2023/03/20

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | EL PIRRI: CÓMO UN TOXICÓMANO Y DELINCUENTE COMÚN SE CONVIRTIÓ EN ICONO DEL CINE ESPAÑOL

20 Minutos / José Luis Fernández 'El Pirri' //

El Pirri: cómo un toxicómano y delincuente común se convirtió en icono del cine español

El irrepetible actor del cine quinqui de los 80 es reivindicado hoy en día por críticos y raperos.
Luis Landeira | Cinemanía, 20 Minutos, 2023-03-20
https://www.20minutos.es/cinemania/noticias/el-pirri-como-un-toxicomano-y-delincuente-comun-se-convirtio-en-icono-del-cine-espanol-5110456/ 

"Fuck Mario Casas y que viva El Pirri" dice el rapero Jarfaiter en uno de sus temas, ‘Mucho jeiter’. No es el único que se acuerda del macarra más entrañable del cine español. Otros muchos artistas de extrarradio, como D. Gómez, Yung Beef o El Coleta, lo citan y samplean ad nauseam, reciclando al icono jincho 26 años después de su muerte [esto sería 2014].

José Luis Fernández Eguia vino al mundo en el barrio de Pan Bendito (Madrid) en 1965. De pequeño jugaba al fútbol con el número 4, igual que el líbero madridista José Martínez Sánchez, por eso uno de sus tíos lo rebautizó como “Pirri”. Repudiado por sus padres, el niño fue acogido por su abuelo, que vivía en un bloque de Canillejas y trabajaba recogiendo cartones. Pero la vocación de El Pirri era otra: “Probé el caballo y, poco a poco, sin darme cuenta, estaba ‘enganchao’”.

A los 13 años, escapando tras robar un paquete de tabaco, El Pirri se metió entre un grupo de chavales que entraban a un casting. Allí le echó el ojo el guionista Gonzalo Goicoechea, que flipó con aquel torbellino rubio y desdentado que exigía que lo dejaran marchar. Cuando el guionista le explicó que quería ficharlo para una película, El Pirri saltó: “Si te estás quedando conmigo, mira que te busco y te curro”.

Pero la cosa iba en serio y debutó en ‘Navajeros’ (Eloy de la Iglesia, 1980), donde se encargó de poner el contrapunto vacilón a la vena atormentada de José Luis Manzano, con frases ya míticas como: “Venga, a ver si te buscas una musiquilla guapa, ¿no, colega?”.

El Pirri ladrón
A lo tonto, El Pirri hizo de sí mismo en 12 películas, entre las que destacan ‘Maravillas’ (Manuel Gutiérrez Aragón, 1981), ‘El pico 2’ (Eloy de la Iglesia, 1984) y, con matices, ‘Sé infiel y no mires con quién’ (Fernando Trueba, 1985). En ellas ejerció de secundario robaplanos, eclipsando a estrellas con su descacharrante y marginal gracejo; su único papel protagonista fue el de romeo quinqui en ‘De tripas corazón’ ( Julio Sánchez Valdés, 1985).

Pese a los excesos, El Pirri era un profesional que se aprendía el guion de cabo a rabo y rara vez necesitaba repetir una toma. En sus últimos años, los problemas de El Pirri con la justicia hicieron que su presencia en la gran pantalla se limitara a cameos como el de ‘La estanquera de Vallecas’ (Eloy de la Iglesia, 1987), donde sale insultando a la policía.

Por esa época, escupió disparatadas críticas cinematográficas en el programa de Fernando García Tola ‘Querido pirulí’, y pasó una temporada en la cárcel de Carabanchel por un atraco. Cuando lo soltaron, se echó una piba e intentó en vano dejar la droga.

El 9 de mayo de 1988, un chute de heroína adulterada puso fin a las peripecias de El Pirri, un crack que se fumó la vida de una calada y sin filtro. La tumba de El Pirri está en el Cementerio Sur de Madrid, Sección 4, letra A, número 231, por si quieres visitarlo para llevarle flores. Estírate un poco, tronco.

2023/02/22

DOCUMENTACIÓN | CINE | 'LAS BUENAS COMPAÑÍAS', LA PELÍCULA SOBRE LAS FEMINISTAS DE ERRENTERIA QUE AYUDABAN A PASAR LA MUGA PARA ABORTAR

Itziar Ituño en una secuencia de 'Las buenas compañías' //

La película sobre el movimiento de Errenteria que ayudaba a mujeres a pasar la muga para abortar dignamente competirá en Málaga

'Las buenas compañías', dirigida por Sílvia Munt, llegará el 5 de mayo al circuito comercial
Harri X. Fernández | Noticias de Gipuzkoa, 2023-02-22
https://www.noticiasdegipuzkoa.eus/cultura/2023/02/22/pelicula-movimiento-errenteria-ayudaba-mujeres-6484777.html 

La película ‘Las buenas compañías’, que la catalana Sílvia Munt rodó en Errenteria el pasado verano, competirá en la Sección Oficial del Festival de Cine de Málaga, que se celebrará entre el 10 y el 19 de marzo. Así lo han dado a conocer este miércoles Irusoin y Oberon Media, las productoras de este largometraje protagonizado por Alicia Falcó, Itziar Ituño y Elena Tarrats, y en la que también participan María Cerezuela, Ainhoa Santamaría e Itziar Aizpuru, entre otras.

‘Las buenas compañías’ es un largometraje inspirado por hechos reales que cuenta la historia de un grupo de mujeres de Errenteria que en la década de los 70 y los 80 ayudaron a pasar la muga a mujeres que deseaban abortar de forma digna. “Después de 44 años, muchas reivindicaciones de esa época se hacen aún necesarias. Vivimos en un mundo donde la mujer y sus libertades han dado un paso incuestionable, pero no hay que olvidar de dónde venimos, lo que costó llegar hasta donde nos encontramos y lo fácil que puede ser desandado lo conseguido”, ha afirmado la realizadora catalana en una nota remitida a los medios.

La historia se ambienta en los meses de verano de 1976. Alicia Falcó interpreta a Bea, una joven de 16 años que colabora con un grupo de mujeres para visibilizar la causa feminista y lograr la aprobación del derecho al aborto. Durante esos meses de militancia, Bea entablará amistad con Miren (Elena Tarrats), una chica algo mayor que procede de una familia de clase acomodada. Tras su paso por el festival de Málaga, ‘Las buenas compañías’ se estrenará en el circuito comercial el próximo 5 de mayo, de mano de la distribuidora Filmax.

2023/02/18

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | LAS PROTESTAN QUE LIBERARON A TRES TRAVESTIS DETENIDAS EN UNA REDADA MASIVA EN BILBAO EN 1978

Stand de EHGAM en un evento de Euskadiko Ezkerra, 'Gay Hotsa', 1979 //

Las protestas que liberaron a tres travestis detenidas en una redada masiva en Bilbao

Andrea Momoitio | Otras miradas, Público, 2023-02-18

https://blogs.publico.es/otrasmiradas/68886/las-protestas-que-liberaron-a-tres-travestis-detenidas-en-una-redada-masiva-en-bilbao/ 

El 25 de octubre de 1978 era miércoles. Eso podría parecer un detalle insignificante, pero sirve para entender hasta qué punto la calle Cortes era una calle en ebullición. Ahora, de todo aquello, queda algún viejo cartel y, sobre todo, queda la leyenda. En el barrio dicen que aquí había más movimiento que en las mejores zonas de París. A mí, que me perdonen, me parece una exageración. En Bilbao, sí, tenemos esa fama. No creo que Cortes, durante los años setenta, tuviera nada que ver con la capital francesa, pero lo cierto es que aquí también teníamos un Moulin Rouge. Mucho más discreto, me imagino.

