1984/01/20

DOCUMENTACIÓN | VIOLENCIA | DETENCIÓN DEL ACUSADO DEL ASESINATO DE UN MUCHACHO DE 14 AÑOS

Un ex legionario, acusado de la muerte de un muchacho de 14 años en la primavera de 1981.
Javier Valenzuela | El País, 1984-01-20

https://elpais.com/diario/1984/01/21/madrid/443535858_850215.html

Un ex legionario fue detenido a comienzos de esta semana como presunto autor de la muerte de David García, un muchacho de 14 años que fue encontrado ahorcado en la primavera de 1981 en un edificio en ruinas contiguo al Hospital del Niño Jesús. Dos años y medio después de este suceso, que conmocionó a la opinión pública madrileña, inspectores de la comisaría de La Estrella han acusado de la muerte del muchacho a José Andrés Fernández González, de 23 años, conocido como ‘Jim Cadaverius’. El crimen, según todos los indicios, tuvo un móvil sexual.

El trabajo policial que ha permitido resolver, a los dos años y medio, el enigma de esta muerte comenzó cuando la pasada semana una mujer informó en la comisaría de La Estrella que su hijo había sido objeto de un intento de abusos deshonestos por parte de un joven vecino del barrio. La denunciante añadió que su hijo había sido amenazado de muerte por el denunciado. Los investigadores del caso identificaron al presunto autor de ese intento de abusos deshonestos como un joven ex legionario homosexual conocido en el barrio de La Estrella por ‘Jim Cadaverius’, nombre bajo el que se ocultaba José Andrés Fernández González, que en repetidas ocasiones había intentado mantener relaciones homosexuales con menores de edad, incluso por métodos violentos. Detenido ‘Jim Cadaverius’, confesó haber sido el autor de la muerte de David.

En la primavera de 1981, José Andrés Fernández González estaba recién alistado en la Legión Extranjera, pero el domingo en que murió David García se encontraba en Madrid con un permiso de fin de semana. Según su testimonio, el 7 de junio acompañó a la víctima al edificio ruinoso del complejo del Niño Jesús, donde se enzarzaron en una discusión. A consecuencia de una caída, siempre según la versión del detenido facilitada por la policía, David se golpeó contra el suelo y quedó inconsciente. Luego el acusado lo subió hasta la segunda planta por las rampas de las escaleras en una silla de inválido que allí estaba abandonada.

Arrojado al vacío

Cuando David recobró el conocimiento, se produjo un nuevo enfrentamiento verbal y físico. Entonces José Andrés Fernández González ató al muchacho una soga al cuello, anudó el otro extremo a un hierro que sobresalía de un muro y empujó el cuerpo al vacío. El domingo de Pentecostés de 1981 David García fue encontrado ahorcado en el hueco del ascensor de un edificio abandonado, perteneciente al complejo hospitalario del Niño Jesús. David estaba desnudo y junto a su cuerpo se encontraron las ropas, con la excepción de las prendas interiores. El macabro hallazgo fue efectuado por su hermano Enrique y un amigo que, alarmados por el retraso de David, habían salido a buscarle. El lugar donde le encontraron muerto se había convertido en refugio favorito de muchas pandillas de adolescentes del distrito del Retiro.

David García era hijo de un conocido psiquiatra y psicólogo madrileño y vivía con su familia en un piso situado junto al parque del Retiro. El muchacho, que era de complexión atlética, estudiaba séptimo de EGB en un colegio de la colonia de El Viso y, según los testimonios que entonces aportaron sus profesores y compañeros, simpatizaba con la ideología falangista.

Desde un primer momento, determinadas circunstancias hicieron pensar a los investigadores que el joven no se había suicidado. El cuerpo no presentaba los síntomas propios del ahorcado, y, en cambio, tenía señales de haber sido golpeado y arrastrado. Días después, el análisis forense permitió confirmar que David García había fallecido antes de ser suspendido por el cuello con una cuerda.

1983/11/14

DOCUMENTACIÓN | CINE | 'LA MUERTE DE MIKEL', LA NUEVA PELÍCULA DE IMANOL URIBE

La nueva película de Imanol Uribe pretende reflejar la actual realidad interna de Euskadi.
José Luis Barbería | El País, 1983-11-14

https://elpais.com/diario/1983/11/15/cultura/437698817_850215.html 

Dos filmes, ‘La muerte de Mikel’, recién terminado de rodar, y ‘Los reporteros’, que se encuentra en las últimas fases de rodaje, ponen de nuevo en la actualidad, tras el estreno de ‘La conquista de Albania’, dirigida por Alfonso Ungría, al cine vasco y su nueva dinámica, iniciada por el éxito de ‘La fuga de Segovia’. El cine vasco se mueve alrededor de los temas más palpitantes de la vida en Euskadi. Imanol Uribe, director del primer filme, es ya hombre fogueado en la batalla de las cámaras y su trabajo viene avalado por una corta pero sólida trayectoria.

Con ‘La muerte de Mikel’, película que Imanol Uribe acaba de rodar en Lekeitio, el cine aborda el tema de las relaciones humanas en la sociedad vasca, cuya complejidad invalida radicalmente estereotipos o simplificaciones. Uribe, autor de ‘El proceso de Burgos’ y ‘La fuga de Segovia’, se sirve ahora de una historia ficticia, tan engarzada con la sociedad vasca que su película promete ser el primer reflejo cinematográfico de una realidad palpitante que transcurre en la trastienda de la actualidad. Un homosexual comprometido políticamente muere víctima de la intolerancia de la sociedad en la que vive. El argumento ha sido asociado -erróneamente, en opinión del propio Uribe- a un hecho real que ocurrió el pasado año: la muerte del médico de la localidad guipuzcoana de Oyarzun Esteban Muruetagoyena.

Canto a la libertad
El guión ha sido modificado tres veces y este hecho permite a Imanol Uribe rebatir cualquier identificación entre el personaje de Mikel y el doctor Muruetagoyena. "La película", dice el realizador vasco, "es un canto a la libertad individual y un motivo de reflexión sobre las actitudes sociales intolerantes; está plagada de insinuaciones que obligan a pensar, y espero que el final sorprendente que hemos elegido genere distintas opiniones en el público". Uribe subraya que la carga de denuncia, implícita en el filme, va dirigida contra toda la sociedad en general y no contra un determinado sector.

El realizador vasco reconoce haber atravesado una difícil crisis personal durante el período que siguió al estreno, con éxito, de ‘La fuga de Segovia’. "Estaba desconcertado porque no sabía qué cine quería hacer; rechacé algunos proyectos hasta que tropecé con ‘La muerte de Mikel’ y descubrí que lo que me interesa en estos momentos es hacer cine de actualidad; describir desde dentro vivencias y situaciones que se producen en la sociedad en la que vivo y que está marcada por una serie de elementos, entre ellos, claro está, también el de la violencia.

