Mostrando entradas con la etiqueta Feminismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Feminismo. Mostrar todas las entradas

2023/02/22

DOCUMENTACIÓN | CINE | 'LAS BUENAS COMPAÑÍAS', LA PELÍCULA SOBRE LAS FEMINISTAS DE ERRENTERIA QUE AYUDABAN A PASAR LA MUGA PARA ABORTAR

Itziar Ituño en una secuencia de 'Las buenas compañías' //

La película sobre el movimiento de Errenteria que ayudaba a mujeres a pasar la muga para abortar dignamente competirá en Málaga

'Las buenas compañías', dirigida por Sílvia Munt, llegará el 5 de mayo al circuito comercial
Harri X. Fernández | Noticias de Gipuzkoa, 2023-02-22
https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/cultura/2023/02/22/pelicula-movimiento-errenteria-ayudaba-mujeres-6484777.html 

La película ‘Las buenas compañías’, que la catalana Sílvia Munt rodó en Errenteria el pasado verano, competirá en la Sección Oficial del Festival de Cine de Málaga, que se celebrará entre el 10 y el 19 de marzo. Así lo han dado a conocer este miércoles Irusoin y Oberon Media, las productoras de este largometraje protagonizado por Alicia Falcó, Itziar Ituño y Elena Tarrats, y en la que también participan María Cerezuela, Ainhoa Santamaría e Itziar Aizpuru, entre otras.

‘Las buenas compañías’ es un largometraje inspirado por hechos reales que cuenta la historia de un grupo de mujeres de Errenteria que en la década de los 70 y los 80 ayudaron a pasar la muga a mujeres que deseaban abortar de forma digna. “Después de 44 años, muchas reivindicaciones de esa época se hacen aún necesarias. Vivimos en un mundo donde la mujer y sus libertades han dado un paso incuestionable, pero no hay que olvidar de dónde venimos, lo que costó llegar hasta donde nos encontramos y lo fácil que puede ser desandado lo conseguido”, ha afirmado la realizadora catalana en una nota remitida a los medios.

La historia se ambienta en los meses de verano de 1976. Alicia Falcó interpreta a Bea, una joven de 16 años que colabora con un grupo de mujeres para visibilizar la causa feminista y lograr la aprobación del derecho al aborto. Durante esos meses de militancia, Bea entablará amistad con Miren (Elena Tarrats), una chica algo mayor que procede de una familia de clase acomodada. Tras su paso por el festival de Málaga, ‘Las buenas compañías’ se estrenará en el circuito comercial el próximo 5 de mayo, de mano de la distribuidora Filmax.

2022/03/06

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | 'YO NO ESA', EL HIMNO FEMINISTA DE MARI TRINI

El País / Mari Trini en 1967 //

‘Yo no soy esa’, el himno feminista de Mari Trini en el que miles de mujeres encontraron consuelo.

La compositora murciana fue la primera mujer en salir al escenario de TVE con pantalones, un atrevimiento que le valió muchas críticas y suspicacias que los periodistas de la época no se callaron.
Amanda Rojo | SModa, El País, 2022-03-06
https://smoda.elpais.com/feminismo/yo-no-soy-esa-el-himno-feminista-de-mari-trini-en-el-que-miles-de-mujeres-encontraron-consuelo/ 

La vida de María Trinidad Pérez de Miravete-Mille y Pascual de Riquelme, más conocida como Mari Trini (Murcia, 1947-2009) no fue fácil, pero la artista supo convertir la necesidad en virtud. El primer contratiempo al que se enfrentó tuvo lugar cuando aún no había cumplido 10 años y supuso el comienzo de su carrera. Porque a aquella muchacha, que procedía de una familia aristocrática, la acechó una nefritis crónica que la mantuvo postrada en cama durante años. “No recuerdo si fueron cinco o seis. Solo sé que entré en aquella habitación como una niña y salí con sostén”, confesó en un programa de televisión en pleno siglo XXI.

Y fue durante aquel periodo de su infancia que pasó tan sola, años de comidas sin sal y frascos de colonia con los que sus padres le lavaban le pelo, cuando Mari Trini empezaría a componer sus primeras canciones. Pero los días eran largos y las distracciones pocas. Por suerte, también encontró consuelo leyendo y escribiendo poesía, demostrando ya entonces una sensibilidad que después estaría presente en las letras de sus canciones.

Yo no soy esa, que tú te imaginas

Para Miguel Ángel Bargueño, periodista y autor de 'Las chicas son rockeras' (Libros Cúpula, 2019), la compositora “supo como nadie diseccionar los sentimientos femeninos, hablando tanto por las que sufrían como por las que no se dejaban avasallar”. Lo hizo en uno de sus temas más conocidos 'Yo no soy esa' (1971), versionado recientemente por La bien querida, un himno que todavía resulta moderno y que sigue apelando a mujeres de todas las edades (y preferencias afectivo-sexuales).

“La canción tiene una historia bastante curiosa”, nos cuenta Bargueño. “El éxito de su álbum ‘Amores’ (1970) la llevó a actuar sin descanso por España, Europa y Latinoamérica, y a la hora de grabar ‘Escúchame’ (1971) ocurrió algo bastante habitual entre los músicos: que no tenía canciones suficientes. Así que, para solventarlo, recurrió a versiones de Brel, Becaud o Edith Piaf, pero seguían sin ser suficientes. Entonces, su productor, Rafael Trabucchelli, desempolvó los dos EP que Mari Trini había grabado para EMI Francia en 1965 y consideró una buena idea volver a grabar 'Ce n’est pas moi', incluida en el segundo de esos EP».

Ese ‘Ce n’est pas moi’ se convertiría en ‘Yo no soy esa’, una adaptación a la española que se grabaría con arreglos de Miguel Ramos en los míticos estudios de Hispavox de la calle Torrelaguna. “Cuando se publicó en 1971, hasta cierto punto ya era una canción antigua. Es de suponer que la compuso durante su estancia en París y claramente estaba muy influida por los grandes de la ‘Chanson’ y el pop de Françoise Hardy”, apunta Bargueño.

Antes, Mari Trini había pasado por Londres, donde encontró trabajo tocando la guitarra en un programa de televisión de la BBC 2. Pero fue París la primera ciudad que la acogería fuera de España y la que más la influyó musicalmente: allí conoció a maestros como Jacques Brel, Gilbert Bécaud o Léo Ferré, influencias que la llevaron a escribir ese himno que aún sigue resonando en nuestras cabezas.

“Este periplo formativo y su propio carácter rebelde forjaron un estilo único e ingobernable que alcanzó su cota más alta en ‘Yo no soy esa’”: una canción feminista que describe a una mujer libre, que se escabulle del dominio masculino, que es autónoma y que exige ser amada por cómo es. Un tema que pasó el filtro de la censura solo porque se consideró demasiado ambiguo”, recuerda Bargueño. El creador y artista Paco Clavel, que tuvo la oportunidad de conocerla, lo considera también un referente. “En esa época ya había surgido la canción protesta, pero esto era más sutil, más personal, más intimista”.

Pero la rebeldía de Mari Trini no solo estaba presente en sus letras: ese estilo ingobernable también se reflejaba en su carácter. La música nunca aceptó las propuestas poco razonables de ejecutivos, casas de discos y representantes. “El sello RCA quiso lanzarla como cantante pop de rostro angelical, con canciones de otros compositores como Aute, Juan Carlos Calderón o Patxi Andión, pero ella ya tenía un repertorio propio”, nos cuenta Bargueño. “El director de la casa de discos dijo que una mujer no era capaz de componer canciones, así que no prestó atención a mis temas”, recordaría también Mari Trini en una entrevista.

Por suerte, aquello no prosperó y en Hispavox pudo desarrollar su talento. “Yo siempre he dejado un margen de imaginación para que la persona que escuche la canción ponga su final. En aquel momento, muy pocas mujeres opinaban de política. Eso sí, tenían que vestirse muy bien y salir muy bien. Aun así, mis canciones no adquirieron la dimensión que adquirieron las de Serrat, las de Patxi...”, lamentaría la música años después.

Porque entonces, las mujeres podían escribir “cartas a sus amigos”, pero no poemas ni canciones. Con todo, ella consiguió hacerlo: su primer álbum, ‘Amores’ (con la canción ‘Ayúdala’ que dio lugar a gran cantidad de especulaciones porque muchos consideraban que podría hacer referencia a un trío), era un trabajo muy intimista y con letras en donde el amor se situaba siempre en el centro. Un sentimiento que Mari Trini colocó en lo más alto de su pirámide vital hasta el final de sus días: “La calidad de vida se centra en el amor”, sentenciaba.

Pantalones, 'smoking' y pajaritas de terciopelo
Mari Trini también fue la primera mujer en aparecer en Televisión Española con pantalones; concretamente, con unos vaqueros. Una decisión que no fue casual: la artista se oponía a la exaltación de la sexualidad a la que todas las cantantes se veían abocadas. “Su música, con ese aire intelectual, tampoco invitaba al escote y la minifalda”, reconoce Bargueño. Durante sus comienzos, tenía un punto más afrancesado, que cambió con el tiempo. “Ella llevaba pantalones cuando entonces lo que se estilaban eran las minifaldas, el ‘minishort’, las maxifaldas...”, recuerda Clavel.

El cantante y pinchadiscos cita a una de sus coetáneas, la poeta Gloria Fuertes, que era amiga de Mari Trini y a la que incluso le dedicó un poema. La madrileña apareció en TVE con pantalón, camisa y corbata. Y aunque Mari Trini tardó algunos años en virar su estilismo hacia uno más arriesgado y fuerte, sus comienzos también fueron interesantes. Lo desarrolla Juan Sánchez, documentalista y colaborador de Clavel en diversos programas musicales. “Me gustaba mucho su imagen porque era diferente. La recuerdo con maxivestidos de flores. Llevaba un estilo como ‘hippy’ sofisticado, pasado por París. Pero la Mari Trini de los ochenta cambió bastante: tenía el pelo más corto y una imagen más ambigua, con chaquetas con hombreras, a veces con 'smoking'...”. Y las pajaritas de terciopelo negras estaban también presentes.

Décadas después, Mari Trini sentenciaría que estaba decidida a triunfar en la canción vestida de negro de la cabeza a los pies. “Me vestí de negro reivindicado a los existencialistas, y para demostrar que sin falda se podía triunfar y trabajar”. Rocío Saiz, cantante y música, reconoce que Mari Trini siempre ha sido una importante referencia para ella; no solo musical, también estética. “Desde el principio de mi carrera, he tenido muy claro que en los conciertos iba a ir con traje. Y lo tengo claro gracias a ella, a Patti Smith, y a otras mujeres que han reventado el género en la moda, que se han adueñado de eso que llaman masculino. Porque no tenemos por qué ir codificadas y sexualizadas solo por ser mujeres”.