Los detalles sobre cómo ha sido hasta ahora una de las calles más famosas de Bilbao están en ‘El barrio de Las Cortes. Una historia de la palanca bilbaína’, de Arturo Izarzelaia y Txema Uriarte. No me voy a detener yo en las luces de neón, en la prostitución, en los cabarés ni en la heroína que arrasó con todo, quiero detenerme en ese 25 de octubre de 1978.

Antes, una curiosidad: ‘El País’ publicaba ese día que la Coordinadora de Mujeres rechazaba la constitución por considerarla "marxista". Al día siguiente, se disculpaban por el error tipográfico. Machista. Consideraban que la Constitución era machista.

Volvamos a Bilbao.

Ese miércoles, ya a la noche, la Policía detuvo en Bilbao a 258 personas. En un comunicado emitido por EHGAM [Euskal Herriko Gay-Les Askapen Mugimendua] y apoyado por prácticamente todos los partidos de izquierdas se asegura que todas las detenidas fueron trasladadas a dependencias policiales. "Después de comprobar una serie de requisitos", 244 fueron puestas en libertad. Las 14 restantes "pasaron a la cárcel de Basauri" a disposición del Juzgado de Peligrosidad Social. En el mismo texto aseguran que tres de ellas serían trasladadas a Huelva y el resto quedaban obligadas a presentarse cada 15 días ante el juez que llevaba el caso. Denunciaban que no tenían "posibilidad alguna de recurso legal". Una nota de la Jefatura Superior de Policía aseguraba que la redada se había producido para "detener el incremento de la delincuencia en los barrios periféricos" que ponía en "peligro la paz social de la villa".

En Huelva, a partir de una orden gubernamental del 1 de junio de 1971, se encontraba el "centro de homosexuales de Huelva para el cumplimiento de medidas de reeducación impuestas a homosexuales peligrosos varones". Según la Junta de Andalucía, "desde finales de los años 60 del siglo XX y hasta 1978, la dictadura convirtió la antigua Prisión Provincial de Huelva en un centro de internamiento de homosexuales". En 2018, colocaron una placa en el edificio en la que puede leerse que el centro penitenciario "fue símbolo de castigo y exclusión social a quienes decidieron ejercer su libertad de ser y amar de forma diferente". En la misma placa se afirma el "compromiso de que ninguna generación tendrá que pasar por nada semejante".

No hay muchos datos que ayuden a identificar quiénes fueron las 258 personas que fueron detenidas aquel día en Bilbao, pero ninguna llegó entonces a conocer el centro de Huelva. EHGAM estaba entonces trabajando activamente por la derogación de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación social y lograron evitar aquel traslado. En el número 2, de diciembre de 1978, de ‘Gay Hotsa’, la revista que editaban, cuentan las tres personas que habían quedado presas habían estado ya alguna vez en prisión y que todas eran travestis. No parece probable que fueran travestis las 258 personas que fueron detenidas aquella noche, pero es posible que sí lo fueran muchas de ellas.

EHGAM organizó aquellos días una protesta ante el Palacio de Justicia de Bilbao y una manifestación por el centro de la ciudad. Llegaron al juzgado con un escrito, firmado por diferentes partidos, que entregaron al juez que llevaba el caso a través de un abogado. El juez, al parecer, aseguró que podría evitar el traslado siempre y cuando prometieran no volver a cometer "actos de homosexualidad". Todo estaba previsto para que se los llevasen a Huelva y, según publican en ‘Gay Hotsa’, probablemente debido al ruido mediático que estaban haciendo, la idea era sacarlos de prisión en ambulancia. Entonces, el director de Instituciones Penitenciarias era Carlos García Valdés y le mandaron también a él un telegrama exigiendo que evitara aquellos ingresos en prisión. Juan María Bandrés Molet, diputado de Euskadiko Ezkerra, medió. Por hache o por be fue decretada su puesta en libertad.

En la manifestación que recorrió el centro de Bilbao pudieron leerse críticas a la falta de libertad de expresión, a la cárcel, a las dificultades a las que se enfrentaban las travestis entonces. EHGAM se declaraba en contra de la prostitución ["porque masacra casi toda posibilidad de comunicación y desarrollo de las personas en sus relaciones sexuales"] aunque se mostraban radicalmente en contra de las detenciones y medidas de rehabilitación impuestas a travestis y prostitutas. Un año antes, en noviembre de 1977, EHGAM había participado en las protestas organizadas por las prostitutas de Bilbao tras la muerte de María Isabel Gutierrez Velasco. Más allá del planteamiento ideológico que tuvieran entonces, siempre estuvieron donde tenían que estar.

Aseguraban que al travestirse, "para sentirse seguras dada su identificación como mujeres", no tenían salidas laborales más allá de la prostitución y el espectáculo. Consideraban Bilbao una ciudad "más represiva de lo normal", en la que la única posibilidad real era la prostitución debido a que el espectáculo tenía "una vida lánguida".

Vaya, París, París... no era.

2023/02/16

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | LA REPRESIÓN A LOS HOMOSEXUALES EN LA ASTURIES FRANQUISTA: UNA CUESTIÓN DE CLASE

Nortes / Miguel Fernández Turuelo y Tino Brugos //

La represión a los homosexuales en la Asturies franquista: una cuestión de clase

Miguel Fernández investiga la arbitrariedad de la persecución y las estrategias de supervivencia del colectivo LGTBI.
Jara Cosculluela | Nortes, 2023-02-16
https://www.nortes.me/2023/02/16/la-represion-a-los-homosexuales-en-la-asturies-franquista-una-cuestion-de-clase/ 

Con los expedientes de peligrosidad social como fuentes primarias, pero también tirando de relatos orales, literatura, diarios y libros de texto franquistas, el historiador Miguel Fernández Turuelo ha desarrollado el proyecto “La represión de las realidades sexuales y de género disidentes durante el Franquismo en Asturias: memoria de las olvidadas para un presente democrático”, dirigido por el profesor de la Universidad de Oviedo/Uviéu Rubén Vega y nacido con una mirada puesta en otros trabajos similares contextualizados en “ciudades más grandes, como Barcelona o Madrid”. Este martes el investigador presentó en la Biblioteca del Fontán de Oviedo/Uviéu una primera aproximación de un proyecto todavía en curso. En el acto estuvo acompañado de Tino Brugos, profesor de secundaria, miembro de SUATEA, y cofundador y ex portavoz de XEGA. El histórico activista gay definió el trabajo de Fernández como “imprescindible” y “esperanzador, aunque sea tarde, porque toca limpiar los libros de mitos y cuestiones que no son defendibles ya” y, además, “recuperar los años perdidos en relación a la memoria histórica LGTBI, que sigue ocupando un espacio marginal”.

