1980/05/06

DOCUMENTACIÓN | CUESTIÓN | LUIS ANTONIO DE VILLENA: CONSIDERACIONES A FAVOR DE WALT WHITMAN

Consideraciones a favor de Walt Whitman.
Luis Antonio de Villena | El País, 1980-05-06

https://elpais.com/diario/1980/05/07/sociedad/326498402_850215.html 

La lectura de un libro claro y profundo (‘Homosexualidad: el asunto está caliente’, de Héctor Anabitarte y Ricardo Lorenzo) me vuelve a la médula, a las muchas quisicosas pendientes, de un problema sin problema. Porque -y no es la primera vez que se afirma- la homosexualidad ‘no existe’. O, por mejor decir, es un problema inventado. Un asunto que la sociedad ha urdido para descalificar de sí a quienes no son -hombres o mujeres- ‘estrictamente’ reglamentarios. El ‘problema homosexual’ es una de estas etiquetas descalificadoras. Y es que, si eliminamos la ingente ‘presión social’ que sobre ellos se ha hecho y se hace (por no mencionar la crueldad, el desprecio o las hogueras), el ‘homosexual’ no existiría. Como tampoco, desde luego, los ‘heterosexuales’. Cada ser humano -hombre o mujer-, dentro de ese ‘continuum’ sexual de que hablaba Kinsey, elegiría libremente lo que su libido, su carácter, su necesidad diferente de placer o sus circunstancias le aconsejasen. Lo haría, por supuesto, sin violencia ninguna y con el respeto más absoluto a la decisión y a la libertad de los demás. Lo que a su vez, por ende, sería ‘natural’ en una (hoy utópica) sociedad de hombres libres. Casi podríamos decir que en un mundo tal no habría etiquetas, sino matices. Ya que el homoerotismo no es sino una más de las potencialidades sexuales humanas; una más, esto es, ni mejor ni peor. Una de tantas... Pero se me dirá que qué tiene que ver con la ‘normalidad’ que digo ese mundo exhibicionista, estereotipado y crispado (y potenciado por una, tal vez, efímera moda de ‘destape sexual’) que componen los travestidos y sus espectáculos, algunos chillones bares ‘gay’ y, sobre todo, la imagen -hoy tolerada, pero profundamente despreciada- de la ‘loca, del mariquita de gueto’... (Y conste mi natural respeto por cada una de esas cosas). Porque todo ello parece tan lejano del común, del deseable trato erótico, que uno siente la tentación de creer que sí, que hay un ‘auténtico’ problema homosexual. Y que lo que puede hacer una sociedad liberal como la que buscamos es aceptar ‘eso’, tolerarlo, pero mantenerlo, a ser posible, distante... (Y ‘tolerar’ es, casi siempre, una palabra profundamente racista). Pero el caso es que todas esas ‘manifestaciones’, desagradables para álgunos, y no exentas muchas veces de contenido belicoso (el célebre ‘no quieres caldo, toma tres tazas’), proceden precisamente de la ‘artificiosidad’ del problema homosexual, del haberlo -a sangre y fuego- inhumanamente creado... Es decir, que si las ‘manifestaciones’ arriba dichas (‘el loquerio’) han de ser hoy respetadas y aceptadas como realidad existente -y en absoluto dañina-, no menos cierto es que responden casi siempre a una ineducación o a una carencia, de la que el homosexual no es -hoy por hoy- para nada culpable.

Porque, ¿qué puede hacer un muchacho que comienza a sentir ‘esa’ tendencia sexual de la que nadie le dice nada, si no es para condenarla, escarnecerla o empecatarla, qué puede hacer -digo- ese sufriente muchacho, sino reprimirse ferozmente, o volverse hacia los suyos que, por la presión social que les oprime, y por secular ignorancia, deciden –‘grosso modo’- que si les gustan los hombres, ello es que son -de alguna manera- mujeres y tiene como tal que comportarse?

Ese muchacho, por la ignorancia e ignominia que la sociedad le da de sí, decidirá mal, y resultará por eso (no lo era) ‘deformado’. Al convertir un impulso vivo y natural en una pasión ‘vergonzosa’ o (en el mejor de los casos) crispada, belicosa, falseada... Naturalmente, hay quienes se salvan, quienes tratan de vivir -y viven- la ‘normalidad’ de su sentimiento, pero a costa de grandes dificultades. De orden familiar y cultural, primero, y de orden social, más tarde. Luchando por ‘comprender’ -entre la incomprensión feroz que les rodea- y luego por ‘hacer comprender’. No quiero decir que quienes así obren -personas evidentemente ‘normales’, aunque hagan a veces bandera de su actitud- sean héroes, ni creo que a ellos les guste esa palabra, pero están volcados, eso sí, al heroísmo. Ante las sonrisas, ante los comentarios por la espalda, ante la imperiosa necesidad de estar siempre alerta, luchando...

¿Qué sucedería si no hubiesen existido las persecuciones de la moral judeo-cristiana, el ‘pecado nefando’, las hogueras, la maldición, las cárceles?

La imagen -tópica y real- nos la puede acercar otra del mundo antiguo (hasta que, en 372, Valentiniano II, por presión cristiana, modificó la Lex Julia); unas largas centurias de ‘normalidad’, de pasión estética o de tolerancia clara... La misma imagen (a la que no hay por qué quitar su fervoroso contenido de utopía, de apuesta de futuro) que soñó Gide, o Wilde, o Wincklelmann, o Cernuda, o Walt Whitman... Y digo adrede precisamente estos nombres. Porque si muy cierto resulta, aquí y ahora, que el gueto tolerado es una conquista, los marginados deben aspirar a salir de él -porque les deforma-, es decir, a ser -siendo lo que son- ‘normales’. La vieja historia de los camaradas.

Luis Antonio de Villena es escritor y critico, autor del libro de poemas ‘Hymnica’ y de un estudio biográfico de Oscar Wilde.


Homosexualidad y tapujo.
Alberto Cardín | El País, 1980-05-12

https://elpais.com/diario/1980/05/13/opinion/327016807_850215.html

Curiosamente, frente a la normalidad vigente, el señor Villena propone, en su artículo aparecido en El País del día 7 de mayo, otra en la que, so capa de no ser ya necesarias las perversiones mayúsculas, éstas quedan excluidas. La solución, como todas las que echan mano de un supuesto talismán del futuro, se parece sospechosamente a la que Gramma recordaba hace poco a los «antisociales» cubanos: en la sociedad perfecta nadie tiene derecho a aspirar a la infelicidad. Y esto lo pone Villena nada menos que bajo la advocación de Walt Whitman, que, en su día y mentirosamente, negó a Symonds sus aficiones de todos bien sabidas. ¿Qué nos propone Villena mientras su solución al «falso problema» de la homosexualidad llega? Al parecer, el tapujo.

