de la OMS. Finalmente, el 17 de mayo de 1990, se eliminó por completo, y es por ello por lo que se celebra el día internacional contra la homofobia, bifobia y transfobia. Y no digo lesbofobia, porque no está incluida dentro del nombre oficial. Sorpresa. Seguimos considerando que la homofobia afecta igual a hombres y mujeres, y no es así.

En torno a los años 90, COGAM comenzó a pedir subvenciones y algunas corrientes pensaban que era venderse. Contextualicemos en los años 90, en los que la única fuente de ingreso, sin contar subvenciones, eran donaciones de gente. Se planteó para poder abastecer de recursos mínimos.

En 1992, surge la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales, o FELGTB como planteamiento de unificar y plantear proyectos estatales en toda España. Uno de los temas claves eran los derechos para las parejas no hetero (como, por ejemplo, tras fallecimientos por complicaciones del sida), donde las parejas quedaban desamparadas legalmente. Se planteó, por tanto, la urgencia de la ley de parejas de hecho en 1994. En 1997 se plantean, junto a Pedro Zerolo y Beatriz Gimeno, se relanza la FELGTB (que no incluía la B, en ese momento [ni la T, de hecho se denominaba FEGL]) y unifican las manifestaciones que se realizan en las distintas comunidades autónomas.

Fundación Triángulo surgió, en 1996, como escisión de COGAM, por motivos ideológicos. Se especializó en otros temas como trabajo sexual, cine o salud sexual. Las escisiones siempre son complicadas, aunque sigamos luchando las distintas asociaciones dentro del mismo movimiento.

Chueca, zona conocida como barrio gay (y no LGBT+) a pesar de una gran evolución, deja actualmente de lado muchas orientaciones e identidades, pero por el propio desarrollo de la zona. Y digo zona, porque técnicamente no es un barrio, al no poseer de entidad administrativa propia y es una zona del barrio de Justicia, dentro del distrito centro de Madrid.

Se consideraba hasta los años 90, originalmente denominado como “marginal”, donde las personas más en los márgenes tenían su espacio (personas trans, travestis, gays, consumo de drogas, etc.). Berkana se introdujo como librería entre los primeros espacios abiertos por las mañanas.

Empezaron a rehabilitar bares y locales, evolucionando el barrio de Chueca hacia lo que conocemos ahora. Es importante entender aquí la gentrificación del barrio. No es un tema que comenten en el programa, pero son barrios donde personas con nivel socioeconómico alto han podido instalarse, y todas las personas que tuvieran menor nivel socioeconómico, eran desplazadas. Y si metemos otras interseccionalidades, se configura un espacio en el que los grupos más privilegiados tendrán acceso, generalmente hombres cis (mono o plurisexuales) blancos con nivel socioeconómico medio-alto.

Al final, la diferencia económica un aspecto relevante a medir en las interseccionalidades. Se hacen concesiones, porque se mejora la imagen del barrio. Siempre surgen cuando la gente saca beneficios de estas situaciones, como cuando a Mamoudou Gassama se lo concedió la nacionalidad francesa tras salvar a un menor que estaba colgado en la terraza de un cuarto piso. Al resto se le ponen muchas pegas en los trámites para acceder a dichos recursos.

Sin embargo, no deberíamos tener que esperar a personas a que hagan heroicidades para considerarlas personas y apoyar su lucha y necesidades.

Jedet muestra, en línea de lo que menciona Mili, la evolución de las necesidades y la forma en la que nuestros espacios se van configurando. Sin embargo, sigue recalcando la todavía anclada misoginia rechazo de la feminidad, fuera y dentro del mundo LGBT+.

El surgimiento de las RRSS y de canales de youtube específicos han generado un vuelco a las personas referentes. Les referentes se hacen más accesibles para la gente joven. Es interesante realizar una comparación de activismos entre generaciones, no por indicar si es mejor o peor, sino por comentar las diferencias de las demandas. Muchos activismos se han movido a las RRSS, donde el alcance es mucho mayor. Las luchas cambian y evolucionan. No debemos asumir que todo está logrado, porque seguimos sin ver la parte más sutil y estructural.

