1995/01/13

DOCUMENTACIÓN | VIOLENCIA | LA FISCALÍA ELEVA A 35 AÑOS LA PENA PARA EL ULTRA QUE MATÓ A UN HOMOSEXUAL

El fiscal eleva a 35 años la pena para el 'ultra' que mató a un homosexual.
Begoña Aguirre | El País, 1995-01-13

https://elpais.com/diario/1995/01/14/madrid/790086275_850215.html 

El fiscal elevó ayer a 35 años su solicitud de cárcel para David Garrido, el ultra de 19 años acusado de asesinar a un homosexual y herir gravemente a otro en 1993. El abogado defensor, por su lado, reconoció que su cliente había cometido un homicidio, si bien pidió que la condena no exceda de 12 años de prisión. En un principio había solicitado la absolución. El cambio se debe a que el procesado reconoce ser el autor del crimen.

A las acusaciones del asesinato de Mariano Gómez Higuera, de 30 años, el 5 de mayo de 1993, y del asesinato frustrado de Darío (sobrenombre ficticio) en marzo de ese mismo año, la fiscalía añadió ayer un agravante: el ensañamiento contra este último ya que, tras acuchillarle, le golpeó con crueldad. Por este motivo decidió ayer, al término del juicio, elevar de 34 a 35 años su petición de cárcel. La acción popular, ejercida por el Colectivo de Gays y Lesbianas [COGAM], reclamó 38 años de prisión: considera que las agresiones fueron premeditadas.

El abogado defensor sostuvo en el juicio que Garrido no actuó con premeditación y pidió al tribunal que sea ingresado en un psiquiátrico, ya que su cliente, dijo, padece un desdoblamiento de la personalidad.

En los dos asesinatos que se imputan a Garrido estuvo presente José Antonio A., quien entonces sólo tenía 15 años, por lo que, al ser menor de edad penal, no ha sido juzgado. Los dos jóvenes entablaron relación con el fallecido Mariano en una zona, de contactos homosexuales de la Casa de Campo. Según el relato del fiscal, Garrido le dijo a su amigo: "Ese es homosexual, vamos a pegarle". Se internaron los tres en una zona boscosa y, de repente, mientras charlaban, Garrido se levantó, se puso detrás de Mariano y le pegó cuatro cuchilladas.

La víctima se dio la vuelta y recibió otra puñalada en el abdomen, intentó defenderse y entonces Garrido perdió su cuchillo y cogió el de su amigo. Cuando Mariano trataba de escapar le persiguió, apuñalándole repetidas veces en la espalda. Estos navajazos le hirieron los pulmones y le seccionaron la aorta causándole la muerte.
 
Con Darío entablaron relación por teléfono. Éste se anunciaba en una revista con un mensaje así de explícito: "Chico de poco vello busca amigos, abstenerse plumas [afeminados]". El 3 de marzo de 1993 quedaron con él y todos se dirigieron al estudio de Darío. Allí Garrido dijo que tenía que ir al servicio y, de improviso, según el relato del fiscal, propinó a su anfitrión dos puñaladas en el brazo y en el abdomen. Después obligaron a Darío a desnudarse y, mientras el menor le propinaba patadas en la cara, Garrido le golpeaba con un puño metálico en la cabeza diciéndole que le daba asco. Cortaron el cable del teléfono y le dejaron encerrado allí, malherido. Consiguió salir y pedir ayuda. De no haber recibido atención médica, habría muerto.

1995/01/12

DOCUMENTACIÓN | VIOLENCIA | "ME GOLPEABA CON UN PUÑO METÁLICO Y SU AMIGO ME PATEABA EN LA CARA"

"Me golpeaba con un puño metálico y su amigo me pateaba en la cara"
Begoña Aguirre | El País, 1995-01-12

https://elpais.com/diario/1995/01/13/madrid/789999859_850215.html 

El tribunal de la Audiencia Provincial de Madrid que juzga al ultra David Garrido, de. 19 años, acusado de asesinar en 1993 a un homosexual en la Casa de Campo y de acuchillar a otro dejándolo herido, pudo ver el caso sin sobresaltos ayer, jornada en que el homosexual herido contó su versión ante los jueces. Garrido, conocido por su fobia a los gay, dijo que actuó en defensa propia.

En ambas agresiones estuvo también presente José Antonio A., que en el momento de los hechos contaba con 15 años y, al no cumplir la mayoría de edad penal, no es juzgado en la Audiencia Provincial. Garrido, que se enfrenta a una petición fiscal de 34 años de cárcel, afirmó que Mariano Gómez Higuera, de 30 años, al que mató el 5 de mayo de 1993 propinándole 11 cuchilladas en la Casa de Campo, le había amenazado con "bajarle los pantalones por las buenas o por las malas". También aseguró que le había sacado un objeto metálico sin precisar de que tipo. Explicó que había acudido a esta zona verde "a coger espárragos".

Respecto a Darío (sobrenombre ficticio), con quien contactó en marzo de 1993 a través de un anuncio, y a quien asestó varias cuchilladas dejándole malherido y encerrado en su casa, afirmó que éste se había abalanzado sobre él y sobre su amigo al no atender sus insinuaciones.

