Mostrando entradas con la etiqueta Manuel Piña. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Manuel Piña. Mostrar todas las entradas

2019/04/05

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | 25 AÑOS SIN MANUEL PIÑA, EL ALMODÓVAR DEL DISEÑO ESPAÑOL

El País / Manuel Piña //

25 años sin Manuel Piña, el Almodóvar del diseño español.

Fue un soñador empeñado en que industria y creación se entendieran en España. En el aniversario de su muerte, revisamos la carrera del manchego, de la euforia al hastío.
Rafa Rodríguez | SModa, El País, 2019-04-05
https://smoda.elpais.com/moda/actualidad/25-anos-sin-manuel-pina-el-almodovar-del-diseno-espanol/ 

«Algún día seré Cervantes». Cuidado con el creador de moda que quiere pasar por escritor, porque por las costuras que deja sin rematar se le escapa el drama. Manuel Piña, el anhelo literario recogido de su puño y letra en el típico cuestionario de Proust de una publicación de la época, escribió casi tanto como diseñó (ese es su verbo): poemas a su madre, Sebastiana; elegías a su padre, Joaquín; cartas a cierto tipo de mujer española que él ayudó a moldear. Y, en un cuaderno de espiral, hasta su vida. ‘Y si no hay viento, habrá que remar’, la tituló. Canto/cuento de pirata empeñado en buscar «otros mares más duros y desconocidos», nunca ha visto la luz más allá de algunos párrafos. «Siempre quise ser solo diseñador de emociones fuertes. Hacía mucho tiempo que no soñaba ni con fábricas ni con dinero. Recordé la promesa hecha a mí mismo tres años atrás en mi tierra. Y supe que la nube negra que cubriría la luna se aproximaba. Sentí que el final como diseñador para la industria había llegado».

Veinticinco años después de su muerte (y 75 de su nacimiento), a Piña hay que leerlo como una novela que narra un momento social, político, económico y cultural de España. Un país que había despertado ansioso, moderno, aunque aún no tenía claro si traicionar a la ancestral folclórica que siempre ha llevado dentro o ponerle un altar pop de plexiglás. «Esa España sufrida y sufriente que tanto le tiraba y a partir de la cual dio carácter a su marca», recalca Juan Gutiérrez, director de colecciones contemporáneas del Museo del Traje de Madrid y comisario de la única retrospectiva institucional dedicada al manchego, en 2013. «Es casi un paradigma de aquella ‘Moda de España’ que se pretendió construir, que él sabía que era imposible porque ya se llegaba tarde, y el éxito no pasaba tanto por la pasión y la creatividad como por los apoyos comerciales, el oportunismo…».

«Estoy lleno de ganas y fuerza», escribió Piña con 26 años. Hacía un tiempo que se había plantado en Madrid, escapando de la dureza de Manzanares (Ciudad Real). «Tenía visión y sensibilidad. Primero vendió telas; luego, muestrarios. Después copió tendencias y se enriqueció. Y, al final, se empeñó, y lo logró, en crear una mujer definida por los rasgos duros de la meseta», glosa Gutiérrez. «España era un país serio y profundo. Preocupado por su transición. No estaba para veleidades y la moda era un tema banal», rememoraba el diseñador en su ‘Carta a la nueva mujer española’, en 1990. Fue el descubrimiento de lo que él llamaba ‘diseño’ (la moda era otra cosa), una epifanía, lo que alumbró su misión, «una cosa de locos aventureros como yo».

«Me hice cómplice de la mujer y jugué a su ritmo y a su pausa, la desnudé y la hice fuerte, soberbia y superior», refería en aquella misiva a su prototipo femenino, en realidad, un ajuste de cuentas a modo de despedida, cuando el desastre económico y personal se le echaron encima. Hasta entonces, su biografía traza una línea ascendente, de representante textil a creador total en los ochenta. Se va a Milán a ver desfiles, pero no consigue entrar en ninguno. Se frustra. Se va a París, y tampoco. En un segundo intento, se encuentra con Miyake en plena calle y lo aborda: «Mi cara se tuvo que iluminar porque al explicarle que era un diseñador español que empezaba y quería ver su colección, aquel hombre con cara de sabio y bueno me miró, sonrió y metiendo la mano en su cartera me alargó una cartulina blanca impresa en negro». Le impresionarán la geometría, la austeridad y las formas imposibles del japonés: «Vi su fondo». Es entonces cuando decide crear ropa con alma. «La moda se lleva y el diseño se siente», acuñó.