Esa imagen, que no buscaba agradar a nadie, se unió a un gesto característico de la cantautora, resultado de la mala praxis de un médico. “A los 17 años, tuve una sinusitis y al cirujano se le fue la tijera y me dejó con la boca mirando hacia Soria”, contó Mari Trini. Sin embargo, y, a pesar de tener una imagen fuerte y las ideas claras, todos los que la conocían coinciden en que era una persona muy sensible, tímida y con principios muy férreos. “Escuchar a Mari Trini cantando esas letras, con su tono de voz un poco tembloroso, tan cálido y con ese toque dramático, me caló muy hondo. En los setenta no dejaba de ser una mujer frágil, que sentía mucho el amor y el desamor, de una gran sensibilidad. Luego en los ochenta asumió una actitud más dura, pero igual de vulnerable”, recuerda Juan Sánchez.

Una vida en el armario

Mari Trini nunca fue completamente libre; fue discreta con respecto a sus sentimientos porque no tenía otra opción. Durante cuarenta años, mantuvo una relación con la que oficialmente ejercía como su secretaria personal, Claudette Loetitia Lanza, a la que conoció en Madrid, y que estuvo con ella hasta el día de su muerte, en 2009. “Mari Trini andaba un poco a caballo entre Madrid y Barcelona. Allí frecuentaba lugares de ambiente de mujeres, porque en la capital catalana había un rollo lésbico muy interesante, [y había] muchos clubes de lectura. A las lesbianas antes las llamaban las libreras”, nos cuenta Rocío Saiz. De hecho, Mari Trini se dejaba caer por el Daniel’s, el primer local de Barcelona para lesbianas, donde además sonaba su música.

Era en la época en la que vivía en Sant Pol de Mar. Lo recuerdan en la minibiografía que forma parte de 'Desconocidas y fascinantes'. “Mari Trini nunca hizo declaraciones sobre sí misma, ni sobre su orientación sexual, pero de la manera en la que mostraba su personalidad no era muy difícil intuir que sería gay o bisexual. También por sus canciones y por su actitud, que era totalmente diferente a todo lo que estaba en el candelero en ese momento”, reconoce Clavel. Por su parte, Saiz considera que Mari Trini se protegía para no perderlo todo. “No eres más valiente por salir del armario”, apunta. “Pero no por eso Mari Trini era menos honesta. Ahora la etiqueta de lesbiana sirve para vender discos, pero antes te la tenías que quitar. Para nosotras Mari Trini es un estandarte”, sentencia.

Sobre esto, Isabel Franc, prolífica novelista (con su primera obra, ‘Entre todas las mujeres’, quedó finalista en el XIV Premio La sonrisa vertical) y profesora en el máster en Género y Comunicación en la Universidad Autònoma de Barcelona, reconoce que Mari Trini era una especie de mito para la comunidad lésbica. Y apunta hacia una nueva interpretación de ‘Yo no soy esa’: “Para nosotras, era un himno; ese ‘yo no soy esa’ era una manera de decir que ella no era como el resto de mujeres heterosexuales”.

Porque Mari Trini no renunciaba a sus canciones para expresar cómo se sentía. “Jugaba con una absoluta ambigüedad. Recordemos que en la época aún existía la ley de peligrosidad social, una medida que no fue derogada completamente hasta 1995, y que declaraba “en estado peligroso” a los vagos, los proxenetas y “los que realicen actos de homosexualidad”, entre otros. Dicho de otra manera, declararse lesbiana no era una decisión que una mujer pudiese tomar.

Lo que sí que existían eran las especulaciones. En los medios de comunicación del momento, el tema de su sexualidad se deslizaba con mayor o menor acierto. El periodista José María Íñigo le dijo en una ocasión mientras la presentaba: “Tú tienes un gran secreto que nunca has querido contar, que nunca quieres contar y que seguramente no vas a contarme, naturalmente”. Por suerte, su interlocutora estaba más que acostumbrada a estas preguntas y sabía cómo salir victoriosa. “Sí, sí, yo te lo voy a contar. Yo tengo un secreto que es ser optimista”.

Otros eran menos discretos y andaban más perdidos, como Jorge López Pedrol. “Dime la verdad, ¿en algún momento de tu vida pensaste en que te gustaría ser hombre?”. No contento, insistió segundos después. ¿Por qué cuando veo las revistas del corazón, no veo ningún romance, ningún flirt, con un señor?”. Jesús Hermida tampoco se quedaba corto: “Das la impresión de ser una mujer solitaria”. Pero ella nunca se venía abajo ni dejaba su sonrisa de lado, a pesar de que la acusaban, cómo no, de no sonreír.

En resumen, Mari Trini se enfrentó durante años a preguntas directas que la acusaban de tener algo que ocultar y que la cuestionaban por no haberse casado y por no haber tenido una relación oficial con un hombre. Y aun así, seguía concediendo entrevistas, sin perder los nervios, y continuaba disfrutando de escribir sobre el amor. “Había que insinuar y hacerlo con metáforas”, explicaba ella misma.

Mari Trini protagonizaría en 1984 la portada de la revista Interviú. Tras años de comentarios que aseguraban que tenía una pierna ortopédica, una pierna de palo, quiso demostrar que “era una mujer sin ningún defecto físico”. Rocío Saiz cree que nunca se usan palabras positivas a la hora de calificar a una lesbiana. “Somos antipáticas, feas... entonces y ahora; y dicen que tenemos mal carácter porque no nos da la gana de meternos en los pantalones del patriarcado”.

Lamentablemente, Mari Trini tuvo que enfrentarse al final de su carrera pese a no querer dejarla atrás: durante sus últimos años, la industria no contó con ella. Pero para la artista murciana, componer canciones formaba parte de su día a día, y era trabajando como se sentía más cómoda. “En este país, si no has triunfado antes de los 30, te dejan atrás”, insiste Saiz, que es consciente de que en esta industria, como en todas las demás, la vejez no se contempla.

Un año antes de su muerte, en 2008, la Región de Murcia le otorgó el premio Lucha por la igualdad. Y el pasado diciembre, en el programa Melódico de Movistar+, cantantes como María Rodés o la periodista musical Virginia Díaz recordaron su canción ‘Yo no soy esa’ y su valor como figura feminista, adelantada a su tiempo y con mucho coraje. Sus letras, las de Mari Trini, seguirán con nosotras para siempre.

2022/02/09

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | UNA HUELGA DE PUTAS EN EL BARRIO

Pikara // Foto de Javier Freijanes para la revista ‘Posible’ intervenida por Zuriñe Burgoa

Una huelga de putas en el barrio.

En 1977, el cadáver de María Isabel Gutiérrez Velasco aparece calcinado en una celda de la prisión de Basauri (Bizkaia). Sus compañeras no se creyeron la versión oficial y esos días declararon una huelga de prostitutas en Bilbao.
Andrea Momoitio | Pikara, 2022-02-09
https://www.pikaramagazine.com/2022/02/una-huelga-de-putas-en-el-barrio/ 

En 1977, el cadáver de María Isabel Gutiérrez Velasco aparece calcinado en una celda de la prisión de Basauri (Bizkaia). Sus compañeras no se creyeron la versión oficial y esos días declararon una huelga de prostitutas en Bilbao.

Mi historia con María Isabel está indisolublemente vinculada a Pikara Magazine. La primera vez que escribí sobre ella fue en un artículo que publiqué en +Pikara, el blog que tenemos en eldiario.es. 2016.

Yo ya estaba obsesionada con aquella historia. En mi barrio, San Francisco, en 1977, un grupo de prostitutas se habían puesto en huelga para tratar de esclarecer qué había pasado con María Isabel Gutierrez Velasco. El 9 de noviembre de 1977 apareció muerta en una celda de la cárcel de Basauri. Sus compañeras no se creyeron la versión oficial [que, en realidad, fueron varias] y aquellos días convocaron las primeras protestas: manifestaciones, encierros en un hospital, encadenamientos a puentes. No estaban solas. De su mano, el incipiente movimiento feminista, el movimiento homosexual (utilizando la terminología de la época) y los comités de apoyo a la COPEL. Digo bien: comités de apoyo. Porque la COPEL solo existía dentro de la cárcel. La coordinadora de presos en lucha vivió sus años álgidos entonces, en esa época que llamamos Transición, cuando todavía algunas y algunos creían que era posible ponerlo todo patas arriba.

Mi María Isabel. Una huelga de putas en mi barrio.

Desde que escuché hablar de aquello por primera vez, he preguntado por aquí y por allá incansablemente. Algunas vecinas guardaban pequeños recuerdos; otras, como Marta, La Discreta, era capaz incluso de explicarme en qué situación exactamente quedó su cadáver. He contado los pasos por el barrio, he tocado timbres, he hecho nuevas amigas; he conocido a Olga y a Vicente; he entendido mejor por qué es tan importante en el barrio la procesión del Nazareno y, ahora, yo también miro con amor al Pelos.

Lo he querido saber todo. Hemerotecas. Archivos. Decenas de entrevistas. Peticiones denegadas y vuelta a empezar. Santander. Bilbao. Salamanca. Pregunta por aquí y pregunta por allá con una obsesión entre ceja y ceja: ella. ¿Quién era María Isabel? ¿Dónde estuvo antes de llegar a Bilbao? En 2018, a partir del planteamiento del movimiento feminista de hacer una huelga, pensábamos que podía ser bonito hacer un especial sobre otras huelgas desconocidas y aproveché para publicar “Las putas que clamaron por María Isabel“. Mis ganas de profundizar en su historia, de jugármela con los límites, iban en aumento. En San Cristóbal de las Casas, mientras Zuriñe pasaba un virus, en la puerta de casa de Laura, decidí que la historia era importante y que quería contarla yo; entendí que ya estaba unida profundamente a una mujer que murió antes de que yo naciera. Sus miedos, su locura, su familia, su fuego, todo empezó a formar parte de mí. En uno de los archivos que he visitado, ante mi empeño por los detalles y mi obsesión por María Isabel, llegaron a insinuarme que mi trabajo nunca sería riguroso y tienen razón. 'Lunática', el libro que acabo de publicar con Libros del K.O, es el relato de una obsesión. Emilio Sánchez Mediavilla, mi editor, escribe en la contraportada que ha sido una búsqueda “originalísima, apasionada, a ratos caótica, callejera, marginal, intuitiva, detectivesca, desesperada y torrencial”. Ha sido, desde luego, la búsqueda de mi vida y, el día que tuve en mis manos su foto, el día que abracé a su hermano o el día que conocí a su madre, fui profundamente feliz.