La misión de Fernández ha sido encontrar en expedientes y otras fuentes los vestigios de la represión y persecución de gays, lesbianas y trans en la Asturies franquista, además de tratar de dibujar las formas de resistencia y autoapoyo que a pesar de todo pudo desplegar el colectivo ante este hostigamiento del régimen. En un marco general de análisis, Fernández explicó que “antes del 54 en España no se reprimía institucionalmente la homosexualidad como tal porque se tenían otras prioridades como, por ejemplo, el abuso de menores”. Sería una modificación por parte del franquismo de la Ley de vagos y maleantes, nacida en 1933 en el periodo de la II República, la que incluiría la homosexualidad como delito objeto de castigo, exilio, trabajos forzados e internamiento. Posteriormente, en el año 71, entra en vigor una nueva norma, la Ley de Peligrosidad Social, dirigida ya casi en exclusiva hacia los homosexuales. El investigador apunta en todo caso que “no se castigaba únicamente la inversión sexual”, es decir, la orientación sexual no heterosexual, “sino también la inversión de género”, sobre todo el afeminamiento, “que era una auténtica carta de entrada a la cárcel, ya fueras gay o no”. Además, el régimen se encargaba de sancionar “la reincidencia, la ostentación o el despliegue en el espacio público”, en la medida en la que se quería a la “homosexualidad fuera de las calles, porque se consideraba que podía contagiar al resto del cuerpo social”.

De los 131 expedientes asturianos, “solo 11 hacen referencia a la homosexualidad reprimida de facto”, y “a pesar de los números modestos”, Fernández detalló que las conclusiones de la investigación por ahora muestran que “la represión no era sistemática” en Asturies, a diferencia de lo sucedido en las grandes ciudades, sino esencialmente arbitraria. No obstante, para juzgar este hecho, Fernández reparó en que “hay que tener en cuenta el ‘sexilio’”, esto es, la emigración sexual a las grandes ciudades, causa directa de la dispersión de los enjuiciamientos y de los expedientes, “pero también los cambios de jueces”, por ejemplo, de un “Mariano Rajoy padre, juez de vagos y maleantes de León”, a Saturnino Gutiérrez, “que condenaba en menor medida a los encausados, notándose considerablemente el descenso del atosigamiento”.

Particularidades asturianas: justicia de clase, invisibilidad, arbitrariedad e inversión de género
Un elemento particular que diferencia su investigación de las referidas a grandes capitales del país es el hallazgo de que “aquí, la justicia franquista contenía un elemento de clase evidente”, como por ejemplo queda demostrado para el historiador en expedientes como el de “un constructor de Oviedo, con dinero, del que se dice que es muy generoso” y por ello pudo acabar evitando su condena, u otro similar de un abogado ovetense adinerado “que fue condenado por homosexualidad pero eludió finalmente cumplir la pena” por esta razón. Afirmó que, por lo general, los gays de clase alta “no fueron declarados peligrosos” y, por otro lado, “tenían la facilidad de crear sus propios espacios de sociabilidad” que les permitían eludir las redadas y rebajar el hostigamiento. Pero no sólo pertenecer a la burguesía suponía una ventaja en este sentido, sino también “tener un trabajo estable, dinero líquido o un dictamen favorable del patrón te podía librar de la cárcel”.

Otra de las particularidades que revelan los expedientes es la escasa visibilidad de las personas LGTB en los espacios públicos que, en general, permanecían ocultas “en todos los ámbitos sociales”, con la clara excepción del gijonés Rambal, “con una homosexualidad visible” y reconocida. Sin embargo, en su búsqueda, Fernández encontró otras anomalías no tan populares como la del artista de Cimavilla asesinado en 1976 en circunstancias nunca aclaradas. Así, relató el hallazgo de dos mineros del Pozu Santa Bárbara cuyos expedientes especifican que fueron encontrados manteniendo relaciones sexuales en la calle, por la noche, siendo así acusados por la Guardia Civil y procesados a pesar “tener un trabajo” honrado. Para Fernández, “se podría tirar del hilo y conseguir más testimonios” que revelen la existencia de “mineros homosexuales y que rompan con el arquetipo de Rambal”.

El historiador recalcó que, en Asturies, “la visibilidad en el espacio público” de las personas LGTB “es mucho menor que en grandes ciudades y no hay apenas expedientes que nos dejen ver la ostentación gay en el espacio público”. Así, muchas “detenciones tuvieron más que ver con la expresión de género”. Fernández expuso que “la arbitrariedad de las caracterizaciones de la homosexualidad”, la falta de sistematización, y, por ende, de la persecución y represión estaban relacionadas ver con “el pivotaje en el género para acusar de homosexualidad”. En este caso, el historiador se centró en dos expedientes encontrados por los que se observa que era la expresión de género la que se utilizó para las acusaciones. Es el caso de J.F.A., del que se decía “que hacía las tareas de casa” a diario, como expresaron los vecinos, por lo que su heterosexualidad habría quedado en entredicho, o el caso de un expedientado que fue acusado de peligrosidad social porque “conducía muy rápido con su coche, se decía de él que era demasiado masculino para ocultar su homosexualidad”.

¿Dónde están los expedientes de lesbianas y trans?
“No hemos encontrado lesbianas en los archivos”, determinó Fernández, que explicó este hecho por la invisibilidad estructural de las mujeres no heterosexuales, término acuñado por la investigadora Raquel Osborne y que pasa por comprender que las mujeres históricamente han sido caracterizadas como sujetos sin agencia ni deseo, por lo que sus relaciones lésbicas permanecerían ocultas para la sociedad. Todo ello, advirtió el historiador, a pesar de hechos como el del médico zaragozano Luis Serrano Vicéns, “el Kinsey español”, que demostró en su estudio sobre la sexualidad de las mujeres de los años 30 a los 60 “que las prácticas lesbianas no eran tan invisibles, ni tan minoritarias”, con datos que revelaban que “el 35,8% de las mujeres consultadas afirmaban haber tenido experiencias sexuales con otras mujeres y el 65,5% admitían que desearían tenerlas”.

Por otro lado, Fernández se lamentó de que la diversidad de género resulte más difícil todavía de rastrear en este tipo de fuentes, debido a que “ni siquiera se concebían, hasta mediados de los 80, las realidades trans y casi todo era englobado en la homosexualidad, lo que implica, además, muchos problemas teóricos y de investigación”. Sin embargo, en su investigación, rescata el caso de la periodista asturiana del régimen Ángeles Villarta, practicante “del periodismo gonzo, que se infiltra en el psiquiátrico de Oviedo” en los años 50 para escribir una publicación y relata el caso de “una niña de rostro angelical” que quería casarse con ella y que, “cada vez que podía, se escapaba al monte y se rapaba el pelo”, dejando así el testimonio de lo que se intuye que es la historia un joven trans internado. Fuera de Asturies, recaló en la historia castellonense de Florencio Pla Meseguer, “La Pastora”, maquis intersexual “que provocó tanto desorden político como de género” y “que nadie supo definir”. Será ya avanzados los años 70 cuando se comiencen a encontrar delimitaciones de las realidades trans, mencionó Fernández, refiriéndose en este punto a Miguel Ángel Zamora, “mujer trans a la que hormonaron en la cárcel, reconociendo” que era trans, “pero que acabó suicidándose”. Para ahondar en esta cuestión, concluyó, más que mirar en los archivos de vagos y peligrosidad, “habrá que investigar los archivos psiquiátricos”.