1980/04/22

DOCUMENTACIÓN | OFENSIVAS | LOS HOMOSEXUALES, INGNORADOS EN EL PAÍS

Los homosexuales, ignorados.
XXX | Cartas al Director, El País, 1980-04-22

https://elpais.com/diario/1980/04/23/opinion/325288806_850215.html

Nuevamente me dirijo a El País, en demanda de una «cierta justicia». Y, aunque lo hago de forma personal (soy militante del Frente de Liberación Homosexual de Castilla -FLHOC-), voy a hablar en plural, pues creo representar a mis compañeros en el sentir del tema que expongo. El País no nos hace ni caso. Bien es verdad que somos pocos, de poca importancia, de poco peso, pero somos, estamos y además somos los únicos en Castilla.

No creemos dar demasiado «coñazo» a El País con continuas notas o réplicas. Bien al contrario, somos bastante comedidos, demasiado diría yo, pero la realidad es que las pocas notas que enviamos no son publicadas. Y esto viene a cuento porque a las noticias publicadas a raíz de las acusaciones del Gobierno de Cuba sobre los encerrados en la Embajada de Perú, de que si eran homosexuales, etcétera, el FLHOC envió una nota de protesta a El País, de la que se ha hecho caso omiso.

Bien, están en su derecho de publicar lo que quieran, pero no creemos que tengan ningún derecho a ignorar olímpicamente el hecho, la existencia de un Frente de Liberación Homosexual que ocasionalmente protesta por una noticia que le afecta.

1980/04/07

DOCUMENTACIÓN | HOMOFOBIA | LA 'GUSANERA' SIGUE HACINADA EN LA EMBAJADA PERUANA EN LA HABANA A LA ESPERA DE SALIR DEL PAÍS

Más de seis mil cubanos continúan hacinados en la embajada peruana en La Habana a la espera de salir del país.
Agencias | El País, 1980-04-07

https://elpais.com/diario/1980/04/08/internacional/323992802_850215.html 

El Gobierno cubano reiteró ayer, en un comunicado oficial, que permitirá la libre salida del país a todo aquel que no esté de acuerdo con el régimen castrista, lo que implica que Cuba autoriza la salida de los 6.300 refugiados que se encuentran hacinados en la embajada peruana en la capital de la isla desde hace más de dos días, y cuyas condiciones sanitarias y alimenticias son caóticas. Estos miles de cubanos esperan un visado de Perú para abandonar su país. El hecho, sin precedentes, de una entrada masiva a una embajada para solicitar asilo político ha colocado al régimen de Fidel Castro en una difícil posición interna e internacional.

Después de anunciar el permiso de salida para 6.300 refugiados de la embajada -3.000, según los medios informativos, del régimen castrista-, el diario oficial del PC cubano, Granma, informó que «el grupo de delincuentes, homosexuales, vagabundos, pistoleros y parásitos», antes de refugiarse en la embajada peruana, tuvieron la intención de secuestrar al embajador de España en La Habana y asaltar la oficina de intereses norteamericana en la isla. La situación de los millares de refugiados, apiñados en el edificio diplomático y los jardines, es caótica. Las autoridades peruanas no pueden atender a la avalancha de personas que solicitan asilo. A la ansiedad de los refugiados se unen las deficiencias alimenticias y sanitarias, que hacen temer a los médicos también refugiados el brote de epidemias.

Estos doctores afirmaron que se han detectado casos de gastroenteritis, insolación y síntomas de aborto en algunas mujeres. A pesar de que las autoridades cubanas han negado el permiso de entrada a la Cruz Roja peruana, el Gobierno cubano instaló ayer varios camiones-cisterna en los alrededores de la embajada y repartió leche, alimentos y medicinas entre los exiliados, a la vez que concedió salvoconductos para todas aquellas personas que deseen regresar a sus casas para proveerse de alimentos y volver a la embajada cuando lo deseen.

Ayer salieron más de 2.000 personas con el mencionado salvoconducto, de las cuales regresaron unas 1.800, provistas de alimentos, mantas e incluso colchones.

La policía cubana mantiene una estrecha vigilancia en torno a la embajada y ha cortado al tráfico las calles colindantes, tras los incidentes del pasado domingo, en los que resultó herido por un disparo uno de los refugiados, después de que unos niños les gritasen: «Gusanos, gusanos» (término utilizado para calificar a los que emigran de Cuba) y un grupo de adultos comenzase a arrojar piedras contra ellos. En ese momento se escuchó un disparo, y resultó herido en un pie Juan Lucio Fernández. Los refugiados heridos en este incidente fueron ‘escoltados’ a centros penitenciarios de La Habana por el corresponsal de la agencia española ‘Efe’, un periodista mexicano y otro francés.

Los más de 6.000 refugiados se encuentran hacinados en los 2.000 metros cuadrados de jardín de la embajada, y sólo se permitió el alojamiento en el interior del edificio a las mujeres y a los niños.

El pasado domingo, cuando dos funcionarios del Ministerio cubano del Interior se acercaron a la verja de la embajada para iniciar conversaciones con el encargado de negocios peruano (el embajador está ausente), los millares de refugiados los recibieron con gritos de «Libertad, libertad».

DOCUMENTACIÓN
>
Más de 500 cubanos, refugiados en la embajada peruana en La Habana.
Agencias | El País, 1980-04-05

https://elpais.com/diario/1980/04/06/internacional/323823616_850215.html
>
Son 10.800 los cubanos refugiados en el interior de la embajada de Perú en La Habana.
Agencias | El País, 1980-04-11

https://elpais.com/diario/1980/04/12/internacional/324338420_850215.html
>
El éxodo cubano, fruto del progresivo endurecimiento del régimen de Fidel Castro.
Alina Iraizoz | El País, 1980-04-17

https://elpais.com/diario/1980/04/18/internacional/324856822_850215.html
>
Cuba pone fin a la "emigración salvaje" desde el puerto de Mariel hacia Florida.
AFP | El País, 1980-09-27

https://elpais.com/diario/1980/09/28/internacional/338940019_850215.html

1980/03/26

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | HA MUERTO EL CRÍTICO Y ENSAYISTA FRANCÉS ROLAND BARTHES

Ha muerto el crítico y ensayista francés Roland Barthes.
Carlos Gurméndez | El País, 1980-03-26

https://elpais.com/diario/1980/03/27/sociedad/322959601_850215.html 

Ayer falleció en París Roland Barthes, escritor y filósofo francés, de 64 años de edad, a consecuencia de las heridas sufridas en un accidente de tráfico el pasado 25 de febrero.