«Era de la tierra, directo, como su moda, de líneas ágiles, pero estructurada, como aprendió de Miyake y Mugler. Se decía también balenciaguista, y creo que lo era por intuición», explica el comisario. Autodidacta, Piña puso en marcha primero un taller de punto. Se forra. En 1979, desfila junto a Paco Casado en Barcelona. Antonio Alvarado estaba allí: «Verlo fue gloria bendita. [La modelo] Lola Sordo, vestida de novia, una guardia civil de blanco, y aquella paloma que soltó y que, al posarse en su hombro, se le cagó encima».

Alvarado advierte: con Piña hay que distinguir persona, personaje y marca. Tras otro desfile (en la Joy, multitudinario, con Sara Montiel y Olga Guillot), Piña aparece con Pedro del Hierro: quieren que se una a la plataforma que han empezado a pergeñar junto a Epifanio Mayo (primer director de aquella Pasarela Cibeles, que echó a desfilar en 1985). Del manchego se ha dicho que su objetivo era reconducir el diálogo de besugos al que industria y creación han estado abocados por estos pagos. «Se mostraba ilusionado ante los desafíos, para él, para su taller, para su ego. Creaba envidia y vendía lo más grande», apunta Alvarado.

Juan Gutiérrez coincide: «Fue un gran vendedor, sobre todo de sí mismo. Carismático, magnético, y también obstinado y de carácter difícil; víctima de sus errores y de las deficiencias de una estructura, la de la moda española, que no siempre ha sabido proteger a sus figuras. Él lo fue, genio y figura, creador de una firma que tenía los ingredientes para haberse posicionado en el mercado internacional y continuar más allá de él. El exceso de personalismo fue uno de sus errores». El propio Piña da cuenta del fracaso, con aquella cacareada tienda en Nueva York: «Mi aventura americana duró dos o tres temporadas y no porque mi colección no vendiera, sino porque nunca me mandaban dinero».

«Lo mejor de Manuel era el punto», señala Alvarado. «Sabía tratarlo y controlaba todo el proceso porque se confeccionaba en su taller. En un momento dado, el cuerpo le pidió pasarse a la tela y tuvo que externalizar la producción. Ahí, todo se vino abajo». En 1988, tras abrir tienda en Madrid y desfilar en París, aparece en su vida Juan José Ceppi, gerente de una empresa dedicada a comercializar las colecciones de firmas nacionales y foráneas en España. «Me habló de aventuras soñadas y deseadas conmigo. Pretendía el 50% de Manuel Piña», relata el creador. «Era el compañero ideal para mí. El gran fabricante para producir un contrato con Japón». Firman por tres años. Al segundo, se entera de que Ceppi y su negocio están arruinados. El contrato se anuló, pero no hubo indemnización. El acuerdo con Japón, valorado en 1.500 millones de pesetas (poco más de 9 millones de euros, hoy), se fue al garete y con él, Piña.

«Nunca dije que mi marcha del mundo del diseño (…) hubiese sucedido solo por la mala faena de este legionario sin escrúpulos. El solo puso una gota tan negra en mi copa que rebosó. Esta copa estaba llena de cansancio y desesperación». Cuando escribe esta confesión, Piña tiene 46 años y está solo, hastiado, tocado por el VIH. Le quedan fuerzas para una línea de zapatos y gafas y un desfile tributo a Camarón de la Isla. Correos lo elige para diseñar el nuevo uniforme: «Cincuenta mil hombres y mujeres se encargarán de llevar la etiqueta de Manuel Piña sobre sus almas. Ellos podrán hablar del último trabajo de un hombre castellano que debía haber sido campesino, pero que cambió la tierra y labró las pieles de sus mujeres morenas y firmes. Que, como buen campesino en esencia, trabajó, cosecha tras cosecha, una tierra dura y difícil. Que conoció triunfos y fracasos y que vivió intensamente su tiempo».