Hay todavía riesgos, y también se modificaron las formas de relacionarse, de configurar grupos y, por supuesto, de ligar. Las aplicaciones han seguido perpetuando lo que ya seguimos viendo en nuestra vida. Por desgracia, el racismo, la plumofobia (existe una pasivofobia también, querides, y también con bases machistas) y la transfobia son el día a día de las aplicaciones tipo Grindr y Wapo.

Es curioso como los activismos van evolucionando (y los barrios). Sin duda, existe mucha incertidumbre ante el futuro, sobre cómo se evolucionará, tanto por crisis inesperadas, como el Covid-19, como crisis no tan inesperadas como el auge de la extrema derecha. Los derechos de todo colectivo oprimido siempre están en cuestionamiento, porque no es irreversible.

2020/06/24

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | NOSOTRXS SOMOS. CAPÍTULO 1. AMARILLO. PELIGROSOS Y ENFERMOS

Nosotrxs somos. Capítulo 1. Amarillo. Peligrosos y enfermos.
Mundo Joven LGTBI, 2020-06-24

https://mundojovenlgtbi.wordpress.com/2020/06/24/nosotrxs-somos-capitulo-1-amarillo-peligrosos-y-enfermos/ 

Un año extraño en el que nuestras reivindicaciones serán fundamentalmente online, es buen momento para recomendar el programa Nosotrxs Somos.

Este programa se estrenó en 2018 y concluyó en 2019. Recoge, a través de los colores de la bandera arco iris, capítulos que recogen la historia del activismo LGBT+ en España desde los años 70 hasta la situación actual.

Avisamos que habrá ‘spoilers’, pero sigue siendo muy recomendable.

Capítulo 1. Amarillo. Peligrosos y enfermos.

Comienza la historia en 1954, cuando se incluye a hombres homosexuales en la ley de vagos y maleantes, y posteriormente en 1970 es sustituida por la ley de peligrosidad social. Lo curioso es que existían dos cárceles en España en la que hombres homosexuales (y mujeres trans, que eran malgenerizadas) eran enviades según si eran actives (cárcel de Huelva) o pasives (cárcel de Badajoz).

Antoni Ruiz, ex preso y Alejandro PE, youtuber, se reúnen para hablar sobre estas leyes y la situación de las personas LGBT+ antes de 1977.

Hacían dos distinciones, aparte de activos o pasivos (las cuales se hacían a partir de identificaciones). La otra distinción era homosexuales por nacimiento y por vicio, que básicamente eran hombres con pluma y hombres sin pluma. Una categorización bastante arbitraria, que se basaba en los roles tradicionales de género, donde el homosexual por nacimiento era el «pasivo» y el homosexual por vicio el «activo». Tampoco tenía mucho sentido, ya que la sanción era la misma. Intentaron hacer esta identificación a través de un equipo de tres psiquiatras de Carabanchel, pero la mayoría le salían «mixtos». Parece que los métodos de identificación no han sido nunca especialmente válidos, ¿verdad?

El planteamiento de la peligrosidad social, frente a la ley de vagos y maleantes era la rehabilitación. Es aquí donde Antoni Ruiz fue encarcelado por peligroso, a la edad de 18 años.

El cambio significativo en los 70 fue que pasó de ser algo moralmente desviado e ignorado, a ser considerada una enfermedad tratable. ¿Cómo se lograba? Conversaciones con curas, trabajo, se planteaban actividades tipo coser balones de fútbol para hacerse “más hombres” o psiquiatras, terapias de conversión por aversión condicionada, que consiste en condicionar el estímulo a extinguir (atracción por los hombres, en este caso), mediante la asociación de este estímulo con unas consecuencias negativas (como nauseas o descargas eléctricas) eran las formas más comunes. Estas formas han seguido existiendo y recuerdan considerablemente a la ya denunciada dos veces Elena Lorenzo y sus «caminos a la heterosexualidad».

En las primeras manifestaciones, en 1977, poca fiesta se planteaban. Y en esta cabecera, no eran hombres gays blancos quienes ponían la cara. Mujeres trans, mujeres lesbianas y hombres gays estuvieron unides por la lucha de derechos. Mujeres gitanas como Myriam Amaya también estuvieron en la organización.

Las mujeres lesbianas también eran (y son) borradas e invisibilizadas. No eran concebidas en las leyes, aunque seguían sufriendo la discriminación. Aunque solo hubo un caso de una mujer lesbiana encerrada por la ley de peligrosidad social, no era extraño que fueran enviadas por las familias a instituciones psiquiátricas.