El primer guión, escrito por José Ángel Rebolledo, ha sufrido modificaciones sustanciales y la redacción definitiva se asemeja mucho más al texto original. "Nos propusimos, desde el primer momento, dejamos llevar por la propia historia y por las circunstancias del rodaje, hasta el punto de que los perfiles de los personajes están dibujados a la medida de las características de los actores, en lugar de ser al revés". Uribe afirma que el experimento ha resultado muy positivo y que el producto final refleja el entusiasmo con que han trabajado en las seis semanas de rodaje. Imanol Arias, Amaya Lasa, Montserrat Salvador, Xabier Elorriaga, y ‘Fama’, un travestido de Rentería, son los actores protagonistas de ‘La muerte de Mikel’, rodada en escenarios de San Sebastián, Bilbao, Burgos, Pasajes de San Juan y Lekeitio.

El realizador vasco, que define ‘La muerte de Mikel’ como una película realista y actual, pretende mostrar el hecho del bilingüismo de la sociedad vasca y buscar fórmulas que permitan la comercialización de un cine en ‘euskera’. Así, algunos personajes de su película se expresan en ‘euskera’, mientras que otros lo hacen en castellano. Los diálogos en ‘euskera’ serán traducidos con subtítulos en la pantalla. Los 42 millones de pesetas de presupuesto han sido aportados por la productora Ayete Films, el Gobierno vasco e inversores particulares, que contribuyeron a la financiación de las anteriores películas realizadas por Imanol Uribe.

1983/11/09

DOCUMENTACIÓN | OFENSIVAS | UN TRIBUNAL MILITAR CONDENA A DOS CABOS POR PRÁCTICAS HOMOSEXUALES

Un tribunal militar condena a dos cabos paracaidistas a seis meses y un día de prisión por prácticas homosexuales.
José Yoldi | El País, 1983-11-09

https://elpais.com/diario/1983/11/10/sociedad/437266803_850215.html

Un tribunal militar condenó ayer a dos cabos de la Brigada Paracaidista a sendas penas de seis meses y un día de prisión militar, por haber realizado prácticas homosexuales en el cuartel. No obstante, ninguno de los dos irá a la cárcel, ya que se les aplica un indulto de 1978, y su defensor tiene intención de recurrir al Consejo Supremo de Justicia Militar.

Los cabos, J. A. R. y G. B. R., que ya no se encuentran en el Ejército, fueron condenados como autores de un delito consumado contra el honor militar "por ejecutar actos que van contra la honestidad". A uno de los paracaidistas le ha sido aplicada la atenuante de actuar disminuido en su libertad volitiva, por padecer una psicopatía sexual grave. Y al otro, la atenuante de no tener intención de cometer una acción de tanta gravedad. La condena lleva aparejada la separación del servicio. Según se puso de manifiesto en el consejo de guerra, los hechos ocurrieron en julio de 1977, cuando varios de los soldados que se encontraban en las cocinas de la Brigada Paracaidista decidieron gastar una broma a uno de los cabos, G. B. R., y salir de dudas acerca de sus inclinaciones homosexuales.

El cabo J. A. R., en la actualidad casado y padre de dos hijos, se prestó a colaborar en la broma. Para ello, invitó a G. B. R. a que le succionará el pene en una dependencia aneja a la cocina. Sin embargo, cuando éste accedió, sin que se llegara a consumar la acción, J. A. R. le dio un empujón, momento en el que los restantes soldados, que habían estado al acecho, tiraron a G. B. R. un cubo de agua, panes y tomates. G. B. R. rompió a llorar y algunos de los soldados le consolaron diciéndole que no se preocupara, que sólo se trataba de una broma.

Estos hechos se conocieron en el transcurso de otro consejo de guerra, en el que se juzgaba la violación de G. B. R. en el calabozo. Por este hecho no fue condenado, pero como en el juicio declaró que había mantenido relaciones homosexuales con otros tres soldados, se abrió una nueva causa, por la que fue condenado a tres años por sendos delitos contra el honor militar. Al año y medio, fue puesto en libertad por buena conducta.

G. B. R., natural de Valladolid, fue excluido del servicio militar con posterioridad a estos hechos por padecer una psicopatía sexual grave, consistente en desviaciones eróticas en el sentido homosexual, según el tribunal médico militar.

Al consejo de guerra, que se celebró ayer por la mañana en Alcalá de Henares, asistieron unas 30 personas de la Asociación Gai de Madrid (AGAMA), un observador de la Asociación Pro-Derechos Humanos y numerosos paracaidistas.

Los dos procesados afirmaron que J. A. R. no llegó a abrirse la bragueta, y éste insistió en que todo fue una broma. Tres de los soldados que participaron en los hechos y que declararon como testigos, confirmaron que todo fue una broma pesada.

"Conductas deshonrosas"
El fiscal pidió para J. A. R. tres años de prisión, y para G. B. R. un año de prisión, al apreciar en este último la atenuante de su homosexualidad. Agregó que no se enjuiciaba a una persona por el hecho de ser homosexual, ya que éstos tienen plena cabida en la sociedad, aunque en el Ejército no se puede admitir, y dijo que lo que se enjuiciaba eran "conductas deshonrosas". El defensor, Eduardo Lalanda, pidió la absolución de los dos procesados, porque no hubo contactos físicos. Pidió que los actos de este tipo sean corregidos por la vía disciplinaria y se preguntó si el artículo 352 del Código de Justicia Militar que castiga estos actos, está adecuado a la Constitución.

1983/10/18

DOCUMENTACIÓN | VIH-SIDA | COMUNICACIÓN OFICIAL DE MUERTE POR SIDA OCURRIDA EN OCTUBRE DE 1981

Muere en Barcelona un homosexual de 37 años, víctima del síndrome de inmunodeficiencia adquirida.
Milagros Pérez Oliva | El País, 1983-10-18

https://elpais.com/diario/1983/10/19/sociedad/435366002_850215.html

Un hombre de 37 años de edad, cuyo nombre se mantiene en secreto por razones familiares, natural de Berga (Barcelona), murió a principios de este mes de octubre en Barcelona a consecuencia del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA). Paralelamente a este caso, la Generalitat ha recibido la comunicación oficial de otra muerte por el SIDA ocurrida en octubre de 1981, que hasta ahora no había sido calificada oficialmente como causada por el síndrome de inmunodeficiencia adquirida. Estos dos casos serían el último y el primero de los producidos en España a causa de la extraña enfermedad descubierta hace tres años, cuyo origen todavía es desconocido a pesar de las intensas investigaciones efectuadas.