Darío, el homosexual que quedó con vida tras su encuentro con David y su compinche, ofreció una versión bien distinta de lo sucedido. En el anuncio, a través del cual los presuntos agresores contactaron con él quedaba claro el tipo de contacto: "Joven de poco vello busca amigos, abstenerse plumas (afeminados)", decía el texto. Sin embargo, Garrido y su compañero aseguraron que ellos sólo llamaron al teléfono indicado en el anuncio para hacer amistades.

El relato de Darío es el siguiente: "'Nos citamos por teléfono, como hacía frío les propuse ir a mi estudio; llegamos allí, nos sentamos, David se levantó para ir al baño y regresó de repente con un estilete en la mano con el que me apuñaló en el abdomen, su amigo se lo pidió para que no siguiera atacándome y él se lo entregó".

Y continua: "Me obligaron a desnudarme, y mientras David me golpeaba en la cabeza con un puño metálico, el otro me propinaba patadas en la cara. David me decía que le daba asco y me preguntaba cuántas relaciones sexuales había tenido".

La acción popular, ejercida por el Colectivo de Gays y Lesbianas, pide para el procesado 38 años de cárcel. La defensa solicita su absolución, alegando que sufre un desdoblamiento de personalidad.

1995/01/11

DOCUMENTACIÓN | VIOLENCIA | EL ULTRA ACUSADO DE ASESINAR A UN HOMOSEXUAL CAE DESPLOMADO AL SUELO EN EL JUICIO

El 'ultra' acusado de asesinar a un homosexual cae desplomado al suelo en su interrogatorio.
José Antonio Hernández | El País, 1995-01-11

https://elpais.com/diario/1995/01/12/madrid/789913482_850215.html 

El juicio que empezó ayer en la Audiencia contra David Garrido -el ultra de 17 años cuya fobia hacia los homosexuales le llevó a asesinar a uno en la casa de Campo y a acuchillar a otro hasta dejarle gravemente herido- resultó tan accidentado que el tribunal optó por suspenderlo. Garrido, quien se enfrenta a una petición de 34 años de cárcel, cayó desplomado al suelo (una lipotimia ) en medio de su interrogatorio, ante la mirada atónita de los jueces. Antes de derrumbarse, reconoció haber participado en dos asesinatos (uno de ellos frustrado) junto con un amigo de 15 años.

Ante el desplome del procesado, el tribunal paralizó el juicio. La madre de Garrido también cayó fulminada al suelo al ver a su hijo (de aspecto infantil) tendido en el suelo y agitando los párpados. Finalmente, el tribunal -que preside Pedro Javier Rodríguez- decidió aplazar la vista y reanudarla hoy, jueves. Pero no acabaron ahí los incidentes. La policía judicial tuvo que intervenir para evitar que familiares de las víctimas y del procesado (que no dejaron de cruzarse insultos y amenazas durante los escasos 30 minutos que duró esta primera sesión del juicio) llegasen a las manos en los pasillos de la Audiencia. Una frágil personalidad y el ‘miedo escénico’ (la sala estaba abarrotada de estudiantes de derecho, periodistas y familiares de ambas partes) pudieron influir en el derrumbamiento del procesado, según fuentes jurídicas. Garrido tenía 17 años cuando, presuntamente, emprendió su particular y sangrienta cruzada contra los homosexuales madrileños. Para ambos asesinatos, cometidos el año pasado, contó con la ayuda de un amigo de 15 años (que no será juzgado en la Audiencia por ser menor de edad).

Sus respuestas, ante la serie de preguntas que le formuló el fiscal, fueron lacónicas, y casi todas se limitaron a frases corno "no me acuerdo" o "no entiendo lo que dice". El asesinato consumado sucedió el 5 mayo de 1993. Según el fiscal, Garrido y el otro menor decidieron ir a la Casa de Campo para "provocar a personas homosexuales". Llevaban navajas. Allí contactaron con Mariano Gómez Higuera, de 30 años, funcionario de un Ayuntamiento madrileño. Sabían que era homosexual. Tras una charla distendida, según el fiscal, los tres se dirigieron a una zona recóndita y arbolada de la Casa de Campo, donde, presuntamente, Gómez puso las manos en la cintura de Garrido y le sugirió que se bajase los pantalones. Entonces, y sin mediar palabra, Garrido comenzó a acuchillarle con absoluta sevicia. Once cuchilladas.

El asesinato frustrado ocurrió en marzo de 1993. Garrido y su amigo concertaron una entrevista con un homosexual que se hacía llamar Darío y que había puesto un anuncio para buscar jóvenes con los que mantener relaciones. Una vez en casa de Darío, el procesado, según el fiscal, le asestó, por la espalda, varias cuchilladas. Se marcharon de la casa creyéndole muerto y dejándole desnudo. Sobre este asesinato, Garrido sólo acertó a decir ayer que apuñaló a Darío para defenderse, porque les estaba provocando sexualmente.

Tallado por el odio.
Jan Martínez Ahrens | El País, 1995-01-11

https://elpais.com/diario/1995/01/12/madrid/789913462_850215.html

David Garrido Truchado desconoce al otro. Pero, en su soledad, depende de él. Así lo apunta su historia, una suma de fracasos y frustraciones trazados con precisión en el informe psicológico de Blanca Vázquez, encargado por el juez a los pocos días de la detención. Se trata del retrato de una personalidad tallada por el odio.

