Mostrando entradas con la etiqueta Laicismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Laicismo. Mostrar todas las entradas

2020/06/19

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | CARLOS MONSIVÁIS; UNA VIDA CONSECUENTE ENTRE LETRAS, GATOS Y MILITANCIA

Museo del Estanquillo / Carlos Monsiváis y Juan Gabriel //

Carlos Monsiváis; una vida consecuente entre letras, gatos y militancia

Nacido en 1938 en la Ciudad de México, Carlos Monsiváis inició de manera temprana su trayectoria como escritor, periodista y editor.
Secretaría de Cultura | Gobierno de México, 2020-06-19
https://www.gob.mx/cultura/articulos/carlos-monsivais-una-vida-consecuente-entre-letras-gatos-y-militancia

Caso omiso, Posmoderna, Pío Nonoalco, Copelas o maullas, Monja desmatecada, Fray Gatolomé de las bardas, Carmelita Romero, Evasiva, Nana Nina Ricci, Chocorrol, Fetiche de peluche, Mito genial, Ansia de militancia, Miau Tse Tung, Miss oginia, Miss antropía, Zulema Maraima, Voto de castidad, Catzinger y Peligro para México son solo algunos nombres de los gatos que acompañaron a Carlos Monsiváis en sus días dedicados a devorar libros, a analizar la cultura mexicana y latinoamericana, a coleccionar miles de piezas que dan cuenta de la historia de nuestro país y a contribuir a sentar y alimentar los pilares de diversos movimientos sociales que dieron origen al México democrático contemporáneo.

Nacido en 1938 en la ciudad de México, Carlos Monsiváis inició de manera temprana su trayectoria como escritor, periodista y editor. Sus primeros pasos en el mundo de las letras se dieron en las revistas 'Medio Siglo' y 'Estaciones', para posteriormente trabajar como director del suplemento 'La Cultura en México' de la revista 'Siempre!'.

Como notable cronista, Monsiváis es autor de grandes títulos como ‘Días de guardar’ (1970), ‘Amor perdido’ (1977), ‘Entrada libre’ (1987), ‘Escenas de pudor y liviandad’ (1988), ‘Los rituales del caos’ (1995), ‘El 68, la tradición de la resistencia’ (2008) y ‘Apocalipstick’ (2009); textos en los que el autor capturó el dinamismo de la sociedad mexicana en todas sus aristas: la política, los movimientos sociales, la cultura popular, el poder, los grandes personajes históricos, las costumbres, la moral y el erotismo. Su habilidad para capturar el devenir histórico de nuestro país se manifestó en él de manera temprana, pues la primera crónica publicada por Carlos Monsiváis data de cuando el escritor tenía alrededor de 16 años y versa sobre una marcha en la que participó en contra del golpe de Estado en Guatemala orquestado por la CIA, manifestación en la que estaban presentes Diego Rivera y Frida Kahlo. De acuerdo con la escritora Elena Poniatowska, con esa marcha afloró en Monsiváis la “capacidad de reseñar y sobre todo analizar cualquier acontecimiento político o cultural que le pusieran enfrente”.

Aunque su inabarcable obra se aleja de la narrativa; Monsiváis es autor de ‘Nuevo catecismo para indios remisos’ (1982), su único libro de narrativa que se compone de fábulas que abordan las relaciones entre los evangelizadores y los indígenas. Asimismo, más allá del Monsiváis cronista y el Monsiváis ensayista; existe un agudo crítico cultural cuyo trabajo lo convierte en uno de los más importantes en México. Sus libros también incluyen asuntos biográficos como es el caso de ‘Lo marginal en el centro’ (2000), ‘Yo te bendigo vida’ (2002) y ‘Adonde yo soy tú somos nosotros’ (2000).