El pasado 26 de septiembre la Generalitat recibió la comunicación oficial de que había sido ingresado en la clínica Quirón de Barcelona un enfermo de 37 años en estado grave que presentaba un cuadro clínico diagnosticado como síndrome de inmunodeficiencia adquirida. A los pocos días fue comunicada su muerte como consecuencia de una ‘neumocistis carinú’. El paciente era homosexual y presentaba un cuadro agudo de sobreinfección, además del ‘sarcoma Kaposi’, una modalidad de cáncer asociada también al síndrome de inmunodeficiencia adquirida. El 28 de septiembre, por otra parte, quedó oficialmente registrado otro caso de SIDA, el primero que se habría producido en España reconocido como tal, ocurrido en el mes de octubre de 1981, antes por tanto de las dos muertes registradas en Sevilla. Se trataba también de un homosexual afincado en Barcelona, de 35 años, que ingresó en la Residencia Sanitaria Valle Hebrón de Barcelona con un ‘sarcoma de kaposi’, acompañado de infecciones de ‘toxoplasmosis’ y ‘sitomegalovirus’ que acabaron produciendo le la muerte.

El caso fue considerado atípico y publicado como tal en la revista médica inglesa LANCET varios meses más tarde. La evolución de la enfermedad en otros países, particularmente en los Estados Unidos, permitió identificarlo como uno más del síndrome de inmunodeficiencia adquirida.

Estos son los dos únicos casos registrados en Cataluña, aunque ha habido otros enfermos que podrían haber padecido el SIDA, pero que posteriormente no se han confirmado. La Generalitat creó una comisión encargada de seguir la evolución de la enfermedad, en las que están representados todos los hospitales. En realidad, la comisión no tiene posibilidades de actuación más allá de la vigilancia y seguimiento de los casos que se produzcan, dado el estado actual de las investigaciones.

Hemofílicos y homosexuales
El último boletín epidemiológico de la Organización Mundial de la Salud, aparecido este mes de octubre, indica que hasta el 11 de julio de 1983 se habían registrado oficialmente en los Estados Unidos, país en el que el síndrome se ha extendido más, un total de 1.831 muertes por inmunodeficiencia adquirida. Las investigaciones sobre el origen y el comportamiento de la enfermedad siguen prácticamente estancadas.

Los contactos sexuales, las inyecciones intravenosas y las transfusiones sanguíneas parecen ser las tres vías de expansión de la enfermedad, que sigue un proceso muy similar al de la hepatitis B. Los dos casos registrados en Cataluña son los únicos que se han producido en España entre homosexuales, pues de los jóvenes muertos en Sevilla, los hermanos Juan Antonio y Diego de los Reyes Mesa, de 9 y 14 años, que fallecieron el 11 de enero y el 14 de abril pasados, eran hemofílicos que precisaban de frecuentes transfusiones del factor VIII de la sangre.

La mayor parte de la sangre y sus hemoderivados que se consume en España es importada de Estados Unidos. Por ello, tras las muertes ocurridas en Sevilla, se consideró la población hemofílica española, compuesta por unas 3.000 personas, como una de las que mayor riesgo corrían. No existe ningún medio para detectar si la sangre, y más concretamente en el factor VIII que se suministra a los hemofílicos, es o no portador de la enfermedad.

1983/10/07

DOCUMENTACIÓN | VIOLENCIA | EL FISCAL PIDE SEIS AÑOS PARA EL POLICÍA NACIONAL QUE MATÓ A FRANCIS

El fiscal pide seis años para el policía nacional que causó la muerte de un travestido.
EFE | El País, 1983-10-07

https://elpais.com/diario/1983/10/08/sociedad/434415605_850215.html

El fiscal de la Audiencia Provincial de San Sebastián ha solicitado la pena de seis años de prisión para el policía nacional Antonio Cobo, en el transcurso del juicio seguido contra él, como presunto autor del disparo que causó la muerte de Vicente Vadillo ‘Francis’, hace, cuatro años, en una sala de fiestas en Rentería (Guipúzcoa). El encargado de la sala de fiestas, que declaró como testigo en el juicio, manifestó que Antonio Cobo, "que parecía estar borracho del todo", le dijo que "le iba a dar dos tiros", a la vez que sacaba su arma reglamentaria. En ese momento, Vicente Vadillo, travestido que se encontraba en la barra, a poca distancia, dijo: "¿por qué no me disparas a mí?". El policía nacional, según el encargado, se volvió y disparó.

En el juicio, el policía manifestó que creía que el seguro del arma estaba puesto y que en ningún momento llegó a apretar el gatillo.

El fiscal calificó los hechos como un delito de imprudencia temeraria, y descartó la intención de homicidio. La defensa solicitó la pena mínima de seis meses, por imprudencia temeraria, y la acusación particular pidió doce años y un día de prisión por homicidio y el abono, por parte del Estado, de cinco millones a la familia de la víctima.

1983/09/18

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | GIMÉNEZ-RICO OFRECE EN 'VESTIDA DE AZUL' LA SUPERFICIE DE LAS TRAVESTIS

Giménez-Rico ofrece en 'Vestida de azul' la superficie de los travestidos.
Ángel Fernández-Santos | El País, 1983-09-18

https://elpais.com/diario/1983/09/19/cultura/432770407_850215.html 

Todavía no se han acabado los ecos del oportunista, falso y rebuscado escandalillo de 'El pico', de Eloy de la Iglesia, cuando ayer casi se nos vino encima otro, ciertamente no tan oportunista y mucho más comedido, con ‘Vestida de azul’, de Antonio Giménez-Rico.

Si en ‘El pico’ se intentó teñir de rojo un duro asunto de color verde-moneda, en ‘Vestida de azul’ esta relación casi se invierte y el verde de fondo acaba en rosa pálido.

Dijo Giménez-Rico que su película es o quiere ser "distinta", pero no hay tal. De hecho, se trata de un tipo de película ya bien historiada y generalmente con malos resultados, un híbrido de ficción y de documental, mitad psicodrama y mitad reportaje periodístico filmado. En la lejana y desastrosa experiencia francesa del ‘cinema verité’ hay bastantes ejemplos cercanos a este filme supuestamente "distinto", que a la postre resulta tópico de puro sabido. ‘Vestida de azul’ es un reportaje a seis bandas sobre otros tantos travestidos que se ganan la vida actualmente en Madrid con la prostitución y el cabaré. Se trata, por tanto, de la descripción de la epidermis de una epidermis; todo un ejercicio de superficialidad, que de ninguna manera aborda el fondo de este lado extremo de la homosexualidad. Se limita a rozar una de sus orillas.

