1984/09/20

DOCUMENTACIÓN | CINE | BIBI ANDERSEN AFIRMA QUE HIZO EL FILME CREYENDO INTERPRETAR A UNA MUJER

Bibi Andersen afirma que hizo el filme creyendo interpretar una mujer y no un travestido.
Interés y polémica alrededor de 'La noche más hermosa', de Gutiérrez Aragón.
Diego Galán | El País, 1984-09-21
https://elpais.com/diario/1984/09/21/cultura/464565605_850215.html

Todavía resuenan los aplausos al filme de Armendáriz, ‘Tasio’, y a otro filme español, ‘La noche más hermosa’, de Gutiérrez Aragón, ha despertado interés y un despunte de escándalo. Bibi Andersen, que hace en este filme su debú cinematográfico, no ha ocultado su disgusto al descubrir, en la proyección del filme, que no había visto en su integridad hasta ayer, que el personaje que creyó hacer, una mujer, en el filme es en realidad un hombre travestido. El director y el productor del filme negaron en su conferencia de prensa que haya existido fraude alguno, pero la polémica se masca en el aire.

Cuando aun están recientes los entusiastas y prolongados aplausos que recibió ‘Tasio’, de Montxo Armendáriz, en su presentación nocturna, el festival de San Sebastián parece haber recobrado el ambiente mínimo que le era propio en años anteriores: nuevos invitados han acudido a la ciudad y, finalmente, son las películas quienes protagonizan las conversaciones de pasillo. Incluso van surgiendo las anécdotas que parecen imprescindibles en la ‘fiesta’ que se pretende. El director de ‘Sueño de noche de verano’, presentada en la sección Nuevos Realizadores, Celestino Coronado, aparecía vistiendo sólo una larga camisa en los alrededores del principal local del festival sin la compañía de Lindsay Kemp, en cuyo espectáculo teatral se basa el filme (que, cuando sea emitido por televisión el próximo mes, contará con los nombres de los técnicos españoles que lo han filmado: la copia exhibida en San Sebastián hacía creer que esos técnicos eran mayoritariamente británicos). Las revistas han tenido, así la ocupación que necesitaban dada la penuria de figuras de mayor interés: Celestino Coronado, luciendo, bajo la lluvia, sus piernas desnudas, aportó el chiste necesario.

De mayor trascendencia parece ser el disgusto de Bibi Andersen cuando visionó, junto a los periodistas, la primera proyección de ‘La noche más hermosa’, última película de Manuel Gutiérrez Aragón, que ha llegado a San Sebastián, al parecer, sólo horas después de que el laboratorio madrileño la tuviera dispuesta. Bibi Andersen, que da vida en el filme a un actor travestido que interpreta para televisión la Inés de ‘Don Juan Tenorio’, mostró su malestar por el cambio que ello supone respecto al guión que creía interpretar, en el que su papel era el de una auténtica mujer. La ambigüedad de su personaje-clave, por otra parte, de la película no responde a sus deseos de interpretar sólo actitudes realmente femeninas. Su protesta, a la hora de cerrar esta edición, se ha mantenido en círculos privados, aunque trascendido al conocimiento general, de forma que sobre tal tema comenzó la conferencia de prensa con Manuel Gutiérrez Aragón. Éste, y más tarde Luis Megino, coguionista y productor, negaron a este corresponsal que Bibi Andersen hubiera sido víctima de fraude alguno. Bibi Andersen abandonó ayer el festival visiblemente molesta.

Es probable que ello aumente el interés que ‘La noche más hermosa’ puede despertar entre el público si el reparto -José Sacristán, Victoria Abril, Fernando Fernán-Gómez y Óscar Ladoire-, junto a la personalidad, no fueran datos suficientes para reclamar la atención sobre el filme. En cualquier caso, en San Sebastián ha tenido buena acogida, aunque quizá no haya despertado un entusiasmo tan contundente como ‘Tasio’, marcada como favorita en esta extraña competición por el liderazgo de un filme concreto.

‘La noche más hermosa’ es una divertida comedia, o contiene, al menos, elementos propios del género que Gutiérrez Aragón maneja con un humor desconocido en sus obras anteriores. Los celos del director de una cadena de televisión por el posible amor clandestino de su esposa le conducen a convencer a un amigo para que intente seducirla y comprobar así la realidad de su sospecha: típico esquema de ‘vodevil’ que la película traslada a un mundillo de ambigüedades sexuales, donde el personaje de Bibi Andersen derrama su habitual misterio. Su dualidad seduce al protagonista, al director de televisión (espléndido Fernán-Gómez) y hasta la propia esposa sospechosa de adulterio (divertida e inteligente Victoria Abril). Sacristán es ese técnico hundido por su propio ‘voyeurismo’: realiza uno de sus mejores trabajos en el ámbito de la comedia.

Cuanto parece habérsele reprochado a ‘La noche más hermosa’ depende más de su cortedad que de exceso alguno. El filme, que circula con rapidez por la pantalla, alcanzando escasamente la hora y media, concluye de forma precipitada, dejando la sensación -en los festivales ya avanzados hay poco más que sensaciones- de que la película había fascinado, pero sin admirar en su resultado global. Los decorados y los efectos nocturnos son de gran brillantez, apuntando la característica de un mundo insólito en el que cada personaje busca vivir su noche más hermosa, aquella en que los sueños -el sexo- adquieran total plenitud: las bromas de Gutiérrez Aragón sobre el resultado de esas aspiraciones traslucen un doble sentido que en este primer contacto matinal con la película ha invitado más al divertimiento que a la reflexión.

1984/07/06

DOCUMENTACIÓN | 28-J | POLÉMICA EN SEVILLA POR EL CARTEL DE LA 3ª SEMANA DE CINE DEL FLHA

Polémica en tomo al cartel anunciador de la 3ª Semana de Cine Homosexual en Sevilla.
Carlos Funcia | El País, 1984-07-06

https://elpais.com/diario/1984/07/07/cultura/457999207_850215.html 

La 3ª Semana de Cine Homosexual se ha desarrollado en Sevilla entre contrariedades administrativas y polémicas originadas por el cartel anunciador de la muestra. El cartel reproduce cuatro veces -una de ellas invertido- los genitales de la famosa escultura del David de Miguel Ángel, que se exhibe en el Vaticano. Por otra parte, los recortes al presupuesto han impedido la presencia prevista de los directores de cine Pedro Almodóvar y Eloy de la Iglesia, y ha sido necesaria una remodelación de la programación. No obstante, el cine San Vicente ha sido el centro de atención de toda la modernidad sevillana.