Redes y resistencia: el sexilio y la anomalía de Rambal
Fernández destacó la “ausencia de resistencias en Asturies” a la represión y la persecución “que preconizarían la movilización de protesta”, ahondando en las grandes dificultades que ha encontrado para rastrearlas. De hecho, Fernández manifestó no haber podido encontrar apenas “redes de solidaridad o de segunda familia o de reconocimiento mutuo que sí hay en ciudades más grandes”, como Madrid y Barcelona, por lo que “las estrategias de resistencia para la represión no pueden ser las mismas”. Los detenidos, continuó, eran capturados “en zonas de ‘cruising’ y no en espacios de socialización”. La gran excepción a este hecho para Fernández sería Rambal, “un homosexual, obrero” y que actuaba “en un cabaret al que acudía la clase alta gijonesa”, toda una anomalía en el sentido de reconocimiento y ostentación, porque esto se esperaba que ocurriese en “el barrio chino o en Chueca”, pero no en Cimavilla. Por el testimonio, entre otras fuentes, de La Tarabica, vecina del barrio y coetánea de Rambal, para el investigador se demuestra que este “sí tenía redes de solidaridad, sociabilidad y de reconocimiento” que le pudieron proporcionar protección, apoyo y sostén para su visible disidencia sexual. En este contexto de debilidad de redes para la resistencia, el investigador también subrayó como consecuencia que “las estrategias a la hora de declarar ante las autoridades en Asturies cambian respecto a las de ciudades grandes: “o lo negaban todo o iban cambiando la declaración” o se acude a “la carga de la culpa a factores externos, como, por ejemplo, «me obligaron»” y, finalmente, la opción de la emigración por razones de orientación sexual o de género fue especialmente relevante. Así, describió cómo el “'sexilio' hizo que muchos de ellos se fueran a trabajar a ciudades más grandes, generalmente en hostelería, prostitución o el mundo artístico”, creando “guetos como el barrio chino de Barcelona o Chueca en Madrid”, que más que espacios de liberación sexual, [según el] investigador, fueron “herramientas de represión franquista”.

2023/02/01

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | ANTONIO KINTANA, IN MEMORIAM

Imanol y Antonio en la entrada de Txoko Landan en 1997 //

Antonio Kintana, in memoriam

Antonio, recientemente fallecido, fue el verdadero motor que puso en marcha la maquinaria de lo que luego sería EHGAM.
Imanol Alvarez Gartzia | Pikara, 2023-02-01
https://www.pikaramagazine.com/2023/02/antonio-kintana-in-memoriam/

Antonio
El otro día, la otra semana ya, se nos fue Antonio Kintana. Suelo contar siempre que Antonio y yo fuimos los fundadores de EHGAM, la primera asociación LGBTI+ de Euskal Herria, y la segunda del Estado tras el FAGC catalán; y es verdad. Hay, sin embargo, ciertos matices que considero importantes.

Uno de ellos es que, si no hubiera tenido él la idea y la ilusión de que un movimiento así comenzara a funcionar en nuestro país, seguramente este se habría formado más tarde y con otros protagonistas, pero yo no hubiese estado entre ellos. Con esto quiero decir que Antonio fue el verdadero motor que puso en marcha la maquinaria de lo que luego sería EHGAM, y yo simplemente fui la necesaria correa de transmisión. Y es que él, que acababa de regresar tras varios años estudiando en el extranjero, apenas tenía contactos en el “ambiente” bilbaíno; yo, sin embargo, legión.

Otro de los matices sería que Antonio realmente no tenía gran interés en militar personalmente en el movimiento, y mucho menos asumir ningún tipo de protagonismo, por lo que al de unos meses -no creo llegase a años-, en cuanto vio que el grupo caminaba viento en popa, decidió hacerse a un lado.

No obstante, también es verdad que, de una u otra manera, ha estado en todo momento presente en nosotros y nosotras, y permanecido al tanto del devenir del grupo, siempre desde la distancia y sin voluntad de injerencia.

Es por eso por lo que la mayoría de las y los actuales militantes de EHGAM ni siquiera lo conocían personalmente. Aún así, cuando supieron la triste noticia, redactaron la escueta pero emotiva nota que fue enviada a la prensa y publicada en redes:

«Eta zergatik ez dugu Euskal Herrian Gay Liberation Front bat egiten?». Hori izan zen Antonio Kintanak Imanol Alvarezi egin zion proposamena Durangoko azoka hartan, Erresuma Batutik bueltan zegoelarik. «Gure mugimendua pizteko lehenengo hitzak egin zituena itzali egin da gaur. EHGAM hegan egiten jarri zuen horrek oroitzapenen mundura egin du salto gaur. Betirako hor geratu dadila, gertu, ehgamkide guztion memorian, sexu askapenerako borrokaren historian mugarri».


“¿Y por qué no hacemos un Gay Liberation Front en el País Vasco?”. Esa fue la propuesta que Antonio Kintana hizo a Imanol Álvarez en aquella feria de Durango, en la que estaba de vuelta del Reino Unido. “Quien hizo las primeras palabras para encender nuestro movimiento se ha apagado hoy. Aquel que puso a volar a EHGAM (juego de palabras: hegan=volar) ha dado hoy el alto al mundo de los recuerdos. Que quede ahí para siempre, cerca, en la memoria de tod@s los ehgamkides, un hito en la historia de la lucha por la liberación sexual».

Comienzos

Casi me da apuro volver a contar cómo fueron aquellos comienzos. ¡Lo he hecho ya tantas veces!

Efectivamente, Antonio y yo, que teníamos un amigo común, nos encontramos casualmente en la Feria del Libro y Disco Vasco de Durango de 1976, que en aquella época se celebraba a principios de noviembre, y no en diciembre como sucede en la actualidad. Allí hablamos largo y tendido, y allí me propuso crear un grupo de liberación gay a imagen y semejanza del Gay Liberation Front y otros que él había conocido durante su estancia en Gran Bretaña.

Antonio era muy optimista, y yo también; pero en este caso, en cambio, yo no lo veía tan claro y le contesté que a mi me parecía prácticamente imposible, un sueño poco menos que irrealizable, pues aquí la sociedad era tremendamente machista y la iglesia tenía un gran poder.

De todas las maneras, decidí ayudarle, y nos pusimos manos a la obra. Y resultó que todo fue mucho más fácil de lo esperado. Enseguida se formó en Bilbao un grupo interesante de chicos y chicas. Decidimos ponerle nombre, meditando mucho cada una de las siglas: Euskal Herriko Gay [Askapen] Mugimendua; y a finales de enero de 1977, menos de tres meses después de aquella conversación en la Azoka, hicimos nuestra presentación pública.

Eran tiempos de gran efervescencia política; había ganas de libertad... y supimos jugar esa baza. Yo siempre digo que, de alguna manera, la corriente nos fue arrastrando. El caso es que poco después el grupo se había extendido ya a los otros ‘herrialdes’: Araba, Gipuzkoa, Nafarroa, e incluso a Iparralde.

Cultura vasca
Muy a menudo, he solido comentar también que, en mi opinión, el simple hecho de que EHGAM naciera en la Azoka de Durango, aunque fuera únicamente a modo de idea, nos dejó marca, y ha provocado que, en cierto modo, siempre nos hayamos sentidos muy ligados a la cultura vasca y al Duranguesado.

No en vano, desde el mismo principio, y durante años en varias etapas, ha habido un grupo LGTBI en Durangaldea, cosa que no ha sido históricamente muy frecuente fuera de las capitales. Una de nuestras primeras apariciones públicas fue también allí, en la misma plaza del mercado donde en aquel entonces tenía lugar la feria. Varios de nuestros biltzarres fueron igualmente en un caserío de la zona. Y no podemos pasar por alto que el Gay Oroitarria, inaugurado en 2009, se encuentra también en Landako, justo al lado del actual emplazamiento de la Azoka...