David nació el 20 de abril de 1975 en Madrid. Hijo de un policía municipal y de una limpiadora, el acusado tiene una hermana dos años menor. Sus relaciones familiares, siempre según el citado informe, se deslizaron suavemente, sin violencia. Pero también sin excesiva confianza. "No comunicaba mis problemas, siempre he sido un poco nervioso, intentaba arreglarlos yo solo".

Y es que esos problemas se fraguaban fuera de casa. David, a lo largo de su infancia, cambió frecuentemente de centro escolar. Un muro invisible le separaba de sus compañeros, profesores, directores. Así lo rememora él: "Siempre llegaba de bueno y empezaban con las risas. A mí me miraban de una forma distinta". Su inadaptación le arrastró en varias ocasiones hasta el psicólogo.

En 1991, tras estudiar hasta 8º de EGB, buscó trabajo en la vendimia. Pasó luego por una tienda de recambios de automóviles, y finalmente recaló en una empresa de encuadernación. Fue despedido a los cinco meses. Su última ilusión fue acceder a la Guardia Civil.

Un sueño, el de lucir tricornio y pistola, que posiblemente jamás se cumplirá. En su mente se mueven demasiadas sombras. Las mujeres, por ejemplo. Su relación con ellas ha sido nula. Las rechaza, las considera incapaces para el amor y la amistad. "No merecen la pena", dice este joven, que se niega rotundamente a dibujar la figura femenina -al hombre, en cambio, lo presenta con hombros anchos, calvo y vestido de militar-, pero al que le gusta practicar gimnasia, leer novelas históricas y escribir "sobre personas, compararlas". Las drogas se las deja a "aquellos que las buscan".

Pulsiones soterradas
Dibujan estas palabras un perfil compacto, debajo del que se arrastran las pulsiones que cristalizaron en su animadversión a los homosexuales. Una prisión mental de la que, de vez en cuando, escapan relámpagos oscuros. "Puedo convertirme en otra persona", dice vívidamente David al relatar sus episodios de agresividad durante las entrevistas con la psicóloga.

Momentos en los que la facultativa advierte que el joven muestra una gran excitación nerviosa. Mueve constantemente las piernas, habla con dificultad. Su voz sufre inflexiones anormales. Parpadeo constante. Su relato, recuerda la psicóloga, bordea la exageración. Y es que David, a tenor del informe, no sólo sufre una severa dificultad de relación interpersonal, sino que le resulta imposible ponerse en el lugar del otro.

Una incapacidad que combina con una personalidad marcada por la inseguridad personal y el sentimiento de inferioridad. Todo un lastre que ‘compensa’ con actitudes dogmáticas en el plano moral, que, a su vez, evidencian sus problemas para integrarse en el mundo de los adultos y su retraso respecto a los de su edad.

Se trata de alguien de creencias simples, para quien la inmoralidad debería ser severamente castigada, para quien la aprobación de los demás es esencial. Todo un código que le aboca a pensar que castigarse a sí mismo por los fallos cometidos le ayudará a prevenir errores, que ser digno de mérito equivale a mostrarse competente, correcto y ganador. Sin fisuras.

Este dogmatismo -señala el informe- le hace concebir el mundo de forma muy simple: dividido entre buenos y malos. Busca, de este modo, la "seguridad y el orden". Lo que, sumado a su bajo nivel intelectual y a su excitabilidad, convierte a David, siempre según el informe de la psicóloga, en un firme candidato a la manipulación, incluso a pertenecer a algún grupo de ideología neonazi. Es decir, "un sujeto que presenta una fuerte peligrosidad social".

1994/12/01

IMÁGENES | ACCIONES | EL MINISTERIO TIENE LAS MANOS MANCHADAS DE SANGRE

Acción contra el sida //
 

1 de diciembre de 1994. Acción contra el SIDA. El ministerio tiene las manos manchadas de sangre. / Autor: Andrés Senra. Cortesía Centro de Documentación Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Exposición ¿Archivo Queer? Centro Cultural Conde Duque. 

https://www.eldiario.es/sociedad/memoria-olvidada-activismo-lgtbi-movimiento_1_3333918.html

 

1994/11/07

DOCUMENTACIÓN | VIH-SIDA | CUARTA CAMPAÑA DE SANIDAD CONTRA EL SIDA ANTE EL AUMENTO DE LOS CASOS HETEROSEXUALES

Cuarta campaña de Sanidad contra el sida ante el aumento de los casos heterosexuales.
Lema: "Haz vida normal y si tienes relaciones sexuales usa un preservativo"
El País, 1994-11-07
https://elpais.com/diario/1994/11/08/sociedad/784249227_850215.html 

En lo que va de año, los nuevos casos de sida debidos a contagio heterosexual ya suponen el 12,6% de todos los declarados. Por esta razón la campaña preventiva que ayer lanzó el Ministerio de Sanidad y Consumo y que durará hasta el próximo día 11 va dirigida a la población general sin excepciones. La recomendación del condón es el elemento común con dos de las tres realizadas anteriormente. "Haz tu vida normal, y si tienes relaciones sexuales utiliza un preservativo", es el mensaje final de anuncios, vallas publicitarias, camisetas y demás soportes publicitarios.