La respuesta ciudadana ha sido similar a anteriores ediciones aunque la organización ha tenido que superar algunas obstáculos tendidos desde diversas instancias. La única financiación de que disponen, por el momento, es la concedida por la Junta de Andalucía, que corre con los gastos de publicidad y propaganda y que, al parecer, ha concedido una ayuda de 200.000 pesetas. Ha sido, precisamente, en el cartel anunciador de la Semana donde se han centrado algunas críticas provenientes de sectores conservadores y políticos de la ciudad.

El cartel fue elegido entre 30 trabajos que se presentaron a la selección. Los motivos que incluye la obra elegida representan los genitales del ‘David’ de Miguel Angel, pertenencia que no se especifica en el cartel.

Motivo 'controvertido'
El motivo elegido para este controvertido cartel utiliza como símbolo la repetición de la figura clásica de la virilidad, invirtiéndola en una de las viñetas. El jurado que optó por esta obra estuvo presidido por el director general de teatro, música y cine de la Junta de Andalucía, Jesús Cantero. Sólo participaba un miembro del Frente de Liberación Homosexual de Andalucía (FLHA), asociación organizadora de la Semana. El propio cartel ha jugado un papel decisivo a la hora de la financiación de la Semana. Las conversaciones para conceder una subvención municipal, se iniciaron hace algo más de un mes, y de un presupuesto total cercano al millón de pesetas, el ayuntamiento estaba dispuesto a aportar 400.000, siempre que algún organismo o institución, también participase.

La delegación de cultura llegó a confeccionar una propuesta y contaba con la aquiescencia del grupo socialista, pero no se llegó a presentar por desconocerse si alguien más participaba en las subvenciones. Las conversaciones se reanudaron, pero el cartel salió a la calle antes de haberse cerrado las negociaciones, y en los barrios sevillanos aparecen carteles anunciadores del festival.

Por otro lado, se produjeron también dificultades administrativas derivadas del hecho de que el Frente de Liberación Homosexual de Andalucía (FLHA), no está, al parecer, legalizado. Los organizadores buscaron alguna entidad que les representase pero algunos trámites de carácter burocrático lo impidieron.

Esta última circunstancia unida al desagrado por el contenido del propio cartel se sumaron a las presiones del Grupo Popular del Ayuntamiento hasta provocar la negativa a la subvención.

Los concejales del grupo Popular calificaron de pornográfico el cartel e incluso, según testigos presenciales, dos de ellos llegaron a arrancar uno de estos carteles de las cercanías del ayuntamiento.

Respuesta del público
Por lo demás la Semana se desarrolla en medio de una decoración ‘naif’ con abundantes tules, gasas y flores, y una reproducción del 'San Sebastián'. Toda la ‘modernidad’ sevillana se dio cita en el cine San Vicente. La programación ha sido modificada por la incertidumbre económica, pero la asistencia, al igual que otras ediciones, ha sido abundante y especializada. Se han proyectado las películas ‘El hombre herido’, Feliz Navidad, Mr. Lawrence’, de Nagisha Oshima; ‘Entre nosotras’, ‘Polyester’, ‘Laberinto de pasiones’, del español Pedro Almodóvar; ‘Los placeres ocultos’, de Eloy de la Iglesia; ‘De repente, el último verano’, un homenaje a Montgomery Clift y Tennesse Williams. Tras las sesiones de tarde se han desarrollado coloquios sobre temas relativos a las dificultades cotidianas con las que se enfrentan los homosexuales, en los distintos campos de su actividad. Desde el mundo del trabajo hasta las relaciones personales y familiares.

1984/06/25

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | MURIÓ MICHEL FOUCAULT, UNO DE LOS PRINCIPALES PROTAGONISTAS DE LA CORRIENTE ESTRUCTURALISTA DEL PENSAMIENTO FRANCÉS

Murió Michel Foucault, uno de los principales protagonistas de la corriente estructuralista del pensamiento francés.
El País, 1984-06-25

https://elpais.com/diario/1984/06/26/cultura/457048801_850215.html 

El filósofo e historiador francés Michel Foucault, uno de los principales de la corriente estructuralista del pensamiento francés, murió ayer lunes, a los 57 años de edad, en él hospital la Pitie-Salpetriere de París, según informó la agencia France Presse. Michel Foucault fue internado en dicho centro en los primeros días de junio, pero la noticia de su internamiento no trascendió hasta el pasado día 21. Al parecer, el filósofo padecía una grave enfermedad del sistema nervioso, sin que se hayan facilitado detalles sobre su naturaleza. Hasta el momento no ha sido posible determinar las causas concretas del fallecimiento.

El profesor, escritor y filósofo francés Michel Foucault fue internado en los servicios de reanimación de la citada clínica, especializada en enfermedades del sistema nervioso, en estado muy grave, pero no se hizo ninguna precisión sobre la naturaleza de la enfermedad que le aquejaba, ni de las posteriores causas de la muerte del escritor.

El pasado día 22, el doctor Sáuron, jefe de los servicios de cuidados intensivos del hospital de la Pitie-Salpetriere, comunicó a los medios de información que los resultados de los primeros exámenes a que el paciente fue sometido tras su internamiento eran en principio satisfactorios. Añadió el doctor Sauron que estaban previstos nuevos controles médicos sobre su estado en días posteriores. No obstante, no hubo nuevos comunicados clínicos sobre la salud del filósofo, hasta que ayer se dio a conocer la noticia de su muerte.

Obra monumental
La enfermedad ha interrumpido brutalmente la edificación y consumación de una obra ya monumental pero que, dada la edad del escritor y sus vastos planes de trabajo, puede considerarse dramáticamente amputada, al quedar algunos de sus estudios, desarrollos y futuras conclusiones finalmente inacabados por la prematura muerte del pensador.

