1981/03/25

DOCUMENTACIÓN | POLÍTICA | PRESENTACIÓN DE "LOS COMUNISTAS Y LA CUESTIÓN HOMOSEXUAL"

Presentación del documento "Los comunistas y la cuestión homosexual".
El País, 1981-03-25

https://elpais.com/diario/1981/03/26/sociedad/354409213_850215.html 

«La sociedad no tiene idea del lesbianismo», dijo una lesbiana durante el debate del documento 'Los comunistas y la cuestión homosexual', redactado por la Unión de Juventudes Comunistas de España. El acto de presentación del documento tuvo lugar ayer por la tarde, en el Club de Amigos de la Unesco, de Madrid. En el debate participaron cerca de doscientas personas. Dos militantes del PCE apoyaron la opinión de la lesbiana. Sin embargo, el tema más discutido fue la inclusión del movimiento gay dentro de lo que Jordi Petit, de la comisión de cultura del Comité Central del PSUC, denominó «el bloque social del progreso que forman las fuerzas del trabajo y de la cultura en la vida del socialismo en libertad»,.

Joan [Juanito] López, miembro del PCE de las islas Baleares, repasó la historia del movimiento ‘gay’ y las alianzas del mismo con los movimientos obreros.

También se discutió la «crítica situación de este movimiento en los países del Este, y la ‘tolerancia represiva’ de los países europeos y de Estados Unidos contra los homosexuales».

En el debate se valoraron las dificultades de asunción de la clase obrera sobre este tema y, para finalizar, se aludió a la reciente proposición presentada por los socialistas holandeses en la Comisión de Cuestiones Sociales del Consejo de Europa, en torno a una serie de medidas antidiscriminatorias para los homosexuales, que en estos momentos está en proceso de discusión.

1981/03/23

DOCUMENTACIÓN | JORNADAS EN MADRID | DENUNCIA DE REDADAS EN EL AMBIENTE

Conclusiones de las Jornadas de debate "gay" en Madrid.
El País, 1981-03-23

https://elpais.com/diario/1981/03/24/sociedad/354236403_850215.html 

La Coordinadora de Frentes de Liberación Homosexual del Estado Español (COFLHEE) ha desarrollado las II Jornadas de Debate Gay, durante los pasados días 20, 21 y 22, organizadas por el Frente de Liberación Homosexual de Castilla (FLHOC), que han tenido lugar en Madrid. La COFLHEE tomó los siguientes acuerdos: manifestar su más enérgica repulsa por el intento de golpe de Estado del pasado día 23 de febrero contra la actual legalidad civil; valorar positivamente las acciones solidarias llevadas a cabo contra la represión de homosexuales en Grecia y Canadá y solidarizarse con la marcha nacional sobre París, el próximo día 4 de abril, organizada por los grupos ‘gays’ franceses contra la reciente legislación discriminatoria promulgada por ese país; denunciar la política intimidatoria del Ministerio del Interior, consistente en ocasionales redadas policiales en bares y discotecas, detenciones en zonas abiertas de ambiente gay y en la no legalización del movimiento homosexual vasco EHGAM. También manifiesta su preocupación ante la próxima visita del Papa al Estado español, «por sus manifestaciones contra la liberación de la mujer, los homosexuales y contra la libertad sexual en general durante sus viajes a otros países».

El proyecto de UCD sobre un nuevo Código Penal será uno de los temas de debate en la celebración del «Orgullo Gay», el día 28 de junio próximo.

1981/03/12

PELÍCULAS | Fernández, Ramón | Gay club

Fernández, Ramón (Director) (1981). Gay club. Arturo González P.C.

Gay club. 1981. Estreno: 1981-03-12. 88 min. Dirección: Ramón Fernández. Guion: Manuel Vidal. Reparto: Francisco Algora, Josele Román, Isabel Luque, Antonio Medina, José Álvarez, Carlos Larrañaga, Rafael Alonso, Jose Lifante, Manuel Alexandre, Antonio Gamero, Florinda Chico, José María Guillén, Paco España, José María Caffarel, Juan Gallo, Carmen Martínez Sierra, Joaquín Pamplona, José Manuel Cervino, Salvador Vives, Julián Navarro, Luis Ciges, Francisco Valdivia, Fernando Chinarro, Rafael Conesa. Arturo González P.C.

Dos amigos deciden abrir un club gay en un pueblo del sur de España. Al cerrarse una whiskería de una pequeña localidad de Andalucía, a Toni (el primo gay de una de las trabajadoras del local llamada Isabel) se le ocurre la idea de transformarlo en un club gay con actuaciones musicales. Como no consiguen el crédito bancario que solicitan para conseguir el traspaso, se asocian con Pepe, un amigo de Toni (también homosexual), el novio periodista de Isabel y la anterior encargada del local, Laly. Al difundirse la noticia por el pueblo, en plena transición a la democracia, enseguida se organiza la oposición reaccionaria, capitaneada por el abogado don Alfonso, que vive frente al local. Visitan al gobernador intentando infructuosamente que prohíba la apertura, por lo que urden un plan para cerrar el club gay. El día de la inauguración envían a un grupo de matones para provocar una pelea tumultuaria, con objeto de presentar una denuncia por escándalo público. Aunque procesan a los cinco socios del club gay, el juicio termina con la absolución de los acusados, y por consiguiente el club gay se reabre. Entre los números musicales de la película actúan figuras reales del transformismo de la época, como Paco España y Juan Gallo.

Gay Club: Ser LGTBI también se podía disfrutar

Primer artículo sobre joyas LGTB del cine español a rescatar. Esta comedia de Ramón Fernández fue pionera en reflejar a gays desde una «postura amable» y divertida en 1980
Javi Valera | Cine con ñ, 2021-06-28
https://cineconn.es/gay-club-ser-lgtbi-tambien-se-podia-disfrutar/

En noviembre de 1980 se estrenó en los cines Gay Club. Lo que a simple vista podría tratarse de una de las tantas comedias que realizaban Ramón Fernández, Mariano Ozores y compañía en la época resultó ser una particular y más que aceptable película en la los protagonistas son unos chicos homosexuales de pueblo que deciden abrir un negocio, un bar gay. El director era el propio Fernández, el mismo que había dirigido ‘No desearás al vecino del quinto’ (1970), con ese personaje gay tan bochornoso, caricaturizado y ofensivo interpretado por Alfredo Landa. Los cambios que se estaban produciendo en España también se empezaban a reflejar en el cine.