Seis historias
El filme, como casi todos los que se hacen sin guión previo, adolece de una estructura confusa y cierta forma de plasta. Dijo Giménez-Rico que en su intención estaba, al contar con mucho celuloide negativo rodado, "extraer los momentos que de cuando en cuando surgían vivos y verdaderos" para mimbrar alrededor de ellos las seis historias entrecruzadas que componen la película. Este método, que sin duda aplicó, es el que mejor enuncia la superficialidad del resultado, pues los momentos elegidos por Giménez-Rico como más "vivos y verdaderos" se limitan a ser los más divertidos y resultones, es decir, aquellos en que los travestidos sueltan sus mejores gracias, que a veces las tienen. Y la pretendida indagación sobre una de las cunetas de la marginación española se quedan en una trivial colección de ‘sketchs’, a veces puros chistes verbales, sobre el tradicional salero del arquetipo del humor del mariquita. Nos reímos, porque tiene gracia, del relato del servicio militar en Tarifa del travestido Lorenzo Arana, pero en nada penetramos en las luces y la oscuridad de la patética existencia de este hombre en su inútil pasión de ser mujer.

Se trata de un asunto muy difícil observado con mirada facilona. ‘Vestida de azul’ es sólo la piel de unas vidas y no su carne y menos su esqueleto.

Salva a la película la mayor o menor fortuna y desgarro de los tipos, pero nunca los trasciende. Todo lo contrario, el filme se queda más cerca de ellos. El mismo travestido que narró su pintoresca aventura en Tarifa desarboló sin proponérselo el filme en la conferencia de prensa que siguió a la proyección: "Me gusta la película, pero me gustaría hacer otra más fuerte". Un tema duro abordado con ostensible blandura.

Otros filmes
Mientras tanto, a la espera de las películas de José Antonio Zorrilla, José Sacristán, Miguel Hermoso y Alfonso Ungría, otros filmes procedentes de otros países van desfilando sin pena ni gloria, como el húngaro ‘Szerencses Daniel’, de Pal Sandor, que es un ejercicio de higiene mental para uso exclusivo de húngaros, y el norteamericano de similares características ‘I Am the cheese’, dirigido por el viejo productor y nuevo director Robert Jiras. El buen reparto de esta película, en la que vemos las conocidas caras de Robert Wagner, Hope Lange y Don Murray, no le salva de la insignificancia.

Por su parte, la vida mundana del festival transcurre este año con mucha más austeridad que en ediciones anteriores. Como todo el País Vasco, el festival de San Sebastián se aprieta el cinturón, y no se ven por ninguna parte los antiguos derroches inútiles.

1983/09/06

DOCUMENTALES | Giménez Rico, Antonio | Vestida de azul

Giménez-Rico, Antonio (Director) (1983). Vestida de azul [Película]. Serva Films.

Vestida de azul. 1983. 94 min. Estreno: 1983-09-06, Zinemaldia. Dirección y guion: Antonio Giménez Rico. Documental, intervenciones de: Lorenzo Arana, René Amor, José Antonio Sánchez, Francisco Pérez Cobos, José Ruiz Orejón, Juan Muñoz Santiago, Carlos Picasa, Javier Burgos, Arturo González, Pedro Basanta. Serva Films.

Apasionado, crudo y veraz documental en el que seis transexuales relatan en primera persona cómo son sus vidas en la España de los ochenta. Son seis personajes reales: Lorenzo, René, José Antonio, Paco, Juan y José, y de cómo y por qué se convirtieron en Lorena, Renée, Nacha, Eva Tamara y Jossete, respectivamente. Loren, la mayor, estuvo encerrada en Carabanchel. Cuenta lo mal que lo pasó durante el servicio militar a través de una graciosa anécdota. Renée Amor es peluquera y familia aún no sabe de su vida como mujer. Nacha se dedica al mundo de la prostitución. Eva es artista: realiza striptease integral y playbacks de Lina Morgan. Tamara es gitana y fue maltratada por su familia debido a su condición, aunque ahora es feliz. También se dedica al mundo del espectáculo bailando como Lola Flores e Isabel Pantoja. Y por último, Josette, también artista, y quizá el caso más peculiar ya que, además de tener una hermana en su misma situación, Eva Welch, llegó a casarse aun sabiendo su identidad de género y orientación sexual.

'Vestida de azul': El documental que necesitas ver si te ha gustado 'Veneno'
Yago García | Cinemanía, 20 Minutos, 2020-04-01

https://www.20minutos.es/cinemania/noticias/veneno-serie-documental-vestida-de-azul-148309/

De todos los destinos que pueden aquejar a un colectivo humano, tal vez el peor es verse privado de voz. ‘Veneno’, la serie de Javier Calvo y Javier Ambrossi sobre la vida de Cristina Ortiz, ofrece una buena prueba de ello. Y, para entender el panorama al que se enfrentaba su protagonista, tenemos una película que viene al pelo. Se trata de ‘Vestida de azul’, el documental estrenado por Antonio Giménez Rico en 1983. Un filme escalofriante sobre las vidas de seis mujeres transgénero en aquella España para la cual la palabra "transición" solo era aplicable a la política.

La conexión entre ‘Veneno’ y ‘Vestida de azul’ son muy evidentes. No se trata solo de que Valeria Vegas (autora de ‘Digo! Ni puta ni santa’ el libro en el que se basa la serie) haya investigado sobre el filme en su ensayo ‘Vestidas de azul’ (2019). Se trata también de que la propia Veneno había conocido a varias de sus protagonistas. Algo que, conviene precisar, no se debió a la militancia ni a coincidencias afortunadas, sino al hecho de que se prostituía junto a ellas en el Parque del Oeste de Madrid.

Así pues, la película nos ayuda a entender las circunstancias que envolvían a Cristina Ortiz. Circunstancias que hacían preferible dejarse explotar por Pepe Navarro en un carroñero late night a seguirle el juego a un país que le cerraba todas las puertas laborales, salvo la de vender su cuerpo, y sociales, salvo la de ser objeto de burla.

Un visón en Carabanchel

Para saber por qué Vestida de azul fue una película tan revolucionaria hay que entender el tratamiento que el cine español dispensaba a las mujeres trans en el momento de su estreno. La visibilización LGBT posterior a la revuelta de Stonewall (1969) había llegado a nuestro país con cuentagotas (el primer desfile del Orgullo celebrado en España tuvo lugar en 1978), y los tratamientos de afirmación de género, que acababan de legalizarse en España, eran una relativa novedad de la que el ciudadano de a pie apenas sabía nada. De hecho las protagonistas de la cinta usan el término "travestí" (con tilde) para referirse a sí mismas.