Más austera que las anteriores, la cuarta campaña contra el sida del Ministerio de Sanidad pretende "reforzar la información que tiene la población española sobre el riesgo real de contraer el sida y modificar las conductas que permitan una reducción de este riesgo", según indicó ayer Francisco Parras, secretario el Plan Nacional sobre el Sida. En la imagen publicitaria, un corazón, como símbolo de amor entre dos personas, se convierte en un preservativo con el telón de fondo de un mensaje: "cada día son más los hombres y mujeres afectados por el sida. Desgraciadamente el sida existe. Afortunadamente formas de evitarlo, también. Haz tu vida normal y si tienes relaciones sexuales utiliza un preservativo". Estas palabras se emitirán, publicarán y estamparán en 141 anuncios en televisión, 1.102 vallas publicitarias, 667 cabinas telefónicas, 25.000 carteles, 25.000 calendarios de bolsillo, 25.000 adhesivos, 25.000 separadores de libros, 22.000 insignias, 20.000 camisetas y 2.000 gorras. La campaña se completará con un folleto informativo de 16 páginas y una tirada de 250.000 ejemplares.

16.500 víctimas
La información que quiere transmitir la sanidad pública es que "el sida está ahí", acechando a la población de todas las edades y características. En 1994, el sida heterosexual ya constituye la segunda vía de transmisión más importante, después de los consumidores de drogas por vía intravenosa. En 1985, solo un 1,2% de los casos se contagiaban por esta vía; este año el porcentaje ha subido al 12,6%. La mitad de ellos son parejas de adictos a las drogas. "Hay que evitar las prácticas de riesgo que sólo dependen de la responsabilidad de cada individuo", insistió Parras.

Desde 1981, el sida se ha cobrado en España unas 16.500 vidas de los 27.584 casos registrados. Las estimaciones oficiales calculan que existen alrededor de 100.000 individuos seropositivos, es decir infectados por el virus del sida, "que, desgraciadamente, en su mayoría, desarrollarán el sida".

Aunque el mayor número de afectados, el 63,4%, siguen siendo los adictos a las drogas por vía intravenosa, este tipo de transmisión empieza a estabilizarse debido al cambio de hábitos de los toxicómanos que ya utilizan otras formas de consumo no inyectables. Esto hace augurar al ministerio que "el principal mecanismo de transmisión de los nuevos casos de infección se centrará en España en un futuro inmediato en la transmisión sexual".

El condón es un denominador común en todas las acciones preventivas del ministerio contra sida. Pero esta vez, las autoridades sanitarias han tenido especial cuidado en no herir susceptibilidades. La última polémica de la campaña ‘Póntelo, Pónselo’ llegó a los periódicos de todo el mundo. "No pretendemos entrar en conflicto con sectores que, por motivos religiosos, consideran que la monogamia o la abstención son las únicas formas de prevenir el sida. Esto es verdad, pero lo otro también", dijo Parras.

1994/11/01

DOCUMENTACIÓN | VIOLENCIA | JUICIO EN MADRID A LA BANDA ACUSADA DE APALEAR A UN HOMOSEXUAL EN EL RETIRO

La banda acusada de apalear a un homosexual en el Retiro se enfrenta a 54 años de cárcel.
Jan Martínez Ahrens | El País, 1994-11-01

https://elpais.com/diario/1994/11/02/madrid/783779088_850215.html 

La noche del 26 de enero se abrió la veda en el Retiro. La batida la formaban cuatro encapuchados y una cara descubierta. Marc C. L., homosexual de 33 años, era la presa. Le pusieron una pistola en las narices, le amarraron a un árbol con una soga al cuello y le molieron a golpes. Después le robaron un anillo de oro. La brutal paliza se sumó a la cadena de ataques contra homosexuales que por aquellas fechas asolaba el parque. Una espiral que desapareció cuando se detuvo a la pandilla formada por ‘El Gallego’, ‘El Nazi’, ‘El Revol’, ‘El Pesca’ y ‘El Rulis’. Ahora, cada uno se enfrenta a una petición fiscal de 12 años de cárcel por robo con violencia -excepto ‘El Revol’, menor, para el que se solicita seis años-.

Marc, según su denuncia, paseaba de noche por la parte del Retiro situada entre la calles de Alfonso XII y de Claudio Moyano. Un joven le pidió un cigarrillo. Acto seguido aparecieron cuatro encapuchados. No hubo presentaciones. Le sacaron una pistola. "Si gritas, te pegamos un tiro", le amenazaron. Marc, asustado, tiró la cartera. A patadas le arrastraron hasta la Chopera, un solitario paraje alejado de la luz y de los transeúntes. Atado a un árbol, con una soga al cuello, siguió recibiendo golpes. Uno tras otro. La paliza le dejó la cara irreconocible, una costilla rota y el pecho destrozado. Dieciséis días de cura. La denuncia de la agresión, presentada a la mañana siguiente en la comisaría de Retiro, reafirmó las sospechas policiales de que una banda se dedicaba a apalear homosexuales en el Retiro.

Poco después, el 13 de febrero, en la misma comisaría se presentaban otras dos denuncias por agresión y robo en el parque.

La escalada de ataques llevó al Grupo de Delincuencia Urbana del Retiro a desplegar un dispositivo de vigilancia. El 16 de febrero se detuvo en el parque a Víctor Rodríguez Groba, alias ‘El Gallego’, con cuatro arrestos en su haber, el último por robo con fuerza; Alberto Bargallo Romero, ‘El Nazi’, sin antecedentes policiales; Fernando Rodríguez González, ‘El Pesca’, con un arresto por robo con fuerza; Sergio López Castillo, ‘El Rulis’, sin antecedentes, y J. L.C., de 17 años, ‘El Revol’, detenido al menos una vez por robo con fuerza. Todos jóvenes.

