Mostrando entradas con la etiqueta Paracas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Paracas. Mostrar todas las entradas

1993/12/22

DOCUMENTACIÓN | VIOLENCIA | LEVANTAR LA VEDA

Levantar la veda.
XXX, Cartas al Director | El País, 1993-12-22
https://elpais.com/diario/1993/12/23/madrid/756649469_850215.html 

Era de mi pueblo. Todos los que le conocían -prácticamente todo el pueblo- dijeron de él que era una excelente persona, trabajador, serio, servicial y amable. El 5 de mayo último fue hallado su cuerpo en la Casa de Campo. Lo habían asesinado. El presunto asesino, un muchacho de 17 años, según el juez que lo procesó (El País, 9 de julio), "seducía a sus víctimas antes de apuñalarlas". El presunto asesino había obrado movido "por la profunda aversión que sentía hacia los homosexuales". El pasado 12 de noviembre, bajo el título ‘Diez años de prisión para un paraca que mató a un homosexual’, informaba El País de que la Audiencia Provincial de Madrid había condenado a 10 años de prisión a un paracaidista que, habiendo sido invitado por un homosexual a dormir en su casa, tras hacer el amor con él, "movido por una conjunción de sentimientos de autoculpabilidad, a la vez que de furia y aversión", le había clavado un machete en el corazón,

Muy bien explicadas por los jueces las razones por las que aplicaron al paracaidista el atenuante de trastorno mental transitorio. Pero ahora, ¿quién va a juzgar a una sociedad, a un tipo de educación, a un sistema de valores o a unas creencias que pueden producir en un hombre tal sentimiento de autoculpabilidad, tal aversión, tal furor, que le lleven a matar a otro hombre porque ha hecho el amor con él? ¿Y no podrá llegar a suceder que esa aversión invocada como disculpa en los dos casos, si se admite como atenuante, termine dando como resultado el que en este país se levante la veda de los gay?


Nota:
Debe tratarse del caso de Mariano Gómez Higuera, asesinado en la Casa de Campo el 5 de mayo de 1993 por David Garrido Truchado, de 17 años. No encontramos la noticia del 9 de julio. El juicio se produjo en enero de 1995, quedando documentado en varias noticias de El País. El caso del ‘paraca’ es el asesinato de Luis Antonio Miguel Acero, de 31 años, por parte de Gonzalo Gómez Dehesa, de 19 años, que tuvo lugar el 7 de enero de 1992.

1993/11/11

DOCUMENTACIÓN | VIOLENCIA | DIEZ AÑOS DE PRISIÓN PARA UN "PARACA" QUE MATÓ A UN HOMOSEXUAL

Diez años de prisión para un 'paraca' que mató a un homosexual.
EP | El País, 1993-11-11

https://elpais.com/diario/1993/11/12/madrid/753107070_850215.html 

El soldado paracaidista Gonzalo Gómez Dehesa, de 19 años, ha sido condenado a 10 años de prisión por matar a otro hombre, Luis Antonio Miguel Acero, de 31 años, tras mantener con él relaciones sexuales. La sección primera de la Audiencia Provincial de Madrid le ha aplicado las atenuantes de arrepentimiento espontáneo y trastorno mental transitorio. Según la sentencia, el 7 de enero de 1992, el soldado, destinado en Alcalá de Henares, se encontraba en la estación de Atocha, tras regresar de Murcia de un permiso militar, barajando la idea de no reincorporarse definitivamente al acuartelamiento, y además, sin posibilidad de trasladarse hasta el mismo porque no había servicio de cercanías. Luis Antonio le propuso ir a su apartamento, "no constando si Gonzalo era consciente de la finalidad sexual que el contacto iniciado por Luis tenía". Una vez en la vivienda, el procesado ya sabía las intenciones del otro hombre. Tras mantener relaciones sexuales, el soldado, "que no asumió el hecho de haber llevado a cabo un acto homosexual", cogió su machete de supervivencia y lo ocultó bajo el jersey. Regresó a la cama, donde estaba Luis y "movido por una conjunción de sentimientos de autoculpabilidad, a la vez que de furia y aversión contra quien él creía era el causante de un actuar que por su parte no podía aceptar", se lo clavó en el corazón. El hombre falleció en el acto.

El soldado se marchó después al acuartelamiento y contó lo ocurrido a un amigo. Posteriormente, se dirigió a una comisaría y confesó el asesinato.