El creador del estructuralismo literario nació en Cherburgo el 12 de noviembre de 1915. Se licenció en la Soborna en Letras Clásicas y fue profesor en Biarritz y en París. A partir de 1947 comenzó a publicar una serie de crónicas literarias en el periódico ‘Combat’. En 1960 entró en la Escuela Práctica de Altos Estudios. Con la publicación de ‘Le Degré Zero de Vecriture’ (1953) inicia una nueva crítica literaria en que se valoran las superestructuras, el símbolo, la imagen, la fantasía, la metáfora y el signo lingüístico de las creaciones literarias y artísticas. La nueva escuela crítica, como se la denominó, se apoyaba también en el psicoanálisis y la lingüística estructural para descifrar la textura de los textos. Por ello se le incorporó un poco frívolamente dentro de la filosofía del estructuralismo. Pero en este amor al texto por el texto literario mismo fue precedido por Lucien Goldmann, creador del estructuralismo genético y discípulo de Luckas. Texto, dice Barthes en unas declaraciones a El País (28-1-1979), procede de ‘textus’, participio pasivo de ‘texo’, que quiere decir tejer, el texto es un tejido de sentidos enmarañados; luego se trata de descubrir los sentidos múltiples de ese sentido único que constituye una obra literaria Después de publicar ‘Michelet por él mismo’ (1954), alcanza con ‘Mitologías’ (1957) -libro en que se ocupa de los mitos de la modernidad- una dimensión universal. La obra sobre ‘Racine’ (1963) y sus ‘Ensayos críticos’ (1964) suscitan en Francia vivas y ásperas polémicas entre los críticos literarios y los profesores de literatura, negándose a aceptar muchos de ellos una interpretación absoluta y literalmente formalista de la literatura. La querella de la nueva crítica ha sido el primer acto público de una vasta conmoción en las ideas sobre el cual se ha pegado, sin duda abusivamente, la etiqueta de estructuralismo, cuya moda, al menos hoy, ha pasado.

Raymond Picard, en un panfleto contra Barthes, ‘Nueva crítica o nueva impostura’, ataca el argot lingüístico que emplea Barthes en su ‘Racine’, a lo que responde este último con ‘Crítica y verdad’, donde defiende el sentido subjetivo de su crítica literaria. Más tarde publica ‘L'Empire des Signes’ (1970), donde prosigue la investigación semiológica iniciada en sus ‘Elementos de semiología’ (1965). Luego fue designado profesor de esta asignatura en el Colegio de Francia. Esta inquisición de las significaciones adquiere en ‘Le Plaisir du Texte’ (1973) su cima señera. En ‘Sade, Fourier, Loyola’ (1970) parece abandonar la crítica literaria y comienza una interesante indagación sobre sí mismo.

‘Roland Barthes por Roland Barthes’ (1975) y ‘Fragmentos de un discurso amoroso’ (1977), tentativa incompleta de describir el amor como objeto supremo de la reflexión humana, completan, con su reciente ensayo sobre la fotografía, su producción bibliográfica.

Fragmentos de un álbum
En uno de sus libros más recientes, ese ‘colláge’ de opiniones, textos, apuntes de lecturas y juegos que es ‘Roland Barthes por Roland Barthes’, decía el escritor:

«Del pasado, mi infancia es lo que más me fascina: lo único que al mirar no me hace lamentar el tiempo abolido. Pues no es lo irreversible lo que en ella descubro sino lo irreductible: lo que sigue en mí aún, de cuando en cuando. En el niño leo, a cuerpo descubierto, el reverso negro de mí mismo, el tedio, la vulnerabilidad, la aptitud para las desesperaciones (afortunadamente plurales), la conmoción interna cercenada, para su desdicha, de toda expresión.»

La estructura del espacio
«Tengo dos espacios de trabajo, uno en París y otro en el campo. Entre uno y otro, ningún objeto en común, pues no se traslada nunca nada. Sin embargo, los dos son idénticos: ¿por qué? Porque la disposición de los útiles (papel, plumas, pupitres, relojes, ceniceros) es la misma: la estructura del espacio es lo que configura su identidad. Este fenómeno privado bastaría para esclarecer el estructuralismo: el sistema prevalece sobre el ser de los objetos.»

«El uso desenfrenado de la paradoja corre el riesgo de implicar (o implica simplemente) una posición individualista, y podría decirse, una suerte de dandysmo. Sin embargo, aunque solitario, el dandy no está solo: (...) toda la clase intelectual, si no milita, es virtualmente dandy.»

«Al recordar las pequeñas cosas de las que había tenido que privarse en su infancia descubrió las cosas que le gustan actualmente: por ejemplo, las bebidas heladas (la cerveza muy fría), porque en aquella época no había todavía refrigeradores (el agua del grifo, en B., durante los veranos muy pesados, estaba siempre tibia).»

Fotografías de la ausencia.
José-Miguel Ullán | El País, 1980-03-26

Quiso escribir el cuerpo. Y ahora queda el vacío de aquel cuerpo en mi propia escritura letal. En el fondo sin fondo, la mueca de una vida: estudios, enfermedades, nombramientos. ¿Y lo demás? Eso se preguntaba: ¿y los encuentros, las amistades, los amores, los viajes, las lecturas, los placeres, los miedos, las creencias, los goces, las dichas, las inclinaciones, las miserias; en una palabra, las resonancias? En el texto, nos respondía, pero nunca en la obra. A la manera última de un novelesco laberinto. Cámara oscura. Ante la muerte de R. B., un no poder anula en mí todo oscuro sentido del deber. Contemplo con dolor su foto. Y recurro a la cita fotográfica. Reconstruyo dos breves instantáneas de nuestra última conversación.