En 1981, en una encuesta efectuada por la revista literaria parisiense ‘Lire’, Michel Foucault fue considerado por los escritores, periodistas, políticos, artistas y especialistas consultados, junto al etnólogo Claude Levy-Strauss y al ensayista político Raymond Aron, como uno de los tres intelectuales franceses contemporáneos más influyentes en la vida francesa.

Este referéndum, que fue convocado para conmemorar el primer aniversario de la muerte de Jean Paul Sartre, fue planteado a seiscientas personalidades de la vida pública e intelectual francesa. Respondieron a la pregunta 448 personalidades, entre las que estaba el presidente de la República Francesa François Mitterrand. Levy-Strauss obtuvo en este referéndum un, total de 101 votos; Raymond Aron 84 y Michel Foucault 83, situándose muy por encima del cuarto intelectual elegido, el filósofo y psicólogo Jacques Lacan, que obtuvo 51 votos.

La influencia de Foucault en los medios culturales, universitarios y políticos franceses era muy grande, sobre todo a partir del giro de mentalidad que se produjo en Francia como consecuencia de los acontecimientos políticos de mayo de 1968. A partir de entonces, el prestigio y la audiencia del pensamiento de Foucault creció incesantemente, hasta convertirse en un revulsivo permanente de la vida intelectual francesa.

Filósofo y político
Michel Foucault nació en el centro de Francia, en Poitiers, el 15 de octubre de 1926. Hizo estudios de psicología antes de convertirse en profesor de filosofía en la Universidad de Clermont-Ferrand. En 1968 Foucault fue trasladado a los alrededores de Paris, concretamente a la universidad de Vincennes, donde permaneció durante dos cursos, antes de ingresar como catedrático en el College de France, centro universitario considerado de élite intelectual, donde el filósofo fallecido ocupó la cátedra de Historia de los Sistemas del Pensamiento.

Era el de Foucault un pensamiento que no tenía fronteras, y que buscó la universalidad a través del abordaje de todo tipo de materias y disciplinas. El centro de su inquietud fue humanista, de tal manera que es el hombre, en todas sus dimensiones, eje absoluto de su filosofía. Junto al análisis, Foucault impregnó a su obra de acción civil, de tal manera que, en él, echar luz en los abismos del comportamiento humano era inseparable de su defensa cotidiana del hombre, y en concreto del hombre oprimido y sojuzgado, en una singular coincidencia entre pensamiento especulativo y ética.

De ahí que, junto al filósofo Foucault, estuvo siempre el militante de los derechos del ser humano y que, a la altura de sus obras teóricas, estén sus obras polémicas, que hicieron de él una figura pública de gran repercusión y peso en la vida política francesa.

Y TAMBIÉN...
La destrucción del sujeto.
Francesc Arroyo | El País, 1984-06-25 

https://elpais.com/diario/1984/06/26/cultura/457048802_850215.html

1984/06/22

DOCUMENTACIÓN | 28J | EMPAR PINEDA: LA DICTADURA DEL HETEROSEXISMO

La dictadura del heterosexismo.
Empar Pineda | El País, 1984-06-22

https://elpais.com/diario/1984/06/23/opinion/456789610_850215.html

Todavía hoy en numerosos ambientes causa escándalo, o como mínimo estupor, oír que una mujer dice que es lesbiana. A mí estas reacciones me resultan, cuando menos, curiosas, ya que amar a otra mujer, sentirse atraída por mujeres, es algo que nosotras, las feministas lesbianas, vivimos con la mayor naturalidad, como algo cotidiano, como un sentimiento que no necesita de sesudos argumentos que lo justifiquen. Una afirmación como ésta puede resultar chocante. Hoy día, sobre lesbianismo -o sobre homosexualidad en su caso-, se manifiestan muchas opiniones del más variado tipo, pero rara, rarísima vez, en ellas se plantean las relaciones amorosas entre personas del mismo sexo como algo tan satisfactorio, tan legítimo, tan natural, como las relaciones entre personas de distinto sexo.

Habrá quien dirá que exagero, que en la actualidad son ya muchas las personas que así lo plantean. Permítaseme, cuando menos, dudarlo. Porque ¿a qué viene, entonces, el casi, casi inevitable: "¿Ustedes, por qué son lesbianas?", de los coloquios y debates cuando de lesbianismo se está tratando? Cuando poca, poquísima, gente se ha preguntado: "¿Y yo, por qué soy heterosexual?, ¿por qué no soy capaz, por qué rechazo la posibilidad de sentir atracción hacia personas de mi sexo?". No nos engañemos: hoy día sigue siendo necesario responder con 1.000 razones sesudas, pensadas, argumentadas, para demostrar la evidencia: que sentir atracción hacia personas del mismo sexo, que amar a las mujeres -en nuestro caso- es algo bueno, legítimo, satisfactorio. ¡Que está muy bien, vamos! ¿A qué viene el escándalo o el estupor ante mujeres u hombres que siempre, o en determinados momentos de sus vidas, se sienten eróticamente atraídas y atraídos por otras mujeres u otros hombres respectivamente? Sencillamente, a que no se nos considera, a las personas, como ‘seres sexuales’, sino como ‘seres heterosexuales’. O, dicho de otra manera, a que es la sociedad, y solamente ella, quien nos obliga a ser exclusivamente heterosexuales. Y, en lo que tiene de particular la consideración social del lesbianismo, es innegable el peso del pensamiento profundamente machista que podría resumirse así: es imposible que existan relación y goce sexuales entre mujeres sin la presencia masculina. Lo que, en el fondo, tiene todo que ver con la no consideración de las mujeres como sujetos -que no objetos- sexuales, tan querida del patriarcado.

De lo anterior fácilmente puede deducirse que para las feministas (tanto para las que mantienen preferente o exclusivamente relaciones heterosexuales como para las que mantenemos preferente o exclusivamente relaciones lesbianas), para nosotras, las personas, las mujeres y los hombres, somos seres sexuales.