Dentro del activismo, no se les daba voz. Ellas apoyaban un movimiento conjunto, aunque encontraron mayor apoyo en las asociaciones feministas.

Finalmente el 26 diciembre de 1978 se excluyeron a los hombres homosexuales de la ley de peligrosidad social. Esto por desgracia no implicó que dejaran de ser encarcelados, ya que se escudaban en la ley de escándalo público. No fue hasta 1988, que se derogó el delito de escándalo público. Esta ley se eliminó tras aplicarse a un chico con su novia, que tras ser metido en la cárcel, se acabó suicidando. Al final, todas las personas tenían riesgo de ser consideradas dentro de estas leyes porque no dependía de lo que fueras, sino de lo que parecieras.

Tras la eliminación de estas leyes, los prejuicios derivaron hacia problemas de salud pública, especialmente en los 80 y 90 con la pandemia del VIH/SIDA.

Antoni Ruiz comenta que hasta 22 años después (casi en los años 2000), no se enteró que en su expediente quedaba registrado que fue condenado por homosexual, lo que implicaba que la policía tuviera acceso a dichos expedientes y podría estar en riesgo. Por desgracia algunas cosas no cambian demasiado. Otra de las consecuencias, el tema laboral, claro, que podría condicionar y limitar el acceso a algunos puestos de trabajo.

No fue hasta 2009, que se hizo reparación de la memoria y se pagó a personas encarceladas bajo esta ley.

Las reivindicaciones principales que se hacen en este capítulo van especialmente para todas aquellas personas que lucharon durante los 60 y 70, que serían les mayores LGBT. Son invisibilizades por la juventud y sus demandas siguen considerándose secundarias. Especialmente relevante el tema de las residencias, ya que separan parejas o en múltiples ocasiones implica esconderte para evitar represalias.

2019/06/05

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | CHUECA, LOS ORÍGENES DEL BARRIO ARCOÍRIS DE MADRID

Chueca, los orígenes del barrio arcoíris de Madrid.
La serie documental “Nosotrxs Somos” repasa los orígenes de Chueca como barrio rosa. Todo un referente para el colectivo LGTBI a nivel internacional que algunos miran con nostalgia.
Somos Chueca | El Diario, 2019-06-05
https://www.eldiario.es/madrid/somos/chueca/chueca-los-origenes-del-barrio-arcoiris-de-madrid_1_6416971.html 

Cuando queda menos de un mes para la celebración del Orgullo LGTBI, ‘La 2’ continúa con la emisión de Nosotrxs Somos, una serie documental producida por RTVE Digital para ‘Playz’ que recorre la historia del colectivo LGTBI en España desde los años 70 a través de los colores de la bandera del arcoíris, su símbolo más universal.

La pasada noche le tocaba el turno a la segunda entrega, la de color verde, dedicada al cambio social que se produce entre los años 80 y 90 con la legalización del colectivo LGTBI y el nacimiento de asociaciones y activistas que buscan la plena igualdad.

Un capítulo en el que también se habla de los orígenes de Chueca como espacio LGTB, de la irrupción de gays, lesbianas, bisexuales y transexuales en el barrio, de la apertura de negocios de día y la construcción de un espacio seguro para el colectivo que, para algunos, es ya un recuerdo nostálgico del pasado en vías de extinción como barrio rosa.

Además de fragmentos de programas del archivo de RTVE, el documental cuenta con la participación del histórico activista LGTBI Jordi Petit y el artista multidisciplinar King Jedet, que intercambian impresiones sobre la historia del activismo LGTBI y el camino hacia la conquista de derechos para el colectivo, la ‘plumofobia’ y los cuerpos disidentes no normativos, el machismo, el feminismo y la discriminación dentro del propio colectivo LGTBI.

Visibilidad, clave para el movimiento LGTBI español

“Hoy la normalidad es diversidad”, afirma rotundamente Jordi Petit, uno de los primeros activistas (junto a Empar Pineda) en hacerse visible como homosexual en la televisión mientras luchaba por los derechos LGTBI en la retaguardia. Personas como ellos fueron fundamentales para la normalización en la sociedad de esas diversidades afectivas y de género.