«Desencantado con la moda, quiso hacer un diseño útil, que cumpliera una función social. A él se debe la incorporación del carrito en sustitución de la cartera, un cambio que suscitó quejas porque restaba masculinidad a los carteros», expone Gutiérrez. «Piña rompió un prejuicio. Un legado invisible, modesto, del que fuera gran estrella de las pasarelas españolas de los ochenta». La cuestión es poner en valor la herencia del creador manchego. Lo del ‘diseñador de la movida’ no le hace justicia. «En términos de moda de autor en este país, supuso una proeza. Pero Manuel siempre fue más un sentimiento que una silueta», concluye Alvarado. «Todo estaba en él, en su verbo, en su manera de filosofar, intenso. Basta observar las campañas que le fotografiaba Alberto García-Alix. En el museo que lleva su nombre en Manzanares se conservan algo más de 150 piezas para entender su obra. Suerte que Manuel Piña escribió casi tanto como diseñó.

* Los extractos de ‘Y si no hay viento, habrá que remar’ aparecen en el número 192 de la publicación ‘Siembra’, de noviembre de 1994.

1994/10/08

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | MUERE EL DISEÑADOR MANUEL PIÑA, VÍCTIMA DEL SIDA

Muere el diseñador Manuel Piña, víctima del sida.
El modista fue uno de los creadores españoles más conocidos internacionalmente.
El País | 1994-10-08
https://elpais.com/diario/1994/10/09/cultura/781657202_850215.html

El diseñador de moda Manuel Piña falleció en la madrugada de ayer, a los 50 años, en su pueblo natal de Manzanares (Ciudad Real), a consecuencia del sida, enfermedad que él mismo había asegurado padecer hace un año. El cadáver del modista será conducido hoy a Madrid para ser incinerado. Sus cenizas serán trasladadas el lunes a Manzanares, donde recibirán sepultura en el panteón fa miliar. Manuel Piña fue uno de los diseñadores españoles más internacionales. Sus diseños se caracterizaban por un modernismo clásico, utilizando el punto y los colores suaves en sus trabajos.

Desde que se conoció la noticia de la muerte de Manuel Piña, multitud de vecinos y amigos de Manzanares pasaron por el velatorio para mostrar su dolor por la muerte del modisto, que falleció vestido con un traje negro y camisa blanca, y rodeado de sus familiares, informa Luis Navarrete. Antes del verano del pasado año, Piña saltó a las primeras páginas de los diarios nacionales, explicando su deterioro físico a causa del sida. Desde entonces, se apartó por completo del mundo de la moda -con anterioridad había cerrado su industria- y se decidió a colaborar en la lucha contra el sida desde distintas organizaciones.

Su estado de salud se había agravado considerablemente en las últimas semanas. Había perdido prácticamente la visión del ojo que le quedaba sano, debido a un herpes ocular, según informaron amigos del diseñador. El pasado mes de abril, Manuel Piña decidió retirarse a la casa que le vio nacer, en el número 4 de la calle Virgen de Gracia de Manzanares. Allí, junto a su madre y el resto de su familia, pasó los últimos meses de su vida, como comentaba su hermano Felipe, "con fortaleza, costándole abandonar su mundo y sus amigos, pero con dignidad".

Autodidacto
Manuel Piña, uno de los más famosos diseñadores de moda españoles, nació en Manzanares (Ciudad Real) en 1944. Hombre hecho a sí mismo y autodidacta, sin estudios, comenzó a trabajar a los nueve años en una ferretería. A los veinte años marchó a Madrid, donde trabajó como vendedor de El Corte Inglés. Posteriormente se dedicó a vender géneros de punto. Más tarde montó un pequeño taller de fabricación de conjuntos de punto y poco después se lanzó a su diseño. Dedicó ocho años de su vida a este género textil. En 1979 presentó su primera colección en Barcelona. En 1981 abrió una tienda en Nueva York; una tienda neoyorkina le compró dos colecciones, valoradas en 18 millones de pesetas, que nunca le devolvieron. En 1982 fue su presentación en Madrid y en 1983 hizo su primera colección completa para Galerías Preciados. En 1987 se presentó en Italia, Alemania y Gran Bretaña. Un año más tarde abrió tienda en Madrid y al año siguiente se presentó en París y en Japón.