Años ha que visiones desprejuiciadas, libres de anteojeras sexistas, describen el impulso o pulsión sexual de los seres humanos como algo enormemente flexible, de una plasticidad tal que las respuestas eróticas de las personas son de una gran variedad: un hombre, una mujer, pueden erotizarse en situaciones bien distintas y ante personas u objetos bien diferentes. Tal es la variedad, que resultaría inútil intentar definir con precisión los elementos que determinarían las preferencias sexuales de hombres y mujeres. Inútil, igualmente, intentar extraer generalizaciones. El impulso sexual en las personas estaría, pues, caracterizado porque su objeto de deseo no está predeterminado y las preferencias sexuales de cada cual es algo que tiene que ver con su historia individual. Historia individual inmersa -obvio resulta señalarlo- en una historia colectiva, en una sociedad muy concreta.

Y la nuestra es una de esas sociedades en las que, con mayor o menor elegancia, con mayor o menor brutalidad, el lesbianismo y la homosexualidad están condenados. Sociedades en las que, de un modo o de otro, se nos obliga a orientar nuestro deseo sexual hacia personas de distinto sexo. Y es que el lesbianismo y la homosexualidad no encajan ni bien ni mal en las normas de estas sociedades.

Una de estas normas es la ‘norma heterosexual’. Nos llevaría demasiado espacio rastrear en la historia hasta encontrar las causas que explican por qué la heterosexualidad ha llegado a ser ‘norma de obligado cumplimiento’. Simplificando un poco, en cualquier caso, no resulta aventurado afirmar que en la base de la imposición de la conducta heterosexual se halla una hipócrita (¿cómo puede seguirse defendiendo en la actualidad?) equiparación entre sexualidad y procreación y también -al menos en el ámbito de la tradición judeocristiana- un rechazo, un miedo al placer sexual y una especie de necesidad compulsiva de justificar este placer, tan poco ‘espiritual’, con la existencia de algún fin más sublime, como el que parece atribuirse al hecho de ‘traer hijos al mundo’.

Así, pues, nos educan en la norma heterosexual desde que nacemos: "A las mujeres sólo les pueden gustar los hombres, y a éstos, sólo las mujeres". De una u otra manera, nos inculcan la idea de que la sexualidad son las relaciones sexuales entre mujeres y hombres, más legitimadas si pasan por un juzgado o por un altar, y mejores aún si de ellas hay una descendencia.

Es tan fuerte la presión de estas ideas, cuenta la sociedad con tantos medios y tantas instituciones para mantenerlas -la familia patriarcal está en la base-, que la inmensa mayoría de la gente acaba, consciente o inconscientemente, creyéndose la gran falacia de que somos seres heterosexuales, de que solamente sentimos atracción sexual, deseo erótico, hacia las personas del otro sexo. La norma heterosexual, el deseo heterosexual convertido en norma, es tan aceptada socialmente, que mucha gente llega incluso a negar la evidencia cuando siente atracción sexual hacia alguien de su mismo sexo. ¿Cuántas mujeres, cuántos hombres no han sublimado, alguna o muchas veces en su vida, los sentimientos que les despertaban amigas o amigos, respectivamente? Sentimientos turbadores, inconfesables, que había que reprimir, desvirtuar, sublimar, negar en suma, porque aceptarlos en su verdadero sentido no encajaba en las normas de conducta sexual socialmente sancionadas. La fobia hacia la conducta homosexual o lesbiana es algo tan personalmente interiorizado en sociedades ‘homofóbicas’ como la nuestra que, en muchos, muchísimos casos individuales, aquélla ha podido más que el deseo o sentimiento propios.

Hasta tal punto se ha equiparado sexualidad con heterosexualidad, que la mayoría de la gente que mantiene relaciones sexuales con personas de distinto sexo considera que esto es lo normal, lo legítimo, lo natural. Y no reparan en la idea de que, de hecho, ‘la heterosexualidad’ se ha convertido en ‘norma de obligado cumplimiento’. Cuando todo en esta sociedad empuja en esa dirección, creo que, honestamente, resulta difícil defender la idea de que se elige libremente la heterosexualidad. Cuando la opción lesbiana o la homosexual no aparecen en nuestras vidas, cotidianamente, como opciones sexuales legítimas, tan satisfactorias y normales como la opción heterosexual; cuando en cuentos infantiles, novelas, teatro, poesía, o desde la radio, prensa, cine o televisión, es la pareja heterosexual el modelo que se brinda por doquier; cuando desde la infancia a las niñas se les van adjudicando novios y a los niños novias; cuando en ambientes progresistas se siente mucha incomodidad al tener que defender a lesbianas y homosexuales porque se tiene miedo a que te vayan a confundir si los defiendes; cuando se exige que lesbianas y homosexuales nos comportemos con seriedad en la calle y reprimamos nuestros sentimientos amorosos; cuando, con el Código de Justicia (¿?) Militar en la mano, se sigue condenando a soldados y marineros por su conducta homosexual... Cuando todo esto y mucho más ocurre en relación a opciones sexuales que no sean la heterosexual, ¿quién puede atreverse a decir, honestamente, que la heterosexualidad no se ha convertido en ‘una obligación’ en esta sociedad?

Así -no pudo ser de otro modo-, junto a la norma heterosexual, mal conviviendo con lo que se considera ‘normal’, las demás opciones sexuales se desarrollan contra viento y marea, brutalmente reprimidas a veces, de mala gana toleradas otras. "Enfermedad, degeneración, vicio, error de la naturaleza, inmadurez sexual..." Con éstos y otros epítetos se ha nombrado -y descalificado- y se sigue nombrando a la opción homosexual y lesbiana.

Espero que nadie se escandalice si digo que una sociedad heterosexista que disimula mal su homofobia cuando no hace ostentación de ella es una sociedad enferma. Una sociedad que no sólo hace desgraciadas y desgraciados a lesbianas y homosexuales, sino que impide, mediatiza el libre desarrollo de la vida sexual de sus gentes normales al limitar y constreñir a la heterosexualidad las diferentes opciones sexuales en las que puede expresarse el impulso, el deseo sexual de mujeres y hombres. Heterosexualidad en la que se manifiesta, como en los demás ámbitos de la vida, el predominio, la prepotencia de los hombres sobre las mujeres.