Asimismo, el cine de entonces abordaba el asunto con un tono que oscilaba entre las bromas soeces, el morbo de las cintas 'clasificadas S' y la condescendencia de películas como esa ‘Cambio de sexo’ (1977) en la que Vicente Aranda contó con Bibiana Fernández (seguramente la única celebrity transgénero de la España de entonces) en un papel secundario. El único filme que se había acercado a la cuestión trans con un mínimo de dignidad había sido ‘Mi querida señorita’ (Jaime de Armiñán, 1972), si bien desde el costumbrismo surreal y no desde la reivindicación.

Producida por el director de fotografía Teo Escamilla, Vestida de azul comienza con una redada callejera de la policía. Pero, acto seguido, pone a sus personajes en una situación de lo más chocante para el espectador de entonces: charlando y tomando café con pastas en el Palacio de Cristal del Retiro, vestidas con sus mejores galas. Nacha, una de las protagonistas, lo resume así: "Esto [su carísimo conjunto ochentero] vale para que verdaderamente nos traten como señoras, no como maricas".

De hecho, una de las evidencias que arroja el documental es que la clase social y los ingresos importan, y mucho, para las personas de género no normativo. Al igual que Anarcoma en los cómics de Nazario Luque, las mujeres seguidas por la cámara de Giménez Rico tenían dos alternativas laborales: prostituirse o trabajar en el espectáculo. Pero no era lo mismo el panorama al que se enfrentaba Nacha (una call girl de lujo) que aquel encarado por Tamara, una joven gitana expulsada de su casa por un padre que prefería tener "dos hijas putas a un hijo maricón". Y menos aún el de Loren, que contaba con 45 años cuando se rodó el filme y había sufrido los efectos de la Ley de Vagos y Maleantes durante la dictadura.

"Inútil pasión de ser mujer"

Las vidas de las protagonistas de ‘Vestida de azul’ transcurrieron, según muestra la película, entre tratos con clientes, funciones de cabaret, visitas a la cárcel de hombres de Carabanchel (en la que "tienes que joder con todo el mundo a la fuerza") y trámites bochornosos durante los cuales debían dar esos nombres masculinos con los que no se identificaban. Las aspiraciones de René, la más joven, que quiere encontrar trabajo como peluquera y normalizar su situación con su familia, fueron en vano, aunque el filme las use para acabar con una nota de esperanza.

Esta imagen de indefensión se ve reforzada muchas veces por el tono del documental, con su sensiblera música de piano y su regodeo ocasional en la tragicomedia. Pero también es verdad que Vestida de azul observa a estas mujeres con una empatía inaudita en el momento de su estreno. Por ejemplo, en esa delirante conversación que la católica Nacha sostiene con su párroco, y durante la cual exclama "Seré hombre para Dios, pero para la Tierra no soy ni hombre ni una mujer, sino la ridiculez máxima". Ingmar Bergman y Robert Bresson levantaron filmografías enteras con mimbres no tan diferentes.

Aunque no tardó en caer en el olvido, ‘Vestida de azul’ tuvo una repercusión considerable en el momento de su estreno, con 250.000 espectadores. Ahora, tras haber sido reivindicada, forma parte de un cierto canon de películas sobre la cuestión trans junto a ‘Tangerine’, ‘Paris is Burning’ y otras.

Todo esto, por desgracia, no salvó a la mayoría de sus protagonistas de una muerte temprana: solo dos de ellas siguen vivas en el momento de escribir esto. Y tampoco las salvó del escarnio público. Como recuerda Antonio Giménez Rico, las cuatro protagonistas del filme que asistieron a la premiere en el Festival de Donosti tuvieron problemas para entrar a la sala: al guardia de seguridad le chocó la disparidad entre sus aspectos y los nombres que aparecían en sus DNI.

En cuanto a la acogida crítica hacia el filme, basta con citar el artículo al respecto de Ángel Fernández-Santos tras dicha presentación en Donosti. Tras aprovechar para arrearle unos cuantos bastonazos a Eloy de la Iglesia (que acababa de presentar ‘El pico 2’), el guionista de ‘El espíritu de la colmena’ descalificaba a la cinta como "una trivial colección de sketches" reprochándole su "mirada facilona". Y también, refiriéndose a Loren y sus memorias del subdesarrollo, señalaba el patetismo de "ese hombre en su inútil pasión de ser mujer". Menos mal que algunas cosas han cambiado desde entonces.

DOCUMENTACIÓN
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Giménez-Rico ofrece en 'Vestida de azul' la superficie de los travestidos

Ángel Fernández-Santos | El País, 1983-09-18
https://elpais.com/diario/1983/09/19/cultura/432770407_850215.html
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Cenicientas de baile en San Sebastián

La periodista Valeria Vegas toma como punto de partida el documental 'Vestida de azul' para un ensayo que analiza la situación de la mujer transexual durante la Transición.
Braulio Ortiz | Diario de Sevilla, 2019-03-12
https://www.diariodesevilla.es/ocio/vestidas-azul-valeria-vegas_0_1335467004.html
 

1983/09/05

DOCUMENTACIÓN | OFENSIVAS | EL FAGC DENUNCIA AL AYUNTAMIENTO DE SITGES

Los homosexuales denuncian al Ayuntamiento de Sitges
El País, 1983-09-05

https://elpais.com/diario/1983/09/05/sociedad/431560807_850215.html

El Front d’Alliberament Gai de Catalunya, (Frente de Liberación Gay de Cataluña), FAGC, ha solicitado una entrevista con el gobernador civil de Barcelona, Ferran Cardenal, para denunciar la campaña anti-gay que, en su opinión, está practicando el Ayuntamiento de Sitges. En un comunicado de este movimiento se atribuye al concejal Tomás Abelló la responsabilidad de la persecución de que son objeto los homosexuales en esta localidad.

La campaña de moralidad se inició al publicarse unas normas municipales que prohibían, entre otras cosas, la exhibición pública de torsos desnudos, tanto masculinos como femeninos. En el documento del FAGC se relata la actuación de grupos incontrolados "y miembros de la Guardia Urbana" que se dedican a importunar a los ‘gays’, cuya concentración más importante se ubica entorno a los numerosos locales de la calle Sant Bonaventura, con ‘esprais’ lacrimógenos.