Sus primeras declaraciones tejen una maraña en la que se entrecruzan las acusaciones y las exculpaciones. De esta amalgama, la acusación popular -en representación de la Asociación de Liberación Gai de Madrid- ha hilvanado un relato en el que ‘El Gallego’ y ‘El Pesca’ descuellan como líderes de la pandilla que golpeó a Marc. Un grupo que se reunía de noche siempre según la acción popular, en una gasolinera próxima a la estación de Atocha. Desde allí -armados de una pistola de perdigones, cuerda, cuchillo y puños americanos- se dirigían al Retiro. Como reconocerá ‘El Gallego’ ante la policía, en el parque se reúnen homosexuales a los que "en algunas ocasiones", tras amenazarles y propinarles golpes, les robaban. Para ello, dice ‘El Gallego’, incluso llegaron a utilizar un cebo, un compinche para atraer a la presa y sorprenderla. Toda un confesión que, sin embargo, ha quedado fuera de juego. Los acusados -todos en libertad, excepto ‘El Gallego’- en posteriores declaraciones ante el juez han rectificado sus confesiones y han defendido su inocencia en la agresión a Marc. Así, incluso ‘El Gallego’ ha pasado a sostener que sólo robó una vez en el parque, cuando "un señor le empezó a tocar las partes y le cogió el dinero".

La principal prueba de la acusación reside ahora en el reconocimiento efectuado por Marc de que Sergio López Castillo, ‘El Rulis’, es el agresor que le atacó a cara descubierta. Una identificación a la que el acusado ha respondido con un cambio de declaraciones.

López Castillo, que en un principio culpó a su amigo ‘El Gallego’ de atar en el parque a una víctima con una cuerda al cuello y de atacar a homosexuales, ha pasado a sostener que el día de los hechos estuvo con un amigo. En esta última manifestación asegura que él iba al Retiro a quedar con chicas. Y que los que pegaban eran "los moros". López Castillo, a diferencia de ‘El Pesca’ y ‘El Gallego’, dice carecer de preocupaciones económicas. Sus padres, separados, le pasan una pensión.

Caza y captura.
Jan Martínez Ahrens | El País, 1994-11-01

https://elpais.com/diario/1994/11/02/madrid/783779090_850215.html

La acción popular -la Asociación de Liberación Gai- pretende convertir el caso de Marc en bandera de la lucha contra la discriminación hacia los homosexuales. Así, su escrito de acusación enmarca la agresión en una "escalada de violencia antihomosexual", en un Estado que ha "oprimido" tradicionalmente a este sector. El alegato trata de explicar la agresión en un contexto de caza y captura. "Los agresores se amparan en la situación de discriminación social que sufren los homosexuales y que les fuerza a buscar lugares especiales para expresar libremente su opción sexual", indica el texto, en clara referencia al Retiro. "Esta situación es instrumentalizada por los potenciales agresores para ejecutar sus acciones con impunidad. Sus autores son jóvenes que actúan en grupo. Las agresiones consisten en prácticas vejatorias. Los robos son accesorios,", añade el escrito, que solicita para cada uno de los inculpados con mayoría de edad seis años de prisión menor por robo y otros tantos por detención ilegal. Lo que en el caso del menor se convierte en una petición global de ocho años y cuatro meses.

1994/10/24

DOCUMENTACIÓN | VIOLENCIA | UNA TRANS, APUÑALADA EN LA CASA DE CAMPO POR UN SUPUESTO 'CLIENTE'

Un travestido, apuñalado en la Casa de Campo por un cliente.
El País, 1994-10-24

https://elpais.com/diario/1994/10/25/madrid/783087873_850215.html 

Un travestido que ejerce la prostitución en la Casa de Campo fue apuñalado la noche del domingo por un cliente, según informó ayer la Jefatura Superior de Policía. El supuesto agresor robó el bolso (con dinero y documentación) a la víctima tras el apuñalamiento. Los hechos se produjeron sobre las 23.30 cerca de las pistas de patinaje de la Casa de Campo, adonde el travestido se había dirigido con su cliente tras acordar mantener relaciones sexuales. Al llegar a ese paraje el agresor sacó un arma blanca y se la clavó por la espalda, y le produjo varios cortes en los brazos por el forcejeo. Un compañero del herido avisó a la Policía Municipal, que le trasladó en estado grave al hospital Clínico.

1994/10/08

DOCUMENTACIÓN | TESTIMONIOS | MUERE EL DISEÑADOR MANUEL PIÑA, VÍCTIMA DEL SIDA

Muere el diseñador Manuel Piña, víctima del sida.
El modista fue uno de los creadores españoles más conocidos internacionalmente.
El País | 1994-10-08
https://elpais.com/diario/1994/10/09/cultura/781657202_850215.html

El diseñador de moda Manuel Piña falleció en la madrugada de ayer, a los 50 años, en su pueblo natal de Manzanares (Ciudad Real), a consecuencia del sida, enfermedad que él mismo había asegurado padecer hace un año. El cadáver del modista será conducido hoy a Madrid para ser incinerado. Sus cenizas serán trasladadas el lunes a Manzanares, donde recibirán sepultura en el panteón fa miliar. Manuel Piña fue uno de los diseñadores españoles más internacionales. Sus diseños se caracterizaban por un modernismo clásico, utilizando el punto y los colores suaves en sus trabajos.