En 'Lunática' podréis conocer mejor mi obsesión, pero, sobre todo, podréis conocer mejor a María Isabel. ¡Menuda tía! Creo que no nos llevaríamos muy bien, la verdad, pero la quiero por encima del tiempo, de lo posible, por encima de lo que significa estar viva o estar muerta. Su muerte fue una chispa, una pequeña chispa en un noviembre cualquiera, que pudo haber cambiado las condiciones materiales de las prostitutas de Bilbao, pero que, finalmente, no cambió casi nada. Eso sí, nadie podrá decir nunca que su historia es una historia desconocida.

Ojalá ‘Lunática’ sea una excusa contra el olvido.

2020/06/19

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | CARLOS MONSIVÁIS; UNA VIDA CONSECUENTE ENTRE LETRAS, GATOS Y MILITANCIA

Museo del Estanquillo / Carlos Monsiváis y Juan Gabriel //

Carlos Monsiváis; una vida consecuente entre letras, gatos y militancia

Nacido en 1938 en la Ciudad de México, Carlos Monsiváis inició de manera temprana su trayectoria como escritor, periodista y editor.
Secretaría de Cultura | Gobierno de México, 2020-06-19
https://www.gob.mx/cultura/articulos/carlos-monsivais-una-vida-consecuente-entre-letras-gatos-y-militancia

Caso omiso, Posmoderna, Pío Nonoalco, Copelas o maullas, Monja desmatecada, Fray Gatolomé de las bardas, Carmelita Romero, Evasiva, Nana Nina Ricci, Chocorrol, Fetiche de peluche, Mito genial, Ansia de militancia, Miau Tse Tung, Miss oginia, Miss antropía, Zulema Maraima, Voto de castidad, Catzinger y Peligro para México son solo algunos nombres de los gatos que acompañaron a Carlos Monsiváis en sus días dedicados a devorar libros, a analizar la cultura mexicana y latinoamericana, a coleccionar miles de piezas que dan cuenta de la historia de nuestro país y a contribuir a sentar y alimentar los pilares de diversos movimientos sociales que dieron origen al México democrático contemporáneo.

Nacido en 1938 en la ciudad de México, Carlos Monsiváis inició de manera temprana su trayectoria como escritor, periodista y editor. Sus primeros pasos en el mundo de las letras se dieron en las revistas 'Medio Siglo' y 'Estaciones', para posteriormente trabajar como director del suplemento 'La Cultura en México' de la revista 'Siempre!'.

Como notable cronista, Monsiváis es autor de grandes títulos como ‘Días de guardar’ (1970), ‘Amor perdido’ (1977), ‘Entrada libre’ (1987), ‘Escenas de pudor y liviandad’ (1988), ‘Los rituales del caos’ (1995), ‘El 68, la tradición de la resistencia’ (2008) y ‘Apocalipstick’ (2009); textos en los que el autor capturó el dinamismo de la sociedad mexicana en todas sus aristas: la política, los movimientos sociales, la cultura popular, el poder, los grandes personajes históricos, las costumbres, la moral y el erotismo. Su habilidad para capturar el devenir histórico de nuestro país se manifestó en él de manera temprana, pues la primera crónica publicada por Carlos Monsiváis data de cuando el escritor tenía alrededor de 16 años y versa sobre una marcha en la que participó en contra del golpe de Estado en Guatemala orquestado por la CIA, manifestación en la que estaban presentes Diego Rivera y Frida Kahlo. De acuerdo con la escritora Elena Poniatowska, con esa marcha afloró en Monsiváis la “capacidad de reseñar y sobre todo analizar cualquier acontecimiento político o cultural que le pusieran enfrente”.

Aunque su inabarcable obra se aleja de la narrativa; Monsiváis es autor de ‘Nuevo catecismo para indios remisos’ (1982), su único libro de narrativa que se compone de fábulas que abordan las relaciones entre los evangelizadores y los indígenas. Asimismo, más allá del Monsiváis cronista y el Monsiváis ensayista; existe un agudo crítico cultural cuyo trabajo lo convierte en uno de los más importantes en México. Sus libros también incluyen asuntos biográficos como es el caso de ‘Lo marginal en el centro’ (2000), ‘Yo te bendigo vida’ (2002) y ‘Adonde yo soy tú somos nosotros’ (2000).

La obra de Carlos Monsiváis se caracteriza por no aislarse del mundo y la realidad convulsa y cambiante que lo rodea. El centro de su producción literaria, la crónica y el ensayo, permite a Monsiváis no solo registrar y analizar la cultura mexicana y latinoamericana, retratar e hilar la historia cultural de la Ciudad de México y sus personajes, y convertirse en una autoridad intelectual, sino a la vez formar parte de una serie de movimientos sociales con los que compartía época e ideales. De esta manera, Monsiváis logró convertirse en una voz consecuente y en uno de los intelectuales de izquierda más importantes del siglo XX.

Su participación en movimientos como el de la libertad sexual, la liberación homosexual, el feminismo y el laicismo fue notable. En agosto de 1975, pocos años antes de la primera manifestación de personas homosexuales en México y al lado de la dramaturga Nancy Cárdenas y el escritor Luis González de Alba, Monsiváis escribió el primer manifiesto en defensa de los homosexuales, que llevó por nombre 'Contra la práctica del ciudadano como botín policíaco'. En este texto, publicado en la revista 'Siempre!', los autores denunciaban la persecución policíaca constante de la que eran objeto las personas homosexuales en el país.

La homosexualidad de Monsiváis no era ningún secreto y por el contrario tuvo una intensa vida de militancia que lo convirtió en un referente del movimiento LGBT+. De este modo, su preocupación por los derechos civiles de las personas de las minorías sexuales quedó reflejado en múltiples artículos, crónicas y columnas en las que hace un recorrido por las manifestaciones de la homofobia en nuestro país y denuncia los lacerantes crímenes de odio.

En 'Que se abra esa puerta: crónicas y ensayos sobre diversidad sexual' (2010), compuesto por una serie de ensayos en los que Carlos Monsiváis abordó los temas relacionados con la homosexualidad, documenta la expresión social y cultural de las minorías sexuales, empezando por el escarnio público y la marginación que han padecido por parte de las instituciones, pasando por las manifestaciones artísticas y culminando en la reivindicación política de estos sujetos.

“Como en el caso de la salud reproductiva, los derechos del colectivo LGBTI son ahora también parte de la causa general del desarrollo civilizatorio. Aun tomando en cuenta las resonancias negativas y el clima de homofobia febril, éste es un gran avance”, señala el propio Monsiváis.

De acuerdo con la feminista Marta Lamas, en la década de 1970 la segunda ola del feminismo mexicano encontró en Carlos Monsiváis un gran aliado, pues el feminismo fue una de las causas que más le importaron y se convirtió en uno de los pocos intelectuales en analizar el desarrollo del movimiento feminista y a responder los cuestionamientos que ponía sobre la mesa. Monsiváis generó en torno a este tema una gran cantidad de ensayos, crónicas, notas y reseñas, de los cuales algunos pueden consultarse en la obra póstuma ‘Misógino feminista’ (2013).

Otra de las luchas en las que Monsiváis se convirtió en rostro público y que defendió con gran ahínco es el laicismo, que él mismo describía como “la movilización crítica que no admite la intolerancia de la derecha y el odio activo contra la secularización”. La defensa de Monsiváis del Estado laico fue tácita, incluso en 2006 durante la ceremonia de entrega del Premio Nacional de Ciencias y Artes, el escritor mostró su inconformidad hacia las declaraciones de un secretario de Estado que sugirió “volver a la religión como el espacio de formación de valores”. Sobre este tema, el escritor publicó en 2008 el libro 'El Estado laico y sus malquerientes', un texto en el que aborda la historia del Estado laico y los intentos de diferentes sectores de oponerse a la laicidad.

Además de las letras, Monsiváis mostró un apasionado interés por el cine, en una entrevista para el programa Shalalá el cronista compartió que además de leer cerca de 200 páginas al día veía en promedio 9 o 10 películas a la semana. Asimismo, se convirtió en un coleccionista entusiasta y logró conformar una colección que abarca fotografía, caricaturas, juguetes, arte plástico, carteles, partituras, películas, periódicos, revistas, grabados, dibujos, maquetas y miniaturas; logró reunir más de 20 mil piezas que actualmente conforman la colección permanente del Museo del Estanquillo.

Carlos Monsiváis es uno de los autores más importantes del siglo XX en nuestro país, con su aguda pluma y sentido del humor único logró registrar la cambiante y móvil cultura mexicana y latinoamericana con una visión en la que la dicotomía y las fronteras entre alta cultura y baja cultura se desvanecen. Sus análisis podían ahondar en las letras de Salvador Novo, Amado Nervo, Octavio Paz y Rubén Darío; pero también podían centrarse en José Alfredo Jiménez, Agustín Lara, María Félix, Cantinflas y Dolores del Río.

Tras años de una larga vida intelectual, Carlos Monsiváis falleció a causa de una fibrosis pulmonar el 19 de junio de 2010 a los 72 años. Con su muerte, más de una docena de gatos se quedaron huérfanos, perdimos a uno de los más grandes cronistas y llegó a su fin el retrato histórico de nuestro país que Monsiváis desentrañó gracias a su aguda mirada.

"Sin mis libros me sería imposible vivir y sin mis gatos también. Los libros no aúllan ni los gatos proporcionan sabiduría, no podría elegir. Preferiría entonces vivir sin mí", señaló Carlos Monsiváis en una entrevista con el periodista Jorge Ricardo para el periódico Reforma. 

LECTURAS
>
Juan Gabriel, ícono gay para una generación de mexicanos.