El tan traído y llevado ‘1984’ ha sido el año elegido por la Asociación Internacional de Lesbianas y Homosexuales como un ‘año de acción’ en todo el mundo. Para septiembre, se prepara la celebración de una conferencia internacional y una marcha en la ciudad de Nueva York. De este modo, este año, la conmemoración anual el 24 de junio del Día Internacional por la Liberación de Lesbianas y Homosexuales adquiere unas características particulares. A los cuatro vientos queremos difundir ideas tan elementales como que todo el mundo tiene derecho al placer, al disfrute, al gozo, a la alegría, a la comunicación, que se logran en el desarrollo de una sexualidad no opresora, gratificante. Y que nadie tiene derecho a convertir en norma de obligado cumplimiento ninguna de las posibles formas de desarrollar nuestra sexualidad, ninguna de las opciones sexuales posibles.

Si defendemos estas ideas de libertad sexual, de no imposición, de negarnos a la normalización de nuestras vidas, lo hacemos con el convencimiento de que vale la pena atreverse a vivir la sexualidad desafiando todo tipo de limitaciones, vengan éstas de donde vengan, ya que nadie tiene derecho a inmiscuirse en nuestra vida sexual. Y, por el contrario, toda persona, sea cual sea su opción sexual, tiene el legítimo derecho a disfrutar de una vida sexual satisfactoria y placentera.

Empar Pineda es miembro del Colectivo de Feministas Lesbianas de Madrid.

1984/06/19

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | LEOPOLDO MARÍA PANERO: ACERCA DE LA LITERATURA

Acerca de la literatura.
Leopoldo Maria Panero | El País, 1984-06-19

https://elpais.com/diario/1984/06/20/cultura/456530403_850215.html 

El autor hace una reflexión sobre la mala conciencia de quien se sabe mal escritor. Y arremete contra el concepto del posmodernismo y los que se sienten ridículamente seguros por haber conseguido entrar en el "parnasillo literario circense" español y no saben nada de la muerte.

Cabe aplicar a la literatura la crítica sartreana del psicoanálisis: no se trata de represión o de corte epistemológico, sino de mala fe. El mal escritor sabe, de alguna manera, que lo es, y tiene por ello una indudable mala conciencia. Perseguido por su sombra, ve como una amenaza para él un tipo de autores que, como Poe, sabían demasiado bien lo que era escribir. Dicen que Poe, en una sola noche, hizo 40 críticas de las obras de todos sus contemporáneos: a ellos se los llevó el viento, y no queda más que un nombre, el de Poe. A los de aquí se los llevará, sin duda, también el viento, como al sombrero de Escarlata O'Hara, pero mientras tanto, ellos permanecen como algo incómodo. Se sienten ridículamente seguros por haber conseguido entrar, a base de adulaciones, en el "parnasillo literario circense" español, y no saben nada de la muerte. Sin embargo, parece como si los que hoy me atacan pertenecieran al dominio más ‘hard-boiled’ de la literatura española: Eduardo Haro Ibars y Alberto Cardín. No sé si son, como se dice, ‘posmodernos’. Lo que sé de los posmodernos me dice bien poco en favor de esta palabra. Esto es, su calidad. Lo que sé de los modernos me dice exactamente lo mismo. La única modernidad que nunca pasará de moda es la del suicidio -no por nada Jacques Rigaut decía que le consolaba "lo infinitamente moderno que él era" (*)- o la locura. Mi caligrafía tiembla al escribir esto: es, sin duda, ‘posmoderna’. Mi conciencia parece un dragón. Creo que, en definitiva, lo que cuenta es saber hacer bien lo que se pretende hacer, sean cualesquiera su estructura o sus pretextos ideológicos. Y eso no se aprende en escuela alguna. Eliot era católico. Pound, fascista. La enorme tragedia del sueño sobre las espaldas del campesino. Que los gusanos devoren al novillo muerto.

Frente a mí, un niño autista ríe al oír los ruidos de la cocina. Su sordidez secreta. Un hombre ya maduro, instalado en una silla de ruedas, golpea sin cesar su cabeza con la mano. Otro lleva la cruz de hierro sobre el pijama. Todos se ríen de nosotros. En las paredes hay nombres de dioses muertos: Varem, Icso, Yahvé, seguidos de una cruz a manera de breve y modesto epitafio. Mañana morirá otro loco. Las paredes absorberán el hedor de la tinta.

Después de Lacan, ¿qué? ¿La ‘tasa social sobre el fracaso’? ¿El triunfo de Eduardo Haro Ibars, contento como un niño con zapatos nuevos por haber entrado en el "parnasillo literario circense"? O el de Alberto Cardín, que, si no he leído mal su vasta obra dedicada a la erradicación de la tierra de Fernando Savater, tiene como singular paraíso artificial el comer muchas pastas?

Sin duda, como decía Edwin Lemert en ‘La maggioranza deviante’, el paranoico tiene realmente perseguidores. En la televisión, un niño gordezuelo, parecido al que imagino en mi guión sobre 'La extraña historia del doctor Jekyll y Mr. Hyde’, canta ‘El de la mochila azul’,

"El de la mochila azuuul / me dejó gran inquietud".

Sentado en el suelo, con la cabeza entre las manos, cedo al acoso del recuerdo. Luego me levanto, aderezo los órganos del muñeco, me dirijo finalmente al estanque de los patos, los contemplo chillar y pelearse entre sí. En cambio, ellos no me miran. Vuelta al pabellón: otro loco mastica su bata. Se les dice, injustamente, ‘enfermos’. No, la locura no es una enfermedad. Son víctimas del mayor de los aplastamientos sociales. No son locos, sino enloquecidos. La locura es una reacción ‘normal’ ante determinadas situaciones de ‘jaque mate’ social o microsocial. Cualquier individuo reaccionaría de la misma manera ante parecidos estímulos. Y esto no es Lacan, sino Giovanni Jervis. Pienso en irme con él a Italia e intentar trabajar en este campo tan cercano a la poesía. Es una idea. Tengo conceptos muy claros acerca de la locura. Entiendo a todos los ‘enfermos’ de por aquí, incluso a los más graves.