Desde que se conoció la noticia de la muerte de Manuel Piña, multitud de vecinos y amigos de Manzanares pasaron por el velatorio para mostrar su dolor por la muerte del modisto, que falleció vestido con un traje negro y camisa blanca, y rodeado de sus familiares, informa Luis Navarrete. Antes del verano del pasado año, Piña saltó a las primeras páginas de los diarios nacionales, explicando su deterioro físico a causa del sida. Desde entonces, se apartó por completo del mundo de la moda -con anterioridad había cerrado su industria- y se decidió a colaborar en la lucha contra el sida desde distintas organizaciones.

Su estado de salud se había agravado considerablemente en las últimas semanas. Había perdido prácticamente la visión del ojo que le quedaba sano, debido a un herpes ocular, según informaron amigos del diseñador. El pasado mes de abril, Manuel Piña decidió retirarse a la casa que le vio nacer, en el número 4 de la calle Virgen de Gracia de Manzanares. Allí, junto a su madre y el resto de su familia, pasó los últimos meses de su vida, como comentaba su hermano Felipe, "con fortaleza, costándole abandonar su mundo y sus amigos, pero con dignidad".

Autodidacto
Manuel Piña, uno de los más famosos diseñadores de moda españoles, nació en Manzanares (Ciudad Real) en 1944. Hombre hecho a sí mismo y autodidacta, sin estudios, comenzó a trabajar a los nueve años en una ferretería. A los veinte años marchó a Madrid, donde trabajó como vendedor de El Corte Inglés. Posteriormente se dedicó a vender géneros de punto. Más tarde montó un pequeño taller de fabricación de conjuntos de punto y poco después se lanzó a su diseño. Dedicó ocho años de su vida a este género textil. En 1979 presentó su primera colección en Barcelona. En 1981 abrió una tienda en Nueva York; una tienda neoyorkina le compró dos colecciones, valoradas en 18 millones de pesetas, que nunca le devolvieron. En 1982 fue su presentación en Madrid y en 1983 hizo su primera colección completa para Galerías Preciados. En 1987 se presentó en Italia, Alemania y Gran Bretaña. Un año más tarde abrió tienda en Madrid y al año siguiente se presentó en París y en Japón.

Esta carrera ascendente se vio frenada en 1990: tuvo que liquidar su pequeña empresa de 30 empleados, anunció su decisión de cesar en su trabajo como diseñador de ‘prêt-á-porter’ y cerrar su tienda de Madrid, todo ello a causa de estar inmerso en una grave crisis económica.

Manuel Piña achacó su fracaso económico a la falta de una industria textil nacional seria. La anulación de su contrato con una industria textil española, sólo dos meses después de haber firmado otro de 1.500 millones de pesetas con una empresa japonesa, después de muchos meses de conversaciones, rompió todas sus esperanzas a introducirse en el potente mercado japonés.

Tras la liquidación de su empresa decidió abrir un estudio de diseño y dedicarse a la creación de una colección de zapatos y gafas. En estas mismas fechas recibió el encargo de Correos de diseñar el nuevo uniforme de los carteros españoles.

Mostró siempre una afición particular a celebrar sus desfiles en escenarios poco habituales: utilizó el circo, el ferrocarril, el Liceo de Barcelona, etcétera, creando siempre un espectáculo audiovisual con la incorporación de música, luces y la actuación de las modelos. Ya en su primer desfile, organizado en el año 1979 en el barcelonés teatro del Liceo, dentro del certamen de moda del Mediterráneo, debutó poniendo alto su propio listón y corroborando tres años después, en 1982, en otra de sus pasarelas antológicas, montada en la carpa de la Ciudad de los Muchachos, en Madrid, el instinto de su mano costurera.

Manuel Piña buscó una mujer nueva a la que dirigir sus diseños, una mujer real y fuerte. La mujer que salió de sus manos emergió en la pasarela ungida de belleza, convicción e inteligencia. Se consideró cómplice de la mujer y trabajó en la transformación de la nueva española. Numerosas famosas -entre ellas Bibí Andersen y Rossi de Palma- vistieron sus trajes en la última década. Uno de sus últimos actos públicos tuvo lugar en septiembre de 1993, en su tienda de Madrid, donde organizó un desfile de modelos dedicado a Camarón de la Isla, el cantaor entonces fallecido.


La muerte viva.
Feliciano Fidalgo | El País, 1994-10-08

https://elpais.com/diario/1994/10/09/cultura/781657217_850215.html

Manuel Piña: la vida de cada cual es una sarta de imágenes fijas pegadas al alma si existe el alma, o clavadas con clavos en la memoria, o tatuadas en la piel, etcétera en este mismo sentido. Pues bien, Manuel Piña, para uno, es algo de eso, o de algo que arde así, abrasando durante toda la vida, aunque no durante todos los momentos de la vida, porque de vez en cuando uno se para para beber agua o se para para siempre, para morir quiere decirse. Hoy, uno, a la media noche, cuando le han anunciado, "Manuel Piña ha muerto, intenta decir algo, tú que lo conociste", se ha palpado con las manos y con toda la capacidad que uno tiene de soñar por todo el cuerpo, por todo el alma si existe y hasta por los cojones, que sí existen.