Dos guardias civiles de Sitges, acusados de extorsionar a homosexuales
Ferran Sales | El País, 1983-11-02

https://elpais.com/diario/1983/11/03/sociedad/436662003_850215.html

El Front d'Alliberament Gai de Catalunya (FAGC) ha denunciado a dos guardias civiles de Sitges que ‘multaban’ a los homosexuales que se daban cita en aquella localidad, con cantidades que oscilaban entre las 2.000 y las 5.000 pesetas. Los guardias no daban a los ‘multados’ ningún recibo.

Este hecho fue conocido a través de las declaraciones que efectuó, en su día, un portavoz del Front d'Alliberament Gai de Catalunya (FAGC) en el cuartel de la Guardia Civil de San Pablo de Barcelona, y a raíz de las cuales fue trasladado y expedientado un miembro de la Guardia Civil.

La información del expediente y el traslado ha sido ratificada por el propio gobernador civil de Barcelona, Ferran Cardenal, a los representantes de este colectivo de homosexuales.

Los primeros capítulos de esta represión en Sitges, según asegura el FAGC, los protagonizaron los guardias urbanos de la localidad, cuando quisieron llevar el orden y las buenas costumbres a la calle de San Buenaventura. Los guardias se dedicaron a rociar con ‘sprays’ los locales de ambiente ‘gay’ y a controlar estrictamente la hora del cierre de los mismos. A esta labor de los guardias urbanos se sumaron también las bandas ‘ultras’, que aparecían con palos y cadenas dispuestos a propinar palizas a los homosexuales.

Por si todo ello no fuera suficiente, en aquel verano de 1983, los homosexuales de la localidad de Sitges detectaron en el espigón -lugar de cita habitual- la presencia de uno o dos guardias civiles, que ‘multaban’ a los jóvenes con la excusa de tutelar las buenas costumbres.

Todos estos hechos fueron denunciados por el Front d'Alliberament Gai de Catalunya en una octavilla que se repartió profusamente en la comarca. Días más tarde, un portavoz del FAGC reiteró las acusaciones en el cuartel de la Guardia Civil de San Pablo, donde fue trasladada una denuncia de un joven en la que se aseguraba que había sido golpeado e insultado por un guardia civil en el espigón, cuando fue requerido para que pagara una ‘multa’.

A raíz de este último incidente, un miembro de la Guardia Civil fue trasladado de Sitges y se le abrió un expediente.

1983/08/13

DOCUMENTACIÓN | CUESTIÓN | LOS GAIS Y 'LA CLAVE'

Los gais y 'La Clave'.
XXX · Front d'Alliberament Gai de les Illes (FAGI). Cartas al Director | El País, 1983-08-13

https://elpais.com/diario/1983/08/14/opinion/429660006_850215.html 

Nos felicitamos porque al fin el pasado viernes 29 de julio se emitiera el programa 'La Clave' sobre el tema de los homosexuales, aunque la fecha escogida por televisión fuera la peor del año por ser jornada de inicio y final de vacaciones Entendemos dicha emisión como una victoria más del movimiento gai, resultado de muchos años del lucha en el Estado español; si la cuestión homosexual no estuviera en la calle no se hubiera realizado esa ‘Clave’.

Aplaudimos sin reservas la correcta actuación de Jordi Petit, representante del movimiento gai y militante del FAGC (Frente de Liberación Gai de Cataluña), sin embargo, nos sorprende la irresponsabilidad del equipo de ‘La Clave’ y del señor Balbín, en cómo se planteó el debate. Con dos médicos tan conservadores como el endocrino y especialmente el señor psiquiatra, el diputado de AP, el jurista que no se salía de su campo específico y la entrañable lesbiana norteamericana que por cuestión de idioma no se podía integrar plenamente, el debate resultó pues tremendamente desigual y decantado en el sentido más reaccionario. Puestos a llevar médicos para hablar de los homosexuales, ¡a estas alturas!, ¿por qué no haber invitado a Castilla del Pino o al presidente de la Sociedad Catalana de Sexología del Colegio de Médicos de Cataluña y Baleares, sin ir más lejos?

El señor psiquiatra introdujo una serie de preceptos ideológicos en su pretendido discurso científico del todo inadmisible como ciencia, lógicos como reaccionario. Lamentamos que el debate girase por estas causas en tomo a la "inmadurez", la "anomalía", los gemelos monozigóticos (?), cuando con otros interlocutores se hubiera hecho un mejor servicio a la audiencia de ese día en TVE.

Como muy bien dijo Jordi Petit, no hay razón para tener que justificar la homosexualidad, existe como la heterosexualidad, pese a quien pese, y por más investigaciones que se realicen. Es una realidad de la vida humana.

¿Cuando será estudiada la clase médica, habrá factores hereditarios en esa profesión, servirá el ejemplo de los gemelos monozigóticos, todos los hijos/as de médico siguen el ejemplo de papá...? Señores de ‘La Clave’, qué mal lo han hecho. 
 

ENLACES

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LA CLAVE: HOMOSEXUALES / TVE, 1983-07-29

Coloquio sobre la homosexualidad, presentado por José Luis Balbín. Ilustrado con la película 'El funcionario civil desnudo', del realizador Jack Gold, participan en el debate Francisco Alonso Fernández (catedrático de psiquiatría), Katty Miller [i.e. Kate Millett] (escritora), Santiago Martínez Fornés (endocrinólogo), Enrique Gimbernat (catedrático de derecho penal), Jordi Petit (activista) y Gabriel Elorriaga (diputado). 

1983/07/30

DOCUMENTACIÓN | AMBIENTE | LA MARGINACIÓN, AMARGA REINA DE LA NOCHE MADRILEÑA

Los marginados, amargos reyes de la noche.
Tras ocultarse el sol, decenas de 'camellos', chulos, trileros, 'chaperos' y prostitutas salen a las calles del centro de Madrid mientras la ciudad comienza a recogerse.
Antonio Rosas | El País, 1983-07-30
https://elpais.com/diario/1983/07/31/madrid/428498657_850215.html 

En este escenario de edificios viejos, callejuelas sucias, variopintas luces de neón y ráfagas de distintas notas musicales, la oferta nocturna difiere sustancialmente: "¡Choco! Dos mil y la cama. Pase, que las tengo buenas...". Un amplio elenco de prostitutas, chaperos, chulos, maricas y camellos pueblan estas calles. Su lenguaje, sus gestos, sus problemas, corresponden a un nuevo modelo social que tiene como fondo el cada vez más extendido mundo de la droga. Es el lugar adecuado para muchos marginados cuyas inquietudes traspasan la frontera de lo particular.