Iglesia
La iglesia ha sido secularmente uno de los mayores enemigos de las libertades, sobre todo de la libertad sexual. Quizá debería decir mejor “las iglesias”; pero en 1976 y en este pequeño país, la católica era la única visible y con un mínimo de poder. Así era y así se lo comenté a Antonio, como he mencionado más arriba.

Sin embargo, la iglesia no era una institución tan monolítica como pensábamos, y en su seno se refugiaban corrientes mucho mas liberadoras que lo que cabía esperar. Me explico.

Lo primero que hicimos Antonio y yo fue redactar una carta en al que criticábamos a los medios por no publicar nada sobre el tema de la homosexualidad ni sobre la existencia de incipientes organismos y asociaciones para el estudio de la homosexualidad o por la defensa de derechos de las personas homosexuales. Ningún medio se dignó a publicarla, a excepción de la revista en euskara ‘Anaitasuna’, que dejo de editarse hace ya muchos años.

“Gure Jaunok:
Alboko idazkia zuen aldizkariaren sailetariko batetan mesedez argitara dezazuela erregutzen dizuegu, zuen irakurleek moeta honetako gizarte informazioa har dezaten.
Eskerrak emanez, agurtzen zaituztegu
Iragan den 1976 honetan jazotako bi gertaera daude, guretzat, euskal homosexualentzat, garrantzi haundikoak, gure komunikabideetan aipatzerik izan ez dutenak.
Lehengoa, gaur egun planteaturik dugun problematikari erantzun bat ematen saiatzen duen Lambda Institutuaren aurkezpena Katalunian. Elkar-hizketa, topaketa, ikasketa, dokumentazio eta laguntza toki bat izatea du gogotzat. Jadanik argitaratzen hasiak dira “Temas Monográficos de Sexología” direlako liburuxka batzuk, hauetariko 1. zenbakia “Aspectos Medico-científicos de la Homosexualidad”guztiontzat da garrantzizkoa, bereziki hezitzaile eta gure jokabidea nolabait epaitzen dutenentzat.
Bigarrena sigla ezberdinekin pertsonaren oinharrizko eskubide sorta bat defendatzen duten Homosexual Askapen Mugimenduen agerpena izan da.
Arlo honetan eginiko aurrerapen guztiek gure Herrian trazendentzia izan behar dutela pentsatuz, gertaera bi hauetan guretzat zerbait baikorraren hasiera ikusten dugu: Arazoaren planteamena, bere konponbide posiblea begiraturik.
Ez dugu ahantzi behar ere, askatasuna lortzeko sail orokor honetan eta sexualitate alorrean, Emakumeen Mugimenduak esku ere hartzen duela zeregin honetan.
Denok dakigu gure egitura, ez bakarrik politiko eta ekonomiko, baizik eta ere sozialen aldaketa batekin soilik izanen datekeela gizonaren benetako askapena”.


Aquella revista era propiedad de los franciscanos, como ‘Argia’ (entonces ‘Zeruko Argia’) lo era de los Capuchinos, porque fuera del cobijo de la iglesia era inimaginable la mera posibilidad de publicar una revista en euskara.

El director de 'Anaitasuna' era a la sazón el que luego sería un reconocido escritor y periodista, también tristemente fallecido, Joan Mari Torrealdai, que entonces era fraile franciscano. Le pedimos una reunión, nos recibió, y no solo accedió a publicar la carta, sino que también fue ese medio el que editó la primera entrevista con miembros de EHGAM una vez que el grupo fue oficialmente constituido.

Pero aún hay más. Aquella primera presentación pública de enero del 77 fue precisamente en el salón de actos de los mismos Franciscanos de Iralabarri, un barrio de Bilbao. Y la primera conferencia organizada por el grupo fue impartida en la iglesia parroquial de Recalde. El morbo suscitado fue tal que el templo se llenó hasta la bandera y allí no cabía ni un alma. Los ponentes fueron un chico que se llamaba Inda y una chica que se llamaba Yoli. Por cierto, que a esa Yoli la conocéis a buen seguro muchas de vosotras y vosotros, pues no es otra que Yolanda Martínez, la del Badulake.

A mí mismo también me ha tocado dar más de una charla y más de dos en una iglesia a lo largo de todos estos años; pero eso ya no lo vamos a contar para no alargarnos en demasía.

EHGAM en la manifestación de noviembre de 1977 en Bilbo //

Sueño y símbolos
Ha llovido mucho desde aquellos finales de los años 70 del siglo pasado. Ahora ya no se habla de liberación gay, sino de LGBTI+; y hasta los símbolos han cambiado. En aquel entonces utilizábamos la letra griega Lambda (de ahí Txolo Landan), como se ve en esa fotografía de la masiva -y fuertemente reprimida- manifestación de noviembre de 1977 pidiendo la derogación de la ley de peligrosidad y rehabilitación social.

Aún no se había popularizado el triángulo rosa invertido, y la bandera multicolor ni siquiera se había inventado, pero el sueño de Antonio Kintana ya se había convertido en realidad: un movimiento gay fuerte caminaba codo a codo con otros movimientos sociales en la lucha por una sociedad más justa y más igualitaria.

El entonces ministro del interior Martín Villa no nos quería legalizar, y la legalización no la conseguimos hasta 1983; pero tampoco nos importó mucho. Antonio no quería que Euskal Herria volviera a perder el tren de la historia, y doy fe de que no lo perdió: conseguimos entre todos y todas que la sociedad, el pueblo, emprendiera un viaje, esperemos que de no retorno, hacia las libertades.

Antonio y yo nos veíamos pocas veces, a pesar de vivir muy cerca el uno del otro. Pero sabía que estaba ahí. Hace un par de meses estuve con él por última vez, recordando precisamente todo esto a tenor de una exposición -y posterior conferencia- sobre el arte y los movimientos sociales que unos artistas alemanes habían instalado en una galería de Solokoetxe: Bulegoa. Esa fue nuestra última conversación. Sé que notaré el vacío que deja; pero sé también que siempre permanecerá en mi memoria.

2023/01/30

ARTÍCULOS | Durán Manso, Valeriano | Los «chicos» de Pedro Almodóvar: las masculinidades disidentes a través de sus personajes

Durán Manso, Valeriano [Universidad de Sevilla]. Los «chicos» de Pedro Almodóvar: las masculinidades disidentes a través de sus personajes. Prisma social: revista de ciencias sociales, 40, 52-83.

Ed. digital: Open Access | Prisma Social | 2023-01-30
https://revistaprismasocial.es/article/view/4956

[.es] En la filmografía de Pedro Almodóvar son más numerosos los personajes femeninos en roles principales que los masculinos. Algunos de sus títulos, como ‘Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón’ (1980), ‘Kika’ (1993) o ‘Julieta’ (2016), llevan el nombre de sus propias protagonistas, y otros, como ‘Mujeres al borde de un ataque de nervios’ (1989), ‘Tacones lejanos’ (1991), ‘Todo sobre mi madre’ (1999), ‘Hable con ella’ (2002) o ‘Madres paralelas’ (2021), aluden directamente a la figura femenina. A pesar de estas evidencias, sus películas suelen mostrar una variedad de seres de ficción masculinos, tan significativa como diversa, que no responde estrictamente a patrones clásicos y hegemónicos. Con el objetivo de analizar los personajes masculinos protagonistas de las películas del cineasta manchego (entre 1980 y 2022), como persona y como rol (Casetti y Di Chio), se emplea una metodología de carácter cualitativo y se plantea una clasificación que los organiza por categorías a nivel narrativo: el marido ausente, el galán frágil, el homosexual liberado, el homosexual reprimido, el perturbado y el cuidador/salvador. Desde estas consideraciones, se pretende evidenciar cómo la obra de Almodóvar posee unos personajes que consiguen apostar por una masculinidad rupturista y disidente dentro del panorama cinematográfico nacional.