Todo hombre es en sí un continente, no una isla. El deseo del hombre es deseo del otro. Por ello cuando alguien cae caemos todos con él. Por ello ninguna tragedia es concebible en solitario, llovida del cielo. Es más, la soledad es imposible: está poblada de fantasmas.

Y viceversa, de mi tragedia, tu oscuridad emana. No eres un hombre, estás marcado por la oscuridad. Por no haberte arriesgado a perder el sentido, he aquí que careces de él. Lo dijo Derrida: "Todo poema corre el riesgo de carecer de sentido, y no sería nada sin ese riesgo". La literatura no es nada si no es ‘peligrosa’. Lo mismo que se arriesga el psicoanalista a depositar como un óbolo su razón en lo inconsciente, la literatura, que es la misma búsqueda, no debe protegerse.

Si hay fallos en mi obra -particularmente lo reconozco a propósito de ‘El que no ve’-, tengo, sin embargo, la satisfacción de haber siempre considerado la literatura como un en-sí indiferente a su inscripcion social -"el vicio radical estriba en la transmisión del discurso"-; es decir, en definitiva, como algo serio. Si los demás ‘no se comen el tarro’, es problema suyo. Que no entren en el bosque de la noche. Desde el principio supe que no había salida. Que no usen mi torpe biografía para juzgarme. La literatura no es un modo de vida. "La no-vida es un estado de disolución / del yo en vida, causa de la escritura y a la vez su resultado", decía ya en ‘Teoría’. Por lo demás, me agrada el que tanto vitalmente como por escrito haya cumplido la profecía. ‘Si yo no fuera yo, tampoco Dios habría sido’.

* Jacques Rigaut, Écrits. Gallimard Editions.

Leopoldo María Panero, escritor, es autor del libro de cuentos ‘En el lugar del padre’.

1984/06/10

DOCUMENTACIÓN | MORALIDAD | RÉPLICA DE MARTÍN VIGIL A UMBRAL

Réplica de Martín Vigil a Umbral
José Luis Martín Vigil · Cartas al Director | El País, 1984-06-10

https://elpais.com/diario/1984/06/10/opinion/455666411_850215.html

En su ‘Elipse’ dominguera del pasado día 3, Francisco Umbral, dando por buenas unas pretendidas declaraciones que jamás hice en esos términos, me atribuye un acto "guzmaniano-heroico" del que rechazo ser sujeto. Me proclama también "ácrata", y, la verdad, no es para tanto. Me tilda, asimismo, de "lumpen moral/amoral", lo que, aun siendo hermoso a su juicio, no me cuadra. Y, finalmente, considera "admirable la trayectoria personal de Martín Vigil", idea que, con modestia, no comparto. Obvio es decir que estoy del mismo modo en absoluto desacuerdo con el resto de sus desahogadas afirmaciones, que, en opinión de expertos, encontrarán su mejor destino en el juzgado, salvo una, quizá: no es imposible que Corín Tellado tenga sobre mí "gloria y ventaja literaria" -cada uno piensa como quiere-; me lleva, sin duda, de adelanto la amistad con que la distingue Paco Umbral. Más difícil se hace, a estas alturas, verle a él dispensando patentes de moralidad/amoralidad o, lo que es más gracioso, tutelando, en función depuradora, "las almas blanco/almidón" de los hijos de derechas, que en mi sentir, por contra, bien pueden leer a Umbral, incluso con provecho, siempre que lo encuentren de interés. Dirán gentes, sin embargo, ¿comienza, acaso, la caza de brujas a cargo de Umbral/Mac Carthy? Tranquilas, madres -en especial si sois marquesas-, pero, ¡temblad, malditos! Y en cuanto a nosotros, Paco, dondequiera que nos encontremos, la misma sonrisa de costumbre. Alguien, aunque no Ortega, dijo una vez que lo cortés no quita lo valiente. Punto final. No volveré sobre este tema.

1984/03/17

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | "SU MARIDO ES UNA MUJER, A PESAR DE SU APARIENCIA DE HOMBRE"

Mi querida señorita
"Su marido es una mujer, a pesar de su apariencia de hombre", le dijo el médico a una madre con dos hijos
Marius Carol | El País, 1984-03-17
https://elpais.com/diario/1984/03/18/sociedad/448412404_850215.html 

En España el número de transexuales no pasará de 500. El transexual no tiene nada que ver con el homosexual, ni con el travestido. Detrás de cada transexual suele haber un drama humano, que no siempre resuelve la operación de cambio de sexo, que desde hace unos meses puede realizarse sin problemas legales en nuestro país. El caso de Manuel, ciudadano de este país, padre de familia, que al atardecer se viste con ropas femeninas para sentirse mujer mientras su esposa piensa que hace horas extraordinarias, puede servir como ejemplo. Manuel ha decidido dar el paso, operarse, y dejar de robar las píldoras anticonceptivas a su compañera en su intento desesperado por hacer crecer sus senos. Sin embargo, deberá renunciar a sus dos pequeños, a sus amigos, a su ciudad y a su trabajo.

Manuel ha cumplido los 35 años. Trabaja en un taller de cerámica de una ciudad que baña el Mediterráneo. Sus vecinos, sus amigos, su dos hijos desconocen el drama que vive Manuel. María, su mujer, que regenta un colmado, descubrió su secreto al recibir una llamada de un psiquiatra catalán: "María, su marido es una mujer, a pesar de su apariencia de hombre. No es un homosexual, ni tampoco un travestido, Manuel es una mujer que desea someterse a los cambios fisiológicos necesarios para realizarse como tal". María le explicó que su marido era una persona encantadora con la que había tenido dos hijos, de siete y cuatro años, y, aunque no era muy activo sexualmente, mantenía una relación que consideraba normal. "Trabaja mucho, hasta las diez de la noche, y le encanta estar en casa". Y con la voz entrecortada todavía se atrevió a preguntar: "¿Pero no hay solución, doctor; está usted seguro de lo que dice?".

Manuel nació en el seno de una familia de clase media baja. Recuerda que a los ocho años le gustaba jugar con las muñecas de su hermana y con la cocina de madera que le trajeron los reyes. Sus recuerdos infantiles pasan por un vestido azul del armario familiar que se ponía a escondidas y por el hurto de una barra de labios del bolso de su madre. A los 14 entró de chico de los recados en una ‘boutique’, "donde, a veces, mientras la dependienta despachaba, me subía a unos zapatos de tacón o me probaba una pamela, lo que me producía una extraña sensación de felicidad".