Manuel, ¿te acuerdas de hace poco más de un año, cuando te busqué en tu tienda, en una callejuela que da a Alfonso XII y no estabas en lo que creo que fue tu último sagrario de amor, de diseño loco quiere decirse, y me puse nervioso y caminé sin sentido y por fin di contigo por teléfono en tu casa de la calle Menéndez Pelayo, si no me equivoco, y me abrió tu queridísima madre la puerta? Estoy seguro de que te acuerdas. Pasamos juntos una hora. La única hora de nuestra vida. Yo no soy homosexual pero estuve contigo como si lo fuera. No padecía el sida, pero creo recordar borrosamente que deseé estar borracho de sida para estar más contigo.

Recuerdo, Manuel, que alguien, un chico que te amaba, creo, entró y dijo algo, y tú lo cortaste en seco: "Cállate, que me están haciendo la entrevista más importante". El chico, jovencito y guapo, calló. Y tú me miraste. Y yo te miré. Y tu madre, que nos acompañaba, nos miró. Nunca, Manuel, hablé con alguien tan apasionadamente, tan sigilosamente, tan eternamente. Tú y yo éramos la muerte viva. Fue todo inaudito.

Luego, claro, todo se acabó. Ni tú lo deseabas, ni yo tampoco. Pero los dos queríamos desaparecer, cada cual por su camino. Sabíamos que era el final del principio de nuestro entendimiento. Manuel, me dijiste que la vida estaba delante. Y que tú, con tu sida, se lo dirías al mundo.

Lo llevo en todo mi ser. Luego, Manuel, tu madre, me acompañó, y tú también me acompañaste hasta el ascensor. Tú quedaste allí para siempre.

Y tu madre bajó conmigo en el ascensor y, sólo apretar el botón del piso cero, rompió en sollozos y me dijo: "Él es optimista, pero si usted supiera..."

Ahora mismo, Manuel, he llorado un segundo por la mierda que, a veces, es la vida.

1994/10/05

DOCUMENTACIÓN | VIOLENCIA | ESA NOCHE LE MATARON

Esa noche le mataron.
Jan Martínez Ahrens | El País, 1994-10-05

https://elpais.com/diario/1994/10/06/madrid/781446271_850215.html 

La noche de su muerte, el estilista y maquillador Juan Carlos Pinto Martín, de 29 años, envuelto en licras ajustadas y pieles de conejo, vivía su apoteosis transformista. El cuerno de silicona dorada, las cejas depiladas, las uñas pintadas. Esa madrugada del pasado viernes, de regreso de la gran fiesta de travestidos de la sala Joy Eslava, Juan Carlos Pinto fue salvajemente asesinado por un falso ‘chapero’, Alí Mbayemamadu, senegalés de 33 años, según ha descubierto la policía. El estilista murió en una buhardilla desnudo, atadas las manos con un pañuelo de seda verde. El homicida le destrozó la cara a puñetazos. Todo, por robar un televisor y una cadena musical.

Mbayemamadu fue detenido este lunes en un hostal de la calle de San Agustín, 6 (Centro). En su habitación, la policía descubrió el televisor robado y una cazadora con manchas de sangre. El senegalés, con 34 antecedentes policiales por robo, atraco, lesiones, agresión y tráfico de drogas, se ha negado a declarar.

Los caminos de la víctima y el agresor se cruzaron en la Puerta del Sol. Pinto se dirigía a su vivienda, una buhardilla en la calle del Príncipe, 13. Regresaba de una noche de plumas y lentejuelas que había comenzado el jueves, pasadas las nueve de la noche, a la puerta del cine Capitol, en la Gran Vía. Allí se pavonearon las más explosivas ‘drag queen’ (‘reinonas’, travestidos de exagerado disfraz) con ocasión del estreno de la película ‘Las aventuras de Priscilla, reina del desierto’, una alocada comedia musical de transformistas. Entre los destellos liberados por las ‘reinonas’ se deslizaba Juan Carlos. Apostado a la puerta, lucía su atuendo para la ocasión. Tras la película se subió con el resto de los transformistas al autobús que les llevaría hasta la gran fiesta del Joy Eslava. Horas después le mataron.

El robo de un televisor se erige en móvil del crimen

La fiesta del Joy Eslava. Cientos de personas sin parar de bailar. Las ‘reinonas’ desfilando por el escenario. Y Juan Carlos en la pista. Los que le vieron le recuerdan en plena euforia. "Se subía y bajaba la camiseta", rememoraba un asistente.

A las dos de la madrugada, la fiesta alcanzó su clímax con el espectáculo de las ‘drag queen’ Betty Brown y Shanghay. Juan Carlos, según los testigos, permaneció en el concurrido local hasta las cuatro de la madrugada.

Salió de la discoteca solo y sin haber bebido alcohol. Iba disfrazado. La Brigada de Homicidios sostiene que en la Puerta del Sol contactó con el senegalés. Le invitó, según esta hipótesis, a su buhardilla, posiblemente para mantener relaciones sexuales. La falta de señales de violencia en la puerta afianzan esta explicación. Los conocidos de la víctima, sin embargo, mostraron su extrañeza ante esta posibilidad.

Los vecinos interrogados por este periódico recuerdan que aquella madrugada se desató una fuerte discusión en la vivienda. Se escucharon voces masculinas y carreras. "Tras la bronca pudimos oír cómo alguien huía", comentó un inquilino. Nadie, sin embargo, se preocupó.