2022/12/07

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | MUERE ANTONIO D'AMICO: FUE NOVIO DE GIANNI VERSACE, PERO DONATELLA NUNCA LE QUISO

Gianni Versace y Antonio D'Amico //

Muere Antonio D'Amico: fue novio de Gianni Versace, pero Donatella nunca le quiso

Antonio y Gianni Versace fueron novios durante 15 años, hasta que la muerte los separó
RTVE, 2022-12-07
https://www.rtve.es/television/20221207/muere-antonio-damico-gianni-versace/2411233.shtml 

La noticia la ha dado Rody Mirri, su manager y amigo, a través de su cuenta de Instagram. "Antonio D'Amico, estilista, expareja de Gianni Versace, murió en la noche. Nacido en 1959, había estado luchando durante meses contra una enfermedad que resultó ser fatal. Durante este período siempre dio a todos un ejemplo de fuerza y ​​coraje. Antonio había inaugurado hace un año su nueva línea de trajes a medida 'Principe di Ragada". La noticia ha pasado con cierta frialdad entre la prensa italiana, y eso que era un personaje popular, dada su relación con el gran modista italiano, fallecido el 15 de julio de 1997, hace justo 25 años.

Antonio D' Amico conoció a Gianni en 1982, cuando tenía tan solo 23 años. Empezó a trabajar en la casa Versace a tiempo parcial, y poco a poco fue escalando y llegó a encargarse de la línea deportiva, 'Versace Sport'. Antonio y Gianni estuvieron juntos durante 15 años, hasta que la muerte los separó. En más de 20 años solo ha concedido dos entrevistas, y ha optado por mantener un perfil bajo, alejado de los focos y la prensa amarilla. De todos es sabido la mala relación que mantenía con Santo y Donatella, los hermanos de Gianni, incluso llegó a renunciar a una parte de la herencia que le dejó el diseñador tras su muerte. ​

Una muerte que conmocionó al mundo
Gianni Versace murió asesinado aquel día a las 8:40 horas a las puertas de Casa Casuarina, cuando regresaba de comprar la prensa y se disponía a desayunar rodeado de revistas y diarios. Antonio D'Amico y un empleado de la casa, el cocinero Charles Podesta, fueron los primeros en ver el cuerpo sin vida y avisar a la policía. La información que dio Merisha Colakovic, la única persona que lo vio todo, condujo a los policías hasta Andrew Cunnanan, que tras matar a Gianani Versace se fue caminando por Ocean Drive. Cuando le localizaron y se vio acorralado se pegó un tiro en la cabeza.

Antonio D'Amico y Donatella Versace nunca se llevaron bien, pero desde ese momento su relación empeoró, e incluso se llegó a decir que la italiana culpaba a Antonio de la muerte de su hermano, al que estaba muy unida. Hace unos días, el 2 de diciembre, la diseñadora recordaba a Gianni con estas palabras: "Las palabras simples no pueden expresar el genio creativo de Gianni. En su cumpleaños, hoy y todos los años, celebro cómo su talento envió ondas al mundo de la moda y más allá. Gianni, te amo y te extraño mucho. feliz cumpleaños xxx".

De la realidad a la ficción
La historia del asesinato de Gianni Versace causó una enorme conmoción en todo el mundo y un terrible impacto emocional en el mundo de la moda. Parecía una película, y con el paso de los años pasó de la realidad a la ficción con la serie American Crime Story: El asesinato de Gianni Versace. Penélope Cruz es Donatella Versace, Darren Criss es Andew Cunnanan, Édgar Ramírez es Gianni Versace y Ricky Martin es Antonio D'Amico.

2022/11/28

DOCUMENTACIÓN | MEMORIA | LA DESMEMORIA LGTBI Y LA TRANSICIÓN

La desmemoria LGTBI y la Transición.
Jordi Petit / Ximo Cádiz | El Diario, 2022-11-28

https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/desmemoria-lgtbi-transicion_129_9749922.html 

La Generalitat Valenciana ha puesto en marcha ‘L’armari de la memòria’, un interesante (y necesario) proyecto que se presenta como un archivo para recuperar la memoria e impulsar la difusión de la historia del colectivo que conformamos las personas lesbianas, gais, trans, bisexuales e intersexuales. Esta iniciativa tiene origen en la Ley valenciana 23/2018 de igualdad de las personas LGTBI. Una de las primeras grandes actividades de ‘L’armari’ ha sido la organización, en colaboración con las universidades públicas valencianas, de las jornadas “Memòries invertides” que reunió a especialistas que han investigado y reflexionado sobre la realidad LGTBI desde distintas perspectivas. Se pueden ver los vídeos de las distintas sesiones en su canal de youtube y hay que felicitar a los promotores por el alto nivel de las ponencias y la variedad de enfoques. La primera se dedicó a repasar el apasionante período de la Transición.

La tarea de los frentes de liberación gay, al final de los 70 e inicio de los 80, fue muy útil. Conseguir que en enero de 1979 salieran de las cárceles homosexuales y transexuales (entonces, para la opinión pública y las leyes, todo era lo mismo), fue un gran avance para la comunidad LGTBI de nuestro país. ¿Cuántas personas fueron excarceladas? La agencia EFE dijo 300 y la COFLHEE (Coordinadora de Frentes de Liberación Homosexual del Estado Español), afirmó que eran 700 (una cifra inventada, pues nadie tenía certeza del número). Aquella victoria de las organizaciones (de espíritu revolucionario) también coincidió con el inicio de su declive. En 1980, cuando se consiguió la legalización de las asociaciones homosexuales, se vaciaron esos frentes mientras se llenaban las pistas de baile de las discos y locales de ambiente gay lésbico. Al mismo tiempo, las mujeres transexuales quedaron a merced de la represión policial, a pesar de encabezar las manifestaciones de aquellos años y haber sido la más visible resistencia bajo el franquismo. En aquellos años fueron incomprendidas por gais y feministas y eso no cambió hasta bien avanzados los 80.

En esa primera jornada de “Memòries invertides” también se habló de la relación del activismo LGTBI con los locales de ambiente gay-lésbico, el ejemplo fue El Forat, en Alacant. La revuelta del bar Stonewall, en Nueva York, en 1969, liderada por Marsha P. Johnson y Sylvia Rivera (dos mujeres trans), defendía el derecho de reunión por afinidad en respuesta al acoso policial. Aquel primer Gay Liberation Front propugnaba no conformarse con el circuito de esos locales, pero tampoco los rechazaba (como aquí se quiso interpretar). Existía una contradicción evidente: se denostaban aquellos locales (era el capitalismo) y a la vez la militancia LGTBI (también la más radical) se encontraba en esos mismos lugares. En 1969 se inició el camino por la visibilidad. Se rechazó aquello de ser personas discretas y ejemplares, sumisas al sexismo, machismo y heterosexismo. Los trabajos del Informe Kinsey (1947) y la investigación de Evelin Hooker (1957) fueron decisivos para que, finalmente, en 1973 la Asociación Estadounidense de Psiquiatría dejase de considerar a la homosexualidad como enfermedad.