Experiencia prematrimonial
La situación familiar no era fácil y la adolescencia de Manuel se desarrolló entre pequeños trabajos con los que aportar algún dinero a casa y unos estudios profesionales en los que aprendió el oficio de ceramista, que posteriormente le permitiría formar un hogar. Su primera relación sexual fue con una prostituta, a los 23 años de edad, pero aquello no funcionó. Para Manuel fue un intento de enfrentarse cara a cara con el otro sexo, pero en realidad resultó una relación castrante y embarazosa, en la que los mil esfuerzos de una rubia torpemente maquillada no consiguieron forzar la erección. Manuel pensó que era infinitamente más feliz con sus placeres solitarios en los que se excitaba pensando que era una mujer que estaba siendo poseída por un hombre. Entró a trabajar en un taller de cerámica de su ciudad y su propietario asegura que conoce el oficio como nadie. Un día conoció a María, una buena chica con la que, casi sin darse cuenta, se encontró casado. Manuel creyó que sus fantasmas juveniles desaparecerían como por encantamiento, pero María no fue la varita mágica que había soñado y pronto se dio cuenta de su error. La relación sexual entre la pareja, más aislada de lo que correspondía a un matrimonio joven, sin ser satisfactoria, permitió creer a la joven que allí no pasaba nada anormal, salvo que su marido trabajaba demasiado. "Siempre me han gustado las mujeres como una envidia que yo sentía", confiesa Manuel. Y en una ocasión, viendo a su mujer desnuda sobre el lecho, no reprimió una exclamación cuyas claves no interpretó su esposa: "Te envidio este cuerpo tan bello".

En sus 10 años de matrimonio ha tenido dos hijos. Su mujer, unos años más joven que él, nunca le ha descubierto comportamientos extraños. Sin embargo, poco después de casarse empezó a travestirse fugazmente. Más recientemente habló con el dueño del taller de cerámica donde trabaja mañana y tarde y le explicó el problema. Este pareció entenderle, le manifestó que sus inclinaciones no le importaban, que su trabajo era muy satisfactorio y le preguntó qué podía hacer para ayudarle. "Dígale a mi mujer que tengo que hacer un par de horas extraordinarias y en este tiempo me travestiré". Así lo hizo y diariamente pasea al atardecer, vestido de mujer, con peluca y un fino maquillaje. No se prostituye, ni siquiera busca un ligue ocasional. Su felicidad estriba en pasear, que le miren y a lo sumo escuchar un piropo. "Mi felicidad consiste en sentirme mujer".

Cambio de sexo
Está preocupado por su barba cerrada; por esta razón desde hace cierto tiempo toma anticonceptivos en un intento desesperado por afeminarse y ver crecer sus senos. Poco a poco va adoptando actitudes de mujer, como orinar sentado en la taza del wáter. Un urólogo le descubrió su secreto inconfesable, unos cortes superficiales en el escroto en un intento desesperado de simular una vulva, lo que le hizo saltar las lágrimas, lágrimas que el especialista soslayó con el silencio.

Hace seis meses, Manuel habló con su mujer. Ella no entendió del todo el problema. Pensó que quizás pasaba un mal momento, que podía haber tenido alguna experiencia homosexual, que podía sufrir algún trastorno fisiológico... Inició así un recorrido por diferentes consultas psiquiátricas que acabaron por diagnosticarle su problema. Manuel es un transexual, una mujer con cuerpo de hombre, posiblemente el error en un mensaje genético durante el embarazo. En cualquier caso, cabía la posibilidad de una operación de cambio de sexo, actualmente legal, tras una preparación psicofisiológica extensa. Los especialistas les han hecho ver que tendrá que aprender a actuar como mujer, que deberá renunciar a sus hijos, a los que quiere infinitamente, y que tendrá que cambiar de residencia y, seguramente, de puesto de trabajo. A pesar de todo está decidido y trabaja día y noche para financiarse una operación que cuesta casi medio millón de pesetas: "Si no consiguiera ser mujer, quizás no tendría más remedio que el suicidio".

1984/03/14

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | "TENNESSEE WILIAMS ERA UN MARGINADO QUE LUCHABA CONTRA LA MUERTE A TRAVÉS DE SU ARTE"

"Tennessee Williams era un marginado que luchaba contra la muerte a través de su arte"
Coloquio en tomo a Kazan sobre el autor de 'La gata sobre el tejado de zinc'.
Maruja Torres | El País, 1984-03-14
https://elpais.com/diario/1984/03/15/cultura/448153212_850215.html 

La figura desorbitada, apasionante, compleja y generosa de Tennessee Williams se materializó anteanoche en el recuerdo de un grupo de gentes reunidas en torno al director norteamericano Elia Kazan, en el transcurso de una mesa redonda convocada para hablar del autor de 'La gata sobre el tejado de zinc caliente', que se estrena hoy en Madrid, con dirección de Carlos Gandolfo e interpretada en sus principales papeles por Carme Elías y Eusebio Poncela. "Williams era un marginado que luchaba contra la muerte a través de su trabajo", dijo Kazan, entre otras cosas.

Elia Kazan, ocupando el centro de la mesa, fue quien más habló de Tennessee Williams, con la autoridad que le da el haber montado cuatro obras suyas y dirigido dos películas, ‘Baby Doll’ y ‘Un tranvía llamado deseo’. En el acto, que moderó Juan Antonio Hormigón, participaron Emilio Sanz de Soto -que conoció a Williams en Tánger, en la época en que el autor sureño estaba escribiendo ‘Camino real’-, el director del Centro Dramático Nacional Lluís Pasqual, el profesor de literatura Antonio Blanch, y los directores de teatro José Carlos Plaza y Manuel Collado. Respondiendo a preguntas de los participantes -que en lugar de extenderse en apreciaciones propias tuvieron el buen gusto de dejar que hablara el invitado de honor-, Kazan habló de la personalidad convulsa de Williams, de su lucha contra la muerte a través del amor: "Era un hombre asustado y valeroso al mismo tiempo, que siempre tenía presente que estaba muriendo, que siempre me decía que le quedaba poco tiempo de vida, que su corazón no podría resistir tantas emociones".