El cantante reflejó la contradicción de la sociedad mexicana sobre la diversidad sexual.
Mónica Cruz | Verne, El País, 2016-08-30
https://verne.elpais.com/verne/2016/08/29/mexico/1472502546_954858.html
>
Todos sabían que Monsiváis era gay.
Eve Gil | Siempre!, 2016-11-26

http://www.siempre.mx/2016/11/todos-sabian-que-monsivais-era-gay/

2019/05/10

DOCUMENTACIÓN | POLÍTICA | DISCÍPULAS DE THATCHER

Discípulas de Thatcher
¿Hasta qué punto algunas de las políticas españolas imitan a la Dama de Hierro? De poco servirá un Congreso paritario si está lleno de herederas de esta forma de hacer política
M. Ángeles Cabré | El País, 2019-05-10
https://elpais.com/elpais/2019/05/08/mujeres/1557340774_060144.html 

Si nuestro país no se ha escorado hacia la derecha en las últimas elecciones como algunos predecían, es, en parte, gracias a la democratización del feminismo, es decir, al ensanchamiento de su base en todo el espectro político. Las mujeres no votan a quienes las insultan, o al menos no mayoritariamente, y por eso seguramente la menor parte de los votantes de Vox son mujeres. Además, a pesar de lo mucho que alarmaba la foto de los candidatos a la presidencia del gobierno, el anuncio del primer Congreso de los Diputados paritario es una conquista digna de ser celebrada: ¡Ya tocaba!

Las recientes movilizaciones de las mujeres en España, con dos esplendorosos 8 de marzo, han movilizado también su voto. Donald Trump provocó las Women’s March en Estados Unidos y el paso de un aluvión de activistas a la política, mientras en España una suma de factores ha despertado el interés de la sociedad por la ‘res publica’ y ha hecho que la participación haya sido esta vez de más del 75%, frente a los casi 10 puntos menos de los anteriores comicios. Entre esos factores es evidente que se cuenta el desprecio por los derechos conquistados por las mujeres que algunos partidos ejercen. “Ni un paso atrás”, se gritó el Día de la Mujer. Y así ha sido.

Pero más parlamentarias no es sinónimo de más política “en femenino” y, ahora que se cumple el 40 aniversario de la llegada al poder de Margaret Thatcher —exponente máximo del ejercicio masculino de la política bajo la apariencia de una mujer—, no está de más analizar en qué medida pervive su legado. ¿Hasta qué punto algunas de nuestras políticas la imitan? De poco servirá ese congreso paritario si está lleno de herederas suyas.

La Dama de Hierro se convirtió en 1979 en la Primera Ministra de Reino Unido, siendo la primera fémina en tomar las riendas de un estado en Europa. Desde el número 10 de Downing Street, jamás le tembló el pulso a la hora de tomar decisiones. Sus únicos modelos habían sido masculinos y, en demasiadas ocasiones, ejemplos de crueles gobernantes e implacables estadistas. En ellos se espejeó y de ellos fue digna epígona. ¿Ese modelo perdura o está ya finiquitado?

La conservadora y autoritaria Thatcher permaneció en el cargo hasta 1990. Nos preguntamos qué fue lo que sus electores y sus electoras valoraron de ella. Las privatizaciones salvajes, el combate a los sindicatos y la supresión de derechos laborales no parecerían en principio buenas escaleras para llegar al triunfo y, sin embargo, fue reelegida. La situación geopolítica era en aquellos años muy distinta a la de hoy. El mundo sufría los coletazos de la Guerra Fría y el capitalismo salvaje afianzaba posiciones. No había espacio para perfiles bajos ni gestos conciliadores. Y Thatcher cumplió con su papel de ferviente partidaria del neoliberalismo que en fechas recientes nos estalló entre las manos como una granada. ¿Ese modelo feroz es ahora válido?

La campaña electoral que aún estamos viviendo —centrada ahora en la lucha por los municipios, las autonomías y el Parlamento Europeo—, nos ha dado ejemplos de thatcherismo que han provocado reacciones beligerantes, sobre todo entre las integrantes de su propio sexo. Tanto Rocío Monasterio en la capital como Cayetana Álvarez de Toledo en Barcelona, presidenta de Vox en la Comunidad de Madrid y cabeza de lista del PP por la Ciudad Condal, han demostrado saber poco de discursos dialogantes. Permanentemente airadas, lanzándose a la mínima a la yugular de los y las contrincantes, han hecho del actual panorama político, polarizado y crispado, un lugar mucho menos habitable.

A su lado Inés Arrimadas o la misma Isabel Díaz Ayuso, las representantes de Ciudadanos y del PP, ambas poco dadas al arte del masajismo lingüístico, son meras aprendices. Monasterio y Álvarez de Toledo son de clase alta, hieráticas y altivas. Nacidas ambas en 1974, han demostrado una especial beligerancia hacia el feminismo organizado y no quieren ni oír hablar del MeToo, que les parece un ejercicio de victimismo. También cuestionan la Ley de la violencia de género y la huelga feminista del 8 de marzo les parece un disparate.

De su boca hemos oído cosas como que el feminismo infantiliza a las mujeres y las convierte en seres sin criterio, cosa que se traduce en tomar a millones de mujeres por idiotas. ¿De verdad somos susceptibles de sumisión las feministas que celebramos el 8 de marzo? ¿A quién se supone que obedecemos? ¿Al espíritu de Simone de Beauvoir, a Judith Butler, a Oprah Winfrey? Para empezar existen múltiples feminismos, con diferencias sustanciales en sus idearios, lo que ya de por sí dificulta el borreguismo. ¿O más bien será que tanta librepensadora suelta y cabreada no conviene a algunos partidos, basados en la perpetuación del patriarcado?

Cuando quedan pocos días para celebrar las elecciones municipales, basta con retrotraernos a las de 2015 para advertir que quienes votaron a Manuela Carmena y a Ada Colau no sólo se inclinaron por programas políticos de izquierdas, sino que también valoraron justamente lo contrario de lo que propugnan Monasterio y Álvarez de Toledo. Carmena y Ada Colau prometían una feminización de la política —tanto en las formas como en el fondo— y lo han hecho desde las premisas del feminismo y sin ocultar su adscripción al movimiento.

Las elecciones del 2015 fueron un punto de inflexión en la historia del país. No sólo feminizaron el gobierno de nuestras dos principales ciudades, sino que supusieron un golpe a la política patriarcal, a su tono autoritario y a sus maneras corrosivas. Se diría que ahora la irrupción de Vox y la peligrosa deriva del PP hacia postulados afines a la ultraderecha, han recuperado la obsoleta figura de la Señorita Rottenmeier. Se entiende que hayan querido disfrazar sus ideas de empoderamiento femenino, que es lo que movió en su día a Ciudadanos a escoger a Inés Arrimadas como cabeza de lista en Cataluña —un partido hasta entonces profusamente masculino—, pero diría que es una pésima estrategia para captar votos femeninos.

En plena cuarta ola del feminismo, no parece una táctica brillante ejercer el antifeminismo tan descaradamente desde las tribunas públicas. ¿Quién quiere señoritas Rottenmeier pudiendo tener a políticas conciliadoras, dialogantes y empáticas? Adoptar las maneras autoritarias que se han adscrito históricamente al género masculino, ahora que este se está reinventando y feminizando, es involución y contrasentido.

2019/02/07

DOCUMENTACIÓN | DERECHOS | SUSANA FONT: "LA RELACIÓN ENTRE EL FEMINISMO Y EL MUNDO GAY SIEMPRE HA SIDO COMPLICADA"

MAS / Susana Font //

“La relación entre el feminismo y el mundo gay siempre ha sido complicada”

Entrevista con Susana Font, fundadora de Ambiente G
Marina Dorado | MAS · Mujeres a seguir, 2019-02-07
https://www.mujeresaseguir.com/social/noticia/1120310048615/relacion-feminismo-y-mundo-gay-siempre-sido-complicada.1.html

Susana Font tiene una larga trayectoria como activista LGBTI. En 1995 empezó a trabajar en la Coordinadora Gay Lesbiana y una década después puso en marcha Ambiente G, uno de los principales medios en español dirigidos al colectivo. Desde entonces ha compatibilizado su papel como directora de la publicación con su trabajo en el mundo del marketing online. Recientemente se ha incorporado a The Collider, un programa de innovación de Mobile World Capital Barcelona que conecta el talento empresarial con el investigador para crear ‘startups’ tecnológicas que den respuesta a los retos que plantea la sociedad actual. El mes que viene será una de las ponentes de LB Talks, una jornada promovida por mujeres lesbianas, bisexuales y personas aliadas de la diversidad que tendrá lugar en la Ciudad Condal el próximo 16 de marzo y en el que también participará ‘Mujeres a Seguir’. Font, que forma parte de la junta de LB Talks, hablará sobre la homosexualidad en los videojuegos, un mundo que conoce bien porque durante años ha trabajado en el sector de los esports.

¿Cómo pasa una de estudiar Física al marketing y a dirigir un medio sobre temas LGTBI?
Empecé estudiando Física, pero pronto me pasé a Cine en la ESCAC. Cuando acabé la universidad, comencé a hacer colaboraciones en prensa aparte de mi trabajo de aquella época. Y esto me llevó a trabajar en Weblogs, la gente que hace Xataka. Empecé a colaborar con ellos cuando empezaban, y estuve casi diez años. Ahí cogí experiencia en el lanzamiento de medios.

Ha llovido desde que Ambiente G naciera allá por 2006. En internet eso es una vida. ¿Habéis cambiado mucho en este tiempo?
Sí, nos hemos hecho mayores y el medio también. El núcleo de editores del blog es prácticamente el mismo desde el principio, aunque se ha unido gente más joven. Nosotros nos hemos hecho mayores y eso hace que tus intereses y lo que te apetece publicar evolucione. Efectivamente, doce años en internet es una vida entera y te tienes que adaptar a los cambios en el medio. Creo que lo hemos conseguido, si no, no seguiríamos aquí. Internet es un poco como cualquier otra industria, aunque se mueve más rápido en algunos aspectos. Simplemente es cuestión de adaptarse.

Unos meses antes, en 2005, se había aprobado el matrimonio homosexual. ¿Cómo ha cambiado la visión de la sociedad española sobre el colectivo desde entonces?
En ese momento todos teníamos muy claro que había que seguir luchando. Ya nos podíamos casar, pero eso no era el fin, solo habíamos ganado una batalla. Ahora hay una generación de gente joven, adolecente diría yo, que han crecido con la posibilidad del matrimonio y en familias que les han ayudado a vivir su homosexualidad sin discriminaciones. Teniendo una infancia y adolescencia tan normales como las de la gente heterosexual. No es el caso de todos, pero sí de una buena parte. Nosotros luchamos para que fuera así, y es un éxito. Pero también hemos notado que al haberlo vivido todo con tanta normalidad, no ven la necesidad de seguir luchando. Y hay que hacerlo. En España estamos en torno al 70% de aceptación, es uno de los países con los porcentajes más altos, pero hasta que no consigamos el 100% queda mucho por hacer. Solo hay que fijarse en los ataques homófobos que hay continuamente.