Primera cita: «La fotografía es algo que me fascina, algo que siempre me ha fascinado, porque veo en ella la representación, en la medida en que se supone que la fotografía debe representar algo real, retener algo real; con una fotografía se tiene, o al menos puede tenerse muy a menudo, una relación de deseo hacia el objeto que representa, pero, al mismo tiempo, como este deseo sólo está ahí, sobre el papel, a través de una especie de añagaza, el deseo aparece, en cierto modo, ¿cómo decirlo?, sí, corno algo constituido por la falta, por la carencia, y a ello se debe el hecho, por otra parte, de que la fotografía tenga una relación, profunda con los juegos del deseo -también con la neurosis-, con la fetichización... Y es que, en efecto, en la fotografía se desea y, al mismo tiempo, no se alcanza. La fotografía representa, y lo sentimos delante de cualquier fotografía, aquello que ya ha sido, no lo que es, sino lo que ha sido, lo que ya está sepultado en el tiempo. »

Segunda cita: «Creo que la verdadera relación de la fotografía es una relación con la muerte; esto es palpable aquí en mayor medida que en cualquier otro arte. La fotografía tiene una relación esencial con la muerte. Por ello haría falta interrogar a la fotografía, aunque, digámoslo de entrada, no a todas las fotografías que se ven por el mundo: las de la prensa, las fotografías de reportaje, que ya son un grado algo elaborado de la práctica social, sino, por ejemplo, a la foto de los seres queridos que ya no están, que han muerto, que han desaparecido, y, paralelamente, preguntarnos sobre la relación que nosotros tenemos con esa imagen. Las fotos que me conmueven son siempre aquellas que quebrantan en mí, a la par y mezclados, el afecto fundamental del amor y el de la muerte.»

Quien habla desde esas fotos, veladas por la emoción, tuvo además un estilo. Estilo -me repito, pues el llanto no inventa- de sucesos y juicios particulares, asentados sobre lo movedizo. Concuerda con esta característica el tono conmovedor que se desprende de él, aun cuando a veces rechacemos el esqueleto de lo metafórico, gracias a los detalles elegantes de inteligencia, de saber y de sensibilidad. Es, a placer, el estilo legítimo de la fértil imprecisión subrepticia. Metamorfosis estilística, la exclusión llega a ser expresión.

Definitivamente, llegó.

1980/03/11

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | ÁNGEL VÁZQUEZ, UN ESCRITOR FUERA DE NÓMINA

Ángel Vázquez un escritor fuera de nómina.
Emilio Sanz de Soto | El País, 1980-03-11

https://elpais.com/diario/1980/03/12/cultura/321663614_850215.html 

Es bien sabido que en cada momento de la historia hubo escritores «en nómina» y escritores «fuera de nómina». Decía Rafael Cansinos -Assens-, que es a quien le robo ‘de la nómina’, que: «En el desconcierto del concierto de las letras las nominaciones son, por supuesto, un problema de tiempo. Pero como la escala de valores del tiempo, aunque algunos opinen lo contrario, es variable, hay que andarse con cuidado a la hora de las valoraciones: existen nominados que luego desaparecen e ignorados que un día se descubren en una biblioteca, y entran en nómina.» Y como acaba de morir un novelista ‘fuera de nómina’ -más por propia voluntad que por ceguera de los críticos, pues los hubo que fueron fieles a su obra-, quisiera dar un simple toque de atención sobre una de las cuatro novelas que publicara. El novelista se llamaba Ángel Vázquez, y su novela, ‘La vida perra de Juanita Narboni’ (1).

Adelanto que fui íntimo amigo de Ángel Vázquez y puedo asegurar -al igual que otros que le conocieron- que tanto su insólita persona como su insólita vida fueron tan inseparables como imposible -ahora- de resumir en unas líneas. Ángel Vázquez no necesitaba inventarse originalidad alguna. Le bastaba con la propia. Era la suya una originalidad de origen. Y esta originalidad es la que ilumina el estilo personalísimo de ‘La vida perra de Juanita Narboni’.

De siempre he procurado -cosa difícil, lo sé- separar al autor de la obra cuando el autor es o era amigo. En este caso, sin embargo, sí creo poder separar a ambos -aunque, en definitiva, como en toda obra importante, sean inseparables- para afirmar que, aun ignorando el lugar que esta novela pueda ocupar en nuestro actual panorama literario, creo vislumbrar ante tanto esfuerzo -pocas veces conseguido- por crear un lenguaje propio -lo que un hispanista norteamericano ha calificado de «lenguaje de sacacorchos»- que Ángel Vázquez, sin las pretensiones y pedanterías de algunos, consiguió con ‘La vida perra de Juanita Narboni’ una novela de novedad pasmosa donde, cosa siempre rara, contenido y forma son inseparables, restituyéndonos al vivo ese castellano en vías de desaparecer que, en su día, se habló en el norte de África -concretamente en Tánger-, donde los giros sefardíes y los giros andaluces se confunden luminosamente. En una luminosidad típicamente mediterránea. De igual forma que su personaje Juanita Narboni también confundía luminosamente la ironía con el sarcasmo, lo elegante con lo cursi, lo lírico con lo cotidiano, lo soñado con lo vivido. Y todo ello a través de un monólogo en tres tiempos -Juanita piensa, habla, contesta...-, mientras toda una ciudad y sus personajes desfilan ante el lector en una cabalgata de feria que se desmorona tristemente. Una ciudad, Tánger, origen y motivo de no poca literatura exótica y cosmopolita de baja calidad que, por vez primera, se nos aparece como fue y como dejó de ser, sin aspavientos ni asombros, íntimamente. En la intimidad de una clase media de hebreos, españoles, italianos... que allí fueron, allí vivían, allí se conocieron, a la busca de una vida mejor, y un día descubrieron que esa tierra que creían «tierra de nadie» tenía su dueño. Y del dueño de esa tierra se encargaría de darnos su testimonio -todo hay que decirlo- otro novelista español: Juan Goytisolo.

De las otras tres novelas de Ángel Vázquez no hablo, a pesar de sus méritos, porque sinceramente creo que ésta, la que aquí comento, que fue la última publicada -deja otra inacabada que iba a titularse ‘El viaje de Jonás’-, las eclipsa en calidad. En las anteriores se dejaba sentir su pasión por cierta literatura inglesa vinculada al mundo de Bloomsbury. Superada esta pasión se encontró a sí mismo y escribió su ‘obra’.

De las notas que sobre Ángel Vázquez aparecieron en la prensa con motivo de su repentina muerte, hubo una, en concreto, que nos devolvió toda esa amargura -conocida por repetida- con que ciertos medios, desgraciadamente muy españoles, entierran a sus muertos ‘borrándolos’.

Ángel Vázquez vivió, insisto, por propia voluntad, de espaldas a nuestro «mundillo literario». Concretamente al de Madrid, donde residía. Eduardo Haro Ibars -el único que, por el momento, ha escrito sobre Ángel Vázquez y su obra sabiendo de quién escribía- me aseguraba que le resultaba difícil encontrar otro novelista español y actual, tan marginado de sus contemporáneos. Es cierto. Pero tampoco debemos de olvidar que, a pesar de ello, el único premio realmente serio de este país -el Premio de la Crítica- seleccionó ‘La vida perra de Juanita Narboni’ el año en que, muy justamente, lo obtuvo Rosa Chacel por su ‘Barrio de Maravillas’. El poeta surrealista y erudito en arte, el norteamericano Edouard Roditi, escribió en ‘World Literature Today’: «A esta novela, estoy convencido, le llegará su hora.» Esperemos que así sea. Máxime ahora en que -hay que reconocerlo- los hispanistas ingleses y norteamericanos nos están ayudando a ordenar nuestro natural desorden.