Esta carrera ascendente se vio frenada en 1990: tuvo que liquidar su pequeña empresa de 30 empleados, anunció su decisión de cesar en su trabajo como diseñador de ‘prêt-á-porter’ y cerrar su tienda de Madrid, todo ello a causa de estar inmerso en una grave crisis económica.

Manuel Piña achacó su fracaso económico a la falta de una industria textil nacional seria. La anulación de su contrato con una industria textil española, sólo dos meses después de haber firmado otro de 1.500 millones de pesetas con una empresa japonesa, después de muchos meses de conversaciones, rompió todas sus esperanzas a introducirse en el potente mercado japonés.

Tras la liquidación de su empresa decidió abrir un estudio de diseño y dedicarse a la creación de una colección de zapatos y gafas. En estas mismas fechas recibió el encargo de Correos de diseñar el nuevo uniforme de los carteros españoles.

Mostró siempre una afición particular a celebrar sus desfiles en escenarios poco habituales: utilizó el circo, el ferrocarril, el Liceo de Barcelona, etcétera, creando siempre un espectáculo audiovisual con la incorporación de música, luces y la actuación de las modelos. Ya en su primer desfile, organizado en el año 1979 en el barcelonés teatro del Liceo, dentro del certamen de moda del Mediterráneo, debutó poniendo alto su propio listón y corroborando tres años después, en 1982, en otra de sus pasarelas antológicas, montada en la carpa de la Ciudad de los Muchachos, en Madrid, el instinto de su mano costurera.

Manuel Piña buscó una mujer nueva a la que dirigir sus diseños, una mujer real y fuerte. La mujer que salió de sus manos emergió en la pasarela ungida de belleza, convicción e inteligencia. Se consideró cómplice de la mujer y trabajó en la transformación de la nueva española. Numerosas famosas -entre ellas Bibí Andersen y Rossi de Palma- vistieron sus trajes en la última década. Uno de sus últimos actos públicos tuvo lugar en septiembre de 1993, en su tienda de Madrid, donde organizó un desfile de modelos dedicado a Camarón de la Isla, el cantaor entonces fallecido.


La muerte viva.
Feliciano Fidalgo | El País, 1994-10-08

https://elpais.com/diario/1994/10/09/cultura/781657217_850215.html

Manuel Piña: la vida de cada cual es una sarta de imágenes fijas pegadas al alma si existe el alma, o clavadas con clavos en la memoria, o tatuadas en la piel, etcétera en este mismo sentido. Pues bien, Manuel Piña, para uno, es algo de eso, o de algo que arde así, abrasando durante toda la vida, aunque no durante todos los momentos de la vida, porque de vez en cuando uno se para para beber agua o se para para siempre, para morir quiere decirse. Hoy, uno, a la media noche, cuando le han anunciado, "Manuel Piña ha muerto, intenta decir algo, tú que lo conociste", se ha palpado con las manos y con toda la capacidad que uno tiene de soñar por todo el cuerpo, por todo el alma si existe y hasta por los cojones, que sí existen.

Manuel, ¿te acuerdas de hace poco más de un año, cuando te busqué en tu tienda, en una callejuela que da a Alfonso XII y no estabas en lo que creo que fue tu último sagrario de amor, de diseño loco quiere decirse, y me puse nervioso y caminé sin sentido y por fin di contigo por teléfono en tu casa de la calle Menéndez Pelayo, si no me equivoco, y me abrió tu queridísima madre la puerta? Estoy seguro de que te acuerdas. Pasamos juntos una hora. La única hora de nuestra vida. Yo no soy homosexual pero estuve contigo como si lo fuera. No padecía el sida, pero creo recordar borrosamente que deseé estar borracho de sida para estar más contigo.