1983/11/09

DOCUMENTACIÓN | OFENSIVAS | UN TRIBUNAL MILITAR CONDENA A DOS CABOS POR PRÁCTICAS HOMOSEXUALES

Un tribunal militar condena a dos cabos paracaidistas a seis meses y un día de prisión por prácticas homosexuales.
José Yoldi | El País, 1983-11-09

https://elpais.com/diario/1983/11/10/sociedad/437266803_850215.html

Un tribunal militar condenó ayer a dos cabos de la Brigada Paracaidista a sendas penas de seis meses y un día de prisión militar, por haber realizado prácticas homosexuales en el cuartel. No obstante, ninguno de los dos irá a la cárcel, ya que se les aplica un indulto de 1978, y su defensor tiene intención de recurrir al Consejo Supremo de Justicia Militar.

Los cabos, J. A. R. y G. B. R., que ya no se encuentran en el Ejército, fueron condenados como autores de un delito consumado contra el honor militar "por ejecutar actos que van contra la honestidad". A uno de los paracaidistas le ha sido aplicada la atenuante de actuar disminuido en su libertad volitiva, por padecer una psicopatía sexual grave. Y al otro, la atenuante de no tener intención de cometer una acción de tanta gravedad. La condena lleva aparejada la separación del servicio. Según se puso de manifiesto en el consejo de guerra, los hechos ocurrieron en julio de 1977, cuando varios de los soldados que se encontraban en las cocinas de la Brigada Paracaidista decidieron gastar una broma a uno de los cabos, G. B. R., y salir de dudas acerca de sus inclinaciones homosexuales.

El cabo J. A. R., en la actualidad casado y padre de dos hijos, se prestó a colaborar en la broma. Para ello, invitó a G. B. R. a que le succionará el pene en una dependencia aneja a la cocina. Sin embargo, cuando éste accedió, sin que se llegara a consumar la acción, J. A. R. le dio un empujón, momento en el que los restantes soldados, que habían estado al acecho, tiraron a G. B. R. un cubo de agua, panes y tomates. G. B. R. rompió a llorar y algunos de los soldados le consolaron diciéndole que no se preocupara, que sólo se trataba de una broma.

Estos hechos se conocieron en el transcurso de otro consejo de guerra, en el que se juzgaba la violación de G. B. R. en el calabozo. Por este hecho no fue condenado, pero como en el juicio declaró que había mantenido relaciones homosexuales con otros tres soldados, se abrió una nueva causa, por la que fue condenado a tres años por sendos delitos contra el honor militar. Al año y medio, fue puesto en libertad por buena conducta.

G. B. R., natural de Valladolid, fue excluido del servicio militar con posterioridad a estos hechos por padecer una psicopatía sexual grave, consistente en desviaciones eróticas en el sentido homosexual, según el tribunal médico militar.

Al consejo de guerra, que se celebró ayer por la mañana en Alcalá de Henares, asistieron unas 30 personas de la Asociación Gai de Madrid (AGAMA), un observador de la Asociación Pro-Derechos Humanos y numerosos paracaidistas.

Los dos procesados afirmaron que J. A. R. no llegó a abrirse la bragueta, y éste insistió en que todo fue una broma. Tres de los soldados que participaron en los hechos y que declararon como testigos, confirmaron que todo fue una broma pesada.

"Conductas deshonrosas"
El fiscal pidió para J. A. R. tres años de prisión, y para G. B. R. un año de prisión, al apreciar en este último la atenuante de su homosexualidad. Agregó que no se enjuiciaba a una persona por el hecho de ser homosexual, ya que éstos tienen plena cabida en la sociedad, aunque en el Ejército no se puede admitir, y dijo que lo que se enjuiciaba eran "conductas deshonrosas". El defensor, Eduardo Lalanda, pidió la absolución de los dos procesados, porque no hubo contactos físicos. Pidió que los actos de este tipo sean corregidos por la vía disciplinaria y se preguntó si el artículo 352 del Código de Justicia Militar que castiga estos actos, está adecuado a la Constitución.

MIKEL/A, AQUÍ ESTAMOS Y NO NOS OCULTAMOS

Mikel/a enseña cacho en la 2ª Gayakanpada de EHGAM, 27-29 agosto 1993, Muxika // STARS COFLHEE es un trabajo realizado por Julen Zabala Alon...