La obra de Carlos Monsiváis se caracteriza por no aislarse del mundo y la realidad convulsa y cambiante que lo rodea. El centro de su producción literaria, la crónica y el ensayo, permite a Monsiváis no solo registrar y analizar la cultura mexicana y latinoamericana, retratar e hilar la historia cultural de la Ciudad de México y sus personajes, y convertirse en una autoridad intelectual, sino a la vez formar parte de una serie de movimientos sociales con los que compartía época e ideales. De esta manera, Monsiváis logró convertirse en una voz consecuente y en uno de los intelectuales de izquierda más importantes del siglo XX.

Su participación en movimientos como el de la libertad sexual, la liberación homosexual, el feminismo y el laicismo fue notable. En agosto de 1975, pocos años antes de la primera manifestación de personas homosexuales en México y al lado de la dramaturga Nancy Cárdenas y el escritor Luis González de Alba, Monsiváis escribió el primer manifiesto en defensa de los homosexuales, que llevó por nombre 'Contra la práctica del ciudadano como botín policíaco'. En este texto, publicado en la revista 'Siempre!', los autores denunciaban la persecución policíaca constante de la que eran objeto las personas homosexuales en el país.

La homosexualidad de Monsiváis no era ningún secreto y por el contrario tuvo una intensa vida de militancia que lo convirtió en un referente del movimiento LGBT+. De este modo, su preocupación por los derechos civiles de las personas de las minorías sexuales quedó reflejado en múltiples artículos, crónicas y columnas en las que hace un recorrido por las manifestaciones de la homofobia en nuestro país y denuncia los lacerantes crímenes de odio.

En 'Que se abra esa puerta: crónicas y ensayos sobre diversidad sexual' (2010), compuesto por una serie de ensayos en los que Carlos Monsiváis abordó los temas relacionados con la homosexualidad, documenta la expresión social y cultural de las minorías sexuales, empezando por el escarnio público y la marginación que han padecido por parte de las instituciones, pasando por las manifestaciones artísticas y culminando en la reivindicación política de estos sujetos.

“Como en el caso de la salud reproductiva, los derechos del colectivo LGBTI son ahora también parte de la causa general del desarrollo civilizatorio. Aun tomando en cuenta las resonancias negativas y el clima de homofobia febril, éste es un gran avance”, señala el propio Monsiváis.

De acuerdo con la feminista Marta Lamas, en la década de 1970 la segunda ola del feminismo mexicano encontró en Carlos Monsiváis un gran aliado, pues el feminismo fue una de las causas que más le importaron y se convirtió en uno de los pocos intelectuales en analizar el desarrollo del movimiento feminista y a responder los cuestionamientos que ponía sobre la mesa. Monsiváis generó en torno a este tema una gran cantidad de ensayos, crónicas, notas y reseñas, de los cuales algunos pueden consultarse en la obra póstuma ‘Misógino feminista’ (2013).

Otra de las luchas en las que Monsiváis se convirtió en rostro público y que defendió con gran ahínco es el laicismo, que él mismo describía como “la movilización crítica que no admite la intolerancia de la derecha y el odio activo contra la secularización”. La defensa de Monsiváis del Estado laico fue tácita, incluso en 2006 durante la ceremonia de entrega del Premio Nacional de Ciencias y Artes, el escritor mostró su inconformidad hacia las declaraciones de un secretario de Estado que sugirió “volver a la religión como el espacio de formación de valores”. Sobre este tema, el escritor publicó en 2008 el libro 'El Estado laico y sus malquerientes', un texto en el que aborda la historia del Estado laico y los intentos de diferentes sectores de oponerse a la laicidad.

Además de las letras, Monsiváis mostró un apasionado interés por el cine, en una entrevista para el programa Shalalá el cronista compartió que además de leer cerca de 200 páginas al día veía en promedio 9 o 10 películas a la semana. Asimismo, se convirtió en un coleccionista entusiasta y logró conformar una colección que abarca fotografía, caricaturas, juguetes, arte plástico, carteles, partituras, películas, periódicos, revistas, grabados, dibujos, maquetas y miniaturas; logró reunir más de 20 mil piezas que actualmente conforman la colección permanente del Museo del Estanquillo.