Antes de ‘Gay Club’, Eloy de la Iglesia ya había realizado ‘Los placeres ocultos’ (1977) y ‘El diputado’ (1978), Pedro Olea había dirigido ‘Un hombre llamado Flor de Otoño’ (1978), pero podría decirse que ‘Gay Club’ fue de las primeras películas -si no la primera- donde el retrato que se hace de los homosexuales es completamente natural y, lo más importante, los protagonistas no son unos tristes. Tienen sus problemas, claro, pero el desarrollo de los personajes no se construye ni se sustenta únicamente en la desgracia, sino también en el disfrute. Antes de los maricones contentos de Almodóvar o de Félix Sabroso y Dunia Ayaso en los 90, llegaron los de Ramón Fernández.

La primera comedia española ‘gay-friendly’
El escritor Alejandro Melero apunta en su libro ‘Los placeres ocultos: Gays y lesbianas en el cine español de la transición’, que ‘Gay Club’ es la primera comedia española ‘gay-friendly’, «que muestra una postura amable, e incluso activista, con respecto a la homosexualidad«. Y sí, uno de los valores añadidos que tiene la película es que no es solo divertida sino que hay lugar para una cierta reivindicación, sobre todo en la parte final.

Estamos ante una comedia muy gay por varios motivos: el más relevante es que los protagonistas son tres amigos de un pueblo andaluz que deciden poner un negocio en el local de otra conocida suya. Dos de ellos son amigos gays (interpretados por Francisco Algora y José Álvarez), que no se esconden y se tratan con cariño y se hablan en femenino si así les apetece, y la tercera es la amiga mariliendre (interpretada por Josele Román) que les apoya en la aventura de abrir el primer bar gay en un pueblo copiando así los bares que ya había en ciudades grandes.

La película tiene una homofilia clara; no tiende a ridiculizar a sus personajes sino que están interpretados con gracia y sin sobreactuación. Esto es muy importante recalcarlo porque los años 70 están marcados por incluir en filmes cómicos al típico mariquita estereotipado con pluma siendo esa es su única característica. Aquí hay pluma -y mucha- pero no es negativa y no es lo único que se destaca de los personajes. Esa es la diferencia más relevante con el cine anterior: se nota que quisieron esforzarse por hacer un retrato fiel. Personajes entrañables, con una verborrea muy graciosa, que tienen el apoyo de su entorno y también, porque sino no sería un reflejo fiel de la época, el rechazo de cierto sector reaccionario del pueblo.

El reflejo del contexto social de la situación LGTB en España
Hay varias secuencias en las que se apuntan ciertas dinámicas sociales que se producían en torno al colectivo LGTB en la época. Por ejemplo, en el primer tramo de la película, los protagonistas van a visitar al director de un banco para que les preste un crédito y poder quedarse con el local en el que quieren montar el club gay . La respuesta negativa sirve de reflejo de cómo, aunque España estaba ya inmersa en una democracia, aún no todo estaba conseguido, ni muchísimo menos.

Otro acierto del guión es mostrar, aunque con cierta tendencia a ridiculizarlos, personajes indignados por la consecución de los avances dentro del colectivo: es el caso del cacique del pueblo, un abogado interpretado por José Lifante, que busca cualquier tipo de excusa dentro de la ley para detener la apertura del local. Estos personajes -como otro interpretado por Manuel Aleixandre- son la representación del antiguo régimen, reacios pero resignados ante la nueva realidad.

En un momento de ‘Gay Club’, uno de estos personajes sintetiza cómo la situación de los homosexuales había mejorado y no podían hacer nada contra ello: «Mientras las cosas sigan como están no podemos hacer nada. Por lo menos antes, si los quitaban de la Ley de Vagos y Maleantes, los ponían en la de Peligrosidad Social, pero ahora, desgraciadamente, no tenemos de dónde agarrarnos». En un diálogo simple, el guionista Manuel Vidal resumió la evolución positiva de España en el tema de derechos LGTB.

En otra escena, dentro del club gay ya abierto, uno de los transformistas que aparecen en el escenario bromea con la aún difícil situación que se vivía dentro de las salas de espectáculos, de cómo la policía podía entrar en esos locales de ambiente, acusarlos de escándalo público y detener a los artistas. Al final, eso acaba ocurriendo también en la película. La intención, pese a que ‘Gay Club’ sea una fantasía divertida, era ser veraces con la realidad del país, los retos pendientes y los avances imparables.

Activismo y visibilidad divertida en Guy Club
La película se vuelve más militante en el tramo final, cuando se celebra un juicio tras acusarlos de escándalo público en el local (la única artimaña que los caciques del pueblo se pueden inventar para cerrarles el negocio). Primero hay que destacar la aparición de Florinda Chico como la madre cómplice que apoya a su hijo gay (interpretado por José Álvarez) y se siente además orgullosa. Qué importante era incluir este ejercicio de visibilidad y aceptación en una película de 1980. Pero lo reivindicativo viene del personaje interpretado por Francisco Algora, Tony, que declara ante el tribunal la situación que vivían los homosexuales:

«Los homosexuales ya estamos acostumbrados a que se nos condene, no por lo que hacemos, sino por lo que somos. Desde niños, nos humillan, nos desprecian y nos persiguen. El solo hecho de ser homosexual, en el mundo machista en que vivimos, ya constituye en sí un delito. Por eso, aunque hayan quitado la homosexualidad de esa ley llamada de Peligrosidad Social, seguimos padeciendo la misma represión que antes por parte de personas a las que, desde toda la vida, les inculcaron el miedo, el odio y el desprecio ante nosotros». Este monólogo es muy potente y sorprende muchísimo, para bien, que esté dentro de una película claramente comercial.

Lástima que después de 40 años no tengamos muchos más ejemplos de filmes de este corte: el colectivo LGTB también necesita sentirse representado en películas divertidas y no solo en dramas sobre el hecho de ser LGTB. ‘Gay Club’ fue pionera en este sentido. Es una pena que no esté actualmente disponible en ninguna plataforma digital (los derechos del filme los tiene José Frade) y que desde hace muchos años no se haya emitido en televisión. 