(1) Ángel Vázquez (Antonio Ángel Vázquez Molina). (Tánger, 2 de junio de 1929-Madrid, 26 de febrero de 1980). Obras. 1958: El cuarto de los niños. 1962: Se enciende y se apaga una luz, Premio Planeta. 1964: Fiesta para una mujer sola. Y en 1976: La vida perra de Juanita Narboni. Todas publicadas por la editorial Planeta.

1980/02/29

DOCUMENTACIÓN | ACCIONES | MILITANTES DEL FAGC, CANDIDATOS AL PARLAMENT DE CATALUNYA

Militantes del movimiento homosexual, candidatos al Parlamento catalán.
El País, 1980-02-29

https://elpais.com/diario/1980/03/01/espana/320713236_850215.html 

Por primera vez en la historia española, cuatro homosexuales concurren a las elecciones al Parlamento catalán, según informaron ayer ellos mismos en una rueda de prensa, en la que también explicaron las dificultades que está poniendo el Ministerio del Interior a la solicitud de legalización e inscripción en el Registro de Asociaciones del Front d'Alliberament Gai de Catalunya (FAGC), al que pertenecen. Los candidatos a las próximas elecciones catalanas son los siguientes: Germán Pedra, en la lista del Partido Socialista de Cataluña (PSOE). Es miembro fundador del FAGC y actual concejal de Cultura del Ayuntamiento de Hospitalet de Llobregat.

Jordi Petit, en las listas del PSUC (PCE). Responsable de relaciones públicas y políticas del FAGC. Es la primera vez, según manifestó, que un partido comunista presenta a un ‘gay’ como candidato, mientras que en el Partido Comunista francés llegaron a hacer una expulsión pública de uno de sus concejales por ser homosexual.

Francisco Javier Collado. Se presenta en la coalición Unidad por el Socialismo, integrada por partidos de la izquierda extraparlamentaria. Es militante de CCOO y de la Liga Comunista Revolucionaria.

Roger de Gaimon [Armand de Fluvià], en la lista del movimiento Nacionalistas de Izquierda, en la que van otros homosexuales. Es fundador del FAGC, y políticamente, independiente.

1980/01/17

DOCUMENTACIÓN | OFENSIVAS | EL SUPREMO CONFIRMA LA CONDENA AL PERIODISTA FEDERICO PUIGDEVALL POR ESCÁNDALO PÚBLICO

El Supremo confirma la condena al periodista Federico Puigdevall.
Antonio Ojea | El País, 1980-01-17

https://elpais.com/diario/1980/01/18/sociedad/316998003_850215.html 

El periodista Federico Puigdevall Oliver ha sido condenado a seis años y un día de inhabilitación especial, un mes y un día de arresto mayor y una multa de 20.000 pesetas, con penas accesorias de suspensión de todo cargo público, profesión y oficio durante el tiempo de la condena, por un delito de escándalo público. La sentencia de la Audiencia Provincial dictada el 23 de septiembre de 1978 acaba de ser confirmada por la sala segunda del Tribunal Supremo.

Federico Puigdevall había sido procesado como autor de un reportaje publicado en el semanario ‘Galicia Deportiva’, de Vigo, que entonces dirigía Manuel Tourón, dedicado a información deportiva y de espectáculos, el 23 de enero de 1978. El título era «Siete travestis se nos confiesan», y contenía una entrevista con artistas de una sala de fiestas viguesa, en la que explicaban sus experiencias vitales y los problemas sociales relacionados con su actividad. El periodista explicó ayer, en una rueda de prensa, que no era su intención manifestarse ahora contra el poder judicial ni contra el Código Penal del franquismo por el que se le condenaba. Añadió que optaba por cumplir el arresto sustitutorio de un día por cada mil pesetas de la multa impagada, por lo que espera permanecer en prisión durante un mes y veintiún días.

Federico Puigdevall pertenece a la plantilla del desaparecido diario ‘El Pueblo Gallego’, de la cadena de MCSE, en el que llevó durante un año una columna diaria de opinión política, además de responsabilizarse de otras tareas informativas. Tiene veinticinco años y ha sido uno de los promotores de la Unión de Periodistas en Galicia.

Corresponsal de ‘Mundo Diario’ durante 1979, trabaja en la actualidad para la revista ‘Interviú’. Además del citado, ha sufrido otros tres procesos: dos por artículos publicados en ‘Galicia Deportiva’ y el otro, abierto recientemente, por un reportaje en ‘Interviú’.

1980/01/14

DOCUMENTACIÓN | DERECHOS | MANIFESTACIÓN EN FAVOR DE LA LEY DEL DIVORCIO. EL FLHOC Y EL PAÍS

Mañana, manifestación en favor de la ley de divorcio.
El País, 1980-01-14

https://elpais.com/diario/1980/01/15/espana/316738811_850215.html 

La plataforma de organizaciones feministas de Madrid va a realizar una manifestación mañana, día 16, a favor de la promulgación de una ley de divorcio. Esta convocatoria de las organizaciones feministas ha sido apoyada por los partidos de izquierda LCR-MC, PCE, PSOE y PTE y por diversas organizaciones juveniles vinculadas a las anteriores, así como los sindicatos CCOO, SU, USCTE y USO. Apoyan también las Comunidades Cristianas Populares y la Federación de Asociaciones de Vecinos.

El objetivo de las organizaciones feministas con esta convocatoria es la de denunciar el sistemático retraso que está sufriendo la discusión en el Parlamento del proyecto de ley de divorcio.

Manifestación en Madrid contra la regulación del divorcio proyectada por el Gobierno.

El País, 1980-01-16

https://elpais.com/diario/1980/01/17/espana/316911620_850215.html

Alrededor de un millar de personas, en su mayoría mujeres, se manifestaron ayer en Madrid bajo una nevada incesante durante más de una hora en favor de una ley de divorcio «justa, sin víctimas y sin culpables», como decía una de las pancartas que se exhibieron, y en contra del proyecto de ley elaborado por UCD, proyecto que, según los organizadores de la manifestación, está siendo reiteradamente retrasado.