Recuerdo, Manuel, que alguien, un chico que te amaba, creo, entró y dijo algo, y tú lo cortaste en seco: "Cállate, que me están haciendo la entrevista más importante". El chico, jovencito y guapo, calló. Y tú me miraste. Y yo te miré. Y tu madre, que nos acompañaba, nos miró. Nunca, Manuel, hablé con alguien tan apasionadamente, tan sigilosamente, tan eternamente. Tú y yo éramos la muerte viva. Fue todo inaudito.

Luego, claro, todo se acabó. Ni tú lo deseabas, ni yo tampoco. Pero los dos queríamos desaparecer, cada cual por su camino. Sabíamos que era el final del principio de nuestro entendimiento. Manuel, me dijiste que la vida estaba delante. Y que tú, con tu sida, se lo dirías al mundo.

Lo llevo en todo mi ser. Luego, Manuel, tu madre, me acompañó, y tú también me acompañaste hasta el ascensor. Tú quedaste allí para siempre.

Y tu madre bajó conmigo en el ascensor y, sólo apretar el botón del piso cero, rompió en sollozos y me dijo: "Él es optimista, pero si usted supiera..."

Ahora mismo, Manuel, he llorado un segundo por la mierda que, a veces, es la vida.

1994/06/30

HITOS | "LOS ENFERMOS DE SIDA SOIS VOSOTROS"