DOCUMENTACIÓN
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Juan Gallo triunfa en la Feria Andaluza imitando con su show a la 'Faraona'

«Lola me dijo que la imitara», asegura 'La Otra Lola'
E.Estévez | El Periódico de Ibiza, 2002-08-31
https://www.periodicodeibiza.es/pitiusas/ibiza/2002/08/31/767773/juan-gallo-triunfa-en-la-feria-andaluza-imitando-con-su-show-a-la-faraona.html

1980/08/30

DOCUMENTACIÓN | OFENSIVAS | REDADA CONTRA LA PROSTITUCIÓN MASCULINA

Redada contra la prostitución masculina.
El País, 1980-08-30

https://elpais.com/diario/1980/08/31/madrid/336569063_850215.html

Cinco personas han sido arrestadas como presuntas autoras de un delito de escándalo público, por practicar la prostitución masculina. Según fuentes policiales, se dedicaban a buscar clientes en la vía pública. Tres de los detenidos son portugueses. Las edades de estas personas se fijan entre los dieciocho y los 31 años. Todas ellas, salvo una, tienen antecedentes penales.

1980/08/14

PELÍCULAS | Friedkin, William | A la caza

Friedkin, William (Director) (1980). A la caza [Cruising]. Lorimar Television ; CiP - Europaische Treuhand AG.

A la caza [Cruising]. 1980. Estados Unidos. 1980-08-14. 106 min. Dirección: William Friedkin. Guion: William Friedkin, Gerald Walker. Reparto: Al Pacino, Paul Sorvino, Karen Allen, Richard Cox, Joe Spinell, Gene Davis, Barton Heyman, Powers Boothe, Randy Jurgenson, Jimmie Ray Weeks, James Remar, Don Scardino, Jay Acovone, Ed O'Neill, Arnaldo Santana, Larry Atlas, Allan Miller, Sonny Grosso, Michael Aronin, William Russ, Mike Starr, Steve Inwood, Keith Prentice, Leo Burmester, James Sutorius, Richard Jamieson, James Hayden, Robert Osth, Henry Judd Baker, Burr DeBenning, Ray Vitte, Bob Duggan, Dan Sturkie, Linda Gary. Lorimar Television ; CiP - Europaische Treuhand AG.

Un policía (Al Pacino) se ve obligado a infiltrarse en los ambientes gays más sórdidos de Nueva York para atrapar a un asesino de homosexuales.

El cruising en el cine
Javier Parra Sábado | e-cartelera, 2020-02-15

https://www.ecartelera.com/noticias/cruising-en-el-cine-59636/3/

Estrenada hace cuarenta años, 'A la caza' conseguía ser en el momento de su estreno todo un escándalo, contra la cual se alzaron las voces del colectivo gay al considerar que el film venía a perpetuar el cliché negativo hacia los homosexuales. Sin ir más lejos, el paso de los años fue lo que acabó convirtiendo la película en una pieza de culto del thriller y de la representación LGTB, y la cual no era más que la adaptación de una novela homónima ('Cruising', en su título original).

El uso del término "cruising" en el argot gay, vendría derivado del hecho de querer protegerse de la persecución a la que se veía sometido el colectivo, con motivo de crear un lenguaje propio que no entendiesen los heterosexuales, y así poder referirse al cruising de forma abierta en todo tipo de lugares, sin que aquellos que no fuesen homosexuales y/o no estuviesen familiarizados con la palabra y su total significado, pudiesen sospechar que la referencia real era a la búsqueda de una pareja sexual en lugares públicos, normalmente para encuentros furtivos y (casi siempre) anónimos.

Poco explotado
Los tan dispares William Friedkin o Albert Serra han sido algunos de los que se han encargado de llevar a cabo los parámetros del cruising al cine, aunque cada uno a su manera y con diferentes visiones acerca de este, siempre teniendo en cuenta la máxima que supone el sexo libre y la libertad, ya sea desde una perspectiva de thriller que bien podría ser un slasher al uso (el caso de 'A la caza'), o desde un tipo de cine más experimental y totalmente adepto a las corrientes del cine de autor (el caso de 'Liberté', la última obra del cineasta catalán).

Sin embargo, y pese a que el cine queer (y con él, los dramas exentos o no de romance) haya tenido en cuenta algo como el cruising en algunas de sus representaciones, a cuatro décadas desde su estreno sigue siendo la película de Friedkin la que mayor relevancia sigue teniendo en una temática tan concreta como esta (con permiso de la más reciente 'El desconocido del lago'), la cual se ha visto incluso revisitada en forma de falso documental en los últimos años.

  • 'A la caza' / Basada en la novela de Gerald Walker que el propio William Friedkin adaptaría al guion, 'A la caza' pasó a ser una de aquellas películas que en su momento masacró la crítica (incluso le cayeron tres nominaciones a los Razzie), y que a día de hoy ha conseguido el estatus de culto que merece. Protagonizada por Al Pacino y Paul Sorvino, el primero se metía en la piel de un policía que deberá introducirse en el mundo de la escena nocturna de los clubes gays de Nueva York, donde un asesino ha empezado a seleccionar a sus víctimas, mostrando una ciudad absolutamente sórdida y despiadada.
  • 'El desconocido del lago' / Alain Guiraudie conseguía el premio al Mejor Director en Cannes dentro de Un Certain Regard gracias a 'El desconocido del lago', un thriller erótico que causó polémica por sus secuencias de sexo real entre hombres que escandalizaron a cierto sector del público. Su historia nos llevaba hasta un caluroso verano, donde en las orillas de un lago, Franck (Pierre Deladonchamps) se deja llevar por los placeres de la carne en ese espacio frecuentado por quienes hacen cruising. Todo se empezará a torcer cuando un hombre aparezca ahogado.
  • 'Amor eterno' / Marçal Forés presentaba su tercer largometraje en 2014, título enmarcado dentro de los trabajos de la productora #LittleSecretFilm, y el cual nos llevaba hasta un espacio icónico del cruising en Barcelona: Montjuïc. En ella, Joan Bentallé era Carlos, un profesor de la escuela de idiomas que pasa las horas después de su trabajo haciendo cruising. Ahí se topará con Toni (Aimar Vega), uno de sus alumnos, con quien iniciará un idilio de tintes prohibidos.
  • 'Interior. Leather Bar' / Partiendo de la premisa de que más de 40 minutos de metraje de 'A la caza' fueron recortados en la sala de montaje, James Franco dirige junto a Travis Mathews lo que vendría a ser una recreación de aquellos hechos que nunca vieron la luz. Así es como 'Interior. Leather Bar' viene a ser un documental ficcionado sobre el título de culto de Friedkin, con el que Franco sorprendió al público de Sundance y la Berlinale de 2013.
  • 'Beach Rats' / Eliza Hittman escribe y dirige 'Beach Rats', título con el que ganaba el premio a la Mejor Dirección en Sundance dentro de la categoría de Drama. En ella, ensalzada ya como una de las películas queer a tener en cuenta para el futuro, conocíamos a un joven de Brooklyn (Harris Dickinson) que vive rodeado de una masculinidad tóxica, la cual no le acaba de dejarse definir en cuanto a sus verdaderos sentimientos e impulsos, los cuales alivia en brazos de hombres que conoce en lugares de encuentro y vía online.
  • 'Liberté' / Nadie mejor que Albert Serra para firmar una de las películas más radicales que se han podido ver acerca de los años previos a la Revolución Francesa, y por la que Premio Especial del Jurado en Un Certain Regard del Cannes de 2019. En ella, el director nos presenta a tres miembros de la alta sociedad que han sido expulsados de la corte, y cuyas intenciones no son otras que llegar hasta los dominios de un afamado duque alemán, con quien comparten sus ideales de libertinaje, con la intención de promover el sexo libre por Alemania, convirtiendo un espacio en el que pasarán la noche en algo propio de lo que muchos tacharían de Sodoma y Gomorra.
  • 'Fin de siglo' / Lucio Castro escribe y dirige 'Fin de siglo', considerada ya por muchos como la nueva 'Weekend' (con la que Andrew Haigh conmovió al público y a la crítica en 2011) y ganadora del premio a la Mejor Película Argentina en el BAFICI. En esta, y pese a que el cruising aparezca como algo anecdótico, seremos testigos del encuentro de dos hombres en Barcelona, el cual hará que aflore entre ellos una serie de emociones que tienen que ver con el hecho de que ya se conocieron hace años.