Al día siguiente, sobre las cinco de la tarde, la portera de este inmueble de paredes desconchadas y techo bajo descubrió el cadáver. Estaba tendido sobre un sofá: las uñas largas, desnudo, maniatado. El asesino lo había matado a puñetazos. La víctima tenía la mandíbula fracturada y la cara ensangrentada. En la vivienda, desordenada y llena de pelucas, faltaba un televisor de 14 pulgadas y una cadena musical.

En un principio, los investigadores barajaron el móvil sexual. Esta perspectiva cambió cuando la Policía Científica descubrió en el lugar del crimen las huellas dactilares de Alí. El sospechoso lucía un historial con 34 detenciones -29 en Madrid y 6 en Barcelona-. El lunes fue detenido en un céntrico hostal, apenas a 500 metros del escenario del crimen. En su habitación se descubrió el televisor -identificado por la dueña de la buhardilla-. Los agentes de la Sección V de la Brigada Provincial de Policía Judicial también hallaron una chaqueta con sangre, presumiblemente de Juan Carlos. Alí pasó ayer a disposición judicial.

La brutalidad del crimen ha sacudido a las ‘reinonas’ que participaron en la fiesta. "Es terrible", comentaba a ayer Vampirella, que conocía a la víctima desde hacía cuatro años. Su descripción muestra a Juan Carlos, malagueño de origen, como un estilista en ascenso -había trabajado para Ángel Schlesser en la Pasarela Cibeles y para la peluquería Rizos- Últimamente, tras regresar de un viaje a Turquía, había concentrado sus esfuerzos en un estudio de estilismo y en una colección de trajes de peluche, silicona y metales.

Los que le conocieron niegan que fuese un transformista. "Aquella noche le dio la locura y para la fiesta se vistió de unicornio, pero normalmente iba con vaqueros y camiseta", recordaba ayer Vampirella, para quien la muerte de su amigo nada tenía que ver con la fiesta del estreno, la última de Juan Carlos Pinto.

1994/10/01

DOCUMENTACIÓN | VIOLENCIA | LA POLICÍA SOSPECHA QUE EL HOMICIDIO DEL PELUQUERO MANIATADO TUVO UN MÓVIL SEXUAL

La policía sospecha que el homicidio del peluquero maniatado en una buhardilla tuvo un móvil sexual.
Luis Fernando Duran | El País, 1994-10-01

https://elpais.com/diario/1994/10/02/madrid/781100654_850215.html 

El cadáver desnudo encontrado el viernes en la buhardilla del número 13 de la calle del Príncipe (distrito de Centro) ha sido identificado como Juan Carlos Pinto Martín, malagueño de 29 años. La víctima, peluquero y estilista, murió tras sufrir numerosos cortes en el cuerpo y en la cara producidos con un objeto punzante, que ayer aún no había sido descubierto. El fallecido tenía la cara ensangrentada y una mano atada al cuerpo con un pañuelo verde de seda (véase El País de ayer). La policía sospecha que el crimen pueda tener un móvil sexual. Horas antes de la muerte se registró una fuerte discusión en la vivienda. El cadáver fue hallado a las cinco de la tarde por la portera del edificio, un viejo inmueble de paredes desconchadas y techo bajo. Los inquilinos escucharon durante la madrugada anterior una fuerte disputa -de voces masculinas- y el ruido de gente corriendo. "Tras una gran bronca oímos que alguien huía", narraba ayer Alfonso, el propietario de un hostal ubicado en el cuarto piso de la finca. Nadie, sin embargo, dio importancia a las voces y los ruidos.

Un portavoz de la Jefatura Superior de Policía especuló ayer con que el fallecido pudiera ser un travestido, debido a su aspecto. "Tenía las uñas largas y pintadas, el pelo rapado y la cejas depiladas. En el domicilio de la calle del Príncipe había varias pelucas" comentó el portavoz policial. Los agentes del grupo V de homicidios de la Brigada Provincial de la Policía Judicial sospechan que el crimen se produjo por "un móvil de tipo sexual".

Ausencia de indicios
Basan su hipótesis en que no han encontrado indicios que apunten a un posible robo. También han descartado que el caso esté relacionado con la prostitución.

El fallecido llevaba viviendo unos 15 días en la buhardilla, que era propiedad de una amiga, posiblemente la dueña de las pelucas. Según la descripción de un inquilino, "era un hombre extraño, de apariencia misteriosa, que vestía de negro y con botas militares". Durante su breve estancia en el inmueble, tan sólo una noche le llamaron la atención los vecinos. "Puso música de Beethoven [compositor clásico] muy alta, subimos a la casa y enseguida pidió disculpas y bajó el volumen", agregó este vecino.

Los padres de la víctima y sus hermanos, vecinos de Málaga, se desplazaron anoche a Madrid. El cuerpo permanecía ayer en el Instituto Anatómico Forense de Madrid, donde se le practicó la autopsia. Las diligencias las instruye el Juzgado de Instrucción número 30.

MIKEL/A, AQUÍ ESTAMOS Y NO NOS OCULTAMOS

Mikel/a enseña cacho en la 2ª Gayakanpada de EHGAM, 27-29 agosto 1993, Muxika // STARS COFLHEE es un trabajo realizado por Julen Zabala Alon...