Además de cubrir la actualidad, uno de vuestros objetivos es dar visibilidad a referentes LGTBI. ¿Es más fácil ahora que la gente hable claramente sobre su identidad o su orientación sexual?
Es algo que también hemos notado, hay varias cosas que lo incentivan. Sobre todo, que cada vez hay más representación en la ficción y más famosos que se atreven a decirlo públicamente. Esto anima a que la gente también se sienta más cómoda al hablar en sus círculos, y esta gente también se lo pone más fácil a los demás. Funciona como una onda expansiva. Pero aún quedan ámbitos en los que es más complicado. Uno de los más problemáticos sigue siendo el laboral. Hay mucha gente que todavía no se atreve a decirlo abiertamente y mide sus palabras al máximo. Hasta que todos nos sintamos libres de comentar como hacen los heterosexuales que, por ejemplo, hemos pasado el fin de semana con nuestra pareja o hijos, no habrá igualdad.

¿De qué estereotipo, comentario o prejuicio que sigues escuchando estás más harta?
Los bisexuales son los que se llevan la peor parte. Muchas veces son tratados de ‘traidores’ por ambas partes, tanto heterosexuales como homosexuales. Se quejan de que si están en una relación homosexual se les ve como homosexuales y si están en una relación heterosexual se les ve como heterosexuales, cuando ellos son siempre bisexuales, independientemente de su relación. Luego está el Orgullo, que cada año supone un dolor de cabeza importante. Hay gente que se queja de que no les representa porque le falta seriedad. Y sí, la imagen que dan los medios es siempre lo más escandaloso, lo más estrafalario. Pero mi punto de vista es que si no te representa es porque no vas ni tú ni los que son como tú. Tienes que ir y hacer que te represente. Lo interesante del Orgullo es que reúne gente muy diferente con intereses muy diferentes y vidas muy diferentes, pero todos unidos luchando por una causa común: por la libertad para ser uno mismo.

¿Cómo ves la relación entre el feminismo y el mundo gay? Son movimientos que han ido históricamente de la mano, pero parece que en los últimos tiempos han surgido algunas discrepancias por cuestiones como los vientres de alquiler.
Creo que estas discrepancias han existido siempre. A lo mejor no tan evidentes como ahora, pero siempre ha sido una relación complicada. Recuerdo que hace veinte años también existían tiranteces entre gays y lesbianas y feministas. Pero siempre había un punto en común, una lucha que era igual para todos, y todos empujaban en esa dirección. Creo que ahora pasa lo mismo. Hay diferencias sobre un tema, la gestación subrogada, y es normal que las haya. Si es complicado que dos personas se pongan de acuerdo sobre él, imagina dos colectivos con los millones de opiniones que representan. Es sano que exista el debate, incluso cuando escucho a gente con opiniones que me estremecen. Pero creo que en ese debate se está obviando algo importante. Hay gente que da por hecho que tiene derecho a tener hijos. Yo no lo tengo tan claro. Creo que más bien son los niños los que tienen derecho a tener un progenitor que les quiera. En cualquier caso, estoy segura de que tarde o temprano la ciencia nos dará la posibilidad de gestar bebés fuera del útero y entonces el debate será otro.

Siempre has compatibilizado Ambiente G con otros trabajos. Háblanos de tu último proyecto, The Collider.
Es un programa de transferencia tecnológica del Mobile World Capital. Lo que hacen es coger estudios científicos universitarios y unen al equipo que está detrás con un equipo emprendedor para comprobar su viabilidad empresarial, si sería rentable comercialmente hacer algo con él. Y en caso de que así sea, llevarlo al mercado. Yo me estoy dedicando a analizar la viabilidad de estos proyectos.

2018/12/20

ARTÍCULOS | Gómez Beltrán, Iván | La despenalización identitaria y la amnistía política masculina en la España de la Transición democrática

Gómez Beltrán, Iván (2018) [12-20]. La despenalización identitaria y la amnistía política masculina en la España de la Transición democrática: movimiento feminista y LGTB. Arenal: revista de historia de las mujeres [ISSN 1134-6396], 25-2, 425-442.

Ed. digital: Open Access | Revistas UGR [Universidad de Granada]
https://revistaseug.ugr.es/index.php/arenal/article/view/5231
Ed. digital: Open Access | Dialnet
https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=6765914

[.es] La caída del Régimen dictatorial de Francisco Franco lleva al inicio de un proceso de despenalización de los denominados “delitos femeninos” y de las identidades, gay, lesbiana, bisexual y trans* paralelo a la organización política de estos colectivos. Estas formaciones se despliegan en un periodo de “apertura” —plena Transición Democrática— enfrentándose tanto a las problemáticas internas de sus movimientos como a los continuos obstáculos impuestos por las estructuras del Estado que parecían “olvidarse” intencionalmente de las alteridades de género. Un claro ejemplo serán las leyes de amnistía de entre 1975-1977 que demuestran como determinados “colectivos” serán excluidos en nombre del discurso paternalista del “bien común”.

2018/12/11

TFM | Andreu Muñoz, Sela | Feminismos y LGTB: encuentros y desencuentros. Reflexiones desde el contexto español

Andreu Muñoz, Sela (2017). Feminismos y LGTB: encuentros y desencuentros. Reflexiones desde el contexto español. Trabajo Fin de Máster, Universitat Jaume I. Máster en Igualdad y Género en el Ámbito Público y Privado, curso 2016-2017. Dirección: María Mercedes Jabardo Velasco.
 
Ed. digital: Open Access | Repositori UJI [Universitat Jaume I] | 2018-12-11
https://repositori.uji.es/xmlui/handle/10234/177998

Una introducción por regla general ha de situarnos y situar el porqué de la investigación que aquí se plantea. No sé si seré la única, pero siempre suelo escribir la introducción una vez he acabado el trabajo. Al principio hay toda una maraña de ideas, esquemas y apuntes, un orden lógico (o eso pensamos) que luego, en el transcurso de la investigación, va mutando, incorporando nuevos temas y eliminando otros. Al principio quieres abarcar mucho, y luego el tiempo y el espacio permiten lo que permiten. Así, en un primer momento, quería trabajar las relaciones entre los feminismos y las siglas LGTB en un sentido amplio, como movimiento social y como teorías y corrientes de pensamiento; pretendía cruzar cada una de las diferentes siglas LGTBIQA+ con la pluralidad de los feminismos; y todo eso, en el marco de un trabajo final de máster. Como digo, la realidad se impone y al final uno logra conseguir lo que buenamente puede.

Así, empecé a preguntarme ¿qué es la igualdad de género? ¿qué es el feminismo? ¿qué busca el movimiento feminista? ¿se puede hablar de un único movimiento feminista en el Estado Español? Y, por otro lado, ¿qué significan las siglas LGTB?, ¿son necesarias tantas siglas? ¿podemos hablar de un movimiento LGTB español? Y a todo esto, ¿en qué se relacionan? ¿es feminista el movimiento LGTB? ¿es diverso el movimiento feminista? ¿qué aporta la diversidad a la igualdad y viceversa? Eran tantos los interrogantes como ambicioso era el proyecto.

A quien busque respuestas cerradas y fijas a estas preguntas, le invito a no seguir leyendo por temor a defraudarlo. Este texto responde y no responde a la vez a todas estas cuestiones. Se trata de un planteamiento que no busca ser exhaustivo, ni tampoco lo pretende, sino más bien una aproximación parcial, como más tarde explicaré, que bien pudiera conducir a una posible futura investigación de carácter más amplio. No es sino una primera toma de contacto, en la que se presentan algunas de las múltiples intersecciones entre los feminismos y las siglas LGTB.

En el primer capítulo que sigue a esta introducción y que lleva por título "Intersecciones en movimiento, una genealogía compartida", se describirán las similitudes y diferencias en tanto que movimientos sociales de base identitaria, investigando cómo se construye el sujeto político a través del discurso y en la praxis, la necesidad imperante de nombrarse y el ejercicio de esta reivindicación.

Como cruce de caminos, presentaré también los encuentros y desencuentros de estos movimientos sociales, tratando de dar cuenta de las confluencias y enfrentamientos entre estas luchas, construyendo una genealogía compartida de la revuelta desde los años setenta hasta nuestros días, contextualizando la protesta en el marco del Estado español. Somos conscientes, y así lo expondremos, de la dificultad que supone tratar estos movimientos sociales como una realidad uniforme y análoga en todo el territorio, asumiendo de entrada posibles errores en cuanto al orden cronológico de estas reivindicaciones, que son de base territorial y no fueron homogéneas, pero que en lo que aquí se pretende -que es situar a quien todavía siga leyendo en las fases de las luchas y logros de estos movimientos sociales-, cumple sobradamente su cometido.

Se situarán así las reivindicaciones y conquistas de estos movimientos sociales, que comenzarán su faceta más visible por la derogación de la legislación discriminatoria en la Transición, sentando así las bases de unas luchas que tienen que ver con la consecución de derechos sociales y la creación de ciertos sujetos políticos y que todavía hoy siguen en pie de guerra.

2017/06/27

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | SER LESBIANA EN 1977: "DETRÁS DE LAS VENTANAS HAY LESBIANAS"

Instalación 'Molt amor per fer', de Ricard Martinez - Arqueologia del punt de vista //

Ser lesbiana en 1977.

Dos de las protagonistas de la primera manifestación homosexual en la ciudad reivindican el papel del feminismo en su lucha. Coinciden en el mucho trabajo que queda por hacer, pese a las victorias legislativas logradas tras batallar durante cuatro décadas.
Helena Pérez | El Periódico, 2017-06-27
https://www.elperiodico.com/es/barcelona/20170627/ser-lesbiana-en-barcelona-en-1977-dia-orgullo-gay-6131824 

Una de las grandes fotos, en blanco y negro, muestra un elegante, apasionado y, quién sabe, quizá algo teatralizado beso entre dos hombres, de pie, en el centro de una cafetería. Se tomó en 1977 y hoy sirve, sobre todo, de 'photocall' para las decenas de turistas que, cada hora, la usan de fondo para sus 'selfis', muchos sin reparar en el significado de la imagen. Otros sí, por supuesto, e incluso imitan su gesto. Ese era uno de los riesgos de colocar la muestra en tan céntrico lugar de la turistificada Barcelona, la plaza Reial, pero era donde debía a estar. A un paso de la Rambla, lugar en el que se vivió el episodio que recuerda la instalación 'Molt amor per fer', obra de Ricard Martínez. La exposición, que conmemora el 40º aniversario, el pasado lunes, de la primera manifestación LGTBI en la ciudad, es el primero de una serie de actos organizados por el Ayuntamiento de Barcelona junto a entidades y colectivos de la ciudad durante todo el año, que incluye una web de testimonios de la mítica manifestación.