"Lo más importante para él", prosiguió el director de ‘América, América’, "era su trabajo. Por la mañana se levantaba muy inseguro sobre sí mismo, pero si conseguía escribir una bella página, o aunque sólo fuera un párrafo o una frase, empezaba a sentirse alguien. Hacia el almuerzo se sentía bastante eufórico acerca de su persona. Tennessee fue un marginado de la sociedad; sentía que, por su condición de homosexual, se le tenía por objeto de burla".

Salvación de su vida
"Pero también luchaba contra esto a través de su trabajo; su obra fue la salvación de su vida, y eso es algo que suele ocurrir a los artistas en una sociedad como la norteamericana, en donde hay que luchar duramente por ocupar un lugar. Ahí tenemos, en el cine de hoy, a Martin Scorsese, un hombre bajito, aparentemente insignificante, que habla con dificultad: pero cuando hace una película es su alma la que habla". Añadió Kazan que era bastante fácil trabajar con él en el montaje de una de sus obras -"aunque las dificultades entre autores y director van a ocupar todo un capítulo de mi autobiografía"- porque aceptaba las sugerencias con bastante humildad. "Yo solía entregarle todos los días una nota pidiéndole tal o cual cambio, y a la mañana siguiente me daba puntualmente lo que le había pedido". Blanch preguntó por qué Williams había abandonado en un determinado momento el activismo político izquierdista de su juventud. Kazan lo negó: "Nunca mantuvo lucha política alguna, aunque su corazón y sus creencias estuvieran al lado de los pobres, de los marginados. Pero nunca fue un activista político, como Leroy Jones, por ejemplo. Una vez me dijo: 'Yo soy un anarquista romántico'. Que es, por otra parte, lo que creo que soy yo".

Si Pasqual lamentó su desconocimiento de Williams, debido a lo poco que en su época se representó en Cataluña, Plaza dijo que en Madrid fue muy representado, "pero sufrió la censura de un determinado círculo en el que nos movíamos entonces, porque todos éramos muy listos y hablábamos de Brecht, pero nos daba vergüenza el teatro lleno de sentimientos de Williams. Fue William Layton quien nos enseñó a amarle, y a través de él a amar el teatro norteamericano".

José Carlos Plaza creó uno de los momentos más emotivos de la noche cuando recordó la frase con que Williams dedicó un libro a un amigo: "Tú dijiste que ibas a ir, y yo fui". "Nosotros hablábamos mucho de ir", acabó Plaza, "pero fue Tennessee Williams quien ‘se pringó’ en todas sus obras".

1984/03/05

DOCUMENTACIÓN | VIOLENCIA | ASESINATO DE JESÚS GAZTAÑAGA EN PAU

Asesinado un refugiado vasco en Pau, en extrañas circunstancias.
Agencias | El País, 1984-03-05

https://elpais.com/diario/1984/03/05/espana/447289220_850215.html

El refugiado vasco Jesús Gaztañaga, anticuario y natural de Tolosa (Guipúzcoa), de 39 años de edad, murió en la madrugada de ayer al ser golpeado por personas desconocidas en un parque de la localidad francesa de Pau. Aunque los hechos todavía no han sido esclarecidos, de momento la policía descarta motivos políticos. Según fuentes policiales, Gaztañaga se encontraba en el parque Beaumont con otro refugiado vasco. Por causas que se desconocen, parece ser que fue golpeado por varios individuos, posibles delincuentes comunes, con palos.

El parque de Beaumont es un conocido lugar de reunión de homosexuales. Fuentes de refugiados vascos en el sur de Francia han manifestado que el homicidio parece ser resultado de un ajuste de cuentas entre homosexuales. Añadieron que la víctima no tenía filiación política conocida.

NOTA: EHGAM-Gipuzkoa denunció el asesinato y convocó una concentración ante el consulado francés en Donostia para el día 20 de marzo, martes, a las 20:00h. Documentación: octavilla recogida en el Centro de Documentación Virtual LGTBI del Gobierno vasco. 

1984/02/17

PELÍCULAS | Uribe, Mikel | La muerte de Mikel

Uribe, Mikel (Director) (1984). La muerte de Mikel [Película]. Aiete Films, Cobra Films, José Esteban Alenda.


La muerte de Mikel. 1984. Estreno: 1984-02-17. 88 min. Dirección: Imanol Uribe. Guion: José Ángel Rebolledo, Imanol Uribe. Reparto: Imanol Arias, Amaia Lasa, Montserrat Salvador, Xabier Elorriaga, Alicia Sánchez, Ramón Barea, Daniel Dicenta, Fernando Telletxea [Fama], Martín Adjemián, Javier Villalba, Esther Esparza, Paco Sagarzazu, Nati Ortíz de Zárate, Carmen Chocarro, Manuel Bronchud. Aiete Films, Cobra Films, José Esteban Alenda.

Mikel (Imanol Arias) es un joven vasco casado, farmacéutico y militante de izquierdas que un día descubre su homosexualidad después de que su matrimonio se deteriore hasta una situación insalvable. Tras aceptar su sexualidad, Mikel se traslada a Madrid para visitar una famosa sala de fiestas gay. Allí conocerá a Fama (Fernando Telletxea), un reputado travesti con el que iniciará una tórrida relación sentimental. Cuando Mikel fallece por motivos desconocidos, sus compañeros de la izquierda abertzale utilizarán su muerte como arma política.

DOCUMENTACIÓN
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La nueva película de Imanol Uribe pretende reflejar la actual realidad interna de Euskadi
José Luis Barbería | El País, 1983-11-14

https://elpais.com/diario/1983/11/15/cultura/437698817_850215.html

MIKEL/A, AQUÍ ESTAMOS Y NO NOS OCULTAMOS

Mikel/a enseña cacho en la 2ª Gayakanpada de EHGAM, 27-29 agosto 1993, Muxika // STARS COFLHEE es un trabajo realizado por Julen Zabala Alon...