La manifestación había sido convocada por la Plataforma de Organizaciones Feministas, que la encabezaba con una pancarta que ocupaba la totalidad de la avenida de la Albufera, y apoyada por todos los partidos de la izquierda parlamentaria y extraparlamentaria, sindicatos, organizaciones juveniles y grupos de mujeres. La marcha transcurrió desde el estadio del Rayo Vallecano hasta el Puente de Vallecas. Los manifestantes portaban pancartas y lanzaban consignas como «Los obispos y UCD, todos contra la mujer», «UCD, UCD, la sotana se te ve», «La Iglesia y la UCD se casan otra vez», «Divorcio tendremos, y a Suárez cabrearemos». Pese a la nieve, que no dejó de caer en ningún momento, mujeres de organizaciones feministas bailaron en mitad de la calle, al final de la manifestación, mientras se entonaban canciones como «soltera, siempre soltera, por mucho tiempo, la vida entera», y otras en las que se hacía referencia al partido del Gobierno, que fue reiteradamente acusado de machista.

Al final de la marcha, que se desarrolló en todo momento sin incidentes, y bordeada por una cadena de mujeres que componían el servicio de orden, se guardó un minuto de silencio, después del cual algunos grupos cantaron ‘La Internacional’.

Los homosexuales y El País.
XXX · Cartas al Director | El País, 1980-01-25

https://elpais.com/diario/1980/01/26/opinion/317689210_850215.html

El pasado día 15 publicaba El País la nota de la convocatoria de manifestación organizada por la Plataforma de Organizaciones Feministas contra el proyecto de ley de divorcio de UCD. En la relación de partidos y organizaciones que la apoyaban no figuraba ni el FLHOC (Frente de Liberación Homosexual de Castilla) ni el PRFS (Partido Republicano Federal Socialista). Ambas organizaciones apoyaban tal manifestación en las mismas condiciones que los demás grupos relacionados. Nuevamente, y ya en el número de El País del 17 de enero, se omiten estas organizaciones, al menos la del FLHOC.

Es muy sospechosa por parte de El País la marginación de que están haciendo gala con respecto al FLHOC, cuando me consta que se han enviado bastantes notas de protesta, opinión o réplica a escritos aparecidos en ese diario. Incluso se han publicado con preferencia notas enviadas por el FAGC (Front d'Alliberament Gai de Catalunya), y esto puede ser comprensible cuando se trate de notas relacionadas con el contencioso que mantiene el FACG con el Estado, pero nunca por otras causas, que deben ser prioritarias las del FLHOC, la organización de aquí.

Me apena que la prensa de Madrid no apoye al FLHOC como lo hace la de Barcelona con los grupos catalanes o la de Euskadi con el EHGAM, y esto presumiendo El País de ser un diario de talante liberal y democrático.

1979/12/14

PELÍCULAS | Bertolucci, Bernardo | La luna

Bertolucci, Bernardo (Director) (1979). La luna. Fiction Cinematografica S.p.a ; 20th Century Fox. 

La luna. 1979. Italia. Estreno en España: 1979-12-14. 142 min. Dirección: Bernardo Bertolucci. Guion: Clare Peploe, Bernardo Bertolucci, Giuseppe Bertolucci. Reparto: Jill Clayburgh, Matthew Barry, Veronica Lazar, Renato Salvatori, Fred Gwynne, Alida Valli, Elisabetta Campeti, Franco Citti, Roberto Benigni, Carlo Verdone, Tomas Milian, Laura Betti. Coproducción Italia-Estados Unidos ; Fiction Cinematografica S.p.a ; 20th Century Fox.

A pesar de la repentina e inesperada muerte de Douglas, su viuda Catherina no puede anular una importante gira. La famosa cantante de ópera tiene que dar un concierto en Italia y toma la decisión de llevarse consigo a su hijo. Decisión que le cambiará la vida por completo.

'La luna': amor edípico
Más allá del escándalo, Bertolucci firmó un tratado sobre la necesidad de amar con ademanes de ópera total
Guillermo Balbona | El Correo, 2016-05-26
https://www.elcorreo.com/pantallas/201605/27/luna-amor-edipico-20160526133556-rc.html

El rastro de una tiza sobre los muros. La huella de la droga sobre la piel. El amor furtivo con Marilyn al fondo. La luna asomando como una señal, un conjuro, una muesca de hechizo en el cielo protector de las emociones desnudas. Más allá del escándalo, el filme de Bernardo Bertolucci es un hermoso, culturalista, sensual, elegante y lúcido tratado sobre la necesidad de amar. Este cuento lírico, entre bambalinas de ópera, melómano y, a veces, también megalómano, íntimo y desmesurado en su sensualidad abierta, posee un magnetismo especial que se aferra a la mirada. Quizás sea esa textura de Vittorio Storaro, director de fotografía fetiche del cineasta italiano, o la melancolía inherente al tempo de este aria edípica que vocaliza lo oculto y canta la desgarradura.

El director de 'El último tango en París' y 'Novecento' confesaba hace unos años: "Una de mis obsesiones era no repetirme a mi mismo. Mi ojo es mi ojo, siempre estará mi huella dactilar, pero repetir estilo es aburrido. Mi ansiedad por no hacer lo mismo me ha llevado a rodar filmes políticos, de sexo, épicos, pequeños...".

Bertolucci rodó en 1979 esta historia de dependencias, cantante/ópera, joven/ heroína, madre /hijo... que confluyen en un estado emocional, entre la belleza latente, el dolor, las pérdidas y Verdi o Mozart como un narrador sonoro, cómplice de este cine adictivo que discurre por las venas de este relato de sueños, frustraciones, deseos y restos de infancia.

Jill Clayburgh, en un reparto extraño, en el que iba a estar presente Marlon Brando, destaca como la sintonía humana de este hermoso filme mientras suena el aria de 'Leonora', 'Tacea la notte placida', o 'D'amor sull'ali rosee de Il Trovatore' o los ensayos de 'Un ballo in maschera'.

Lejos de la fácil lectura del psicoanálisis, del incesto y la droga, 'La luna' es una ensoñación con carga autobiográfica, con recuerdos fundidos en un montaje de vida y sueño, símbolo del propio cine. Al contrario que otros cineastas Bertolucci acota las explicaciones, interpreta, despeja incógnitas y evita los equívocos. De 'La luna' dijo que nunca abordó la pérdida del sistema de valores de la sociedad occidental (algo nada ajeno a su cine generacional y marcado por el 68), ni describió un mero conflicto juvenil. "La película se refiere a una madre y su hijo". Y la contundencia de la afirmación se revela y refleja en las imágenes, en ese vínculo emocional de afectos, de invalidez y miedos primarios. El director de 'El último emperador' utilizó sus propias casas como decorado de mucha escenas y eligió como escenario una villa ya utilizada en 'Novecento'.