Por otro lado, la irrupción del VIH/SIDA supuso una urgente transformación del movimiento de liberación gay que ya estaba debilitado. La militancia, tarde o temprano, devino en voluntariado de emergencia y cuidados y hubo que inventar servicios para atender las nuevas demandas a medida que la pandemia avanzaba. Hubo muchas víctimas, pánico... mientras las fuerzas conservadoras, con Margaret Thatcher, Ronald Reagan y Juan Pablo II a la cabeza, predicaban el “castigo divino” y reforzaron el estigma que todavía hoy permanece. Se soportó una doble discriminación, por el VIH-SIDA y por nuestra sexualidad, que hubo que combatir insistiendo en la prevención de las prácticas de riesgo y la solidaridad con las personas afectadas. La crisis del SIDA, las muertes, las parejas que no eran nada (desde el punto legal) en los hospitales, los contratos de alquiler, en las herencias... abrió un una nueva necesidad y así empezamos a luchar por las primeras leyes de parejas, aun sabiendo que no sería suficiente. Se aprobó la primera (ya en 1998) en Catalunya y al día siguiente empezamos a reivindicar el matrimonio igualitario. Así fuimos pasando de unos objetivos más modestos a otros más contundentes. Paso a paso, con mucha pedagogía, fuimos avanzando: la salida de las cárceles, la legalización de las asociaciones LGTB, la reivindicación de derechos, luchar contra el SIDA, el matrimonio igualitario, el cambio registral para las personas trans... Haber exigido desde el primer minuto el matrimonio igualitario (y hubo quien lo hizo) hubiera sido un error estratégico.

Sobre el momento histórico de aquellos años, en el acto que abría este ciclo, se hicieron algunas afirmaciones que, sin ser novedosas, sí nos generan cierta preocupación. Para abordar la historia del movimiento LGTBI es necesario hablar del contexto y eso nos remite a la Transición democrática. Así se dijo y es un detalle imprescindible para cualquier análisis histórico mínimamente riguroso. Y hablando de la Transición, se aprovechó para sacar a pasear el discurso que denuesta el denominado “régimen del 78”. Para empezar, se sentenció que en la historia de la España moderna-liberal se podían identificar tres momentos en los que las clases dominantes podrían haber perdido su poder en favor de las clases populares; a saber, el sexenio liberal y su revuelta cantonal; la revolución social que germinó en la zona republicana durante la Guerra Civil y, finalmente, la Transición (sic). A continuación se afirmó que “la Guerra Civil y la Transición las ganaron los mismos” (sic) así como que la española “no es una transición a la democracia” (sic) y que aquello fue, simplemente, una reforma del régimen franquista hacia una forma política homologable con el entorno europeo del final del siglo XX (sic).

Somos partidarios convencidos de la libertad de expresión, incluso de aquello que no compartimos o detestamos, pero también esperamos un mínimo de rigor (histórico) en espacios que se financian con recursos públicos y que cuentan con el aval de las universidades públicas valencianas. El revisionismo sobre la Transición desde ciertos sectores de la izquierda tiene evidentes problemas históricos, desde la perspectiva académica, y consecuencias políticas en el debate público. Sobre esto también queremos reflexionar.

La Transición no debería ser santificada ni demonizada. Analizarla desde parámetros políticos actuales solo conduce a la distorsión de su estudio. Tuvo contradicciones, perfectamente identificables y, por ello, pensar que la Transición podría haber sido, potencialmente, un momento de cambio revolucionario resulta una afirmación, como mínimo, osada.

Manuel Vázquez Montalbán escribió aquello de que fue el resultado “más que de una correlación de fuerzas, de una correlación de debilidades”. El dictador murió en la cama, pero el franquismo ya estaba en declive (en lo económico, en lo social, en lo político...) y, por otro lado, después de 40 años de represión atroz, la oposición a la dictadura tampoco tenía fuerza suficiente para iniciar una ruptura. Fruto de esas condiciones fueron las cesiones: unas Cortes franquistas que se inmolaron, la legalización del Partido Comunista, pero también aceptar continuidades en muchos ámbitos claves del país (recordemos la asunción del PCE de la bandera y la corona y la certera expresión de Santiago Carrillo sobre que el dilema real del momento no era monarquía o república, sino dictadura o democracia). Convertir aquellas cesiones de la izquierda en una derrota o claudicación supone ignorar la tensa e incierta coyuntura de entonces: el golpismo militar, el riesgo de evolucionar a una “dictablanda” (o no tan blanda), la represión policial, la persecución contra los sindicatos y los movimientos sociales, el poder opresor de la jerarquía católica, los insaciables poderes económicos, el terrorismo (de todo signo)...

La ahora criticada transición llevó a una democracia que, con todas sus limitaciones, es la misma que ha permitido a España crear un sistema de bienestar aceptable, siempre mejorable y siempre en peligro, pero que garantiza el acceso a la sanidad y la educación, que nos ha permitido conquistar (nada se regala) derechos sociales que van desde el aborto al matrimonio igualitario y, sobre todo, que nos permite elegir quien nos gobierna. Otra cosa es que cuando la ciudadanía vota, no siempre respalda aquellas opciones políticas que nos parecen que son las más adecuadas (pero esa es la esencia de la democracia). Tanto es así que, con esta denostada democracia, el mismo Pablo Iglesias ha sido vicepresidente del gobierno y hoy hay ministerios liderados por personas afiliadas al Partido Comunista.

Una parte de la izquierda ha renunciado a defender la Transición, cuando, con todos sus defectos e insuficiencias, forma parte del patrimonio político e histórico de las gentes progresistas y demócratas de nuestro país. Aún peor, con ese abandono, es la derecha quien saca pecho con la Transición cuando la asumieron a rastras y con muchas reticencias. ¿Acaso alguien puede pensar que el resultado de aquel proceso no hubiera sido peor sin la participación de las izquierdas políticas y sindicales del momento?

Volviendo a la memoria LGTBI, nos surge la duda de quién está escribiendo su historia. En la misma jornada sí hubo ejemplos de investigación y análisis con rigor; pero parece que las interpretaciones que se hacen desde los márgenes, poniendo el foco (y dando relieve) a las expresiones minoritarias del asociacionismo LGTBI son más atractivas. Hablar de la Radikal Gai o el colectivo de lesbianas LSD en Madrid o del CGB (Col·lectiu Gai de Barcelona) y, en el caso valenciano, de Gais Lliures o Granota (pequeños grupos que existieron en los 90, cuya trayectoria es respetable y admirable) es más emocionante que fijarse en aquellas entidades que hicieron un esfuerzo para organizarse, articular estrategias, trazar complicidades con partidos, sindicatos e instituciones para ampliar apoyos, siendo pragmáticas (con las contradicciones correspondientes) y, sobre todo, avanzar en las reivindicaciones consiguiendo, poco a poco, logros. Sería el caso del Col·lectiu Lambda y la Coordinadora Gai-Lesbiana de Catalunya y tantas otras asociaciones en toda España. Esto también lo percibimos en la jornada inaugural de “Memòries invertides”.

No estamos planteando que se invisibilice a esas expresiones del movimiento LGTBI, pero sí nos gustaría que se prestara la debida atención a aquellas organizaciones que, sin ese ‘glamour’ de la radicalidad, contribuyeron de manera decisiva a transformar la sociedad y la vida de miles de personas LGTBI desde aquellos lejanos años 80 ¿Hay algo más radical y revolucionario que eso?