Carlos Monsiváis es uno de los autores más importantes del siglo XX en nuestro país, con su aguda pluma y sentido del humor único logró registrar la cambiante y móvil cultura mexicana y latinoamericana con una visión en la que la dicotomía y las fronteras entre alta cultura y baja cultura se desvanecen. Sus análisis podían ahondar en las letras de Salvador Novo, Amado Nervo, Octavio Paz y Rubén Darío; pero también podían centrarse en José Alfredo Jiménez, Agustín Lara, María Félix, Cantinflas y Dolores del Río.

Tras años de una larga vida intelectual, Carlos Monsiváis falleció a causa de una fibrosis pulmonar el 19 de junio de 2010 a los 72 años. Con su muerte, más de una docena de gatos se quedaron huérfanos, perdimos a uno de los más grandes cronistas y llegó a su fin el retrato histórico de nuestro país que Monsiváis desentrañó gracias a su aguda mirada.

"Sin mis libros me sería imposible vivir y sin mis gatos también. Los libros no aúllan ni los gatos proporcionan sabiduría, no podría elegir. Preferiría entonces vivir sin mí", señaló Carlos Monsiváis en una entrevista con el periodista Jorge Ricardo para el periódico Reforma. 

LECTURAS
>
Juan Gabriel, ícono gay para una generación de mexicanos.

El cantante reflejó la contradicción de la sociedad mexicana sobre la diversidad sexual.
Mónica Cruz | Verne, El País, 2016-08-30
https://verne.elpais.com/verne/2016/08/29/mexico/1472502546_954858.html
>
Todos sabían que Monsiváis era gay.
Eve Gil | Siempre!, 2016-11-26

http://www.siempre.mx/2016/11/todos-sabian-que-monsivais-era-gay/

2006/05/06

DOCUMENTACIÓN | ACCIONES | DEJÁNDONOS DE HOSTIAS

Dejándonos de hostias.
Mientras el Gobierno pacta con las asociaciones católicas la reforma de la LOE, individuos y organizaciones de base van respondiendo a los intentos de la Iglesia por conservar su poder. Ya se han recogido 50.000 firmas para revisar el Concordato que, desde 1979, rige las relaciones entre el Estado y la Iglesia. Y se suceden en diversas ciudades las campañas por la apostasía.
Pedro Carmona | Diagonal, 2006-05-06
https://www.diagonalperiodico.net/libertades/dejandonos-hostias.html 

La campaña de recogida de “firmas contra el Concordato” por Internet -alrededor de 50.000 durante las últimas semanas- se presenta como una “iniciativa independiente” que tiene como objeto la revisión de los acuerdos vigentes desde 1979 entre el Gobierno español y el Vaticano. Según éstos, la Iglesia Católica asiste a las Fuerzas Armadas, interviene en la asignatura de religión ofertada en el sistema educativo, y obtiene cuantiosas prerrogativas económicas que ponen en cuestión el legalmente declarado carácter aconfesional del Estado. Los promotores enviarán al Gobierno el mayor número de firmas posible para dejar sin efecto los actuales términos del Concordato.

Ésta es una de las múltiples reacciones de la sociedad civil ante los privilegios y excesos ideológicos de la Iglesia Católica, entre las que también se han podido observar movilizaciones del profesorado de religión (sujeto a condiciones laborales discriminatorias por parte de la Conferencia Episcopal), denuncias de ONG contra su política de boicot al preservativo (poniendo en peligro vidas humanas en plena crisis del sida) y diversas iniciativas para promover el Estado laico. Varios movimientos sociales han difundido asimismo la apostasía, esto es, el abandono voluntario de la Iglesia Católica, institución a la que pertenece cualquier persona que haya sido bautizada (por lo general sin su consentimiento, en su infancia), incluso aquéllas que hayan dejado de creer o que estén en contra de las posturas políticas y sociales de dicha institución religiosa.