Dos de las personas que participaron en la marcha y que además de en la citada web han brindado también su testimonio en un documental sobre las cuatro décadas de lucha del colectivo, que se presentará también en el marco del aniversario, son Maria Giralt y Empar Pineda. Ambas coinciden en que aquella manifestación significó un punto de inflexión: no estaban solas y había llegado el momento de salir a la calle. Coinciden también en la necesidad, aún hoy, de reivindicar el papel de las lesbianas, como mujeres, siempre a la sombra de los hombres, también de los gais, y el papel, a su vez, del feminismo, en esa lucha. "Pese a que, sobre el papel, la igualdad hoy es real, no hay que bajar la guardia. Por un lado porque las leyes pueden cambiar, y hay que defenderlas, y por el otro, porque, por mucho que digan las leyes, seguimos viviendo en una sociedad machista y patriarcal", resume Giralt.

Pineda comparte el diagnóstico e insiste en la necesidad de trabajar desde los colegios. "Pese a que somos muchos los que llevamos décadas luchando y hemos sumado muchas victorias, los niños y niñas gais, lesbianas y trans siguen sufriendo acoso escolar en las escuelas", insisten.

Para trabajar en esa línea, el ayuntamiento ha anunciado este martes la creación de un Centro Municipal de Recursos LGTBI, el primero de España, que gestionarán entidades del colectivo. Se trata de un espacio de 1.200 metros cuadrados destinados a servicios especializados de atención directa al colectivo, que prevén inaugurar el próximo verano.

El Periódico / Maria Giralt //

"Subíamos la Rambla gritando: 'Detrás de las ventanas hay lesbianas'"

Maria Giralt fue una de las cuatro mil personas que participaron en la primera manifestación LGTBI en Barcelona en junio de 1977. Tenía 18 años y fue una de las impulsoras de la primera coordinadora de lesbianas de la ciudad, reivindicando un feminismo radical.
Helena Pérez | El Periódico, 2017-06-27
https://www.elperiodico.com/es/barcelona/20170627/subiamos-la-rambla-gritando-detras-de-las-ventanas-hay-lesbianas-6131050

En el paraninfo de la facultad de Psicología de la Universitat de Barcelona, una pancarta enorme -Maria la recuerda así, muy grande- anunciaba la presentación del Front d’Alliberament Gai de Catalunya (FAGC). Ella tenía 18 años y se había matriculado en Psicología para ver si le daban "alguna pauta". Se paseó arriba y abajo por delante de aquel cartel varias veces. No quería pararse justo enfrente para que no pareciera que le interesaba. Pero le interesaba, por supuesto que le interesaba. Y pasó por delante todas las veces que necesitó hasta tener claros el lugar y la hora de la presentación, que era en aquel lugar y a aquella hora, así que entró. "Si no hubiera sido por esa casualidad, seguramente no estaría aquí, ahora", recuerda, 40 años después, Maria Giralt, directora general de Gayles TV.

Ese aquí y ahora es la plaza Reial, este lunes, día en que se cumplían cuatro décadas de aquel 26 de junio de 1977 en el que más de 4.000 personas recorrieron con orgullo -no es ningún chascarrillo, es el sentir con el que lo hicieron- la Rambla, en la primera manifestación LGTBI de la ciudad, una manifestación convocada todavía al margen de la ley, pese a celebrarse casi dos años después de la muerte del dictador.

Al terminar la presentación, Maria se acercó a la mesa y preguntó a los ponentes, hombres, si tenían algún grupo de mujeres. Le respondieron que lo sentían, pero que no, aunque le abrieron una ventana. Le dieron una hoja mecanografiada en papel carbón con 30 nombres y 30 números de teléfono. Eran mujeres que, de una forma u otra, habían contactado con ellos. Maria se marchó a casa sujetando fuerte aquel papel entre las manos y empezó a llamar. ¿Qué podía perder? De las 30, logró que 10 le hicieran caso. Quedaron frente al Cine Catalunya -donde ahora está la FNAC- un sábado. Entraron en el bar Núria -que, como casi todo, entonces no era como ahora-, y allí y así nació el primer colectivo de lesbianas dentro de una organización gay.

Explosión de libertad

Aquella cita en el Núria, también en la Rambla, días antes de la manifestación, en la que por supuesto también participaron, supuso para Maria, y obviamente no solo para Maria, un punto de inflexión. "Ya no estaba sola. Éramos muchas. Aquello fue una explosión de libertad. Subíamos la Rambla gritando 'detrás de las ventanas, hay lesbianas'; 'detrás de los balcones, hay maricones'", rememora Giralt, quien odia la expresión "normalizar" desde que a los 17 la novia que, sin ponerle nombre, tuvo desde los 14, la dejó porque "quería ser normal".

Lo importante de aquella protesta -que la ciudad recuerda estos días en la exposición fotográfica 'Molt amor per fer'- es que la gente perdió el miedo. "El miedo lleva a la inacción y en aquel momento la gente decidió actuar. Ver, en la calle, a más de 4.000 personas gritando contra la ley de peligrosidad social y por el derecho al propio cuerpo nos sorprendió a muchos. Nos sirvió para decir, queremos esto. Queremos ir por la calle y ser como somos. Vivir con libertad", explica la mujer. Además, poco después, el gobierno sacó la homosexualidad de la ley de peligrosidad social. "Algo tendría que ver en ello que fuéramos tantos en la calle", añade esta pionera del activismo por los derechos de las mujeres.

Con el tiempo, poco, esta coordinadora -gran parte de ella- nacida en el Núria abandonó el FAGC y se acercó al feminismo radical. "Nos encontramos dentro del FAGC con una misoginia latente y patente por parte de algunos de sus miembros con la que se hacía difícil convivir. Ellos eran 100 y nosotras, 10. Éramos la minoría de la minoría. Nos peleábamos por cosas como el diseño los carteles de las fiestas que organizábamos, que no nos representaban. Pedíamos que dejaran de ser tan falócratas. Para ellos todo eran falos y nosotras entendíamos el falo como la representación del poder", ejemplifica Giralt, quien reivindica el papel histórico del feminismo en la lucha por la liberación sexual.

El Periódico / Empar Pineda //

"Para Franco las lesbianas no existíamos"

Empar Pineda fue una de las asistentes a la primera manfiestación LGTBI en Barcelona, hace cuatro décadas. "La protesta marcó un punto de inflexión, las lesbianas necesitábamos referentes, saber que no estábamos solas".
Helena Pérez | El Periódico, 2017-06-27
https://www.elperiodico.com/es/barcelona/20170627/para-franco-las-lesbianas-no-existiamos-6131320

Empar Pineda, (re)conocida militante feminista e izquierdista, referente en las luchas antifranquistas y por las libertades desde bien joven, tardó mucho en salir del armario. Recuerda que una vez, en Madrid, ya con treintaytantos, tras una charla a la que fue invitada para hablar como feminista sobre el encaje entre el lesbianismo y el feminismo, se le acercaron dos mujeres. "Oye, a ti qué te pasa, con ese plumón que tienes de lesbiana, y hablando del tema cómo si no tuvieras nada que ver...", explica que le dijeron. "Y me quedé pensando: ¡Cuánta razón tenéis", prosigue. Hace 40 años -la conversación con Pineda se produce con motivo del aniversario de la primera manifestación LGTBI que la ciudad celebra con multitud de actos- ser lesbiana ni siquiera se planteaba como una posibilidad remota.

"Para las autoridades franquistas las lesbianas simplemente no existíamos. No concebían que pudiera haber sexo entre dos mujeres sin ningún hombre de por medio. Y esa negación, para las lesbianas, tuvo consecuencias muy negativas. Porque no había referentes. No sabíamos cómo organizar nuestros sentimientos, nuestra forma de vivir nuestra sexualidad. Esto puede parecer una tontería, pero es muy importante", reflexiona la veterana activista, quien agradece enormemente a aquellas dos mujeres aquel comentario sincero. "Al cabo de un tiempo, -continúa- me las volví a encontrar y, con ellas, y con otras, creamos la coordinadora de gais y lesbianas de Madrid".

"Déjate de tonterías, tú eres una lesbiana de tomo y lomo", recuerda también que le dijo otra compañera al reflexionar ella sobre sus relaciones de amistad íntima con las mujeres. "Cuando una compañera me dijo eso, sentí un gran alivio. Ponerle nombre a eso que sentía me produjo una satisfacción", relata.

La primavera de las mujeres
Nacida en Hernani en 1944, Pineda llegó a Barcelona con la muerte de Franco. Venía de haber empezado la carrera en Madrid, de cuya universidad la expulsaron por su activismo político. De allí pasó a Salamanca, y a Oviedo, donde pudo acabar Filología Románica. El primer gran momento que recuerda en Barcelona fue la celebración, en mayo de 1976, de las Jornadas Catalanas de las Mujeres. "Aquello fue un éxito tremendo. Piensa que en aquel momento estaba penalizado no solo el aborto, sino también el adulterio. Había muchísimo trabajo por hacer y teníamos ganas de hacerlo".

De allí nació la coordinadora feminista de Catalunya, y uno de los acuerdos de la coordinadora fue dar apoyo a la FAGC en la organización de la manifestación de 1977 contra la ley de peligrosidad social, explica la activista, quien recuerda a muchísimas mujeres, no solo lesbianas, tras la pancarta de la coordinadora feminista.

La asignatura pendiente
Pese a que, obviamente, la situación en estos 40 años ha mejorado para las lesbianas, a ojos de Pineda, la visibilización del colectivo sigue siendo una de las grandes asignaturas pendientes. "A las mujeres aún nos falta visibilidad. Las lesbianas tenemos que lograr situarnos. Ellos son muy visibles. Nosotras, aún no. Ya es fácil ver a hombres gais en cualquier ámbito, pero mujeres lesbianas cuesta más. Eso para el imaginario colectivo es un desastre", añade, optimista pese a todo por los en aquel momento impensables avances legislativos, "sobre todo en Catalunya". "Aunque, como dice una amiga, una cosa es la ley y otra cosa es la vida, andar cada día por la calle", concluye. Por ello siguen, con orgullo, trabajando.