El filme provocó una polémica encendida y fue denunciado por obscenidad en lugares como Palermo (Sicilia) donde se rodó gran parte. Ironía y autobiografía se agitan en torno a un melodrama delicado que solo en su superficie parece discurrir ajeno al mundo de Bertolucci. Donde muchos quisieron ver un guión mal cosido con golpes de efecto hay en realidad la fascinante visualización de un cordón umbilical entre criaturas necesitadas, donde reina la sugestión y la fantasía. La envoltura operística enmarca con mirada culta pero también con juego de representaciones solapadas, la historia de secretos desvelados y juegos ocultos, pero sin afectación ni retórica.

Posee muchos paralelismos con 'El soplo en el corazón' , de Louis Malle, aunque la humanidad y el humor son más patentes en el cineasta francés y Bertolucci se muestra más sofisticado y esteticista. La luz mediterránea alumbra las primeras escenas de 'La luna'. La belleza formal del director italiano se mantiene a lo largo del filme que busca un extraño equilibrio y diálogo interno entre los sucesos dramáticos y los conflictos interiores de los protagonistas y el clímax de las diversas referencias líricas que se suceden como trasfondo y como coda musical.

No es un mero adorno sino un factor en la sombra que va entrelazando, por ejemplo, 'La Traviata' con la protagonista en su paseo callejero; o el Mozart que asoma cuando el personaje que encarna Clayburgh visita a su viejo profesor de canto, quien entonará un fragmento de 'Così Fan Tutte'.

Con un reparto equilibrado en el que asoman rostros fieles a Bertolucci, como Veronica Lazar, Alida Valli y aflora el aún desconocido Roberto Benigni, 'La luna' es en sí misma un escenario que implica al espectador a través de una sutil puesta en escena de detalles, gestualidad y referencias culturales. Lo maternal, la autoridad, lo sensual, lo revelador son factores que emanan de las diversas fases (lunares) sentimentales y de conocimiento por las que discurre la relación madre-hijo.

Censurada en muchos países la cinta es un ejemplo de ejercicio de sensibilidad estética, subrayada por una intensa capacidad simbólica. Un retrato intimista llevado al extremo de lo anticonvencional y de los prejuicios sociales mediante una sencillez empática recordando que cada uno de nosotros formamos parte de una ópera majestuosa y banal, conocida y misteriosa, hecho de pequeños gestos e inabarcable.

1979/12/12

DOCUMENTACIÓN | ACTIVISMO | LA SEXUALIDAD Y LA LUCHA DE CLASES, TEMAS CLAVE EN LAS JORNADAS FEMINISTAS DE GRANADA

La sexualidad y la lucha de clases, temas clave en las jornadas feministas de Granada
Joaquina Prades | El País, 1979-12-12

https://elpais.com/diario/1979/12/13/espana/313887623_850215.html

Entre los muchos temas que las feministas trataron el pasado fin de semana en Granada durante las II Jornadas Estatales de la Mujer, dos cuestiones han acaparado la atención de la mayoría de las 3.000 participantes: la vinculación entre la liberación de la mujer y la transformación de la sociedad capitalista en otra de modelo socialista, y todos los aspectos relacionados con la sexualidad femenina.

En lo que se refiere al primer apartado, todas las corrientes feministas integradas en este grupo (sean vinculadas a los partidos políticos PCE, PTE, ORT, LCR, MCE o sin adscripción política concreta, como el Frente de Liberación de la Mujer) afirman que «sólo en un sistema social de igualdad económica podremos plantearnos consecuentemente la tarea de acabar con la ideología machista». Todas ellas parten del supuesto común de que dentro de la misma clase obrera o trabajadora el machismo es «una dura realidad con la que las mujeres tenemos que enfrentarnos cada día».

Tal vez la diferencia ideológica que se desprende de sus ponencias (la diferencia práctica habría que buscarla en los hechos concretos) sea el grado de ‘presión interna’ en esas corrientes políticas a que están adscritas. Así, el Frente de Liberación insiste repetidas veces en que el movimiento feminista no debe conformarse con rechazar el papel de correa de trasmisión de los partidos, sino que debe ir más allá. «A las mujeres nos corresponde», afirman, «establecer las prioridades y el ritmo de la lucha feminista.»

Para las mujeres de Comisiones Obreras que acudieron a las Jornadas, «el machismo de nuestros compañeros trabajadores nos relega a veces a un trato insultante y discriminatorio», pero al mismo tiempo recuerdan que «cada vez son más los trabajadores que recogen nuestras reivindicaciones y luchan codo a codo con nosotras». Esta afirmación provocó diversas intervenciones en los debates del pasado sábado, en las que se cuestionó si esta lucha codo a codo no respondería más bien a intereses electoralistas, dado que la presencia de las mujeres organizadas es cada día más exigente y numerosa, o si, por el contrario, cabría albergar esperanzas de que realmente asistimos a una lenta transformación ideológica del machismo del hombre, por muy obrero que éste sea. Esta última parte de la cuestión, defendida por algunas de las ponentes de CCOO de cara a la galería, fue puesta en entredicho en conversaciones de pasillos.

A fin de cuentas, ellas manifiestan que su labor, aun admitiendo los visos de utopía que tal transformación conlleva, seguía siendo necesaria porque -se preguntaron-, ¿no sería aún peor que dejásemos de presionar desde dentro a los dirigentes varones de nuestros partidos?

Revolucionarios machistas

Más crítica en sus observaciones a los hombres de la clase obrera fue la ponencia de Empar Pineda, del Movimiento Comunista de España, quien afirmó: «Los hombres del pueblo son también nuestros opresores y contra ellos tenemos que luchar. Son esos padres despóticos; esos maridos que ven con suma indiferencia como perecen nuestras ilusiones entre las cuatro paredes de la casa; esos compañeros de fatigas a los que no conmueven sino sus propias fatigas y desprecian las nuestras; esos esclavos aristócratas a quienes su dignidad de hombres les impide colaborar en las faenas de la casa, aunque nos vean llegar tan baldadas como ellos, esos piropeadores baratos, esos sobones de autobús, esos trabajadores que ven nuestra presencia en las fábricas como una amenaza a sus puestos de trabajo; esos pésimos y apresurados amantes..., esos hombres revolucionarios, cuyo progresismo acaba donde empieza su machismo.» «Nuestra situación», concluye Empar, «es ciertamente complicada. Nos esclavizan los poderosos y, al propio tiempo, nos esclavizan los oprimidos. De aquí las polémicas, a veces acaloradas, que surgen entre las propias mujeres. ¿Contra quién nos enfrentamos? Para mí, la polémica no tiene sentido: contra ambos, contra el capitalismo y contra los hombres. Contra los primeros, guerra sin cuartel. Nada nos une. Contra los segundos, lucha para que abran los ojos y abandonen su machismo, y también unidad, porque muchas cosas nos unen.»