DOCUMENTACIÓN
>
Grupos homosexuales acusan al concejal de Sanidad de mofarse de los sidosos.
"No se si me quedó alguno por saludar", se explica el concejal de Sanidad.
Joseba Elola | El País, 1994-06-30
https://elpais.com/diario/1994/07/01/madrid/773061880_850215.html
>
Vida y sida.
El autor fue increpado el 30 de junio por un grupo de homosexuales durante un acto sobre el sida celebrado en el Ateneo. El edil explica aquí su visión de esta enfermedad.
Simón Viñals | El País, 1994-07-07
https://elpais.com/diario/1994/07/08/madrid/773666674_850215.html
>
Respuesta a Viñals.
XXX · Cartas al Director | El País, 1994-07-23
https://elpais.com/diario/1994/07/24/madrid/775049061_850215.html 
>
REVISAR
ateneo madrid 1994 sida
ARTÍCULO DE RICARDO LLAMAS
>
DOCUMENTOS DEL ATENEO
REVISAR
Sida y literatura: ¿Ars moriendi?. SIDA STUDI
www.sidastudi.org › registro
Centro de Documentación y Recursos Pedagógicos. VIH/sida ... 1994. Publicación: Madrid : Ateneo Científico, Literario y Artístico de Madrid.
>
TAMBIÉN...
Iluminada Olgado, enfermera: "El Sida conmocionó y acobardó a la sociedad, había gente que decía que los enfermos se lo merecían"
https://www.lasexta.com/programas/donde-estabas-entonces/mejores-momentos/iluminada-olgado-enfermera-el-sida-conmociono-y-acobardo-a-la-sociedad-habia-gente-que-decia-que-los-enfermos-se-lo-merecian-vih_201802065a7a2d320cf2d6977692fb4c.html
El sida, un reto para la salud pública
https://www.sidastudi.org/es/registro/ff80818135ab4a990135e77dc0ef0081 
>
MADRID ARENA & INFINITAMENTE GAY
>
Un exconcejal del PP de 77 años y su hijo funcionario dirigieron el equipo médico del Madrid Arena.
Un informe interno del Ayuntamiento de Madrid resume, muy someramente, quien se iba a encargar del servicio sanitario la noche de Halloween. Fueron Simón Viñals Pérez, exconcejal del PP en el Ayuntamiento de Madrid, de 77 años, y su hijo Carlos Viñals Larruga, funcionario del Consistorio.
D. Fernández | 20 Minutos, 2012-11-08
https://www.20minutos.es/noticia/1642051/0/madrid-arena/equipo-medico-privado/exconcejal-pp/
>
Madrid Arena: Villanueva y los gaympresarios.
Shangay Lily | Palabra de Artivista, Público, 2012-11-29
http://blogs.publico.es/shangaylily/2012/11/29/madrid-arena-villanueva-y-los-gaympresarios/
>
Flores montó un festival tras el Madrid Arena.
La Policía dice que usó a una tercera persona para organizar el Infinitamente Gay, uno de los eventos emblemáticos de sus empresas, porque tras el suceso quería aparentar que no llevaba más negocios.
Quico Alsedo / Pablo Herraiz | El Mundo, 2014-02-01
https://www.elmundo.es/madrid/2014/02/01/52ed27fee2704e48208b4571.html
>
Cuatro años de prisión para Miguel Ángel Flores por la tragedia del Madrid Arena.
La Audiencia Provincial de Madrid considera al promotor de la fiesta culpable de cinco homicidios por imprudencia grave.
J.A. Aunión | El País, 2016-09-27
http://ccaa.elpais.com/ccaa/2016/09/26/madrid/1474910892_725102.html
>
Paralizada la apertura de nuevo espacio de ocio de Miguel Ángel Ángel Flores en Madrid.
EFE | El Mundo, 2016-11-20
https://www.elmundo.es/madrid/2016/11/20/5831e4eb268e3e0a268b4595.html
>
Problemas de aforo y 'avalancha' en la última fiesta de Miguel Ángel Flores.
La fiesta, en la que según testigos había un claro sobreaforo, se celebró en un local presuntamente sin licencia para albergar este tipo de eventos.
Javier Negre | El Mundo, 2017-01-18
http://www.elmundo.es/madrid/2017/01/18/587e7a3ee5fdea4e258b45e6.html
>
El Supremo confirma la pena de cuatro años de cárcel para Miguel Ángel Flores por el ‘Madrid Arena’.
Murieron cinco jóvenes en una sala de fiestas por una avalancha al haber permitido el acceso de más personas de lo permitido.
Carlota Guindal | La Vanguardia, 2018-03-02
https://www.lavanguardia.com/local/madrid/20180302/441187359352/supremo-carcel-miguel-angel-flores-madrid-arena.html
>
El TC avala la condena al médico de la tragedia del Madrid Arena.
Valida que el Tribunal Supremo condenara a Simón Viñals por un delito de imprudencia grave por no atender a una de las jóvenes que acabó muerta.
Carlota Guindal | La Vanguardia, 2021-02-16
https://www.lavanguardia.com/vida/20210216/6250263/tc-avala-condena-medico-tragedia-madrid-arena.html
>
CONTEXTO
>
Cuarta campaña de Sanidad contra el sida ante el aumento de los casos heterosexuales.
Lema: "Haz vida normal y si tienes relaciones sexuales usa un preservativo"
El País, 1994-11-07
https://elpais.com/diario/1994/11/08/sociedad/784249227_850215.html
>
ACCIÓN DEL 1 DICIEMBRE
Acción del 1 de Diciembre: “El Ministerio tiene las manos manchas de sangre” 
IMAGEN DE ANDRÉS SENRA
El activismo olvidado que ocupó sin armarios la calle cuando estaba prohibido.
Marta Borraz | El Diario, 2017-06-22
https://www.eldiario.es/sociedad/memoria-olvidada-activismo-lgtbi-movimiento_1_3333918.html
>
ACT-UP EN EL 25 ANIVERSARIO DE STONEWALL
>
"Gay Power" nació hace 25 años en Stonewall.
Juan Cavestany | El País, 1994-06-27
https://elpais.com/diario/1994/06/27/sociedad/772668011_850215.html
>
La mayor manifestación 'gay' de la historia toma el corazón de Nueva York.
Unas 750.000 personas celebraron los 25 años de lucha de homosexuales y lesbianas.
Juan Cavestany | El País, 1994-06-27
https://elpais.com/diario/1994/06/27/sociedad/772668001_850215.html
>
MANUEL PIÑA
>
Muere el diseñador Manuel Piña, víctima del sida.
El modista fue uno de los creadores españoles más conocidos internacionalmente.
El País | 1994-10-08
https://elpais.com/diario/1994/10/09/cultura/781657202_850215.html
>
La muerte viva.
Feliciano Fidalgo | El País, 1994-10-08
https://elpais.com/diario/1994/10/09/cultura/781657217_850215.html
>
25 años sin Manuel Piña, el Almodóvar del diseño español.
Fue un soñador empeñado en que industria y creación se entendieran en España. En el aniversario de su muerte, revisamos la carrera del manchego, de la euforia al hastío.
Rafa Rodríguez | SModa, El País, 2019-04-05
https://smoda.elpais.com/moda/actualidad/25-anos-sin-manuel-pina-el-almodovar-del-diseno-espanol/
>
SONIA MARTÍNEZ
>
Sonia Martínez, presentadora de televisión.
EFE | El País, 1994-09-07
https://elpais.com/diario/1994/09/08/agenda/778975201_850215.html
>
Sonia Martínez, la popular presentadora infantil que murió víctima de las drogas.
El Mundo, 2019-09-05
https://www.elmundo.es/television/2019/09/05/5d70c5e8fdddff8f9a8b463f.html
>
Lo que se ha callado Cayetano Martínez de Irujo: Sonia Martínez, la presentadora que murió víctima de las drogas, sin su ayuda y apoyo.
Ana Montesinos | ExtraConfidencial, 2019-09-09
https://extraconfidencial.com/noticias/lo-que-se-ha-callado-cayetano-martinez-de-irujo-sonia-martinez-la-presentadora-que-murio-victima-de-las-drogas-sin-su-ayuda-y-apoyo/
>
Sonia Martínez, una vida entre el éxito de televisión y el infierno de la droga y el sida. Luis Fernando Romo | El Mundo, 2021-08-21
https://www.elmundo.es/loc/famosos/2021/08/21/611e5a7321efa0f4358b4615.html
>
El caso de Sonia Martínez: cuando la intromisión a la intimidad sí te costaba la carrera. Mike Medianoche | Bluper, El Español, 2022-01-28
https://www.elespanol.com/bluper/20220128/caso-sonia-martinez-intromision-intimidad-costaba-carrera/645935458_0.html