2016/03/15

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | LAS HUELLAS DEL FEMINISMO

Las huellas del feminismo.
Andrea Momoitio | Pikara, 2016-03-15

https://www.pikaramagazine.com/2016/03/las-huellas-del-feminismo/ 

En noviembre de 1977, en lo que es ahora mi barrio, San Francisco, se produjo la primera huelga de prostitutas. Protestaban, tras una pancarta firmada por la Asamblea de Mujeres de Bizkaia [Vizcaya, AMV], por la muerte de Isabel Gutiérrez Velasco. Su cuerpo apareció en una celda de la cárcel de Basauri donde cumplía condena acusada de robo. Era prostituta. Sus compañeras no se creyeron la versión oficial y pusieron el grito en el cielo para exigir responsabilidades y protestar por la Ley de Peligrosidad Social, que aún estaba en vigor. Si no lo supiéramos, creeríamos que las prostitutas se han dedicado a esperar pacientes a que otras reclamásemos sus derechos.

Las mujeres, las lesbianas, las prostitutas, las trans, las raritas tenemos nuestros propios relatos. En el margen y al margen de los grandes libros de historia están escritas nuestras estrategias de resistencia, nuestros métodos, nuestras paciencias, nuestras recetas de lentejas y las que aportan grandes claves para lograr recuperar el hueco que nos corresponde del mundo. Nos enfrentamos a reestructurar la cultura y pretendemos acabar con la colonización de nuestros cuerpos y de nuestras vidas.

Un reto de tal magnitud requiere de organización y mucha fuerza, pero, sobre todo, necesita de memoria. La tarea parece inasumible si no somos conscientes de lo que ya han logrado nuestras antecesoras. Imaginad lo difícil que podría parecer hace tres siglos lo que vivimos ahora. La memoria feminista nos coloca en un camino común, en un paisaje compartido, en una historia propia en la que podemos coger impulso mirando hacia atrás orgullosas. Crear una genealogía propia, accesible y didáctica no es fácil. La cooperativa de comunicación feminista Pandora Mirabilia inauguró ayer en Madrid una exposición que pretende poner en valor la historia feminista. La exposición, impulsada por el Ayuntamiento de Madrid, se titula ‘Feminismos: ¿Te atreves a descubrirlos?’ y busca acercarlos a los barrios de la ciudad. El feminismo es tan complejo que resultaría imposible incluir cada detalle, pero la exposición te pica la curiosidad.

Prueben a descubrir el feminismo, de verdad. No se asusten, que sólo pretende que seamos más felices. Entender qué pasa a nuestro alrededor y por qué ocurre nos libera de dolores que no son más que síntomas del sistema podrido en el que nos ha tocado sobrevivir. Pandora Mirabilia lo tenía difícil para sintetizar la memoria de un movimiento tan crítico consigo mismo y tan rico en matices. El diseño de la instalación y de los paneles han sido obra de Emma Gascó, ilustradora también de ‘Pikara Magazine’, que ha logrado contarnos con claridad los grandes hitos del feminismo a nivel mundial y en el ámbito del Estado español; nos acerca también a figuras claves del pensamiento feminista y desmonta los prejuicios más habituales sobre nuestras intenciones. La exposición es para ir con tiempo. No hace falta que dejen los prejuicios en casa porque ese es uno de los objetivos de esta actividad: desmontarlos uno a uno.

Para las feministas ésta exposición es un homenaje. Todas y cada una de nosotras formamos parte de ese camino común, que se ha construido con nuestras pequeñas resistencias cotidianas, pero también con las vidas de todas nuestras muertas, que forman parte no sólo de nuestra memoria sino de nuestro día a día.

Gracias a todas por vuestra entrega. Seguimos adelante.

2014/06/15

ARTÍCULOS | Trujillo, Gracia | De la necesidad y urgencia de seguir queerizando y trans-formando el feminismo

Trujillo, Gracia [Universidad de Castilla-La Mancha] (2014) [06-15]. De la necesidad y urgencia de seguir queerizando y trans-formando el feminismo. Unas notas para el debate desde el contexto español. Ex aequo, 29, 55-67

Ed. digital: Open Access | Ex aequo
https://exaequo.apem-estudos.org/artigo/29-de-la-necesidad-y-urgencia-de-seguir-queerizando-y

[.es] En este texto analizo el surgimiento de las teorías y prácticas políticas feministas queer a finales de la década de los ochenta, y su crítica o nula recepción en el contexto español por parte de un sector importante del feminismo igualitarista, sobre todo a nivel académico e institucional. Este feminismo está anclado en un concepto culturalista de género que sigue sin cuestionar la diferencia sexual y la heteronormatividad, no reconociendo, todavía hoy, la existencia de otros sujetos con agencia y voz propias. Esto tiene una serie de implicaciones ético-políticas importantes, como la cancelación de los debates en torno a cuestiones como el trabajo sexual, o la violencia en parejas del mismo sexo, entre otras, y su reflejo en las políticas públicas de «género».

2012/09/21

TESIS | Carmona Pascual, Pablo César | Libertarias y contraculturales: el asalto a la sociedad disciplinaria

Carmona Pascual, Pablo César (2012). Libertarias y contraculturales: el asalto a la sociedad disciplinaria: entre Barcelona y Madrid 1965-1979. Tesis Universidad Complutense de Madrid, Facultad de Geografía e Historia. Fecha defensa: 2012-05-21. Bajo la dirección de Luis Enrique Otero Carvaja.

Ed. digital: Open Access | E-Prints Complutense, UCM [Universidad Complutense de Madrid]
https://eprints.ucm.es/id/eprint/16475/ 

Con esta tesis doctoral se pretende investigar como ciertas dinámicas sociales construyeron una forma de hacer política en torno a análisis ecologistas, feministas, antidisciplinarios o contraculturales que excedieron al consenso antifranquista y que construyeron dimensiones cotidianas de la política que desbordaron y desmontaron “las verdades” contempladas por la mayoría de los partidos y organizaciones de izquierdas. Una interpretación de la oposición que trata de buscar el valor añadido a dualismos como los de moderados y radicales, pactistas y rupturistas, reformistas y revolucionarios para embarcarse en la crítica del proceso opositor. Indagando en las posturas expuestas por el movimiento libertario y contracultural hispano que, en el horizonte del mayo del 68, expresó alternativas que desarmaron el corazón de la política tradicional, ocupado por los programas de las múltiples expresiones partidistas del comunismo y de la socialdemocracia. Movimientos libertarios y contraculturales que, desde las posiciones de la democracia radical y no representativa, se articularon como alternativa dentro de una sociedad en transición. En lo que se refiere al esquema de trabajo, hemos dividido la tesis en dos partes. La primera parte se dedica a hacer un recorrido por diversas experiencias del movimiento obrero autónomo y anarcosindicalista. Una primera realidad obrera radicalizada que, desde la formación de un movimiento asambleario y de organizaciones autónomas hasta la reconstrucción de estructuras como la CNT, representa lo que podríamos denominar como el “otro movimiento obrero”, aquel que, a pesar de que tuvo una importante presencia, ha quedado fuera del ámbito de estudio de los movimientos obreros y sindicales de la época. La segunda parte de la tesis la dedicaremos a los movimientos antidisciplinarios, sociales y contraculturales. Un conjunto de movimientos que ya fuesen en su vertiente cultural: comic, música o teatro; ya en su expresión antidisciplinaria: cárcel, psiquiátrico, fábrica, escuela; o en su vertiente social: feminismos, ecologismos o movimientos homosexuales, fueron capaces de construir una agenda política alternativa en aspectos en los que la política tradicional, incluso de oposición, nunca había entrado, haciendo que las reivindicaciones del momento fuesen homologables en su trasfondo innovador.

2011/12/01

DOCUMENTACIÓN | ACTIVISMO | EL TRANSFEMINISMO CALLEJERO DE MEDEAK

Diagonal / Performance sobre trabajo sexual en Donostia //

El transfeminismo callejero de Medeak.

En noviembre este colectivo vasco celebró sus once años de existencia. Hablamos con cuatro integrantes del colectivo donostiarra Medeak sobre las prácticas feministas en Euskal Herria y el movimiento transfeminista.
Caroline Betemps / June Fernández | Pikara Magazine, Diagonal, 2011-12-01
https://www.diagonalperiodico.net/movimientos/transfeminismo-callejero-medeak.html 

Del sujeto único a la multiplicidad de sujetos, del feminismo a los feminismos, del binomio sexo-género a la disolución de las categorías de género en el transfeminismo y las luchas Queer/Cuir, de la cama a la calle. Ésta podría ser una síntesis de los últimos 30 años de recorrido de las teorías críticas feministas.

En ese devenir plural se plantean no sólo nuevos sujetos y discursos, sino otros marcos de acción política. Ya no se trata un feminismo de la igualdad sino unos feminismos de los derechos, donde lo que importa no es tanto sumar etiquetas a las siglas (migrantes, negras, putas...) sino la inclusión real de esos sujetos en las prioridades, agendas y acción política feministas.

En Euskal Herria, el colectivo Medeak, que es un grupo que desde el año 2000 vienen transitando los feminismos, en sus limites, centros y periferias, representa el correlato de esa evolución. Para celebrar su aniversario han realizado unas jornadas cuyo formato buscaba fomentar la participación horizontal entre ponentes y participantes y que no sólo hablaran las “popes”. Los días transcurrieron con debates sobre post porno, violencia machista, sexofobia, prostitución, o alianzas para generar resistencias transfeministas al capitalismo.

Radicales y lesbianas
Consideradas radicales por frases como “en caso de duda, tú la viuda” y por reivindicar el uso de la violencia legítima y auto defensa ante agresiones machistas, las Medeak han entrado en el movimiento feminista vasco chocando contra todo pero creando a su vez estrategias para la comunicación intergeneracional con antiguas expresiones del feminismo.

Hoy afirman tener mucho más en común con lo que llaman “el MFC” (movimiento feminista clásico) y que su labor está en contribuir a que la gente más joven cree sus propias estrategias y espacios. En 2003 decidieron reivindicar el lesbianismo, no porque fuesen todas lesbianas, sino por pensar que se trataba de una categoría política necesaria. “Cualquiera de nosotras está dispuesta a identificarse como lesbiana, del mismo modo que muchas lesbianas se identificaron durante años con la mujer blanca heterosexual en la lucha por el derecho a abortar, la anticoncepción o el divorcio”, afirma Itu Iturrioz, integrante de Medeak.