Con la Ley de Peligrosidad Social aún en vigor, esos primeros activistas LGTB, agrupados en frentes revolucionarios, tenían un objetivo común: la abolición de este texto legal que criminalizaba a gays, lesbianas, bisexuales y transexuales.

Un nexo común que les lleva a establecer alianzas y formar la COFHLEE, una coordinadora que articulará un lenguaje común entre todos esos grupos regionales y que convocará los primeros orgullos, como el de Barcelona, donde en 1977 tiene lugar la primera manifestación del Orgullo de toda España.

Una vez que la homosexualidad sale de la Ley de Peligrosidad Social, el movimiento LGTB se traslada de las calles a las discotecas y los bares, por lo que surgen desde los organismos más reaccionarios intentos de frenar la noche gay.

En ciudades como Barcelona, donde el gobernador civil cerraba locales con pretextos técnicos y hacía redadas para identificar a quienes estaban dentro, llegó incluso a producirse una huelga en 1981 donde cerraron los pubs y discotecas gays que aún quedaban abiertos.

Mientras en Barcelona continúa activa la lucha reivindicativa LGTBI, en Madrid se produce un frenazo en seco en los años 80. No fue hasta el nacimiento del Colectivo de Gais de Madrid (COGAM) cuando la lucha LGTBI regresa a la ciudad.

La irrupción del VIH-Sida provocó una separación de muchos colectivos, que tenían dos visiones diferentes del activismo LGTBI. Por una parte aquellos que consideraban que era necesario cumplir un papel asistencial y, por otra, quienes defendían una vía reivindicativa.

Una de las escisiones más traumáticas fue la de Manolo Trillo, uno de los fundadores de COGAM y cara visible del Sida en unos momentos en los que reconocer que tenías esa enfermedad era poco habitual por la serofobia que aún reinaba en la sociedad.

Las ‘besadas’ como arma reivindicativa
Arantxa Serrano, activista lesbiana, vivió en 1986 sus propias carnes una brutal detención policial por besar a su pareja en la boca en la Puerta del Sol. Trasladadas a la comisaría de la calle Luna, fueron incluso sometidas a un registro vaginal. Dos años después, su caso llegó a los tribunales y la justicia les dio la razón.

Las lesbianas de toda España se movilizaron respondiendo con una besada en plena calle. Todo un símbolo de visibilidad que aún hoy se emplea para protestar contra la discriminación y la LGTBIfobia.

De la oscuridad al arcoíris

“Chueca era en principio un barrio marginal: había trabajadoras sexuales, trabajadores sexuales, drogadictos, homosexuales, lesbianas, trans... un sitio donde nos podíamos juntar las que éramos en ese momento las peligrosas sociales”, explica el activista Víctor Mora.

Un espacio urbano que va más allá del concepto administrativo de barrio, que para el sociólogo Kerman Calvo cumple un importante papel porque “ayuda a que la gente tenga un camino para la emancipación y la identificación sexual”.

“Chueca fue el embrión de lo que es un barrio gay, porque nosotros abrimos allí el primer negocio de día”, explica Mili Hernández de la Librería Berkana, todo “un pulmón de oxígeno” para el colectivo LGTBI, que llegó hasta Chueca de todas partes de España. “Me gustaría que siguiera siendo ese barrio cultural con ese motor de lucha”, confiesa con nostalgia Mili.

Para Kerman Calvo “el fenómeno Chueca es muy curioso hasta a nivel internacional. No hay tantos lugares en donde haya una demarcación urbana tan extensa, tan variada y de tan fácil acceso para la población LGTB. Barrios que nos protegen, que nos sacan el dinero también, donde podemos enamorarnos y pasarlo bien”.

Menos complaciente es la visión de Ignacio Elpidio Domínguez, que considera que antes Chueca “era un lugar más agradable. Cada vez es un sitio más de copas, más frío, pero sigue siendo un referente importante”, matiza, “es un pariente que ya no te cae bien, pero está ahí”.

Para King Jedet Chueca es un espacio discriminatorio y pensado para hombres gays. “Pubs de lesbianas hay muchos menos, los carteles por Chueca siempre suelen ser de hombres. Se ve que está todo hecho para el placer del hombre”, afirma. “La única vez que me han pegado por ser como soy ha sido en un bar en Chueca”, confiesa Jedet.

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