1980/07/18

DOCUMENTACIÓN | LEGALIZACIÓN DEL FAGC

Legalizado el Frente de Liberación Gay de Cataluña.
Mercedes Rivas | El País, 1980-07-18

https://elpais.com/diario/1980/07/18/sociedad/332719205_850215.html 

El pasado martes fue legalizado el Front d'Alliberament Gai de Cataluña (FAGC), tras diez años de existencia. Según los coordinadores de esta organización, estos diez años podrían dividirse en dos períodos: «El primero, que abarca toda la etapa de la clandestinidad, con la promulgación de la ley de peligrosidad y rehabilitación social. El segundo es la etapa de la permisividad». Con esta legalización, el FAGC es la primera entidad homosexual reconocida en España que ha contado con el apoyo de 50 municipios catalanes, más de 1.000 personalidades y partidos políticos de izquierda, así como centrales sindicales.

Entre sus actuales objetivos están los de «proseguir la lucha contra la discriminación y marginación, así como seguir editando la revista ‘Debat Gai’». Para los coordinadores, «la experiencia de estos diez años ha sido completamente positiva, ya que las cotas conseguidas sobrepasan a las de muchos países democráticos», y la derogación de la ley de Peligrosidad Social y de los artículos del Código Penal referentes a la moral pública «han sido un gran paso para los homosexuales».

Una vez conseguida la legalización, el movimiento gay se propone comenzar una etapa de reflexión en donde se analicen la postura a adoptar y las acciones a llevar a cabo.

1980/06/28

DOCUMENTACIÓN | ORGULLO GAY EN MADRID Y SOLICITUD DE APOYO A LA LEGALIZACIÓN DE EHGAM

Manifestación de homosexuales el Día Mundial del Orgullo Gay.
El País, 1980-06-28

https://elpais.com/diario/1980/06/29/sociedad/331077602_850215.html 

El Frente de Liberación Homosexual de Castilla (FLHOC) ha convocado para el lunes, en Madrid una manifestación con motivo del Día Mundial del Orgullo Gay, que se celebró ayer. La concentración tendrá lugar a las ocho de la tarde, en el paseo del Pintor Rosales, y ha sido apoyada por partidos como el socialista, MC y LCR, los sindicatos Comisiones Obreras y UGT, y la Plataforma de Organizaciones Feministas de Madrid. Los tres recorridos solicitados por los organizadores -Malasaña, Bravo Murillo y Antón Martín- fueron desestimados por el gobierno civil. Los homosexuales de Castilla habían solicitado la manifestación para el pasado viernes, pero el gobierno civil se la denegó «porque parece que la estancia del presidente Carter en la capital desaconsejaba cualquier tipo de protesta popular organizada, aunque para el viernes no se encontraba, ya en Madrid», según informaron fuentes del FLHOC. «Los de la Comisión Pro Libertad de Expresión también han tenido que esperar para manifestarse», añadieron los organizadores.

Por otra parte, según informa nuestro corresponsal en Bilbao, Patxo Unzueta, los partidos de la izquierda vasca PSE-PSOE, Euskadiko Ezkerra y PCE han presentado ante la Mesa del Parlamento vasco una proposición no de ley solicitando la legalización del Movimiento de Liberación Gay de Euskadi (EHGAM) y el reconocimiento de dicha asociación, así como del Movimiento de Liberación Sexual de la Mujer (ESAM).

Representantes de EHGAM explicaron, por otra parte, que la iniciativa legal ha sido solicitada a los partidos de izquierda dada la actitud ambigua mantenida al respecto por el PNV, que si en algunos ayuntamientos ha votado favorablemente mociones similares, a nivel de dirección ha evitado hasta el momento cualquier pronunciamiento, alegando que el tema no había sido discutido en la base.

NOTA 1: En el original consta como EGHAM.
NOTA 2: El Parlamento Vasco, constituido por vez primera tras las elecciones del 9 de marzo de 1980 y con 60 escaños, estaba constituido de la siguiente forma: 25 del PNV, 11 de Herri Batasuna (HB), 9 del PSE-PSOE, 6 de Euskadiko Eskerra (EE), 6 de Unión de Centro Democrático (UCD), 2 de Alianza Popular (2) y 1 del Partido Comunista de Euskadi (PCE-EPK). Hay que recordar que HB no participó en toda la legislatura. Es necesario comprobarlo, pero si no fue en ésta hay alguna votación que debido a su ausencia y no contar con su apoyo algunas moción pro gay no se aprobaron. Nos parece recordar que en algún momento el centrismo (UCD o, a partir de julio de 1982, CDS) votó a favor en algún caso. El PNV se posicionaba en contra.