La droga, en las esquinas
Estas callejuelas ofrecen a cada uno el ambiente que le gusta y, derivando directamente del aspecto anticonvencional y libertario del porro, se han convertido en uno de los mayores centros distribuidores de droga que hay en Madrid.

Principalmente son dos las drogas que se distribuyen: el hachís y la heroína. Como toda mercancía de consumo, tiene sus mayoristas y minoristas, redes de distribución, adulteraciones y calidades. En ninguna de ellas vamos a encontrar buena calidad; al contrario, gran parte está adulterada y la cantidad a obtener con nuestro dinero es ridículamente pequeña.

Los revendedores que compran el hachís van a prensarlo y a hacer barritas o medios ‘talegos’ para venderlo más fácilmente (pueden sacar de 25 a 30 barritas de 25 gramos, cada una a 100 duros). Pero no todos son propietarios de la mercancía, sino que algunos van a comisión: por cada dos barritas vendidas se quedan con una. La característica general de casi todos es que suelen estar enganchados a la heroína. Ésta es la monstruosa relación que existe entre las dos drogas. Los que venden una son adictos a la otra.

La ‘Buti’ es una de las trapicheras más populares del barrio. No es precisamente jovencita, pues tiene 28 años y dos hijos. Su marido, el ‘Astuto’, está en la cárcel por tráfico de drogas, y ella no desprecia ninguna manera de ganar algunos talegos. Por supuesto, está ‘enganchada’ a la heroína y se ‘chuta’ unas seis o siete papelinas diarias. Para conseguirlas hace de todo: prostituirse en la calle de Capitán Haya, vender ‘chocolate’ por las calles del barrio, y aunque tiene ficha de ‘piquera’ (carterista), ya apenas ejerce, pero si hay algún descuido puede volver a sus faenas.

El ‘chocolate’ se lo puede confiar algún colega para que lo venda y se busque la vida. A veces, cuando está muy asfixiada, adulterará también ‘el jaco’ (heroína) con un poco de yeso raspado de pared e intentará endosarlo a algún ‘pringao’ que no se entere mucho. Pero la mayoría de las veces hace de intermediaria entre algún ‘yonky’ (heroinómano habitual) y los ‘camellos’, como el ‘Emilio’, el ‘Fain’, el ‘Quique’.

Sin embargo, su vida, como la de otros ‘camellos’, no es fácil. A una competencia desmedida hay que añadir el constante acoso de la policía, aunque el riesgo de verse ‘colocados’ (detenidos) por los ‘monos’ (policía) disminuye llevando tan sólo una o dos barritas y ocultando el resto en algún lugar insólito, alrededor del cual se va a mover. ¿Dónde? Hay varios sitios: la parte posterior de una señal de tráfico, o un registro de gas que hay en las fachadas de las casas antiguas, o bajo la rueda de un coche aparcado.

El ‘camello’ más veterano es un personaje singular apodado ‘Chamberlain’. Antiguo ‘piquero’ al que el temblor de las manos, producido por el alcohol, alejó de los bolsillos y carteras de sus clientes. Solía ‘trabajar’ en el ‘metro’ y en alguna línea de autobuses. Tiene ya 60 años, y desde hace muchos se encuentra sentado sobre algún coche estacionado alrededor de la plaza del Dos de Mayo, gritando al oído del que pasa: "¡Choco!". Antes tenía un perro, al que llamaba ‘Lobito’ y al que quería con locura, pero la última vez que le ‘colocaron’ y tuvieron una temporada a la sombra lo perdió, sin conseguir encontrarlo todavía.

Heroína, reina de la noche
Como el hachís, la heroína pasa por muchas manos antes de su llegada al consumidor. Cada manipulación significa deterioro de calidad: es corriente mezclarla con yeso raspado de la pared o aspirina pulverizada.

Toda heroína que llega es manejada por tres o cuatro ‘camellos’ que cuentan con una red de distribución estable y clientes fijos. Tal vez sea el Emi el ‘camello’ más afamado: sus principales clientes son los pequeños distribuidores de hachís, quienes, a duras penas, consiguen dinero para quitarse el ‘mono’ (síndrome de abstinencia).

La manera que tiene el Emi de pasar el ‘jaco’ es muy curiosa: en uno de los pubs de la calle de Velarde, que frecuenta habitualmente, o alrededor del quiosco de la plaza del Dos de Mayo, susurra al primer cliente que se le acerca un punto de reunión y una hora.

Este ‘habitual’ transmitirá la contraseña a los interesados, y, a la hora y lugar convenidos, el ‘Emi’ les venderá 15 o 20 papelinas.

Ácidos de Amsterdam
La principal característica de este tráfico reside en que la clientela no es necesario buscarla, porque ella solicita la droga, y además ansiosamente. Así, todos los días, antes de comenzar su ‘trabajo’, algunas de las prostitutas que se ofrecen en la calle de la Ballesta se acercan por el barrio.

Son las cinco de la tarde. En el Rastrillo, Mita, ‘la Negra’, espera a uno de sus ‘camellos’ habituales, y de una forma ansiosa, pues está con el ‘mono’. Necesita tres o cuatro dosis para que la noche transcurra sin enterarse demasiado. Encuentra a la ‘Buti’, que hará de intermediaria llevándola al lugar donde, está ‘apalancado’ (escondido) el ‘Quique’ para conseguir una ‘astilla’ (gratificación).

De manera constante, aunque un poco más soterradamente que la heroína o el hachís, aparecen los ‘tripis’ (ácidos) por la calle. Llegan desde Amsterdam, donde cuestan unas 200 pesetas la unidad. Aquí, dependiendo de su clase, alcanzará las 1.000 pesetas. Los más famosos son los ‘supermanes’ y los ‘ojitos’.

Tal vez el más característico de los vendedores-consumidores de ‘tripis’ del barrio de Malasaña es el ‘Jimmy’. Lleva muchos años tomando ácidos y, según todos sus colegas, está ya "hecho una paraguaya". Pero no todos los comerciantes nocturnos son ‘trapicheros’; también hay otras personas que se buscan la vida de una manera menos peligrosa y más simpática. Como volviendo de alguna antigua zarzuela, han resurgido las floristas. Ofrecen su mercancía por los distintos ‘pubs’ del lugar, y no se puede decir que les vaya mal.

Jacinta es una viejecita, de pelo blanco, peinada con un estirado moño en la nuca. Tendrá cerca de los 80 años. Enfundada en una bata casera, con bastón y gruesos botines de fieltro, recorre las calles y establecimientos nocturnos con un grueso ramo de claveles. "¡Guapetón: cómprale una flor a la señorita!". A última hora, la podemos ver en el espectáculo de Olga Ramos ‘Las noches del cuplé’.