Para visibilizar su desacuerdo con la misma, algunas personas optan por apostatar, y recientemente se han desarrollado diversas convocatorias para hacerlo de forma colectiva y pública. Tradicionalmente, la Iglesia se ha negado a cursar las solicitudes de apostasía, o las ha dificultado con largos trámites con objeto de evitar un descenso en su número de miembros, lo que debilitaría en las negociaciones con el Estado su influencia política y su legitimidad para nuevas demandas económicas, y mostraría públicamente su descrédito en amplios sectores de la sociedad.

‘Apostatadas’ colectivas
Santander y Sevilla han sido escenario de recientes ‘apostatadas’ colectivas, organizadas en ambos casos sin el respaldo de partidos ni asociaciones, y que obtuvieron gran eco en los medios de comunicación locales. En Santander, más de 50 personas se congregaron en la puerta de la catedral los días 31 de octubre y 18 de noviembre para poder darse de baja de la Iglesia. El Obispado se negó a recibirles en ambas ocasiones, en la primera aduciendo como excusa el fin de horario de atención al público, y “un cambio de horario por el cual cerraban más temprano” en la segunda fecha. Ante esta “muestra de intolerancia”, en palabras de los organizadores, se preparó una nueva ‘apostatada’ para el 25 de noviembre en la que un número similar de apóstatas fue obligado a guardar cola bajo la lluvia, dado que el representante eclesiástico les obligaba a entrar de uno en uno para “soltarles un sermón” individualmente. Los participantes en la ‘apostatada’, tras protestar y advertir de que si no agilizaba los trámites volverían a concentrarse, lograron finalmente entregar sus solicitudes en bloque.

En Sevilla, el 8 de octubre la asamblea Pro Apostasía APAGA convocó bajo el lema “Apaga y vámonos” una ‘apostatada colectiva’ en la que participaron unas 200 personas. Tras atravesar el centro histórico de la ciudad al son de música y pasacalles y coreando consignas de carácter festivo, la acción culminó con la entrega de alrededor de 140 solicitudes de apostasía al vicario episcopal. A la apostatada acudió un grupo muy heterogéneo de personas que neutralizaron con gritos de ‘Libertad’ los insultos y provocaciones de un pequeño grupo de fascistas junto al Obispado. La convocatoria incluyó mesas informativas de cómo ‘salirse’, y denunció “la obstaculización de la Iglesia a la hora de reconocer nuestro derecho a apostatar”, extremo sobre el que numerosos periodistas preguntaron a representantes eclesiásticos. Tal vez por ello la vicaría episcopal de Sevilla da curso desde entonces a todas las solicitudes, ha simplificado los trámites y reconoce como apóstatas en el plazo de pocos días a quienes presentan la documentación completa.

Aunque durante el último año diversas organizaciones de gays y lesbianas, anarquistas, comunistas, republicanas y laicas han organizado actos similares en varias ciudades del Estado, hay numerosos antecedentes.

La primera movilización por la apostasía de la que hay constancia se desarrolló en 1993 bajo el lema “¡Bórrate!”, convocada por la coordinadora gay estatal COFLHEE como respuesta al “nuevo catecismo de la Iglesia”, aprobado poco antes por el Vaticano, y en rechazo de sus contenidos represivos en materia de sexualidad, educación, prevención del sida, pena de muerte o igualdad de género. La iniciativa, apoyada por movimientos feministas y antimilitaristas, logró reunir más de 10.000 solicitudes que nunca fueron reconocidas por la jerarquía católica.

MIKEL/A, AQUÍ ESTAMOS Y NO NOS OCULTAMOS

Mikel/a enseña cacho en la 2ª Gayakanpada de EHGAM, 27-29 agosto 1993, Muxika // STARS COFLHEE es un trabajo realizado por Julen Zabala Alon...