Junto a esta corriente coexiste la defendida por el Partido Feminista (PF), única entidad que se presenta como tal en nuestro país. Para el PF la única manera de evitar que las distintas concepciones políticas integradas en la corriente anterior dividan a las mujeres es considerar el feminismo como una opción política, a la mujer como una clase social en sí misma (la división entre mujeres burguesas y proletarias es para ellas una falacia; éstas no son ni una cosa ni otra, adquieren ese status al contraer matrimonio con un proletario o con un burgués), y, consecuentemente, marcarse como objetivo final la toma del poder por la clase mujer.

Mención aparte merece la ponencia presentada por Gretel Ammann. Esta mujer, integrada en varios colectivos feministas catalanes, realiza una profunda crítica a las dos posturas anteriores y ofrece una serie de alternativas propias. Su análisis tiene como punto de partida la negativa a emplear la terminología y el método de análisis marxista para aplicarlo a la causa de las mujeres. La contradicción entre las clases hombre-mujer no existe. Sí existe ‘la diferencia’. Y su razonamiento es el siguiente: «La mujer es diferente al hombre. Por tanto, no hay que reivindicar la igualdad con él, sino buscar caminos propios. No vamos a ocupar el terreno de los hombres, puesto que al ser diferentes no nos sirve de nada su terreno. La toma de poder no sirve para nada y sólo es una reproducción de los métodos del hombre, que a mí, personalmente, no me satisfacen. Por ello, no sirve de nada convencer a las mujeres desde fuera, sino que debe madurar dentro de ellas el momento consciente de reivindicar su diferencia. Tenemos que separarnos de los hombres (y esto no debe interpretarse necesariamente como lesbianismo), sino en el sentido de que debemos alejarnos de su dependencia ideológica, social y económica.»

«No creemos en revoluciones de futuro prometidas, abstractas, engañosas», dice finalmente, «sino que cada día debemos imponer nuestro cambio y nuestra diferencia, hasta haber conseguido el terreno que es nuestro y que nos corresponde.»

Las posturas radicales en torno a este tema se resumieron en las ponencias debatidas el pasado sábado, más la del Partido Feminista, no expuesta ese día, al retirarse sus representantes en protesta por los enfrentamientos que se produjeron (véase El País del pasado domingo). En síntesis, esta corriente de mujeres rechaza la sexualidad-penetración, desmitifica la función del pene como proporcionador de placer para la mujer y reivindica en su lugar el clítoris, la masturbación y el lesbianismo.

Para ellas, que se apoyan en los estudios de Kinsey, Masters y Johnson, Ann Koedt y Shere Hite, la gran mayoría de las mujeres no experimenta el llamado orgasmo vaginal, y a partir de ahí, «para la mujer no debería haber ninguna motivación para el coito» (Partido Feminista). «Si la mujer acepta el coito», añaden, «es porque se han enseñado a desempeñar el papel de hembra, pasiva, dócil y resignada.»

Como la mujer no sólo no obtiene orgasmo en la relación coital -siempre según sus, argumentos-, sino que además le perjudica gravemente la utilización de hormonas y objetos extraños a su cuerpo, como anticonceptivos, la alternativa es «no a la penetración», y se resuelven de esta manera los dos problemas al mismo tiempo.

También estas tesis han tenido contestación dentro del movimiento feminista, aunque no durante las jornadas, porque sus representantes abandonaron la mesa. Así, para el grupo catalán DAIA (Mujeres por el Autoconocimiento y la Anticoncepción) hay que evitar a toda costa «que la liberación de la mujer sea una especie de nueva religión con dogmas tales como: amarás a las mujeres por encima de todo; elevarás el clítoris al órgano fundamental de la mujer; la penetración es una práctica sexual de la que ‘pasarás’ la mayor parte de veces que puedas; darás fe públicamente de tu liberación e independencia, aunque en ciertos momentos no te sientas libre independiente, etcétera...». Su alternativa frente a estos supuestos dogmas es la de ‘sentir’, pero sentir como a cada mujer le sea conveniente, con la aceptación del propio cuerpo, con la relación sexual que a cada cual más le gratifique, con el sexo que elija, con autonomía y plena libertad, en suma.

Revisión del "código feminista"
La autocrítica sin paliativos también fue protagonizada por Gretel Ammann, en esta ocasión desde su vivencia como lesbiana. Gretel planea una primera contradicción: «La mujer de antes reprimía su sexualidad porque estaba mal visto, y dejaba ver sólo su lado afectivo. La mujer llamada ‘progre’ o ‘liberada’ reprime ahora su afectividad, porque esto es "romanticismo mojigato y trasnochado", y sólo expresa su lado sexual. El resultado, dentro del corsé de un código, es obvio para Gretel Ammann: un empobrecimiento y una miseria total de la sexualidad.

También cuestiona el ‘slogan’ supuestamente feminista de ‘no a la pareja’. «Con estas palabras», explica, «nos referíamos exclusivamente a un tipo muy determinado que se da entre algunos hombres y algunas mujeres y también, por mimetismo, entre las homosexuales. Bajo esta premisa se han acribillado y destruido muchas relaciones enriquecedoras. («Si eres lesbiana o ‘liberada’, ¿cómo te limitas exclusivamente a la pareja?») Se ha dado más importancia al número que al tipo de vinculación/relación que existía. Se ha confundido lo que se entendía por pareja (relación de poder, sumisión..) con la relación dual.

La conclusión final de Gretel es una llamada a las mujeres para ‘desencorsetar’ el movimiento y no por ello poner en peligro la unidad del movimiento. «Ya es hora», finaliza, «de que rompamos la moralidad feminista y empecemos a ser sinceras, a atrevernos a decir cada una lo que estamos viviendo y sintiendo. En Barcelona lo hemos hecho y nos hemos sentido muy bien.»

MIKEL/A, AQUÍ ESTAMOS Y NO NOS OCULTAMOS

Mikel/a enseña cacho en la 2ª Gayakanpada de EHGAM, 27-29 agosto 1993, Muxika // STARS COFLHEE es un trabajo realizado por Julen Zabala Alon...