1980/06/27

DOCUMENTACIÓN | 28J | DESAUTORIZADA LA MANIFESTACIÓN DEL ORGULLO GAY EN VALENCIA

Desautorizada manifestación homosexual.
El País, 1980-06-27

https://elpais.com/diario/1980/06/28/sociedad/330991207_850215.html 

El gobierno civil ha desautorizado la manifestación solicitada por el Moviment d'Alliberament Gay del Pais Valencià (MAGPV) para hoy, con motivo del Día Internacional del Orgullo Gay. Los motivos aducidos son la poca claridad de los términos de la solicitud y la falta de apoyo de partidos políticos a la manifestación. El MAGPV ha manifestado que, pese a estas trabas, promoverá una concentración con pancartas en la plaza de la Virgen, al tiempo que considera la prohibición como un gesto más de la política represiva del Gobierno.

1980/06/23

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | LA PROSTITUCIÓN MASCULINA OCUPA LAS CALLES MÁS CÉNTRICAS DE MADRID

La prostitución masculina ocupa las calles más céntricas de Madrid.
Esther García | El País, 1980-06-23

https://elpais.com/diario/1980/06/24/madrid/330693864_850215.html 

El oficio más antiguo del mundo ya no es sólo cosa de mujeres. Cada día es más frecuente encontrarse en el centro de Madrid -Castellana, Fuencarral, Atocha, Sol- con hombres dedicados a la prostitución. La mayoría frecuenta la noche, pero algunos se aventuran incluso de día. Muchos no son homosexuales y los hay que reconocen abiertamente que se dedican a esto para poder comer. A veces, este mundo de la prostitución de hombres está muy próximo al delito contra la propiedad y más de uno utiliza este viejo oficio para poder relacionarse con personas de cierta posición social a las que poder atracar impunemente.

Un hombre apoyado en una farola. Bordea el carril de ida de la Castellana hacia Cibeles. Casi enfrente, el café Gijón. Pantalón ceñido y cazadora corta. Un silencioso coche se detiene. Segundos de charla. Frases ambiguas, cortadas. «Necesito pasta, si quieres, ya sabes». La llama del mechero perfila la cara del conductor. Corbata, buen traje, cuarenta y pico años. «Sube».«Yo hago esto por dinero, 2.000 y por adelantado», dice Paco, veintidós años, parado en la subida de la calle de Almirante y atento a cada coche que sube despacio. Vive o malvive de la prostitución masculina con homosexuales. «Se vive muy mal, porque todos los días no comes; tres días te tiras sin nada y le pides a un colega cinco duros para dormir en una pensión de Sol a doscientas. Otro día te sale un rollo bueno de que le gustas a uno y quedas, y a lo mejor tiene pasta y te hace regalos o te coge un apartamento. Va por rachas, pero, en general, se vive fatal». Esta noche, en Recoletos, pero sin sitio fijo. La zona es la calle «Casas no hay». Y el Metro, las calles céntricas, Fuencarral, Atocha o Sol, incluso por la mañana; los bares de ambiente ‘gay’, por la noche.

Jóvenes sin trabajo
De ‘chapero’ -nosotros decimos me voy a hacer una ‘chapa’, en vez de hacer la carrera, como dicen las mujeres»- lleva nueve meses sobreviviendo en Madrid. En general, unas mil pesetas la ‘chapa’. Los veinte minutos o pocos más pasados en la oscuridad del coche o en algún portal, o entre los túneles vacíos de peatones acelerados. Unas mil pesetas o simplemente lo que les quieran dar. «Hay muchos chicos», sigue Paco, «que con cualquier cosa que les den se van, porque están muertos de hambre, y les invitan a un pincho y a una copa y se van sin que les paguen, simplemente por dormir en un sitio que no tenga frío». Sobre todo, ‘chaperos’ eventuales, recién licenciados de la mili y sin dinero, o jóvenes sin trabajo, o que llegan a una ciudad nueva y recurren a la ‘chapa’ para llegar al día siguiente. «Esto para mí es la forma de ganarme la vida. Y como trabajo no hay, lo lógico es que cada uno cobre por su físico, y quien quiera tener un cuerpo joven que pague, yo no necesito un sueldo, pero algo», dice Paco, ahora esperando en la calle, pero hace unos días con apartamento, su corbatita, el paquete de Winston, y sus 2.000 ó 3.000 en el bolsillo, trajeado de una relación que no duró apenas el mes. «Era una carroza con dinero, que presumía conmigo delante de sus amiguitas. Me presentaba como su marido. Exhibiéndome y llevándome como un corderillo donde él quería y sin quitarme la vista de encima. Me tenía en un puño, hasta que un día estallé, porque estaba harto de sus celos. Me echó del apartamento y me quería quitar todo lo que me había regalado, pero no se lo di, se lo había pagado suficientemente. Y si no, que te cuente éste».

Es Alberto, un amigo de Paco. Antes con clientes de calle y desde hace cinco meses con una relación estable. De dinero y clase alta. «Él, ante su vida social, es un señor de negocios y me tiene a mí como querido y la discreción». Una relación de un nivel superior, de la burguesía, de no ser el callejero, aunque antes pasase por la calle. «Yo con él podría tener millones, pero me quiere siempre pendiente de él y siempre atado y no entiende que de cuando en cuando haga una escapada con una mujer o que me vaya por mi cuenta. Y vienen los celos, y si con una mujer se enfada, con un tío, peor, no me miraría a la cara nunca».

Pocos establecidos
Y si difícil es aguantar la relación de compra-posesión, tampoco es fácil encontrar la persona rica y que «establezca». «Es coger un viejo con pasta y hacértelo como muy bueno, en un plan de ir con él, de pareja, pero hay muy pocos de montar un piso y todo eso», dice Paco, y mientras, sigue en la calle con sus relaciones de coche y pedir fuego, de miradas encontradas entre lunas de escaparate. De teléfonos de oficinistas y empleados de banco, o de casados, de alguna relación de fin de semana, que sólo a veces aparece, porque hay que pagar. «Si algún día encuentro trabajo y un chico atractivo, esto para mí se ha terminado».-Mira, el mariquita.

Y tú, qué. Mucha novia y por las noches te las tragas dobladas.

Las frases saltan entre Paco y MRF, devuelto a la calle después del paseo en R-5. Ásperas por parte de los ‘chaperos’ que no son homosexuales -la mayoría- a los que lo son, empeñados en resaltarlo con gestos y actitudes excesivamente varoniles. «Yo estoy a disgusto, y si me voy con una ‘carroza’ es por las ‘pelas’, y paso de la marica porque no cotiza».