  • Jordi Petit, fue secretario general de ILGA (International Lesbian, Gay, Bisexual, Trans and Intersex Association, coordinador del Front d'Alliberament Gai de Catalunya (FAGC) y cofundador de la Coordinadora Gai-Lesbiana de Catalunya.
  • Ximo Cádiz, fue coordinador del Col·lectiu Lambda y secretario de organización de la FELGTB (Federación estatal de lesbianas, gais, transexuales y bisexuales)

2022/10/24

LIBROS | Argelina, Juan, & Nabal, Eduardo | Voces transgresoras. Una memoria ‘queer’ de la cultura insumisa

Argelina, Juan, & Nabal, Eduardo (2022) [10-24]. Voces transgresoras. Una memoria ‘queer’ de la cultura insumisa. Tres Cantos: Bohodón Ediciones.

[.es] Voces transgresoras es un recorrido crítico por la historia reciente de la creación literaria y cinematográfica que ha supuesto una reacción contra las normas heteropatriarcales y excluyentes en lo sexual, racial y sociopolítico, presentes en nuestras relaciones sociales desde las revoluciones burguesas del siglo XIX. El género, la clase, la sexualidad, la edad, la capacidad, la etnia o la condición de migrante, han sido factores de marginación y segregación en un contexto de supremacía occidental del mundo.

‘Voces transgresoras’, un nuevo libro para el otoño, de Juan Argelina y Eduardo Nabal
Eduardo Nabal | Cuerpos Periféricos en Red, 2022-08-16

https://cuerposperifericosenred.com/2022/08/16/voces-transgresoras-un-nuevo-libro-para-el-otono-de-juan-argelina-y-eduardo-nabal/

Con ‘Voces trangresoras’ Juan Argelina y yo hemos querido rastrear, o más bien poner en evidencia, todas las manifestaciones culturales con proyección sociopolítica que se adelantaron o pusieron su granito de arena en la conformación de las líneas de fuga queer. Es decir, seguir el fascinante y, en ocasiones, pedregoso terreno en que las voces que, desde la literatura, el cine o la historia, se han adelantado antes de Stonewall a la explosión del sujeto LGTB tradicional.

No estamos descubriendo nada, pero hemos tratado de destapar algunas figuras de la escritura, la gran pantalla, el teatro o la performance, ya mucho antes de Stonewall, que se ubicaron en los márgenes de la cultura oficial. Pero son los ejemplos los que aclaran la idea: la prosa rompedora de Genet, el teatro surrealista de Lorca, las pioneras de Willa Cather o las mujeres de Carson McCullers, que nunca se amoldaron a los binarismos de género ni a las normas sociales de su tiempo; fueron las piedras que fueron formando este camino hacia la explosión del sujeto sexuado tradicional, algo que es necesario más que nunca en estos tiempos de conservadurismo revisionistas y gestos reaccionarios.

El Berlín de Klaus Mann, los niños de Henry James, el futuro distópico que trazan las narrativas de la ciencia ficción tejida por las feministas negras, todo ha tenido un pasado y tiene un futuro a pesar de la reaccion esencialista. Wilde y el lenguaje teatral, las jóvenes airadas, los viajeros en el tiempo y el espacio de la política sexual y la geopolítica de la disidencia intentan ser abordados en las páginas de ‘Voces trangresoras’, afianzando la cuestión de la explosión del sujeto hombre/mujer, blanco/negro, colonizador/colonizado desde las primeras voces que se erigieron como lejos del lenguaje heteropatiarcal, muchas veces también sostenido por el movimiento LGTB más “conservador”, o ahora por los grupos de mujeres que excluyen a otras mujeres.

La resistencia al fascismo, la descolonización de las mentes, el mestizaje, el ‘no lugar’ señalado desde Mary Shelley a Jeannette Winterson como una brecha en el lenguaje del amo. Es decir, que ‘lo queer’ ni nació ayer ni tiene un punto de localización o sujeción, sino que tanto las escritoras negras en la fronteras, las escritoras bajo la República Española como la herejía que van esbozando las diferentes formas de escribir la historia y de cuestionar instituciones invisibles nos llevan a un espacio lúdico, de creación poética, de imagen en movimiento, pero también de primeras brechas de combate frente al monolito de la ya temible “normalización”.

‘Voces transgresoras’ nace de compartir muchas lecturas, visionados, revisiones, impresiones y navegar por distintos momentos clave desde tiempos lejanos hasta el estallido de Stonewall, cuestionando también aspectos como el eurocentrismo o la colonización cultural. Una apuesta en la que esperamos se embarquen numerosos lectorxs, ya que el viaje merece la pena.

Aclaración: este es un viaje tan apasionante como accidentado, ya que no tratamos de la cultura LGTB antes de Stonewall, sino de aquellos deslices en las subculturas y, también, en el canon que han ido haciendo florecer la herejía queer.

2022/10/07

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | ALESS GIBAJA COMPARTE LOS GRAVES INSULTOS HOMÓFOBOS QUE RECIBE POR REDES

Aless Gibaja comparte los graves insultos homófobos y amenazas que recibe por redes: "También soy humano y me duele mucho".
"No podemos vivir en 2022 con tanto odio. Tenemos que evolucionar, no involucionar", pidió.
20 Minutos, 2022-10-07
https://www.20minutos.es/noticia/5067065/0/aless-gibaja-comparte-los-graves-insultos-homofobos-que-recibe-por-redes-tambien-soy-humano-y-me-duele-mucho/

Las redes sociales tienen diferentes lecturas. Desde los beneficios de la comunicación que se le puede sacar hasta la toxicidad y la impunidad que ofrecen a algunos usuarios. Por ello, no son pocas las ‘celebrities’ que denuncian esta parte más dañina.

El último de ellos ha sido Aless Gibaja, que no suele pronunciarse sobre este tipo de asuntos. Sin embargo, tras recibir una gran ristra de comentarios homófobos, quiso denunciarlo públicamente.

"Desnutrido", "sidoso", "afeminado", "culo roto", "homosexual enfermo hijo de puta" o "te deseo la muerte" son los inadmisibles mensajes que le enviaron y le dejaron "en shock".

"¿Por qué tanto odio? Me da mucha pena ver este tipo de violencia y odio", ha asegurado en su publicación de Instagram. "Recibo muchos mensajes de este tipo y siempre me callo e ignoro ese tipo de cosas, y no se puede permitir".

"Mi bandera siempre fue la tolerancia, el respeto y la igualdad. La verdad es que con el tiempo me he hecho superfuerte como un iceberg, pero también soy humano y me duele mucho, pero más me duele pensar que miles de personitas estén sufriendo diariamente por este tipo de barbaridades", ha reflexionado.

"Por favor, no podemos vivir en pleno 2022 con tanto odio... Vive y deja vivir. Tenemos que evolucionar, no involucionar", ha pedido. "Nunca dejéis de ser vosotros mismos por este tipo de injusticias. ¡Stop violencia, stop homofobia’".

MIKEL/A, AQUÍ ESTAMOS Y NO NOS OCULTAMOS

Mikel/a enseña cacho en la 2ª Gayakanpada de EHGAM, 27-29 agosto 1993, Muxika // STARS COFLHEE es un trabajo realizado por Julen Zabala Alon...