TINA MUÑOZ, DE LAS GRECAS
>
Edelina Muñoz, de Las Grecas.
EFE | El País, 1995-01-31
https://elpais.com/diario/1995/02/01/agenda/791593201_850215.html
>
“La fama les llegó a Las Grecas siendo unas crías; las usaron y ya”
Elsa Fernández-Santos | El País, 2017-11-16
https://elpais.com/cultura/2017/11/14/actualidad/1510676149_979504.html
>
El tabú del sida en la muerte de Tina de ‘Las Grecas’.
Mike Medianoche | Sufridores en casa, 2017-12-01
https://www.sufridoresencasa.com/tina-las-grecas-muerte-sida/ 
>
CONTROL / CINE / RANDY SHILTS
>
Historia del Sida.
Cine: ‘En el filo de la duda’
Augusto Martínez Torres | El País, 1994-01-21
https://elpais.com/diario/1994/01/22/cultura/759193206_850215.html 
>
Los casos de sida en San Francisco bajan la mitad por la prevención continuada.
The New York Times | El País, 1994-02-17
https://elpais.com/diario/1994/02/18/sociedad/761526006_850215.html 
>
REVISAR
>
La historia del VIH, en una línea de tiempo: hitos que marcaron la evolución de la enfermedad
https://www.sidalava.org/la-historia-del-vih-en-una-linea-de-tiempo-hitos-que-marcaron-la-evolucion-de-la-enfermedad/
TAMBIÉN AQUÍ
https://guiasaludyvida.com/vih-sida-hitos-que-marcaron-la-historia-de-una-enfermedad/
En 1993 ///no es 1994///, el bailarín soviético Rudolf Nureyev (6 de enero) y el tenista norteamericano Arthur Ashe (3 de febrero) murieron por causas asociadas al sida.
En 1994, el sida se tornó la primera causa de muerte entre los estadounidenses con edades entre 25 y 44 años
1994: Se logra reducir la transmisión vertical
El ensayo clínico conocido como «076» indicó que el AZT reducía las tasas de transmisión de madre a hijo en dos terceras partes.

MIKEL/A, AQUÍ ESTAMOS Y NO NOS OCULTAMOS

Mikel/a enseña cacho en la 2ª Gayakanpada de EHGAM, 27-29 agosto 1993, Muxika // STARS COFLHEE es un trabajo realizado por Julen Zabala Alon...