«Paga el tío más normalito, el ejecutivo de cuarenta años. Que igual está casado, o por el trabajo o razones sociales no se quiere dejar ver ni meterse mucho en el tomate, y teniendo a uno más o menos fijo», dice Paco, «no se tiene que mover». Otro coche sube lento, los ojos insistentes le vienen siguiendo desde hace metros. Y pasa. «Aunque la mayoría son ‘carrozas’, no todas pagan. Si no ligan, se van al cine Carretas y allí hay chavales de diecisiete años, que se meten a dormir por un bocadillo».

«Aunque no todos llevan navaja, algunos sí. Y a las pocas esquinas recorridas aparece. La navaja. Y la exigencia apremiando contra el coche. El dinero, el reloj. El atraco inmediato o en reserva. Para cuando haya confianza. Y tal vez quedar otra noche con el cliente para ir a su casa y dar antes la dirección a otros colegas, porque todos se suelen conocer, y una vez que uno está dentro, ya es sólo llamar, abrir y empezar a vaciar.

Y raras son las denuncias, porque siempre queda eso de que «este viejo me llevó a su casa y me quiso violar».

1980/06/09

PELÍCULAS | Zulueta, Iván | Arrebato

Zulueta, Iván (Director). Arrebato. Nicolás Astiarraga P.C.

Arrebato. 1979. Estreno: 1980-06-09. 110 min. Dirección y guion: Iván Zulueta. Reparto: Eusebio Poncela, Cecilia Roth, Will More, Marta Fernández-Muro, Carmen Giralt, Luis Ciges, Antonio Gasset, Helena Fernán-Gómez, Teresa Fernández Muro, Olvido Gara "Alaska". Nicolás Astiarraga P.C.

José Sirgado (Eusebio Poncela) es un director de serie B en plena crisis creativa y personal, incapaz de romper con su expareja (Cecilia Roth). Inmerso en una espiral de autodestrucción, y con las drogas como acicate, José recibe noticias de un antiguo conocido, Pedro (Will More). Se trata de un extravagante joven que graba en Super 8 y cuya obsesión por controlar el ritmo de sus películas lo lleva descubrir el fotograma rojo. El hallazgo despertará la curiosidad de José, quien emprenderá un viaje hacia el “arrebato”.

Arrebato: Por qué perdura la película de Iván Zulueta
Ese poder autodestructivo tan conveniente al aura posterior de la película, esa sensación de que la muerte está muy presente sin estarlo, nos seducirá para siempre
Arturo Tena | Cine con ñ, 2020-06-09 [FB]
https://cineconn.es/arrebato-pelicula-critica-40-anos/

‘Arrebato’ se estrenó en Madrid poco antes de que empezara el verano de 1980. Fue el mítico y esquinado Cine Azul, hoy convertido en un restaurante Friday’s, el único que se atrevió a proyectar por primera vez la perturbadora y genial película de Iván Zulueta. Y para la sala de Gran Vía se quedó en eso, en un atrevimiento: los espectadores menguaban a medida que pasaban los días. Despareció del cartel del Azul a las dos semanas para volver a aparecer unos días por Barcelona durante la primavera del año siguiente.

El silencio sobre ella duró años. Un fracaso que, unido también al de la maltrecha carrera de Zulueta, se ha mimetizado con la propia esencia de la película 40 años después de su estreno. Como si el ninguneo que sufrió entonces encajara perfectamente con la fatalidad de sus imágenes. La sugestión que nos provoca verla hoy con las etiquetas ya puestas de «película maldita» y «de culto» es casi inevitable: hay incorporada en cada imagen de ‘Arrebato’ una incómoda sensación autodestructiva que le va como anillo al dedo si conocemos su contexto.

Si ocurre lo que imagino, nadie te mandará la última película
‘Arrebato’ te mete esas malas vibras en el cuerpo desde el principio. Se oyen sirenas de policía, un cuervo y una voz extraña. Un hombre despeinado y con abrigo (Will More) monta una película, prepara su bobina y graba algunas palabras en un piso. Todo lo empaqueta y sella en un envío para un tal Jose Sirgado (Eusebio Poncela). Sin saber que es él, en la secuencia siguiente vemos precisamente a Jose: un director de cine que prepara, insatisfecho y desganado, una película de vampiros junto a su montador.

La primera presentación de estos dos personajes, que son ambos la reencarnación de Zulueta, pone las bases de ese atractivo pesimismo que nos seduce tanto de ‘Arrebato’. Uno anuncia su desaparición y al otro le seguimos más tiempo, viendo cómo vaga sin rumbo; con cosas en su vida que no quiere pero de las que no sabe cómo desprenderse. Y es precisamente el paquete que le envía el primero al segundo el que parece salvar, al menos de momento, a Jose de su propia destrucción.

El contenido de ese envío es la forma que tiene Zulueta de construir un eje inevitable y misterioso para toda la película. Las grabaciones de audio y la película enviadas por ese extraño hombre que vemos al inicio -Pedro- recorre ‘Arrebato’ de principio hasta casi el final. Mientras oímos y vemos el contenido de ese paquete a través de Jose en el presente, descubrimos el vínculo que une a estos dos hombres a través de su pasado conjunto.

El de los viajes a los recuerdos desde el presente de Jose es un recurso perfecto para dar la sensación de que, mientras se producen estos peculiares ‘flashbacks’, el protagonista no está viviendo su vida. Está en un limbo en su casa provocado por la tóxica relación con su exnovia (Cecilia Roth) y su adicción a las drogas. Sólo escuchar a Pedro y ver su última película es lo que le hace mantenerse a flote, lo que le hace seguir adelante.

Estar colgado en plena pausa
Lo que une a Jose y a Pedro es, por supuesto, el cine. O, más bien, el efecto que produce el cine. Ambos se conocen y empiezan a relacionarse por el trabajo de Jose y la obsesión de Pedro por querer «controlar el ritmo» de sus películas. Es aquí donde se conecta todo el concepto del «arrebato» y la película adquiere esa dimensión perturbadora, que Zulueta se preocupa por introducir en prácticamente cada plano que vemos.