Droga, sexo y 'rock and roll'
Próximo a Malasaña, y en el centro neurálgico de Madrid, entre la calle de Alcalá y la Gran Vía, encontramos las calles de la Montera, Caballero de Gracia, Desengaño, Barco y la famosa Ballesta, donde existe uno de los focos de prostitución más conocidos de la capital. Rameras ya ajadas y de toda la vida comparten las esquinas con chicas tan jóvenes que bien pudieran ser sus nietas.

Paseando lenta e indolenternente, con un marcado contoneo, las podemos encontrar por docenas, intentando hacerse con algún cliente. Otras, más cómodamente, esperan en garitos típicos de la zona: Pototeo, Él y Eva, Tú y Yo... La ‘Mary’, una prostituta con muchos años de oficio, pero aún sugerente, cuenta lo siguiente: "Estas chicas jóvenes son peores que nosotras, que trabajamos por necesidad, porque yo tengo tres criaturas que alimentar. Ellas lo hacen sólo por pincharse ‘el burro’, como dicen, y cada vez hay más. Yo antes me hacía cinco o seis clientes todas las noches, pero ahora me contento con tres".

El chulo tradicional, aquel que tenía a tres o cuatro ‘entretenidas’, está siendo sustituido por un nuevo tipo de proxeneta: ‘el trapichero’, que trafica con heroína y la consume en gran cantidad. Se sirve de ella para enganchar a las chicas jóvenes que no encuentran ya nada en el ‘porro’, y cuando tienen la suficiente drogodependencia las pone en la calle a trabajar.

Cruzando las calles de Fuencarral y Hortaleza, junto a la plaza de Chueca, existe otro sector característico del distrito Centro. Aquí, el ambiente cambia: es más oscuro, más misterioso. Coexisten bares de alterne, con sus típicas luces rojas en la puerta, y pubs para una clase más escondida de iniciados: los homosexuales.

Todas las manías, todas las rarezas, tienen en este lugar su santuario; la mezcla es impresionante. En el Phalos, con un ambiente selecto, se masca el vicio, porque el bujarrón (viejo homosexual) trata de comprar los favores de una nube de adolescentes que sólo ve el dinero delante de ellos. En la penumbra del local, las viejas manos hacen vibrar la sensibilidad del joven.

Próximo a este ambiente de decadencia, la decoración cambia totalmente: en el Leathers, unas siniestras escaleras negras nos conducen al mundo de cuero y cadenas del ‘gay duro’. Un olor fuerte y penetrante es el primer síntoma de la violencia que allí se respira: chaquetones de piel curtida, cinturones claveteados, botas altas, música ensordecedora, completan un panorama que destila masculinidad. En una reducida sala, 15 o 20 narcisistas contemplan embelesados cómo el vídeo les transmite las imágenes de dos fornidos machos haciéndose salvajemente el amor, y en uno de los rincones varios espectadores casi ponían en práctica lo que estaban viendo.

El ‘trapicheo’ no existe tanto en la calle como dentro de los ‘pubs’. La heroína es para muchos homosexuales una manera más de ganarse la vida y un complemento de su relación sexual.

El dificil mundo de los 'chaperos'
En los alrededores del café Gijón, la prostitución adquiere una nueva dimensión, porque en las calles de Prim, Almirante y Conde de Xiquena jóvenes ‘chaperos’ venden su cuerpo por 3.000 pesetas a una fauna muy particular de clase media-alta.

En una esquina espera uno de estos chicos que pasean esperando clientes. Le llaman la ‘Carmen’; es rubio, alto, con rasgos femeninos, aunque su voz algo ronca le delata. "Tengo 18 años y llevo tres haciendo esto. Mi primera experiencia homosexual fue a los 14; me gustan más los hombres que las mujeres, y en estas relaciones hago siempre de fémina".

Observamos que tiene unos pechos incipientes y, después de mostrarlos, nos dice que se está hormonando. Si tuviera dinero se operaría, porque piensa que es mujer, y, efectivamente, habla de sí mismo en femenino. Acepta sin problemas las palabras ‘maricón’ y ‘julay’. Su sinceridad sorprende. Vive con un chico en una pensión, pero por motivos puramente económicos. La ‘Carmen’ no utiliza ningún tipo de jerga y sus movimientos son muy femeninos. "La policía no nos deja trabajar, y cuando nos cogen compartimos las mismas celdas que los presos comunes, con lo cual nuestra estancia allí es muy desagradable".

Travestidos y 'rockeros', dos disfraces distintos
La zona centro de Madrid acoge también en su seno a grupos marginales, que afrontan la vida por medio de un disfraz que disimula la verdadera personalidad del que lo lleva.

La discoteca Los Centauros, con su espectáculo gay, es el lugar de reunión de los travestidos más llamativos del barrio. Entre el espectáculo y el alterne, la Raquel enseña sus pechos artificiales, de una perfección sorprendente.

Los ‘rockeros’ resumen su existencia en necesidades puramente fisiológicas: sexo, droga y ‘rock and roll’. Su aspecto parece salido de una película de Hollywood. Han hecho de Elvis Presley su dios y un espejo en el que mirarse. Se reúnen en el Iris, uno de los bares de la Cava Alta de San Pablo, y en el ‘pub’ Brillos.

Con brillantes flequillos engomados, cazadoras de cueros, pantalones tejanos, cinturones de grandes hebillas y zapatos puntiagudos de gruesa suela, manifiestan una violencia ya anticuada. Beben, fuman, se pinchan, hacen el amor indiscriminadamente; nada está prohibido para ellos. Viven la vida de una manera violenta y consiguen el dinero de igual forma: ‘sirlas’ (pequeños atracos), ‘palos’, y otros sistemas.

Ya es tarde y las últimas luces de neón van apagándose lentamente. Amanece. Los primeros camiones de reparto sorprenden a los rezagados ‘hijos de la noche’ que se deslizan hacia sus guaridas. Dejarán transcurrir el día en míseras buhardillas, pensiones destartaladas, sótanos desangelados y hasta en lujosas casas de barrios elegantes, cuyos propietarios soportan el camaleonismo de sus hijos si durante el día parecen niños normales de ‘familias bien’.

Y nuevamente, al empezar el día, Madrid, distrito centro, recobra su identidad perdida, más bien arrebatada, como zona sosegada y tranquila.

MIKEL/A, AQUÍ ESTAMOS Y NO NOS OCULTAMOS

Mikel/a enseña cacho en la 2ª Gayakanpada de EHGAM, 27-29 agosto 1993, Muxika // STARS COFLHEE es un trabajo realizado por Julen Zabala Alon...