En paralelo al proceso de nombrarse, veían fundamental ocupar el espacio público: “Queríamos como colectivo ser el cuerpo que demostrara que el feminismo vivía y que tomaba la calle”, explican en su web. Además de elegir formas no ortodoxas de salir a la calle, también preferían el trabajo en células en vez de grandes asambleas. “Con el tiempo transformamos las formas de funcionar típicas, que traen implícita la idea de que la revolución va a ser de masas”, afirma Nagore Iturrioz. “Las jóvenes hemos crecido con el discurso de la derrota, porque ya no montamos manifestaciones masivas. No podemos autovalorarnos comparándonos con los ‘70, cuando todo el mundo estaba en la calle y el machismo era mucho más evidente, porque no había ni derecho a divorciarse”, dice Itu Iturrioz.

De diferentes inquietudes políticas y formas de organizarse surge el colectivo para trabajar desde unas necesidades especificas que “las feministas de 40 años no estaban tratando”. “Cuando empezamos llegabas a un espacio y tenías que ponerte a hacer feminismo, aunque tuvieras 19 años y no tuvieras ninguna idea, solo sabías que eras feminista de tripa y necesitabas que te ayudaran, por eso lo primero que hicimos fueron unas jornadas para formarnos” explica Iturrioz. Aunque, como comenta Ana Txurruka, esa distancia no significaba oposición, sino diferentes demandas, “las del MFC han sido nuestras madres políticas, pero cuando estaba en sus colectivos, no hablaba. Te tocaba dedicarte a cosas de gestión, no a debatir, que es lo que querías y nos faltaban ciertas cosas que tuvimos que producir por nosotras mismas”, afirma. Por ello, una parte importante de su trabajo consiste en generar espacios con chicas jóvenes, a fin de conectar con nuevas generaciones: “No vamos a dar respuesta a lo que están viviendo tías de 18 años. Podemos fomentar que debatan y se auto organicen, que creen sus colectivos con intereses y prácticas propias”, dice Txurruka.

El cuerpo en la calle
El cuerpo como arma política es uno de los principales ejes trabajados desde el principio en Medeak. “Bilgune Feminista (formadas en los referentes de la izquierda abertzale) dicen que Medeak ha sexualizado la lucha feminista, incluyendo el placer en ella”, comenta Itu. En Euskal Herria, “nuestras formas se asocian mucho con la frivolidad, con una transgresión que parece falta de contenidos”, comenta Nagore.

Conscientes de que la práctica performativa produce sujetos al mismo tiempo que los representa, una de sus líneas de trabajo fueron los talleres de ‘drag King'. La idea para ellas era clara: hacía falta generar otras imágenes que representasen prácticas de desobediencia como estrategia crítica contra el capitalismo. Al principio, los talleres generaron muchos conflictos con algunas feministas que no entendían qué es el ‘drag king’ y no lo veían como una sátira del modelo masculino hegemónico. “En ese devenir se nos fueron cayendo algunos de los mitos del feminismo más clásico vasco, cuyas prioridades estaban muy claras y en donde todo lo masculino tenía que estar apartado”, cuenta Ana Txurruka. “Al terminar el primer taller tuvimos mucha sanción y el comentario fue ‘habéis estado poniéndoos bigote cuando había un seminario de economía feminista’. Esto de estar poniéndonos un bigote no era para nada feminista”, recuerda Itu.

Las resistencias también tienen que ver con el estilo políticamente correcto del feminismo, “esto de salir a la calle en tetas y darnos por culo ¿es hacer política?”, pregunta Ana Txurruka. “Hay veces en las que toca romper. Probablemente las feministas que nos cuestionaron hace tres años ya no nos cuestionan hoy. Nos han criticado, pero porque querían comprender para qué lo hacemos”, puntualiza Kattalin Miner.

Transfeminismo mestizo
El transfeminismo supone el paso del sujeto simple a un sujeto más amplio y no refiere solo a un discurso ‘no binomio’, unido a la transexualidad, sino que incluye otras dimensiones como las diferentes precariedades. En ese cambio de paradigma, “lo que estamos haciendo es generar formas de pensamiento muy distintas que casan con el discurso trans-charco o trans-migrantes. Multiplicar el sujeto feminista significa que no hay un sujeto mujer único al que yo pueda describir y al cual le puedo hacer una agenda”, explica Itu.

Llevar esto a la práctica, producir alianzas con sujetos que están atravesados por ejes distintos, y poder ver hasta qué punto estos ejes están relacionados y cómo el contacto de las unas con las otras enriquece y fortalece es uno de los desafíos del transfeminismo. Como explica Kattalin, “lo más interesante del transfeminismo es que se relaja el sujeto. No es ya definir tanto ese sujeto ni sumarle trans, puta, bollo, negra, si no dejarlo abierto lo que hace que nos acerquemos y que sucedan alianzas antes no pensadas”.

Ana Murcia de la Asociación Garaipen (de mujeres inmigrantes y vascas), comenta que “las Medeak nos han ayudado a ampliar la visión del feminismo que queríamos hacer”. El trabajo con Garaipen implicó un proceso muy colectivo, nos cuentan. “Al entender la diversidad de migrantes y de bolleras, nos vamos contagiando, ellas se van ‘bollerizando’ y nosotras nos vamos ‘migratizando’”, afirma Itu. “Este año, las Garaipen se travistieron para salir en la mani del 28-J con nosotras. Eso muestra cómo vamos permeándonos, y cómo eso se refleja también en el cuerpo”, comenta Nagore.

Aunque ampliar el sujeto y nombrarse diferente por sí solos no implica un cambio en la agenda política, para Itu ése es el debate, “qué actividades vamos a hacer, cuáles son prioritarias y cómo vamos a encontrar la forma de sentirnos representadas las unas con las otras”. Frente a un feminismo con un sujeto y agenda únicos, el transfeminismo propone “hacer un esfuerzo para que hablen con nosotras en los espacios aquellas de las que queremos hablar. Algo que no sucede en el MFC, se habla mucho en nombre de las mujeres maltratadas, las putas, las inmigrantes, pero sin ellas”, concluye.

  • Debates transfeministas abordados en las jornadas de Medeak
  • Postporno como sabotaje. En el principio fue Annie Sprinkle, que en ‘Herstory of the porn (1999) revelaba que si no te gusta el porno que hay, lo mejor que puedes hacer es tu propio porno. Así empezó lo que hoy se conoce como el movimiento postporno. Dinamitar los binomios, ampliar imaginarios y prácticas y visualizar otras sexualidades que subvierten lo establecido son algunos de sus ingredientes.
  • Violencia machista. «Dejemos de hablar de violencia de género o contra la mujer y hablemos de violencia machista», pedía Itu Iturrioz de Medeak, que recuerda que la ley actual de violencia de género sólo es aplicable a las entendidas como relaciones sexo-afectivas dentro de la pareja o el matrimonio y no se aplica a la violación. Para Itu, esta ley «sólo sirve para que se pegue menos», pero no para transformar la situación de las mujeres.
  • Sexofobia y prostitución. Un debate clásico dentro de los feminismos es el de la prostitución, que muchas veces omite la diferencia entre mujeres que trabajan por su cuenta y las víctimas de trata. Para Antonia Genaro, del colectivo Hetaira, «la ley contra la trata equivale a efectos prácticos a la regulación de la expulsión de inmigrantes». Según Isabel Holgado, «lo peor es el estigma de ser puta, que es contaminante e irreversible».
  • Economía feminista. «Generar bienestar cotidiano para gente concreta, eso es la economía de verdad», dice la economista Amaya Pérez Orozco. Las mujeres tienen más contratos temporales y el trabajo de cuidados y doméstico, que produce una riqueza equivalente al 75% del PIB, no se paga. Según la economista Nekane Jurado, «en crisis la lógica es mantener los beneficios donde están y de ahí, la feminización de la pobreza y de la crisis».

2007/04/19

TESIS | Trujillo Barbadillo, Gracia | Identidades y acción colectiva: un estudio del movimiento lesbiano en España, 1977-1998

Trujillo Barbadillo, Gracia (2007). Identidades y acción colectiva: un estudio del movimiento lesbiano en España, 1977-1998. Instituto Juan March. Tesis Universidad Autónoma de Madrid, Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales, Departamento de Sociología. Fecha defensa: 2007-04-19. Bajo la dirección de Andrew Richards. 

Ed. digital: Open Access | Instituto Juan March 
https://www2.march.es/bibliotecas/publicaciones/ficha/fjm-pub/1064

La tesis fue defendida en la Universidad Autónoma de Madrid y dirigida por Andrew Richards. La pregunta fundamental es qué causas explican los cambios dentro de los movimientos sociales, cuestionando dos interpretaciones centrales en la sociología de los nuevos movimientos. Por una parte, la basada en la movilización de recursos; es decir, en la disponibilidad y la importancia de los recursos organizativos del movimiento. Y por otra parte, la que atiende al proceso político; es decir, la modificación en la estructura de las oportunidades políticas. La tesis considera sobre todo las identidades colectivas del movimiento; por qué y cómo varían los discursos identitarios a lo largo del tiempo —un periodo de 20 años en España— de forma que las identidades no tienen un carácter inmutable. Analiza qué consecuencias tiene el discurso identitario sobre las alianzas del movimiento; en este caso, según que se enfatice el género optando por el feminismo o que se enfatice más la adscripción al conjunto de minorías sexuales; opciones que provocan conflictos y debates internos y que influyen en la orientación del movimiento. Analiza también qué consecuencias tiene tal definición de identidades sobre las posiciones ante distintos temas; es decir, sobre las reivindicaciones del movimiento –ya sean demandas legales o bien sean reivindicaciones (por ejemplo, ante la incidencia del sida). Y qué consecuencias tienen finalmente las definiciones de identidad sobre la propia evolución del movimiento, de forma que éste es visto como un agente de su propia evolución. Su discurso identitario proporciona cohesión, razones, frente a la estigmatización y la discriminación. Así un movimiento puede sobrevivir e incluso expansionarse cuando los recursos que puede movilizar son escasos (frente a las predicciones de la teoría de la movilización de recursos) o cuando las oportunidades políticas son menos (favorables frente a la tesis de la estructura de oportunidades políticas). Carece así también de sentido la distinción convencional entre movimientos identitarios y movimientos instrumentales.

MIKEL/A, AQUÍ ESTAMOS Y NO NOS OCULTAMOS

Mikel/a enseña cacho en la 2ª Gayakanpada de EHGAM, 27-29 agosto 1993, Muxika // STARS COFLHEE es un trabajo realizado por Julen Zabala Alon...