¿Qué es el «arrebato»? En varios momentos se intenta poner en palabras el gran motor de la película, pero Zulueta se preocupa también en no terminar de definir este concepto o su proceso. El lenguaje cinematográfico tiene otros cauces, parece decirnos, por lo cual no se puede explicar del todo. El «arrebato» es lo que provoca la fascinación por el arte, un momento de éxtasis que se vive al contemplar algo que está fuera de nuestro entendimiento pero que nos toca, nos agita o nos llama. Este concepto habitual del efecto del arte lo termina de hacer genial Zulueta al darle un matiz de placer físico, adictivo y no intelectualizable.

El «arrebato» es retorcido hasta el límite en el filme, como si fuera una droga más. Esa sensación de «estar colgado en plena pausa», de que el cine nos provoque una reacción primaria, se convierte en una obsesión, en una búsqueda constante que en la película encarna hasta la extenuación Pedro. El proceso de Pedro para llevarnos (Jose incluido) al «arrebato» es a través de tres pasos: el consumo de drogas, una reconexión con la infancia y, finalmente, la proyección de una película. Poco a poco, se convierte en lo único que mueve su vida, que deja de tener sentido cuando pierda de vista esa sensación.

Arrebato y la muerte

A medida que se acerca el final, se acaba la narración grabada de Pedro y volvemos al momento temporal de la secuencia inicial de la película, todo va adquiriendo una dimensión cada vez más tétrica. Pedro se va adueñando de ‘Arrebato’, en búsqueda del «arrebato» que había perdido al estar distraído por los placeres mundanos de la noche madrileña. Lo descubre en un fotograma rojo al grabarse mientras duerme. Ese instante rojo acaba, poco después, impregnando todos los fotogramas. Solo se puede llegar al arrebato ya a través de la muerte (rojo=sangre), nos dice el director donostiarra. Una vez acabadas las películas, ya no hay vida.

El último giro genial que tiene ‘Arrebato’ es que es la propia cámara la que funciona como brazo ejecutor de la muerte, adquiriendo prácticamente vida e influencia propia. Una vez que Jose ha visto la última película de Pedro y finaliza sus grabaciones, sale por fin de su limbo y va -vestido de rojo- al piso de Pedro para ver qué ocurre y descubrir esa última película. Jose siempre había adquirido una cierta distancia con ese «arrebato» de Pedro, más fascinado por el personaje que por el descubrimiento. Pasados unos días en ese piso, acaba él también totalmente absorto por este hechizo y se produce una auténtica «fusión» con su amigo (lo vemos con sus gafas de sol y su característico abrigo).

Estos últimos diez minutos de película son una maravilla terrorífica; la culminación de la escena final está entre las mejores conclusiones que se hayan hecho nunca en el cine español. Se consuma de forma violenta la tragedia que nos había anunciado Zulueta en esa presentación inicial. La sensación después de ver ‘Arrebato’ es de tristeza, mucha inquietud y alguna que otra pregunta sobre sus significados. Ese poder autodestructivo tan conveniente al aura posterior de la película, esa sensación de que la muerte está muy presente sin estarlo, nos seducirá para siempre. Esa es la razón por la que hablamos de ella 40 años más tarde.

Arrebato: por qué la película maldita de la Transición ha conquistado a los veinteañeros
La vanguardista obra maestra que Iván Zulueta rodó en 1979 por fin está disponible en plataformas. La sorpresa es que los jóvenes ya la habían hecho suya.
Daniel Soufi | El País, 2023-01-25
https://elpais.com/icon/2023-01-25/los-jovenes-de-hoy-saben-leer-arrebato-mucho-mejor-que-nosotros-como-una-pelicula-maldita-conquisto-a-una-nueva-generacion.html

Manuel Luque (25 años) vio ‘Arrebato’ (1979) de fiesta. Seguían vigentes las restricciones impuestas por la pandemia, y solo se podía quedar en las casas. Cuando casi todo el mundo se había marchado, un amigo le insistió para verla antes de que terminara la noche. “Estaba muy cansado y me dormí a los diez minutos”. Lo poco que vio bastó para que al día siguiente, venciendo la resaca, se levantará con ganas de terminarla. “La encontré en una página web pirata, porque entonces no estaba en ninguna plataforma. Me impresionó tanto que acto seguido se la quise poner a mi pareja para ver si experimentaba el mismo shock que yo había sufrido. La emoción que sentí en el clímax fue tal que me pasé los siguientes días viendo algunas escenas repetidas una y otra vez”.

‘Arrebato’ está de moda, o quizá siempre lo ha estado. La obra maestra de Iván Zulueta (San Sebastián, 1943-2009) no para de rejuvenecer. De fracaso comercial pasó a película rara, después a obra de culto y hasta hoy, que está considerada un clásico del cine español capaz de entusiasmar a una novísima generación de cinéfilos. Filmin incorporó a su catálogo una versión de la película en 4K el pasado 1 de enero, justo un año después de que lo hiciera FlixOlé. El Artium Museoa, centro dedicado al arte vasco en Vitoria, inauguró en diciembre de 2022 una exposición dedicada a Zulueta. Además, el cantante Jota, de Los Planetas, presentó el pasado viernes ‘Plena Pausa’, un proyecto en el que musicaliza una selección de piezas fílmicas del material inédito del director vasco, que adquirió la Filmoteca Española en 2021. El exdirector, Josetxo Cerdán, describió esta compra como “un verdadero acontecimiento para la institución”.

“Verla en una sala de cine me confirmó que iba a recordar esta película para siempre”. Dos semanas después, Manuel Luque tuvo la oportunidad de asistir a una proyección de ‘Arrebato’ en los cines Doré, la sala de exhibición de la Filmoteca. Recuerda que el cine estaba lleno de gente joven, y que hubo que pelear por conseguir una entrada.

Todo lo contrario sucedió cuando ‘Arrebato’ se estrenó en Madrid, en junio de 1979 [9 de junio de 1980]. Se proyectó en los ya desaparecidos Cines Azul y apenas duró trece días en cartelera. Fue un fracaso comercial, pero obtuvo buenas críticas. Ángel Fernández-Santos escribió en El País: “’Arrebato’ es un instante oscuro del pesimismo. Es cine intrincado, insondable en algún punto de su torcido y tumultuoso recorrido. Y es, sobre todo, cine en carne viva, turbador, doloroso y elevado”.

Diez años antes de ‘Arrebato’, Zulueta había rodado ‘Un dos, tres, al escondite inglés’ (1969), con su antiguo profesor, amigo y productor del filme, José Luis Borau. No la pudo firmar porque no tenía el título de realizador de la Escuela de Cinematografía ni el carné del sindicato. En esta obra materializa el impacto que le produjo su viaje a Nueva York, en el que visitó la Factory y conoció a Andy Warhol, lo que lo convirtió en uno de los precursores del ‘pop art’ y el ‘glam’ en España.

En la década que separa sus dos largometrajes se alejó de la industria y se dedicó a rodar cortos y mediometrajes con una cámara de Super 8. Algunos los conservó su familia y otros se perdieron en una redada policial en el cine California, creyendo que se trataba de un mitin clandestino. “Hicieron registros en mi casa y como no sabían qué llevarse arramplaron con una colección de ‘Playboy’ y el resto de las cintas... Allí desapareció mucho trabajo”, contó en una entrevista.

Fue en esta época cuando se enganchó a la heroína. Era una droga común en aquella época, pero Zulueta se encargó de aclarar que entró de manera consciente y voluntaria en ese mundo: “Yo a la heroína llegué muy tarde. De alguna manera, lo programé. Todo el mundo está aterrado con que un chaval de 15 años se desvíe hacia las drogas y le pase algo. Evidentemente, nadie quiere eso, pero para un adulto las drogas son una elección personal”.

Nunca llegó a abandonar el consumo de opiáceos. A mediados de los años ochenta, tras ‘Arrebato’, Zulueta ya era una leyenda viva. Se le ofrecían los productores y tenía buenos amigos dispuestos a trabajar con él. Pero nunca volvió a rodar un largometraje. Entró en colapso absoluto y pasó el resto de sus días recluido en la casa de su madre, como si el terrorífico fotograma rojo de la película le hubiera vampirizado de verdad. “En ‘Arrebato’ estaba clarísimo que yo no iba a poder hacer otra película porque algunos estábamos descubriendo el cuelgue, el terrible cuelgue, la adicción”, explicó en una entrevista.

Su oscura historia fue determinante para que se colocara sobre ‘Arrebato’ la etiqueta de “película más maldita del cine español”. Pero lo cierto es que a esta obra nunca le han faltado fieles e ilustres defensores. Pedro Almodóvar, que tuvo una pequeña participación en la película, aseguró que Zulueta “nunca filmó una imagen banal”. Jaime Chávarri, director de ‘El desencanto’ (1976), se preguntaba qué se puede rodar después de haber dirigido una obra como ‘Arrebato’.

En una entrevista para ICON, Eusebio Poncela, que en ‘Arrebato’ da vida al director de películas de serie B José Sirgado, narraba una anécdota que ilustra perfectamente el entusiasmo que la película suscita en el público joven. “Estaba harto del confinamiento y, a escondidas, como vivo al lado de la montaña, me fui. Me puse las zapatillas equivocadas y, al ir de roca a roca, me escurrí y me pegué un hostión tan grande que me rompí tres costillas. Llegaron los de la ambulancia con la camilla, estaba a 1.500 metros de altura. Y ¿sabes qué me preguntó el de la camilla mientras me llevaba malherido al hospital? Que si le podía explicar el final de ‘Arrebato’, que no lo había entendido. ¿Te lo puedes creer? Tenía 22 años el pavo, podía ser mi nieto”.

Aarón Rodríguez Serrano (40 años), doctor en Comunicación Audiovisual por la Universidad Europea de Madrid, comparte a través de correo electrónico su experiencia trabajando la película con sus estudiantes. “Muchas veces tenemos que escuchar que nuestros alumnos están menos sensibilizados hacia el cine, o que tienen menos cultura audiovisual. Sin embargo, trabajas ‘Arrebato’ con ellos, lees las cosas que escriben al respecto y te quedas de piedra: saben leer la película mucho mejor que nosotros”.

Rodríguez Serrano también sufrió el hechizo de ‘Arrebato’ en su etapa de estudiante, y recuerda con nitidez la fecha en la que la vio por primera vez. “Fue el 8 de octubre de 2002, en los Cines Verdi de Madrid. Lo recuerdo con precisión porque era mi cumpleaños”. Se estaba planteando cambiar de carrera y meterse en Comunicación Audiovisual. “Fui con mucha curiosidad porque una profesora nos había hablado de ella casi como de una leyenda”. Salió de la sala completamente impresionado, con la sensación de que aquella película venía de otro mundo. “Sin duda, tuvo mucho que ver con que pocos meses después decidiera mudarme de aulas y especializarme en cine”.

‘Arrebato’ tiene muchos elementos que la vinculan con su momento: el ambiente y los personajes de la Movida Madrileña o la adicción a la heroína que atrapó al propio director. Sin embargo, para Rodríguez Serrano la realidad es que la película “se enfrenta a pecho descubierto con problemas que son tremendamente urgentes a nivel universal y contemporáneo”. En su opinión, la película reflexiona, entre otras cosas, sobre cómo gestionar las imágenes, saber qué buscamos en ellas, si nos comen, nos construyen o nos destruyen. “Cualquier estudiante sabe que su vivencia está mediada por imágenes, que hay cosas que nunca podrá compartir en redes porque no hay fotografía o ‘story’ que lo refleje”.

En un entrevista en Sur Exprés en 1987, Iván Zulueta reflexionaba sobre la fascinación que su película producía en los jóvenes amantes del cine. “Igual es porque siempre he trabajado de una forma muy lúdica, jugando con las cosas, probando con las instrucciones de la cámara, usando lo que tenía a mi alrededor. Yo tengo una especie de fe en el cine como forma de plasmar todo lo que vas absorbiendo”.

Diego Quintero (26 años) descubrió la película en su primer año de universidad. Un amigo suyo había publicado una escena en redes sociales. “Era la secuencia en la que Poncela se habla a sí mismo a través de la pantalla, me dejó catatónico”. Cuatro años después se mudó con ese amigo a un “piso vacío y gigantesco”. Compraron un proyector y decidieron de forma unánime que la primera película que iban a ver era ‘Arrebato’. “No teníamos nada, así que enganchamos un palo de escoba y la cortina blanca de la ducha a modo de pantalla, y apañamos un ‘cineforum’ casero. Así entiendo ‘Arrebato’, como el buque insignia de un apartamento de cinéfilos incipientes”.

MIKEL/A, AQUÍ ESTAMOS Y NO NOS OCULTAMOS

Mikel/a enseña cacho en la 2ª Gayakanpada de EHGAM, 27-29 agosto 1993, Muxika // STARS COFLHEE es un trabajo realizado por Julen Zabala Alon...